Ciegos.
Al mirarla, note un leve temblor de sus labios, casi imperceptible, desvie mis ojos para no incomodarla. Discreto entonces atisbé su escote y el nacimiento del seno que una fina cadena hacia destacar. Note su respiración agitada. El leve sonrojarse de su cara. Entonces me percate del bastón delgado color rojo al lado de su mesa y abierto, un libro en Braille. Avergonzado , comencé a acercarme para disculparme por mis pensamientos . Sobreponiendome al nerviosismo que me invadía estaba, cuando se acerco de prisa otro joven que la saco de su estado de concentración. Qué tal el ejercicio?,... bien!, pero aún puedo mejorar,este señor que viene acaba de darse cuenta.
4680
Cargando comentarios...