En una noche de estrellas,
viendo a las estrellas dije,
amor, amor mío,
¿ves a esas estrellas? y apunté,
y luego la besé y dije en mí,
que cada vez,  que ves a las estrellas,
te recordarás  siempre  de mí.

Esta noche y las estrellas,
jamás  se borrarán  de tú mente,
mi imagen y mi beso, siempre estará presente,
que cada vez, que ves a las estrellas,
y yo, estaré ahí por siempre,
en tú pensamiento y recuerdo,
aunque estés acompañado de otro.

Y por vergüenza a las estrellas,
y por temor a la noche,
y por la teniebla de los besos míos,
bajarás la cabeza,
sabiendo que estoy presente,
 y te escondirás de mí.

Y sí, te alza la cabeza él,
mas cerrarás tus ojos,
para no ver a las estrellas,
y besarás, pensando que aun estoy ahí.

Pero sentirás besos de agrio,
y te correrás para esconderte,
sabiendo que las estrellas,
eran los testigos de  nuestro amor verdadero,
y  porque no puedes como engañarle. 

 
 
                                                               Autor:  Francisco Lope Rojas
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