Caminando por las calles buscando ilusiones o restos de ruinas dejadas por aquellos amores viejos y añejados por las caricias, trato de buscar una inspiración un suspiro par mi corazón.
Tropezándome con reliquias antiguas, como charcos de lagrimas prohibidas, tan solo en un kilometro de mi vida, encuentro tus deseos y el mapa que me acerca mas a tu camino.
Déjame en la mitad de tu sendero, como un viejo ermitaño varado en tu destino, descansando en el vientre de tu amor, con las dulces caricias dadas en la oscuridad, el deseo y la pasión que nos ilumina nuestra ilusión.
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