En la noche del 11 de agosto de 1888 le llegó una carta manuscrita con tinta a la policía de Londres, pero con varias manchas, como si la hubiera querido escribir lo más rápido posible.
De Emily Konsminski
Policía, vivimos en el 97 de la calle Buck Row en Whitechapel, es mi marido, creo que se ha vuelto loco y quiere matarme, por favor vengan rápido y deténganlo.
La policía al recibir esto fue directamente a la localidad, ya que Eddie Konsminski era uno de los sospechosos de ser “Mr. Hyde”, un asesino en serie buscado por un mes y que había matado a 4 prostitutas cortándoles la garganta para que no pudieran gritar y extrayéndoles el útero y llevándoselo con él.
Al llegar a la casa derrumbaron la puerta y entraron con la pistola en mano por cualquier cosa que pasara. La casa sorprendentemente estaba en completo silencio, parecía que no había nadie, lo único que se sentía era un olor putrefacto que al parecer venia del sótano. Los policías revisaron toda la casa y efectivamente, no había nadie. A lo último se reunieron todos los policías presentes para entrar al sótano, abrieron la puerta y encendieron un farol de gas para poder ver en la inmensa oscuridad, y evidentemente, el olor venia de ahí, pero lo que nadie esperaba era que la persona que había escrito la carta, estaba encima de una mesa, cubierta de sangre, y con un corte que iba desde el cuello hasta la entrepierna, con el útero extirpado y reemplazado por uno podrido que sobresalía por encima de las costillas. Varios vomitaron al ver esa grotesca y espantosa escena.
La escena tras ser investigada y analizada, revisaron unos papeles y notas encontradas ahí, en las notas había varias pruebas que Eddie había realizado con los órganos que robaba de la carnicería en donde trabajaba para poder realizar un cambio de útero a su esposa, ya que no podía tener hijos. Según esto, decía que había intentado conseguir un útero que a él le pareciese “de su tamaño”.
La policía ya no sabía qué hacer, estaban perdidos ya que no tenían pistas de donde pudiera estar y además la prensa les enviaba cartas falsas como si ellos fueran el asesino. Pero un día les llegó una carta que les llamó la atención ya que no parecía ser totalmente falsa, al tener medio riñón dentro del sobre.
Hay dos mujeres que quiero aquí. Mi cuchillo está en buen estado, es un cuchillo para estudiantes y espero que les guste el riñón.
Firmado. Mr. Hyde
La policía no sabía que más hacer, así que decidieron esperar a que algo ocurriera y les diera una mínima pista de donde puede estar el asesino.
Dos semanas después, en una habitación de un hotel, fue encontrado el cuerpo de Mary Jane Kelly, únicamente llevaba puesto un menguado camisón que dejaba ver el atroz estropicio infligido a su organismo. Su estómago lucía abierto en canal y habían seccionado su nariz, sus senos, y sus orejas. Trozos de muslo y fragmentos de piel de su cara yacían junto a su cuerpo descarnado. Los riñones, el hígado, y otros órganos, se esparcían en torno al cadáver y encima de la mesilla de noche.
La policía ya no podía hacer nada más.
Lo primero que hicieron era llamar a un detective privado, el “Dr. Jekyll”, que contaba con varios crímenes de este estilo resueltos antes. Este detective era peculiar, ya que no hablaba mucho, ni con la policía, ni con nadie, él quería trabajar solo, no quería que le enviaran a ningún ayudante, solo que le dieran los papeles encontrados en la casa. El revisó las distintas escenas del crimen, sin encontrar ninguna pista significativa que lo ayudara con la investigación, pero de algo que se dio cuenta es que en todas las escenas del crimen al llegar tenía un “Deja vu”, ya que recordaba haber estado en todas las locaciones.
Lo que se le ocurrió al no tener más pistas era salir de noche e ir a lugares parecidos a los de las escenas del crimen para, si lo ve asesinando a alguien matarlo, ya que le habían dado permiso de “disparar a matar”, las noches pasaban y no podía hacer nada, ya que en cuanto encontraba a una prostituta para vigilarla, se desmayaba y despertaba en los escalones de la estación de policía, o en un baño público.
Luego de despertar lo primero que hacía era ir a donde se había desmayado, y siempre que llegaba, se encontraba un cadáver con los rasgos característicos de Mr. Hyde. Durante un tiempo el sospechó que el asesino lo noqueaba por detrás, pero él no despertaba con ningún tipo de dolor ni herida, excepto una vez encontró unas marcas, como si hubiera forcejeado con alguien y lo hubieran rasguñado.
El 9 de septiembre de 1888 iba a hacer su séptima salida nocturna, así que agarró un abrigo y escondió un arma en él. Llegó hasta un callejón en el que había una prostituta esperando a que alguien la contratase, y como había pasado las otras veces, se desmayó lentamente y sin previo aviso. Al despertar se sentía mareado y tenía la visión borrosa, estaba arrodillado en lo que parecía el suelo de una calle, todo estaba oscuro.
Se quiso apoyar en el piso para vomitar pero sintió como si el suelo estuviese mojado, pero no parecía agua, sino algo más espeso, se le compuso la visión y lo vio, casi le dio un paro, estaba con las manos llenas de sangre y enfrente de él estaba el cuerpo de la prostituta abierto y con un cuchillo en el corazón.
britneycomo debe sertips para cancionesDe Emily Konsminski
Policía, vivimos en el 97 de la calle Buck Row en Whitechapel, es mi marido, creo que se ha vuelto loco y quiere matarme, por favor vengan rápido y deténganlo.
