A VECES…
A veces uno toca un cuerpo Y lo ausculta, lo explora, lo examina
Y la emoción,
Como un crispado sueño,
Restalla en el profundo estrecho
Como ávido huracán
Junto al deseo.
A veces uno vive el silencio,
La abrupta soledad
Y los recuerdos
Y todas las cosas que crepitan,
Y esa fúlgida luz
Que resquebraja
El llanto, la ternura
Y la suave caricia presurosa
Que se rasga como un cristal en llamas.
A veces uno siente el tiempo,
Casi un largo sopor,
Casi daga,
Casi fuego
Que se desliza raudo en el costado,
En tanto que el amor se nos marchita,
El cuerpo se disuelve
Y los sueños retornan sorprendidos
A las hórrridas simas del olvido.
A veces uno toca el miedo,
El agudo dolor,
Tal vez la rabia
Y al no poder beber
Elíxires y auras,
Desesperadamente se desgaja
Ante el abismo irreal
De tus miradas.
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