• Lucy reyes
Lucy Reyes Neira
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  • País: Colombia
 
              DUDAR No sé por qué dudar Si tus ojos hablan por sí solos Si tu bella sonrisa enamora Si tus palabras evocan amor Si tus actitudes endulzan mi vida No sé, no sé, que pensar  sombras de nubes apagan mis ojos No sé, que pensar, no sé  Algo revela mi duda Sí, es tu inconstancia Que parece abandono.
DUDAR
Autor: Lucy reyes  58 Lecturas
En el rincón de mis reflexiones 2 Son tantos los acontecimientos ocurridos en nuestro planeta tierra, que no alcanza la vida para entender tanta incertidumbre, LAS GUERRAS, LOS CONFLICTOS, LAS INSEGURIDADES, EL MIEDO, LAS PANDEMIAS, LAS ENFERMEDADES, LOS MALOS COMPORTAMIENTOS, LA CORRUPCIÓN-  Sin embargo, el corona virus a todos nos unió con efectos semejantes que todos sabemos, que todos sufrimos, pero poco a poco quienes seguimos viviendo guardamos la esperanza de lograr soluciones, con las vacunas y el buen cumplimiento de los protocolos. Por desgracia no hay vacunas para los demás conflictos. Otros problemas como las guerras, también nos unen con preocupaciones semejantes. Mis pensamientos en este momento me mantienen en entredicho, por las elecciones que en unos días se aproximan, teniendo la importancia de ejercer nuestro derecho al voto, el que ha de ser con responsabilidad, con amor a nuestro país y en paz.   Estoy encasillada en todo lo que quiero: Que el voto de todos sea por amor a nuestra patria grande y con deseos del  bienestar social, familiar, económico, que no sea buscando venganzas, que no sea porque hay que devolver atenciones, obsequios, favores, que no sea por carisma o sólo por caras bonitas, como a veces suele suceder, que no sea por odio de opositores para perjudicar a otros, que no sea por compra de votos, que no sea por el bien individual, que sea por el bien de todos, que no sea por ambición, que no sea con trampas, que no sea con estrategias inducidas al bien estar de los corruptos, que no sea por influencia de medios de comunicación bien pagos por los ricos potentes, que no sea por campañas mentirosas, que no sean por fanatismo. QUE SEAMOS CAPACES DE ELEGIR BUENOS CONGRESISTAS, IDÓNEOS, INTELIGENTES, TRABAJADORES, JUSTOS Y HONESTOS, TAMBIÉN ELEGIR DEL GRUPO DE CANDODATOS A LA PRESIDENCIA EL MEJOR DE TODOS, EL 1UE NO ESTÉ IMPLICADO EN CORRUPCIÓN. Yo quisiera que no nos dejemos creer de las mentiras, de las calumnias, que han sido estrategia para dañar imágenes por venganzas, que nos demos cuenta de quienes hacen mejores propuestas, que no sean sólo odios, que lo bueno que prometan haya sido estudiado, investigado, comparado, ensayado, con posibilidades de que sean efectivas, saber cómo y cuándo se pueden lograr las propuestas , que quien nos gobierne cuente con buen asesoramiento, que no prometan lo imposible, que cada uno de nosotros analicemos y votemos por convicción lógica, con sentido común. Por desgracia he sabido que hay personas que no van a votar, porque no entienden el proceso, ni saben por quién conviene dar el voto, pero yo creo, que, con los sufrimientos de la pandemia, de la inseguridad, del desempleo, de las guerras, de las injusticias, de los miedos, de los paros, de lo mal que estamos, mucha gente que nunca ejercía su derecho al voto, hoy día están convencido de que no deben desconocer la necesidad del cambio, el equilibrio y las ganas de empezar nueva vida. También creo, que el cambio, no depende sólo del presidente, depende de la colaboración de todos, cumpliendo con los deberes del ciudadano, con la honestidad y con la reflexión de lo bueno y lo malo, estimular lo bueno y protestar por lo malo, con el derecho que concede la ley .      
  GOZAR Y SUFRIR. Aquel día de mi cumpleaños recibí de mis seres queridos bellos arreglos florales, tarjetas de felicitación y un transparente globo salpicado de puntos dorados. Dentro del globo cuatro globitos más dorados, letras que decían: “TE DESEAMOS LO MEJOR DE LA VIDA”. Han pasado meses y meses, el globo sigue igual, las veces que paso por su lado, recuerdo y agradezco el detalle de mis seres queridos. Una vez en mi sueño nocturno, ese globo transparente se convirtió en mi cielo, al que llegué premiada por ser noble y justa. ¿Cómo vi ese cielo? Azul, extenso, libre, los puntos dorados del globo eran brillantes estrellas con visos de colores, los cuatro pequeños globos eran: Venus, Marte, Júpiter y Saturno. El piso era de figuras geométricas de distintos colores. Me veía sentada en una silla en forma de media luna, nubecillas blancas, rotando lentamente sobre mi cabeza, a un lado dos ángeles y al otro lado, la virgen con el niño Dios en sus brazos. Una dulce voz me preguntaba ¿qué más deseas ver en el cielo? Junté mis manos y supliqué: Dios mío déjame ver aquí a mis tres seres queridos ya fallecidos, mis padres y un hermano, sé que aquí están por ser buenos. Y si, emocionada los vi, quería abrazarlos, pero desperté, ¡Bueno, los pude ver! -Yo quería contar mi sueño a todo el mundo siendo imposible, quedé pensando en el letrero del globo “LO MEJOR DE LA VIDA”. Cada vez que vuelvo a pasar por el globo, recuerdo mi sueño tal cual. Luego, se despertó mi deseo de recorrer algunos caminos de mi vida, desde mi niñez. De niña consentida, mimada de mis padres y familias, pasé a un mundo nuevo, el del colegio, donde todo era nuevo, inmensos patios, salones, plenos de mesitas de colores, tableros, afiches, materiales didácticos, profesores, niñas de mi edad, luciendo uniformes iguales, aprendiendo rondas infantiles, llenando hojas de puntos, líneas, pintando mamarrachos, recibiendo aplausos y estímulos de profesores por nuestras actitudes de niñas tranquilas, mientras consolaban el llanto de otras niñas molestas por no estar en sus casas con sus padres.  Mis padres llevaban todo lo necesario al colegio, mi madre llenaba mi lonchera de jugos, frutas, galletas y otros comestibles. Yo, ni cuenta me daba de sus sacrificios ni de sus madrugadas a alistarme para esperar la ruta que me llevaba al colegio. Además, no probaba lo de mi lonchera, repartía para otras niñas y ellas también ofrecían lo que no les gustaba. Antes de ir al colegio ya mis padres y mi hermano me habían enseñado a distinguir los colores, a contar los dedos de mis manos y mis pies. Me decían “vas a conocer muchas niñas, algunas de ellas serán tus amigas, aprenderás a distinguir lo bueno de lo malo, descubrirás bellezas, será tu primer paso para llenarte de conocimientos en la medida que avances de cursos y te intereses”. Fue así como aprobando cada curso de primaria aprendí bases de matemáticas, de geografía, de historia patria, de ciencias naturales, de historia sagrada, de geometría y de dibujo. En esta etapa recordaba comentarios de mis padres como estos: 1. Gozar y sufrir es el vibrar de la vida, 2. De todo hay en la viña del señor, gente buena, regular y mala, 3. La honestidad deja paz. Fue así como viví la primaria, gocé, bailé, canté, jugué, fui a piñatas, conseguí amigas, fui a paseos con mis padres y mi hermano, asistí a los circos, a los parques, a restaurantes… Igualmente, lloré, peleé, entendí injusticias, preferencias, envidias, odios, desilusiones y más. La suma de todo esto me dejó comprender los comentarios de mis padres: “La mezcla de todo lo bueno y lo malo es producto de lo que hace que seamos felices, porque vibramos la vida”. Mi segunda etapa fue distinta, empecé estudios de bachillerato, perdí el primer año. Mi vergüenza fue peor que el castigo de mis padres. Me cambiaron de colegio, fue un cambio negativo, al comparar con la primaria. Profesores, serios, exigentes, algunos injustos por sus preferencias. Nuestras edades entre 11 y 12 años, eran algo complicadas, con nuevos pensamientos, nuevas ilusiones, vanidades, rebeldías, enamoramientos, competencias entre unos y otros, envidas, amores, interés por el sexo. Pero en la medida que avanzaba los cursos, el estudio era más interesante, era notorio distinguir entre buenos alumnos, regulares y malos. Se formaban algunas parejas de novios, ciertas niñas se enamoraban de los profesores, pero finalmente se lograba el grado con éxito. No pude entregar mi diploma de grado a mis padres, ellos y mi hermano fallecieron en un accidente sufrido en el auto contra un bus. ME ENTRIZTECÍA VER QUE MIS COMPAÑERAS SI TENÍAN VIVOS A SUS PADRES. Mi tercera etapa, en la universidad Nacional, estudiando Administración de Empresas era muy diferente a los estudios de primaria y bachillerato, más responsabilidad, más concentración, más investigación, más interesante. Todo era maravilloso hasta el día en que me enamoré de uno de los profesores y, él de mí, nos hicimos novios, sentí gran felicidad, yo lo amaba, íbamos a cine, a paseos, a fiestas. De tanta emoción nacían poesías de mi alma enamorada. Mi novio quería que nos casáramos después de mi grado, acepté feliz, “Mi profe” como yo le decía, me regalaba flores, muchos obsequios. La víspera del matrimonio me dio una linda serenata. Al día siguiente me vestí de novia, mi tío Ángel entró conmigo a la iglesia, mi novio no me estaba esperando, los invitados aterrados, mi tía Carmen, esposa de mi tío Ángel lo llamó al teléfono y la respuesta fue que había salido del país, por tal noticia me desmayé, me hospitalizaron, cuando desperté, estaba rodeada de mi familia, no sabían qué hacer. Quise que me llevaran a mi casa, encerrarme en mi alcoba a llorar, estar sola, no quería preguntas, ni lástimas, ni saber nada del profe, lo odiaba. Pasaba el tiempo y no superaba mi dolor, intenté el suicidio, pero la familia me vigilaba, me convencieron de tomar un tratamiento profesional. Una excelente psicóloga trataba mi dolor y así fui superando el sufrimiento. Recordaba a mi madre, lo que en vida decía: “El tiempo y la reflexión normalizan la situación” y así a los seis meses superé el dolor, me dediqué a otras actividades, aprendí a tocar piano, a cantar, al deporte del tenis. Ya no me importó saber que el profe era homosexual. Ejercí mi profesión de administradora de empresas con gran éxito, he viajado por muchos países. Conocí a mi príncipe azul, dejé en el archivo del olvido mi primera historia de amor. La ilusión muerta renació, con mi verdadero amor, quien me ha hecho muy feliz. Recorrimos un camino de variedades, que nos hizo descubrir cuanto nos amábamos. Organizamos un feliz hogar, fuimos premiados con el nacimiento de nuestros dos hijos, un niño y una niña, son nuestra razón de vivir. La felicidad es el amor, las ilusiones, los reconocimientos, los estímulos a nuestros éxitos, mi príncipe azul y mis hijos, los mejores del mundo. Hoy día pienso: Qué tal si me hubiese suicidado, miren de cuánta felicidad me hubiese perdido. Aquellos tristes episodios, otros felices vividos en el camino de mi vida con mi familia, con mis estudios, con mis éxitos, con mis amistades, con mis viajes, con mis actividades, con mi príncipe azul y mis hijos, “con ese valioso sueño” que me dejó ver a mis seres queridos. He quedado convencida de las reflexiones de mis padres. “La mezcla de todo lo bueno y lo malo es producto de lo que hace que seamos felices, porque vibramos la vida”.    
GOZAR Y SUFRIR
Autor: Lucy reyes  92 Lecturas
De Extremo a Extremo “Hoy puedo escribir los versos más tristes” como bien lo expresaba el poeta y como hoy 24 de diciembre pienso yo. Si, jamás llegaban recuerdos tristes a mi mente, sorpresivamente hoy me han martillado aquellos momentos en que desde niña soportaba, regaños y prohibiciones de mis padres exigiendo obediencia, reprochando actitudes y presionando obligaciones. Igual en los colegios, castigos, injusticias, peleas, profesores regañando, invitando a mis padres a que supieran mis desobediencias, mi indisciplina, mi mal rendimiento académico y mis malas calificaciones. En mi juventud, amigas desleales, incertidumbres, amores, desilusiones, envidias, egoísmos, odios, mentiras, calumnias. Madrugadas para asistir a colegios y universidad, esfuerzos y valores no reconocidos, estaba triste todo el día, salvo momentos en que me distraje chateando con una querida amiga virtual. Se acercaban las horas nocturnas, tenía que asistir a la reunión familiar para celebrar la nochebuena, llegado el momento de saludos y sonrisas empezó mi cambio, mi alegría al ver tan bellos a mis familiares, los adornos navideños, el buffet de la cena, el calor humano, el bello árbol de navidad, pleno de regalos y la propuesta de amigos secretos. Se repartieron los papelitos con los nombres de todos los familiares, al abrirlos cada uno tenía que dar pistas para adivinar de quien se trataba y a quien debía hacer una agradable invitación, muy divertido el juego. Cuando salió mi nombre ¡Vaya sorpresa! Como si hubiesen adivinado mi estado de ánimo anterior: en las pistas, me valoraron como jamás había escuchado, sólo halagos y reconocimientos de mis virtudes ocultas. Lloré de felicidad y emoción, agradecí con palabras que salían de mi alma y corazón. Es decir, viví 24 horas extremas, doce de tristeza y doce de felicidad, que creo se extiendan para siempre. Cantamos villancicos, escuchamos música, bromas, alegría, deliciosa cena, amorosos deseos de los familiares, TODOS VACUNADOS, sin amigos, para evitar aglomeración. FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO, SON MIS DESEOS PARA TODO EL MUNDO.   
DE EXTREMO A EXTREMO
Autor: Lucy reyes  123 Lecturas
SI Y NO Ese día sábado, Pablo y su esposa Inés, desde la puerta de su casa observaron con dificultad a los vecinos de la cuadra de enfrente, difícil, por los fuertes rayos del sol, pero poco a poco, al desaparecer el sol, se veía al vecino bebiendo licor, ¿será aguardiente? -Preguntó Pablo a su esposa- No Pablo, el color del aguardiente es transparente, claro puro, parece ser ron con Coca-Cola, por el color, ¿Has bebido ron alguna vez? No, pero me gustaría probar. Sin esperar un minuto, Pablo hizo señas al vecino de querer probar ese licor, -no que pena dijo Inés- La esposa del vecino hizo mala cara. No obstante, el vecino entendió a Pablo y con su mano hizo señal de espera, atravesó la calle, caminando con cierto desequilibrio hasta llegar frente a Pablo, lo saludó, lo invitó a su casa, a tomar la bebida, que si era ron con Coca-Cola. También invitó a Inés, ella no aceptó al ver muy enojada a la esposa del vecino cruzando la cuadra sin saber a dónde iba. Preocupada Inés, resolvió buscarla, caminó unas cuantas cuadras, la vio cuando entraba a la iglesia, la alcanzó, la saludó, pidió disculpas por la imprudencia de Pablo. Salieron de la iglesia, “nada las callaba”, Inés justificó el enojo de la vecina; hablaron contra los borrachos: “Son como cerdos, beben y beben, no son responsables, son capaces de manejar auto, así embriagados, no les importa la prohibición por norma de no manejar alicorados, saben que pueden ocasionar accidentes y muertes sin que les importe. Esos delitos deberían ser considerados, no como culpa, sino como dolo, porque de antemano saben que manejar embriagados pueden ocasionar muertes, sin embargo, lo hacen, entonces hay intención de causar lesiones y muertes, merecen cárcel”. La vecina dijo: Inés, crees que justificaría separarnos de ellos ¿verdad? Sí y no vecina, -dijo Inés- los borrachos son insoportables en esos momentos merecen ser penalizados, pero en su estado normal tienen cualidades y defectos, no todos son iguales, en mi esposo pesan más sus bondades que sus borracheras que no son tan frecuentes, además lo amo y yo no soy perfecta, no resisto una separación, no quiero ser “una separada más” No quiero que nuestros tres hijos sean pobreteados por no tener un hogar feliz. Opino lo contrario –dijo la vecina- yo soy perfecta- excelente esposa, excelente madre, merezco un mejor esposo, no ese cerdo, ese mal amigo que quiere que todos sean borrachos e irresponsables como él, merece ir a la cárcel, pero los amigos no entienden, creen que la invitación a emborracharse es tener el mejor amigo, ¡qué ingenuos! ¿verdad? Si, tienes razón, si tú eres perfecta y tu esposo un cerdo incorregible, se justifica la separación y mereces un buen compañero, si gracias Inés, quedar separada es ganar libertad, tranquilidad, paz ilusión… No me importa el qué dirán, mis hijos estarán felices sin el miedo de tener que soportar a un borracho que da mal ejemplo, aunque mi hijo menor se divierte viendo al papá diciendo: vengo del cielo, todo azul, pasé por el infierno, todo negro, que viva yo, abajo los bobos que no beben, carajo, quiten, quiten voy pal baño o me adelanto, sonríe, con voz resbalada dice: viejas mojigatas, se ríen de sus picardías. Saca dinero de sus bolsillos, ahí les tiro el dinero al piso es lo de los gastos. Sigue con más ridiculeces, luego mi hijo lo imita y se divierte inventando chistes.  Por tan interesante charla, las vecinas casi sin darse cuenta llegaron a la casa. Pablo y el vecino estaban abrazados hablando incoherencias, el vecino al ver a la esposa de él, ordenó que les preparara una picada: palomitas, papa criolla, chorizo… Ella no obedeció, entonces Inés suplicó al esposo que se despidiera, que se disculpara. ¡Vaya, Qué vergüenza Inés! No quiero que se vayan, quiero aprovechar sus presencias para pedir a mi esposo el divorcio, el vecino dijo: ¿el divorcio? Jajaja, ya mismo, lárguese con sus dos hijos y no vuelva más. Pablo reaccionó, el impacto despertó su borrachera, pidió disculpas a la esposa del vecino, dio palmadas en el hombro del vecino haciéndole ver su mal comportamiento con la esposa, pero el vecino, recostado en un sillón quedó dormido. A Pablo e Inés no les quedó más remedio que despedirse, pero Inés pensó en ayudar a los vecinos mediante una invitación a su casa y propuso: el siguiente sábado los invito a todos, a tomar onces, dialogar sobre el divorcio, poner los puntos sobre la i, y resolver problemas, a la vecina le gustó la propuesta de Inés, aceptó, agradeció y se comprometió a convencer al esposo de asistir a la invitación. Llegado el sábado de la invitación, Inés preparó deliciosas onces, con ayuda de Pablo y sus tres hijos. Los vecinos llegaron puntuales con sus dos hijos, se presentaron con los hijos de Pablo, elogiaron la decoración de la casa, escucharon música. Inés sirvió las onces y los invitó a pasar a la mesa. Todos degustaron esas delicias, agradecieron, pasaron a la sala, hablaron sobre problemas económicos, Parecía difícil entrar al tema del divorcio, hasta que Pablo se atrevió a preguntar al vecino la opinión sobre el divorcio, -el vecino respondió- pues sí, mi esposa no me quiere, mis hijos tampoco, nos debemos divorciar. -Inés dijo- creo que hay otras soluciones, de acuerdo -dijo Pablo, lo mismo dijeron los tres hijos de Pablo y los dos hijos de los vecinos- ¿Qué soluciones? -preguntaron los vecinos- Inés respondió: como reconocer sinceramente los errores, corregirlos y cambiar las actitudes con mejores reflexiones; si dijo Pablo, estoy de acuerdo, distraerse más, viajar, reconocer las cualidades de cada uno, corregir los errores, procurar dejar de beber mucho licor, poco en reuniones o cuando se desea sin exceder la cantidad. siiiiiiii -decían los hijos de los vecinos-, que juguemos todos, que aprendamos a tocar algún instrumento, que cantemos, que bailemos. No dijo la mujer del vecino, no, también dijo el vecino, no nos amamos, a mi esposa e hijos les fastidia todo lo que hago ¿verdad? Es verdad dijo la vecina, y sus hijos ¿qué opinan? El mayor dijo: si se cumpliera lo que proponen Pablo e Inés sería perfecto un cambio de vida, pero si no hay voluntad de los dos de reconocer errores, corregir, viajar y cambiar costumbres de vida entonces tristemente, la separación. El hijo menor preguntó: papá ¿puedes dejar de tratar mal a mi mamá y a nosotros? ¿puedes dejar de emborracharte? Me divierten tus borracheras, pero, ¿A caso no será mejor que viajemos, juguemos, bailemos? ¿Qué dice mi mamá? Digo qué no es fácil cambiar de un momento a otro. Inés Pablo y los hijos hicieron varias reflexiones sobre lo positivo de cambiar de actitudes y comentaron que sería bien que resolvieran con ayuda profesional. Los vecinos quedaron pensativos, agradecieron y se despidieron. Después de una semana buscaron la ayuda de un profesional, viajaron, pasaron una feliz temporada. Una vez regresaron a casa el vecino dijo a la esposa: “Es como si el bombillo estuviera apagado y se prendiera la luz” Yo lo veo de otro modo -dijo la esposa- “Es como haber sufrido un vendaval y de repente, el sol, el viento, la frescura vegetal, dejara plena calma. Los hijos dijeron: “Es como haber despertado de una pesadilla e iniciar un camino que conduce a la paz”. La esposa del vecino propuso, ahora seamos nosotros quienes invitamos a Pablo y a Inés, el próximo sábado, a manifestar nuestros agradecimientos y a contarles que iniciamos una nueva vida plena de ilusiones y positivismo, dicho esto todos prometieron ayudar a preparar las onces para el sábado…        
SI Y NO
Autor: Lucy reyes  241 Lecturas
  María, recibe mi abrazo virtual de felicitación y mi deseo de que Dios te colme de bendiciones, te conceda perfecta salud, premie tus virtudes, que se cumplan todos tus sueños y que en este día tan especial lo pases con tus seres queridos, recibiendo el cariño que mereces, flores y regalos.  María extraño mucho tu ausencia, leer las interesantes metáforas de tu inspiración poética, las que reflejan tu sensibilidad, tus sentimientos, tu personalidad, tu sabiduría, tu experiencia y lo buena persona que eres. Te admiro.  Hoy te acompaño espiritualmente. Deseo verte pronto en este portal.  Lucy.
No me gusta mi nombre  Me llamo Flor, no me gusta mi nombre, mis padres no podrían adivinar, que yo quería llamarme Diana, pero flor ¿qué seré, una margarita, Amapola, Violeta, Azucena?  prefiero imaginar que soy una rosa rosada, bella fresca, grande, perfumada, de pétalos delicados bien cuidada desde mi raíz. Mi mejor amiga será la Siempreviva, mi mejor amigo será el Picaflor.  Todo será bien, hasta cuando se caiga mi primer pétalo aún sin marchitar, brotarán mis lágrimas, mi tristeza afectará mis otros pétalos, empezarán a marchitar, mi amiga Siempreviva llorará, mi amigo Picaflor, volará a visitarme, a consolarme, buscará mi renacimiento, pero no quiero ser otra flor. Mis pétalos arrugados, tostados, dejando de ser rosados, carmelitos, van contando mis dolores, pétalo por pétalo, mis enfermedades, mi falta de agua, de oxígeno, de calor del sol, de sereno al anochecer, de amor, de cuidados. Ya sin cuidados, marchita caeré al piso, sin vida, sin nada, dejaré de embellecer el jardín, mi amiga Siempreviva me olvidará, mi amigo Picaflor buscará otras amigas. Convertida en cenizas, el viento me arrastrará o tal vez serviré de abono para cuidar otras flores. No puede ser, suplicaré a mis padres, que cambien mi nombre de Flor por Diana y seguiré mi camino de vida más prolongada, pero viviendo con los deterioros que sufren las flores.
No me gusta mi nombre
Autor: Lucy reyes  126 Lecturas
Ya casi 3 Hola, ya les dije como soy, ¿recuerdan? De pelo rojo, pecas… pero falta que sepan mi nombre y algo de historia de mi vida antes de continuar compartiendo algunos cuenticos. Me llamo Rolando, no he conocido a mis verdaderos padres, soy hijo adoptivo de una pareja que desea hacerme feliz. Mi niñez empezó un poco triste, viviendo en una casa de familia, con una señora a la que tenía que decirle tía, con otros niños y niñas convertidos en amigos, a ellos yo los quería, pero pronto dejaba de verlos porque les conseguían padres que los acogían como hijos. Yo también quería tener una familia que me amara. A mis cinco años supe que pronto tendría una familia. Antes de conocer a mis padres en persona, las psicólogas de Bienestar Familiar ayudaban, me contaban que ya pronto tendría una familia, me mostraban fotos de los que serían mis padres, me tomaban fotos y videos para que me conocieran mis padres y de ellos igual recibía fotos y videos, ellos me querían conocer, me mandaban regalos y mensajes cariñosos, también mensajes y fotos de todos mis familiares.  La señora tía cuidadora me enseñaba a ser obediente, a comer comidas y bebidas sanas, pero era brava, me castigaba pegándome con un cinturón cuando yo desobedecía. Mi deseo era que vinieran pronto los que serían mis padres. Pasaba mucho tiempo sin conocerlos. Por fin llegó el día en que conocí a mis padres, ellos lloraron de emoción al recibirme, me alzaban me consentían. Me llevaron a una ciudad en la que vivían los que serían mis abuelos, ellos me recibieron con cariño, me ofrecían jugos, comidas, pero yo estaba tímido, no me atrevía a responder lo que me preguntaban, me sentía como un bicho raro, admirado y consentido. Era extraño que una señora y un señor que acababa de conocer fueran mi papá y mi mamá, pero bueno, los conocía en foto y videos, además me mandaban regalos y mensajes cariñosos, no me atrevía a decirles mamá y papá, ellos me parecieron bonitos, buenos, generosos y cariñosos. Yo prefería llamarlos “bonita y bonito”, a los abuelos les llamaba “Hola” No quería hablar, cada vez que me hablaban volteaba la cabeza y nada respondía. Pasé la primera noche en un camarote, yo arriba y mis padres abajo, me tenían muchos regalos, juguetes y ropa. Yo pensaba ¿por qué me dan tantos regalos? ¿Tanta gente será mi familia? Pasaron ocho días bien, me consentían y me daban comidas deliciosas. Mi mamá y mi papá me vestían con ropas nuevas y me alistaban con maleta y juguetes para ir al aeropuerto, montar en avión y llegar a Bogotá, donde viven mis padres. Montar en avión me gustó, pero me asusté, cuando un montón de gente nos recibía en el Aeropuerto, todos hablaban, decían: soy tu primo, tu prima, tu hermano, tu tía, yo sentía miedo, a nadie saludaba, mis padres se despidieron pronto de la gente y comentaron que de nada servía haber advertido que no vinieran a recibirnos en el aeropuerto, porque me asustarían y así fue. Seguí conociendo el camino, todo me parecía hermoso, cuan grande sorpresa fue cuando llegué a la casa que también sería mía. Lo primero que vi al abrir la puerta fue mi foto con adornos y letreros que no sabía lo que decía por no saber leer, y como si fuera poco, cuando mostraron mi alcoba, mi cama estaba llena de regalos, colección de carritos, carros de bomberos con luces, andaban y sonaba como sirenas, motos, barquitos, trenes, avioncitos, instrumentos musicales, reloj, radio, rompecabezas, tantos juguetes, muchas cosas más, mi alcoba adornada con afiches, una linda lámpara en mi mesita de noche. Me distraje con un piano de juguete que tenía el sonido de animales, pájaros, perros, gatos, loros y música, luego jugué con una serie de soldaditos. Me dieron comida, mi mamá me vistió con una linda pijama, retiró y ordenó los juguetes hasta dejar libre mi cama, mi papá me consentía y me leyó un cuentico. Recordé que me enseñaron que debía dar las gracias, entonces dije “gracias bonita y a mi papá gracias bonito” abracé mi conejito de peluche que me regalaron, estaba cansado y dormí toda la noche. Al día siguiente mis padres me despertaron con un beso y un delicioso desayuno, mi mamá me baño, me alistó para visitar al médico, mi papá manejaba el auto, me sorprendió que, desde antes de llegar, mis padres ya habían pedido cita con médico pediatra, para que examinara mi estado de salud. Igualmente, ya estaba elegido muy buen colegio en el que yo estudiaría Poco a poco conocía mi familia, mis otros abuelos, mis tíos, varios primos, amigos de mis padres. Todos me consentían, me tomaban fotos, me invitaban a muchas casas de la familia. Empecé a ilusionarme al enterarme de que mis padres querían que yo conociera el mar, que conociera la ciudad de Cartagena, Santa Martha, San Andrés y más ciudades, entonces resulté preguntando cómo era lo que conocería, sentí confianza porque hacían bromas y me hacían reír mucho, jugábamos con los juguetes regalados. Yo los acosaba, “Quiero ir ya a Cartagena” Ellos me decían tranquilo “Rodando” jajaja, no me decían Rolando, Mucha broma mucha risa y me volví tremendo preguntón. Mi mamá, muy disciplinada y exigente, mi papá me enseñaba a montar en bicicleta, en patines. Los dos me enseñaban muchas cosas de mi agrado y aprendía. Era molesto ir al odontólogo o al médico, a las vacunas, nada que fuera inyección, pero después me acostumbré. Empezó mi nueva vida, el preescolar en un pequeño jardín escolar, luego estudiar en un colegio bilingüe, en inglés, me hicieron repetir transición para empezar bien con el inglés, el colegio era   grande con muchos niños. Ir a controles médicos, no me gustaba, pero tenía que obedecer, era por mi bien. Me aburría que me llevaran a muchas visitas, lo que si me hacía feliz era los muchos viajes. Conocí otros países, otras costumbres, distintas personas y nuevos amigos. En la medida que conocí a toda mi familia recibía más y más regalos, bicicletas, patines, patinetas, atares, juegos, ropa, dinero, me invitaban a restaurantes, a fiestas, al circo, a cine. Mi timidez se perdió, por el contrario, dicen que me volví muy avispado. Todo muy bien, pero nada perfecto, porque al llegar a mis trece años me volví rebelde, quería mandarme solo, estar a la moda como mis amigos y compañeros de colegio, protestaba por gustos de ropa, de costumbres, de obediencia a mi mamá. Al papá si le obedecía porque me daba libertad controlada, no tanta presión de mi mamá, que es estricta, corrige, critica, pero no me pega. En el colegio yo era el mejor en matemáticas, en dibujo y en inglés. Terminé bachillerato, mis padres me premiaron con un viajé por Europa con un amigo y una amiga, no quise con mis padres.  Ya voy a cumplir 17 años. Mis padres quieren que mi profesión sea ser médico, pero yo no quiero, me interesa ser biólogo, entonces ando como en contravía con mis padres. Me gusta estar sólo, porque hago lo que quiero, dibujo, leo, escribo, veo películas, voy al gimnasio. Hace tres meses mis padres me invitaron a viajar a México, no quise, ellos están allá y yo aquí solo, pude escribir el primer cuento que publiqué sobre dos niños. Me gusta la soledad, porque puedo dibujar, jajaja, me llaman Rodando y me gusta rodar en mi patineta, es una delicia, también me gusta escribir sobre niños, leer, mirar los programas de mi gusto en televisión. Todo cambiará cuando lleguen mis padres, tendrán que pagar mi matrícula en la universidad, será sorpresa de que no encontré cupo para estudiar biología, por ahora será estudiar diseño gráfico, esa profesión me gusta. Al regreso de mis padres los quiero sorprender, los recibiré en el Aeropuerto, los abrazaré y no los llamaré “bonita ni bonito” los llamaré, MAMÁ Y PAPÁ. También tendré que cambiar mi rebeldía con mis padres, agradecerles que en todo me dan gusto, son generosos y cariñosos. Yo los quiero mucho. Sin embargo, no dejo de pensar en mis padres biológicos, quisiera saber quiénes son, encontrarlos y preguntarles por qué me abandonaron. Aunque todo lo tengo me entristece imaginar si mi madre vive, si sería que me dejó tirado en una calle envuelto en una bolsa de basura, es lo que supongo, talvez, mi padre la abandonó, ella no me quería, la policía me entregó a Bienestar Familiar, no sólo lo supongo, he averiguado y me han confirmado que así ocurrió. He pensado, ¿qué habré heredado de mis padres? ¿El gusto de vivir sólo? ¿Mi rebeldía? ¿Ser injusto con mi mamá, que bien se porta conmigo? ¿Sentirme amargado a pesar de tenerlo todo? ¿No sentir agrado cuando beso a mi mamá, ¿rechazo por no ser ella mi verdadera madre? ¿Tendré genes de maldad de mis verdaderos padres? Cuánto diera por saber la historia de mis verdaderos padres. Si ellos viven y sufren, quisiera amarlos y ayudarlos. Mis padres adoptantes son tan buenos, que creo que ayudarían a mis padres biológicos a superarse. Temía tener novia, mis amigos desde los trece años tenían novia, yo no, CREÍA no me amará ninguna novia por ser hijo adoptivo, pero si es buena e inteligente, no le importará.  Algo nuevo es que hasta ahora a mis diez y siete años y medio ya cumplidos tengo novia. Estar enamorado es estar como bobo, dejando de pensar en cosas importantes, pero feliz y muy ilusionado. Mi novia es morena, alta, bonita, detallista, estudiosa, ella prefiere escuchar y no hablar mucho, es temperamental, me regaña por no ser cariñoso y agradecido con mis padres, ella cree que no reconozco lo buenos padres que han sido, pero yo si los amo, pasa que no soy meloso, ellos no imaginan que sabrán lo que los quiero cuando envejezcan y necesiten mi amor, mis ayudas y mi apoyo. Bueno, ya les conté parte breve de mi vida y como me gustó que los amigos virtuales de Textale comentaran mis dos cuentos, despertaron mis deseos de hacer más cuentos, no muchos por mis futuros compromisos en la universidad. Por hoy no quiero cansarlos más, luego será “Ya casi 4”
Ya casi 3
Autor: Lucy reyes  121 Lecturas
Ya casi 2 Hoy no puedo pasear por las calles de Bogotá, en mi patineta eléctrica; la lluvia lo impide. Aislado de mi familia, permanezco sólo en el sofá de la sala de la casa, me acompaña mi band Amazfit G T S 2 mini, Discuto con ella como si fuese una persona. Primero, toco y me brinda la hora, consulto mi ritmo cardiaco 56, consulto mi saturación, me dice: quieto, no se mueva, para poder medir, ¡cómo quiere que no me mueva, no puedo dejar de respirar, terminado el círculo de la medición, dice: no se pudo medir, vuelvo a solicitar la medición de mi saturación, por fin: 97%.  Quiero saber cuanto dormí anoche, dice: te quedaste dormido a las 11pm y despertaste a las 8 am. Digo: no seas mentirosa, me desperté a las 6 am, leí una revista, a las 7 am desayuné y no leí ni desayuné dormido, así no, sin mentiras.  Empiezo a escribir el tercer cuento, de pronto saltas a decirme que llevo mucho tiempo sentado, alerta, inactivo, relajado. ¿Qué quieres? ¿Qué desde ya, me dedique a caminar los dos mil pasos que exiges? No, mi querida band, ni te imaginas que estoy escribiendo un cuento en mi computadora, que no requiere movimiento, sentado y acostado puedo hacer muchas cosas, pensar, leer, escribir y… algo más. Por fin hago caso, ejercicios, camino, bailo salsa, miro mi estado: intenso, aeróbicos, pues no hice aeróbicos, hice ejercicios sin música, ejercicios de respiración. Bueno la carga ha durado más de ocho días. Lo que me interesa mirar es la hora, si estoy estresado. Me divierte mirar todo, aunque no crea, lo cierto es la hora, lo demás es dudoso. Bueno, ya casi termino de escribir el tercer cuento “Ya casi 3”                       
Ya casi 2
Autor: Lucy reyes  199 Lecturas
Amiga  Raquel Zurita Extraño tu presencia en este portal, espero que tu ausencia sea temporal Se siente un vacío al abrir la página sin encontrar tus bellas poesías. Hacen falta tus sinceros, extensos y cariñosos comentarios. Ganaste en tus textos y comentarios cariño y admiración. Has sido autora de muchas poesías, de interesantes relatos. No dejes pasar los días sin tus letras Eres una tía estupenda, imagino que tus sobrinos y toda tu familia te quieren mucho. No dejes de escribir. Te quiere y admira Lucy, amiga virtual.
