Cinco nuevas variaciones del color del otoño
Esto de amarte en la ciudad, me encamina
a las calles de piedra, muelles por las hojas,
que sólo musitan cambios de verdes a rojas,
mutante espectro que pisado, al color atina
Ellas, convertidas en tenue laboratorio
de este otoño multicolor rico en saudades
caleidoscópico en amarillos y verdades
donde los tonos del color son tu altar y oratorio
Cómplice, el viento va jugando a las sombras
que fugaces tiñen de negro el azul pavimento,
con el espectro de la hoja que flota en movimiento
herbolario de figuras extrañas, que tu nombras
La cal de las paredes refleja rabiosa el blanco,
iluminando con mil rayos reflectores tu recuerdo
donde resaltan los cientos de besos que aún muerdo
de un verano breve compartido en un banco
Las cortezas abrazadas por el musgo verde intenso
dejan caer un río de ámbar, gotas de amarilla resina,
cual si fuesen vestimenta y perfume de dama fina
pero, nadie se percata ni las ve en el parque inmenso
Mi alma llena de azules melancolías llora
que las hojas caigan vestidas de colores,
restos de árboles que en otoño piden flores
y que no logran llegar a donde mi dolor mora
Cinco colores tiene el otoño de tu partida
intensos como el dolor que da tu ausencia
son los recuerdos de la fugaz vivencia
en mi pobre existencia gris descolorida
Se destaca el fucsia intenso de tu boca,
la canela, cinamomo de tu piel tan tersa
el agua de tus ojos profundo verde alberca
el negro de tus enojos que hoy no me toca
Mezclado todo en el dolor tornasolado
que empaña los colores del recuerdo
freno color acero que hoy yo muerdo
sin pincel, ni saber de cromo olvidado
Curiosa preguntarías si el dolor suma tonos
si la tristeza para mi también tiene colorido
sin importar -como siempre- si estoy adolorido
en esta estación que es casi invierno de bordes romos
Aún recuerdo el amarillo mostaza del vestido
la blusa blanca de gasa , contorneando tu seno
haciendo de mi, tu malvado, casi un ser bueno
inspiración en el bien que ahora se ha ido
Y quiero destruir esta malsana amalgama
de tonos de cornucopia plena y colorida
y si es así, porque quedé cual fiera herida
única víctima de tus amores de otoñal trama
No son cinco, error de suma , son mil los colores
de este variopinto anticipo en cinemascope del invierno
de este vivir sin ti que es un seguro preludio del infierno
donde compiten en dureza el extrañarte y mil dolores
a las calles de piedra, muelles por las hojas,
que sólo musitan cambios de verdes a rojas,
mutante espectro que pisado, al color atina
Ellas, convertidas en tenue laboratorio
de este otoño multicolor rico en saudades
caleidoscópico en amarillos y verdades
donde los tonos del color son tu altar y oratorio
Cómplice, el viento va jugando a las sombras
que fugaces tiñen de negro el azul pavimento,
con el espectro de la hoja que flota en movimiento
herbolario de figuras extrañas, que tu nombras
La cal de las paredes refleja rabiosa el blanco,
iluminando con mil rayos reflectores tu recuerdo
donde resaltan los cientos de besos que aún muerdo
de un verano breve compartido en un banco
Las cortezas abrazadas por el musgo verde intenso
dejan caer un río de ámbar, gotas de amarilla resina,
cual si fuesen vestimenta y perfume de dama fina
pero, nadie se percata ni las ve en el parque inmenso
Mi alma llena de azules melancolías llora
que las hojas caigan vestidas de colores,
restos de árboles que en otoño piden flores
y que no logran llegar a donde mi dolor mora
Cinco colores tiene el otoño de tu partida
intensos como el dolor que da tu ausencia
son los recuerdos de la fugaz vivencia
en mi pobre existencia gris descolorida
Se destaca el fucsia intenso de tu boca,
la canela, cinamomo de tu piel tan tersa
el agua de tus ojos profundo verde alberca
el negro de tus enojos que hoy no me toca
Mezclado todo en el dolor tornasolado
que empaña los colores del recuerdo
freno color acero que hoy yo muerdo
sin pincel, ni saber de cromo olvidado
Curiosa preguntarías si el dolor suma tonos
si la tristeza para mi también tiene colorido
sin importar -como siempre- si estoy adolorido
en esta estación que es casi invierno de bordes romos
Aún recuerdo el amarillo mostaza del vestido
la blusa blanca de gasa , contorneando tu seno
haciendo de mi, tu malvado, casi un ser bueno
inspiración en el bien que ahora se ha ido
Y quiero destruir esta malsana amalgama
de tonos de cornucopia plena y colorida
y si es así, porque quedé cual fiera herida
única víctima de tus amores de otoñal trama
No son cinco, error de suma , son mil los colores
de este variopinto anticipo en cinemascope del invierno
de este vivir sin ti que es un seguro preludio del infierno
donde compiten en dureza el extrañarte y mil dolores
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