Cuando te quisistes ir...
Cuando te quisistes ir ...fue un día amargo
que se enredo en mi cuerpo
un quejido profundo , un grito infrahumano
que de tanto en tanto
otra vez me parece acosar
por horas deshilachadas
por días enfrascados de lluvias y recuerdos
cuando te quisistes ir
y tu mano, apenas pude tomar...
Cuando te quisistes ir, porque pesaba la vida
como un tronco podrido sobre tus hombros de nieve
y te llamaba el bosque a una negra oquedad
y te latían las sienes de tanto pensar
y no tenías más lágrimas que estrujaran tu alma
y no tenias más voz que clamaran piedad...
Cuando te quisistes ir y yo estaba tan lejos
y no lo estaba ,
pues me quede encadenada a tu penar
amarrada a tus brazos en medio del lodazal
y ese día supe al fin el dolor verdadero
del amor desgraciado, del amor infecundo
del amor que afiebra y engulle el aliento
que por buscar un propio contento
desangra a otro tras una quimera primaveral...
¿quién entiende al fin esa torbes del hombre
que sin compasión destroza
lo que horas antes , juraba amar?...
Y se fue por el mar el grito despavorido
y se fue por montaña el alarido ancestral
y se abrió una cuenca en el pecho
que vertió su ambrosía
regando la malicia que la desventura
nos vino a regalar...
fueron horas eternas colgando en un cuerda
la feroz batalla del ángel de la muerte
tironeando hacia la inexistente paz
y el hilo de la voz y mis labios lamiendo tus heridas
hasta nunca acabar...
ay! congoja de la vida
a mi vida que fue y que viste
a los años , casi desbaratada por el mismo mal...
Mas, de todo ello al fin sabe mi sangre
hasta la médula de mis huesos
lo que puede el amor infiel, lo banal...
y no puede ganar
pues de esa miseria se levanta
y se sacia en otro vaso
oh! mi Dios, del amor más grande
y por El y a mi , como a tí
y aquellas dolorosas
para siempre en su belleza de saberse
unida a la corriente de vida
lo valioso, lo primordial
y aprender de esa fuente de amor fecundo
para cada día vivirte auténtica
y así desde mis entrañas de tierra
de sal , de agua viva
cada día en el Nombre
de su Nombre a los otros amados y amadas
amarle más...cada día , mucho más...
No hay amor de hombre
que tu gran amor pueda derrotar.
Maval/2016
que se enredo en mi cuerpo
un quejido profundo , un grito infrahumano
que de tanto en tanto
otra vez me parece acosar
por horas deshilachadas
por días enfrascados de lluvias y recuerdos
cuando te quisistes ir
y tu mano, apenas pude tomar...
Cuando te quisistes ir, porque pesaba la vida
como un tronco podrido sobre tus hombros de nieve
y te llamaba el bosque a una negra oquedad
y te latían las sienes de tanto pensar
y no tenías más lágrimas que estrujaran tu alma
y no tenias más voz que clamaran piedad...
Cuando te quisistes ir y yo estaba tan lejos
y no lo estaba ,
pues me quede encadenada a tu penar
amarrada a tus brazos en medio del lodazal
y ese día supe al fin el dolor verdadero
del amor desgraciado, del amor infecundo
del amor que afiebra y engulle el aliento
que por buscar un propio contento
desangra a otro tras una quimera primaveral...
¿quién entiende al fin esa torbes del hombre
que sin compasión destroza
lo que horas antes , juraba amar?...
Y se fue por el mar el grito despavorido
y se fue por montaña el alarido ancestral
y se abrió una cuenca en el pecho
que vertió su ambrosía
regando la malicia que la desventura
nos vino a regalar...
fueron horas eternas colgando en un cuerda
la feroz batalla del ángel de la muerte
tironeando hacia la inexistente paz
y el hilo de la voz y mis labios lamiendo tus heridas
hasta nunca acabar...
ay! congoja de la vida
a mi vida que fue y que viste
a los años , casi desbaratada por el mismo mal...
Mas, de todo ello al fin sabe mi sangre
hasta la médula de mis huesos
lo que puede el amor infiel, lo banal...
y no puede ganar
pues de esa miseria se levanta
y se sacia en otro vaso
oh! mi Dios, del amor más grande
y por El y a mi , como a tí
y aquellas dolorosas
para siempre en su belleza de saberse
unida a la corriente de vida
lo valioso, lo primordial
y aprender de esa fuente de amor fecundo
para cada día vivirte auténtica
y así desde mis entrañas de tierra
de sal , de agua viva
cada día en el Nombre
de su Nombre a los otros amados y amadas
amarle más...cada día , mucho más...
No hay amor de hombre
que tu gran amor pueda derrotar.
Maval/2016
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