• javier castillo esteban
raskolnikov
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Decenas de órbitas negras observaban el manto invisible de Sara. La reunión había transcurrido como todas, transformando la saleta en un lugar irrespirable donde las  voces  impronunciadas reverberaban intensamente, -La guardia civil sigue buscando el cuerpo- susurraba  Ander al grupo más cercano Los padres desolados descansaban en dos sillas situadas junto al hall, concedidos a  las lágrimas y al pésame de los congregados, -         Marga ofrecía un falso padecimiento. -         -Gracias-  casi al mismo tiempo los progenitores de la víctima En la reunión , varios desconocidos con gabardinas  comentaban el siguiente paso Marco, el hermano, arrebujado en una de las esquinas de la sala pensaba en Nuria, el amor obstinado y atrapado en la pantalla de su móvil,   Un golpe seco acalló la incipiente algarabía y las miradas se clavaron en la cancela que se abría lentamente acompasada por chirrido de los rieles oxidados. Sara se incorporó desde el suelo tambaleándose con la piel arañada y articulando torpes pasos hacia la cristalera ,. Sus piernas sin vida vencieron de nuevo, quedando de rodillas frente a la masa y su rostro se apagó, Las sombras se arremolinaron alrededor de Sara, que yacía sin vida En ese momento,   su cuerpo comenzó  a convulsionar , y  los vómitos se sucedieron Mientras la sangre camuflaba la maraña del pelaje animal.   Marco advirtió en ese momento cómo los hombres de la gabardina salían apresurados entre la confusión , y la puerta del velatorio quedaba entreabierta.  En el interior del féretro un gato se desperezaba
funeral
Autor: javier castillo esteban  243 Lecturas
Inundación     S. enciende la luz antes de dormir para no tener miedo y su madre la apaga en su inconsciencia A menudo despierta en mitad de la noche y contempla los adhesivos fluorescentes pegadas en el techo y las paredes. Predominan las estrellas de mar y las sirenas en una amalgama submarina, Cuando el sueño retrasa su llegada se impacienta bajo la frazada mientras Su mente embarca en la goleta  atracada más cercana y surca la noche donde los faros despiden la salida del puerto    nubes negras y rizadas detienen la marcha en alta mar en tanto las sirenas se enganchan a la hélice escoltando el destino que resta.  Las estrellas se elevan mojadas precipitando sus gotitas sobre la frente de S. y se estampan en la negrura, que ofrece incondicional Lucero. S. Escucha crujir la cubierta y descubre una grieta por la que penetra el agua ,la base se inclina apuntando a la oscuridad y cae atrapada por el denso líquido. S. Intenta aferrarse a la madera, pero el pielago tira de ella con fuerza, desvaneciendose sus gritos con la boca llena de sal.   S. Despierta ante la llamada desesperada de su madre, que rema como una posesa contra la resaca Absorta sobre la cama s. Atisba el puerto a lo lejos.    
Inundacion
Autor: javier castillo esteban  250 Lecturas
No hay nada mas conmovedor que  la sonrisa del niño,  la belleza se dibuja desde las comisuras hasta el centro de la carne, su inocencia plasmada vigorosa, invencible. Y en ese instante no deseas nada más, solo volver No es necesario estar alerta, pues el ritmo no cesa  y  el alma se llena poco a poco de carantoñas fosiles. Un segundo después desnudo penetras en la infancia en los años felices y recreas un balón y una excavadora de juguete, cuando únicamente aceptabas sonrisas por respuestas y los rostros adustos eran condenados y convertidos. Entonces consciente de tu niñez, con  la piel más blanda , adviertes la ilusión como una feroz enfermedad se apropia de tu sangre, vislumbrando la verdad . Ésta se muestra marchita y crees reconocer  al tiempo detrás de esas arrugas , reo de  excesivas traslaciones sin paladear la compañía de sus hijos incólumes. Expatriado del  candor e infinitamente lejos de nuestro yo, no es más que un viejo decrépito que ha huido de esos días primeros buscando madurar el fruto que no está preparado mas que para caer reflexiones  con finales entreverados y otros sinremedios son extractos carentes en la vida adulta que se ha prendado de la rapidez, olvidando la sonrisa en algún recóndito lugar, creciendo tan rápido que sus hojas señalan el suelo y no el cielo  Nazcamos diminutos para morir pequeños  en la bondad de nuestro germen, arrullados por una brizna de la vida 
tiempo
Autor: javier castillo esteban  274 Lecturas
Yo estaba temblando y tu no menos que yo. Algo tenía que surgir de tu boca pero el camino quedaba obstruido por la timidez, yo no tenía intención de decir nada  contemple gozoso el simpático sufrimiento por escupir las palabras, inventando excusas a lo inevitable, haciendo ver que nuestra forma de actuar estando juntos no coincidía exactamente con los cánones de una amistad, que sentimientos intrusos habían abordado nuestro cerco Por supuesto yo llevaba detrás de ti mucho tiempo atrás, pero quizá mis acercamientos y conatos de emprender algo se difuminaron el verano que me dijiste que preferías que las cosas siguieran como estaban   Al final , y  compadeciéndome del mal trago, te tendí mi mano lo suficiente para enhebrar el hilo de tu real intención y así, conectados comenzar la marcha,   hoy vuelve a ser 22 de abril y pienso:   Dos años ya. Dos años en los que el viento ha soplado con fuerza unas veces , las otras más despacio, pero ha seguido soplando y eso es lo importante. Tiempo en el que nuestros corazones han tomado cita conociendo cada arista fusionando la viscosidad de sus paredes. Saboreando y padeciendo la sustancia de su masa Espacio de Quehaceres matutinos , y nuestro amor que no ha cesado de trabajar , reclamando lo que es suyo, visitando la lluvia que coincide siempre en este día Labrando  hasta encontrar cavidades que llenar con su miel, callado e intimo   Despierto y la mañana pesada se yergue diferente porque tu estas cerca de mi, y noto tu hálito y siento como mis labios se desperezan colmados de arrebato y ternura de creciente locura, De  anhelos y sangre que duerme en las llamas de nuestros encuentros Agudos y vividos. Eternos mártires que saben su destino   Tormentas provocan mares , para servir al silencio que todo lo cubre con su fino manto, jugando al escondite con la calma, llana y suave  libre de su verdor opaco, de la espuma, donde refulge el brillo metálico de un pez chapoteando de alegría, regocijándose en  tus ojos alados   Entonces elevo mi ser, envuelto en la luz que marca la ruta y descubro tu cuerpo desnudo que me conduce al portillo de las nubes, y cogiéndote la mano escribo en lo invisible, en la inmensa blancura  la mancha de nuestro paso
