Deseo tanto una máquina de escribir, me confesaste en una de nuestras tantas conversaciones
Mientras tus ojos parecían proyectar los recuerdos como una película en blanco y negro.
Tu mamá tenía una máquina de escribir y siempre en tu casa la encontrabas rodeada de papeles , de historias inconclusas que tú querías leer pero que ella no te dejaba por tu pequeña edad.
Cuando tu mamá dejó este mundo, aquella máquina desapareció y me decías que querías una idéntica a la que ella tenía, pero que por espacio no se acomodaba al living de tu casa.
Cuando nos conocímos yo te obsequié una mini máquina de escribir.
Lágrimas de nostalgia y felicidad bordeaban el contorno de tus mejillas., cuando recibías aquel obsequio.
Y me dijiste que la pondrías en tu escritorio con la esperanza de que la poesía sola te fluya.
Yo también compré una para mí en secreto, identica a la tuya como amuleto.
Hoy la observo y me trae tu imagen, tu recuerdo
Yo también deseo que la poesía sola fluya
La que pasó por mi cuando apareciste en mi vida.
Soy felíz escribiendo, te confieso
Que terminé por tatuarme aquella máquina de sueños como tú tatuaste en tu alma la que tú mamá tenía por aquellos años en tu casa de infancia.
Únete a la conversación
Inicia sesión para comentar y formar parte de esta comunidad
Iniciar SesiónCargando comentarios...