FESTIVAL DE BURBUJAS
EN
SORPRESALANDIA
  
I
            Existe en un lejano lugar, más allá del horizonte, más allá de los sueños...donde no se puede ir caminando, ni en auto, ni en avión un pequeño y encantador país llamado Sorpresalandia, que no es más que un hermoso e inmenso bosque; el cual, está dividido en dos grandes Reinos. Uno  al Norte, en la parte más húmeda y oscura, donde los pantanos albergan gran cantidad de insectos y reptiles, donde la tristeza y el temor embargan el corazón de sus habitantes.
Del otro lado, del lado Sur,  se encuentra el claro del bosque, habitado por una inmensa variedad de animales, hay  cervatillos, ardillas, coloridos pájaros, gran cantidad de variadas flores; El sol, brilla desde muy temprano y   anuncia el despertar de un nuevo y maravilloso día en este lado del bosque.
II
            Estos reinos no  podrían estar completos sin sus respectivas Reinas,Clarisse, la Reina del lado claro, es una hermosa criatura de cabello rubio, ojos celestes y una piel tan blanca que parece irradiar luz propia, su sonrisa es música para los oídos de los habitantes de este lado del bosque.
 Nocturna, por su parte, la reina del lado oscuro, tan hermosa como Clarisse, solo que su piel luce  opaca por la falta de  sol  y su risa  ausente que mantiene en silencio este lado del bosque, aquí ninguna criatura se atreve a reír, todos hablaban tan bajito, tan bajito que solo se escucha  un pequeño murmullo .
III
            Los días en el bosque son sorpresivos, llenos de inesperados acontecimientos. De una flor puede nacer una abeja, un fruto por semilla puede tener dentro de sí una linda y pequeña planta, de un nido nacer un árbol, la lluvia no es de gotas de agua sino de juguetonas burbujas, frágiles y ligeras que danzan a la complacencia de la brisa.
IV
            En el lado claro, se esperaba con gran alegría esta peculiar y reconfortante lluvia, la Reina Clarisse, quien tenía en su poder una mágica bola de cristal podía predecir la llegada de la lluvia, ese era el único acontecimiento que no tomaba por sorpresa a los habitantes de este lado del bosque, quienes preparaban un gran festival para celebrar ese día; no había un animalito que quedase en casa, todos, todos, rodeaban el castillo esperando que la hermosa Reina abriera su ventana para anunciar la apertura de la festividad.
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Del otro lado, Nocturna también avisaba la llegada de la lluvia, podía llover por días, semanas, no sabían cuando pararía, por ello la Reina ordenaba a todos los habitantes del Reino que  permanecieran en sus casas, con sus familias, que por ningún motivo abandonaran sus hogares.
V
            Al  empezar a caer del cielo las anheladas esferas de cristal los habitantes del claro del bosque salían en busca de ellas, con un  desesperado afán por atrapar alguna de estas y cuando finalmente lo conseguían, la observaban cuidadosamente mirando su interior, el cual para sorpresa de todos tenía imágenes de seres que ellos no conocían pero que podían ver felices, sonriendo y festejando. El ver esto los hacía sentir profundamente contentos y compartían esa alegría que veían reflejada en esas imágenes. Después de un rato de quietud las burbujas explotaban y al hacerlo inexplicablemente transmitían a quienes las poseían una incontenible necesidad de reír y reían sin parar, es así que en un día de lluvia las risas de los habitantes del claro del bosque retumbaban al  lado opuesto, lo que enfurecía a Nocturna.
VI
            Nocturna perturbada por esas ruidosas risas manda a llamar a su fiel  cuervo, ¡ Eustaquio!.. ¡Eustaquio, ven de inmediato! - Sí, su Majestad, ¿Para que soy útil? - Presta atención, dijo la maléfica Reina, quiero que vayas al otro lado del bosque y averigües que está ocurriendo, ¿cuál es el motivo de tanta algarabía?, no soporto esas risas y debo hacer algo para detenerlas.