Amiga Raquel C Zurita
Autor: Lucy reyes  153 Lecturas
Lucy invita a escuchar el nuevo sencillo de Muan "Violeta" ¡Te presento el nuevo sencillo de Muân!, "Violeta", víctima de la violencia contra la mujer y el conflicto armado colombiano, basada en la historia de Violeta, como muchas otras historias de mujeres que han padecido estos delitos de lesa humanidad, en el que la justicia y el estado no responden.  puettps://www.youtube.com/watch?v=pksRM30BmNASe puede escuchar en Violeta You Tube o en Google Violeta Muán, en Spotyfi, Deezer, Aple Music, Tidal
Violeta
Autor: Lucy reyes  219 Lecturas
Ya casi Disfruto sonriente en mi patineta eléctrica, paseando por calles bogotanas ¿Cómo soy? Estatura mediana, diez y seis años de edad, piel blanca, pelo rojizo, pecoso, alegre, deseoso de hacer cosas raras ¿Cómo qué? Como algo que quisiera saber y aún no sé, dar vida y movimiento con mis diseños y dibujos a mi imaginación.  Uy, me estrellé contra una bicicleta, el tipo que la conduce se equivoca entra mal y claro, golpea mi patineta, la deja con un pequeño rayón; quedo en silencio y arranco de nuevo hacia mi casa, el tipo hace señal de agradecimiento, por no haberme enojado. Llego a mi casa, dejo mi patineta en el garaje. Recostado en el sofá de la sala, cierro mis ojos y empiezo a imaginar lo que quisiera que imaginen los que vean mi texto, quisiera dibujar bien, hacer caricaturas, hacer historias… no me quedan los dibujos como quiero, pero en mi imaginación van perfectos mis dibujos, formas, diseño, estructura, expresión, colores… Cuánto diera por dibujar bien, presentar historietas de animación, he ensayado muchas veces, pero es difícil y todavía más difícil dar movimiento a personas, autos, aviones, trenes a todo lo que se mueve, para lograrlo hay que repetir y repetir muchas veces las figuras, eso quisiera hacer, pero no puedo. ¿Entonces qué hago? Ya sé: concretar mi obsesión de crear historias. Siii, va mi primera creación: una breve historia. Es un extenso patio, enmarcado en columnas de color madera, una parte en pasto y otra en jardín, un mini lago con dos paticos, otra parte del patio en baldosín rosado, un espacio, para ir a la cocina, a los baños y a las alcobas. materas con helechos colocados en las columnas. En lo alto un cielo azul con escasas nubes blancas.  En el patio de baldosín, dos triciclos, uno rojo, otro verde, llantas negras, manubrios plateados ocupados por un pequeño niño vestido con pantaloneta roja, camiseta blanca, tenis y una cachucha roja que cubre su cabeza, y en el triciclo verde, una bella niñita, vestida de azul, rubia, peinada de cola de caballo, zapatos de charol negros y medias blancas, los dos compiten: el que corra más, el niño va ganando, la niña grita, “no quiere perder”, atraviesa su triciclo frente al niño para que no gane, el niño pelea  dice, envidiosa, mala, casi me haces caer. Bueno -dice la niña- ahora me toca ganar y arranca con velocidad, el niño queda quieto, entonces no hay con quien competir, la niña sigue avanzando. Del cielo cae en el patio rosado una blanca paloma, se rasca la barriga, la niña para su triciclo, el niño dice: hola Valeria, mira esa paloma como se rasca la barriga, se echan a reír y olvidan la competencia. Cae otra paloma gris, corren las dos palomas por todo el patio, la blanca detrás de la gris. La blanca vuela, pasa por encima de la gris y sique adelante, ganando la competencia. El niño dice a la niña: “Si ves Valeria, tendrías que tener alas para gana la competencia. Después de tan bree final, el chico de pelo rojo vuelve al garaje, toma su patineta, sale a la ruta de bicicletas, avanza sonriente, repasando la historia que deja escrita y deseando seguir inventando mini historias.      
Ya casi
Autor: Lucy reyes  280 Lecturas
Duele tu cambio Aquella mujer de temperamento alegre, amable, solidaria, sonriente, amante del baile y la poesía. Ahora, mediante la pandemia que nos lleva por el camino de la incertidumbre, día a día ella viene cambiando. Sus tristezas reflejan un preocupante cambio, ella, ya no sonríe lo impide el tapa- bocas, ya no abraza, el aislamiento lo impide, ya no sale de compras, no obstante, sale al parque, a los centros comerciales protegida con el protocolo requerido, ya no visita a sus familiares enfermos, tampoco a sus amistades, su cumpleaños, sola, nada de reuniones ni regalos, nada de bailar ni declamar poesías, ni cantar. El cristal de sus lágrimas, cubren su rostro, por tanta impotencia de no poder ayudar a los enfermos, dejar que mueran sin despidos con el alma gritando “No te vayas”. Su mayor deseo son las vacunas y por fin llegaron. Como ella vive sola, así acudió a su primera vacuna, nada sintió, ninguna molestia, dudó de que le fue aplicada la vacuna, puesto que algunas personas fueron engañadas. Llegó el momento de la segunda vacuna, tampoco sintió molestia alguna, pero días después viene su cambio total: dolor de cabeza, mareos, manos dormidas y lo peor, dificultad para hablar y recordar, habla muy trabada, recibe llamadas telefónicas, responde con dificultad, olvida las palabras y hay que adivinar lo que quiere decir. Se le suplica que vaya al médico, que alguien la acompañe, es difícil, vive lejos de Bogotá. Aún no ha perdido lucidez responde con dificultad, pero bien coordinada. Unos médicos y médicas familiares le aconsejan y ordenan que le hagan exámenes de laboratorio y resonancia, pero el miedo de salir y sentirse mareada la asusta. Por el momento está buscando que alguien la acompañe. No maneja Internet. Es muy triste ese cambio de actitud. El deseo de familiares y amigos es saber el diagnóstico del médico, un buen tratamiento, ayudarla, apoyarla y que ojalá vuelva a ser como era: alegre, a veces enojada, sociable, solidaria, generosa.  “Y QUE TERMINE ESTA PANDEMIA”
DUELE TU CAMBIO
Autor: Lucy reyes  182 Lecturas
El Señor TO+ El señor TO+ tenía una tienda, bien surtida, llamada DETODITO En una de sus paredes figuraba el número del teléfono de la tienda, 999… En otra pared figuraba la lista de artículos a vender; mentiras, calumnias, engaños, estafas, rumores, chismes, burlas, acosos, falsedades, ocultamientos, promesas, insultos y mucho más. Los interesados en esas compras marcaban el teléfono de la tienda para preguntar precios, pero el Señor TO+ respondía que sólo daba la dirección de la tienda, porque los precios variaban, según la clase de mentiras, de calumnias, de falsedades, de todo, pero de manera personal, había que visitar la tienda. Buenos, muchos compraban mentiras, otros, calumnias, otros, falsedades. El Señor TO+ estaba feliz, recibía mucho dinero con las ventas y sin imaginarlo un señor le compró todo lo que vendía y ese señor se convirtió EN PRESIDENTE DE UN PAÍS, mientras el vendedor se volvió millonario, no necesitó trabajar más y se dedicó a viajar y descansar- El hermano de TO+ llamado +Me-lo, se provocó de la felicidad de su hermano y también hizo lo mismo, una tienda, de nombre TODORICO, pero vendía cosas deferentes, algo así como animales: Palo+, Lechu-zas, Caba-llos, Tortu-gas, Sa-pos, Mir-las, Cone-jos, Cuka-rrones, Or-migas y muchos… más… Hay que esperar un tiempo para saber si +Me-lo, también se vuelve millonario.    
El señor TO+
Autor: Lucy reyes  181 Lecturas
COVID 19 Tengo mucho frío -dijo mi esposo el día 30 de diciembre 2020- se abrigó, tomo dos pastas de dolex -sobre verde- durmió bien toda la noche. Al día siguiente continuó tomando dolex cada ocho horas y dormía. A las doce nos reunimos la familia por zoom, a recibir el nuevo año. Edil, mi esposo despertó cinco minutos antes y compartió la reunión. Al día siguiente, 1 de enero, sentí, leve dolor de cabeza y garganta, talvez me contagié del resfrío de Edil. Duré tomando dolex, tres días, me alivié, nada me dolía, pero nuestros hijos suplicaban que nos tomaran la prueba, ni Edil ni yo queríamos prueba, estábamos seguros de sentirnos bien. No obstante, nuestros hijos insistían en la prueba, aceptamos para tranquilidad de ellos. Nos llamó un médico de Sura, preguntó síntomas, Edil le dijo, si resultamos positivos, a todo mundo le dará, porque nosotros nos cuidamos muy bien, no salimos de casa y cumplimos bien el protocolo, no recibimos visitas, sólo domicilios de mercado y medicamentos, que llenamos de jabón y alcohol, recibimos con tapa bocas y a distancia de dos metros. El médico dijo: es posible que con tantos cuidados el resultado sea negativo, ya ordeno que les hagan la prueba.  Por la tarde vino la enfermera, nos hizo la prueba, STR, es fastidiosa, pero es rápida. Ella dijo: si es negativa les llega el resultado por el correo, si es positiva, el médico los llama. El médico nos llamó para decir que las pruebas resultaron positivas, no lo podíamos creer. Al día siguiente nos visitaron dos médicos, nos examinaron, encontraron limpios nuestros pulmones, si sienten algún dolor toman acetaminofén y avisan. Yo nada creía, cuando perdí el olfato pensé que era por la prueba, pero cunado sentimos molestia en el estómago y algo de diarrea, más mucho desaliento ya creí, claro la molestia y el frío en el estómago, no es por la prueba, sí, estamos con el virus. Tres días después, Juan Francisco tuvo fiebre 38.1, por ayudarnos. A él le tomaron la prueba, antígeno, al cuarto de hora dieron el resultado, positivo y, a cuidarnos los tres.  Cada dos horas nos llamaban médicos de Sura para que midiéramos saturación, ritmo cardiaco y temperatura, preguntaban cómo estábamos: la respuesta era: desalentados, frío en el estómago, aunque nos abriguemos, sin apetito, pereza. No teníamos tos, Edil tuvo 37.6 de fiebre, yo no tuve fiebre en ningún momento Los médicos y nuestros hijos nos mandaban tomar mucha agua y comer alimentos con proteína, procuramos obedecer. El amor de los hijos, nietas, familia y el grupo de apoyo de la Fundación Neumológica Colombiana, nos aliviaba. Pasados diez días de cada uno, nos dieron de alta los médicos, recomendaron que nos siguiéramos cuidando. Quedamos inmunes por un tiempo, he pensado en la vacuna, no es posible que quedemos fuera de la lista de los vacunados, sabiendo que el Covid 19 repite. Es justo que nos vacunen, aunque sea un poco más tarde.  Por ahora lo único que siento es mucho desaliento y siento como si las plantas de mis pies fueran de papel. De vez en cuando surgen dolores en diferentes partes del cuerpo, pero pasan en segundos. Ya podemos hablar con los hijos, familiares y amigos, no contagiamos ni nos contagian La recuperación es lenta, pero nosotros y toda la familia estamos felices por haber sido afortunados, sin dolores, sin hospitales, sin graves consecuencias a pesar de nuestras edades y enfermedades de mi esposo. No siempre la enfermedad es leve. Nuestra enfermedad terminó, pero la pandemia sigue, más enfermos más muertos, más problemas económicos, sociales y anímicos. Así que,a cuidarse, puede sorprender el virus, como a nosotros. Ahora, debemos procurar rehacer nuestras costumbres, Mi esposo es lector imparable, ya empezó a leer un poco hasta no cansarse. Yo he recordado desde nuestro noviazgo, hasta el presente, miro las fotos, las de novios, las de nuestro matrimonio, los hijos, nietas, hermanas, nueras y amigos. Revivo momentos positivos y negativos: viajes, reuniones sociales, cargos de mi esposo y míos, momentos tristes por el fallecimiento de familiares y amigos, sorpresas que me dejaron feliz, otras muy tristes.  Hoy me atrevo a escribir sobre lo fresco que estamos viviendo, ojalá me acompañe la lucidez. Procuraré no cansarme ni cansar a mis lectores. Queremos ir a nuestra finca, porque allá todo va bien, hay mucho espacio donde caminar y rodeados de árboles, pero aún me siento tímida de salir, talvez me acostumbré al encierro. He reconocido la importancia de creer y actuar de inmediato, no ser terca y obedecer los consejos de los médicos y de quienes quieren nuestro bienestar. Lucy.            
COVID 19
Autor: Lucy reyes  461 Lecturas
  RECUERDO A JUAN PABLO MONTOYA Ayer y hoy he recordado al Campeón de fórmula CART en 1999 y luego PILOTO en fórmula 1 JUAN PABLO MONTOYA, colombiano, Bogotano, orgullo de mi patria, excelente deportista a nivel internacional, compitiendo con pilotos de diferentes países, demostrando su inteligencia, sus logros, su personalidad, dejando en cada carrera huellas de admiración, de emoción, de atención. Recuerdo que cada vez que Juan Pablo corría nos reuníamos familiares y amigos a ver las carreras en un canal de televisión, Venezuela. Las transmisiones eran a diferentes horas, como siempre, un día la clasificación para obtener el pódium y al siguiente día el desarrollo de la carrera. Esos momentos eran de atención, felicidad cuando iba de primero, nervios cuando algo imprevisto ocurría, accidente, malas llantas demora en cambio de llantas, enojos- No olvido la ira, la desesperación, las críticas, cuando en la primera carrera que competía Juan Pablo estábamos súper emocionados, porque iba ganando, pero el padre del actual piloto Max Verstappen, estrelló el auto de JP, impidiendo que ganara el primer puesto, quedó en el segundo puesto por un punto. No nos perdíamos de ninguna carrera. Estábamos seguros de que si su auto hubiese sido un Ferrari JP habría sido el campeón de fórmula 1 en esa época. Dolió mucho su retiro. Los comentaristas deportivos tienen extensas historias de Juan Pablo. Hoy día sigue siendo reconocido como uno de los deportistas más importante del mundo. Su inicio no fue fácil era necesario ser adinerados para participar en fórmula 1, pero el amor de Pablo Montoya por su hijo, no tuvo inconveniente en hipotecar su casa para apoyar a su hijo, no faltaron algunos inconvenientes, pero cuando se es exitoso, se superan los inconvenientes. JP sigue el ejemplo de su padre para apoyar a Sebastían, su hijo mayor. Se dice que JP es arrogante, antipático, pero no deja de ser un líder admirable, qué importa que así sea, quizá eso mismo lo hace ser valiente, lo importante es reconocer sus valores, agradecer las emociones, entender que es un orgullo ser quien es. Quedamos deseando que gane las 500 millas en Indianápolis.  
   Hola! ¡Viviendo en esta situación de pandemia en la cual algunas personas siguen en cuarentena voluntaria y otras no, Muân lanza su nuevo sencillo Atrapado, apropiado para esta experiencia! En cualquiera de estas plataformas https://amu.se/share/album/muan-atrapado Enlace en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=heua3jNhie0 
  E & ECUENTO La vida está llena de sorpresas. Te veo preocupada, pálida, pensativa, ¿puedo saber qué te preocupa? Desahógate y descansarás. Gracias amiga, eres mi paño de lágrimas, sé que eres prudente con los secretos que te cuento.  Anita, bien sabes que somos cinco hermanos unos son felices, pero Emilio y yo somos la burla de la familia, nunca me llaman por mi nombre, Elisa, sino por los apodos que me tienen: Margaritón, burro, don silviu, Juanito, lulito, potra, hasta tú me llamas potra y, por desgracia, mi hermano Emilio también es bruto. Perdón amiga, no sabía que te llamas Elisa y, ¿el apodo de Emilio? A él lo llaman “Purgante”, a Teresa, a Lola y a Alfredo no los apodan, los llaman por sus nombres, son los inteligentes. ¿Y por qué? Pues, porque Emilio es bruto y yo no soy inteligente, casi todo lo digo al revés. Si me mandan comprar 20 panes donde la vecina, voy a la tienda y digo: señora pan, véndame veinte vecinas, si me dicen échele azúcar al café, echo café a la azúcar, me pongo las medias al revés, mi mamá me dice que le alcance las gafas y yo le alcanzo los zapatos, no sé qué me pasa, todo me distrae y sólo cometo burradas, lo que si hago bien es pedir lo que quiero comer. Me regañan, que no muevo los ojos, por pereza. Lo triste no me entristece y lo alegre, no me alegra, no rindo en mis estudios tengo que repetir los cursos en el colegio. No me gusta tener amigas, sólo tú, que eres la única que no se burla de mí. Bueno amiga Elisa te prometo reflexionar sobre tu problema, todo tiene solución, ya verás que con el tiempo todo será mejor. Ahora cuéntame ¿qué pasa con Emilio? Él se parece a mí, es peor, todo lo entiende mal a pesar de ser mayor a mí- Precisamente, ayer mi hermana Lola le mandó una cachetada por ofenderla, ¿cómo la ofendió? No la llamó ´por el nombre, la llamó Pilar Ternera, ¿por qué? porque los inteligentes muchas veces comentan sobre la novela “Cien años de Soledad” y repiten ese nombre. Emilio pone cuidado, pero no entiende y ha cometido cualquier cantidad de burradas. A Lola la llama Pilar Ternera, a Teresa la llama Rebeca, le dice: ¿no le da vergüenza orinarse en la cama? y a Alfredo lo llama Arcadio, entonces, ellos se disgustan, lo insultan, le prohíben que hable y no le permiten que nos acompañe a la hora del almuerzo, tiene que almorzar en la cocina, además porque Emilio se dedicó a cavar la tierra del patio, buscando oro, dañó matas y dejó desorden, no valió que dijera, que buscaba oro para regalar a la mamá y a las hermanas, lo tratan de bruto, lo humillan y se burlan ¿Y tus padres no los defienden? No, ellos dicen: “qué vergüenza tener hijos brutos”, no nos permiten estar en las visitas, nunca nos compran ropa, tenemos que usar lo que ya no les sirve a los inteligentes, a nosotros no nos pagan estudios, porque perdí primer año de bachillerato, Emilio estaba en segundo de bachillerato, pero los profesores se quejaban de su indisciplina, era insoportable, mis padres lo retiraron del colegio y lo castigaron, no volviendo a matricularlo en ningún colegio ¿En qué trabajan tus padres? Mi padre es plomero y mi madre es costurera ¡Aja! Y tus hermanos inteligentes ¿qué hacen? La mayor va en tercer semestre de contabilidad, Alfredo va en segundo semestre de arquitectura, Teresa cursa primer año de derecho, Emilio no está estudiando, yo tampoco.  Bueno Elisa, fíjate que Emilio también les tiene apodos a los inteligentes, jajaja, qué buenos apodos.  Cuéntame, ¿tú y Emilio se llevan bien? Sí, pero casi no nos hablamos. Emilio vive pendiente de lo que hacen los inteligentes, a veces quiere intervenir en lo que ellos comentan, cuando escuchan la grabadora sobre esa novela, pero ellos humillan a Emilio y, a él le da rabia que no lo dejen escuchar, procura esconderse y seguir oyendo, porque le parece chistoso lo que oye, y eso sí me comenta… lo que se habla en la grabadora, me encanta,  he aprendido a buscar oro, cavando la tierra, he aprendido a elaborar jarabes, quisiera hacer lo que ellos hacen, casarme, tener hijos, tener varias mujeres, pero que no se sienten sobre el fuego cuando se asustan, porque no cuentan cómo les queda la cola, ni cómo se curan, como si eso no doliera. Me gustaría hacer magia como el gitano para arreglar los problemas y que Pilar Ternera me consintiera, porque ella si sabe hacer felices a los hombres y, no entiendo la razón del disgusto de Lola cuando le dije Pilar Ternera, no sé por qué me pegó, si debería gustarle, puesto que el señor que oigo de la grabadora, piensa bien de ella, dice que no es prostituta, que es buena, que enseña a ser felices a los hombres. También me llama la atención algo que oí, y me gustaría hacer espejos con el hielo o diamantes, aunque no sé qué es eso, pero debe ser algo bonito, porque los inteligentes hablan de chivos y eso me gusta. Verás Anita, oigo lo que Emilio me comenta, pero no entiendo ¿qué será eso de espejos y chivos, me pasa como a ti, mucha risa. Bien Elisa, tú y Emilio necesitan estudiar más para entender. Sería bueno que Teresa le explicara a Emilio quien es nuestro compatriota Gabriel García Márquez, el tiempo que duró escribiendo la novela, la razón de haber ganado el premio Novel de la Literatura y que adelanten la lectura de la novela hasta el final, para saber cómo fue el final de los personajes y de la obra, pero para comprender es necesario estudiar y leer. Elisa, ¿por qué los inteligentes pasan el tiempo comentando los Cien años de soledad? Porque a la que estudia derecho le dejaron de tarea comentar la novela y los inteligentes repiten, y comentan, en cambio a mí, no me interesa esa novela. Elisa, ¿puedo saber tu edad y la de Emilio? Ayer cumplí diez y seis años y Emilio tiene 19 años. Increíble, imaginaba que eras de más edad, me alegra conocerte personalmente, igualmente quisiera conocerlos a todos ¿ellos dónde están? Mi padre trabajando, mi madre en un taller de costuras en otro barrio y Emilio en la calle con los amigos. Bien Elisa, termino la visita, otro día nos volveremos a ver. Ay amiga, quisiera que no te fueras, hemos sido amigas, por línea equivocada desde la distancia por teléfono, sí Elisa, pero debo asistir a mis clases de italiano, siento dejarte sola, mañana te llamo y hablamos, chao… 2 No imaginé que Elisa viviera en un barrio de invasiones, cómo es posible que los padres de Elisa no vivan mejor, cómo si pueden pagar el estudio de los hijos, o tal vez por pagar estudios no pueden vivir mejor, talvez no les alcanza el dinero que ganan, no es fácil alimentar cinco hijos. Este sitio es peligroso, difícil marchar a la altura de una montaña, menos con zapatos de tacón alto. Voy bajando con miedo de resbalar, el viento desordena mi cabello, levanta mi falda, puntos de arena cierran mis ojos. Seguiré este pedregoso camino, imaginando avanzar en un auto, frenando y acelerando despacio hasta llegar a mi casa. No alcanzo a llegar al Centro Colombo Italiano, será mejor llegar a la ruta de buses, esperar un taxi, destino a mi casa. Han pasado dos horas pensando y recordando los problemas de la familia de Elisa. Cuánta ignorancia, cuánto egoísmo, cuanta pobreza, cuánta injusticia. desahogaré mi preocupación con lluvia de ideas, hay mucho que pensar.  Llegué a mi casa, me esperaba mi hermana, me ofreció chocolate y tamal, agradecí, pero no pude comer, el cansancio me agotó, quedé dormida, no obstante, es como si no hubiese salido de la visita con Elisa,  En sueños veía a Elisa llorando, los padres regañando, las hijas ignorando la situación. Amaneció y no fue un dulce despertar, la lluvia, el fuerte viento, el silbido y ruido de tejas desbaratadas me aturden. Esta tormenta es como los problemas familiares de la familia de Elisa, ¿estoy despierta? ¿será una pesadilla? No, no es pesadilla, hay aroma de café, debo pasar al comedor a desayunar, me ducharé, pediré disculpas a mi familia por la demora. Se mezcla el café, el pan y los huevos con preguntas y respuestas, hasta terminar de relatar a mi familia el resumen de problemas de mi amiga Elisa. Mi familia promete solidaridad para con mi amiga. Llevo buen tiempo sentada en el sofá de la sala, pensando en lo que espero del futuro. Mi trabajo en el colegio de mi madre, mis clases de idiomas y de guitarra y ayudar a mi amiga Elisa. Tomo mi agenda, escribo lo que debo enseñar en el curso cuarto de primaria, presentar en el ministerio de educación el libro de diarios, asistir a las clases y ordenar las estrategias para ayudar a Elisa y Emilio Lo primero es ofrecerles mi amistad con amor, generosidad y cariño[LRdL1] . Visitaré de nuevo a Elisa, para conocerlos a todos. El día de mi cumple años, invitaré a toda la familia de Elisa a un almuerzo muy esmerado, sabiendo que a Elisa le gusta la buena comida. Arreglaré bien mi casa, especialmente, la mesa del comedor bien adornada, luego los invitaré a escuchar música, a todos los trataré con mucho cariño, les haré preguntas para lograr que ellos hablen más que yo, a todos les gustará hablar. Poco a poco quiero ganar el cariño de ellos. En dos visitas más, a todos los he conocido. Todos llegaron muy cumplidos el día de mi cumpleaños, me obsequiaron un collar de fantasías. En el puesto de cada uno coloqué un mini ramito de pequeñas florecitas y dulces envueltos en papel pergamino y en el pergamino un escrito; con mi puño y letra “Gracias por tu compañía, te amo”. Todos leían el pergamino y sonrientes me agradecían. Elisa pidió que le repitiera el almuerzo, comía con agrado, mientras los demás se burlaban de ella, entonces a todos les repetí los platos como a Elisa y ella se sintió mejor “Pobrecitos, viven hambrientos como yo” -les dijo, en burla- Pasaron a la sala y para romper el hielo me preguntaron la forma como preparé los deliciosos platos y ese fue el tema. Luego, Lola ayudó a partir la torta, Teresa sirvió el vino. Fue una agradable celebración de cumpleaños. Se cumplió el inicio de mi plan de ayudar a esa familia. Han pasado unos meses y he logrado que me tomen cariño, ya me invitan a sus reuniones, me cuentan varias cosas, me atienden, manifiestan que me quieren. Así las cosas, ya puedo tratar de ayudar a resolver los problemas de la familia. Ayer pude hablar en confianza con los padres de Elisa. Pregunté ¿cuál de los hijos o hijas es más consentido? El papá dijo: Alfredo es el más inteligente, la mamá dijo: Teresa, es inteligente y detallista, a Lola también la queremos por inteligente, pero es de mal carácter ¿y Emilio? –pregunté- Ese es ave negra en la familia, ¿por qué? Es bruto, me da vergüenza presentarlo como hijo, comete muchas burradas y nuestros amigos preguntan que de quién heredó ser bruto, la verdad es que ni sabemos a quién heredó. ¿Y Elisa? Ella también es bruta, nos hace reír y enojar, lo único que le gusta es estar comiendo, como lo demostró en el almuerzo de su cumpleaños, ¿recuerda?, bueno; todos repitieron, igual que Elisa. Es verdad replicó la mamá. El papá insinuó seguir con un café y escuchar historias de mi vida, pues, no la hemos dejado hablar. Está bien, serví los tintos y conté algunas anécdotas, los hice reír. En mi familia somos tres, mi hermano Rodrogo es el mayor, sique Isabel y yo soy la menor, la insoportable, los otros dos son formales. Recordé lo que en mi agenda escribí: “No debo mostrarme como ser ejemplar”. Debo dialogar con los hermanos universitarios de Elisa y Emilio, con ellos es más fácil entender la importancia de un cambio en los comportamientos familiares. Invité a los inteligentes a mi casa y dialogamos sobre temas que propuse.        Amigos, los admiro por inteligentes y por tal razón creo que será fácil entendernos. El tema es sobre Elisa y Emilio. Si ustedes consideran a esos dos hermanos como seres brutos, ¿No se han puesto en los zapatos de ellos? ¿están seguros de que son brutos? ¿No han analizado, que si es verdad que son brutos, no tienen culpa? Es como si se nace sin belleza física, no hay culpa, o que tal que no sean brutos, o que las burlas y apodos los Haya minimizado. ¿Qué opinan? Lola, Nos da risa las brutalidades de ellos, nos hacen reír y enojar, pero la verdad, no me he puesto en los zapatos de ellos. Teresa, yo tampoco. Alfredo: Anita tiene razón, sólo nos interesa nuestra propia vida. Creo que hemos sido injustos con Elisa y Emilio. Lola, Alfredo dice la verdad, en nada ayudamos a Elisa y a Emilio. Teresa dice: Lo más importante es recapacitar la opinión de Anita sobre nuestros errores con los hermanos menores. Anita, ¿cómo sabes que apodamos a nuestros hermanos menores? Porque soy amiga de Elisa y ella me cuenta sus sufrimientos y los de Emilio. A ellos les duele mucho que ustedes se burlen, que no los llamen por sus nombres, que no les den ropa nueva y lo peor que no les hayan perdonado la pérdida de los años de primero y segundo de bachillerato y se les agote la posibilidad de progresar. Pienso que el sufrimiento de pérdida de un año en bachillerato duele más que el castigo de los padres, conozco muchos estudiantes desesperados por perder el curso de bachillerato. Hay padres que se dan cuenta del sufrimiento del hijo, analizan el porqué de esa pérdida, dialogan con ellos los perdonan, hacen que vuelvan a estudiar, que repitan el curso y ellos, mejoran, no vuelven a perder cursos, progresan, logran ser universitarios y buenos profesionales. Otros padres castigan, no perdonan y los hijos quedan estáticos, sin más estudios, sin progreso, se convierten en sometidos, conformes, obedientes, otros se vuelven rebeldes, buscan malos amigos y hasta buscan drogarse. A ver mis queridos amigos ¿qué opinan? Lola, ¿qué opinas? Pues, tu comentario me deja preocupada, llevas razón. Alfredo, ¿qué opinas? Opino que debemos dialogar con los hermanos menores, saber que piensan y cómo se les puede ayudar. Teresa, ¿qué opinas? Opino que es necesario un cambio en la familia, que todos y cada uno, -como bien dice Anita-, nos debemos poner en los zapatos de ellos, escucharlos ayudarlos y apoyarlos. Muy bien amigos, ¿qué proponen? Lola, propongo pedirles perdón por nuestras burlas y ofensas. Alfredo, propongo, dialogar con ellos, ser cariñosos y comprensivos, ayudarlos y apoyarlos. Teresa, propongo hablar con nuestros padres, reflexionar con ellos sobre los problemas sufridos por nuestros hermanos menores, resolver los problemas con amor, generosidad y sentido común. Muy bien, de mi parte propongo que dialoguen con sus padres, para solucionar los problemas de Elisa y Emilio. Descubran sus talentos apoyen, ayuden y trátenlos con mucho amor. Les agradezco mucho su presencia, su atención, y espero volvernos a reunir para saber que se ha logrado y en qué puedo ayudar. 3 Pasaron unos cuantos meses, sin que todos los planes propuestos se cumplieran. Emilio protesta, no quiere ser molde de los demás, que Anita no lo presione a ser como ella quiere, dice: es mi vida, no la de ella, quiero ser yo, vivir donde tenga libertad. Elisa piensa que vivo vagando en la calle con amigos, no se imagina que he trabajado cuidando carros, que he sufrido rechazos con los que hacen lo mismo, me dicen que tengo que usar uniforme y pedir permisos. Cambié de trabajo, limpiando los vidrios de los carros, vendiendo limpiavidrios y repuestos. Aumentaron mis ingresos económicos. Nadie imagina lo que pienso, ni lo que quiero, como bruto. Vi que arriendan una habitación amoblada, hablé con el dueño, dijo que debo cumplir con el pago de la renta, preguntó que cuántos son mis ingresos, le parece que no alcanzo a pagar esa renta, pero llama a un señor y le dice: Le tengo el cliente preciso para que le arriende una habitación, dice que soy pobre, pero buena persona y buena pinta. Me aconseja que sea aseado y cumplido. Da la dirección de ese otro señor, busco y encuentro la dirección hablo con el dueño y acepta mi traslado dentro de un mes.  