A PAPÁ
  
Su cuerpo se ha sanado de todo,
Para ser luego destrozado
Por ese latido incesable de la muerte.
Sus ojos ya se apagaron,
Su sonrisa ya no brilla más.
Sus manos se aquietaron,
Su alma sigue ahí...
Su cuerpo se ha curado de todo mal;
La asfixia ha desaparecido de su respirar,
Su corazón palpita vigoroso y amoroso,
Su vida resplandece en una suave sonrisa.
Su cuerpo se ha curado de todo,
Para ser luego destrozado
Por ese sabor a soledad, a distancia y a muerte.
Sus ojos se apagaron,
Su voz se silenció,
Sus manos se aquietaron,
Su tormentoso aliento nos recuerda su dolor.
Ese cuerpo, su cuerpo ahora lánguido
Y recostado a la postre de la enfermedad,
Su cuerpo de tantos pasos dados,
De tanto amor repartido,
Se agota lentamente.
Y su alma ahí encerrada, escudada
Por el dolor, las lagrimas y el silencio;
Sigue viva, seguirá viva siempre.
Y cuando una mañana fría
Decide su alma volar... de inquietudes se llena
Este cielo y bajo él crece un mundo nuevo.
Un casa nueva, un lugar diferente para vivir.
Y ahora es desierto, inundación, soledad.
9680

Cargando comentarios...