La muerte y el tiempo
 
Es el aire de mi vida en el tiempo de cenizas
Que se cuela entre nubes negras
Y tempestades carmesí,
Se enreda en las lóbregas  montañas
En cada paso del tiempo y el espacio,
Pasa por los ríos de lágrimas y sangre
Que alimentan a los bosques
Y a su rojo manantial.
 
Y la llama de energía que da vida a este cuerpo
Que se posa sobre todo, cual mariposa en su templo,
Que se riega suavemente como el agua en un cedro
Y que baja vanamente de la tierra al centro,
Matando a la esperanza en un horrible deceso,
Se torna tan cruel y vil como el niño y el insecto
Que en su juego tan macabro de las alas lo despoja
Y el insecto confundido siente el caer de las horas
Lentamente agonizando va muriendo entre las hojas
Mientras el niño hacia su casa va feliz con cada cosa.
 
Es por eso que a la muerte tantas veces vi venir
Pero nunca la maldita quiso ser parte de mí,
Yo anhelándola por siempre y ella sola por ahí
Entre tinieblas se movía y sin verla sonreír
Se paseaba lentamente por cada hermoso jardín
Llevándose la vida sin dejar ni a un jazmín,
Y entre tanto regocijo nunca se acercó a mí.
Solo y triste me quede en el valle del ayer
Mirando hacia el camino para nunca más volver.
 
Camilo Henao Valencia
7500

Cargando comentarios...