    He regresado de Asturias hace dos días, y el gusano de la ciudad ya ronda debajo de mi piel abultando su silueta, las vueltas son repulsivas y nunca he pensado en energías renovadas. Simplemente el final de un sueño plácido que disimula su halo para no entender las vacaciones equivocadamente  Han sido unos días magníficos y durante mi ausencia en el papel varias noticias de especial relevancia que no me dejan indiferente. No le faltaba  razón  a Úrsula Iguarán cuando gritaba a la vida que la casa de los buendia era una casa de locos, símil probable de Marquez  sobre este mundo. Una grieta en la aparente calma y la vulgar esperara, que de tan honda se cierra en la superficie haciéndose verdaderamente  sangrante en su interior  Lo llaman Gabo por cierto, supongo que la gente más cercana a él, yo sin embargo lo prefiero Gabriel, pronunciando cada una de sus letras, esgrimiendo el poderío de su bíblica entonación. Hasta  las verdes montañas y el agua pura penetran  las notas de su colosal obra y me estremezco evocando  los interminables días con el sol de metal hostigando a un náufrago o el fatal destino  de un hombre sosteniendo sus propios órganos, aun con fuerzas para caminar  Así, mi mente merodeaba engullendo kilómetros por abruptos pueblos que retuercen carreteras apremiando su origen, disponiendo el horizonte frente a calas de aguas claras y falsos espigones Atrapado por las redes de pesca que cede la naturaleza, flotando en compañía de los peces entre boyas y mareas Exquisita sidra la que nos escancia la literatura regando una estancia  abigarrada pero sabrosa Los días han pasado gracias a Dios en pos de preservar lo efímero , y no evaporarse la sustancia importante, la que está en el fondo sedimentada aglutinando estaciones En todo ello mi pequeña reflexión entendiendo globalmente  el carpe diem, inseparables  el claro y la noche y resolviendo la  fusión de los días que mueren antes de nacer  y los que , por otro lado, siguen otro sendero, y embelesan , sustentando  su gracia en  el aire que insuflan,  meciéndonos en su apacible vaivén, 
Cuan  tenues los senderos que transitas vacilantes por el destino procurado Costeando la mañana En tu eterno abismo dorado Y Aun deshecho  con la verdad de sus manos Pretenden enredarse en tus remiendos, espíritu olvidado? y si hacen un pacto sus ganas con la sangre de tus versos? te invito a pisar la tierra roja para terminar de removerlos o es que una reina con un pordiosero del linaje tiene miedo? No osarán siendo vírgen, idearte inmaculado ¿ Porque ni tus pensamientos más limpidos pudieran Estar libres de ningún vicio Ni la  mirada obstinada, de presenciar infinitos Vivos descapitados Que no poseen ni un centavo   Sin saber no quedes pues el fallo no retorna compasivo Y la justicia anodina en estos lares Mas propia del cielo Que de esta celda sin espejos Se apropiara algun dia de tu cuerpo Cuando yazca deshabitado. proclamando el silencio
A UN PRESO
Autor: javier castillo esteban  274 Lecturas
El viento helado me sorprendió arropado por las finas sábanas Con los ojos por encima siguiendo su aleteo la vi pasar sin hacer ruido Era la muerte Y en vez de combatirla en duelo sin armas Con el pecho como escudo ,pronuncie mi último deseoPara queCuando me ocupase la nada  y el cielo quisiera saberme despierto  ni mi silencio hallase sólo la piel tan despoblada como al nacer Preservando el eco de una desnudez resplandeciente ,remontandose  al primer día , A la súbita creación  de nuestros besos mojados Al barrunto de la vida Declamada En renglones tortuosos y donde los caminos Son guijarros y una presaEmulsiona agridulces sinfonías fracturando la corriente 
Muerte
Autor: javier castillo esteban  233 Lecturas
    Te posan Y ocupas tu sitio en la mesita de día Absorbiendo el sol Legando tu compañía De cristal y barro tus huesos, de vacío el estómago que de  hondas fragancias se alimenta masticando espinas y tallos tiesos   Te posan Y ocupas tu sitio en el ocaso relevando el aire marchito con una nueva inquilina que de dicha y  reposo se impregnan  tus paredes sin memoria  vadeando azules fantasías     Te posan y ocupas tu sitio en la mesita de noche ocultando los brotes rebasan tus diques y cimbrean las ramas evocando la muerte sometidas a la eterna negrura planean en silencio  carentes de prisa los pétalos perdidos lejos de tu vida
-Qué calor tan horrible!- voceó el oso frente al zoológico. Su pelaje  lacio y deshabituado al clima de Barcelona, se caía a mechones Regresaba a su segunda residencia tras varios años con la esperanza de encontrar allí a Rosario, su cuidadora. dejando atrás Canadá, y sus abruptos estanques helados, debajo  de los cuales buceaba el menú del día   La recepción  se encontraba desierta, así que aprovechó el oso para sortear el torno, levantando primero una pata y luego la otra, concentrado en no caer de bruces. Avanzó pocos metros jadeante, y se tendió sobre el banco más cercano haciéndolo crujir, El ejercicio, con el que no tenía cita, y la fatiga del vuelo dieron paso a una profunda somnolencia que culminó en la cerrazón de sus peludos párpados   Cuando despertó, su corazón salió arrojado con violencia ante la impresión que le produjo la imagen. El caimán que observaba fijamente el sueño del oso, dio un respingo y cayó sobre sus escamas, echando a rodar su gorra blanca. Visiblemente cabreado se incorporó rápidamente y pidió explicaciones al oso, arguyendo que no había comprado su ticket. El oso desconcertado pagó el ticket y advirtió un cartel con el mapa del zoológico. Pero  no hallaba el sector de sus congéneres los nombres de los sectores habían cambiado e incluso los espectáculos eran otros, Preguntó al caimán por las cuevas, en el tiempo que el reptil blandió sus ojos a la altura de la panza del oso y con gesto altivo giró la cabeza dirección al  norte siguiendo el puente que cruzaba la extensión de  pinos En mitad de la caminata los vítores surgieron de la espesura y un humillo denso con aroma a tierra seca ,se elevaba esbozando figuras casi transparentes sobre el  cielo inmaculado La barahúnda removió las tripas del oso en la mixtura de emociones, quien a pesar del miedo, alojó tímidamente la cabeza en el bosque conducido por la estela de humo. A medida que la vegetación mermaba se podía vislumbrar el exterior marcando el final del sendero, Varias ramas llenas de savia separaban su hocico de la enorme explanada, y desde su escondite podía ver un nutrido grupo de avestruces que hablaban entre ellas, intercambiando frases indescifrables - los animales han tomado el zoológico- pensó Sobre sus  rasuradas cabezas, pendidas de una polea, tres guardianes que el oso reconoció enseguida; la flameante hoguera extendía el esplendor y Rosario  amordazada, en medio de los dos hombres presos, sacudía su cuerpo con violencia, pretendiendo inútilmente propulsar el balanceo. El oso, desesperado y  con una rabia incontenible, irrumpió con la intención de liberar a los humanos, ignorante de su plan, sin saber que su piel había sido tan codiciada durante su ausencia, se hundió en una zanja camuflada, desapareciendo su sombra, los animales volvieron a sus fosas .y La recepción y las tiendas de souvenirs retomaron la actividad.
Dos enormes ojos verdes me escudriñaban desde la distancia, cautivos de mi vientre terso y lechosoPrimero fue solo un gesto de incredulidad, luego, el espanto se apoderó de cada uno de sus poros Incapaz de evidenciar mi aspecto humano, urgía buscar refugio.La escoba me perseguía a lo ancho del garaje, afanosa por asestarme un zurriagazo. Quise gritar, pero mi voz, inaudible para mamá, se quebró antes de partir.Por suerte, unos cuantos leños apilados en la esquina, me brindaron la última esperanza, despedacé la corteza de uno de estos y escribí:Soy Laura, la lagartija
Te anhelo en la noche Reseca de las aguas Queriendo despertar Los Cirros en tu pelo   te siento sin la lluvia y  Rios de paciencia Desbordan  ya estos lindes Ribeteando tus piernas De líquidos extraños   Te anhelo por tu risa Perentorio efecto Que mi piel necesita desahuciar la tristeza Quedar vacío Relevando mi sangre Por tu denso licor azafranado   Te anhelo donde el viento escucha mis secretos Y eleva el pensamiento Volviéndolo tan espigado Como nuestras ganas que aguardan inquietas La sal de nuestros besos   Te anhelo trastornado Agotando la espera Que vence cuando  El frío Comprime mis delirios Despertando a la razón de opacas ilusiones   Te anhelo al alba Para que el momento no ulcere afrentas casi abiertas y en nuestras manos resida El tiempo que nos queda
anhelo
Autor: javier castillo esteban  253 Lecturas