Guardé en mi morral unas mudas, cerré la puerta de salida de mi casa, dije chao, seguí hacia la dirección del señor que renta la habitación. Quiero ser independiente. Lo mejor ha sido tener ahorros, nada de copiar lo que otros hacen, nada de dormir en el aeropuerto, robar, inventar mentiras. El señor que renta la habitación, parece ser buena persona, ojalá todo salga bien. Me extraña la belleza de esta casa, en conjunto cerrado. La señora que me recibe me conduce a la habitación que rentan, está amoblada, con televisión, se ve amplia, una cama grande cubierta de bellas cobijas, paredes adornadas con cuadros, un espejo grande y un baño muy blanco y limpio. No sé dónde descargar mi morral, la señora me indica que lo deje en el closet, dice que el dueño ya viene a recibirme. Así es el señor aparece, me saluda cordial, explica advertencias que debo cumplir. De mi bolsillo tomo la billetera, saco los billetes que tengo listos para pagar el primer mes de arriendo, el señor dice que permanezca un mes aquí, si me gusta me recibe el pago de la renta. Suena el celular del señor, parece que habla con el que recomendó que viniera aquí. Dice: si ya llegó, no, no he dicho nada, será más tarde con más confianza, sí, parece tímido, sí ya veremos, le comentaré todo, se despide. Saco mis cosas de mi morral, las dejo en orden y digo: es hora de ir a trabajar, un momento dice el señor, usted no necesita trabajar en la calle, aquí se le da trabajo, pero antes tiene que recibir un curso de liderazgo, aprender cosas nuevas, manejo de computador, verá unos videos que le enseñarán cómo debe actuar. “Siento desconfianza” gracias señor, pero prefiero que reciba el dinero de la renta, quiero seguir en mi trabajo diario, no me gusta el encierro, agradezco su oferta, pero no la acepto. Ya verá jovencito, no puede salir de esta casa sin que llene las preguntas de este formato, porque es necesario saber quién es usted, así que le dejo esa tarea, vuelvo en dos horas, ya tendrá que haber respondido las preguntas, me entregó los papeles y salió, cerró con llave la habitación. Sentí como un baldado de agua fría que corría por mi cuerpo, me recosté en la cama, tomé el esfero y los papeles, los leí: Mi nombre y apellido, mi edad, nombre de mis padres, si tengo hermanas y cuántas son, la dirección y barrio donde vivo, mi lugar de trabajo, cuánto gano, diez nombres de mis amigos y el número de sus celulares, mis deportes favoritos, mis gobernantes preferidos, mis comidas preferidas, razón por la cual busqué rentar una habitación, nombre de 12 familiares y amigos, mis gustos, si fumo, si consumo drogas y otras preguntas. Maldita sea ni siquiera tengo celular para llamar a alguien. Recordé tantos casos peligrosos que vi en tv. y escuché del radio… tocan la puerta, no pude abrir, parece ser la señora que me recibió, dijo en voz baja, pobrecito le enseñarán a mentir, nada más dijo. ¿Me enseñarán a mentir? Pues empezaré a mentir en mis respuestas. Me llamo Roberto Roa, tengo 16 años, soy huérfano de padre y madre, no tengo familia ni amigos, vivo como los gitanos, en diferentes lugares. En este momento vivo en un caserío sin nombre ni nomenclatura, trabajo en la calle vendiendo diferentes cosas, a veces gano $8000 mil pesos mensuales, a veces más, no me gusta ningún deporte, no sé quiénes son los gobernantes, ¿Mis gustos? Dormir y comer mucho, fumo cigarrillos, si tomo pastas para el dolor de muela, las personas que hablan conmigo dicen que soy muy inteligente, busqué rentar una habitación porque donde vivo la gente es mala. Listo ya respondí todo ¿qué seguirá? ¿por qué ese señor cerró la puerta con llave? ¿Por qué dijo, parece tímido?, dijo que después pregunta con más confianza, ¿Será que me van a mandar llevar y traer mariguana? Prefiero que me maten, no lo haré. Qué vaina, no poder contarle a Elisa lo que me está pasando. Regresó el señor, abrió la puerta, dijo: ¿listo? Sí señor, soy doctor y seré su patrón, nada de decirme señor. 4 ¡Aló!!! Anita, te llamo porque estamos muy preocupados Emilio desapareció, hace un mes, tomó su morral y dijo chaos, no volvió a la casa y todos estamos preocupados. ¿Hace 30 días y nada han hecho para encontrarlo? No sabemos qué hacer, no tiene celular, no sabemos dónde viven los amigos ¡Qué difícil! Elisa, hay que buscarlo en hospitales, pedir ayuda a la policía, mostrar alguna foto… no jamás le tomamos fotos, ni conocemos sus amigos. Antes de salir de la casa ¿pelearon con él? No, se veía bien. Todos tenemos que buscarlo como sea y donde sea, que nos ayuden en los medios de comunicación, daremos su nombre y suplicaremos ayuda a vecinos, en tiendas y en parques. Ya mismo voy a tu casa y les ayudo a buscar, gracias Anita tu ayuda es valiosa, te esperamos.   5 Han pasado seis años, aprendiendo mucho, me regalaron celular, computador, aprendí a manejarlos. Todos los días nos reúnen con otros muchachos y muchachas, nos dan conferencias, enseñan a conocer barrios, pueblos ciudades, personas importantes, gobernantes, artistas, casas, gentes elegantes, centros comerciales. Muestran videos de gente en juzgados, en indagatorias acompañadas de abogados, muestran debates en el congreso, al presidente en Facebook, funciones de los magistrados en las cortes, muestran clubes, casinos, paisajes, montañas, armas…  Todo interesante hasta aquí, pero lo que sigue no me gusta. Dicen el Patrón y el subcomandante “GER” y otros desconocidos, que la mentira está de moda, que unos países funcionan con mentiras, que quienes mejor mienten, son famosos, poderosos y millonarios. Hacen ejercicios para saber cuál de los que nos reunimos goza del arte de mentir y premian al mejor. He recordado que mis padres y hermanos decían que soy bruto, eso aquí me parece ventajoso, nadie imagina que mis datos son mentirosos, pienso que es mejor que sepan que soy bruto, así no me obligan como a otros que les dan buenos trabajos, con excelentes ganancias monetarias, pero expuestos al peligro, enseñan a enfrentar a los peligrosos, a la defensa, a manejar armas, a calumniar, a secuestrar, a torturar, muestran videos de personas a las que hay que dañarles la imagen con mentiras, hay que secuestrarlas, hacerlas sufrir, amenazarlas a muerte, torturarlas, para callar a quienes denuncian los delitos cometidos por el tal “Patrón” que me rentó la habitación, el tal “GER” y un grupo de sus amigos y amigas corruptos, que quieren aparentar que son excelentes personas. Quienes logren mejores mentiras y fechorías ganan más dinero, viajes, se vuelven poderosos. Como no demuestro ser avispado, más bien medio bobo y medio bruto me mandan simplemente a ser falso testigo, lo he venido ejerciendo, sólo así he ganado mucho dinero de poderosos que me pagan bien. Lo malo es que de tanto hacerlo cada día miento mejor, pero siento miedo de que me maten, como a otros ya les ha sucedido, además siento lástima de mis víctimas, pobrecitas sufren mucho, aunque nos hayan enseñado que debemos ser sangre fría, tranquilos y orgullosos de nuestros actos, no lo siento así. 6 Después de mucho buscar a Emilio, sin resultados, el tiempo permite disminuir la angustia, no del todo. Los cambios en la familia de Elisa han sido increíbles. Cambiaron de barrio y de casa. La madre del hogar tiene su propio taller de modas en su misma casa. El papá, compró un auto de segunda. Lola consiguió novio y calmó su mal carácter, ya trabaja en su profesión, vive alegre e ilusionada. Teresa no quiso seguir estudiando derecho, le parece que casi ninguno de sus compañeros es consciente de la importancia del estudio de las materias, sólo les importa mantener las notas necesarias para continuar, sin verdadero conocimiento, no investigan, no se interesan, viven más una vida social que una vida de estudiantes. ¡Increíble!!! Siendo tan interesante la obra de Gabriel García Márquez: “Cien años de Soledad”, sólo a seis de los compañeros les interesó leer, interpretar, analizar, entender y disfrutar, los otros compañeros leían unas 10 hojas y nada más. Continúa Teresa diciendo que algunos profesores desilusionan, no permiten preguntar, exponen algo sobre los temas, sin importar si quedó claro o no, prefieren a los hijos de ministros o poderosos. Cuando menos se piensa dicen, saquen una hoja y respondan sobre un tema desconocido, no respondemos bien y nos califican mal, otros coquetean con las compañeras y ellas responden. El profesor de penal si es excelente, es interesante recibir esas clases, esas casuísticas que despiertan interés e intervención de los alumnos. También desilusiona la actitud del presidente del curso al calificar como el mejor de los profesores a los que regalan las notas. A mí, no me quieren porque discuto, contradigo y rechazo a los malos profesores. Para mí el mejor profesor ha sido aquel que nos cuenta los errores que cometió cuando empezó a ejercer la profesión y el esfuerzo que hizo al seguir estudiando, investigando y practicando su trabajo. Estoy de acuerdo con ese profesor en el sentido de que, aprender del trabajo, es la mejor práctica y el mejor conocimiento es la investigación.  Sinceramente no me gustó llegar a ser abogada, el estudio es interesante, pero ejercer la profesión es distinto, como enfrentar a los corruptos, los falsos testimonios, el no cumplimiento de la ley. Estudio filosofía, es lo que más me interesa. Alfredo si está feliz con su estudio de arquitectura, pasa noches enteras haciendo maquetas, trabajos hermosos, además investiga los trabajos de arquitectos famosos, vive ilusionado y con ganas de ser original en sus trabajos. Ha sido felicitado en la universidad.  Después de escuchar dichos cambios Ana preguntó varias veces: a Elisa que es lo que más le gusta hacer, ella siempre dice “nada” por fin un día dijo que le gustaría ser bailarina, pero no de valet clásico, sino de salsa. Ana se preocupa, Elisa debe terminar bachillerato y estudiar alguna profesión como los demás hermanos. No es justo dejarla en la ignorancia en esa condición vivirá confundiendo la verdad con la mentira, lo bueno con lo malo. No se debe confundir la ignorancia con la brutalidad. No me parece bruta Elisa, no sé Emilio, no lo he tratado.    7  Ya no sé si me llamo Emilio o Roberto, no aguanto más este trabajo, aunque gane mucho dinero, aunque viva cómodo, aunque reúnan lindas chicas, tomemos licor, den libertad de bailar con chicas que acosan a comprometernos al acceso carnal, esas viejas me fastidian sólo me gusta Amira, ella es linda, es la única que no acosa, al contrario, yo la acoso, ella es tímida, me hace recordar a mi hermana Elisa que es tímida y se cree bruta. Estoy enamorado de Amira, yo la miro, ella me mira, quiero abrazarla, no me atrevo, por fin bailando la acerco, ella se retira, pero poco a poco acepta, estrechamos más y más nuestros cuerpos, nuestras mejillas, nos miramos fijamente hasta unir nuestros labios, besarnos, acariciarnos, beber licor, desearnos apasionados, nos hizo felices y, así nació nuestro gran amor. Queremos vivir los dos, pero eso si no lo permiten nuestros jefes. Aunque me cueste la vida, -como dice la canción-, quiero ser libre, vivir con Amira, odio este trabajo, quiero saber de mi familia. Lo difícil es desaparecer sin que se den cuenta. Habiendo aprendido a mentir mejor, he dicho que estoy feliz con el trabajo, pero pensando la forma de aislarme, lo he intentado y nada. Cargo mi billetera con dinero y tarjetas de crédito, por si me puedo volar de ese conjunto residencial en que vivo con los corruptos.  Mañana tengo que ser testigo de falsedades en la Corte Suprema de Justicia, en contra del demandante que acusa al Patrón como autor intelectual de delitos de lesa humanidad. Siento desesperación de tener que calumniar, he pensado toda la noche como volarme, no estaré solo, ¿cómo hago? Seguiré pensando hasta que amanezca, ojalá con alguna buena estrategia. 1. Ir al baño y ver si hay ventana por dónde escapar, 2, entrar al ascensor, bajar del tercer piso al primero, ir a la calle y tomar el primer taxi que pase. 3 hacerme el loco y que me lleven a una clínica y de allí volarme. Nada más se me ocurre y ya amaneció. Ya en la Corte empieza el interrogatorio, no me puedo concentrar, no respondo como me indicaron, me equivoco, muestro videos que no debo mostrar, van muchas preguntas, mucho tiempo, me absorben los nervios al temer que se me olviden algunas de esas calumnias ¿qué pasará?, ¿interrumpo el interrogatorio?  no quiero que el que me vigila se entere de nada, busco la manera de alargar mis respuestas, para arreglar mis contradicciones, pido disculpas y suplico que me repitan el interrogatorio por sentir un fuerte dolor de cabeza. De malas, en vez de alargar el trabajo lo acorté, se suspende el interrogatorio, lo aplazan para otro día. Salgo apresurado, por las escaleras, el vigilante me llama, Roberto… corro hasta ver un taxi. Mientras paraba el auto, me alcanzó el vigilante del trabajo, me detuvo, no dejó que ocupara el taxi, me trató muy mal, preguntaba el porqué de mi actitud, respondí agitado y algo agresivo. Tengo dolor fuerte de cabeza, no pude responder bien el interrogatorio, el vigilante no me creyó, dijo: de ser verdad no correría, al contrario, permanecería inmóvil, solicitando un remedio. Le va a costar caro, Ya conoce el recinto sombrío donde surge el castigo y la tortura ¿verdad? No me joda, póngase en mis zapatos, sí, me quedaré sin trabajo, sufriré la pena y no me importa, prefiero morir, no me hable más, que sea el Patrón quien me castiga, usted sólo vigila, maldito sin sentimientos.  En la oficina del patrón, el vigilante relató lo ocurrido más unas cuantas calumnias, el patrón tomó el celular, se comunicó con uno de los abogados que lleva sus casos, comentó lo ocurrido en la Corte con Roberto y ordenó al par de muchachos que se retiraran de la oficina, al vigilante le extrañó que el Patrón no ordenara castigar a Roberto. Al día siguiente el abogado se dirigió a la Corte, leyó las respuestas de Roberto sobre el interrogatorio, solicitó le compulsaran copia de lo actuado. “Grabe problema”, la prueba testimonial y los videos favorecen a la parte demandante, se dañó todo lo actuado en la contestación de la demanda. Y claro, era de esperarse, el abogado poderdante del demandante presentó a la Corte un memorial bien sustentado, en el que demuestra la verdad de los hechos de la demanda, cuyas pruebas contundentes y testimoniales coinciden con las de Roberto; involucran al Patrón, al “GER” y a varios que organizan grupos criminales. Son visibles las mentiras, calumnias, secuestros, torturaras, muertes y formas de negar. Según el testimonio de Roberto pagan bien a los integrantes del grupo criminal, que previamente reciben instrucciones de expertos, ven videos y películas de criminales, que son verdaderas escuelas del crimen. El Patrón, el “GER”, el grupo de criminales y los abogados se reunieron para buscar soluciones: ¿matar a Roberto? No, sería lo peor, ¿torturarlo? Es lo que merece, pero de nada sirve, ¿Amenazar a los magistrados de la Corte a matar a sus familias o a ellos para que demuestren que somos inocentes? Si, buena idea. Se adelantó “GER”, el que recomendó al Patrón que le arrendaran la habitación a Roberto y dijo: tengo la solución, mi hermana está casada con uno de los magistrados de la Corte, ella nos hará el favor de lo que propongamos. Los demás integrantes del grupo, también comentaron ser de la familia de jueces, fiscales, procuradores, registradores, notificadores contralores… no obstante el Patrón dijo: no conviene involucrar a nuestras familias, lo mejor es: amenazar y cumplir “billete o muerte” y que las sentencias sean a nuestro favor ¡quien quiere morir! Aceptarán por dinero o por miedo de morir, así lograremos nuestras propuestas, “GER” dijo: sí, pero no faltan los opositores que nos denuncien a nivel internacional, a “esos” no se les puede amenazar, también son poderosos y tienen importantes pensantes, inteligentes, aunque les hayamos dañado la imagen, tienen muchos seguidores que protestan, nos acusan, nos atacan y, entonces ¿qué hacer con Roberto?¿Matar a la mamá, al papá y a la familia?, Patrón dice: pero él es huérfano, vive solo en un caserío sin dirección, entonces hay que torturarlo, dejarlo sin alimento hasta que muera de hambre, ¡buena ideal ¿verdad? sólo es dar la orden y ya 8 ¿Me atrevo a volarme?  los corruptos no saben nada de mi vida. Mis mentiras piadosas sirven de mucho, castigarán a los vigilantes   no les conviene matarme, ya nada pueden negar puesto que mostré videos que los comprometen y son pruebas contundentes de corrupción, deben estar asustados ¿Qué les pasará a esos corruptos? ¿qué me pasará? Ya es hora de proceder, llevan mucho tiempo reunidos, no les importa lo que yo haga en este momento, es la oportunidad de volarme, no puedo salir con maleta, debo salir con mi cédula, billetes, la tarjeta de crédito. Dejo mi celular para que piensen que estoy cerca. Listo, aprovecho este momento en que el vigilante está en el baño, salgo despacio… los otros vigilantes no se dan cuenta por estar mirando futbol en la tele… ¡Ya en la calle!!! no veo venir taxi, pero si bicicletas bici – taxi, tomo una, sin saber a dónde pedir que me lleven, si, al barrio Ricaurte, luego, en taxi hasta donde se pueda iniciar camino a casa de mis padres. Voy subiendo y subiendo a pie por la montaña, llego a la casa de mis padres ¡no puede ser!!! ya no vive nadie, es un rancho abandonado como los otros ranchos. Va oscureciendo y la lluvia está cubriendo mi cansancio, mi angustia, mi soledad, mi hambre, hay animales, corro peligro de que me ataquen. No tengo ni una maldita linterna, dejé mi celular, lo único es bajar por la montaña hasta llegar a ese pequeño pueblo llamado “El Delirio” Bueno, mis zapatos son antideslizantes, voy dejando mis huellas en estos barros. Pensar que las huellas de mis padres y hermanos se habrán borrado en el fondo de este camino, ¿dónde estarán ellos? qué van a imaginar que voy bajando, casi resbalando bajo la lluvia, equilibrando los pasos para no caer en el barro, llevo más de dos horas, recordando el destino que, no era el mío, fue obligado por el Patrón, pero lo que siga, no será mi destino, será lo que yo decida, buscar a mi familia y encontrarlos me hará muy feliz. ¿Cuánto tiempo duraré relatando lo que viví en esos años lejos de mis seres que se burlaban?, pero me amaban, ahora los valoro, los amo. Tantos recuerdos y pensamientos dejan pasar los minutos sin darme cuenta que a lo lejos ya se ven las luces que iluminan la torre de la iglesia del pueblito, ¡qué bien!!!, ya falta poco camino… 9 Maldito Roberto ¿dónde está? ¿Cómo es posible que los vigilantes digan que no saben dónde está ese traicionero? Dicen que debe estar cerca porque dejó la maleta, el celular, la ropa y otras cosas, debe estar escondido en alguna parte, por miedo, ya sabe que será torturado y que lo mataremos. Hay que empezar por torturar a los vigilantes, por irresponsables y que otros vigilantes sigan buscando al traicionero. Por desgracia ese desgraciado de Roberto mostró videos de nuestros planes, para secuestrar, robar, matar y aunque por miedo a nuestras amenazas estemos libres, lo malo es que esos videos circulan en las redes sociales, figuraremos como los más peligrosos narcotraficantes, verán nuestras fotos, nuestros diálogos, lo bueno es que descalificarán a las Cortes, a los juzgados, en fin, a todos los amenazados como estúpidos, ineptos. Pero patrón, que importa que digan lo que quieran si lo importante es que estamos libres y cumpliremos todos nuestros planes, podremos dar de baja a los que nos atacan, no sin antes dañarles la imagen, tiene razón “GER”. Han pasado días, semanas, meses y no aparece el maldito Roberto, increíble ese tipo parecía feliz en este trabajo, era un poco raro, no tenía amigos, era callado, pero obediente. En las noticias dicen que un muchacho joven apareció muerto en un parque cerca de aquí, puede que ese sea Roberto. Sería lo mejor, evitaríamos investigaciones no convenientes. Los comentarios de la gente confirman, que se trata de Roberto, que se suicidó y claro no aparece el arma que aquí se le dio. Bueno Patrón de todos modos hay que seguir buscando a ese muchacho y no olviden que mañana tenemos que ir a votar por nuestro candidato presidencial, claro, madrugaré a dejar mi voto.   10   Qué alegría, hacía mucho tiempo que nada sabíamos de Anita hasta hoy que nos encontramos en el teatro Colón, la vi desde el escenario, ella también me vio, mientras danzábamos, hizo señal de saludo y yo también. Terminada mi actuación de bailarina me dirigí al lugar donde se encontraba Anita, ella me abrazó, Elisaaa, te felicito, cumpliste tu sueño de ser bailarina, yo vi en los anuncios de noticieros que hoy te presentarías en este teatro, me sentí feliz, no podía faltar a tu debut. Anita, jamás imaginé encontrar aquí a la amiga que solucionó nuestros problemas familiares. Te casaste, te aislaste y no volvimos a saber nada de ti. Bueno Elisa, cuéntame ¿cómo están todos? Pues Emilio no volvió, hemos sufrido su ausencia, ojalá aparezca un día, los demás vivimos separados, cada uno en su hogar, con sus familias, mis padres están solos, nos visitamos con frecuencia, tengo muchos sobrinos y, tú Elisa ¿estás casada? No Anita, no me gusta, mejor no me interesan las relaciones amorosas con nadie, vivo entregada a la danza, empecé con salsa, luego al valet y viajo mucho, ¿pero el trato con tu familia? Claro que mi familia es lo principal, mis sobrinos son como si fueran mis hijos y a mis padres los invito varias veces a viajar conmigo. Elisa te invito a mi casa, quiero que conozcas a mi hijo Daniel. Gracias Anita, pero no es posible por ahora tengo que reunirme con mis compañeros y la directora, para celebrar nuestros éxitos en varios países, dame el número de tu celular y nos ponemos de acuerdo el día que nos podamos reunir. Listo Elisa, saludes a tu familia, claro todos nos reuniremos cuando se pueda.   11   Llegar a este pueblito “El Delirio” es una bendición, pero todo el comercio está cerrado, no tengo reloj ¿qué hora será? El cansancio me domina, veo a media luz, un para-sol, tres asientos y una redonda mesa, serán por esta noche, mi casa, mi cama, mi cobija. ¡Qué descanso! De qué sirve el dinero y la tarjeta de crédito que tengo si nada puedo comprar, mi vestido empapado de agua, mis zapatos embarrados y mi cabeza escurriendo agua es lo que recibe este lugar, pero bueno, qué descanso poder sentarme, sin saber por cuántas horas… pensar y pensar… De qué sirvió enamorarme de Amira si la tengo que olvidar, ella fue la única que me brindó felicidad, no podrá olvidarme, aunque viva en ese trabajo con prostitutas, ella estaba allí obligada, quería retirarse para vivir conmigo ¿Cuál será el futuro de ella y el mío ya separados? Los corruptos me estarán buscando, no me encontrarán, viajé lejos, no saben dónde buscar… ¡increíble! Un pajarito sobre mi cabeza me ha despertado con un pio, pio. Lo tomo en mis manos lo acaricio y le agradezco que me despierte, el sol alumbra la iglesia y el parque. El pajarito quiere volar, lo dejo libre. Se acerca una señora policía, me mira mal, claro estoy sucio y trasnochado. La agente hace varias preguntas, le cuento la razón de mi cansancio y le pregunto si hay hotel en este pueblo, dice que sólo hay uno y me indica la dirección. Antes busco un almacén donde vendan tenis, yines, camisas y ropa interior, compro lo que necesito, voy al hotel, me hospedo, me conducen a mi habitación, me ducho, desayuno, vuelvo a la habitación me acuesto, de vez en cuando me despierta un ronquido y sigo durmiendo y roncando… He permanecido en este hotel más de un mes, volviendo a nacer, deseando encontrar a mi familia, hace quince días compré un celular, nadie me llame, pero, por Internet puedo buscar mi familia. A todos he buscado y no los encuentro. Todos los días recuerdo a cada uno de mi familia, se burlaban de mis burradas, me encantaba escuchar lo de la grabadora de García Márquez, claro nada entendía debido a mi ignorancia, ahora entiendo después de lo mucho que aprendí en el computador que me dieron los corruptos, hice curso de inglés, aprendí historia de importantes personajes, investigué todo lo que llegaba a mi pensamiento, soy bruto, pero con buenos conocimientos que me dejan comprender lo que Ana aconsejaba, los chistes de Elisa, por falta de concentración y conocimiento, tantas veces se burlaban de ella por decir y hacer las cosas al revés. Si ella aceptó los consejos de Ana ya hará bien las cosas. No sé si mis hermanos de verdad eran inteligentes o estudiosos, mis padres ignorantes, pero juiciosos y honestos en sus trabajos. Seguramente cada uno de mis hermanos se habrá casado y mis padres envejeciendo. He pensado mucho sobre la forma de encontrar a mi familia, me martilla una solución medio chistosa, ¿me atrevo, o no me atrevo? Sí, no dudaré más, así lo haré…   12.   Increíble, no puede ser que haya ganado la presidencia ese idiota de Santiago, nadie daba un peso por él, era más posible que ganara ese que tanta campaña hizo. Perdimos nuestro voto, lo seguro era que ganara nuestro candidato, habiendo invertido tanto dinero más la estrategia de asustar a los campesinos, a los ignorantes ciudadanos, creyendo que se volverán como los infelices de otros países, si esas mentiras las creen. Entonces ¿qué pasó? Pues patrón ahora que ganó ese idiota del Santiago, no se sabe la estrategia de ellos cuánto diéramos por saber esos secretos. No sea imbécil “GER” qué importa saber los secretos de ellos, lo importante es pensar  en lo que debemos hacer para que no nos ataquen, cómo defendernos, cómo fastidiarlos con maldades, usted si es mucho pendejo, piense con inteligencia, no en bobadas, pero Patrón, no se enoje, cómo que no me enoje, carajo, usted es pendejo, no sería raro que se volteé, que no luche, que admire a los enemigos,  pero patrón cómo no reconocer  que si Santiago ganó, es por ser, fuerte, inteligente, poderoso, dominante,  no es el idiota que creíamos, que vaina, ante tantos votantes a favor de Santiago, nada podremos hacer. Tendremos que seguir con mentiras, calumnias, lo malo es que la gente ya no come cuento. Pues, ahora el idiota es usted, no merece pertenecer a nuestro grupo de valientes, Patrón, merecemos la derrota, ya era hora de que la mayoría de la gente descubriera nuestros delitos. Mire desgraciado, lárguese, adule, arrodíllese, bese los pies, aguante humillaciones, ofensas desprecios que es lo que merece. Bien ex patrón, me siento orgulloso de salir de este antro. Usted, “GER” es otro traicionero como Roberto, lárguese y escóndase, ya sabe lo que le espera.    13 Una solución para encontrar a mi familia puede ser producto de un pensamiento bruto, pero con buen sentido de humor. Suena chistoso, pero efectivo. Es concretar el chiste de mi hermana Elisa: “Señora Pan, véndame 20 vecinas” Abrir una tienda, conseguir una señora vendedora, vestirla de pan rollo, y 20 vecinas. No, muy difícil, conseguir 20 vecinas que presten servicios, tendría que pensar la clase de servicios: peluqueras a domicilio, conductoras de autos, damas de compañía, mensajeras, todas con práctica, repartir porcentaje de las utilidades para todos. No eso sería muy difícil ¿compartir modos de ser con 21 mujeres? No. Otra solución: 1. una sola señora vendedora vestida de pan, fácil. 2. Nada de señoras de carne y hueso no, mejor mini señoras hechas de los mismos materiales de los maniquíes y vestirlas con elegante ropa[LRdL2] , bien…  buena idea, las puedo manejar como yo quiera, comprar, vender, cantidad y calidad. Pero… ¿Conseguir la señora vendedora que acepte vestirse como un pan rollo? Tal vez, pagando bien. La señora que lleva mi desayuno a mi habitación del hotel, ella es simpática, no es fea, amable, a veces me cuenta sus alegrías y tristezas. A ella le estaré contando mis planes, si veo que le parecen bien, me atreveré a proponerle que sea la señora pan, pagándole buen sueldo. En este pueblo hay un señor que hace bellas muñecas y bebés en plástico, yeso y porcelana, es el preciso que quiero que haga a las vecinas. Mi idea es que gusten los mini maniquís, lo principal es el diseño de modas, vecinas vestidas muy elegantes. Mi mamá que ha elaborado bella ropa, podrá dedicarse a elaborar lindos modelos y el vestido parecido al pan de rollo, mi madre será mi mejor colaboradora si la encuentro.  Quiero abrir la tienda en este pueblo pequeño, El “Delirio” pero grande en artesanías, atraer turismo con la creatividad. Pienso que para encontrar a mi familia antes de abrir la tienda debo hacer publicidad con el nombre de la tienda, que indudablemente atraiga a alguien de mi familia. El nombre de la tienda debe ser: “LA SEÑORA PAN, VENDE VEINTE VECINAS” A mucha gente le parecerá raro el nombre de la tienda, pero mi familia pensará que soy dueño de la tienda y vendrán, eso espero. Por fortuna tengo dinero suficiente para invertir en la tienda. Ya están elaboradas las mini-vecinas. La señora que sirve desayunos en el hotel, aceptó ser la señora pan, ya compré el local para la tienda, está bien decorada, también compré mi casa de un piso y bello jardín, compré telas, botones, adornos, pieles, cintas y más cosas. Hace doce días publiqué el negocio, pero nadie ha venido. ¡Qué sorpresa!!! Ana ya vio la publicación de la tienda en Facebook, pide la dirección de la tienda, le mandé un mapa que la ubica. Ana manda un mensaje: PRÓXIMO DOMINGO GRAN ENCUENTRO FAMILIAR. Hoy es martes, empiezo a sentir que se prolongan los segundos, los minutos y los días, qué ilusión poder sorprender a mi familia de manera positiva. Hoy es viernes, sólo faltan dos días para que sea domingo- “Anoche vi en televisión que el Patrón y su equipo de corruptos van a la cárcel, por pruebas contundentes de corrupción. Gracias a mis confusiones, que resultaron efectivas y maravillosas” ¡ES DOMINGO!!!  