ERÓTICA
Mis manos en mi cabello lacio enredado,el mirarte enfrente mía, siento como tu susurro recorre mi cuerpo desnudo mientras mi piel se eriza, me juntaste hacia tu entrepierna, podia sentir su erección, pude mirar su cara de ansiedad por sujetarme por la cintura y sentir cada beso, cada sensación al sentir su lengua recorrer mi espalda.
No dió casi tiempo a desnudarme cuando me dió un escalofrío que recorrió toda mi aterciopelada piel, llegando al punto de el endurecimiento de mis pezones.
Esa oscura habitación, no tardó en romperse ese silencio intenso, cuando nos hayábamos uno encima del otro, tan cerca era que me veía reflejada en sus anchas pupilas dilatadas por el calor que le transmitía mi cuerpo.
Ese beso apasionado dió lugar a un juego sexual, donde el recorria cada parte de mi cuerpo con su lengua, hasta llegar a la parte más baja. Podía sentir como su lengua rozaba con mi clítoris y como recorría mi anatomía más íntima, el lugar que ocuparon mis espasmos involuntarios y el sentirle entre mis piernas, él moviéndose al ritmo de mis caderas.
Él me metió un dedo con sus excitantes movimientos, no dudé en levantarme y apoyar mis dientes en su hombro mientras babeaba toda su camiseta y mis ojos se ponían en blanco, seguidamente metió otro, llegado a un intenso orgasmo que me dejó temblando.
-me voy a trabajar.
_a penas pude pronunciar palabra por qué se me entrecortaba la respiración.
No dió casi tiempo a desnudarme cuando me dió un escalofrío que recorrió toda mi aterciopelada piel, llegando al punto de el endurecimiento de mis pezones.
Esa oscura habitación, no tardó en romperse ese silencio intenso, cuando nos hayábamos uno encima del otro, tan cerca era que me veía reflejada en sus anchas pupilas dilatadas por el calor que le transmitía mi cuerpo.
Ese beso apasionado dió lugar a un juego sexual, donde el recorria cada parte de mi cuerpo con su lengua, hasta llegar a la parte más baja. Podía sentir como su lengua rozaba con mi clítoris y como recorría mi anatomía más íntima, el lugar que ocuparon mis espasmos involuntarios y el sentirle entre mis piernas, él moviéndose al ritmo de mis caderas.
Él me metió un dedo con sus excitantes movimientos, no dudé en levantarme y apoyar mis dientes en su hombro mientras babeaba toda su camiseta y mis ojos se ponían en blanco, seguidamente metió otro, llegado a un intenso orgasmo que me dejó temblando.
-me voy a trabajar.
_a penas pude pronunciar palabra por qué se me entrecortaba la respiración.
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