    Los humos inundan el ladrillo y no distingues si son las ansias por crecer o desertar del pasado lo que te ha mecido hasta la orilla. Tu nombre está en una lista de personas que fluctúan sin respiro y no eres ni más ni menos, sino algo indiferente, un pellizco entre manoseos que no entiende de clasificaciones. Despegas cuidadosamente los párpados e inhalas  tu propio ser concebido entre otros dos números.  consecuencia del gargajo expulsado sobre tu pelo liso  y castaño ,que se derrama como la savia del árbol nacido en praderas solitarias, de astillas levantadas por el ventarrón y piel desnuda al pájaro famélico.   Hechizado por la gran chimenea sumerges la cabeza hasta el fondo, quedando tu piel ennegrecida por la inefable bruma oscura. Después de paladear la ciudad grande, huyes cabalgando sobre tu propia lástima y alcanzas el cementerio de muchachos de gloria, y ni su halo permanece vivo, solo retales se yerguen contaminados en donde encuentras guarida. Descansas el infortunio encima de la montura mientras el jamelgo tensa sus patas con el peso de piedras que asoman en la saca   El primer residente te visita con una sonrisa, y atento escucha el relato que ahora brinca de tus entrañas mostrando su vestido de arlequín, pero la suerte no ha cambiado. Imbuido por la familiaridad de su rostro correspondes atendiendo con estupor  la historia que sigue a la tuya ahora de las fauces del aldeano   de repente no encuentras le semejanza con el viejo decrépito y lo abandonas en su soliloquio ,apremiado por la rabia, montas de nuevo sobre el lomo del animal. Pero ya no es un caballo sino un lobo, y su piel erizada contagia a la tuya  Haciéndote olvidar los ignotos caminos que te llevaron a ese lugar,   Sin embargo  tu espalda no está desmemoriada y pronto, con certeza, reincide en las respuestas a cuestiones de innumerables noches con vela y sin lumbre, esclareciendo  la negritud y atrayéndote a su pórtico  
Hola MiguelAyer remataste con un hilo muy grueso la etapa universitaria. Se que estas ya cansado de tanto libro y trabajo. Pero el esfuerzo solo lo podrás valorar con perspectiva, y transcurrido el tiempo oportuno, te halles satisfecho contigo y con lo que haces y quizá hilvanes las razones que te llevaron a adentrarte en esta empresa, confiriendole un sincero sentido.Mi regalo de graduación no va a ser nada material,Te voy a regalar algo más intenso y profundo, como son las palabras, porque considero que son la mayor  herencia que hemos recibido, porque con ellas tocamos algo dentro de los hombres. Para mi escribir ha sido una forma de  Resucitar, y ser libre. Este "poema"es tuyo:Asomas tu cabeza rubicunda al margen del grupo, esgrimiendo tu escucha sin ser paso en falacias y reproches , la inocencia fija el rumbo al equilibrio, ignorante ser de la mezquindad que circunda esta tierra.Baston que apoya apremiantes confidencias y lágrimas anhelantes de descanso en mullidas telasdispuesto cada noche a enloquecer con incontables tragos, nos haces reír sin mesura ocupándonos exclusivamente de saborear nuestra amistad sellada en momentos plenamente lúcidos. Que grato es dar fe  en la intimidad de esta relación que perdura cuando otras han quedado marchitas  e inacabadas y pese a no vernos conservar la certidumbre de tenernos.Felicidades Miguel.Tu amigoJavi
Escapé de la literatura unas horas para quedar con Marta, hacía mucho que no la veía y me invitó a cenar a un restaurante vietnamita. La comida era la misma que pedía a domicilio a los chinos de abajo aunque el local estaba decorado con más gusto y tenía un dragón vigilante que iluminaba sus ojos La conversación era fluida Y mantenía los platos calientes,  que por otro lado, no diferían gran cosa unos de otros, la soja como elemento común e indispensable y carnes y verduras. Bebimos agua Noté el nerviosismo incipiente en sus labios, igual que sus manos merodeaban inquietas los cubiertos sobre la mesa  como si deseara contarme algo , y antes de abordar el postre espetó. -          Quiero proponerte algo , pero aquí y en confianza -          Tú dirás, yo ya sabes… -          Bueno, resulta que el otro día a mis amigas y a mi se nos ocurrió hacer una fiesta , en la que vayan chicos solteros ,.. bueno solteros y gente maja ya me entiendes.. -          ¿ gente maja? A que te refieres -          Gente decente, quiero decir personas parecidas a nosotros , ligadas un poco a la iglesia al margen de que sean practicantes o no -          Yo doy el perfil? si claro! A eso me refiero, tú eres un buen ejemplo, no comulgas pero eres un tio simpático, y en cierta medida afín Pedro sonriente- bueno sí, me refería si era un modelo de lo que demandais, ya sabes que salgo con Sara, -          Sí, lo sé en cualquier caso puedes pasarte un rato sin ningún compromiso tomamos algo y luego ya quedarás con ella, no hay problema -          Lo pensaré -          Hemos creado un evento para invitar a personas de nuestro entorno que tengan ese corte y que estas a su vez inviten a otras, a las relaciones más cercanas Pedro con guasa-Sabes que eso puede acarrear más de un degenerado en la fiesta no? -si, espero que salga todo bien, aunque corremos riesgos, en cualquier caso hemos pensado también que la gente que acuda se mona , pero también habrá un grupo de feos , - eso si que es cruel… Marta riendo a carcajadas,-no es eso!, pero piénsalo así “cada oveja con su pareja” -          Muy oportuno el refrán, un buen rebaño de ineptos y degenerados, -          Venga pedro, anímate que puedes perder? -          Igual me paso solo por ver el panaroma -          Será a las nueve en el bar  Retrat -          Ese esta en paulino caballero no´ -          Si, ese mismo La noche siguiente y fiel a la cita del dia anterior Pedro se presento en el bar, y entonces lo vio claro .el plan había cuajado,  incluso él  tenía su hueco Al otro lado de la barra Marta era felicitada por el éxito de la iniciativa y no creyó reconocer a  Pedro, su hermano, dentro del grupo de patitos feos
natural
Autor: javier castillo esteban  255 Lecturas
 Te han amputadoTodavía recuerdo cuando era niño cómo solitario dominabas campos de trigo que enrojecían mis pupilasCazábamos saltamontes y los enjaulábamos en botes agujereados para después marchar a tu encuentro,confidente de nuestra infancia , has sostenido estoicamente 100 cabañas sobre tus  ásperas y secas ramasLos años pasaron y poblaron tus alrededores de aparente progreso, confiriéndole al lugar un aspecto superficialmente bello y también menos mágico y seductorSin embargo has resistido a los embates del desarrollo firme desde tu posición, imponiéndote en la altura Hoy el día está nublado y yaces oreando los anillos de tu edad ,porque Algún miserable ha decidido que tu destino le corresponde a los hombresque tu tronco está podrido y debes rejuvenecer, eximiéndose de su crimen,Cómo osan liquidar tu sombra? ¿ quien dará cobijo ahora a las ocas y los gansos que moran en el lago?Acaso no saben que tus hojas están marchitas de tanto llorar nuestra mezquindad,Que han presenciado besos crespusculares y corazones atiborrados de amor y tristeza?Quien va a alimentar la anhelante espera por verte florecer en primavera?He visto emigrar a las ardillas que a su suerte cruzan calzadas sin mirar las ruedas de los coches pasar, sorteando las penurias de su partida, dejando atrás un hogar
