LA FAYETTE
1942
La imprudencia y la antorcha de un obrero
acabaron arrasándote
en los aceitosos malecones del gran puerto neoyorkino,
viejo y bravo Normandie.
Te invadió la tristeza cuando fuiste transformado
en futuro llevador de tropas a la guerra,
contraviniendo tus últimos deseos.
Superabas al "Queen Mary" con toda tranquilidad,
e hicieron de tu vientre el depósito preciso
para diez mil catres de lona,
en los cuales dormían, sabe Dios, cuántos soldados,
quizás por última vez.
Atosigaron tus bodegas con mantas,
cucharas, platos y alimentos,
sin contar centenares de botes salvavidas.
A tu ígneo final siguió el más inhumano
de los desguazamientos,
después de invertir en tu rescate
sumas de dinero y fuerza
que habrían calmado el hambre
de muchos estibadores en tantos puertos del mundo.
Cargando comentarios...