• doris melo
dorisan
Doris Melo Mendoza, Ph.D. ( República Dominicana,1948) es una persona sencilla, tranquila de rostro amable capaz de inspirar confianza entre sus amigos y conocidos.
Además es poeta y ensayista y cuentista. Catedrática en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, en La facultad de Estudios Generales, Departamento de Humanidades, donde actualmente dicta cursos sobre Cultura Griega Arcaica y Clásica; cursos sobre el periodo que corresponde a La Edad Media y el Renacimiento. Además es profesora en Caribbean University donde dicta cátedras sobre literatura y géneros literarios y otros cursos de español y gramática . Ha sido profesora conferenciante de la Universidad Metropolitana ( UMET) donde dictó cursos desde 2005 -2013 sobre Literatura Puertorriqueña, Literatura Hispanoamericana, Géneros Literarios, Redacción y estilo y Español básico y avanzado.

Obtuvo grados de maestría en Arte y Estudios Hispánicos (2004) Y un doctorado en Literatura Hispanoamericana con especialización en teatro hispanoamericano y caribeño en el (2011). Todos de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras.
Por otro lado recibió el grado de Licenciatura en psicología clínica (1975) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. República Dominicana.
Ha estudiado concentraciones en Arte e historia del arte: pintura, grabado,( litografía, xilografía e intaglio, arte mural ( gran formato de dibujo, experimentación sobre papel, diferentes técnicas de pintura y dibujo y escultura. Idiomas; francés, italiano, portugués , inglés y latín. Estudios que ha realizado en la Universidad de Puerto Rico desde (1992 al 2011).

Ha publicado crítica literaria Mito y tragedia en el teatro hispanoamericano y dominicano del siglo XX. (2011) y los poemarios Solo de pasión soledades y otras ausencias (2010), El olor de la palabra rota (2011) Rasgada Memoria(2012). También ha publicado artículos de crítica literaria, teoría literaria, comentarios de cultura, en antologías, colectivas, catálogos, revistas profesionales y virtuales tanto en Puerto Rico como en el exterior de la isla.
Sus libros más recientes publicados en la red de internet.
Poemarios En el desbordamiento de tu ausencia (2013), Entre sábanas arropadas de silencios (2013), Deambulando entre las horas (2013), Cómplices mundos de papel (2013) La melancolía de lo efímero (2013) Aliento de Salitre (2013) Inventarios de silencios…(2013). Rituales de identidad. (2013) Textos de crítica literaria. La novela de la dictadura: La narrativa dominicana del siglo XX. (2013)
(2013), cuentos como “Cosas del General Rafael Leónidas Trujillo: Benefactor y padre de la Patria” (2013). La otra mirada … collage de historias fragmentadas: relatos. (2013) ensayos . La balada de Alfonsina Bairán: sus mundos alternos en la dictadura de Trujillo.(2013), Mundos posibles y transgresión carnavalesca en El Obsceno pájaro de la noche de José Donoso.(2013). Entre otros editados y aún no publicados en la red.
  • País: República Dominicana
 
      Lo perdido quizás no se encuentre en ilusiones utópicas ni en silenciosas aguas… cuando los vientos  soplan a la deriva hacia el vacío  de lo insensato..   Como inmigrante sin papeles, debo marcharme sin redimir este presente que se me escapa, en un deambular, por miedo a la impotencia. ¡Endemoniadas sombras que arropan mis mundos!   Como gacela de sombras en un pantano fétido,  abrumada de pesares y  sin fuerzas...  desteñida, de volar sin rumbo como acuarela solitaria  a la espera de nadie.      Desnudándome de mis nombres,  escapando al dolor de las palabras entre charcos de sombras y un collage  de sensuales  volutas lúdicas  eróticas,  las Ménades  me invitan  a sus lúdicos juegos  compartir al conjuro del fuego, sin lenguas ni palabras Como banquete clandestino  que se desgaja…   Otreras promesas…  mal para mi carne  Soslayando esos mundos utópicos  que me empujan para  asomar su rostro al afuera.   Raídas preguntas sin misterios, Fuego compungido, lacerada historia… Entonces se evapora la inercia, se marcha  por un jardín de sombras con sus sueños enredados en el pelo, allá por el atardecer ¡Oliendo las sales de tu ausencia…!
