Que la vida es asi ya lo sabía,
Que los adioses y bienvenidas tienen una concordancia perfecta
Que los desaires y desconciertos alternan siempre
Es, desde el colegio, lección aprendida.
Entonces:
¿Me pueden sorprender tus motivos?
Las excusas llegan solas
Mientras me levanto de la cama con el mismo sabor de boca de ayer
entro al baño y miro la pasta dental caída sobre el lavabo,
con la franja roja hacia arriba,
Como un niño pidiendo una explicación.
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