Con décimas y sextillas
de la métrica y la rima,
que como una suave lima
provoca tenues chispillas,
que no son la maravilla
y a veces causan encono
porque carecen de tono,
segun un escribidor,
quien nos concedió el honor
de mandarnos para el cono.
Respetamos su mandato,
no lo vamos a esconder,
como suele suceder
con gran afición del gato,
clásico por luengos años,
aunque recibe regaños.
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