Que  es esto?- gritó sin oirse  Martín la mañana del 21 Todas  las  palabras de la noche anterior le causaron una profunda herida Marta y él convinieron  no verse y  darse el espacio, ese que crece más por dentro que por fueraMartín recorrió esa noche las calles de Fuenterrabía, explorando razones evidentes que concluían  en  sordos gimoteos. La ciudad era desierto a esas horas y pensó que la mejor opción sería retirarse y hallar descanso a sus secrecionesLos vecinos más trasnochadores cerraban las verdes persianas carcomidas por la humedad del mar, y cuatro pescadores farfullaban el transcurso de la jornada con los vasos vacíos. La  apacible brisa y los relojes que rotulaban el tiempo le causaban desasosiego, por lo que resolvió correr para alcanzar sin demora su destino y abrazarse a la almohada concediéndose a la oscuridad de un cuarto sin ventanasDobló la esquina de San Pedro aminorando  el paso al percatarse que en la otra acera  dos ojos que parecían cuencos amarillos le escudriñabanDe su nervuda mandíbula caía una baba interminable que no quebraba el fino hilo de su gruñido La galopante respiración de la carrera se había transformado en una turbación que envolvía todos los luceros de aquella noche despejada, aguantó el incesante jadeo y avanzó acurrucado , simulando no haber reparado en nada extrañoEl animal inició la marcha al mismo tiempo marcando el ritmo de su visión nocturna La presión de la sangre en su sien era insufrible y despacio comenzó a exhalar el aire que se estaba pudriendo enjaulado en sus pulmonesApenas quedaban 50 metros para llegar al portal, Martín miró atrás y distinguió a la silueta peluda recortar la  distancia. el pájaro revoloteó agazapado en la maraña de un seto desviando ligeramente la atención de su perseguidorAprovecho la ocasión para emprender la huida, y la sombra salió tras él. Llegado al portal no acertaba con las llaves ,  y unos dientes afilados se lanzaron coléricos a su brazo derecho , mientras Martín se defendía a duras penasEn el acto, un silbido alucinante  ejerció de reclamo a la bestia, Y se esfumó  por la callejuela contiguaLa contienda duró una vida en la cabeza de Martín, que descompuesto subió a casa y se metió en la cama apretando con fuerza los párpados sin advertir la herida sangrante en su pielA La mañana siguiente Itziar atrancó la puerta desde fuera  presa del pánicoLas zarpas se hundían en la madera y los incesantes ladridos de su hijo , parecían aullidos
AVERSION
Autor: javier castillo esteban  262 Lecturas
Hoy el bar está tan solo como yo,  languidezco arrebujado en mi silla, de un plástico duro como el hierro  los hielos terminan de licuarse con la sustancia densa y mis sentidos se dispersan por el entramado de mesas. La cabeza empieza a molestarme y me inclino disimulando el dolor a mis parroquianos Unas voces femeninas reverberan en la barra y dirijo mi atención, en un ademán descarado La más joven, enterada  de su dominio, se pavonea con su amiga que es camarera. Mantiene una alegre conversación sustentada en la frivolidad de temas domésticos, sus gestos más parecen los de la seductora incurable que saborea cada resquicio de mi penetrante observación.  Tiene el pelo negro como el gato de medianoche y su sonrisa es encantadora. Enfrente la camarera ríe sus ocurrencias fingiendo un interés inverosímil para su amiga. Su actitud roza lo displicencia exhibiendo un notable contraste entre los dos cuerpos. Aprovecho la ocasión para ir a pagar mi vaso y atentar contra su intimidad, irrumpiendo en los cánones y derrumbándolos a cañonazos, despojándome de la educación paralítica del gran grupo. En ese mismo instante, La camarera se acerca a su amiga y  besa sus suaves y brillantes labios Precintando el amor hasta el próximo encuentro, esta sale del bar clavando sus ojos en mis ojos y sonriendo débilmente. noto la frustración casi tan cercana como el agotamiento, pero mi cuerpo y mi mente reculan con fuerza impidiéndome salir tras ellaLa camarera me pregunta – que es? Las Palabras salen de mi boca arrojadas como un resorte -Dos baileys- Miro desesperado el implacable paso de mi deseo malogrado, riachuelo convertido en agua embotellada. La perversión se confunde con el cielo irisado que viola al crepúsculo, y lo deja preñado de historias sin final
De encuentros con ardores está colmada mi almay años pasados menguados por la estancia del hastío Sueña conmigo tu ausencia que ha buscado  cien inviernos abrigo detrás de mi cuero Fluyen ríos de palabras desbocadas que encallan en las orillas de nuestro ser ResolviendoCaminos que lustran terrenos arcillosos y obturan Cantos sin remedio Acude esta noche tu nombre para deleite de espíritus impíos que sucumben a este amor olvidadoQue impere el silencio entre labios desmemoriados que descansen nuestros cuerpos ondeando en estanques de ilusión 
Refugio
Autor: javier castillo esteban  265 Lecturas
Permanecí tumbado y con cadenas varias horasAquella mañana despunto el día con un sol hirientelevante los pies del camastro y excitado, me di cuenta que estaba flotando sobre una manta de humo. Mis piernas trémulas me condujeron a la centro de la plazaSubí a la base y desde allí repare en los buitres  que iban de un punto a otro, buscando el flanco ideal ,presos de la ojeriza Tenían  el tiempo pero apremiaban al  irremisible destino por contemplarme devorado por sus ansiasPrimero fue sólo un gesto, luego una orden. Antes de partir sentí el influjo del caldo hirviendo bajo mi piel, chapoteando en mi llanto solo pude hundirme hasta que mis ojos se anegaron del brebaje .
El vuelo   La última vez que se  emitió señal de radio  cruzábamos nubes con forma de almohadas. Los pasajeros estaban dormidos en el avión menos yo que merodeaba de aquí para allá nervioso. Mi compañero de viaje hacia minutos que no respondía  encerrado en el baño, aporree la puerta por última vez y esta  cedió lentamente empujando el cuerpo inerte sobre mis pies. Su rostro pálido me estremeció y un nudo apretaba intensamente mi garganta. Corrí a llamar a las azafatas, pero no había rastro .Repare en dos ancianos cerca mía   Que cogidos de la mano, me miraban sin mirar con los ojos entornados y una sonrisa diabólica, me arrimé tímidamente a ellos y antes de que pudiera preguntar descansaron simultáneamente el mentón contra su pecho.no tenían pulso Cuando levanté la cabeza  un niño de pelo negro de unos 5 años me examinaba desde las primeras filas de asientos, haciéndome un gesto con el dedo para que acudiera a su posición, avancé un ápice cuando huyo disparado hacia la parte delantera del avion, seguí su estela resollando sin perder huella de su camino hasta llegar a la sala de mandos donde la puerta se encontraba entreabierta. El corazón marchaba forzosamente a medida que me acercaba,di un paso más y abrí la puerta.Dos cráneos verdes de sustancia gelatinosa conducían el aparato, delante del cristal una enorme bola roja, de repente sentí un calor sofocante. Mi respiración les sobresalto y cuando viraron las cabezas pude reconocer mi rostro y el de mi compañero.
El vuelo
Autor: javier castillo esteban  262 Lecturas
Es tarde, y yo sigo observando desde mi ventana...el cielo derrama abultadas lágrimas que se posan en la aceramientras un manto blanco se prolonga a lo lejosengullendo el horizonte nocturno e impenetrabley yo sigo observando desde mi ventana...Secunda la función el viento Que  exhala vigoroso sus penuriasy Esgrime desafiante su distinguido acervo ante la tierra que pisa y yo sigo observando desde mi ventana...Caen rendidos los árboles, de sustentar sobre sus hojas cimbreadas el peso del inviernoque antes morir coletea como un pez y yo sigo observando desde mi ventana...Las gentes se guarecen en sus casas despotricantesDe las nubes creadas en la alcoba del paraísoY no sabenCómo, lo que muere es su corazón,Que ha dejado de palpitar Por el reniego de la naturalezay yo sigo observando desde mi ventana...el sueño se aproxima apacible y mis pensamientos dormitan recostados en la quietud que respira la nochebuscando su sillón entre las fragancias perdidas que deja la nevaday yo sigo observando desde mi ventana...
