Sé que ahí sentado donde estas tu mente sigue recordando los hechos que ya hace unas horas cometiste.
Observas  a tu alrededor y vives de nuevo cada momento.
Te encaminas hacia una de las esquinas de la habitación que yace decorada con tono rojo y tinto en las paredes, tomas las cadenas  que están colocadas en el piso, las hueles y después las acercas a tu boca para que tu lengua las recorra y de nuevo sientes en tus labios el sabor de sudor, sangre y lagrimas con que están impregnadas, unos escalofríos increíbles te envuelven .Decides levantarte y alejarte del lugar antes que el instinto te consuma y termines cediendo ante él.
Al ir retrocediendo te topas con la silla que fue total cómplice del verdugo ya que ofreció sus servicios sosteniendo a la víctima, aun la sangre se ve fresca y el olor que desprende es tormentosamente irresistible, extiendes mano y dejas que tu palma se empape de ella y después la distribuyes por todo tu torso suspiras y una sonrisa se asoma a tus labios. Giras y ves de frente la culminación de tu obra posada sobre tu cama que, ahora ya no se sabe si la cobre una dulce seda blanca pintada de rojo o si es roja con pequeños toques en blanco, avanzas lentamente y al mismo tiempo comienzas a desacerté de la ropa que te cubre, sientes como la sangre te hierve al ir observando punto por punto la obra de arte que creaste.
Vez unos brazos esposados a la cabecera cubiertos de pequeñas heridas que aun sangran, bajas la mirada y vez su rostro impecablemente hermoso de color pálido con los labios exquisitos de un tono morado y saboreas el recuerdo de todas aquellas veces que los besaste, pero, te excita mas saber que como los tocaras hoy no se volverá a repetir. Vez sus ojos abiertos mostrando el color azul que siempre te encanto  en conjunto con esas grandes y hermosas pestañas que al observarte hacían que al llegar al orgasmo tuvieras una erección de inmediato. Continuas recorriendo el acto y llegas a su cuello cubierto de mordidas que fueron el centro de entretenimiento y gritos por varias horas, también observas esos senos que siguen viéndose tan voluptuosos y majestuosos como siempre y evocas desde lo más recóndito de tu memoria todas aquellas ocasiones en las que llenaron tu boca y cuanto disfrutabas morder esos pezones deliciosos  y apetecibles.
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Bajas la mirada para llegar a su vientre que se encuentra adornado con una maya de cicatrices hechas por un látigo, pero al intentar seguir mirando más abajo te detienes y decides que la incertidumbre en compañía de la espera pueden incrementar aun más el vigor y la excitación que ya sientes. Cierras los ojos y tocas tu miembro que se encuentra ya erecto y engrosado, caes en cuenta de que no podrás detenerte más….
Abres los ojos y observas ese monte de Venus intacto, majestuoso que muchas veces antes sirvió como albergue para tu virilidad y ahora de nuevo espera por ti totalmente al descubierto y resguardado por 2 guardias que abiertos te invitan a penetrar ese templo de lujuria y pasión.
Te lanzas sobre ella y con tu boca comienzas a recorrer esos labios que se humedecen con tu saliva, saboreas y succionas dejándote llevar por el placer que sentías.
 El éxtasis te consumía  y clamaste las ansias mordiendo a tal punto que sangrara, al ver fluir la sangre imaginaste los gritos que la victima propiciaría. Llegaste al límite permitido entre la excitación y la cordura, te posaste sobre ella y la penetraste cuantas veces te fue posible cada vez mas violentamente que la anterior, hasta que finalmente llegaste a la eyaculación, viste tu tarea finalizada la tomaste del rostro la besaste he imaginaste que te daba las gracias, la envolviste en las sabanas con amor y cuidado, la depositaste en ese espacio que premeditadamente habías reservado para ella y saliste a la calle de nuevo en busca  de una diosa desesperada que buscase el éxito que solo tu prometes dar.
 
SABATICA:MALKAVIAN
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