Dos de la tarde. No puede ser: Una fila de carros ocupan una cuadra, frente a la tienda, es mi familia, la emoción me deja inmóvil, van saliendo de los carros muchas personas, primero veo un viejito bajito, corcovado, con sombrero y bastón, es mi padre, mi madre se conserva joven, Lola, alta, flaca, morena de ojos vedes, con su esposo y sus hijos, igual Teresa, bajita, blanca, cachetona, Alfredo, alto tiene un tic en un ojo, parece coqueto, Ana, mediana estatura, trigueña, bonita. Son muchos: Padres, tíos, abuelos, hijos, nietos, primos sobrinos, cuñados, suegros, todos me quieren abrazar, se confunden abrazos, manos, besos, saludos. Los curiosos del pueblo chismorrean, palpita fuerte mi corazón, todos hablan al tiempo. Las campanas de la iglesia los callan, miran pasar mucha gente con coronas, es un entierro.  Invito a mi familia a que conozcan mi casa, les ofrezco las onces de bienvenida que preparé. Les cuentos mis proyectos con la tienda. Ana no está de acuerdo con la idea de los maniquís, le parece mejor la idea de las vecinas prestando servicios, ese sería buen negocio, a las vecinas les gustaría encontrar trabajo y como bien dices, todos ganarían dinero en porcentajes. Además, tu mamá elabora ropa para gente grande, no para maniquís pequeñitos. Tienes razón, pero lo original me gusta y es más fácil vender muchas mini-maniquís elegantes, que sean novedad, que soportar a veinte señoras diferentes, además, con esta idea vivo tranquilo, me preocuparía mucho tratar negocios con muchas mujeres. Ya las mini-maniquis están listas, bien elaboradas, falta vestirlas  Mi mamá promete elaborar la ropa de las pequeñas maniquís y el vestido parecido al pan en su color y forma con las telas que compré. No imaginé que mi madre se ilusionara tanto, quiere hacer vestidos de novia, de calle, de fiesta, abrigos, faldas, ropa de veraneo. Piensa atraer a la gente con bellos modelos, de los más chic, para señoras y señoritas. Presentar desfiles de modas, hacer mucha publicidad con ropa pequeña para que los maniquís muestren distintos modelos Mi padre promete ayudarme en todo lo que se ofrezca, todos me felicitan, me apoyan y me quieren ayudar. Descubro que Ana quedó viuda y luego se casó con mi hermano Alfredo, tienen dos hijos. La única que no vino fue Elisa, por hallarse en un país lejano, pero promete venir en un mes y darnos una sorpresa. Luego los invité a conocer la tienda, les encantó, aplaudían y me felicitaban, también les gustó el pueblo. Mi papá y mi mamá vendrán a vivir a mi casa. Todos me preguntan si estoy soltero, enseguida les presento a Fabiola, la que va a ser señora pan y también próximamente mi futura esposa Todos se alegran, nos felicitan y regresan a sus casas. Han pasado dos años, la tienda es un verdadero éxito, vienen muchos turistas, les encantan las pequeñas maniquís, he tenido que mandar hacer muchas más, esa venta ha resultado mejor que la moda. El pueblo “Delirio” es de gran atracción turística. Mi madre se dedica a elaborar toda clase de uniformes y ropa para varias personas, tiene clientas, pero nada de lo que soñaba, sin desfiles, lo mejor ha sido la ropa que elabora para las maniquís, por la cantidad de compradores tiene que coser mucha ropa pequeña hasta mi papá ayuda a cortar las telas. Ellos viven ocupados y felices. 14 Ahora es Elisa, quien promete próxima visita familiar en un mes. Insinúa que todos alisten elegantes vestidos para ceremonia matrimonial, quiere contraer matrimonio en la iglesia del pueblito “El Delirio” y la reunión en la casa de Emilio. La sorpresa que promete, será presentar al novio oculto el mismo día del matrimonio. Le llueven llamadas a Elisa suplicando que presente ya al novio, ella quería sorprender, pero ante tanta súplica de días y días se expresó así: ¿Recuerdan el día del almuerzo donde Ana? Ese día Rodrigo, el hermano de Ana, no se reunió con nosotros, pero pasaba por los lados de la sala, me miraba, no nos lo presentaron, no obstante, un día, después del almuerzo yo llamé por teléfono a Ana, ella no estaba, respondió el hermano, dijo que por referencia de Ana me conocía y que el día del almuerzo me conoció en persona, así que tuvimos extenso diálogo, también como Ana quería mi amistad, seguimos siendo amigos sólo en audio, aunque decía que le gustaría que fuéramos novios, pero yo jamás, pensaba que fuéramos novios, porque Ana le debe contar que soy bruta y todas las burradas que cometo, sería causa de burla y no de amor. Seguimos de amigos hasta el día del matrimonio de Ana con Alfredo. En el momento de la celebración bailó conmigo todo el tiempo, me propuso que fuéramos novios, yo también estaba enamorada de él, acepté, pero me daba vergüenza que Ana supiera, creía que a ella no le gustaba que su hermano fuera mi novio, entonces supliqué a Rodrigo que fuéramos novios sólo por teléfono, cosa que causó risa a mi pretendiente, ¡No, cómo se te ocurre Jajaja!!!, pues por un tiempo mientras pensamos mejor la forma de anunciar nuestro noviazgo, así será mejor, nooo, de una vez, sin embargo, aceptó, pero por poco tiempo. y todos los días hablábamos por audio, nos mandábamos besos. El me llamaba muñequita, yo lo llamaba mi Ro-Ro. Él era feliz cuando yo le contaba que le hice caso a Ana de estudiar bachillerato y danza, él me estimulaba, me felicitaba y me rogaba que me dejara ver.  Por fin lo invité a una presentación de danza en un buen teatro. Terminada la función, lo busqué nos vimos, me regaló un bello anillo de compromiso, me preguntó si aceptaba casarme con él, acepté. A Rodrigo se le ocurrió que nos casáramos el mismo día en la misma iglesia, a la misma hora del matrimonio de Emilio con Fabiola.  sorprender a la familia, puede ser increíble. Tendremos que consultar. La propuesta sorprendió a la familia, pero fue aceptada. Comenzó el alistamiento, la mamá a elaborar dos vestidos de novia y vestidos de fiesta para las invitadas, nada para hombres por no saber cómo se hace. Por tal propuesta el tiempo no alcanzaba para el alistamiento de todo, no quedó más remedio que prolongar las bodas por tres meses más Parece increíble, todos los habitantes del pueblo se entusiasmaron de asistir a la misa, entonces sería una misa campal, decoraron el pueblo con flores, adornos, llenaron las calles de festones, pétalos de rosas rojas y rosadas, de globos. Ya todos se conocían y así se celebraron las dos bodas: A la llegada de los novios y sus familiares al pueblo, fueron recibidos con la marcha nupcial, de la banda del pueblo, aplausos, lluvia de arroz y el famoso canto “Que vivan los novios, viva la alegría”. Ya en calma el sacerdote se ubicó en el altar que tenían preparado. Se inició la misa, luego lo acostumbrado en los matrimonios, con pajecitos, damas de honor, padrinos e invitados. Nuevamente, se escuchaba música gregoriana, mientras el sacerdote procedía a casar a los novios. Ya se podían besar, aplausos, fin de la misa. Los novios e invitados siguieron a la casa de Emilio, lugar de celebración de la fiesta. Terminada la fiesta, ese mismo día, los invitados regresaron a sus casas, los novios salieron de viaje. El pueblo quedó en silencio, reviviendo en sus mentes la alegría de los habitantes del pueblo y deseando felicidad a las dos parejas. FIN                                                [LRdL1]  [LRdL2]
E & E Cuento
Autor: Lucy reyes  275 Lecturas
 Reconocer y estimular. Agradezco a TEXTALE, el espacio que nos ofrece de escribir libremente. Cuando encontré a TEXTALE, lo primero que admiré fue la portada, un joven lector bordeado de libros por montón, obras literarias de todo género para un mundo interesado en la literatura. Me inscribí, alegre, ilusionada, con la esperanza de conocer escritores y de expresar mis pensamientos en variadas categorías, como las de los aquí registrados En este portal tenemos amigos, y tener amigos es poder compartir alegrías, tristezas, problemas, proyectos, aprendizajes, reconocimientos, estímulos, sin necesidad de ser reconocidos poetas o escritores a nivel mundial. Lo bueno es escribir lo que se siente, lo que se piensa, lo que se critica, cada uno con su propio lenguaje ya sea perfecto o no el estilo literario, pero con educación, respeto, sinceridad, ayuda, solidaridad, sentido común. Así lo he vivido y lo he sentido con los amigos virtuales de este portal. Siento como si estuviésemos reunidos en nuestros hogares en visita. ¿Por qué no desahogar lo que se siente? ¿Por qué no pedir un consejo? ¿por qué no poder contar sufrimientos alegrías y problemas, si somos amigos? No estamos compitiendo con nadie. No somos perfectos, no falta el que escribe: “que no halla, en vez de que no haya”, que sobren o falten comas, que sobren espacios, que no se tengan en cuenta todas las reglas de ortografía. La mayoría escriben perfecto, intachables, otros como yo, incurrimos en alguna puntuación. No siempre escribimos bien, a veces es muy interesante, otras veces no, y es normal. Para mí lo importante es el tema, la historia, lo que se enseña y se aprende, las reflexiones y conceptos que se despiertan. Todo esto en calidad de amigos que amamos la literatura, diferente a ser sólo dedicados a escribir lo que nos parece, pues así ya va la crítica, el comentario, la opinión el concepto, lo bueno lo malo y lo feo que se puede interpretar como constructores humanos, representando obras literarias. De cada amigo virtual he recibido estímulos, reconocimientos, agradecimientos. Todos me parecen inteligentes, sinceros, escriben lindo e interesante según sus profesiones. El médico conocedor de la parte interna y externa del cuerpo humano llega a reconocer realidades de nuestra conformación corporal y mental, es así como profundizan como diagnosticar, aconsejar, ordenar, elaborar y crear obras interesantes no sólo sobre medicina, sino que se extienden a la amplitud de otros campos reales, igual lo experimenta cada profesional en su conocimiento y experiencia. He admirado en mis compañeros de éste portal, poesías filosóficas, románticas, políticas, líricas, dramática, poesías en versos libres, historias y relatos escritos en prosa de quienes conformamos de manera mínima obras existentes. He podido conocer la creatividad expuestas en novelas, cuentos, ensayos, historias, ficción, artículos, relatos poesías, comentarios. Es así como he completado la felicidad en mi veda. Gracias a todos y todas. Lucy
Recomocer y estimular.
Autor: Lucy reyes  420 Lecturas
Incertidumbre en Pandemia En un abrir y cerrar de ojos, el mundo enmascaró sus rostros En un abrir y cerrar de ojos, las calles quedaron vacías y calladas En un abrir y cerrar de ojos, el comercio cerró sus puertas.  En un abrir y cerrar de ojos, la gente encerrada en sus casas, como los condenados en casa por cárcel, pero por causas opuestas “casa por cárcel” por delitos y cuarentena por cuidarnos y cuidar a los demás de los contagios producidos por un invisible vicho. Absorbe el cambio de costumbres: aislamiento social, protocolos aceptados y no aceptados, desconfianza, miedo, incertidumbre, impotencia, bajo la luz del cielo, sin saber qué hacer. La pandemia sorprendió. Al comienzo se pensó que era una simple gripe, pero avanzo el contagio con rapidez, todos quedamos bajo la misma sombra de incertidumbre, No había experiencia sobre el acontecimiento, los gobernantes procedían de una y otra forma, como principiantes, unos creían en la importancia de mantener al mundo entero protegido, evitando el contagio de la grave enfermedad, pero como no hay igualdad en el pensamiento ya sea por política, por conveniencia, por ignorancia, por convicción, no se daban los cuidados necesarios. Unos pensaban que era un castigo de Dios por tanta maldad, otros creían que era un experimento equivocado de la China, otros no creían que fuese una pandemia, otros se burlaban, no se cuidaban y sólo creían cuando se contagiaban, se arrepentían tarde.  Sin embargo, la mayoría creímos en la realidad, nos cuidamos y por incómodo que sea el cambio de vida lo soportamos con la esperanza de no enfermarnos. El confinamiento ha causado problemas económicos, desempleo, empresas quebradas, hambre, desesperación, hasta el punto de protestar por los cuidados. Parece un mundo loco, ya mucha gente no se quiere cuidar, hay rechazo a las máscaras, cubre bocas, desinfecciones, creo que ya ni les importa a algunas personas contagiarse, salen a las calles sin protección, desobedecen el protocolo, se reúnen a bailar, a contagiar a los demás, como si se tratase de un juego. Algunos países están dando ejemplo de protesta a los cuidados, nada de cubrir rostros, nada de confinamiento, vivir con el virus, como amigos, que mueran los pobres, que no mueran los ricos, que se vuelvan más ricos, es lo que rumora mucha gente. Por mi parte, voluntariamente, continúo en cuarentena, no me quiero enfermar, gracias a mi condición lo puedo cumplir, pero quienes tienen que trabajar, estudiar y viajar, en verdad les toca convivir con el virus, cosa que duele mucho por nuestros hijos nietos, amigos y familiares. Sólo queda la esperanza de las vacunas.    
Los cambios de costumbres en esta pandemia, nos convierte en nuevos creadores buscando formas de convivencia, de trabajos, de comunicación, con ayuda de las redes que facilitan expresar nuestras nuevas actitudes, por ejemplo, comunicarnos y vernos por zoom y otras redes, con noticias de todos los países, actividades artísticas, entrevistas. Nuestra costumbre de celebrar los cumpleaños con fiestas, viajes y homenajes se logran de manera virtual. Hace unos días una de mis nietas cumplió años, nos reunimos por zoom, la felicitamos con cariñosos mensajes, poesía y mi hijo Juan Francisco le compuso una bella melodía en dos guitarras, pero no sabía titular el obsequio, ella se emocionó mucho y le dio nombre al título de 63 Strings https://youtu.be/pju8o3mgkb8. Los invito a que vean y escuchen la composición de Juan Francisco mediante el ling.
TERCERA Y ÚLTIMA PARTE DE LA NOVELA EDUARDO Personajes de la novela Eduardo: Josefina (Pepita) madre de Eduardo Eduardo hijo de Pepita Sofía, vecina que ayudó a Pepita Marcela, señora que llevó a Pepita a vivir en su casa Juanita, amiga de Pepita y la que le fiaba los mercados Mario, esposo de Juanita Clímaco, amigo de Eduardo Padre Reynoso, sacerdote que aconsejó a Pepita Carmen, enfermera y compañera de Eduardo Milena, madre de Pepita. Se inició la novela en Bogotá, con Pepita como madre de Eduardo y su triste vida en la niñez. Se conocieron los buenos comportamientos de Eduardo, su deseo de ser presidente, el apoyo de la madre y de muchas personas que los conocieron en viajes. Cuando se proyectaba continuar con campañas presidenciales, todo se interrumpió con la presencia de “Corona virus”, empezó el cambio de costumbres, de pensamientos, de actitudes y mucho más. La novela dio otro rumbo diferente, adecuarse a la realidad. Se presentó problema por decisión absurda de Pepita, Eduardo fue expulsado de su propio hogar -decisión dolorosa- A partir de la ausencia de Eduardo se desarrollaron otras historias contadas en la segunda y tercera y última parte de la novela. Así reaccionó Pepita ante su injusta decisión: ¡Oh, Eduardo! Hijo mío, ¿dónde estás? han pasado mis noches en desvelo, pensando en ti, recorriendo nuestros pasos desde tu nacimiento ¡Cuánto amor, cuánta paz, cuántas ilusiones! ¿Cómo pude derrumbar tanta felicidad? ¿Cómo puedo recuperar la paz si de nada ha servido pedir ayuda a las autoridades, a las redes, a los medios de comunicación?: A nadie le importa mi vida, abunda el individualismo, estoy sola, abandonada y triste, deseosa de recuperar a mi hijo. ¡Oh Dios mío! Eres mi única esperanza, ayúdame, protege a mi hijo, perdónalo, está equivocado, pero tú sabes que él es bueno, tú le regalaste bellos sentimientos y comportamientos sanos, honestos, inteligentes, pero como todo ser humano comete errores y los errores se pueden corregir. Ilumíname la forma de corregirlo cuando regrese. En mis reflexiones he recordado ésta frase de mi hijo: “Si nos vamos a respetar mutuamente, no habrá problema” Es una solución, pero creo que debo inducirlo a la religión católica, es mi deber como madre, no sé qué hacer, necesito la ayuda de un sacerdote, llamaré al celular del padre Reinoso de mi parroquia, para que me aconseje lo que debo hacer. No lo intentaré más tarde, ya mismo. Después de tan prolongadas reflexiones con el padre Reinoso entendí mis errores como madre y me arrepiento. El padre Reinoso dijo: La Carta Magna de nuestro país acepta la libertad de cultos, aunque mejor sería creer en Dios, no se le puede obligar. Lo importante de toda la historia que cuentas con tu hijo, es que él es buena persona, a nadie hace mal. No debiste pedirle que se fuera, habiendo podido dialogar y llegar a un acuerdo. Te felicito por amar a Dios, pero en ningún caso se debe llegar al fanatismo.  ¡Qué mala fui! No debí hacer escándalo por su cambio, no despedirlo, no embriagarme, haber agradecido su cariño, su protección. El padre dijo que cambiar de opinión no es pecado, yo creía que era pecado,[LRdL1] [LRdL2]  que mi hijo se había convertido en un demonio. Recuerdo que muchas veces cuando iba a la tienda de Juanita ella decía que los ateos eran demonios, insistía en las alabanzas que debemos a Dios, me aconsejaba que me aislara de los ateos y de otras religiones que no son la católica. Siendo ella mi mejor amiga, yo la acompañaba a grupos de oración, allí se hacían rituales cuando aparecía la virgen a las cinco de la tarde. Juanita, es mi paño de lágrimas, todas las veces que me veía llorando al contarle mi pasado me obsequiaba dos tragos de aguardiente, para calmar mis malos recuerdos, ella nunca me dio más de dos tragos, decía que después de beberlos, entre risa y llanto, yo maldecía, con groserías a los que me violaron, le gusta verme reír, me obsequiaba un tamal, panela o pan. Con ella y el esposo desahogaba mis penas, pero nunca le conté a Eduardo la forma como me desahogaba con mis amigos. Yo fingía ante mi hijo tranquilidad, alegría y muchas veces en mi insomnio nocturno añoraba un traguito de aguardiente, no, aguardiente no, mi hijo dice que cambie el aguardiente por vino o whisky, pero no más de dos tragos. Han pasado más de cuatro días, sigue mi malestar, tristeza, llanto…no quiero desayunar. El dinero se agota, la nevera vacía, nada para comer, sólo lentejas fríjol y arroz, pero voy perdiendo apetito. Me espanta mi presencia en el espejo. Quisiera beber más y más, pero nada hay de licor, solo agua de panela. Si Eduardo no regresa moriré de tristeza. Ya no quiero tejer, no mirar por la ventana, no ver televisión. Eduardo siempre decía, que yo era la mejor mamá del mundo, talvez silenciaba mis defectos. Creo que no he sido tan buena madre. No lo dejaba escuchar la música que le gusta, no lo dejaba ver en televisión el programa “Cosmos” que tanto le gusta, lo obligaba a rezar el rosario, lo obligaba a que me acompañara a las cinco de la tarde a mirar a la virgen que me manda escarcha verde desde el cielo, aunque él decía no ver la escarcha, lo interrumpía cuando trabajaba en su computadora, le mandaba que sacara la basura, que hiciera los mandados, que pagara los servicios, que no se demorara tanto hablando por teléfono, que se vistiera como yo quería a pesar de darme cuenta que lo molestaba. Cuando era niño lo obligaba a que se bañara con agua fría, a que no trajera amigos a la casa, no lo dejaba descansar, lo quería ver ocupado a toda hora. Yo creía que lo estaba educando muy bien, con todo el cariño que por él siento. El padre Reinoso y Eduardo han dicho que soy fanática, pero nadie me ha explicado qué es ser fanática, Bueno, no todo lo que hice es malo, lo enseñé a ser disciplinado, respetuoso, apoyé su campaña política con responsabilidad, trabajé bastante para pagar sus estudios. Cada día me siento más desesperada sin mi hijo. Mis amigos Juana y Mario, me llaman, me consuelan, me ayudan a investigar sobre el paradero de Eduardo. Ella dice, que tenga paciencia, que siga orando y alabando a Dios que en algún momento hará que aparezca Eduardo. Pasan los días, sin saber nada de mi hijo. Ya estoy desesperada, ya no me importa la cuarentena, saldré a la calle mal vestida despeinada, buscaré por todas partes a Eduardo, si no lo encuentro me uniré a los indigentes, sin que importe enfermarme y morir pronto. Juanita se enojó cuando le dije todo esto, dice que pienso como loca, que espere, que es posible darme la sorpresa de decirme un día el lugar de asilo de Eduardo, me canso de suplicarle que me aclare lo que me acaba de decir, pero me dice: espere con paciencia. ¿paciencia? La gente entiende los sufrimientos cuando los tienen en sangre propia.  Juana y Mario, han averiguado en las inspecciones de policía el paradero de Eduardo, no han logrado nada, porque hay muchos nombres repetidos, pero un agente de la Inspección se dio cuenta de que otro ciudadano, también lo busca, se comunicaron con él, quien resultó ser Clímaco el amigo de Eduardo. Juanita preguntó el número del móvil de Clímaco y lo agregó en su whatsapp, para comunicarse. Clímaco relató a los amigos de Pepita lo ocurrido la noche que Eduardo quiso aceptar la invitación a que pasara unos días en su casa, les contó todo cuanto ocurrió esa noche, Igualmente, los amigos le contaron a Clímaco la situación en que se encuentra la madre de Eduardo. Permanecieron mucho tiempo buscando soluciones. Clímaco ofreció ir personalmente a la Inspección de policía a solicitar ayuda para encontrar a su amigo. Al día siguiente, pudo ir a la Inspección de policía, el inspector llamó a algunos hospitales, dio el nombre y datos de Eduardo, efectivamente estaba en un lejano hospital, Clímaco agradeció al Inspector y se dirigió a dicho hospital. En información buscaron las características de Eduardo, y una enfermera que se hallaba presente, invitó a Clímaco a que se retirara un poco del lugar, dijo tener en una carpeta la historia de un paciente que encontraron en una calle, estaba herido, sangraba su cabeza, su cara y su cuello. Antes de ingresarlo a un hospital, el paciente, así, adolorido relató hasta donde pudo su triste historia, que fue grabada e impresa, por quien lo recogió, luego fue recibido en el hospital para valorar su mal estado de salud, su escalofrío y su llanto. Gracias enfermera, por favor, dígame quien entregó esa carpeta, No lo puedo revelar en este momento, ni puedo entregar la carpeta, si quiere, puedo leer el relato del paciente, claro que sí El relato dice: La noche que fui obligado por un tipo a subir a un auto, comenzó mi calvario. El hombre, mostró su arma, me amenazó si protestaba, luego siguió a mucha velocidad por rutas desconocidas, pregunté qué es esto, ¿qué quiere de mí? Respondió: cállese, le dije que no proteste o le disparo… No estoy protestando estoy preguntando. El hombre pidió que le entregara mi celular, mi maleta con ropa, mi computador, mi dinero, mi billetera, mis llaves y me sacó a golpes del auto, me dejó tirado en esta calle, no sé dónde estoy, no sé más, estoy mal, Me llamo Eduardo… Clímaco pregunta a la enfermera si Eduardo resultó positivo del virus, pero la enfermera se niega a informar el estado de Eduardo, aunque Clímaco le suplica que le informe; unos agentes de policía ordenan a Clímaco que se retire, la enfermera le entrega una tarjeta con su número de celular y su nombre, para que la llame y ella va informando el estado de salud del paciente. El detalle de la enfermera lo tranquiliza un poco. Clímaco sigue rumbo a su casa, comenta con su familia lo ocurrido, llama a los amigos de Pepita, les cuenta todo. Juanita se desespera llora, Eduardo debe estar grave no se sabe si estará vivo o muerto. Clímaco marca el celular de la enfermera, “correo de voz”. Cada hora vuelve y marca el celular de la enfermera por fin ella responde, no informa el estado de Eduardo, se limita a preguntarle el nombre, si es familiar, a qué se debe el interés de saber el estado de Eduardo, Clímaco responde a todas las preguntas que hace la enfermera. Desesperado de no lograr saber el estado de su amigo le pide a la enfermera que por lo menos le diga si su amigo está vivo, ella dice que sí está vivo, pero que por ahora no puede dar informes, que la siga llamando y que cuando sea posible le va informando. Él le da las gracias y se despide. Clímaco está indeciso, no sabe si llamar a la madre de Eduardo y contarle, consulta a los amigos de ella si es prudente contar todo o parte de lo ocurrido. Juanita dice, digamos la verdad, Mario cree que mejor es decirle que está vivo y que se está recuperando en un buen hospital, piensa que es mejor visitar a Pepita, pero no se puede dice Juanita, porque están prohibidas las visitas, tocará llamarla al celular, ella está desesperada, Clímaco opina que es mejor tranquilizarla tal como piensa Mario. Pero si Pepita pregunta si Eduardo está afectado por el virus, ¿qué decimos? Pues la verdad es que no sabemos nada del accidente ni del robo, sólo que la enfermera nos va informando, sí es lo mejor, termina el diálogo. Juanita llama a Pepita, ella responde con voz desalentada. Hola Pepita, tengo buenas noticias ¿verdad? ¡donde está Eduardo? Está en un hospital, lo están valorando, aún no se sabe qué le pasa, pero una enfermera dice que se está recuperando y nos va informando sobre la salud de Eduardo, que permanezcamos en casa. Juanita quiero hablar personalmente con la enfermera y usted, no se puede, la enfermera dice que ella informa para que no salgamos de la casa, pero las dos somos vecinas, nos podemos ver, espéreme en la portería, bueno, pero con careta, tapabocas, guantes, ¿y guantes para qué?, para tocar el botón del ascensor, no, bajo por la escalera. Hola Pepita, por fin nos vemos, casi no la conozco esta distinta, cabello corto y rubio, si… nada importa cómo me vea. Todo está bien Pepita, no se preocupe. Permanecieron más de una hora hablando, Juanita relató lo que le pareció importante, se despidieron. Pepita regresó a su apartamento, gracias a mis amigos, me ayudan, me aconsejan, quiero orar y pedir a Dios que mi hijo se recupere, que no lo afecte ese maldito virus.  El cuarto día Clímaco se comunica con la enfermera. Señorita Carmen, por favor, dígame ¿cómo está Eduardo? Va mejorando, ya abre los ojos, pronuncia unas palabras, ¿Qué palabras?, madrecita, madrecita…permanece conectado con suero, pero, ¿está contagiado “de corona, virus?” Creo que no, no estoy segura está sin oxígeno, bien cuidado, señorita ¿Cuándo le dan de alta a Eduardo? Cuando se recupere, ¿lo podemos visitar? No, imposible, pero si me llama le voy informando, me deja usted más tranquilo, seguiré llamando. -Listo. Clímaco llama a Juanita y le cuenta lo que dijo la enfermera, Juanita se tranquiliza, agradece y dice que de inmediato llama a Pepita, ya la llamé, -dice Clímaco- está enojada conmigo[LRdL3]  no me quiso escuchar, cuéntele usted lo que dijo la enfermera. Eduardo pregunta a la enfermera ¿dónde estoy? ¿qué tengo en la nariz? Enfermera, qué me pasa, ella responde: Eduardo hace días está aquí, usted estaba inconsciente, pero ya se va recuperando, ¿qué hospital es este? Este es el hospital Carmen, ha estado muy bien cuidado, pero he tenido mucha pesadilla ¿si? Como qué, pues que hay un virus que produce una enfermedad muy grave que mata a muchas personas. No es una pesadilla, es vedad[LRdL4] ,[LRdL5]  ¿yo tengo ese virus? No, está bastante mejor ¿qué tengo en la nariz y en la mano? En la nariz nada y en la mano suero[LRdL6] . Usted está muy débil, Tómese este caldo de pollo, gracias enfermera. Usted ha sido excelente enfermera, me cuida como nadie, pero no entiendo, pasan días y más días, sin que nadie más me cuide ¿por qué usted hace todo sola? Me da los alimentos, me aplica el suero, arregla mi cama, toma mi temperatura, dialoga, me cuenta lo que sucede para distraerme, me prende la televisión, me hace preguntas y no veo médicos ni otras enfermeras. Bueno Eduardo, como usted ya está consciente, casi recuperado no dudo en contarle lo ocurrido: Un día, como a las seis de la mañana, iba yo en mi auto hacia el hospital donde trabajo, pero en el camino vi a un hombre sangrando y quejándose, me acerqué, pregunté, señor, ¿Qué le pasa? No respondía, sangraba por varias partes del cuerpo, sentí mucha lástima, insistí que me contara. Con mucho desaliento y dificultad me contó lo del ladrón que lo golpeó, no pudo seguir hablando, yo grabé en mi celular su relato, traté de alzarlo, llevarlo a mi auto, no podía, lo arrastré, con todas mis fuerzas lo llevé a mi auto, luego al hospital donde trabajo, allí lo examinaron, requería un nivel de atención especial, pero no lo hospitalizaron. Viendo yo que no hablaba y que no sabía a dónde llevarlo, resolví traerlo a mi apartamento, como enfermera que soy, podía atenderlo, como ve ya lleva más de un mes viviendo aquí. En horas nocturnas yo cocinaba lo del día siguiente, preparaba sus medicamentos, le aplicaba suero para su recuperación, la empleada que hace el aseo de este apartamento ayudaba a cuidarlo mientras yo trabajaba. ¿Entonces no estoy en el hospital Carmen? Jajaja…Así le dije, porque me llamo Carmen, me puedes llamar Carmita y tratarnos de tú, ¿te parece? Claro que si Carmita y a mí me puedes llamar Edu, siii, me gusta. Bueno te sigo contando la preocupación de tu amigo Clímaco, me llama con frecuencia para saber cómo va tu salud, él piensa que estás en el hospital donde trabajo. Verás Carmita: Él era mi mejor amigo, me invitó a vivir en su apartamento cuando le conté el problema con mi mamá, me insistió que fuera, aunque era tarde y no me abrió la puerta, no me recibió y por eso me pasó lo del ladrón, debe estar arrepentido de no recibirme, es mejor que le digas que ya casi me dan de alta. A propósito ¿cuándo me das de alta? Cuando estés perfectamente recuperado, estás débil, falta más reposo, unos veinte días más. ¿Me puedes contar el problema que tuviste con tu mamá? Claro que sí, no solo te contaré el problema, sino lo que ha sido mi vida y la de mi madre y tú también cuéntame de tu vida. Pasaron veinte días, contamos nuestras historias, Carmen quedó muy conmovida con la historia de mi madre, ha llorado, ha reflexionado, dice que quiere conocerla, quererla, servirle en lo que necesita, porque merece mucho cariño. Carmen opina, que el gran disgusto de mi madre al enterarse de que soy ateo, debió ser por influencia de la amiga al decirle que los ateos son demonios. Pobrecita, es de admirar la forma como se porta como persona, como madre, como amiga, tal vez otra se hubiera vuelto drogadicta y mala persona, ella con sólo dos traguitos de aguardiente y la ayuda de Juanita y Mario, ha vivido dignamente. Al escuchar yo, las reflexiones, sentimientos y comportamientos de Carmen, siento mucho agradecimiento con ella, me parece que es una chica hermosa, bondadosa, inteligente, instruida, despierta confianza: -Qué pena Carmen-. No sé de qué manera puedo pagar tanto trabajo, tanta, bondad, escuchar mi historia de vida, querer apoyar y querer a mi madre, es algo maravilloso, tanta paciencia suya conmigo. Quisiera regalarle el universo que tanto admira, regalarle mi corazón, jamás la olvidaré.  