nieve
Autor: javier castillo esteban  255 Lecturas
23 de febrero 1981, Madrid La metralla retumba en el congreso y las cabezas  asistentes se agazapan bajo sus mesas. Todas…menos dos. …. Pasado y presente se unen hoy formando una línea difusa. Se ha extinguido tu vida, descarriada hace ya tiempo por una enfermedad cruel, sucumbiendo a la fatalidad de los días y a las noches, consumando el tétrico romance con la muerte. , El recuerdo de tu sugestiva sonrisa me trae ahora un soplo de aire fresco que repara mi aflicción. sobre  mis manos resbalan hoy  pétalos del empaque y la fuerza y que has exhibido en los momentos más oscuros de este desgastado reino. Tus firmes resoluciones agotaron un régimen atrofiado ,y  siendo un hombre de estado como dicen, buscaste la convivencia de una  gran comunidad enfrentada por odios inmortales sin cura, anteponiendo el devenir de un pueblo a la ambición de tu trono Te acusaron de todo  a lo que la lógica atañe y hoy lloran tu muerte como si fueras un desvalido agonizante. Para mi, sin embargo, serás el mismo héroe de ayer  bajo la fosa, equivalente a los innumerables extranjeros de la vida pública que batallan en silencio. Un alto en el camino y una fuente que lava mi rostro de los miedos que  amenazan la libertad,   Los ojos los tengo henchidos de emoción por tu muerte y es que aun siendo un desconocido, te siento tan cercano como el rocío matutino, porque un centinela de la tolerancia y el respeto es hermano de todas las almas que moran esta orbe. Probablemente seas el ejemplo de adalid que añora nuestro  tiempo, que a falta de pan se conforma con migas creyéndose un  señalado ejemplo de  altruismo y generosidad Deseo ver tu alma por dentro y por fuera, de ver cómo asciende hasta evaporarse y quedar perpetuada en el cielo eterno de nuestra juventud , Guiado por esa luz que refulge entre las sombras te dedico estas líneas a ti, presidente 
Diario de una lágrimaEscojo a mis victimas al azar,no discrimino conforme a la razónAunque siento apego por los más míserosCompuestos de pieles tersas y orejas de asnoMi trabajo es sordo y sucumbe atronador Cuando modelo apacibles cascadasDe ignotos abismosSoy tan clara como inesperada Y en noches frías engendro escarchaGusto arrullarme por sábanas blancas En ocasiones esponjosas otras, ásperas como el melgacho no tengo fronteras y soy peregrina erranteconfidente del mar y los océanostan alegre  como quebrada me descubropues mi patria ampara ambos cursosy ninguno envidia al otromi edad no la conozco ni yomas con vaguedad  y añoranzaaludo a tiempos gloriosos donde el afecto no era sucesoy a mis audiencias acudían auténticas voluntades Ahora  el trayecto es intrincado Agua de laguna seca Y Mis caminos han quedado obstruidos por la materia Engolada y postizaque no vierte sino hiel
Ayer  visité el pueblo de los ancestros por parte de padreMuchos años atrás, cuando mi existencia no proyectaba silueta, la familia vendió la casa de tres pisos heredada de mis abuelos y estos de mis bisabuelosHoy, yacen en el panteón más grande del cementerio próximo a nuestro destino, allá donde la sombra del ciprés no alcanza a guarecerlos. Un ángel de mármol blanco y polvoriento escudriña las tumbas posando con gracilidad sus pies sobre éstas. Oramos por ellos y proseguimos nuestra rutaEn las tripas de Aragón y encajonado en un valle arcilloso duerme Daroca, enclave estratégico y militar Al llegar tropiezo con un sol radiante que ilustra los vestigios de  varias murallas, ligadas a una baja entrada remodelada, ascendiendo la escarpada  ladera  y poniendo cerco al invasorMirando en derredor, hilvanando la imagen anterior advierto sendas almenas derruidas que dominan la ciudad sobre los riscos, además de diversas oquedades en la roca que sugieren nuevas cuevas Abducido súbitamente por el entorno, me adentro en las entrañas de la fortificación hasta conquistar el barrio de la morería. Saboreo incesantes saltos seculares sin piedad y me percato de algunos carteles diseminados guiándome por la ruta monumental Que recorre los vericuetos de la localidad por calles angostas y negros pasillos  bajo los cuales el peso de las edificaciones hace crujir viejos maderos superpuestosEn el corazón de Daroca se yergue la colegiata que merece especial atención, pues no solo sobresale su imponente fachada sino igualmente las escenas sobre las arquivoltas que retratan el juicio final, fieles al estilo románico-góticoEl carácter de las gentes que allí he conocido no difiere mucho del nuestro, y salvo el trato noble y solícito del policía municipal, que nos ha aconsejado un buen sitio para comer y el horario de apertura de los comercios, nuestra relación ha sido bastante fríaEl plato típico de la zona es la paletilla de cordero, que si bien estaba rica, no era nada espectacular. Resulta chocante a la par que evidente la decadencia del lugar, donde abundan los fósiles y la juventud está en peligro de extinción. La misma miseria que a otras aldeas se ha precipitado sobre Daroca, siendo víctima del anquilosamiento industrial. La harinera no mitiga un irremisible éxodo hacia un futuro más halagüeño dentro de empresas instaladas en núcleos de población más venturosos.Pienso en la idea del abandono, cómo nuestra familia y muchas otras se han visto obligados a partir y desprenderse de la infancia y sus sempiternos recuerdos, arrastrándolos como una valija raída por la nubecilla gris que levantamos al caminarA lo lejos queda el resplandor de nuestra efímera visita cuando miro por el espejo retrovisor y lentamente se diluye el embrujo de la vega. En mi interior sedimentada una sensación de nostalgia y anhelante retorno atora mis pensamientos durante el viaje de vuelta
un pueblo
Autor: javier castillo esteban  354 Lecturas
Hola papaHe soñado contigo, me agarrabas de la mano, y yo me rendía ante ese brillo con que me miras cuando atiendes mis caprichos a menudo sin mesura y a destiempo. Únicamente hay algo que percibo diferente en mi sueño, caminas con prisa y tus oídos apremian una noticia, aunque no se cuál ya que he despertadoVoy a tu cuarto a regalarte el presente y mi sonrisa Estirado en las sábanas  abres un ojo remoloneando por un día,  Pasándome el testigo, siendo por horas escasas el señor premiado con el billete más inmenso Cuanto te debo.. Que prodigio desahogar mi cruda existencia cobijado en tu canicula Mito en vida y maestro de mi desarrollo, a la altura de tus hombros pretendo ser, más no sobre ellos jamas te enseñare estas letras porque los sentimientos más puros afloran en soledad y descansan libres sin esperar nada Prefiero el remanso de tu inocencia a perder el brío de la poesía que albergo para ti apretare los dientes y contendré mi anhelo  a Fin de no adentrarme en una desbandada de emociones Quiero oirte sin hablar , abrazar tu vida como si fuera la mía, cabalgar entre la guerra y la avenencia y no explosionar las traviesas que guían este tren tan bello  y cadencioso Te quiero mientras fluye mi sangre sobre tu sangre 
Al padre
Autor: javier castillo esteban  240 Lecturas
