Dedicado a mi pueblo arrasado por la erupción de un volcán y luego un aluvión de agua y cenizas se llevó casi la mitad del pueblo al mar....y a otras las dejó semisepultadas, entre esa la mía.
LAS CASAS
Las casas están férreamente cerradas
Plomizas , vetustas , solas
Meses esperando
La mano de un sepulturero
Para su obligado descanso
Lejos del abrigo de sus dueños
La casa ...mi casa...sin luz, en sombra
Se muere lentamente
De tristeza, de nostalgia
De dolor…
Por sus ojos apagados ,oscuros
Apenas se vislumbran
en las esquinas de sus cuartos
una prenda , un calendario
marcando en rojo el día fatal
y por cada hendija de sus paredes
se acumula el polvo maloliente
y los olores penetrantes del azufre
el agua salida de no se donde
la alfombra hoy
así acumula el frío
abandono
aunque jamás olvido
jamás desalojada del centro de mi corazón…
Las casas deshabitadas
Camas vacías,
olor de duelo
Olor de sus dueños
Lechos que llaman por su calor
Y pronuncian uno a uno sus nombres
Cada noche ,cada día
El nombre de sus hijos…todos obligados a dejarlas
sin regreso
ahuyentados como ladrón...
Ah! Así mi casa
Que sabe de mis aromas
De mis sueños y mis suspiros
En este día feneciéndose
Entre agua azufrada
sacudidas , el vacío
Clamando largas horas junto a las otras
Por el rumor de nuestras voces
Nuestros pasos
llorando con fervor…
Las casas
Aquellas que del asombro
Resistiendo firme cada temblón
Mientras divagaban en espera
Una noche de estupor fue arrastrada
Por la fuerza iracunda del río
Y ella recelosa , abarrotó sus ventanas
Sus puertas , cada clavo
Con gran tesón selló…
Y cual madre sin dejar nada al descuido
En la súbita corrida de muerte
Al cauce imprevisto sin más se entregó.
Las casas solitarias esperan
Por el bosque , por el cerro
Por las calles cenicientas
Las voces infantiles
Sus lloros ,sus gritos
Sus juegos
Las casas ansían
los olores de la carne
El calor del tepú ,luma o laurel
sueñan con la siembra
Alrededor de sus paredes
De tulipanes, rosas, alelíes
Las casas que añoran a sus perros
A sus gatos
Canto de hachas
Brasas ardiente del pancho
Celebrando los cumpleaños...
Las casas
Que duermen eternas en cenizas
Y bajo el mar siguen imaginando
Que los que fueron suyos
Volverán a sus cuartos
Y un día de esos
Lo nunca olvidado
Volverán a florecer…
Las casas
La ciudadela que forjaron
Gallardas manos
esperan el retorno de los suyos
Porque allí en el valle mar , cordillera
el pueblo de Chaitén levanta su bandera
para nunca fenecer…
Maval/59
Cargando comentarios...