Mañana mismo vuelvo a donde mi madre, supongo que mucho ha sufrido por mi ausencia, ella es noble, estará feliz cuando mi presencia la sorprenda. ¡Vaya Eduardo¡, no pensé que se quisieras ir mañana mismo, me da mucha tristeza su ausencia… deme tu mano… déjeme darte un abrazo, abundan lágrimas en sus mejillas.  Carmen, diga todo lo que siente y lo que quiere. ¿La verdad? Sí, la verdad. Me he encariñado con usted, he pasado buen tiempo acompañada, pero no puedo pedirle que se quede conmigo y no con su[LRdL7] [LRdL8]  madre que tanto lo necesita. ¡Qué linda, qué emoción! Bella princesa. -Sus miradas de enamorados, son incontenibles- Ahora va mi verdad Carmen: No he conocido una chica mejor que tú, eres increíble, te amo, estoy enamorado, deseo abrazarte y besarte, pero no pretendo presionarte a eso, Yo…yo, sí te presiono, lo abraza, se besan apasionadamente, son felices, pero ¿cómo separarnos así tan enamorados? –dice Eduardo-algo debemos hacer, si, algo –dice Carmen-. Tú vives sola y mi madre también, te propongo que nos casemos y vivamos donde mi madre, No te precipites, eres ateo y yo, casi lo soy, no practico la religión católica, sí, creo en Dios. No es necesario casarnos, simplemente vivir juntos, me parece perfecto, pero mi madre no aceptará si no nos casamos por lo católico, bueno, como quiera tu mamá, pero viviremos en mi apartamento, sería perfecto, pero para mi madre, no sé lo que dirá. ¿Por qué no la llamas?, ya te dije, que quiero sorprenderla, entonces ¿qué hacemos? Ya sé, -dice Carmen- mañana o cuando quieras la sorprendemos los dos, quiero conocerla y que me conozca, muy buena idea mi amor, así será. ¿Mañana? Cuando tú quieras amor. Sí mañana, ya la gente sale a todas partes, cumplimos con el protocolo, quiero llevarle flores a tu mamá, gracias amor, eres la mujer más linda y más buena del mundo, gracias amor. Pepita invita a Juanita a ir al hospital y saber cómo está Eduardo. Juanita, Nooo, cómo se le ocurre Pepita, ¿no ha visto en las noticias que, por rebajar un día impuesto, la gente se derrumbó, como se derrumba la tierra? No hubo organización, han debido ordenar que primero se hicieran las compras sólo por Internet y no así a la loca, en centros comerciales. por eso ha aumentado el número de contagiados. La gente es rara se quejan de pobreza, pero en vez de comprar alimentos, compran electrodomésticos, sin aislamiento, acumulados. No juanita no vi eso en la televisión sólo miro entrevistas y quiero sorprender, con una entrevista que vi de un buen periodista. Creo que entrevistó a mi madre: una señora que fue bailarina que tuvo una hija que no conoce porque desde muy pequeña la entregó a la madre de un capitán de la marina que es el padre de esa niña, que por su trabajo no podía vivir con ella, por muchos viajes y presentaciones. La señora ya tiene sesenta años y vive triste pensando que cómo será la vida de esa niña, no sabe su nombre, nada de ella, si vive o no, tampoco sabe nada de la mamá del marinero. Añora saber de su hija, ahora que vive sola y siempre piensa en esa hija ¡Vaya, Pepita!, qué sorpresa. ¿Y por qué la entrevistan? Porque ella tiene una academia de baile importante, ¿y cómo se llama? El periodista la presentó como Milena Acuña y la Academia se llama “Danzas Milena”. ¿Qué piensa hacer? Quiero conseguir el número de teléfono del canal donde hicieron la entrevista, lo difícil es que es en el extranjero ¿en qué País? En Argentina, no se preocupe Pepita, Mario sabe mucho de informática, le diré que averigüe. Bueno, si le interesa, claro que sí, es mi madre ¡cómo no querer conocerla! Ojalá Mario me haga ese gran favor, si encuentro a Eduardo él me ayuda, también saber bastante de Internet, he intentado preguntar por google, pero muestran otras academias de baile, no la de Milena. Pepita hemos dialogado bastante, es hora de almuerzo, le comentaré a Mario y después te llamo, bueno Juanita, Gracias. Yo quería morir, estoy desesperada por no ver a mi hijo, pero la entrevista del periodista a esa señora Milena, ha cambiado mi vida, ya, no sólo pienso en mi hijo, también en mi madre, los dos ocupan mis pensamientos. Deseo de todo corazón recuperar a mi hijo, también conocer a mi madre, podernos encontrar, saber de la vida de ella y contarle mis penas. Creo que Dios y la virgen están fortaleciendo mi espíritu, es un verdadero milagro haber podido ver la entrevista del periodista y Milena, si, ella es mi madre, es un verdadero milagro que apareciera en estos momentos de angustia y, que se abran puertas de esperanza, de ilusión y de paz. Juanita llama a Pepita, quiere darle la sorpresa de que Mario ya consiguió el teléfono del periodista y el de Milena, la llama, le cuenta, Pepita se emociona, quiere llamar ya mismo a Milena, Agradece mucho a Juanita, se despide y llama a Milena. ¡Aló, quien habla! Habla Milena, yo con ¿quién hablo? Habla Josefina, me dicen Pepita, creo ser la hija que usted abandonó y me dejó donde mi abuela paterna, ¡Queee! ¿Cómo? No puede ser, quién le dio mi número de teléfono, ya le cuento: En estos momentos de pandemia y cuarentena, me ha gustado ver entrevistas en televisión, vi, cuando un periodista la entrevistó, todo me hizo pensar que usted es mi madre, entonces unos amigos averiguaron el teléfono del periodista y el suyo ¿qué opina? Será la felicidad más grande de mi vida, sería la realidad con la que vivo soñando, Te quiero visitar ya ¿Dónde vives? Vivo en Bogotá carrera 23 No. 69- 23 Qué bueno vivimos cerca, yo vivo en Chapinero, estamos en cuarentena, prohíben las visitas, pero diré que soy tu madre, así me dejan pasar, si Milena la espero ansiosa, ojalá no me diga Milena, sino mamá cuando estemos convencidas de que somos madre e hija, bueno ya mismo tomo mi auto y te visito. Juanita y Mario llamaron a Pepita, ella respondió: no saben cuánto les agradezco estoy feliz con mi madre, ya sabemos que somos madre e hija, cuando le conté todo lo que mi abuela me contó. No he dejado que mi madre regrese a su casa, le suplico que me acompañe, le he contado mis sufrimientos, ella también me ha contado los de ella, hemos llorado, ya nunca más nos separaremos, lo que falta para mi felicidad es que regrese Eduardo, conozca a su abuela, la quiera y que seamos felices.   Llegó el día en que Eduardo y Carmen resolvieron sorprender a Pepita con su buena salud y con su novia, con la que quiere que sea su compañera de toda la vida. ¡Vaya sorpresa! Amalia abrió la puerta de entrada al apartamento de Pepita, les dijo qué necesitan, si vienen de visita, perdón, pero está prohibido, no pueden entrar, déjanos hablar replicó Eduardo, ¿quién es usted? -Preguntó Amalia-, venimos a vernos con mi madre ¿Quién es su madre? –preguntó Milena- Mi madre es la señora Pepita, y ¿usted quién es? -preguntó Eduardo-¿Ustedes son hijos de Pepita? Yo, si, ella es mi novia. Pepita, vio a su hijo, olvidó lo del aislamiento social, lo abrazo, lo besó y lloró de felicidad. Todos estaban extrañados, Eduardo pregunta: mamá, ¿Quién es esa señora? Ella es mi madre, tu abuela, ¿tu madre? ¿mi abuela? No entiendo. Sí hijo por fin tengo la dicha de conocer a mi madre, pero ¿quién es la señorita que viene contigo? Es mi novia. Bueno, calma, sigan y tomen asiento, ya les cuento cómo descubrí que Milena es mi madre, se calmaron, pasaron día y noche aclarando historias, sorpresas, angustias ocurridas en tristes momentos y sentimientos producidos por la pandemia. Me dediqué a ver entrevistas y tuvo la suerte de encontrar a mi madre. Milena, relató la entrevista tal cual, Pepita interrumpió y siguió contando lo que sufrió, la ayuda de los amigos la tristeza de que faltaba recuperar a su hijo. Ya todos reunidos contaban y comentaban sus historias y los problemas actuales sobre la pandemia que sorprendió al planeta tierra.  Eduardo preguntaba a cada uno ¿Cómo les parece la cuarentena? Pepita dijo, para mí la cuarentena es positiva, evita el contagio, he sufrido, pero ni comparable con lo que sufrí en mi niñez. Milena dijo: una cosa es la pandemia y otra la cuarentena. La pandemia es como un monstruo que estruja y asusta al mundo entero, por no saber en qué terminará esta desgracia. La cuarentena es prevención, evitar contagio, para cada familia es distinto, para unas es positivo, para otras es insoportable el encierro, los problemas familiares, la difícil convivencia, el cambio de costumbres, para mí es la felicidad más grande de mi vida haber sido entrevistada por un periodista y haber encontrado a mi hija, ¡que viva la cuarentena! Eduardo dijo: esta pandemia es una dolorosa sorpresa universal, tanta gente enferma, cuántos muertos en este mundo, cuánto cambio, unos positivos otros negativos, valoro lo que tengo, no deseo tener lo que sobra, sólo lo necesario, deseo ser solidario, no pensar sólo en mí, sino en otras personas que sufren y ayudarlas. La cuarentena para mí fue negativa en parte por el problema de salir regañado de mi casa, pero, he encontrado la felicidad más grande, estar unido a Carmen, quien recuperó perfectamente mi estado de salud, nos enamoramos, nos amamos y queremos ser compañeros eternos. También mucha felicidad conocer a mi abuela, estar de acuerdo todos con que mi madre viva acompañada de mi abuela y Carmen y yo nos casemos como mi madre propuso “por lo católico”. Carmen dijo: Para mí la pandemia, es algo terrible, de acuerdo con lo que dice Eduardo, pero también hay algo positivo, el cambio de costumbres puede ser positivo, quizá nos volvamos más conscientes, más solidarios, más justos, menos vanidad, más realidad y en cuanto a la cuarentena a nivel mundial ha sido positivo, menos contaminación del aire, más unión familiar, más creatividad, no obstante, lo malo es la desobediencia de quienes no creen y no cumplen con los protocolos, pero lo peor, lo más triste y doloroso es cuando se enferman nuestros familiares de “corona virus”, no poder visitarlos, no poder ayudarlos, dejarlos en circunstancias desconocidas, no poderlos ver ni aliviarlos con palabras de amor, ni abrazarlos ni consolarlos y peor cuando mueren  y no podemos asistir al entierro ni que los despidamos, que no recibamos la compañía de quienes nos quieren consolar, dejar en otras manos a nuestros seres queridos.   Tanto diálogo, tanta historia y tanta sorpresa tuvo despierta a la familia, sin deseos de dormir, aunque sí todos con mucha hambre Eduardo y Carmen abrazaron a Pepita y a la abuela, se despidieron y prometieron darles nietos y bisnietos, visitarlos, integrarnos en todo, querernos y amarnos para siempre.   FIN                                            [LRdL1]  [LRdL2]  [LRdL3]  [LRdL4]  [LRdL5]  [LRdL6]  [LRdL7]  [LRdL8]
Eduardo
Autor: Lucy reyes  500 Lecturas
SEGUNDA PARTE DE EDUARDO Han pasado meses, en pandemia, todo va cambiando. Permanecer en un apartamento encerrados es cosa de paciencia, de inventar formas de distracción. Aquí todo permanece en orden, los closets con ropa quieta, los cajones ordenados, los joyeros con joyas. Sólo uso tres vestidos y Eduardo dos pijamas. La mesita cerca de la puerta, antes permanecía adornada de porcelanas, nadie la podía desordenar, ya no, está llena de llaves, recibos, dinero, guantes. A la entrada los zapatos de salir, una mesa auxiliar para recibir domicilios, alcohol, desinfectantes, esponja enjabonada para limpiar el mercado. Eduardo pregunta que porqué me corto el pelo, se preocupa de que quede mal, pues no, me tinturo, me peino y me corto yo misma el pelo. ¡Increíble! Madrecita, te veo mejor que cuando un estilista te arregla y ahora, “mejor”, viendo que haces ejercicio que antes no hacías. En tanto que tú, hijo, sólo te cambias de pijama cada dos días, andas en chanclas, escuchas música que a mí no me gusta. Recibes los domicilios y sales a ciertas diligencias, hablas mucho con tus amigos por celular, gracias a tu teletrabajo has ganado buen dinero. Me gusta ver noticias en televisión, conocer presentadores de otros países, no me pierdo de las excelentes entrevistas de MARCELO LONGOBARDI, veo diferentes actitudes de países, conciertos musicales, “El siguiente programa en cuarentena de Colombia”, veo programas de otros países. Me preocupa la desobediencia de la gente, me gusta que la alcaldesa Claudia se preocupe por la salud. Ya me estoy aburriendo de tener que cocinar. Paso buen tiempo mirando el celular, tejiendo, escuchando la radio y ver por la ventana carros y gente, como si no se guardara rigor en la cuarentena. Eduardo me mira y escribe: “El abandono que sufrió mi madre, la importancia de las abuelas y sus enfermedades”, respira profundo, no mueve sus ojos, ¿qué pensará? Cinco minutos así y me vuelve a mirar fijamente y escribe: “Hambre y soledad, ayuda y desgracia, abuso, violación y amenazas vividas en silencio”. No para de escribir ni de detenerse en momentos a pensar y dice: El camino recorrido en la vida de mi madre será la búsqueda de soluciones, puesto que tus sucesos son recurrentes en muchos casos y las soluciones aplican para el común de la gente, pero… no, ya no es hora de pensar solo en mi madre, esta pandemia es problema de todo el planeta tierra, con graves efectos dolorosos. Hay que pensar en soluciones.  Mi madre me invita a descansar a que mire en tv. gente con hambre pidiendo ayuda, otros van sufriendo en las calles sin tener donde vivir, sufriendo la enfermedad del virus, sin comida, sin medicamentos, sin ayudas, sin amor, agonizando y muriendo en algunos lugares donde los pobres son los más sufridos, los ricos están cómodos, unos ayudando con sus dineros, otros criticando, otros deseando que dejen morir a los ancianos, para dejar de pagar pensiones, otros deseando que termine pronto la pandemia para seguir gozando. Los desempleados no pueden alimentar sus familias, unos quedan en la miseria, otros buscan la forma de trabajar en lo que sea y superar sus estados económicos  Cumplir con los protocolos es amar la vida, amar a nuestros semejantes. Los artistas quieren distraernos para tranquilizar, para cambiar la tristeza por alegría. Algunos presentan conciertos por Internet que se cobran para reunir dineros y comprar mercados a repartir. Muy bien, pero, vuelve el hambre, sólo las ayudas en dinero mensual sirven más, pero es imposible, no alcanza para todo el mundo, luego la desesperación del hambre sigue igual que la enfermedad. -Son pensamientos de Eduardo que comenta con Pepita. Mientras Eduardo sigue escribiendo y pensando, me canso de preguntar a mi hijo algunas de mis inquietudes, pero Eduardo nada me responde. -¿La infección de la enfermedad virus está en todo el cuerpo? -¿Las manos también estarán infectadas? -¿Causa duda que la enfermedad virus sea producto de un error de laboratorio, en la China, sin mala intención? -¿La enfermedad continuará por tiempo indefinido? El virus ataca ¿por descuidos o por bajas defensas? Tú que tanto hablas de que el virus es una molécula o partícula que no se ve ni en un microscopio, sólo en microscopio electrónico, dices que mucha gente se equivoca diciendo que el virus es vivo y que con jabón muere, pero, según tu investigación el virus no es vivo por lo tanto no muere, sólo deja de ser activo. ¿Cómo es? -Es verdad que no hay nada mejor que el jabón, que sea capaz de desactivar al virus? Eduardo, ¿por qué no me respondes? Te noto muy pensativo, además pasas mucho tiempo hablando por teléfono, como escondido, como queriendo que yo no escuche. Regálame diez minutos para saber qué es lo que te pasa ¿No me oyes? Sin secretos responde hijo. La verdad madrecita el estudio avanzado ha cambiado mis convicciones y no van con tus creencias, ni con lo que proyectas. No sabía cómo decirte que mis sueños de niño y los tuyos de que fuera presidente se han desvanecido, lo único que permanece en mi es lo que sufriste y mi deseo de conocer al desgraciado que te violó para denunciarlo, que no quede impune esa maldad. De acuerdo, ese individuo merece prisión, pero no sé dónde vive, no recuerdo direcciones, no se sabe si aún vive. Hijo hoy quiero que nos digamos la verdad. Yo creía que serías feliz como presidente, pero me daba miedo, por aquello de que “el poder corrompe”, pero te apoyaba, creyendo que era tu felicidad. Entonces ¿qué quieres ser? Bueno madrecita me gusta ser investigador, científico. ¿Qué es lo tuyo que no va con mis creencias?  Te lo digo si no sufres, DIME…No creo en Dios, creo que el hombre creó a Dios. ¡Qué bárbaro escucharte decir eso! Existe un ser supremo que es Dios. La creación explica día a día lo que Dios hizo, los milagros. Dios es todo, es luz, es esperanza, es ilusión, es solución, debemos cumplir los mandamientos de la ley de Dios las obras de misericordia, todos los días hay que orar y rezar el rosario. La biblia hay que leerla, pues madrecita para mí la biblia es ficción. ¿Cómo así hijo? La biblia es la palabra de Dios. No te debería gustar la biblia, porque habla muy mal de la mujer, aunque claro que es interesante leer diferentes biblias, tienen diferencias, pero es interesante, recordarás que en una época era prohibido leerla. Sí, pero hoy día todos debemos leerla, algún día la leeré. Hijo, ¿eres ateo?  la gente que habla contigo por teléfono también es atea? Sí, madre, todos son pensantes, correctos y buenas personas. ¡Ay! pero se van a condenar por no creer en Dios y no quiero ser como tú, estás equivocado, ¿por qué no crees en la biblia? Porque nada es verdad, dame un ejemplo, te diré uno muy elemental o mejor te hago una pregunta, si Dios creó a Adán y a Eva y tuvieron dos hijos Caín y Abel. Caín mató a Abel, luego Caín fue desterrado del paraíso se aisló, se casó y tuvo muchos hijos ¿con cuál mujer se casó si la única era Eva? Te responderé después de que yo lea la biblia, tal vez tú no entiendes la biblia. Jajaja. Está bien madrecita, respetaré tus creencias, no tocaré ese tema y sigue tú con lo que quieras creer. Sí, me tienes que respetar y permaneceré orando para que te conviertas en católico y que de nada te sirva haber leído seis biblias, que Dios te perdone. Madrecita, también debes respetar mis creencias. Madrecita, déjame ver en tv. Las explicaciones de astronomía que tanto te disgusta que yo vea y yo no criticaré los programas ni la música que a ti te guste. Quiero que entiendas que no has perdido un hijo, por el contrario, procuraré ser el mejor hijo y ciudadano. Y que te sientas orgullosa de mi. ¡Cómo crees que me sienta orgullosa de tener un hijo ateo! Madrecita, olvida mis creencias y observa mis comportamientos honestos y correctos en todo y con todos. Qué tristeza, un hijo ateo, no puedo dormir, qué desilusión, es como si fuese otra persona mas no mi hijo. Pasan horas y horas, empieza a amanecer sin dormir ni un minuto. Me sorprende Eduardo, hizo el desayuno, lo trae en una bandeja de plata, me saluda cariñosamente, le pido que deje el desayuno en la mesita de noche, no doy gracias, siento que es un desayuno endemoniado, me levanto hago un café para mí y le digo al hijo que, no quiero, que se tome el desayuno. Madrecita, te suplico que no seas fanática, no cambies el amor a tu hijo que tanto te quiere, sólo por no ser católico. Si nos vamos a respetar mutuamente, no habrá problema. Por favor, déjame sola en mi habitación. Lamento haber confesado mi verdad a mi madre, creí, que como siempre fui apoyado por ella, esta vez también me apoyaría. Día a día las relaciones de madre e hijo desmejoran. No sé que más hacer para que mi madre cambie. Cocino, arreglo el apartamento, soy cariñoso busco que se distraiga con juegos de mesa, aunque se agote mi trabajo diario. Anoche le serví whisky, puse música del gusto de ella…bueno, ella no tardó en pararse a bailar, pedía más licor, quierooo más chicha-ron, quierooo mmmás coca-cola,, quiero más calle-tas, quierooo pan-de-yuca, querooo nada, me fastidia tu sabi-du-ría, ya no te quiero sii, nooo. Madrecita no bebas más, estás entonadita, nooo borracha, adiós, lárgate, eres un demonio, hice un buen hijo, pero se volvió demonio. Vomitó y luego se acostó quejándose. No sé qué hacer, mi madre me odia, yo la amo con todo mi corazón, pensaré lo que debo hacer. Al día siguiente mi madre en sano juicio me dice que le fastidia todo lo que hago, que me largue…eso duele mucho. Pienso que lo mejor es irme a donde algún amigo, creo que cuando esté ausente mi madre cambiará, se arrepentirá de haberme sacado del apartamento. Permaneceré un buen tiempo ausente, porque si regreso pronto me vuelve a odiar, será mejor esperar que ella se desespere sin mí. Cuando vuelva habrá valorado mis comportamientos y me sentirá ese cariño de madre que es eterno, creo que lo de ella es temporal, cuando esté sola debe sentirse sin ayuda, sin quien haga diligencias, sin que la consienta, ya superado este episodio y que también se supere el problema de la pandemia, volveremos a ser felices.   No me queda más remedio que llamar a mi amigo Clímaco. Aló, hola amigo ¿cómo vas?, sí esta pandemia es un problema. ¿Recuerdas lo que te conté del disgusto de mi madre? Si, imagínate que no me quiere ver, insiste en que la deje sola, entonces como tú me ofreciste una posada, puedo ayudar con dinero en lo que se ofrezca, Gracias hermano, ¿me invita a que vaya a su casa y me quede el tiempo que quiera?, ¿ya mismo?, listo, gracias, mañana te llego, -ya, de una-, no te preocupes por la hora, te espero. Salgo del apartamento a oscuras, mientras duerme mi madre. Son las once de la noche, no se ve ni un alma en la calle, sigo a la casa del amigo, todo está oscuro no abren la puerta de la casa, llamo al amigo desde el celular, pero está apagado, no hay celadores ni policías, veo que viene un auto, alguien baja del auto, un hombre fornido, con careta y sombrero, ilumina con una linterna, me pregunta que qué hago a esta hora en la calle, me dice que suba al auto, le digo que no, estoy esperando que abran la puerta de la casa, siento miedo, me obliga a que suba al carro… Al día siguiente Clímaco llama a Eduardo, extraña que no responda, no sabe la dirección del apartamento de Pepita, lo llama varias veces, no contesta. Esa noche, la madre del Clímaco vio desde la ventana de su habitación el auto, al hombre que bajó del auto, vio que alumbraba con una linterna, hablaban, luego subieron al auto y se marcharon, pero eso le contó a Clímaco, hasta el día siguiente, lo cual causó disgusto al hijo. Madre, ha debido decirme inmediatamente, se trata de mi amigo Eduardo, quedó de venir hoy, a… pero le dije que viniera ya, talvez me hizo caso y vino anoche, pensé que era tarde, no le insistí que viniera, él tenía razón, era mejor que viniera hoy por la mañana yo me acosté, apagué mi celular y a dormir, creyendo que vendría hoy, lo llamo, no responde. Pepita, cree que Eduardo salió a pagar servicios, pero ha pasado todo el día sin que regrese ya empieza a preocuparse.    Continuará…                                                        
SEGUNDA PARTE DE EDUARDO Han pasado meses, en pandemia, todo va cambiando. Permanecer en un apartamento encerrados es cosa de paciencia, de inventar formas de distracción. Aquí todo permanece en orden, los closets con ropa quieta, los cajones ordenados, los joyeros con joyas. Sólo uso tres vestidos y Eduardo dos pijamas. La mesita cerca de la puerta, antes permanecía adornada de porcelanas, nadie la podía desordenar, ya no, está llena de llaves, recibos, dinero, guantes. A la entrada los zapatos de salir, una mesa auxiliar para recibir domicilios, alcohol, desinfectantes, esponja enjabonada para limpiar el mercado. Eduardo pregunta que porqué me corto el pelo, se preocupa de que quede mal, pues no, me tinturo, me peino y me corto yo misma el pelo. ¡Increíble! Madrecita, te veo mejor que cuando un estilista te arregla y ahora, “mejor”, viendo que haces ejercicio que antes no hacías. En tanto que tú, hijo, sólo te cambias de pijama cada dos días, andas en chanclas, escuchas música que a mí no me gusta. Recibes los domicilios y sales a ciertas diligencias, hablas mucho con tus amigos por celular, gracias a tu teletrabajo has ganado buen dinero. Me gusta ver noticias en televisión, conocer presentadores de otros países, no me pierdo de las excelentes entrevistas de MARCELO LONGOBARDI, veo diferentes actitudes de países, conciertos musicales, “El siguiente programa en cuarentena de Colombia”, veo programas de otros países. Me preocupa la desobediencia de la gente, me gusta que la alcaldesa Claudia se preocupe por la salud. Ya me estoy aburriendo de tener que cocinar. Paso buen tiempo mirando el celular, tejiendo, escuchando la radio y ver por la ventana carros y gente, como si no se guardara rigor en la cuarentena. Eduardo me mira y escribe: “El abandono que sufrió mi madre, la importancia de las abuelas y sus enfermedades”, respira profundo, no mueve sus ojos, ¿qué pensará? Cinco minutos así y me vuelve a mirar fijamente y escribe: “Hambre y soledad, ayuda y desgracia, abuso, violación y amenazas vividas en silencio”. No para de escribir ni de detenerse en momentos a pensar y dice: El camino recorrido en la vida de mi madre será la búsqueda de soluciones, puesto que tus sucesos son recurrentes en muchos casos y las soluciones aplican para el común de la gente, pero… no, ya no es hora de pensar solo en mi madre, esta pandemia es problema de todo el planeta tierra, con graves efectos dolorosos. Hay que pensar en soluciones.  Mi madre me invita a descansar a que mire en tv. gente con hambre pidiendo ayuda, otros van sufriendo en las calles sin tener donde vivir, sufriendo la enfermedad del virus, sin comida, sin medicamentos, sin ayudas, sin amor, agonizando y muriendo en algunos lugares donde los pobres son los más sufridos, los ricos están cómodos, unos ayudando con sus dineros, otros criticando, otros deseando que dejen morir a los ancianos, para dejar de pagar pensiones, otros deseando que termine pronto la pandemia para seguir gozando. Los desempleados no pueden alimentar sus familias, unos quedan en la miseria, otros buscan la forma de trabajar en lo que sea y superar sus estados económicos  Cumplir con los protocolos es amar la vida, amar a nuestros semejantes. Los artistas quieren distraernos para tranquilizar, para cambiar la tristeza por alegría. Algunos presentan conciertos por Internet que se cobran para reunir dineros y comprar mercados a repartir. Muy bien, pero, vuelve el hambre, sólo las ayudas en dinero mensual sirven más, pero es imposible, no alcanza para todo el mundo, luego la desesperación del hambre sigue igual que la enfermedad. -Son pensamientos de Eduardo que comenta con Pepita. Mientras Eduardo sigue escribiendo y pensando, me canso de preguntar a mi hijo algunas de mis inquietudes, pero Eduardo nada me responde. -¿La infección de la enfermedad virus está en todo el cuerpo? -¿Las manos también estarán infectadas? -¿Causa duda que la enfermedad virus sea producto de un error de laboratorio, en la China, sin mala intención? -¿La enfermedad continuará por tiempo indefinido? El virus ataca ¿por descuidos o por bajas defensas? Tú que tanto hablas de que el virus es una molécula o partícula que no se ve ni en un microscopio, sólo en microscopio electrónico, dices que mucha gente se equivoca diciendo que el virus es vivo y que con jabón muere, pero, según tu investigación el virus no es vivo por lo tanto no muere, sólo deja de ser activo. ¿Cómo es? -Es verdad que no hay nada mejor que el jabón, que sea capaz de desactivar al virus? Eduardo, ¿por qué no me respondes? Te noto muy pensativo, además pasas mucho tiempo hablando por teléfono, como escondido, como queriendo que yo no escuche. Regálame diez minutos para saber qué es lo que te pasa ¿No me oyes? Sin secretos responde hijo. La verdad madrecita el estudio avanzado ha cambiado mis convicciones y no van con tus creencias, ni con lo que proyectas. No sabía cómo decirte que mis sueños de niño y los tuyos de que fuera presidente se han desvanecido, lo único que permanece en mi es lo que sufriste y mi deseo de conocer al desgraciado que te violó para denunciarlo, que no quede impune esa maldad. De acuerdo, ese individuo merece prisión, pero no sé dónde vive, no recuerdo direcciones, no se sabe si aún vive. Hijo hoy quiero que nos digamos la verdad. Yo creía que serías feliz como presidente, pero me daba miedo, por aquello de que “el poder corrompe”, pero te apoyaba, creyendo que era tu felicidad. Entonces ¿qué quieres ser? Bueno madrecita me gusta ser investigador, científico. ¿Qué es lo tuyo que no va con mis creencias?  