VII
            Es así como  su  fiel colaborador obedeciendo la orden asignada en un vuelo rápido y directo se dirigió rumbo al destino  señalado, Eustaquio se confundió entre los demás habitantes del bosque y una vez disimulado su oscuro color; pudo descubrir que algo ocurría con las burbujas de lluvia, atemorizado por lo desconocido que le resultaban ya que nunca había visto la lluvia de cerca, pensó: Si todos estos animales está festejando bajo las burbujas que caen, no pueden ser algo malo, pero ¿Por qué la risa?,  su pensamiento se vio interrumpido por la llegada de Papyrus, un feliz conejo que atraído por esa cara desconocida, se le acercó y le preguntó:
¿Eres nuevo en el bosque?, nunca antes te había visto, ¿Te diviertes?
VIII
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            Eustaquio, en un desesperado intento por escapar de las preguntas de Papyrus  sale volando y tropieza con la ventana de Clarisse, quien lo toma en sus manos cuando él caía en picada, al despertar Eustaquio de tan fuerte golpe, Clarisse le pregunta, ¿De dónde vienes?, el cuervo acorralado no tuvo más opciones que confesar que había sido enviado por su Alteza Nocturna, y que no podía regresar a su reino sin tener noticias del motivo de las risas.
IX
            Es así que la dulce Reina lleva a Eustaquio  al jardín y le explica: Fíjate, todas esas burbujas que caen llevan en su interior hermosísimas imágenes de personas que sonríen y festejan, cuando logras atrapar una de ellas en tus manos después de tantos intentos y puedes al fin disfrutar de ver esas cara felices  es inevitable que tú también te contagies y sientas un gran deseo de reír, entre todos atrapamos muchas de esas esferillas y es por eso que no paramos de reír, una tras otra nos trae una motivo nuevo de risa, ¿Por qué no lo intentas?, dice la Reina al Cuervo. Éste un poco incrédulo a esas historias decide probar suerte y para su sorpresa descubre lo maravilloso de ese momento, aún con la risa en su pico sale volando de prisa, y grita a Clarisse, ¡Gracias su Alteza!!!!, debo contarle todo a la reina Nocturna.
X
            Al llegar al otro lado del bosque, Eustaquio vio ese paisaje que tantas veces había cruzado más tenebroso y oscuro que nunca y comprendió que existían tantas cosas  maravillosas de las que ellos nunca habían disfrutado. De un golpe atravesó la ventana del castillo y al encontrarse  frente a Nocturna, le contó todo sobre el motivo de esas risas que tanto preocupaban a la malvada reina.
 ¡No puede ser!! Gritó la reina, ¿Quien dijo semejante tontería?, esas son solo burbujas que  estropean los días de nuestros habitantes, ¿Qué significado pueden tener si se repiten continuamente?, ese no puede ser el motivo de tanta dicha. ¡Me has engañado Eustaquio, así que recibirás tu castigo!...  pero en su momento!, primero iré al otro lado del bosque para asegurarme de lo que ocurre.
XI
            Así fue como Nocturna y Clarisse se conocieron, y la paciente Reina explicó todo a la angustiada Nocturna quien también se fue convencida de la gracia divina que tenían esas escurridizas burbujas.
XII
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            Al cabo unos meses, el bosque era uno solo, la luz del sol era para todos, los pantanos se secaron porque las burbujas de lluvia dejaron de caer al suelo, ahora habían muchas manos dispuestas a alcanzarlas. Eustaquio estaba feliz rodeado de muchos amigos  y dos hermosas Reinas a quien servir.
XIII
            Esa tarde la dulce Clarisse en una conversación con  Nocturna, le dijo: ¿Has visto como el no dejar escapar esos momentos de felicidad han hecho que tu vida cambie?, la felicidad viene en pequeñas burbujas que si estás lo suficientemente atento podrás atrapar alguna de ellas y tener un momento mágico de alegría que al irse solo deberás mirar al cielo y esperar la siguiente.
Las dos Reinas pasaron muchos festivales de las burbujas juntas, siempre con nuevas y maravillosas aventuras por vivir en el país donde nunca se sabe que pasará, en el maravilloso  país de Sorpresalandia.  
      
FIN
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