 Cuando se improntan los sueños,en un mutismo gregorianosalgo a pasear mis memorias inquietas, trocándolas de luz, tras ese olor a jazmínque violenta cualquier sueño, buscando en su entornola perfección de lo sublime,cuando los colores de la imaginaciónse hacen presentes con artificio …Camino lentamente descansando la mirada en las casas antiguas que adosan su estructura, parcas y orgullosas.que violentan la mirada durante el díacon su bullicio y sensualidad vacía… y sus calientes colores caribeños, barrocos balconesdonde cuelga el espíritu de cada ser que vive en su interiorseco por falta de aguao florido, de enredaderas y helechos…En su interior, afanes, amores, desamoresfantasmas con historias que pululan en los pasillos y zaguanes,pero la noche las convierte en mansas paredes tristes y opacas en donde callan sus sombras.Camino resueltapisando para no ser escuchadahasta subir un largo trecho, para perderme en la calle San Sebastián, y contemplar su entorno a deshoras ,basura en las aceras, cajas con desperdicios podridos,fétidos olores se destilan , desechos de botellas de licores¡el paso de otra noche por terminar!. subo , bajo por la calle de la luna,a deshorasen ese silencio que me convoca …con sus calles impregnadas de azufre, gris fétidos olores en los zaguanescon sus ruinas desdentadasViejas estructuras sin puertas ni ventanasque efluvián olores ocre desatinados ..es el sudor de la muerteNoches silenciosas donde deambulan cansadosHombres y mujeres sin casa, sin familia , sin espíritu,arrastrando sus tiestos, sus miserias, su miradaUn pedazo de cartón y alguna manta raída y sucia,Con sus ruedos desprendidos como el almacolgándole el espíritu que le queda de un hilo.son historias que intuyo como propia.Es la piel vituperada, pisoteada y masacrada,Degradada, abandonada a su destino… Clarividencia , perspicacia, que con sutileza se observan en otros mundos, los de afuera Con sus mismas historias en la piel que es la nuestra resistiendo esa levedad de lo que somos … Doris Melo Mendoza.Derechos reservados.marzo, 2013
  Si te preguntan por mi alguna tarde Diles que me fui lejos, a rumiar mis  miserias Caminaré descalza  por parejes inhospitos ,hacia un espacio sin tiempo, donde no existan las horas, ni calendarios molestos,   Partiré soñolienta , sin equipaje ,  Liviana, Y envolveré mi cuello en un pañuelo de gasas.   Allí, donde solo existen las sombras, tenebrosos fantasmas que han pagado su óbolo para cruzar el río , errantes y fragmentados de espíritu .. . como yo.   Allí, donde el oro no vale lo que pesa, otros mundos … me esperan cuando cruce el Aqueronte.   Me subiré de nuevo en la barca de Caronte  pagaré su silencio . sin rabia y sin  recelos   me cruzará,  por esas aguas profundas y turbias  descenderé en el Hados, Con todos esos cuerpos agotados…como yo.   Nadie preguntará por ellos, abandonados a su triste destino sin atisbos ,  en esta realidad , yo , como ellos , náufraga, seguiré sin destino con este cuerpo derruido por la pena .   y preguntaré  a esas sombras sin rostros cómo se siente ser mármol, en la ruina del alma ¡Cuanto pesa mi exilio!  
Cuanto pesa mi exilio
Autor: doris melo  232 Lecturas
Atisbar tu rostro…   Sucede que me asombro de pensar Que ha sido de mi vida,  que ya no estas agasapado entre las sombras…   Me cuestiono y te pienso  pero ya…  ni  atisbo a dibujar tu rostro descarnado,  tus ojos grises con la misma mirada absurda de antaño perdida y ese vacíedad insoportable de tus últimos años   Ahora,  sucede que después de tantos siglos  sin  acertar verdades Sucede, que me canse, ¡ y ya no pare más esta agonía!   Me cansé sí, me cansé  de endiozarte con mentiras Para blanquear tu historia que también fue la mía con el  desden implacable que destierra la cordura.
Atisbar tu rostro.
Autor: doris melo  198 Lecturas
    La palabra , esa vieja mendiga que penetra discreta, Desnuda y descalza, Violadora de afanes. Y yo, la observo distanciada y discreta Pero ella se da cuenta  y me engaña  elocuente.   Entonces, se marcha lejos sin trapos ni  maletas con sus historias en el ruedo de la falda dejandome sola Restregandome al vacío.
La palabra...
Autor: doris melo  208 Lecturas
  Huérfana, en el recurso de los males la palidez de la tarde se pierde en un mar de sentimientos, azulmente, silencioso y solitario y yo aquí…como las azucenas, mintiéndole a la soledad. Con su fragancia noble de intimidad, desnudas, maullando el desconsuelo entre sábanas que cubren el silencio desvaneciendo sus miedos en el ego turbado por el tiempo allí, entre las sombras de seda, sin prisa inhalando el eco de tu voces indecisas sin decir nada… 
Silencio.
Autor: doris melo  186 Lecturas
Cuando el amanecer caduca antes de tiemposalgo a pasear mis tristezas desgarradascon asustados sueños paranoicosenredados en el pelo,o en las volutas de un último cigarro Sentada en cualquier parquedistraída, mirando las farolascomo en el limbo.apalabrada de placeresque  se absorben en el tu a tu… Razón que roza el desvaríoy la palabra desencantoen la  penúltima  brisa de un otoño reciclado.y ese deseo de vivir que hay en míal que me niego y contesto que  no quiero… No existen los atisbosque me insisten a trocar estas tristezasen otras  menos tristes… He  intentado muchas vecesquebrar estos espejos que me miran,me hipnotizan,inquisitoriamente me juzgan ,distorsionándomecomo a una de esas viejas de Donoso,en la casa de la Chimba… Pero detrás de mi,yacen mil sombrasy finaliza todo lo que nos oculta el vacío,mientras en  las luces  desdibujan los cronopiosde  Cortázar..
