Estaba allí
En una noche obscura,
El viento hacía parecerme un papel.
Un papel sin vida, sin esperanza.
Estaba condenado a muerte.
Tras esa lúgubre celda
Oscura y fría,
Había un cuerpo
Un cuerpo sin alma ni valor.
Afuera, los pájaros libres,
Con libertad aparente,
Con ellos volaba mi imaginación.
Ya Pareciese que yo hubiera
Inhalado algún enervarte
Para sentirme así.
Con la llegada del día
Comencé a caminar hacia la pared,
Manos y pies atados yo tenía
Caminaban hacia el fin
Un fin que creía
Una salida hacia la libertad.
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