La música me potencia el ánimo, lo sé, y aún así sigo escuchando, sabiendo que poco a poco, me consume. No me interesa, necesito canalizarlo de alguna forma, por más autodestructivo que sea. Por momentos solo me dan ganas de desaparecer y volver a ser lo frío que era, tener esa protección que me volvía invulnerable al cariño de todo el mundo, pero a que a su vez me dejaba vacío y sin corazón, en contra de mi naturaleza que es sentir hasta lo más profundo de las cosas.Si estás leyendo esto significa que te escabuliste y entraste por una pequeña brecha en mi alma, desgastada y tan frágil en este momento, así que cuidado, no te adentres más si realmente no querés conocer un lado donde ahora mismo, solo gobierna la soledad y el amorLa historia comenzó sin siquiera haberse planeado, con juegos, con charlas como cualquier otra, en mi mente estaba el mensaje claro de no, jamás me volvería a vulnerar, solo es una charla, solo es una persona. Que tan equivocada estaba esa voz subconciente en mi cabeza que una simple persona se convirtió en un sentimiento tan grande, tan poderoso y tan hermoso como no me imaginaría jamás. Los días pasaban, aún no me daba cuenta lo que estaba sucediendo, lo que poco a poco, como una araña tejiendo una gran red, con paciencia y dedicación, se estaba construyendo en mi interior algo muy fuerte, algo que creía extinto o casi imposible. El cariño y la confianza, enemigas de la pared de piedra que cubría mi corazón para que no se dañe, para que nadie pueda interactuar con él, estaba siendo desgastada.¿Estaba mal con eso? ¡Jamás! Y no lo estoy tampoco, estoy casi enamorado ¿Y saben qué? Por más que me lo niegue a mi mismo, lo extrañaba, lo necesitaba. Continuando con la historia, la pared, pasando los días, hablando más, conociendo más, riendo más...estaba al borde de colapsar, la voz inconciente me advertía ¿Estás seguro? Sí, le decía, lo estoy. Lo estoy, me repetía, estoy seguro para una oportunidad. La pared cayó, me expuso, mi corazón estaba a la deriva de nuevo, pero esta vez, con rumbo, un rumbo que estaba en tus manos y se siente tan cómodo, tan bello, tan confiable que me dejé llevar, como un pequeño barco que aunque no tenga sus remos, llega a la costa a salvo por la marea. Más días pasaban, más charlas, sonrisas a un maldito teléfono, escuchar un "tsss" y darme cuenta que era tu presencia, tus buenos días, tus risas, tu todo. Y como olvidar la primera sonrisa, en ese momento un cosquilleo subió por todo mi cuerpo, desde mis pies hasta mi cabeza, la voz nuevamente apareció ¿Y saben que dijo? Confío en ella, tené fé, creé, se positivo. Y otro dato de color, la última vez que mi voz había dicho eso fue cuando tuve que tomar la decisión de separarme de mi familia, porque sabía, que en mi interior, era la decisión correcta, debía confiar. Lo hice, confié en la voz y continué enamorandome, más y más, hasta llegar al punto que no solo era una sonrisa hacia una pantalla, sino a sueños, sueños felices, pensamientos, motivación. ¿Era felicidad? No lo era, lo es. Tan pleno y aún así, desconfiaba de mi mismo ¿Cómo es que me puede estar pasando cuando tal vez no merezca esto? Basta, la voz decía, disfrutalo lo más que puedas y no lo arruines, no arruines una de las pocas cosas buenas que te da la vida.Al principio me costó mucho asimilarlo, pero pude contra ello, necesitaba seguridad, y trabajo por tenerla, muy duro. Pero esto continuó, plena época de redes sociales, de chatear, quise dar un paso más, mi panorama y mi inseguridad empezaron a tener un papel importante, pasé noches impaciente, ensayando conmigo mismo qué decir, cómo hacerlo, cómo volverme casi perfecto para el encuentro...Y adivnen, sucedió, el primero no en las mejores circunstancias pero aún así, sucedió. La vi, aún recuerdo esos últimos segundos en los que me acercaba, con mis auriculares puestos con mi canción favorita y una ráfaga de miedo por terminar mis últimos pasos y acercarme. Todo lo que por una pantalla había creído, había sentido, se consolidó en un segundo. Ese aura, algo que no puedo ni explicarme a mi mismo, pero aún así tenías al momento de acercarme, cerró todas mis dudas. El primer contacto fue tan difícil para mi, estaba aterrado, pero tomé valor y empecé a hablarte. Tus ojos, no podía parar de mirarlos, que simple soy, me decía por dentro, pero continuó, no dejó de ser un día maravilloso en el cual volví a mi casa feliz, pleno, cosa que no sucedía hace mucho. Aunque luego de esto, volvimos a vernos, y en esta vez en particular, desde el momento que me quedé callado (Irónico ¿No? ¿Yo? ¿Callado? difícil) y me quedé congelado mirándote por unos segundos, creo que realmente nunca había mirado a alguien de esa forma, y en el momento que me devolviste la mirada y te hiciste la distraída, muerta de verguenza, realmente lo supe cien por ciento seguro. Aún sueño con ese momento, quería que fuera eterno, quería que las horas, los minutos, los segundos, pasen lo más lento posible, quería estar a tu lado y olvidarme de todo lo demás. Esta vez el día no fue maravilloso, simplemente fue perfecto, lo tenía todo, lo sentía todo, y no puedo dejar de pensar en eso, ni aunque ponga todas mis fuerzas para evitarlo.No sé que habré hecho para merecer esto, una persona así, una luz en un sendero tan oscuro, era increíble. La historia aún no termina, y no quiero que termine, pasaron días y tuve errores tan tontos y que me arrepiento tanto, que si pudiera volver en el tiempo me hablaría a mi mismo y me diría ¿Qué hacés? ¿No ves lo que tenés en frente? ¡Cuidalo! ¡Tenete fe!¿Saben que me detenía? Una estúpida frase que me dijeron hace mucho, y sinceramente es una basura. "Si algo es muy bueno para ser cierto, no lo es" Y ahora ya no estoy más de acuerdo con eso, sos lo mejor, y sos verídica, sos luz. Ahora me encuentro en un limbo extraño tras un error que me arrepiento tanto, pero como me dijo una persona, ser positivo cambia las cosas, la energía está y es real, como lo que siento, y voy a confiar, en mi mente está la posibilidad de que funcione, y haría lo posible para que así fuera ¿Y saben por qué esta vez realmente me tengo fé de triunfar? La voz está conmigo, me acompaña, me apoya y cree en mi. ¿Quien lo diría, que mi peor enemigo estaría de mi lado en este momento?
310

Cargando comentarios...