Te lo digo si no sufres, DIME…No creo en Dios, creo que el hombre creó a Dios. ¡Qué bárbaro escucharte decir eso! Existe un ser supremo que es Dios. La creación explica día a día lo que Dios hizo, los milagros. Dios es todo, es luz, es esperanza, es ilusión, es solución, debemos cumplir los mandamientos de la ley de Dios las obras de misericordia, todos los días hay que orar y rezar el rosario. La biblia hay que leerla, pues madrecita para mí la biblia es ficción. ¿Cómo así hijo? La biblia es la palabra de Dios. No te debería gustar la biblia, porque habla muy mal de la mujer, aunque claro que es interesante leer diferentes biblias, tienen diferencias, pero es interesante, recordarás que en una época era prohibido leerla. Sí, pero hoy día todos debemos leerla, algún día la leeré. Hijo, ¿eres ateo?  la gente que habla contigo por teléfono también es atea? Sí, madre, todos son pensantes, correctos y buenas personas. ¡Ay! pero se van a condenar por no creer en Dios y no quiero ser como tú, estás equivocado, ¿por qué no crees en la biblia? Porque nada es verdad, dame un ejemplo, te diré uno muy elemental o mejor te hago una pregunta, si Dios creó a Adán y a Eva y tuvieron dos hijos Caín y Abel. Caín mató a Abel, luego Caín fue desterrado del paraíso se aisló, se casó y tuvo muchos hijos ¿con cuál mujer se casó si la única era Eva? Te responderé después de que yo lea la biblia, tal vez tú no entiendes la biblia. Jajaja. Está bien madrecita, respetaré tus creencias, no tocaré ese tema y sigue tú con lo que quieras creer. Sí, me tienes que respetar y permaneceré orando para que te conviertas en católico y que de nada te sirva haber leído seis biblias, que Dios te perdone. Madrecita, también debes respetar mis creencias. Madrecita, déjame ver en tv. Las explicaciones de astronomía que tanto te disgusta que yo vea y yo no criticaré los programas ni la música que a ti te guste. Quiero que entiendas que no has perdido un hijo, por el contrario, procuraré ser el mejor hijo y ciudadano. Y que te sientas orgullosa de mi. ¡Cómo crees que me sienta orgullosa de tener un hijo ateo! Madrecita, olvida mis creencias y observa mis comportamientos honestos y correctos en todo y con todos. Qué tristeza, un hijo ateo, no puedo dormir, qué desilusión, es como si fuese otra persona mas no mi hijo. Pasan horas y horas, empieza a amanecer sin dormir ni un minuto. Me sorprende Eduardo, hizo el desayuno, lo trae en una bandeja de plata, me saluda cariñosamente, le pido que deje el desayuno en la mesita de noche, no doy gracias, siento que es un desayuno endemoniado, me levanto hago un café para mí y le digo al hijo que, no quiero, que se tome el desayuno. Madrecita, te suplico que no seas fanática, no cambies el amor a tu hijo que tanto te quiere, sólo por no ser católico. Si nos vamos a respetar mutuamente, no habrá problema. Por favor, déjame sola en mi habitación. Lamento haber confesado mi verdad a mi madre, creí, que como siempre fui apoyado por ella, esta vez también me apoyaría. Día a día las relaciones de madre e hijo desmejoran. No sé que más hacer para que mi madre cambie. Cocino, arreglo el apartamento, soy cariñoso busco que se distraiga con juegos de mesa, aunque se agote mi trabajo diario. Anoche le serví whisky, puse música del gusto de ella…bueno, ella no tardó en pararse a bailar, pedía más licor, quierooo más chicha-ron, quierooo mmmás coca-cola,, quiero más calle-tas, quierooo pan-de-yuca, querooo nada, me fastidia tu sabi-du-ría, ya no te quiero sii, nooo. Madrecita no bebas más, estás entonadita, nooo borracha, adiós, lárgate, eres un demonio, hice un buen hijo, pero se volvió demonio. Vomitó y luego se acostó quejándose. No sé qué hacer, mi madre me odia, yo la amo con todo mi corazón, pensaré lo que debo hacer. Al día siguiente mi madre en sano juicio me dice que le fastidia todo lo que hago, que me largue…eso duele mucho. Pienso que lo mejor es irme a donde algún amigo, creo que cuando esté ausente mi madre cambiará, se arrepentirá de haberme sacado del apartamento. Permaneceré un buen tiempo ausente, porque si regreso pronto me vuelve a odiar, será mejor esperar que ella se desespere sin mí. Cuando vuelva habrá valorado mis comportamientos y me sentirá ese cariño de madre que es eterno, creo que lo de ella es temporal, cuando esté sola debe sentirse sin ayuda, sin quien haga diligencias, sin que la consienta, ya superado este episodio y que también se supere el problema de la pandemia, volveremos a ser felices.   No me queda más remedio que llamar a mi amigo Clímaco. Aló, hola amigo ¿cómo vas?, sí esta pandemia es un problema. ¿Recuerdas lo que te conté del disgusto de mi madre? Si, imagínate que no me quiere ver, insiste en que la deje sola, entonces como tú me ofreciste una posada, puedo ayudar con dinero en lo que se ofrezca, Gracias hermano, ¿me invita a que vaya a su casa y me quede el tiempo que quiera?, ¿ya mismo?, listo, gracias, mañana te llego, -ya, de una-, no te preocupes por la hora, te espero. Salgo del apartamento a oscuras, mientras duerme mi madre. Son las once de la noche, no se ve ni un alma en la calle, sigo a la casa del amigo, todo está oscuro no abren la puerta de la casa, llamo al amigo desde el celular, pero está apagado, no hay celadores ni policías, veo que viene un auto, alguien baja del auto, un hombre fornido, con careta y sombrero, ilumina con una linterna, me pregunta que qué hago a esta hora en la calle, me dice que suba al auto, le digo que no, estoy esperando que abran la puerta de la casa, siento miedo, me obliga a que suba al carro… Al día siguiente Clímaco llama a Eduardo, extraña que no responda, no sabe la dirección del apartamento de Pepita, lo llama varias veces, no contesta. Esa noche, la madre del Clímaco vio desde la ventana de su habitación el auto, al hombre que bajó del auto, vio que alumbraba con una linterna, hablaban, luego subieron al auto y se marcharon, pero eso le contó a Clímaco, hasta el día siguiente, lo cual causó disgusto al hijo. Madre, ha debido decirme inmediatamente, se trata de mi amigo Eduardo, quedó de venir hoy, a… pero le dije que viniera ya, talvez me hizo caso y vino anoche, pensé que era tarde, no le insistí que viniera, él tenía razón, era mejor que viniera hoy por la mañana yo me acosté, apagué mi celular y a dormir, creyendo que vendría hoy, lo llamo, no responde. Pepita, cree que Eduardo salió a pagar servicios, pero ha pasado todo el día sin que regrese ya empieza a preocuparse.    Continuará…                                                        
LA REFLEXIÓN Es preocupante confundir la reflexión con el odio, el fanatismo, la injusticia, la desinformación, la mala intención. No quiero decir que se deben callar las injusticias, los desacuerdos, los malos gobiernos, las malas costumbres, no… todos tenemos derecho a reclamar, a protestar, a crítica constructiva, a defendernos, a demandar, a denunciar. Pero… El odio: va más allá de lo normal, se presenta con insultos, con apodos, con mentiras, con ganas de ofender en lo más profundo. Si nos molestan los malos gobiernos es justo protestar, pero ¿cómo? Sin aquello de hp. Cara de yo no sé qué, sin inventar mentiras, así nadie se corrige, todo lo contrario, se crea el deseo de venganza, la violencia, estrategias para influir en otras personas para extender el odio. Lo conveniente es: investigar, reflexionar, analizar, enumerar las fallas de los gobernantes de acuerdo a las necesidades de cada quien, que se hallen abandonadas, hacer ver con educación, con sentido común, con verdad de manera explicativa y entendible, que los ciudadanos entiendan la realidad. Fanatismo: El fanatismo enferma, estresa. Tomar a personas como demonios, con odio injusticia, calumniarlas, de nada sirve, sólo comparten quienes también son fanáticos, sin que logren arreglar un país. Es peligroso ser fanáticos, tanto en política como religión. Injusticia: En la vida hay muchas injusticias a veces difíciles de reparar. Een lo posible es bueno encontrar oportunidades en las que se pueda demostrar las injusticias, entre otras escribiendo, dialogando y cantando letras que muestran injusticias, letras respetuosas, convincentes y buena melodía. Desinformación: En las campañas políticas los aspirantes recorren pueblos y veredas informando mentiras, como que este país será igual a otros países en decadencia. La gente en  esas campañas reciben cerveza y tamales no reflexionan, simplemente creen en las mentiras. No hay reflexión ni análisis, lo bueno es saborear y beber. A muchos de ellos no se les debe culpar, porque son ignorantes y como los niños se dejan engañar con un dulce. Mala intención: Que los gobernantes prefieran enriquecer más a los ricos y que los pobres sigan más pobres. No se puede decir que todos los gobernantes son así ha habido muchos excelentes.  Sin campañas mentirosas, sin mentiras, sin calumnias, sin injusticias los electores sabrían elegir a los mejores gobernantes, pero no es fácil, de todo hay en la viña del señor. Estamos sometidos a sufrir inclemencias e injusticias. Bueno por hoy no canso más, siguen otros conceptos de otras personas. Lucy  
Reflexiones
Autor: Lucy reyes  291 Lecturas
JABÓN Bendito jabón, eres destructor del corona virus matón Bendito jabón, eres salva vidas de humanos a montón Bendito jabón, eres aroma espuma y fragancia Bendito jabón, yo quisiera ser el mejor poeta, para escribir a ti el mejor poema Bendito jabón, vives continuo en manos de humanos Bendito jabón, te presentas en forma líquida, barra y espuma Bendito jabón, nadar y descansar en tu abundante espuma es gran sensación Bendito jabón, bañar el cuerpo sin ti, es como limpiar el cuerpo sin agua Bendito jabón, eres enemigo de la mugre, limpias ropa y todo lo sucio Bendito jabón, eres esperanza, ilusión y amor Bendito jabón, mereces agradecimiento, reconocimiento y amor Bendito jabón vive siempre, no resbales en protegernos Bendito jabón, te queremos, te necesitamos y te deseamos Bendito jabón, gracias, gracias, gracias mil.  
JABÓN
Autor: Lucy reyes  495 Lecturas
 NI UNA MUÑECA Ni una muñeca, ni una flor, ni un manjar, ni aguas transparentes llegan al sensible corazón de Laurita, sólo navega entre nubes, entre astros del universo, movimientos de satélites, son sueños que dan vuelta a su vivir, queriendo ver a su papá que hace seis meses se distanció. Hay una niña en casa, suplicando a la mamá que la lleve a ese mundo del universo, sin que la mamá pueda arrimar su niña a la luz del cielo. Pero tengo guitarra, tengo voz y así puedo cantar a mi niña de cinco años: “A qué lejano camino me invitas” Es una ruta a la deriva, quiero que sepas que muero de dolor de no poderte llevar mi linda niña. Escucha la melodía de mi voz con ritmo de vaivén, como vals que nos desliza sobre los aires. Escucha esta hermosa melodía y duerme, duerme mi linda chiquita, mañana será otro día. El despertar de la niña, con su alma en la habitación y el palpitar de su corazón, dice a mamá: “ya no me tienes que llevar al universo”. Anoche viajé durante seis meses en la Etación espacial acompañando a mi papá, estaba con otras cuatro personas, sin día ni noche, nos deslizábamos de un lado a otro, nada de caminar ni correr, avanzábamos por los lados de Medellín, veíamos la tierra desde arriba, vi la distancia que nos alejaba, sin importar el tiempo, regresé en cohete a mi tierra. Ahora los veo a los dos, mi papá y mi mamá. Juego en el jardín de mi casa con mi muñeca y mis juguetes, veo barcos en las aguas limpias del mar, sólo faltaba ver a mi papá al pie de mi mamá, para disfrutar la vida.  
NI UNA MUÑECA
Autor: Lucy reyes  524 Lecturas
 CRITICONA La criticona no es perfecta, ha sido criticada, lo que le da derecho a criticar todo aquello que le fastidia, sin ningún orden especial, es decir en desorden y … sabiendo que le criticarán sus críticas, las que serán aceptadas. La moda me incomoda. Ver a las personas vestidas con yines rotos en la rodilla, nada elegante. Ver damas con exagerados descotes, casi llegan hasta el ombligo, sería mejor que diseñen un botón de seguridad antes del ombligo, para que no sigan bajando lo que quieren mostrar, se notan las grandes siliconas, las cuales, no emocionan. Igualmente, que no suban más las minifaldas, para no acabar con las cortinas de emociones.   Me sorprende y no entiendo, que personas se sometan a dolorosos piercings en la lengua, ¡qué incomodidad!, en el ombligo, en los labios, y peor aún tatuajes dolorosos en distintas partes del cuerpo. Algo más no entiendo: aquella artista que, habiendo ganado en concurso, como la mejor cola, se haya mandado hacer cirugía para aumentar su tamaño y dañar su propia belleza, ¡Qué ambiciosa! Me fastidian algunos periodistas entrevistadores o presentadores de radio y televisión ¿Por qué? Porque están invadidos de odio. He visto en entrevista de televisión, a una periodista entrevistando a uno de los personajes más inteligentes del país y, faltaba que le mandara cachetadas o, mejor si se las mandaba en ofensas, mentiras, calumnias, manoteos, como si ese personaje la hubiese violado o secuestrado o hubiese matado a alguno de sus familiares, cuya finalidad es influir en un público, para que se multipliquen los odios, quizá, la periodista convencida, de las malas estrategias de dañar imágenes injustamente, sigue cabalgando con fusta en mano, sin compasión y lo peor sin razón. Está bien hacer preguntas que presionen a sacar verdades cuando se trata de delincuentes y corruptos que todo lo niegan Admiro al periodista que logra descubrir verdades.  Bueno, no solamente es una periodista, también hombres presentadores de noticias, desprestigiando y ofendiendo con preguntas agresivas, como si se tratara de desahogar venganza, odian a los valientes que destapan ollas podridas, nada de ética profesional, crean entrevistas para defender corruptos y desprestigiar a honestos, es política ¡qué horror! Por desgracia a los periodistas honestos les queda difícil mostrar la corrupción, porque exponen a desgracias a sus familias y así mismos. “Este mundo es al revés” Quienes destapan la corrupción, son amenazados a muerte. Otros periodistas reciben un contrato como trabajadores de radio o televisión, pero lo que hacen es invitar a entrevistas a los personajes de sus mismas ideas, que sean agresivos para que digan lo que ellos quieren decir, es decir están engañando a quienes los contratan, no con la filosofía de los contratantes, sino la de ellos mismos y es por eso que cuando se dan cuenta quienes los contratan los sacan de sus programas. Hay entrevistadores honestos, hacen interesantes sus programas por su buen sentido del humor, pero… corren peligro. Fastidian los entrevistadores que interrumpen, he visto a una gorda periodista interrumpiendo a un famoso médico que explica maravillosamente un tema muy importante de salud, es preciso que cuando se quiere saber la explicación completa, interrumpe la periodista con ignorante opinión, eso produce ira en los televidentes. Está bien que los periodistas den opiniones de lo que saben bien, pero sin interrumpir, sin cortar el final de las explicaciones.  También, crítico, a quienes se creen sabiondos o sabiondas, que dicen haber leído muchos libros y no han leído nada y contradicen todo, no alcanzan a escuchar completo un concepto, cuando ya están contradiciendo, y se tienen que callar, porque no pueden argumentar. Me gusta observar a los que saben, porque aprendo, pero me preocupa cuando no están de acuerdo en sus argumentos hay contradicciones, a veces se molestan, se enojan, se sonrojan, eso sí, sin que termine la amistad, porque, alguno tiene la razón. Hay mucho por criticar: los que fuman, los alcohólicos, los drogadictos, los sucios, los calumniadores, los delincuentes, los malos, los creídos, los pendejos etc. Etc.     .
CRÍTICAS
Autor: Lucy reyes  576 Lecturas
  EDUARDO   - ¿A dónde vas? Responde. -Tranquila madre no voy a hacer nada malo. -Eduardo, eres un niño, tienes doce años, mi responsabilidad es educarte, saber dónde estás, eres menor de edad y aunque fueras mayor de edad te preguntaría lo mismo, porque bien sabes los peligros de ahora, si algo pasa, hay que saber ubicar. -Mamá desde que tengo cinco años sé lo que hago. Sé que me quieres cuidar, sé que me amas, eres buena mamá, te quiero mucho, te aseguro que nada de lo que hago te debe preocupar. Está bien hijo, pero debes saber que no me gustan los secretos entre madre e hijo, debemos confiar el uno en el otro. Fíjate que soy madre soltera, eres mi único hijo, no tienes papá que te reconozca como hijo, ni hermanos, somos los dos solos. Eres inteligente y bueno. Yo te contaré lo que he vivido, mis planes, mis proyectos y tú me puedes ayudar a pensar, a planear sobre nuestro futuro, podemos comentar lo bueno lo malo y lo feo ¿te parece? -Me parece que eres increíble, diferente a otras madres que son regañonas. Acepto tu propuesta. Lo primero que quiero saber es: tu forma de vida desde tu niñez y, ¿por qué no tengo papa? ¿Por qué no tengo abuelos ni tíos?, quiero saber todo. -Claro que sí hijo, todo lo sabrás, empezaré por contarte cómo ha transcurrido mi vida desde mi niñez. No he conocido a mi madre ni a mi padre, viví con mi abuela materna, ella me contó que mi papá es un oficial de la marina y mi mamá una bailarina, ellos nunca se casaron. Cuando mi madre quedó en embarazo mi padre se aisló, no quiso aceptar que era un papá y cuando nací mi madre me entregó a la madre de ella, porque su trabajo era bailar en grupo con más bailarines en diferentes países y no me podía cuidar. Así cada uno permanecía en diferentes países y no les importa mi vida, ni la de los abuelos ni familiares, nada se sabe de ellos. Mi abuela me registró en una notaría con el nombre de Josefina, pero me llama Pepita, me consentía mucho, vivíamos las dos solas. Me matriculó en un buen colegio, me llevaba a los parques, a cine, me compraba ropa juguetes. Pero cuando cumplí ocho años mi abuela se enfermó, empezó a perder la memoria, no sabía dónde guardaba el dinero, olvidó mi nombre, me llamaba Lola o Hilda, en vez de llamarme Pepita, no volvió a pronunciar mi nombre. Yo no sabía qué hacer con mi abuela, sólo le contaba a la señora Sofía, que vivía en la siguiente casa a la nuestra. La señora Sofía era buena, nos daba alimentos y a veces se quedaba en nuestra casa cuidándonos. Pero un viernes por la mañana, mi abuela salió a la calle, cuando me levanté la busqué por todas partes y nunca la encontré, entonces la señora Sofía me hacía muchas preguntas, que quienes eran de la familia o amigos, quienes eran mis padres, yo le contaba lo que mi abuela decía. Revisó la casa encontró muchos recibos de cobros de luz de agua y unas cartas que cobraban arriendo de la casa. Veinte días después encontraron a mi abuela muerta, por atropello de un bus. Nadie quería comprometerse al entierro de mi abuela, parece que alguien, no se quien dejó a mi abuela en un cementerio del norte de la ciudad de Bogotá. Quedé sola en la casa, abundantes lágrimas cubrían mi rostro. La señora Sofía me consolaba, me acompañó dos noches, me llevaba comida, mi tristeza no me permitía dormir, casi no podía comer. Un día vinieron unas personas que dijeron ser dueñas de esa casa, colocaron avisos de que se arrendaba y me ordenaron que fuera a vivir con algún familiar, yo duré unos dos o tres días llorando y aguantando hambre, luego la señora Sofía me llevó a vivir a su casa con el esposo y una hija. Al poco tiempo arrendaron la casa y no supe quien tomó todo lo que era de mi abuela. La hija de la señora Sofía era una señorita de quince años, ella le propuso a la mamá que yo fuera sirvienta de ella, que le llevara el desayuno a la cama, que le arreglara la alcoba, que le lavara la ropa interior, cuando sentía calor yo tenía que refrescarla con abanicos, ordenaba que yo le lavara los pies, que le arreglara las uñas, que se las pintara, y me trataba mal. Tuve que soportar durante unos años las borracheras del esposo de la señora Sofía, que me despreciaran, que se burlaran de mí. Qué triste fue pasar de los consentimientos que recibí de mi abuela, de estar viviendo cómodamente, de estudiar en un buen colegio, a vivir como sirvienta, como pordiosera, obedeciendo órdenes que me avergonzaban, sentía estar como en el infierno, sólo me consolaba recordar el cariño de mi abuela que me daba gusto en todo, también recordar el buen colegio La señora Sofía trabajaba tejiendo bufandas, gorros patines, ella me enseñaba, aprendí, y por suerte descubrió la señora Sofía que yo tenía talento para las obras manuales, así que ayudé a trabajar, no me pagaban, pero tenía comida y techo. El esposo de la señora Sofía me mandaba que le tejiera sacos y chalecos para sus amigos, me encargaban que hiciera muchas prendas tejidas. Tenía que trabajar hasta altas horas de la noche. A una amiga de la señora Sofía le parecía injusto que yo trabajara tanto y no ganara ni un peso, entonces me propuso que viviera en la casa de ella y pagaría mis trabajos, acepté, pero no sabía cómo decir que me iba, no obstante, me atreví y dije a la señora Sofía que ya no viviría más tiempo con ellos, la señora dijo que no me fuera, la señorita hija, también dijo que no me fuera, el esposo de la señora me insultó me dijo: desagradecida, es obligación que siga viviendo aquí, -no quiero, respondí y miré con ojos de odio al señor- Él tomó mi brazo, me pellizcó y me arrastró hacia mi alcoba, allí me amenazó a muerte si contaba lo que de él yo sabía. Lloré desesperada, no volví a servirle a la hija, sólo obedecía a la señora Sofía, ella me preguntaba la razón por la cual yo miraba con odio al esposo, jamás le respondí mis razones, no quise que la señora Sofía sufriera. El día que vino la señora Marcela, -quien quería que viviera con ella-, por fortuna pude contarle mis sufrimientos, porque ninguno se encontraba en la casa, de inmediato ella me dijo: aprovechemos, antes de que lleguen, no debes vivir más aquí, quise alistar mis cosas, pero ella me dijo, no alistes nada, te compraré todo cuanto te haga falta, vamos, vamos, rápido.  Llegamos a casa de doña Marcela, todo era diferente, jardines, adornos, paz, pasaban los días, iluminaba mi felicidad, doña Marcela compraba lanas de todos los colores. Yo tejía cobijas, vestidos, blusas, resultó muy bien el negocio, podíamos, ir a cine, divertirnos, pero doña Marcela tenía un novio italiano que le propuso matrimonio. Se casaron, la casa donde vivimos se la dejó a la mamá, me dio en dinero la mitad de la utilidad del negocio, sin considerar mi estado en cinta, -bueno los enamorados viven su vida sin importar la vida de los demás- No siendo mucho el dinero tuve que conseguir en este pobre barrio un apartamento en arriendo, aquí poco a poco me he desenvuelto tejiendo, pero aquí la gente quiere todo muy barato, es por eso que tejer no dejaba suficiente dinero para sobrevivir. Me ayudo vendiendo helados que hago con sobrantes del desayuno, leche y chocolate. Por fortuna los de la tienda de la esquina me fían lo que necesito. La señora Juana y su esposo Mario me ayudan mucho. Pido lo necesario para alimentarnos, ellos anotan en un cuaderno lo que compro y a fin del mes suman mis deudas, les pago, les agradezco, tejo gorros, bufandas, medias, chalecos y se los regalo a Juana y a Mario. Para mi bebé tejía de todo. Juana y Mario vivían pendientes de mi embarazo.   Lo que me ocurrió donde la señora Sofía es muy pesado para contarlo a mi hijo. No sé si deba…, quedé un rato pensativa… Dije a mi hijo que, sin secretos, pero ¿cómo contarle sobre mi embarazo? ¿Cómo contarle que los borrachos amigos y el esposo de la señora Sofía aprovechaban de mi estado de indefensión y abusaban de mí? ¿Cómo decirle que no sé cuál de ellos es su padre? No, puedo. ¿Inventar una mentira? No… ¿qué hago? Si le cuento la verdad le amargo la vida, seguía yo pensativa. -Mamá ¿qué pasa? No dejas de pensar, cuéntame lo de mi papá - Por hoy no más hijo, vas a llegar tarde al colegio. -Sí mamá tienes razón, mañana me sigues contando.  Al día siguiente Eduardo, después de llegar del colegio, de tomar onces… mamá ahora sí cuéntame quien es mi papá y si lo puedo conocer. Sin haberlo pensado antes, no sé cómo se me ocurrió decirle esto: Hijo, por ahora perdona que no me refiera a tu papá, te suplico que dejes pasar uno o dos años para tratar el tema. - ¿Por qué? Por tu edad, estás muy joven para entender, tienes doce años, pero te prometo que cuando seas mayor y hablemos de eso, te diré la verdad, sin mentira alguna. Pero mamá, te he dicho que desde que tengo cinco años entiendo, que pienso lo que mucha gente mayor no piensa, que me doy cuenta de los problemas de este país, que quiero llegar a ser el presidente para solucionar problemas, que a medida que voy creciendo, voy pensando en soluciones.  -¿Qué? ¿que, quieres ser el presidente de este país? -Claro que si, por algo he venido pensando en los problemas, en las necesidades y en soluciones. -Maravilloso hijo, cuenta con mi apoyo, te acompañaré, pensaré, seguiré tus planes, es lo más importante que podemos hacer en esta vida, aunque cueste mucho sacrificio. -Gracias mamá, me gustaría que revises los escritos sobre las soluciones que he encontrado en el camino. -Cuenta conmigo, pero hay que darle tiempo al tiempo, no puedes descuidar el estudio en el colegio y más tarde en la universidad, ¿y tu gusto por la guitarra y el canto lo dejarás? - No mamá, de ninguna manera, por el contrario, mi música y mi canto llevarán a muchos lugares mensajes importantes de la vida, será un secreto en mis propósitos y, tienes razón, estudiar es lo más importante, ya sabes que soy el mejor alumno en el colegio. Madre, mira este cuaderno, aquí tengo una lista de problemas que he visto en la gente, las redes y en los medios de comunicación y mis pensamientos de cómo encontrar soluciones, léelos por favor, y dime qué te parecen. -Bueno hijo, ya veo que el cuaderno está lleno de tus letras, necesitas otro cuaderno. Estoy muy entusiasmada, leeré todo. Por ahora me ha gustado tu plan, lo que me inquieta es la falta de dinero, tú sabes que las campañas son costosas. Pasaron seis años. Eduardo con su voz y guitarra cantaba y componía canciones de acuerdo a lo que observaba, costumbres, lenguajes, lujos, pobreza, necesidades, recorríamos en bicicleta, ¡increíble! conocimos ciudades, pueblos veredas, caseríos y hasta logramos conocer países de Suramérica. Fue la oportunidad de recibir aplausos, elogios, invitaciones y ofertas de trabajo en celebración de cumpleaños, grados, día de la madre, reuniones de gente adinerada, pagaban bien, Eduardo ahorraba parte del dinero que ganaba, pensando en el costo de las campañas, también consideraba que el cansancio y la fatiga de la mamá no podía continuar, sería mejor seguir sólo el camino y la mamá, apoyando y ayudando desde el apartamento.  El carisma, el talento musical y vocal de Eduardo llamaba la atención, ganaba la admiración y el cariño de quienes lo conocían, podía contar con varios seguidores, lo que suponía éxitos en campaña presidencial. Después de comentar con la mamá sus recorridos sus logros, sus seguidores, se puso Eduardo de pie, en firme. Bueno madre ya terminé bachillerato, ya llevo dos semestres de economía, ya he conocido pensamientos de mucha gente, es hora de saber quién es mi padre, la razón de no poderlo conocer, -te escucho madre: Bien hijo mío, va mi verdad. No puedes conocer a tu padre, porque (…) Por mayor que seas es fuerte la verdad, pero creo que tal como has recorrido y conocido de muchas injusticias e historias que nos contaban tantas mujeres que visitamos en diferentes sitios, algunas de esas historias, fue como la mía. ¿Recuerdas lo que nos contó Adelita? Sí, ¿la que conocimos en Ecuador? -Claro que si la recuerdo-, aquella que nos hizo llorar. Pues, hijo, la historia de ella es muy parecida a la mía, razón por lo cual lloré mucho. ¡No puede ser madre! ¿también a tus catorce años fuiste violada por unos desconocidos? Sí. No, nooo, No llores madre mía, de nada fuiste culpable, sólo fuiste víctima de hombres malos en tu niñez. Déjame abrazarte y besarte madrecita linda, déjame secar tus lágrimas, déjame callar el sollozo de tu voz, déjame decirte que los pálpitos de tu corazón se unen a los míos. Madrecita mía, linda, olvida ese triste pasado, que por malo que fue te quedó este hijo que te adora y que hoy más que nunca quiero que te sientas orgullosa de mí, que es posible llegar a ser presidente, gracias a tus esfuerzos de amor de madre, de tus trabajos, de acompañarme, de tu apoyo, de tu inteligencia. Jamás estarás sola, a lo mejor llegaras a tener nietos que te adoren. Madrecita, falta que me cuentes, lo de tu embarazo, mi nacimiento, cómo has podido alimentarme y educarme en un colegio. Verás hijo: cuando encontré el apartamento en arriendo, pude pagar el primer mes, compré dos camas de segunda, baratas, la pequeña mesa de comedor que tenemos con cuatro asientos, una pequeña estufa de gasolina, cobijas, sábanas, productos de aseo, con el dinero que me entregó la señora Marcela de mi trabajo de tejidos, me sobró dinero como para pagar tres meses de arriendo y como ya te conté, los de la tienda me ayudaban, me querían. Por la forma de mi barriga pensaban que mi bebé sería una niña, como me daban antojos de comer cosas agrias, ellos me daban gusto. La señora Juana sabía cocer y me hizo vestidos de maternidad. Al momento de los dolores del parto, Juana y Mario me llevaron al hospital, en calidad de acudientes, teníamos todo listo en una maleta. A ellos les exigieron donar sangre para poder entrar al hospital. Cinco horas duró el trabajo del parto. Naciste ¡Qué felicidad! Un hermoso niño, me lo entregaron para que lo alzara. Juana y Mario habían contado a muchos vecinos que yo no tenía familia, pero fue como si la tuviera varios del barrio me visitaban y traían muchos regalos para ti, cuando llegué al apartamento.   -Madrecita, ¿por qué mi apellido es Rodríguez?  -Porque ese era el apellido de mi abuela. En el hospital que atendieron mi parto te registraron, te tomaron las huellas y tus padrinos de bautizo fueron Juana y Mario. Ellos son generosos y te quieren mucho. Gracias madre, tendremos que ser especiales con mis padrinos, quererlos y ayudarlos en lo que necesiten. Claro que sí hijo. Cuando cumpliste tres años te matriculé en el colegio, ya sabías leer algunas palabras, los colores y contar hasta cincuenta. Las profesoras del colegio me felicitaban por tu inteligencia, tu progreso y tu manera de ser, por eso eres el consentido del colegio. A mí también me felicitan, por ser responsable, trabajadora y disciplinada. Madrecita: yo también te felicito, te admiro, te agradezco y te adoro más que a todo el mundo.  Eduardo terminó su carrera de Economía y derecho. Ya podía contar con sus seguidores para postularse como candidato a la presidencia de Colombia. No era fácil empezar, aunque tenía seguidores, lo difícil era competir con otros aspirantes. UNA SORPRESA:    Eduardo no se imaginaba a qué se debía la invitación de ir a un pueblo. Numerosas personas reunidas en el parque principal, frente a la iglesia de un hermoso pueblo llamado Tibasosa, cuya riqueza histórica y cultural se refleja en la estructura arquitectónica de sus viviendas, sus celebraciones tradicionales, la amplitud de su parque principal, sus jardines, la limpieza de sus calles, sobre todo por la memoria que aún conservan sus habitantes de sus antepasados y, muchas más actividades atractivas del pueblo. En ese lugar turístico un grupo de personas esperaban la presencia de Eduardo para manifestarle su admiración, su deseo de que fuera presidente de Colombia, total apoyo y promesa de ejercer sus votos a su favor. Todos los manifestantes llevaban sombrillas abiertas, pintadas del color de la bandera de Colombia, amarillo, azul y rojo, con letreros que decían: “Colombia, Justicia y paz” “Eduardo presidente”, Música clásica de fondo. Cada uno de los cuatro amigos elegidos para pronunciar discursos, resaltaban las cualidades de Eduardo y la importancia de que extendieran mensajes apoyándolo y firmando hasta completar las necesarias para su candidatura.  Eduardo, extrañado y sorprendido, sin preparación alguna para responder los discursos, improvisó los agradecimientos con una bella poesía. Luego, sus sencillas palabras para presentarse como ser humano humilde, estudioso, con una historia simple de su vida, llegó al corazón de aquella agrupación que lo aclamaba. Los aplausos no dejaban de sonar, la gente se acercaba a saludarlo de mano. Alguien se acercó y dijo al oído de Eduardo: Esta sorpresa ha sido organizada por doña Pepita, ella se encuentra rezando en la iglesia. No puede ser… ¿mi madre está en la iglesia? De inmediato Eduardo salió a buscarla, la abrazó, Gracias madrecita ¡qué increíble sorpresa! Sí hijo, pero estoy muy triste por algo que está ocurriendo. ¿Qué ocurre madrecita? No hijo, primero agradece al pueblo la asistencia y el apoyo, cuando regresemos a casa te comentaré el problema. Listo madre, tienes razón, agradeció a los amigos y al pueblo a quienes prometió dar a conocer sus proyectos y propuestas. Ya en el apartamento Pepita dijo a su hijo: ¿Sabes lo que está ocurriendo en la China verdad? Sí madre lo sé, es preocupante, tendremos que protegernos a tiempo. Lo primero que pienso que se debe hacer es, cerrar el Aeropuero Internacional El Dorado, para evitar que llegue el coronavirus a Colombia o permitir sólo el regreso de colombianos, pero previo a la llegada de ellos, tener listas las pruebas, llevar a los enfermos al hospital y los no enfermos que guarden cuarentena para evitar el contagio de la enfermedad. No hijo pues cómo te parece que el contagio ya llegó a Colombia. ¡Uy, madre es la peor noticia!, no me había enterado… Te invito a que escuchemos el noticiero, escucha: ¡NUEVE INFECTADOS EN BOGOTÁ! La alcaldesa Claudia está muy preocupada, ha propuesto confinamiento, que nadie salga a las calles, salvo excepciones, a manera de simulacro, toque de queda nocturno, durante cuatro días, previniendo que más adelante se haga a nivel nacional, por mandato del presidente. El simulacro es como especie de ensayo, que la gente vaya entendiendo la importancia del aislamiento. Vale la pena escuchar a los médicos y a los noticieros. Es algo nuevo, muy grave, cada día se extenderá el contagio, tenemos que ser solidarios. El presidente ordenó continuar el simulacro con una cuarentena hasta el 13 de abril, no obstante, la alcaldesa opina que se debe aumentar la cuarentena por tres meses más. Lo difícil, es la diferencia de pensamientos, a unos gobernantes les importa más la economía del país que la vida de las personas a otros, contrario sensu les importa más la vida de las personas, como la alcaldesa. Cumplidos los decretos de la alcaldesa y el presidente, Pepita y Eduardo quedaron los dos encerrados en la casa dialogando, pensando, buscando la forma de mercar, de comprar los medicamentos, preocupados por la enfermedad crónica de paludismo que sufre Pepita. Si salgo a mercar puedo traer el contagio a casa, será mejor pedir domicilios –dijo Eduardo- y así se hizo. Madre, alista un platón o utensilio grande con agua jabonada ¿Para qué hijo? –cuando lleguen frutas y verduras recibirlas en el utensilio, rosear de alcohol las bolsas plásticas, del mercado de grano, pan, huevos, leche, golosinas, lavar frutas y verduras, una vez secas llevarlas a la nevera. Bueno hijo repartamos el oficio yo cocino y tú haces el aseo del apartamento, yo lavo la ropa y tú planchas en las horas de la mañana y por la tarde haces lo que quieras, yo tejo dos horas, escuchamos música, hacemos ejercicio. Madre, es mejor hacer ejercicio temprano no tarde… bueno y por la noche ver noticias en tv. Listo hijo, día a día se nos ocurrirá lo que debemos hacer. Mientras tejes trabajo en la computadora, asesorando a los de la empresa PCS quienes me contrataron en temas de financiación, claro hijo. Todo va cambiando, tú trabajando en tu computadora y haciendo oficios que jamás hiciste. Igual sucede con muchas personas, que no sabían cocinar ni hacer aseo de sus casas y les toca hacerlo. Las personas que viven solas tienen ventajas y desventajas, no hay convivencia, tienen libertad de hacer lo que quieran, ya están acostumbradas a vivir solas, si son jóvenes soportan bien, pero si son ancianos y se enferman, nadie los atiende. no los pueden visitar, ni acompañar a hospitalizarse, e s muy triste, ni pensar en la muerte…  más triste… Es increíble ver la soledad, el silencio, la desobediencia de algunas personas en la calle en diferentes países, todo cerrado, no poder mercar, no pagar servicios quienes no tienen Internet. No tener suficiente espacio donde caminar en los pequeños apartamentos ocupados con muchos muebles, no poder respirar el aire puro de los parques, quienes viven en casas con buenos patios están bien. En los hogares donde hay varios adultos y niños más difícil.  Lo más preocupante es el desarrollo de las pruebas, unas vienen mal selladas. Unas se hacen con prueba de sangre y otras nasales, los médicos explican esos procesos en T.V, Veo desde la ventana del apartamento a otras personas como tú, escribiendo en computadores, en las calles unas que otras personas paseando sus perros, veo ciclistas, motos llevando domicilios, taxis, un señor haciendo ejercicios en la calle. Mamá deja ya de chismosear en la ventana. -¿Qué quieres que haga? ¿Ser el modelo que quieres que yo sea? - No madre que te ocupes en algo importante. -¿Cómo qué? Como leer, tejer, cocinar. Pues, tú, sólo vives en la computadora, ni siquiera descansas diez minutos, debes asomarte a la ventana y ver lo que estoy viendo, en vez de criticarme. No tengo tiempo ni deseo de estar chismorreando desde la ventana. Vea pues, antes no peleábamos, ahora todo el tiempo los dos solos peleamos, pues estoy tejiendo en pensamiento lo que veo desde la ventana y tú deberías ver desde la ventana lo que va pasando y tejer en tu pensamiento, lo popular, lo que hace la gente. Yo tejo muchas puntadas, trenzas, florecitas, tejido tupido, tejido con espacios que dejan hoyitos, combino colores de lanas, diseño modelos, mezclo unas lanas con otras para ser original, eso mismo debes tú hacer cuando seas presidente, tejer con muchas puntadas soluciones de problemas populares y combinar con lo que sabes de tus estudios profesionales. Madre, ¿estás muy enojada? Sigue así, va bien la cátedra. -Sí, me enoja que casi no ayudas bien a los oficios del apartamento, prácticamente lo hago todo. -Pero madrecita, estoy ocupado en investigación y en responder a mi trabajo ¿te parece mal? -Sí, hay tiempo, debes pensar en mí y en mi enfermedad, tanta investigación no me alienta, ha de ser como en los tejidos, mezclar, dar espacio, considerar y ayudar. Perdón madrecita, tienes razón, hay tiempo, no se sabe cuánto tiempo va a durar la cuarentena, debo ayudarte más, cuidarte, porque eres lo más importante de mi vida, por ahora descansa y yo hago la comida. Te perdono, por reconocer tu error. Tendremos que esperar en el tiempo lo que sucederá con el virus.  Hemos pasado, estos días, sin joyas, ni qué ropa elegante, ni qué tacones, en sudadera o vestido informal, en pantuflas, bien bañaditos.  Qué increíble, todo el planeta tierra sufriendo lo mismo, muertes, enfermos, aislados, lavado de manos repetidas veces, encerrados en las casas, sin visitas, restringidos, preocupados. Sí madre, pensar que desde ahora se van dando cambios increíbles, desempleados, desobedientes, desesperados, tranquilos, sin techo, con techo y comida, sin comidas, sin clases en colegios ni universidades, sin trabajo todo por este vicho. Nació un enemigo invisible Sin figura corporal No tiene alma ni tiene corazón Tiene corona, tiene poder Es un virus grande y pesado Asoma con saliva a infectar Una sola gota se dispersa y multiplica dejando enfermos y muertos. Sin saber cuándo desaparecerá Apúrate bendita vacuna     Es la única esperanza. Continuará…          
Eduardo
Autor: Lucy reyes  329 Lecturas
En Cuarentena Cambio total, sin empleada del servicio, sin visitas de familiares ni amigos, sin ir a la calle. ¿Qué hacemos? Nos levantamos temprano, exprimimos un limón en un vaso con agua y lo bebemos. Mi esposo hace el desayuno, yo hago aseo en el apartamento, con agua y jabón, limpio los muebles con alcohol, enjabonamos las manos y juagamos. Nos duchamos, vemos un rato tv. Recibimos y enviamos muchos mensajes en WhastApp. Alistamos vino y los ingredientes para hacer el almuerzo, mi esposo ve programas de historia, yo repaso en Duolingo idiomas, francés, inglés e italiano. A las 11 am empezamos a cocinar el almuerzo, todo compartido entre los dos: él hace sopa de avena y prepara pollo para mí y pescado para él, yo hago arroz, ensalada de lechuga con fruta picada, manzana, o durazno, o mora, bajos en nivel de potasio, los niveles altos hacen daño a mi esposo, entonces todo equilibrado.  Una harina, verdura caliente y fría. Miramos en Googol la manera de cocinar, estábamos acostumbrados a visitar buenos restaurantes. Almorzamos, reposamos un buen rato. Edilberto lee bastante, yo un poco menos, más me gusta escribir, voy con dos temas, uno me está resultando extenso, otro corto. Caminamos por el apartamento más o menos media hora, hablamos sobre el tema de corona virus, hablamos por teléfono con familiares y amigos. Edilberto hace una hora de ejercicio, escuchando música clásica. Él es diabético, Epoc, hipertensión pulmonar. Se cuida muy bien, es alegre, le gusta la broma. A mí me da pereza hacer ejercicio, sólo sufro de hipotiroidismo, pero controlado y osteoporosis, nada más, me mantengo tranquila y en paz, adorando a mi esposo, mis hijos, mis nietas, mis nueras y queriendo a mis amigos. Valoro mucho lo que podía hacer antes del virus, pienso en los cambios, en los cuidados, en la economía, en los países afectados, en sometimientos tristes cuando fallezcan las personas, pero no todo ha de ser triste, hay que ocuparnos, distraernos y cumplir con los protocolos. Bueno ya les conté algo, espero que ustedes también cuenten, quizá sirva para aprender. Un abrazo para todos mis amigos virtuales. Lucy
En cuarentena
Autor: Lucy reyes  593 Lecturas
       Lucy comenta el libro “ALGUIEN GOLPEA LA PUERTA” Este libro contiene interesantes cuentos cortos de historias cotidianas y reales. La suma de todos los cuentos, crean continuas reflexiones, recuerdos, añoranzas, convicciones, alegrías, tristezas, sorpresas y, como ocurre con los artistas dedicados a la pintura, quienes elaboran sus obras con su propio concepto, pero al ser observados por diferentes personas no siempre coinciden con el mismo concepto del pintor, resultan diferentes conceptos. Igual pasa con los escritores, no siempre sus lectores interpretan el concepto creado. No obstante, en este caso del libro “Alguien golpea la puerta” creo que todos coincidimos en entender, que al final de cada cuento “Alguien golpea nuestro corazón” Cuando leí el cuento: “Los trabajos y las noches” recordé los comentarios de algunos amigos virtuales en el portal Textale: Unos laboran en la noche, con personalidad de búhos, como bien dices, otros duermen. Contrario sensu, otros, con personalidad de alondras laboran en el día, mientras duermen los búhos en descanso. Te cuento que compartí la lectura de tu libro con otras personas, que no se conformaron con leer los primeros cuentos, se entusiasmaron a leer hasta el último cuento, por despertar un ambiente de debate, de contradicciones, de conceptos, de análisis. Unos decían que mejor son los consejos de los que ya no están, otros que no, que es más consolador el médico que dice: “Su corazón vuelve a latir” En el cuento de “La laguna” cada uno encontró un golpe diferente en su corazón. Uno: golpe de felicidad por el padre reconocer primero a los hijos y luego a la esposa. Otro: La laguna se extendió, dejó de ser agro y ganadera, cuando el padre la observó. Otro pensó: pero la esposa y los hijos cultivaron pejerreyes de gran calidad y fue buen negocio. De otros cuentos, otros conceptos. “Un día de felicidad con anteojos oscuros, termina en tristeza sin anteojos” “Doble dolor en el mismo día” Perder mil trecientos millones de pesos y la muerte del perro sam, su amigo fiel Alex, por drogadicto, se confundió y mintió a su esposa, pobrecita…Nooo, pobre el de la bata. “Por mala decisión de la esposa al no aislarse a otro lugar, su esposo murió, sus hijos secuestrados por bandas rebeldes, tal golpe cambió su destino”.  “Año nuevo” Con una bala perdida que cayó en la frente de Maximiliano, al despertar, nació un nuevo año. “Un día de felicidad con el deporte y un golpe de tristeza al retorno a la prisión” “Los desterrados” Unos opinaron, que es una invitación a los adultos a recordar la niñez. Otros dijeron que no, que se debe tener en cuenta el título, lo que quiere decir es que cuando están desterrados encuentran diferentes lenguajes costumbres e ideas y se llaman extranjeros. Bueno se comentaron otros cuentos y una amiga me pidió que se los envíe, para leérselos a su niña   Te felicito Daniel. Te premio con la estrella Sirio del firmamento. Cordial saludo. Lucy                                  [LRdL1]
Lucy comenta el libro
Autor: Lucy reyes  308 Lecturas
FANTASIAS JUVENILES Se escuchaba la banda del colegio. Las niñas estaban elegantemente uniformadas, marchaban al compás de los tambores, se dirigían hacia la catedral de Tunja donde se celebraba una misa campal. Pensé: Si me escondía, nadie se daría cuenta de mi ausencia, porque deseaba quedar sola, para evitar el cansancio de los desfiles, y al observar las pesadas cortinas puestas en las ventanas, me cubrí con ellas, de manera que quedara escondida entre la pared y la cortina. Sentía nervios de que me descubrieran. Pasaban lentos los minutos sin que terminaran de salir al desfile. Aumentaba mi angustia de ser descubierta. Poco a poco se alejaba el sonido de los tambores, quedaba el eco de voces. Esperé unos cuantos minutos, hasta quedar en silencio.  Además de evadir el cansancio de la marcha, sintiéndome sola, anhelaba conocer el dormitorio de las monjas, esculcar los baúles de las compañeras internas y, comprobar si era verdad lo que ellas decían: “que cuando la casa del colegio estaba sola asustaban”. Cuando quedé sola en la inmensa casa del colegio, salí de las cortinas, caminando lentamente, chirreaban los pisos de madera, sentía ruidos extraños, escuchaba voces, como en coro que decían “hola, hola”, parecía que alguien seguía mis pasos, casi no me atrevía a mirar hacia atrás, se aceleraba mi corazón. Cautelosamente, me atreví a entrar a los cuartos de las niñas internas.  Empecé por abrir los baúles de las compañeras, los esculqué. Se percibían diferentes olores: a caramelo, a naftalina, a humedad, a jabón y otros baúles olían a perfume. Sentía miedo de meter las manos para sacar el fajo con la correspondencia, que en algunos baúles estaban ajustados al rincón.  Mi curiosidad era superior al cuidado que debería tener, y presurosa leí unas cuantas cartas que me dejaron asombrada. Unas contenían temerarias propuestas a sus novios de escapar del colegio; otras relataban increíbles historias de amor entre mis compañeras y algunas religiosas; otras eran hermosas poesías. La carta que más me llamó la atención fue una de Isabel, en la que manifestaba su deseo de incendiar el colegio, para ahogar en llamas la pasión que la invadía al ver a Antonio ―El profesor de ética― cuando éste se le acercaba y le manifestaba su abierto interés amoroso. De Antonio se decía que era hijo del padre Nepomuceno quien siempre lo negó. Después me dirigí al dormitorio de las monjas, no me atreví a esculcar las maletas ni los armarios de las monjas.  Tenía que pasar por un largo corredor en cuyas paredes estaban las fotos de muchas religiosas, entre otras, la de la madre Hortensia, que siendo rectora del colegio en los tiempos del Libertador, se le recuerda hoy por su extremado silencio sepulcral lo cual me impresionó, porque mientras la observaba, escuchaba repetidas voces lejanas que me decían: “Te espero en la noche” Pasé varias veces por delante de la foto, la miraba y se repetían las voces. Volví al dormitorio de las monjas, y dejando de lado el miedo, me atreví a observar el orden como ellas guardaban su ropa, sus zapatos, sus medias, sus uniformes. También, en el dormitorio de ellas se percibía cierto mal olor, como a mentol revuelto con otros olores. Tenían camándulas, estatuas de la virgen del Carmen, de la virgen de Guadalupe, de la virgen de las Mercedes. La más joven y bonita de las monjas ―La hermana Amparo― tenía al pie de su cama una estatua de San Antonio. Yo pensaba… ¿será que esta monjita quiere novio y le reza a la estatua para que se le conceda? ¡Oh sí! el padre que celebra diariamente la eucaristía, mira con cierta coquetería a la hermana Amparo y ella, con cierto disimulo le corresponde. Es notoria la forma como el padre coloca la hostia en los labios de la monjita. ¡Oh no!, ¡qué pecadora soy! ¿Tratando de calumniar a la pobre monja?, ―Bueno, sólo es en pensamiento―, que Dios me perdone “En el nombre del padre, del hijo y del Espíritu Santo amén”. Me disfracé con los hábitos de la hermana Amparo, me miré al espejo, me lucía ese disfraz. Vanidosa me asomé a la ventana que dejaba ver la calle, vi que venía un apuesto joven, no me miraba, así que tosí para llamar su atención, y lo logré, me miró, me le insinué haciendo alarde de coquetería. “Adiós, cristiano vanidoso” ―le dije―. Lo dejé inmóvil y asombrado. ¡Vaya sorpresa! Es el hermano de Isabel. Soltó la risa cuando me reconoció. ―Celina, ¿Qué haces así, vestida de monja? ―Quiero hacer saber que las monjas también coquetean. ―Cuídate Celina, Te acusaré ante la madre superiora. De inmediato cerré la ventana y entré preocupada, recordando que soy la preferida de la madre Enriqueta ―la madre superiora― ¡Tantas veces! ella ha perdonado mis travesuras. Recuerdo la vez aquella que encerré a la hermana Amparo toda una noche en un baño, por haberme hecho trotar todo el día, y ella, la madre Enriqueta, como siempre, justificando y perdonando mis comportamientos. Ahora estoy arrepentida. Me quité los hábitos de la hermana, los dejé en su sitio y me puse el uniforme del colegio. Regresaron las niñas y las monjas del desfile. Me encerré en un baño y no se dieron cuenta de mi ausencia. Cayó la noche, encendieron las luces, nos vestimos para dormir. Todas las niñas se acostaron y apagaron las luces. Cuando calculé que todas dormían, cuidadosamente me bajé de mi cama, salí del dormitorio, con mucho cuidado, pisando pasito, para que no chirrearan los pisos, hasta llegar al lugar donde estaba la foto de la madre Hortensia. Sí, Ella estaba allí, ¡increíble! la vi en persona, frente a la foto, casi me desmayo del susto, sin embargo, la llamé con voz baja: Madre, madre, la llamé varias veces  y viendo que no se movía, le toqué un hombro, sentí que me congelaba, no sé cómo tuve valor para tocar su otro hombro, y su cuerpo cayó al piso convertido en bloques de hielo, que poco a poco desaparecían y luego, volvía a verse normal la foto de la madre. Busqué a la hermana Amparo, encargada esa noche de velar el sueño de las alumnas, le conté lo ocurrido y no me creyó. Al día siguiente, la hermana Amparo me ordenó que fuera a la Secretaría, porque la madre Enriqueta me iba a reprender por suplantar a una religiosa, y así fue, la madre me castigó y me amenazó con una exhaustiva investigación. La madre Enriqueta tampoco creyó que yo había visto a la madre Hortensia en persona. Pasaban noches y noches, las niñas y las monjas dormían y dormían. Yo continuaba en las noches viendo inmóvil y en persona a la madre Hortensia, frente a la foto. Sabía que no la podía tocar, simplemente me limitaba a hablar en voz baja con ella. Le contaba lo que hice durante el desfile. Bien sabía ella todas mis travesuras. Yo le pedía perdón. Ya no me asustaba su foto, no me inquietaba su presencia, porque se había convertido en mi confidente, aquella, que con paciencia me escuchaba, me bendecía, y luego volvía a su cuadro donde estaba la foto. Siempre que mis compañeras querían travesuras pensaban en mí, porque les gustaba que las hiciera reír, especialmente Gloria, que era mi mejor amiga. Un día ella me dijo que había visto llegar al colegio una lujosa camioneta, que habían recogido a cuatro monjas y se habían alejado. Supuestamente estarían invitadas a almorzar, por ser las doce de medio día. Aprovechando tal circunstancia, Gloria propuso que nos voláramos del colegio por un rato, con la tranquilidad de que no habría monja que nos controlara, y acepté. Salimos a la calle, dispuestas a divertirnos, con la idea de que pidiéramos cada una un deseo, que se nos cumpliría cuando viéramos pasar a veinte personas con gafas. Paseábamos felices por la calle, contando las personas con gafas, recordando y riéndonos de aquel día que vi sobre la camisa blanca del profesor Antonio un piojo negro que le rodeaba  el  cuello, y que cuando vi  que se le iba a meter no pude contener mi angustia y grité: “Se va a meter, se va a meter” estando en plena clase, y el profesor me regañaba, mandaba que me saliera del salón, pero mi angustia seguía hasta cuando vi que el piojo se le metió por el cuello de la camisa, y  no pude menos que gritar repetidas veces “se metió, se metió” ¿Qué se metió?  ―preguntaba el profesor― ¿te acuerdas? claro que me acuerdo y que tú no te atrevías a decir, pero, que ante tantas preguntas, ―de manera burlona―, no te quedó más remedio que decir “Profesor: por el blanco cuello de su camisa vi correr un atrevido piojo negro, que por su cuello  se  metió” no aguanté mis nervios y por eso grité. ¡Qué gran chiste el tuyo!, nos hiciste reír. A, sí, todas nos reíamos, pero el furioso profesor, no me agradeció, sino, que me castigó ¿recuerdas? Claro que sí, cómo voy a olvidar semejante episodio. Bueno, habíamos contado con mi amiga diez y siete personas con gafas, y nos reíamos a carcajadas recordando lo del piojo, cuando al momento de doblar una esquina, vimos otra persona con gafas. Lamentablemente, esa persona era la madre Enriqueta, ella se enojó y nos castigó durante ocho días, sin recreo ¿te acuerdas? a sí, pero nos divertimos.                             Se acumulaban mis faltas disciplinarias, sin que fueran tan graves. La madre Enriqueta, constantemente me mandaba llamar, para dialogar sobre mis comportamientos, me hacía muchas preguntas: ―Celina, te veo rara ¿por qué te peinas con varias colitas? ―Madre, porque me gusta hacer reír a mis compañeras, ellas dicen que así me veo chistosa. ―Celina, ¿es verdad que has irrespetado al profesor Antonio? ―No madre, es todo lo contrario, le hice el favor un día de avisarle que se le iba a meter un piojo por el cuello de la camisa, y él, en vez de agradecerme me castigó. ― ¿Por qué inventaste que veías en vivo a la madre Hortensia? ―Madre, le juro que es verdad, la he visto muchas veces. ―Explícame ¿Cómo la ves? La primera vez vi a la madre Hortensia, en persona, frente a la foto, y el cuadro se veía vacío me asusté, luego fui al baño y la volví a ver. Me acerqué al cuerpo de la madre, la llamé varias veces, y como no respondía, me atreví a tocar su hombro, mi mano quedó congelada, y sin saber de dónde sacar más valor, no sé cómo me atreví a tocar su otro hombro, y su cuerpo cayó al piso convertido en bloques de hielo, que poco a poco desaparecían, y volvía ella a ocupar su lugar en la foto. Varias noches la he visto en vivo. Me acostumbré a verla frente a la foto, ya no la toco. Ella no habla, sólo escucha todo cuanto le hablo. Sé que es el espíritu de una santa. Ya no me da miedo, ella ilumina mi alma cuando llegan mis penas, y me bendice cuando en las noches la visito. Ella se ha convertido en mi confidente.  ―Celina, creo que tienes en tu cabeza una fantasía. ―Dices, que el espíritu de ella te ilumina cuando a tu alma llegan penas. ― ¿Me podrías comentar alguna de tus penas? ―Sí madre, cuando la vida es injusta, cuando mis compañeras me ofenden, cuando los profesores me castigan, cuando mis padres no me visitan, más otras penas que son de mi privacidad. ― ¿Cómo vas en el estudio? ―Bien madre, ocupo el segundo lugar entre mis treinta compañeras. ― ¿Es verdad que te gusta escribir poesías? ―Sí, es vedad, me inspiro con las actitudes de los profesores, de mis compañeras, principalmente, el aislamiento de mis padres, y mi felicidad cuando ellos me visitan. He querido agregar a mis poemas, música de fondo, he ensayado en el piano, con buenos resultados. ―Pues dile al profesor de piano que te oriente. Me parece interesante que compongas música para tus poesías. Y tus compañeras ¿qué opinan de tus poesías? Mis compañeras aprovechan mi gusto por la escritura, para pedirme que escriba poemas y acrósticos con los nombres de los novios de ellas, así que he escrito poemas y acrósticos para novios que no son los míos. A ellas les molesta que mis poesías sean románticas, quieren que sean eróticas, pero a mí sólo me gusta la poesía romántica, la narrativa y onírica. ―Te felicito, Celina. La hermana Amparo comenta que ha leído dos de tus poesías: “Caminos de la vida” y “El viento” que le han parecido excelentes poesías. Ojalá sigas por el camino de la literatura y que algún día triunfes como escritora. ―Gracias, madre Enriqueta.  Ella ordenó que siguiera a mi salón de clase, y me dijo: “Tendrás que dejar de ser tan indisciplinada, he recibido quejas de tus travesuras, cuídate, no sea que te ganes más castigos”.  “Gracias madre, trataré de cambiar”. El viernes en la mañana, nos reunieron a todas las alumnas en el inmenso patio del colegio donde siempre orábamos antes de empezar las clases. La madre Enriqueta se había enterado de mis travesuras por el hermano de Isabel. La madre estaba acompañada por todo el cuerpo de profesores, Monseñor Peñuela,  los padres de familia y entre ellos mis padres. La madre Enriqueta, se dirigió a todos los presentes con las siguientes palabras: “Se me destroza el corazón al tener que expulsar públicamente de este plantel a la más querida e inteligente de mis alumnas, es inevitable, porque Celina ha irrespetado nuestros hábitos” Mis padres lloraban avergonzados, mis compañeras y profesores me miraban con desprecio. Yo sentía que el hielo me penetraba y a la vez que el espíritu de la madre Hortensia iluminaba mi pensamiento. Entonces, vistiéndome de valor, de manera respetuosa solicité a las directivas que me permitieran pronunciar mi defensa. Me fue permitida. Se escuchaba el murmullo de la muchedumbre; a todos los miré fijamente hasta lograr que no se escuchara ni el más mínimo ruido y dije: No me da miedo hablar. No me da miedo decir la verdad.  Y que tiemblen las autoras de las cartas guardadas en baúles, porque entre el cielo y la tierra nada se puede esconder.  Miedo me daría aislarme, para callar la verdad, y no relatar las increíbles historias que guardan paredes y baúles. Fue interrumpida mi defensa por el profesor de ética, quien impidió que continuara, y, sin lograr exponer todos mis descubrimientos, fui expulsada del colegio bajo el cargo de inmoralidad y calumnia. Hoy, con dos hijos maduros y un compañero que a sus 84 años, todavía recuerda con alegría el día que nos vimos en la ventana del colegio, vivo alumbrada por los tibios rayos del sol, que descongelan el hielo en las nubes y me guían feliz hacia el único destino.    
