LAMENTO
Estoy triste,
Muy triste,
Casi ya desesperado.
Y eso es porque hoy,
Que por fin
Te encuentro al alcance
De mis sueños,
La cruel naturaleza
Me ha impuesto sus límites.
Me ha impedido
Verte a los ojos.
Ha impedido
Que mis manos te acaricien.
Y me ha impedido oír tu voz.
Esa risueña voz
Que recuerdo cálida
Suave, delicada,
Respondiendo en un susurro,
Y que hace ya muchos años
No escucho,
Como en aquella tarde
En que encendiste
Mi gusto
Por tu bella silueta.
La naturaleza se ha valido
De la aciaga presión,
Que sin piedad ha ejercido
En los vasos comunicantes.
¡ Y los ha roto !
Y eso ha retenido
Mi esperanza
De mirarte de nuevo.
De expresarte mis sueños.
De vivir contigo
La aventura desmedida
De la pasión que soy.
Y es por eso
Que me miro solo
En esta algarabía.
En esta vorágine de acciones.
Ahora ya casi frías.
Ahora pendientes
De un proceso,
De un ritual.
De una larga costumbre,
Cristiana, automática,
Impasible, imperceptible,
Inútil.
SAN JERÓNIMO LÍDICE, 21 DE DICIEMBRE DE 2008.
Cargando comentarios...