DESCRIPCIÓN
SILVIA BAEZA
Es la calma tempestuosa del placer mundano, y el viento plácido del candor divino; es la suplica piadosa de la oración solemne y la respuesta milagrosa a la pregunta insolente; es el silencioso deseo que grita por tenerte y la tortura infinita que clama por no verte; es el beso que se posa en la playa de tus ojos y es la mano que acaricia la arena blanca de tu océano virtuoso; es el corazón moribundo sangrando por justicia y es el juez que a decidido precisamente hacer justicia; es el llanto que llorando se ha convertido en sonrisa y es la risa que riendo aun sigue sollozando; es la pesadilla de ese sueño que no se ha concretado y es aquel bello deseo que si se ha materializado; es ver el arco iris solo en blanco y negro y pintar toda de colores la noche de un feroz invierno; es la pena recalcitrante que se apodera de tu cuerpo y es la alegría arrolladora que ha recalado otra vez en tu puerto; es el dolor que no duele, pero se siente hasta los huesos y es el remedio sin receta que sana al peor de los enfermos; es la toxina misteriosa que se apodera de tu sangre matándote de apoco y es el antídoto valioso que te devolverá a la vida tan solo con recibir de sus labios el exquisito sorbo...
Eso es amor, un todo que inunda la vida y la nada absoluta cuando queda vacía.
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