FANTASIAS JUVENILES
Autor: Lucy reyes  555 Lecturas
PELEAMOS EN LA CALLE- Aquel martes de abril, tu mirada al cielo algo me decía, te alistabas a salir. También yo me alisté, quería acompañarte, sin que me invitaras a salir, y tú, acelerado, abriste la puerta y la cerraste bruscamente, también, lo mismo hice yo, aceleré mis pasos, te igualé y sonreí; aceleraste más el paso, como queriendo ir sin mí. Por tal actitud entristecí, por orgullo me devolví, di la vuelta por la esquina, hasta completar la manzana. La sorpresa nos volvió a juntar, nos encontramos cara a cara, y allí fue, en aquella calle ochenta, cuando descubrí lo que siempre te prohibí: “si me amabas dejarías de fumar. por tu salud”. Trataste de esconder el cigarrillo, giraste tu brazo hacia tu espalda, sin que el humo dejara de asomar por lado y lado, sin palabras, me sentí desesperada. Lentamente, te acercaste a mí, dejando que el humo azul de tu cigarrillo, nublara en llanto mis negros ojos. Después de tal engaño, de nuevo volviste a prometer “no volver a fumar” ¡Cómo iba yo a creer!  Quedaste triste, pensativo y al pasto tiraste tu cigarro (…) con dulce voz pediste perdón. Me devolví hacia mi casa, enojada; tú, también te devolviste, me seguiste paso a paso, queriendo lograr perdón, pero mi desilusión no lo permitía, aunque triste quedó mi corazón. En plena calle quemaste tu caja de cigarrillos: “esto lo hago por amor a ti” –me dijo-- Yo te dije: “Deja tu amor por mí, quiérete tú, que eres quien tiene que vivir tu vida y no te fumes más”.  Quisiste seguir hablando, pero, por tu acostumbrado ataque de tos, no pudiste expresarte más.  En seguida te pregunté, ¿Quién ama más?, ¿Yo, que te prohibí fumar por tu salud, o tú, que me engañaste y seguiste fumando? Se humedecieron tus ojos y yo te perdoné.            
PELEAMOS EN LA CALLE
Autor: Lucy reyes  369 Lecturas
Amigos Textaleros, les obsequio un tema Rock fusión. Autoría de mi hijo Juan Francisco Lozano Reyes (guitarrista) Ojalá les guste.Este es el enlace: https://soundcloud.com/mu-n/hacia-ti 
HACIA TI
Autor: Lucy reyes  655 Lecturas
GEMELOS Ya era hora de buscar arreglo al deteriorado matrimonio de Antonio y Maruja, quienes después de pasar varios años de convivencia se sentían aburridos de la rutina, monotonía, celos de Antonio, malos genios, con sus tres hijos, mayores de diez años, más la diaria cantaleta de Maruja. Parecía insólito arreglar el problema matrimonial con un nuevo embarazo ¿otro hijo? Sí, otro hijo, por consejo de la psicóloga y, se cumplió con gran sorpresa. Sí, Antonio y Maruja tuvieron hijos gemelos. ¿Completaron cinco hijos? Así fue y termino el problema matrimonial, dando giro a una nueva vida, con más hijos, no más rutina ni cantaleta, por el contrario, se despertaron nuevos sueños, amor, ilusión, sufrimientos, sorpresas y nuevas actividades.  Antonio tenía que ayudar a quitar y poner pañales, Maruja se confundía dando teteros, no recordaba a cuál de los bebés le había dado el tetero, dejaba a uno con hambre y al otro lleno. Los otros hijos también ayudaban a arrullar a los bebes, jugaban, peleaban por llevar los coches, les daba asco ver las cacas, se burlaban de ver a la madre enfriando teteros y confundida. Mucha alegría despertaba en la familia los avances de los bebes, cuando empezaron a ver, hablar, gatear, caminar, a ser graciosos. En época navideña, todos eran felices comprando juguetes, ropa, curiosidades, se ilusionaban llenando el árbol de luces, guirnaldas, bolas brillantes de colores, adornos y regalos. Disfrute de exquisitas comidas, cantando villancicos, tocando panderetas, maracas, pitos, mucha alegría, reparto de regalos, destaparlos, verlos y disfrutarlos Pero, desde el nacimiento unos bebes nacen con estrellas, otros nacen estrellados, por desgracia esa diferencia se marcó en los dos bebes gemelos. Uno de ellos recibía menos teteros que el otro. Al momento del bautizo el preferido fue bautizado con un buen nombre, le llamaron Andrés, mientras al bebé que menos tetero le daban, lo bautizaron con el feo nombre de “Pío” Todos consentían más a Andrés, se burlaban de Pío por ser más delgado, menos gracioso, pasaba por desapercibido, además lo apodaban como “El Pío bobo”. Llegado el tiempo de ser estudiantes al par de gemelos les ocurría lo mismo que en el hogar, el consentido era Andrés y, del “Pío bobo” se burlaban, cosa que le molestaba a su hermano Andrés y lo defendía, Pío agradecía las defensas de su hermano tanto en el colegio como en el hogar, sólo contaba con el cariño de su hermano Andrés- Antonio se sentía avergonzado de tener un hijo bobo, pasaba su insomnio planeando la forma de deshacerse de ese hijo, que ya lo llamaban “El bobo Pío del pueblo” causando gran molestia a la familia. Andrés lloraba por las injusticias y burlas que recibía su hermano Pío, sin que nadie se diera cuenta de sus cualidades: ser útil, obediente, mandadero, a veces sorprendía con actitudes inexplicables, por ejemplo: cuando terminaba la noche buena y el año nuevo, madrugaba Pío a ver las calles sucias con papeles de regalo rotos, cenizas y pedazos de pólvora, tenía la paciencia de recoger tanta basura y dejarla en las canecas, luego permanecía unos minutos sentado o recostado en el piso frente a la iglesia del pueblo Paipa. Mientras doblaban las campanas de la iglesia, Pío lloraba, limpiaba sus abundantes lágrimas con las puntas de su camisa, su hermano Andrés lo consolaba, lo invitaba a jugar, pero Antonio, además de maltratar y gritar a su hijo Pío, de no permitir que le regalaran juguetes, lo vivía castigando porque le fastidiaba verlo como bobo recogiendo basuras de la calle y, a punta de rejo lo conducía a la casa. Andrés suplicaba que lo dejara jugar con su hermano Pío, pero, sólo era posible cuando Antonio salía de trabajo a la carpintería.       Los gemelos jugaban con cualquier cosa. Pío inventaba figuras con palitos, con papeles, hacía barquitos de papel, dibujaba muñecos desnudos con un ombligo grande Andrés, también tomaba granos de fríjoles de maíz y lentejas para formar caminitos y figuras, se divertían, sin juguetes, a veces, Andrés le prestaba a escondidas sus juguetes a Pío. La mamá sentía lástima del chico por el maltrato que recibía del papá, le preparaba de vez en cuando algún delicioso platillo y le daba palmaditas en la espalda. Las injusticias con Pío le dolían más a Andrés, que al mismo Pío, porque quería mucho a su hermano gemelo. Cuando Pío veía a la mamá muy cansada, con dolor en la cintura de tanto hacer oficio, Pío, en voz baja, como tímido, pedía a su madre que se acostara y descansara, Maruja se acostaba, dormía y Pío arreglaba la casa, cocinaba y lavaba la ropa, sentía felicidad de ver descansando a la mamá, Pero el papá lo trataba de nena, repetía que ese oficio era para mujeres o para bobos como él…       Antonio observaba el firmamento, veía que cuando las grises nubes desaparecían, aparecía el brillante sol, cuando desaparecía la lluvia nocturna, asomaban los astros, brillaba la luna y las estrellas. Igual pasa cuando desaparecen los seres malos y bobos, aparecen los buenos y los inteligentes, concentraba su pensamiento en la palabra “Desaparecer” Un día desapareció el “Bobo Pío del barrio” sin saberse su rumbo, Andrés lloraba la ausencia de su hermano, Maruja se mantenía atrapada en montañas que desmoronaban recuerdos, tropezaba contra el aire que la seguía, llovían lágrimas de sus ojos, martillaban golpes en su corazón, por remordimientos, por recordar las ayudas de su hijo cuando estaba cansada, los maltratos de Antonio y la tristeza de no haber sido cariñosa con su hijo, tal vez, en un lugar oculto de su corazón guardaba amor por Pío, qué injusta he sido al no valorar a Pío. Los otros tres hermanos mayores nadaban en indiferencia, sonreían recordando al hermano Pío, Andrés reprochaba la actitud de los hermanos y los miraba con desprecio. Antonio se mantenía fresco, aliviado, alegre, enterrando pecados en el jardín de la casa, creyéndose muy inteligente, hábil, prudente, seguro de que todo aquello quedaría oculto, nadie descubriría aquel día domingo en que Maruja y los hijos estaban en misa, mientras él había cumplido su plan ¿cómo fue ese plan? Aprovechó que Pío no fue a misa, lo invitó a pasear, subieron con Pío a una flota que transportaba pasajeros a distintos pueblos y ciudades, se acomodaron bien en la silla de atrás. El papá dijo al hijo la mentira de que iba a comprar mecato para evitar hambre en el camino. Pasaron más de cinco minutos y el conductor del bus arrancó, sin detenerse ante las suplicas de Pío para que esperara al papá. El bus siguió a mucha velocidad y, no se supo que pasó con Pío en su soledad. Antonio se devolvió a casa, sin arrepentimiento, sin lástima feliz de cumplir con su deseo de deshacerse de su hijo, Antonio tuvo suerte de llegar a casa, antes que los que estaban en misa y, con gran desfachatez, armaba escándalo, preguntando por qué no regresaron de la misa con Pío? Maruja y los hijos decían que Pío no había ido a misa, que se había quedado en la casa. Antonio fingía estar enojado y preocupado, siendo la verdad que estaba feliz pensando: brilla el sol, las estrellas, se deslizan bloques de felicidad, la angustia desaparece “bendita sea la desaparición” Andrés recordaba ese muñeco desnudo, con el ombligo grande y cuadrado, pintado por su hermano Pío. Era una de las fantasías de Pío, reformar partes del cuerpo humano, pintaba manos con seis dedos, ojos de diferente color, un brazo negro, otro blanco, una oreja pequeña, otra grande, sus dibujos eran fantásticos, originales, increíbles, despertaban en Andrés el deseo de ver un poco más concretos dichos dibujos y en sus ratos libres, tomaba plastilinas de colores y hacía figuras, de acuerdo a los dibujos de Pío, sentía felicidad de sus obras esculturales. Un sábado en hora matutina mientras Andrés se duchaba, sintió algo raro en su ombligo, ¿dolor? No. ¿Piquiña? No. ¿calor? No. ¿cosquilleo? Si…, hasta le producía risa. Nunca había sentido algo así, como tampoco había sentido curiosidad de mirar su ombligo (…) ¡Cómo! Agachó su cabeza, miró su ombligo y… ¡Vaya sorpresa! Su ombligo también era grande y cuadrado, igual al muñeco pintado por Pío, Andrés sonreía no lo podía creer, tocaba su ombligo y sentía cosquilleo. Por durar tanto tiempo duchándose y riendo, Maruja estaba preocupada, repetidas veces llamaba Andrés, Andrés, Andrés y nada no respondía sólo se reía, la mamá golpeaba fuerte en la puerta del baño, Andrés sintiéndose asustado, no quería contar su descubrimiento, pensando en que despertaba burlas, era mejor guardar el secreto, se cubrió con la toalla, se secó, abrió la puerta, vio llorar a la madre ¿por qué lloras, mamá? Pues hijo estaba angustiada por tu demora ¿y de qué te reías? Andrés no sabía que responder, sólo decía, no sé, espera que me vista, tal vez, después me acuerde, luego pensó: mi madre debe saber lo del ombligo, claro que sí, como no, si ella nos bañaba nos vestía y nos conoce como somos, es decir puedo contarle el motivo de mi risa, después de vestirme, contaré a mi madre que me reía por acabar de descubrir la forma de mi ombligo, que el bobo soy yo y no mi hermano Pío que dibujaba muñecos con ombligos como los nuestros. ¿Por qué seremos así? Preguntaba Andrés a la mamá. No lo sé, era la respuesta de Maruja. Pasaron cinco años. Quizás por aquello de la telepatía, Andrés sentía que Pío estaba cerca a Paipa, -el pueblo en que vivían- y, como por fuerza de atracción Andrés viajó al pueblo de Ráquira, no estaba equivocado, es el pueblo más lindo de Boyacá, es famoso por sus artesanías elaboradas en arcilla, fabrican ollas, jarrones, figuras decorativas. Cuando Andrés llegó a Ráquira, observó gran cantidad de artesanías hechas en barro. En una de esas tiendas de figuras variadas vio un aviso que decía “EL OMBLIGO QUE HACE REÍR” Andrés se sorprendió tanto, que no podía caminar ni hablar, sólo pensaba “Aquí está mi hermano” ¡qué felicidad!, difícilmente podía caminar, poco a poco avanzaba hacia la tienda, muchos autos estaban estacionados frente a la tienda y mucha gente en el almacén, gran sorpresa, Andrés y Pío se encontraron, se abrazaron, lloraron de emoción, Pío dijo a los vendedores: juicio, mañana nos vemos, invitó a su hermano a tomar unas cervezas para celebrar el feliz encuentro. Andrés repetía una y otra vez: hermano casi no te reconozco, has cambiado mucho, te veo alto y gordo, pareces feliz (…) no te equivocas Andrés soy feliz, sufrí mucho en mi niñez ¿Recuerdas que tú eras el único que me quería? ¿Recuerdas mis hambres, las humillaciones y maltrato que mi padre me daba? mi padre me odiaba, me engañó me invitó a pasear y me dejó solo a la deriva ¿Cómo? No entiendo, ¿nuestro padre te dejó sólo?  Cuéntame todo. Tomaban cerveza lentamente, Pío contaba el miedo que sintió cuando el bus arrancó después de haber esperado que volviera el papá y no volvió. Al conductor del bus no le importo, arrancó, siguió la marcha con mucha velocidad, yo lloraba, gritaba papá, papá, hasta que un señor gordo, de rostro colorado, labios gruesos, nariz achatada, bien vestido, pantalón negro, camisa blanca, chaqueta azul y sombrero negro, me dijo: no llore niño, tranquilo cuenta con mi ayuda ¿Dónde vives? El llanto no me permitía responder, el señor esperó que yo calmara mi llanto y me hizo preguntas, mi nombre, mi edad, el nombre de mis padres, le conté que tenía un hermano gemelo, que era el único de mi familia que me quería, que mi papá me odiaba, le conté que yo jugaba con mi hermano y que vivía triste, que lloraba mi desgracia cerca a la iglesia del pueblo. Después de contarle todo, el señor me dijo: “No hay mal que por bien no venga” no vale la pena tu regreso a ese hogar, conocerás conmigo y mi familia la paz y el amor que mereces. Le pregunté, usted ¿dónde vive? me contó que vivía en Ráquira, que a ese pueblo me llevaba, que conocería a la familia y que viviría con ellos y que nada me faltaría, yo le decía que bueno, pero sentía tristeza de no volverte a ver, ni a mi mamá, bueno hermano…para, para… después me sigues contando, “mi papá es mucho desgraciado” ¿dejarte solo? Y como si fuera poco culpar a mi mamá y a nosotros de tu desaparición, mi mamá si ha sufrido mucho tu ausencia, yo también, ¡Qué felicidad este encuentro parece un milagro!, bueno sígueme contando. El señor me llevó a su pueblo, a su casa, me presentó su familia, les contó lo que yo le conté y esa familia de cuatro hijos, dos chicas y dos chicos me brindaban mucho cariñom, exquisita alimentación, me hacían muchas preguntas no sabían qué hacer para tenerme feliz, me preguntaban qué me gustaba, yo les mostraba mis dibujos y les contaba que tú hacías esculturas en plastilina con los dibujos que yo hacía. El señor se llama Vicente, a él le encantan mis dibujos, se ríe mucho de los muñecos con el ombligo grande y cuadrado. Don Vicente tenía dos fábricas de artesanías hechas en barro, me enseñaba la forma como se moldeaban jarrones, masetas, platos, pocillos, adornos como animales, perros, gatos, viejitos, niños, una vez que todo estaba moldeado pasaba a hornos de alta temperatura y todo quedaba lindo. Empezó mi felicidad, me acordé de todo lo que hacías en plastilina con mis dibujos, entonces empecé a hacerlos en barro, los moldeaba como me enseñó don Vicente y el me permitía el horno para lograr figuras en muñecos con el ombligo como el de nosotros y muchas figuras más que me inventaba, quedaban tan lindas que las lucíamos en la fábrica. Se volvió famoso el muñeco de ombligo como el de nosotros, pero don Vicente pensó que mis inventos debían ser exhibidos en una fábrica de mi propiedad, me ayudó a conseguir un local, me regaló uno de sus hornos, logramos completar todo lo que hacía falta, trabajé día y noche para surtir mi fábrica, me ha ido muy bien, pues ya soy dueño de varios almacenes de curiosidades elaboradas en barro, el nombre de los almacenes es “El ombligo que hace reír”. Muchos turistas quedan encantados al ver los muñecos de ombligo grande y cuadrado, tanto así que he sido entrevistado en emisoras, causa curiosidad a los turistas la historia de nuestro ombligo, hasta el punto de que los guías incluyen en la historia del pueblo que en realidad el dueño de las tiendas tiene el ombligo igual a los muñecos. He tenido que mostrar a algunos turistas mi ombligo, cuando lo toco el cosquilleo me produce mucha risa y los turistas compran montones de muñecos para recordar y regalar a sus familiares y amigos. A propósito, hermano, ¿a ti también te produce cosquilleo y risa cuando te tocas el ombligo? Claro que sí hermano, pero tarde me di cuenta, bueno, sígueme contando. No me vas a creer, un tipo hizo muñecos en caucho igual a los que hago, con la diferencia de que el tipo logró adaptar mucha risa al tocar el ombligo del muñeco, es como esos muñecos bebes que los tocan y lloran, pero los muñecos del tipo ríen a carcajada, y ese tipo se volvió rico vendiendo esos muñecos. Una pregunta hermano, ¿no te molesta mostrar tu ombligo? Si me siento incómodo, pero gracias a la incomodidad se multiplicaron las ventas de los muñecos en muchas partes donde quiera que se han distribuido. Pero, Pio ese tipo plagió tu invento, debes acusarlo, no Andrés no importa, prefiero la felicidad del tipo antes que el sufrimiento, uyy hermano tienes corazón de oro, mereces felicidad, ¿Qué más te hará feliz? La familia de don Vicente me adora y estoy felizmente casado con Anita, una de las hijas de don Vicente. Fíjate Andrés, conseguí la felicidad con amor y paz. Sí hermano Pío, felicidad es lo que mereces y tienes la buena vida que no tuviste en tu niñez, yo sufría por todo ello, pero ya comparto tu felicidad. Hermano te invito a mi casa, quiero que conozcas a mi esposa y a candelita, nuestra mascota. También que conozcas mis fábricas y, que mi mamá, mi papá y mis hermanos me visiten, quiero verlos. ¿A mi papá también lo quieres ver? Si creo que ya no se avergüenza de mí, creo que se siente orgulloso de un hijo que lo perdona y que no es “el bobo del pueblo” Es la felicidad que quieres agregar en mí, mas no es completa mi felicidad, falta tu felicidad y la de toda mi familia. Sí hermano, cuando estemos reunidos en familia, compartiendo la felicidad.      
GEMELOS
Autor: Lucy reyes  582 Lecturas
                                                                       Vida                                             Antes de morir quisiera                                          Revivir mis hojas muertas                                      Entrelazadas en vida y muerte                              Revivir a mis seres queridos ya fallecidos                       Revivir mi infancia de niña inocente y candorosa                    Estar hoy revestida de experiencia y conocimientos                            Haber sido, inocente, ingenua e ignorante                                  Estar aquí y haber estado allí.                                      Hoy, sueños y progresos                                     Ayer, Ilusión y esperanza                                              Juventud y vejez                                                           vida.   
EN VIDA
Autor: Lucy reyes  629 Lecturas
NOVELAS Las novelas son importantes, las hay para todos los gustos, románticas, de terror, de fantasía, literarias, policivas etc. Despiertan entusiasmo, alegría, tristeza, ilusión, desilusión, ayudan a distraer la mente, sirven de compañía. Hay personas que no les gusta las novelas, por lo regular a los hombres, no obstante, algunos machistas critican las novelas, pero se mueren por verlas. Cada persona disfruta las novelas a su manera yo las veo así: Viendo varias telenovelas, buenas y malas, me quedan reflexiones, conceptos y comparaciones. Me parecen aburridas las que presentan demasiados conflictos en cada capítulo, sin una pisca de chispa, que todo se resuelva hasta el último capítulo. Sé que los conflictos, los tropiezos, los secretos, los obstáculos, los amores, las maldades, las bondades, la ira, la intriga son importantes en las novelas, pero los conflictos menos importantes se deben ir resolviendo, para que se sienta alegría emoción, agrado y que el conflicto principal se resuelva al final, o se deje abierto, o interrogantes, o puntos suspensivos.  Un ejemplo de novela aburridora es ELIF, son sólo conflictos, una niña sufriendo todo el tiempo, se pierde cantidades de veces, la encuentran y sigue sufriendo, otros niños también sufriendo. Los amores son con chicas buenas y malas, sufren las buenas y gozan las malas, termina la relación amorosa de las buenas, sin razón alguna, triunfa la maldad, matan a los buenos y gozan los malos. Es poco creíble ¿que una hermana aparezca de sorpresa, sin ser reconocida, que llegue a hacer maldades? ¿Qué la abuela y la nieta no se reconozcan? ¿que todo lo resuelven al final de la temporada?, las maldades son continuas, queman mucho tiempo sólo en miradas, en pensamiento, en silencios… Otra novela extranjera que vi, es lo contrario de la telenovela ELIF, es la telenovela “TERRA NOSTRA”, en dicha novela hay conflictos, secretos, obstáculos, pero en el desarrollo de la novela, se van resolviendo y solucionando algunos problemas, dentro de un ambiente lógico, bien resuelto y con buen sentido del humor. Hay tristeza y alegría, reconocimientos y análisis positivos; música, bailes, alegría, sorpresas...  Me pareció interesante esa novela, desde el principio hasta el final. La vi en el canal City tv. Algunas expresiones graciosas, en idioma italiano ¡fantásticas! Algunas novelas colombianas son excelentes, otras buenas, algunas regulares y otras malas, depende de los libretistas, los actores, actrices y directores- Libretistas de telenovelas destacados: Fernando Gaitán, famoso por ser autor de excelentes novelas como, Café, Betty la Fea y otras. Dago García, Mauricio Navas, Julio Jiménez, Bernardo Romero, y otros. Ser libretista no es sólo escribir una historia inventada, es relatarla bien, hacer en cinco líneas el compendio de la historia, luego la sinopsis, la escaleta, la intención, el objetivo, el motivo, el argumento, escenas, parlamentos e imaginar a cada uno de los personajes y sentirlos como propios, ensayando, actuando, corrigiendo, agregando, eliminando, pensando como dejar en punta cada capítulo, el espacio, ser original, imaginativo, buen escritor etc. Ser actriz o actor, requiere estudio, talento, investigación, capaz de imitar, observar al personaje que va a representar, fijarse en los gestos, actitudes, olvidarse de sí mismo y convertirse en una persona diferente, ensayar mucho, aceptar transformaciones físicas como cortar cabellos, adelgazar, engordar, bigotes, pelucas etc. Ser director de telenovelas, bueno no sé mucho, sólo vi personalmente a Roberto Reyes, Director del programa “Padres e hijos” realizando uno de los capítulos, en nuestra finca de Fusagasugá. Me di cuenta de su agilidad, corría de un lado a otro, corrigiendo, enseñando, observando a los camarógrafos, pendiente del arreglo de los artistas, sus maquillajes, sus vestidos, sus comportamientos, actitudes, dando órdenes, midiendo tiempos. Fue muy divertido observar a los artistas y al director, que me pareció admirable. Las mejores telenovelas colombianas han sido varias, cito algunas: CAFÉ CON AROMA DE MUER, BETY LA FEA, PERRO AMOR, LAS JUANAS, EN CUERPO AGENO, PEDRO EL ESCAMOSO, LOS CUERVOS, AGUAS MANZAS Y MUCHAS MÁS. MEJORES ACTRICES COLOMBIANAS: AMPARO GRISALES, MARGARITA ROSA DE FRANCISCO, MAGDA LIDA CASTRO, ANA MARÍA OROZCO, CATHERINE SIACHOQUE, MARGARITA ORTEGA, MARITZA RODRIGUEZ, MARCELA CARVAJAL, TERESA GUTIERREZ Y MUCHAS MÁS. MEJORES ACTORES COLOMBIANOS: ROBISON DÍAZ, ENRIQUE CARRIAZO, MIGUEL VARONI, JORGE ENRIQUE ABELLO, SEBASTIAN MARTINEZ, JULIAN ARANGO, OSCAR BORDA, MARLON MORENO, RAFAEL NOVOA, SANTIAGO MOURE, JUAN FERNANDO SOLORZANO, DANILO SANTOS ETC. PERDÓN POR OLVIDAR EN ESTE MOMENTO A MUCHOS ARTISTAS: FAMOSAS Y FAMOSOS. El tema de novelas, comedias y series dan para mucho comentario, admiro la creatividad, la imaginación y la perfección, las entiendo a mi manera. Cada quien las entiende a su modo.    
LAS NOVELAS
Autor: Lucy reyes  575 Lecturas
Lejos de la justicia Pasará mucho tiempo viviendo injusticias ¿por qué? Porque los delincuentes de cuello blanco se deben favores unos a otros, entonces los agradecimientos entre ellos ponen en peligro el bienestar social, se desliza la corrupción, permanece el silencio y la justificación de la corrupción. Todo funciona con venta de imágenes mentirosas, eso sí que lo hacen bien, contando con ayuda de inocentes o ignorantes, o que saben cómo funciona el sistema de nuestro país, pero se hacen los bobos, porque si destapan las ollas de corrupción corren peligro de muerte con sus familias, o los desplazan, los calumnian para que sean odiados. Parece mentira que existan verdaderos artistas, capaces de vender imágenes mentirosas, lo hacen con tanta perfección que logran dominar y engañar a la gente con amenazas que no son verdad y lo peor es que el poder, lo da el dinero que roban. Es claro que con el dinero compran algunos medios de comunicación, cuyo compromiso es justificar, callar, ponderar a los corruptos con calificativos como, “el fulanito es transparente, es inteligente, no roba, no manda matar, no paga por su auto-secuestro”. Debe ser que pagan bien. Los delincuentes de cuello blanco no son muchos, son más los delincuentes comunes, pero muchísimos más somos los honestos, hay muchos colombianos sobresalientes, inteligentes, capaces de transformar el régimen, pero, por no ser adinerados, pasan por desapercibidos. Lo triste es que mucha gente cree sólo en lo que dicen los medios de comunicación, creen en esas imagines mentirosas inventadas y regalan sus votos, para después sufrir las consecuencias. Por desgracia falta reflexión e investigación, como también ser conscientes de la realidad.
Lejos de la justicia
Autor: Lucy reyes  623 Lecturas
 SeñoresAdministradores de TEXTALE  REFERENCIA: RECLAMO A TEXTALE Lucy Reyes de Lozano, en mi calidad de miembro activo del portal TEXTALE, me permito hacer llegar a sus conocimientos lo inexplicable de mis mensajes, hasta la fecha Noviembre 15 de 2017 mantuve envíos y recibidos, de manera normal, pero, de esa fecha en adelante, mis mensajes, no son recibidos, por mis amigos  virtuales de éste portal, como tampoco recibo mensajes de ellos, por tal razón me encuentro molesta y avergonzada con mis amigos, por no responder sus mensajes, ni recibir los que me envían. De manera respetuosa, solicito a la administración revisar tal problema y solucionarlo. ATENTAMENTE, Lucy reyes
RECLAMO A TEXTALE
Autor: Lucy reyes  411 Lecturas
EN EL RINCÓN DE MIS REFLEXIONES Cuando por vez primera vi en mi nuevo computador videos, que mostraban diferentes opiniones, plenas de libertad de expresión, como fotos, contradicciones, noticias, campañas políticas, memes, estrategias, todo aquello me gustaba, entonces, abrí un rinconcito en mi mente para mis reflexiones y poder expresar libremente mis pensamientos. Empecé por hacer elogios a candidatos a la presidencia, no a todos, sólo al que mejor me parecía, pero… faltaba información, conocimiento, convicción, no debía ser lo primero que se me ocurriera sin antes investigar. Pensé en la democracia en mi país, por ningún lado la veía, siempre hay polarización política, resolví buscar la biografía de cada candidato en google, ¡Vaya sorpresa! La mayoría de candidatos acomodan su inteligencia a sus intereses particulares, nada por amor a la patria, no obstante, hay excepciones, por lo menos no pesa en sus vidas la carga de organización criminal. Tenía en mi mente tres candidatos honestos por quienes votar, estaba indecisa, en fin, elegí al que mejor me parecía y escribí en Facebook las cualidades del elegido, sin entrar al mundo de los fanáticos, puesto que ninguno es perfecto, por malos que sean los candidatos, algo tienen de bueno, a veces exponen razones en las que estoy de acuerdo, igual los candidatos honestos, por buenos que sean, algo tienen de malo, a veces exponen razones en las que no estoy de acuerdo. Los fanáticos no analizan, hacen campañas con odio, con memes groseros, (bueno, algunos son chistosos.) Lo mejor sería que de manera calmada y razonable se argumentara, sin calumnias, sin acabar con la imagen de los honestos, sin mentiras, sin amenazas de muerte a quienes dicen la verdad, que los almuerzos no sean para perder tiempo, que sean soluciones que mejoren las necesidades del pueblo, pero esto es apenas mi sueño, imposible de cumplir. En el transcurso del tiempo las ofensas, las discusiones, la grosería, las amenazas me estresan, me molestan, ver memes demasiado ofensivos y lenguajes groseros, agresivos y vulgares, de nada sirven, ¿para qué estresarme? ¿Para qué enfermarme?, nada gano, sólo resultan enemigos, ni siquiera gana el candidato que elijo. En conclusión: Es mejor vivir tranquila pase lo que pase, en mis manos no está arreglar un país destrozado. Creo que para participar y lograr convencer al pueblo de lo que mejor convenga, se debe estar totalmente empapado de cómo funcionan las actitudes gubernamentales, sus fallas, aciertos, sus errores, lo que callan, quienes son, si tiene antecedentes desconfiables, si hacen montajes, si son honestos, si son deshonestos, no es fácil saberlo, pero poco a poco algunos van descubriendo, no yo. Habrá otras personas jóvenes, con buenas oportunidades de investigar y destapar ollas podridas. Por mi parte cumpliré con investigar a los candidatos y dar mi voto por el mejor. Por ahora pienso que la guerra es guerra y todos son iguales. Bien dicen “Que el pueblo merece el gobierno que tiene.” Otros temas llegarán al rincón de mis reflexiones, como reconocer que no todos en mi país son personas malas, hay mucha gente buena, inteligente, exitosa, maravillosa, son la gran mayoría, gente que son orgullo de la patria, sobre los cuales me referiré en otros textos. Por ahora será esperar que no vuelvan trices los acuerdos de paz, que los inteligentes, que son bastantes lo impidan.
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