Al final
Un día, las excusas se terminarán. Y cuando esté distante, todas las estrellas más cerca estarán.
Posiblemente nada de esto te pueda parecer, pero confía cuando te digo que todo estará bien.
Cerremos los ojos e imaginemos que estás feliz un momento,
¿recuerdas cuando solo eras un niño y todo parecían mejores tiempos?
Aún si tu vida fue difícil, puedes apostar, momentos felices tienen lugar.
Me pretendo perder para nunca volver, en el fondo de mi corazón lo sé, no está bien.
Solo me puse a pensar en cómo la muerte puede maravillar...
la odiamos, pero no la alcanzamos a apreciar.
¿cuántas vidas se perderán?
Empezando el viaje de por vida, no puedo pensar en la gente que me odiará por las decisiones que tome
si están bien o están mal, no pediré que me perdonen.
Aquí, al final de la vida, no pretendo entregarme a nadie mas que a mi.
Con todo mi amor, el dolor y la tristeza, aún estando rota, soy yo misma
y es todo lo que hay.
Las guerras perdidas son ganancias a lo largo de la vida,
cicatrices distantes, perfumes elegantes, nada opulento me llevaré...
Tú sonrisa cruel, ojos en blanco, humor infantil, es todo lo que me llevaré antes de perecer.
Quiero tener eso en mi mente, los sueños y viajes a tierras lejanas con criaturas de cuento.
Quiero tener eso en mi mente, la rebeldía de no seguir tus pasos, de hacer lo que yo deseo, de tus palabras científicas pululando por mis recuerdos.
Quiero llevarme eso en mis memorias, tus lágrimas brotando apenas, tan rotas, índice de un corazón en camino de sanar, tus sonrisas tristes, tu dramatismo sin fin.
Quiero eso al fin, nadie que salve mi alma, nadie que junte mis pedazos,
estoy resignada a perderme otro tanto mientras respiro bajo el agua aquellas ilusiones imposibles que se irán.
Lo estoy deseando. Veo parte de mi alma desgarrada que se ha perdido en el espacio.
La sombra rodeando su triste consecuencia, su agitada consciencia.
No pretendía hacer daño.
¿me creerán de corazón?
En el fondo, yo los amé tanto...
Aquí, al final de mi vida, no pretendo entregarme a nadie más que a mí.
Con todo mi amor, fuerza y soledad delirante de tristeza, aún estando rota, soy yo misma
y es todo lo que hay.
Ni una palabra de aliento más. A nadie se dirigirá...
No de mi, no de mi oprimida fragilidad.
Veo tus ojos al final... y quiero gritar. Gritar muy fuerte.
Porque aunque pareces felicidad, tú me rompes más al final.
¿qué dejaste de mi?
Todas las barreras caídas, todas las sonrisas parecen tan insulsas y fingidas...
divagando entre tu cariño lejano, me encuentro pensando,
qué bueno fue conocerte en una coincidencia que trajo la muerte,
una muerte que también me alejará.
Y dolerá, un dolor agudo y aberrante que todo arrasará.
¿Comprendes el resquemor? ¿comprendes la tentación?
tú lo comprendías, aún estando rota soy yo misma y es todo lo que hay.
Al final de mi vida, todo esto se esfumará, todo lo que fue mi vida desaparecerá.
Y con el paso del tiempo, dejaré de existir con el olvido que me espera,
un castigo que a todos concierne con el paso de la eternidad.
Jmaffe.
Posiblemente nada de esto te pueda parecer, pero confía cuando te digo que todo estará bien.
Cerremos los ojos e imaginemos que estás feliz un momento,
¿recuerdas cuando solo eras un niño y todo parecían mejores tiempos?
Aún si tu vida fue difícil, puedes apostar, momentos felices tienen lugar.
Me pretendo perder para nunca volver, en el fondo de mi corazón lo sé, no está bien.
Solo me puse a pensar en cómo la muerte puede maravillar...
la odiamos, pero no la alcanzamos a apreciar.
¿cuántas vidas se perderán?
Empezando el viaje de por vida, no puedo pensar en la gente que me odiará por las decisiones que tome
si están bien o están mal, no pediré que me perdonen.
Aquí, al final de la vida, no pretendo entregarme a nadie mas que a mi.
Con todo mi amor, el dolor y la tristeza, aún estando rota, soy yo misma
y es todo lo que hay.
Las guerras perdidas son ganancias a lo largo de la vida,
cicatrices distantes, perfumes elegantes, nada opulento me llevaré...
Tú sonrisa cruel, ojos en blanco, humor infantil, es todo lo que me llevaré antes de perecer.
Quiero tener eso en mi mente, los sueños y viajes a tierras lejanas con criaturas de cuento.
Quiero tener eso en mi mente, la rebeldía de no seguir tus pasos, de hacer lo que yo deseo, de tus palabras científicas pululando por mis recuerdos.
Quiero llevarme eso en mis memorias, tus lágrimas brotando apenas, tan rotas, índice de un corazón en camino de sanar, tus sonrisas tristes, tu dramatismo sin fin.
Quiero eso al fin, nadie que salve mi alma, nadie que junte mis pedazos,
estoy resignada a perderme otro tanto mientras respiro bajo el agua aquellas ilusiones imposibles que se irán.
Lo estoy deseando. Veo parte de mi alma desgarrada que se ha perdido en el espacio.
La sombra rodeando su triste consecuencia, su agitada consciencia.
No pretendía hacer daño.
¿me creerán de corazón?
En el fondo, yo los amé tanto...
Aquí, al final de mi vida, no pretendo entregarme a nadie más que a mí.
Con todo mi amor, fuerza y soledad delirante de tristeza, aún estando rota, soy yo misma
y es todo lo que hay.
Ni una palabra de aliento más. A nadie se dirigirá...
No de mi, no de mi oprimida fragilidad.
Veo tus ojos al final... y quiero gritar. Gritar muy fuerte.
Porque aunque pareces felicidad, tú me rompes más al final.
¿qué dejaste de mi?
Todas las barreras caídas, todas las sonrisas parecen tan insulsas y fingidas...
divagando entre tu cariño lejano, me encuentro pensando,
qué bueno fue conocerte en una coincidencia que trajo la muerte,
una muerte que también me alejará.
Y dolerá, un dolor agudo y aberrante que todo arrasará.
¿Comprendes el resquemor? ¿comprendes la tentación?
tú lo comprendías, aún estando rota soy yo misma y es todo lo que hay.
Al final de mi vida, todo esto se esfumará, todo lo que fue mi vida desaparecerá.
Y con el paso del tiempo, dejaré de existir con el olvido que me espera,
un castigo que a todos concierne con el paso de la eternidad.
Jmaffe.
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