Hubo un silencio quieto blanco casi muerto
todo se fue,  nadie alrededor,  los ojos bien abiertos y yo boquiabierta ante tí
la única espectadora contemplando la explosión de una pasión. mujer y sexo
  mi corazón late en un silencio y estupor
y desde mis ojos parten luciernagas brillantes
que siempre mueren en tu boca de miel
 Pero lo tuyo es la tierra
y siempre te resististe a nadar
por ti soy  pura entrega y disolución
Ronroneo tu nombre y como de tu  mano.
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