Pedro es un extraño de si mismo. Lo guia de la mano  Luisa, su mujer, a casa de una amiga. Debe hacerlo de esta manera, de lo contrario lo perdería. En más de una ocasión ha escapado con los niños jugando al escondite Pedro ha sido niño y lo sigue siendoLa casa está construida de hormigón y pintura blanca y posee un corral en la parte trasera  donde antaño la familia criaba gallinas  Luisa sienta a su marido en el sofá, mientras platica con Ramona. Los chismes aletean en la habitación creyendo Pedro que se trata del vuelo de mariposas. La sonrisa pueril y  los dientes asomando, corretea alrededor del sofá intentando dar caza a las de color amarillo, esas son sus preferidas.Pedro fue cautivo incontables veranos de su armonía en la parcelita de su abueloLuisa pone grito en el cielo, y ataja con su brazo huesudo el frenesí de la sombra cándida. Ramona la tranquiliza restando importancia al suceso y convida a Pedro a jugar con un estuche con pinturas y papel. Garabatea el papel, trazando líneas oblicuas y paralelas, evidenciando en el papel un vestusto retratoEl perro de Ramona melenudo como una oveja y zalamero, descansa sobre la baldosa. Pedro llama su atención  chistándole, el animal abre los ojos y excitado menea el rabo y comienza a ladrar como un poseso. Pedro le pisa al rabo y se lleva la mano a la boca ,desatando risotada incontenibleLuisa suspira, y antes de que pueda incorporarse de la silla, Ramona posa firme la mano en sus rodillas y esmerada recalienta un puré de verduras que reposa en el frigorífico. Ella misma pone el babero a Pedro y  ayuda con un cuchara de gran tamaño recoger los restos del puré que caen densos por las comisuras. Come con tal fruición que se atraganta a cada sorbo. Mientras, cabizbaja Luisa  oculta la lágrima derramada sobre el mantel de franela blanco.Pedro, amigo del vino recio y  de los manjares que ofrece la tierra fértil de la Ribera,  celebraba reuniones en la sociedad por todo lo alto, engrandeciendo su magnificencia entre los lugareñosCuando salen de la casa la noche respira por cada poro que ilumina testarudo las cabezas del matrimonio.Luisa Abrocha con fuerza la cremallera del viejo abrigo de Pedro cuando este miraimpasible el paso de los escasos coches que circulan por  la calle SoledadPedro había heredado el abrigo de paño de su padre, y prometió enfundárselo hasta el día de su muerte La humedad penetra una vez más en los andurriales del alma de Luisa al acostarse, sus soliloquios nocturnos son el visitante que acude como invitado cerrando un círculo deliranteAntes del sueño mira a su marido y acaricia el semblante, hercúleo y suave a un mismo tiempo, inmune a la memoriaPedro sonríe complacido y cierra sus  ojos
ALZHEIMER
Autor: javier castillo esteban  274 Lecturas
El sótano y un quinqué son sus compañerosEl lápiz su promesa y el fracaso su certeza. Jorge, neófito en el mundo de la literatura busca palabras bonitas con las que sorprender a Sara. Afanado por aderezarlas nunca halla una manera clara de expresar sus emociones, entrando así en una espiral de rebuscados adjetivos adverbios sin salida y metáforas imprecisas un día a su regreso del partido abrió su buzón y extrajo con celo la misiva que cuidadosamente y en papel cebolla enviaba siempre Sara. Esta decía así:Jorge, he recibido tu última carta, a decir verdad y siendo fiel , por supuesto no restando su intrínseco valor literario, que lo tiene, he de decirte que me resulta vacía,exenta de objeto, con un estilo bastante abigarrado y pretencioso.  No te ofendas por esto, pues sabes de sobra que soy la primera persona que te anima y seguiré haciéndolo con intensidad.Debes buscar otro reto, algo más ligero y no por ello nimio, limando los rasgos más superfluos y ajenos al escritohe pensado que podrías describir el día que empezamos a salir, cómo te sentías a la hora de revelar nuestras inquietudes, la perspectiva  de ello y al final y a la postre  lo intenso y real...que menciones tus miedos.Es una idea que me ronda hace un tiempo y sería un regalo para mi.Te amoHombre de naturaleza impulsiva y pusilánime azotado por las varas de una frustración muy conocida decidió postergar sus escritos durante un tiempo indeterminado. Aquel fue un batacazo terrible Transcurrió una semana dar señales de vida ,engullido por la desidia sin otro quehacer que alimentarse  pobremente dos veces al día y satisfacer las necesidades mas acuciantes, desatendio la correspondencia y las llamadasEse día,El teléfono sonó por cuarta vez  y merced a La virtud del autómata descolgó el auricular Sara había muerto.La noticia lejos de enterrar al miserable surtió  un efecto rejuvenecedor en su labor y dedico los días y las noches a escribir . Así pasaron las semanas y los meses sin alterar su cuello rígido refugiado en el papel y vestido con sus truculentos relatos. Todos hablaban de Sara y finalizaban exangües , cansados de fluir donde su nombre se difuminaba hasta desaparecer, Jorge se acercó a "los locos" firmando el fin a la oscuridad de sus días esclareciendo su figura tosca sobre el último risco irisado por el cielo raso y rojizo lanzando su cuerpo a la espuma infinita del rompiente lugar donde sus tripas fueran devoradas por las gaviotas Marco hermano y único familiar con vida de Jorge,  su albacea literario, ha recorrido los verdes valles y  oscuros recodos de Cantabria , poniendo voz a su pluma quebradiza y desgarradora.Hoy Sus obras póstumas se han publicado,cientos de poemas y ensayos, escritos sobre la vida en el campo , la bondad en las relaciones con animales y su vasta creacion a cerca de los"ratones y los hombres"   Prueba irrefutable de la caricia de los sueños,  convivir apaciblemente con ellos está al alcance de ti y de mi. De los dos. De todo el mundo
Sin duda ni complejos dedico estas líneas a María Vallejo, hacedora de textos y poeta.Palabra sincera y agradecida ,regresas cada día en charlas vespertinas enalteciendo a tus cofrades Reina y mártir del verso En tu imagen invisible distingo el talento de tu sino Céfiro desfigurado levantas ahora un viento huracanado que recoge tu corazón y lo estampa contra el papel sangrante como la plumaExudando certezasAhogado en este pozo de narcosis y letras
Voto de tu sombra empequeñecida con el alma empañada de humedad recreo en la distancia ensoñaciones partidas que deleite inspiran estos versos nacidos de las olas que me enseñaste a mirar De espaldas a la orilla...la espuma abrazada a nuestros cuerpos frágilesdevora atardeceres desprovistos De lluvia fiel y mojada  Y tu ojos ,tesoros prohibidos codiciados por incontables primaverasrefulgen caprichosos estrujando el canto lisonjero del ruiseñortestigo eterno de su brillantez Esta noche no mancharé mis manospara que nuestra sangre violácea no engendre costra,y con la piel abierta supurar nuestro sinoevocando  el tañido de la campana que  convergió estos caminos buscando una sola dirección
Hablaba por el manos libres con lorea cuando Ocurrió lo esperado y en el  día previsto.Ella me repetía una y otra vez que probara con la red y dejara los dibujos, que no estaba de más desviar mis tareas cotidianas En ese momento, Estaba ideando una viñeta muy graciosa de un monje predicando paparruchadas al diario, cuando el  intro se quedó bloqueado , y control alt supr se fue a tomar un café.Intenté reanudar la sesión de todas las maneras que me fue posible en vano, de repente y sin previo aviso un punto de luz apareció en el monitor, Crecía inexorable copando la pantalla esbozando una silueta difusa,  su nombre un tal Google. Mi ordenador parecía tomar vida formando pliegues y grotescas vibraciones, mientras una masa cibernética y viscosa rodeaba mi cuerpo aprisionándome contra la silla de ruedas.apretando con  fuerza.podía sentir crepitar mis costillas.El móvil estaba alejado en la mesilla auxiliar. Una voz queda-?papa?-lorea me oyes?-la hija desesperada -papa por favor que haces!?-estoy atrapado- papa!Un pico de tensión cortó la corriente electricaSu amistad me ha cambiado la vida. Creo que no necesitare cruzar más corresponencia con los editoresA día e hoy convive en mi habitación y me ha enseñado a crear un perfil en Facebook, creo que es una casa de citasA veces le hablo del trabajo que desempeñaba antes de la cita pero no parece interesarle demasiado ,aunque siente una inusitada  atraccion por el perfil de mis amigos y el de los amigos de mis amigosPor cierto hoy me ha ocurrido algo maravilloso, e aprendido  a escrivir a mi ija x chat!  
