La vida de una princesa medieval

Desde su nacimiento  la niñita,
una hermosa princesa, está destinada
a obedecer, aprendiendo apenas a leer
y escribir lo justo y necesario bajo
la supervisión de una monja o institutriz.
Ver a sus padres reyes de vez en cuando,
sea en un banquete, un evento religioso
o deportivo, viendo un campeonato de justa
o participando de la caza junto a la
familia y amigos...
 
En cuestiones de amor,
ella no podía elegir,  ya que a su padre
el rey, le tocaba esa misión...
Su prometido cualquiera no podía
ser sólo un impotante noble o
un príncipe de otro reino que podría
al reino y a su familia favorecer
 
Sólo en su cuarto le quedaba
rezar y soñar esperando a un
buen y apuesto príncipe encontrar
para que hermosos niños, cariño
y amor le pudiera dar, sólo
si Dios y la suerte lo quisiera
 
Así vivía una princesa medieval,
rezando en la iglesia sin cesar,
paseando  junto a sus doncellas
dentro de un florecido y colorido jardín
del castillo soniando que un principe
dispuesta amarla pudiera llegar
para encontrar la deseada felicidad
FIN
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