El tiempo, cruel o bendito destino.
Sin darme cuenta me lastimo,
los días pasan soplando un calendario,
el viento ya no es parte de la brisa
ni yo, de tu sonrisa.
El tiempo, cruel o bendito destino.
En la popa de tu iceberg,
sin el roce de tu piel,
hoy cruzo otro camino.
El sendero se divide,
nadie sabe qué mide,
que sirve, en este descocado corazón
Cruzo fronteras,
me invade la pena,
susurro tu nombre,
es sólo arena.
Arena, cenizas, quemaduras en mi ser.
La cera última de las velas.
El eco marchitado en la montaña,
pero allí, no me esperas.
El tiempo, cruel o bendito destino.
Secreto de confesión
sin ese único respiro.
Llamadas sin contestación,
ignorancia, desilusión.
Sigo esperando tu retroceso,
tu sorpresa inadecuada.
La rama de tus impulsos,
la magia de tu mirada.
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