llueve,
el día atardece, marchito.
mi soledad, junto a la luz que muere,
se cubre de memorias.
quiero ser nube,
pero me hermano con la roca.
soy algo de fuego y lluvia.
piso la tierra y mi culpa al mismo tiempo.
las nubes se unen
formando el deseo, el olvido perdurable
una gran furor cubriéndome el alma,
estoy cansado;
debo huír ya del aullido en reposo.
hoy soy el río que muere ahogado,
y ya es demasiado tarde:
no escucho a los que cantan,
pero a la vez pido que no me dejen.
GuillermO
D.N.del derecho de autor
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