Atada a ti
Hoy no tengo deseos de salir
se me ha revuelto la calle
esa donde pisaba firme,
hoy quiero solo soñar, pero...
los pájaros revolotean
cantando tu nombre
y con el licor que me
deja desvariando, gritan
dentro de mi almohada
sus palabras y no sé descifrarlas,
viene cantando desde ese cielo
al que proclamas, pidiendo, que se yo
que pides, si solo escucho cantares
indescifrable, me voy quedando
con una sensación inexplicable.
Siempre están revoloteando
los demonios dentro de mi cuarto,
he intentado matarlos,
incluso los he acariciado
tan solo para ver si así
logran calmar mis ansias.
Los cuervos siempre vuelven,
y picotean mi ventana
dejándome sin fuerza y abatida,
no me dejan ver el sol, y sé que está ahí.
Hoy pienso en ti y se me anuda el alma
de saberte tan lejos, vienen a mi memoria
esas melodías que emergen de tu voz,
se me van haciendo lejanas y caigo en lagrimas.
Intento salir de este valle de sombra
pero siento que una soga me ata y me tira
sin dejar que avance, las llagas sangran en mis pies,
en mis manos. Voy pisando tallos con espinas,
y las rosas van desangrándose en mi mirada.
Debes estar pensando, (entre mi imaginación y la tuya),
vaya si nos hubiésemos perdido de ese encuentro...
Amarte, a marte, y así me he ido enloqueciendo
dejando estos versos que sangran ansiedades
distancias, demonios, tormentos de pájaros.
Me alejo para intentar perderme de ti,
pero he tatuado dentro de mí, tu alma, tu nombre,
tus besos, tus llagas, mis heridas, las noches,
y morí, cada día deseando morir de nuevo.
Y este cuarto se me va haciendo pequeño
y yo me voy haciendo gigante, sin poder salir,
intentando darle un nombre, darle un sol en
cada mañana, y soy una mariposa perdida
dentro de los madrigales donde cantan revoloteando,
estas aquí y estás a miles de distancia.
Sachy Poesía
se me ha revuelto la calle
esa donde pisaba firme,
hoy quiero solo soñar, pero...
los pájaros revolotean
cantando tu nombre
y con el licor que me
deja desvariando, gritan
dentro de mi almohada
sus palabras y no sé descifrarlas,
viene cantando desde ese cielo
al que proclamas, pidiendo, que se yo
que pides, si solo escucho cantares
indescifrable, me voy quedando
con una sensación inexplicable.
Siempre están revoloteando
los demonios dentro de mi cuarto,
he intentado matarlos,
incluso los he acariciado
tan solo para ver si así
logran calmar mis ansias.
Los cuervos siempre vuelven,
y picotean mi ventana
dejándome sin fuerza y abatida,
no me dejan ver el sol, y sé que está ahí.
Hoy pienso en ti y se me anuda el alma
de saberte tan lejos, vienen a mi memoria
esas melodías que emergen de tu voz,
se me van haciendo lejanas y caigo en lagrimas.
Intento salir de este valle de sombra
pero siento que una soga me ata y me tira
sin dejar que avance, las llagas sangran en mis pies,
en mis manos. Voy pisando tallos con espinas,
y las rosas van desangrándose en mi mirada.
Debes estar pensando, (entre mi imaginación y la tuya),
vaya si nos hubiésemos perdido de ese encuentro...
Amarte, a marte, y así me he ido enloqueciendo
dejando estos versos que sangran ansiedades
distancias, demonios, tormentos de pájaros.
Me alejo para intentar perderme de ti,
pero he tatuado dentro de mí, tu alma, tu nombre,
tus besos, tus llagas, mis heridas, las noches,
y morí, cada día deseando morir de nuevo.
Y este cuarto se me va haciendo pequeño
y yo me voy haciendo gigante, sin poder salir,
intentando darle un nombre, darle un sol en
cada mañana, y soy una mariposa perdida
dentro de los madrigales donde cantan revoloteando,
estas aquí y estás a miles de distancia.
Sachy Poesía
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