Despacito por la vida...
Voy despacito por la vida
para que no pase tan de prisa.
Caminando por la calle,
voy recreando mis oídos y mis ojos
con el niño que dice mamá
y la mujer que me hace dudar.
En los sueños,
veo pájaros volando a la libertad
y la luna entregando su amor.
Descansando en un café,
dejo mi lengua gozar
lo amargo y dulzón
de la bebida a degustar.
De vacaciones en la playa,
mis poros se abren
para saborear la sal.
Sintiendo a mi mujer,
dejo a mi boca tocar
su sinfonía corporal.
Leyendo el períodico,
mi alma no se sorprende
de las mentiras de la política
pero sí se entristece
de la injusticia.
Escribiendo,
voy describiendo todo esto
despacito por la vida
para que no pase tan de prisa,
ya que soy siete horas
más viejo que usted.
P.d Dedicado a Beatriz de Argentina, a Angela de Venezuela y por supuesto a todo ustedes.
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