Mil alas
Te veo aletear con insistencia en torno a mí,
te acercas y te alejas como si yo pudiera hacerte daño,
monstruo indescifrable, ser demencial;
tus patas en caída como si estuvieras muerta,
tu aguijón listo para el combate.
Te veo volar enloquecida, una y otra vez tras de mí,
como una sombra ajena, como una montaña vieja.
Mis alas no se mueven, mis ojos no dicen nada:
mísero ante ti: monstruo imperturbable.
(Sé que mis ropajes te atraen, sé que mi olor te absorbe,
sé que te necesito como el Cristo a su cruz,
para morir en ella, para ser destrozado en ahí...)
Sí, te necesito, como el loco su delirio,
como la mañana a la noche.
Ávido de mí, te paras en mi corona,
bebes mi miel, bebes de mis frutos,
te agotas en mi esencia para hacerme nacer de nuevo,
extingues mi ser para sacarme de mis huesos,
de mi cadáver, de mis restos.
Me bebes hasta matarme, me bebes hasta saciarte,
monstruo de mil alas, monstruo sombrío.
Te maldigo mil veces, te detesto hasta la muerte.
Y con mi nueva vida sólo puedo amarte...
3940

Cargando comentarios...