La red
Autor: javier castillo esteban  235 Lecturas
PeajeLos veo rojos , negros, azules, blancos , grises, crema, champán ,largos, compactos , híbridos todoterrenos, deportivos También veo furgonetas, camiones, autobuses remolques tractoresDesde mi puesto y tras un cristal transcurren los dias. Algunos son soleados , otros grises, nublados cubiertos, lluviosos fríos gélidos y los más raros tibiosLa jornada comienza a las 08.00, relevo a Jorge, mi compañero, que estira amargado su jubilación.  Temo que  se ha vuelto un misántropo sin escrúpulos en estos últimos años, un psicópata peligroso, por ello me alegra verlo solo dos minutos en todo el díaTermino mi turno a las 22.00, cuando las escarcha regresa. Cambio el bucle del letrero, cojo mis pertenencias de la taquilla y rumbo a mi casa a la justa velocidad para no dormirme de caminoSon muchas y eternas las horas, pero tiene la ventaja de no trabajar por las noches y librar tres días suesivos , es importante curar al cerebro del detrito semanal.Mi cabina se sitúa la tercera  a la izquierda si sales de la ciudad y es la única que resiste las embestidas del pase automático sin tarjeta ni monedas. De hecho la caja ha quedado encasquillada por la  herrumbre de su inutilidad  y apenas se leen los números sumando cantidades.El director del peaje, un tal Marcos, nunca lo he visto por aquí, apenas he cruzado 3 o 4 llamadas con él desde hace dos años.  opina de la caja- que es una herramienta perecedera -aunque no tengo claro quién lo es más, si la máquina o yo.- y  que no se va a cambiar más maquinaria en ese lugar- Me tomo muy en serio mi trabajo y tengo la certeza de que mientras siga observando un ápice  las aspas digitales sobre la pantalla el duelo está ganadoHoy ha sido una mañana con más movimiento del habitual, diez coches han cruzado mi barrera, cinco me han dado el importe exacto dos me han dado las gracias y los tres restantes han lanzado las monedas a la ventanilla y se han largado quemando el neumático sin poder articular palabraLa tarde no ofrece acontecimientos dignos de mención, por lo que la empleo leyendo a Kafka en mi agujero A las 21.50 Jorge no ha aparecido A las 21.55  , descompuesto, aprecio la pantalla de la caja, negra como la noche . Ni rastro  de las aspas digitales, doy sendos manotazos a cada lado del cacharro que no responde. La linea del peaje se apaga y dos enormes focos se acercan a mi cabina- atenazado por los nervios , mi pecho entra en erupción - La silueta de un vehiculo blindado nace de la oscuridad  con  las cuatro  lunas del coche tintadas impidiendo  adivinar el interior., Súbitamente, proyectado como un espectro, un guante se alarga hasta mi ventanilla ofreciéndome un sobre  El coche maniobra  sobre la dirección inicial y se disipa en la nieblaAbro el sobre rápidamente cuidándome de no destruir el contenido, y leo.Estimado trabajador,Le comunicamos el cese de su actividad en la empresa , sus funciones serán retomadas por un nuevo Terminal Gracias por su atenciónAtentamente Jorge Gerente de Avisa
peaje
Autor: javier castillo esteban  239 Lecturas
Fui mar y luna  hasta que tu barco anclo en mi premura mis aguas entonces vencieron su oleajeDecidí ser  sol y fuego oh montañas de lava! Que espléndido vuestro fulgor! Emergio la tierra  de mis entrañas esgrimiendo su exuberancia con bosques  y palmeras que la lluvia nutrió  ávidos de tesoros visitan hoy mis costas Intrepidos y piratas que transportas en tu tablazón  mas mi única joya son la noche y la Auroraque en la madrugada  Don Lucero espero ser  guía y por el día remozo de vuestras travesíasque si por mi vida temiera por mil capitanes de barco siendo viento su codicia hundiría  
Elementos
Autor: javier castillo esteban  233 Lecturas
P.ahoga P. Es defendida a ultranza cuando algún osado de provincias limítrofes  la critica P. Es bipolar .como sus universidades P. Se compadece de nosotros cuando en tardes de calor nos ofrece. Zonas verdes con sombras grises P.suscita patriotismo P.dio a luz a sus hijos predilectos son :p.t.vP.es singular y tiene historia P. Tiene otro nombre y empieza por I.P. Esta llena de borregos P.tiene una enorme fiesta que inaugura el veranoP. Es de color verde .su color no es el blanco y rojoP. Tiene un patrón distinto   Al que la mayoría de la gente piensa  P. Alberga artistas misteriosos y desconocidos que los lugareños no tienen el gusto de conocer P. Acoge cariñosamente al frío la mayor parte del añoP. Queda sus amigos de toda la vida y no admite fichajesP. Atesora un Goya y no es de cine P.por una lado es rica por otro pauperrimaP.tiene una parte castiza con una calle memorable por sus churros y zapatillas P. Esta rodeada de montañas y a lo lejos se vislumbra un pico nevado con repetidor que se ve desde cualquier puntoP. Posee una catedral fea con un claustro deliciosoP. No tiene mar pero sí playa en un pueblo cercanoP. Tiene un castañero entrañable e inmortalP. Tiene un equipo de fútbol que ayuda a padecer enfermedades cardiovasculares a largo plazo P. Tiene un teatro con encanto P. Enorgullece cuando viajamos P.es la ciudad donde naci
11 de marzo de 2004Marta tiene 24 años y hace escasos meses que ha terminado la carrera de medicina. Risueña  y alborotada, rezuma el optimismo que le falta a nuestro tiempo.Cubre su cuerpo grácil con el  vestido blanco de algodón que le regaló su hermana y sale de casa con una sonrisa inefable Ha quedado con sus padres para celebrar su graduación en un restaurante de etiqueta.Camina por Madrid airosa, haciendo la ciudad suya , recogiendo los olores que manan de su largas avenidas, es un día soleado A las 12 de la mañana coge el tren de cercanías número 9Roberto de 26  es un agente comercial en ciernes, mujeriego y desprendido, en él se reflejan encanto y miseria. Oriundo de Pamplona, vive solo en su apartamento, y aguarda impaciente la primera oportunidad de escapar de la capitalCorre como el diablo para montarse en el tren que le lleve a Balay,   no puede llegar tarde por segundo día consecutivoA las 12 de la mañana coge el tren de cercanías número 9Atocha bulle y cientos de pies conducen a sus dueños a un tren si retornoMientras , en el vagón E. Roberto , que está sentado de espaldas a su destino mira a  María con un descaro furtivo . ella, enfrente de él, corresponde  al instante.por un momento el hilo invisible se vuelve intenso, siendo reos de la burbuja que se yergue a su alrededor, aislando sus corazones del murmullo Roberto dispuesto a entablar conversación, despega sus labios, cuando alrededor todo queda en silencio, dos almas , seductoras y seducidas se aprietan con fuerza  las manos por última vez  hasta que sus rostros se desvanecen Las sirenas se mezclan con el llanto y la desgracia Una enorme deflagración descarrilla varios vagones acabando con la vida, los sueños y desventuras de 192 personas.Apenas una hora después el gobierno de España ofrece un comunicado atribuyendo el atentado a ETA.Entretanto flotan sobre la Cibeles , arrulladas por el viento retazos del Corán
Elegía a un perro   Te  escribo ahora que estás vivo para no leerte muerto De largos caminos están cansadas tus patas Y amigo te has hecho de la pesadumbre en los ultimos días La dicha  sin embargo  la percibo invicta en tus ojos Marrones en  invierno y amarillos en primavera   El séptimo u octavo no recuerdo Como tampoco el día ni la hora Solo la imagen de una perra extenuada, Marcada por  los partos de mil bestias tu hocico me buscaba a tientas En medio de una jauría de sollozos   Tu nombre desmerecido por tu bravura Se ha paseado inocente por las bocas de los hombres que de tu hermosura  han quedado prendados   Qué  gallardo te presentas hoy , ajeno a la vejez Luciendo tu  pelaje blanco y canela que el sol barniza a conciencia Agitando  ardorosamente el rabo al cruzar  el umbral de tu jardín   Cómo rebosa en este tarro tu desinterés extranjero de nuestra ruindad cuando con mayúsculos lametazos  nos contagias  tu viveza   Ay! el día que me faltes… Cuan ingenuo y descreido  al pensar que no te extrañaré Aquí contaré las horas, a la vera  del río susurrante bajo el relente del valle madrugador esperando volver a contemplarte
Pues qué decir... no encuentro descanso descanso más que en mi libreta que releeo todas las noches y aprendo de memoria Todo esto, el suelo que pisamos  el aire, reminiscencias del estímulo ,compleja tarea observando el panorama en 360 grados.  Hemos volado alto , y en cuestión de tres días  acabamos con todo el bagaje, estado atrofiado del cual germina una rama descolorida camuflada de progreso, casi imperceptible.  fin. Ya bien poco importa el tiempo y el lugar. Se abre la veda y nada volverá sobre el perfecto engranaje, los monstruos han echado abajo las ultimas barreras. 00.30 La reyerta ha tenido su fruto, hemos conseguido alcanzar el bastión del gran monte, la vida aquí es apacible y con visos de recuperacion. Un nombre   corre de boca en boca de los supervivientes. Simón retumba en mis oidos y se quiebra  en mi garganta antes de ser pronunciado.00.31 Dos hombres harapientos escoltan una cabaña de madera donde supuestamente  se encuentra el héroe. Uno de los guardianes escuálido, el otro en camino, sus rostros no reflejan nada Un pequeño risco sirve de alivio a mi espalda , recuesto la cabeza sobre la piedra fría y miro al cielo, Escribo, y pienso que es la única manera de preservar y no contaminarme, no de avanzar quizá pero sí de protegerme   04.00 las horas discurren   mientras el inhóspito paisaje se perpetua invariable, empiezo a sentir el sueño  acuciante, me dejo vencer aparcando el bolígrafo de punta  y el papel sucio dentro de mi mochila 06.30 Oigo los primeros disparos del día  y escojo un palo seco, astillado de los  que abundan en el gran monte. La adrenalina de las primeras semanas se ha transformado en cotidianidad, en nuestro desayuno, los gruñidos de aquellas bestias sin embargo siguen causándome pavor. Puedo sentir su aliento de noche y de día en mi nuca. Son sonidos guturales mezclados con una hiriente melodía humana.  Demoníacos exentos de razón y muy lejos de comprender un ápice su sistema orgánico. Solo sé que muerden y después de morder devoran a su presa.   06.31 - deja esa mierda!, en serio, tómatelo así, es mejor. Recibo una pistola del guardián , excesivamente pesada para mis brazos, aun no siendo inconveniente  para separar el cerebro de la piel de esos monstruos. Las  Hordas se multiplican ascendiendo la escarpada loma y los nuestros empiezan a caer -          Sígueme ,rápido! Mueven entre varios hombres una enorme roca que abre la entrada a una gruta. La gente se hacina en el refugio, un reducto. 07.00 Dos enormes focos me ciegan y mi cara se refleja en el bajo el cañón de luz Una enorme ciudad subyace en las profundidades donde el calor es asfixiante y un intricado sistema de pasajes con puertas automáticas, que se abren y cierran, conducen al núcelo.Hormigas obreras ladean sus cabezas de aquí para allá.El guardian A. apuya su arma en una mesa de metal con forma triangular, coge un walki:-hemos encontrado a simón -Simón?... yo no soy Simón- Me temo que ahora sí(al otro lado de la linea)- Ya era hora, ha venido con Marcos? si no grabamos la segunda secuencia se nos comen los  productores... 