La policía al recibir esto fue directamente a la localidad, ya que Eddie Konsminski era uno de los sospechosos de ser “Mr. Hyde”, un asesino en serie buscado por un mes y que había matado a 4 prostitutas cortándoles la garganta para que no pudieran gritar y extrayéndoles el útero y llevándoselo con él.
Al llegar a la casa derrumbaron la puerta y entraron con la pistola en mano por cualquier cosa que pasara. La casa sorprendentemente estaba en completo silencio, parecía que no había nadie, lo único que se sentía era un olor putrefacto que al parecer venia del sótano. Los policías revisaron toda la casa y efectivamente, no había nadie. A lo último se reunieron todos los policías presentes para entrar al sótano, abrieron la puerta y encendieron un farol de gas para poder ver en la inmensa oscuridad, y evidentemente, el olor venia de ahí, pero lo que nadie esperaba era que la persona que había escrito la carta, estaba encima de una mesa, cubierta de sangre, y con un corte que iba desde el cuello hasta la entrepierna, con el útero extirpado y reemplazado por uno podrido que sobresalía por encima de las costillas. Varios vomitaron al ver esa grotesca y espantosa escena.
La escena tras ser investigada y analizada, revisaron unos papeles y notas encontradas ahí, en las notas había varias pruebas que Eddie había realizado con los órganos que robaba de la carnicería en donde trabajaba para poder realizar un cambio de útero a su esposa, ya que no podía tener hijos. Según esto, decía que había intentado conseguir un útero que a él le pareciese “de su tamaño”.
La policía ya no sabía qué hacer, estaban perdidos ya que no tenían pistas de donde pudiera estar y además la prensa les enviaba cartas falsas como si ellos fueran el asesino. Pero un día les llegó una carta que les llamó la atención ya que no parecía ser totalmente falsa, al tener medio riñón dentro del sobre.
Hay dos mujeres que quiero aquí. Mi cuchillo está en buen estado, es un cuchillo para estudiantes y espero que les guste el riñón.
Firmado. Mr. Hyde
La policía no sabía que más hacer, así que decidieron esperar a que algo ocurriera y les diera una mínima pista de donde puede estar el asesino.
Dos semanas después, en una habitación de un hotel, fue encontrado el cuerpo de Mary Jane Kelly, únicamente llevaba puesto un menguado camisón que dejaba ver el atroz estropicio infligido a su organismo. Su estómago lucía abierto en canal y habían seccionado su nariz, sus senos, y sus orejas. Trozos de muslo y fragmentos de piel de su cara yacían junto a su cuerpo descarnado. Los riñones, el hígado, y otros órganos, se esparcían en torno al cadáver y encima de la mesilla de noche.
La policía ya no podía hacer nada más.
Lo primero que hicieron era llamar a un detective privado, el “Dr. Jekyll”, que contaba con varios crímenes de este estilo resueltos antes. Este detective era peculiar, ya que no hablaba mucho, ni con la policía, ni con nadie, él quería trabajar solo, no quería que le enviaran a ningún ayudante, solo que le dieran los papeles encontrados en la casa. El revisó las distintas escenas del crimen, sin encontrar ninguna pista significativa que lo ayudara con la investigación, pero de algo que se dio cuenta es que en todas las escenas del crimen al llegar tenía un “Deja vu”, ya que recordaba haber estado en todas las locaciones.
Lo que se le ocurrió al no tener más pistas era salir de noche e ir a lugares parecidos a los de las escenas del crimen para, si lo ve asesinando a alguien matarlo, ya que le habían dado permiso de “disparar a matar”, las noches pasaban y no podía hacer nada, ya que en cuanto encontraba a una prostituta para vigilarla, se desmayaba y despertaba en los escalones de la estación de policía, o en un baño público.
Luego de despertar lo primero que hacía era ir a donde se había desmayado, y siempre que llegaba, se encontraba un cadáver con los rasgos característicos de Mr. Hyde. Durante un tiempo el sospechó que el asesino lo noqueaba por detrás, pero él no despertaba con ningún tipo de dolor ni herida, excepto una vez encontró unas marcas, como si hubiera forcejeado con alguien y lo hubieran rasguñado.
El 9 de septiembre de 1888 iba a hacer su séptima salida nocturna, así que agarró un abrigo y escondió un arma en él. Llegó hasta un callejón en el que había una prostituta esperando a que alguien la contratase, y como había pasado las otras veces, se desmayó lentamente y sin previo aviso. Al despertar se sentía mareado y tenía la visión borrosa, estaba arrodillado en lo que parecía el suelo de una calle, todo estaba oscuro.
Se quiso apoyar en el piso para vomitar pero sintió como si el suelo estuviese mojado, pero no parecía agua, sino algo más espeso, se le compuso la visión y lo vio, casi le dio un paro, estaba con las manos llenas de sangre y enfrente de él estaba el cuerpo de la prostituta abierto y con un cuchillo en el corazón.
Jekyll y Hyde
30 de noviembre de 2019·5 min de lectura
Esta es una adaptación sobre la historia de Jekyll and Hyde junto con Jack el destripador
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