Ayer morí...Caí al abrazo de la tierra
como pluma y nada sentí,
fue no estar allí, entre las desesperaciones
llantos y sirenas... Simplementa me iba
y eufórico regresaba como las olas del mar...
Nada era posible... Solo un milagro podria ser,
las tempestades y sus poderosos rayos no impidieron,
los ruegos y súplicas a la santísima de Lo Vasquez
que dulcemente me sostuvo como a un niño, en su regazo...
Me acuno en su fraternidad y sano las dolencias
que me arrastraban como viento furioso a la oscuridad,
Ayer un nuevo amanecer me trajo la luz del sol
con los aromas y los caminos... Siempre podemos ser mejor...
Cargando comentarios...