monstruos
Autor: javier castillo esteban  238 Lecturas
El día en que marches no pregonaré que es el más tristeLo será  cuado regreses porque ya nada sonará igualSolo hallaremos memoria, ribera de un río secoSeremos la muda de la serpiente tan fina como insignificantePor ello, no desesperesHe preparado esta última cena donde el vino sea el tiempoY nuestro cuerpo las rosasPara embriagarme por ultima vez de tus cariciasY apurar la pasión con el beneficio de no volver a vernosAcaba ahora que puedes conmigoArráncame tu amor a tiras
despedida
Autor: javier castillo esteban  324 Lecturas
Dos enamorados se besan al caer la tardeLas horas estiran su tictac y la noche guarece su dominioDespués del monzón invernal se atisba en lontananza la primavera, tan prematura como la isla, solo se vislumbra en momentos de lucidez Las nubes negras dejan paso a una bóveda celeste que con llaneza esgrime su  esplendorAtrapado por la pereza de su asistencia, el sol culmina su totalidad incólume redondeando su imagen, mientras incrementa su autoridad La hojarasca es desahuciada por el nido del gorrión que pía  jubiloso al contemplar el grano que alimenta a sus retoños Reverbera la luz en el piélago nadando en la abundancia de los caudalosos ríos que mueren a su amparo El leñador descansa su hacha  ,prosélito de  Hefesto, que  emperifolla los bosques de  pigmentos rojizos y anaranjados  confiriéndoles una belleza sublime Inagotables son e imperecederas las estaciones ,como las rosas que protegen con el espino su exuberancia, por privarnos de deshojar todas sus riquezas
PRIMAVERA
Autor: javier castillo esteban  244 Lecturas
Aquel suntuoso palacete  me da escalofríos. mi casa dista unos 20 metros de este muro de piedra  y siempre intento rodearlo antes que merodear por sus cimientos Erigido en el centro de la ciudad y sustentado por 4 baluartes en cada arista  no sabría decir si impone más de noche o de díaLas persianas, bajas la mayor parte del día , se alzan sobre las 9 de la noche manteniéndose inmóviles hasta  que la bruma abraza el edificio de madrugada Después de cenar monto guardia apostado ocultándome tras las jambas de mi ventana, para evitar que  mi cuerpo se someta a examen de miradas fisgonas.Me tiene realmente obsesionado  su contenido, hay veces en las que  pareciera esclarecerse la figura de una mujer y otras mis elucubraciones duelan con las imágenes más grotescas , con sombras ficticias y apariencias reales.Ese día, eran las tres de la mañana  y medio aletargado sin observar actividad decidí retirarme a descansar, en el momento que una niña emergió de uno de los balcones irradiada bajo la farola más cercana al portalón del edificio  rotó maquinalmente su cuello noventa grados , esbozó una sonrisa taimada ,y se precipitó al vacío.Un alarido incontenible brotó de mis entrañas y la calle respondió con crudeza enmudecida. Mi cuerpo se quedó pétreo y mis dientes castañeaban frenéticamente. Caí en el diván abatido, sollozando recluso de la impotencia y cerré los ojos. Tuve que respirar hondo y contar hasta 10 antes de volver a abrirlos y con paso titubeante me mostré al exterior abriendo el ventanal de par en par, la humedad era terrible y mi piel se contraía y dilataba al ritmo de mis emociones, miré  aterrorizado al sueloEl cuerpo yacía  inerte  y frío en el adoquín mientras se cubría lentamente por las hojas de octubre, ni rastro de señal humana la imagen dantesca, disipó mis lágrimas transformándolas en  rostro constreñido por la injusticia y  una sinrazón objetiva y frívolaCerré  la ventana , dispuesto a llamar a la policía cuando una ensayada y recordada sinfonía compuesta por violines en su mayoría  me atrajo de nuevo al cristal. la sala anexa al balcón se iluminó. Decenas de personas bailaban , bebían y gritaban formando un escándalo tremendo , un señor grueso con  traje almidonado y pajarita  sacó la cabeza entre las cortinas y me ofreció un brindis por MaríaSupuse que se trataba de la niña y. como un poseso, abrumado por la excitación corrí a llamar a mis padres. En el salón se econtraba mi madre  llorando desconsolada arrebujada en la bata y mi padre cabizbajo con cara de preocupación sin atreverse a mirarme, junto a ellos dos hombres con camisas de franjas anaranjadas altos y fornidos  me atraparon y me condujeron forzosamente a una furgón con unas iniciales. No me permitieron dar explicaciones de lo vivido hace solo unos minutos solo me inyectaron un liquido blanquecino y dormí largo ratoAhora estoy más tranquilo El centro de descanso, es un sitio agradable aunque circulan muchos médicos con caras largas y me hacen tomar muchas vitaminas, según ellos para encontrarme más sano, aunque me limita bastante a la hora de escribir mi diarioRegularmente recibo las visitas de mis padres, son reuniones cortas pero resultan fructíferas, hablamos de todo, pero sobre todo lo pasamos genial cuando les describo las fiestas que organizamos los señores del palacio y yo en mi habitación
    Son verdes y armoniosos los arcos que atisban mis ojos  a los lados del agua estancada, Tan grandes y robustos que quisieran palmear las almenas del viejo castillo Más abajo entre las rosaledas, árboles frutales ofrecen los nacimientos de la naturaleza Los hay rojos casi granates y amarillos como  el limon, de todas las gamas que la mente tenga el capricho de imaginar Los mirlos   apoyan sus gráciles patitas sobre el fontanal entonando su piar desafinado a unos pocos metros queriendo ser partícipes de mi estancia      Después de una cura de reposo, laxo, el caminante se sienta a la orilla de un estanque sintiendo la brisa en sus mejillas y escribe: El papel ha amarilleado desde la primera vez que decidí enviarte esta carta . El valor nunca me ha acompañado y siendo francos no he sido muy celoso yo tampoco a su compañíaLo que me arrastra irremisible y penosamente a expresarme en estas lineas no es grato de leer , supongo que la  fuerza con la que en estos momentos sostienes la misiva es la misma de la que yo carezco  aunque seguramente derrames más lágrimas horadando el papel hasta convertirse  en nada.Huelga decir nuestra relación se ha deteriorado  desde la última primavera, y quizá hemos acrecentado esta lluvia fina e incesante de falsas carantoñas hasta difuminarse el erotismo. No dudo que el amor sobreviva risueño aún aquejado de metástasis. Siempre ha sido un recalcitrante empedernido diletante de la realidad y erudito de la ilusión y la esperanza.   Sí embargo,no puedo más... Sólo deseó que el remoto aro de fuego que cicatrizazo mi piel a la tuya despida su últimas ascuas  y contemplemos nuestros cuerpos libres, desencadenados  y no ser víctimas de la gula que devora la vereda de los designios más profundos.Anhelo tu respuesta aunque no la espero mas lo entiendo y yo mismo hubiera actuado de la misma forma Mario                
Desamor
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