Cierta vez, en alguna parte de la selva, se encontraba un alacrán que quería cruzar el río sin saber cómo, para no ser arrastrado por este y morir ahogado. Fue así q vio pasar a un sapo dorado y le preguntó si podía ayudarlo a cruzar el río, a lo q este respondio q no porq lo mataría. El alacrán le dijo q no lo haría,cómo mataría a alguien q le prestó ayuda El sapo se resistía todavia. Pero el alacrán le insistio con q podría morir él si lo hacía al cruzar el río. Así le dijo, convenciendole. Entonces el alacrán se le arrimo a la espalda y empezaron a cruzar el río y cuando ya lo habían cruzado con exito, el alacrán le ensartó su agijón. El sapo, moribundo, le dijo: -¿Cómo pudiste haberme hecho esto, cuando tu prometiste no hacerlo? A lo q el alacrán le respondio: -Lo siento, es mi naturaleza.
Fabula de no se quien.
40090

Cargando comentarios...