  En ese todo irreductible que orilla el horizonte soñoliento, cuando la tarde preconiza embozos cansada de vagar , como un limbo Voy por este mundo insomne apremiando el disimulo que cuece los sentidos. Desde este verde quejumbroso Como la casa del olvido sin rumbo, prologando este devenir golpeando la frente del silencio. Alargando mi agonía al ritmo del eco del viento hasta el soplo final, el último aliento de la nada… tejida de palabras , rescatando metáforas ungidas zurciendo esta tela de recuerdos desgastada , como ermitaña ciega remendadora de entuertos con el sudor desvelado hasta el cansancio ¡¡tantos escombros se azulan a la caída de este otoño !! como los años que he vivido… Doris Melo Mendoza
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Destinos inacabados
Autor: doris melo  251 Lecturas
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Soñando
Autor: doris melo  180 Lecturas
   Ese fulgor que nace de tu boca madura, gastándome la esperanzacon tu recua de palabras inventadas, y ese oleaje de miradas, Con las que me seduces a seguirte, quién sabe donde en este alicaído trance lúdico al que me condenas, cuando  ventanas impacientes, ya cansadas de esperar mudes tu estilo encienden otros tiempos ...que circulan entre apagados matices de azules del pasado.   Es tu voz quemadura insensible,                                    La que en mis mundos internos  te piensa como estupefaciente al oído, sin tregua me convocas.   No te quedes sin sueños… escucho susurrante Vivo despierta, desgreñando mis mundos al intemperie, te contesto. Con la música que operan los cangrejos en su vaivén Con los ojos bien abiertos, de par en par ¡hasta la esencia primigenia del próximo mundo…! Hilvanándome por entero en el hilo místico del silencio.  tras la ventana empañada, donde se develan todos los estigmas .   cuando las palabras se agotan, ante la displicencia de tu falso ego.Doris Melo
 La estética postumista.   El signo poético postumista esta relacionado con las preocupaciones dominicanas y los problemas que asume el poeta al tratar de expresar esta vivencia. Hay entre los postumisas una preocupación por las innovaciones métricas. Los postumistas se unen en  la búsqueda de una expresión, que rompa con las limitaciones del colonialismo mental, existente en las producciones poéticas de la época. El postumismo no pone límites, su falta de exigencia es uno de las fallas que más se le ha criticado. Existe una diferencia entre el vanguardismo que surge en Hispanoamérica y El postumismo. El vanguardismo, es una actitud del pensamiento, mientras que el postumismo es un estado del espíritu. Es inconcebible pensar, que una poesía brote de la nada y tampoco la poesía postumista lo hace,  a pesar de lo que  señalan algunos críticos.   Por otro lado, es importante señalar que la lírica dominicana postumista no se enriquece con las renovaciones técnicas que ofrecen sus contemporáneos. Los poetas dominicanos, se mantienen al margen de los acontecimientos mundiales.    Los postumistas están inmersos en sus vivencias, en lo que conocen, al pasado caduco en 1920 de la poesía. Al cerrarse las posibilidades ajenas a su mundo, El Postumismo cae, en el provincialismo evidente y en detalles significativos como la falta de ortografía en la escritura de nombres clásicos como el de Shakespeare, y Goethe. No obstante sus fallos, el Postumismo ofrece criterios vigentes en la poesía contemporánea universal. La poesía Postumista se nutre de una variedad de dominicanismos, regionalismos y elementos del habla popular. En la poesía postumista se instala la realidad dominicana, que aparece con toda la sencillez de su lenguaje, con el color de sus frutos y con la peculiaridad de su vivencia. El mundo poético postumista, se caracteriza, por la fusión de lo material y lo espiritual. El poeta postumista se ve obligado a integrar la esencia sublime, a la vez que humilde, de la vivencia dominicana a los artefactos verbales. El poeta postumista se enfrenta ante los valores heredados de la poesía europea. Este enfrentamiento se manifiesta, muchas veces en la adaptación de tópicos y preocupaciones universales a la realidad dominicana. En el poema postumista el poeta plasma las preocupaciones dominicanas y trata de expresar esta vivencia. Veamos un poema de Moreno Jiménez: Viacrucis Charcos de agua mugrienta. Sahumerios  de incienso para ahuyentar los malos espíritus Palmas y sol. Vírgenes Por rubor de la vida.  Escolares carudos. La dueña del ventorrillo mima sus piñonates. El marido en el patio rasca el filo a la leña. Si te haces sacarrona los guineos se te pudren. Una vecina sale a yantar. El cielo anuncia que va a llover Tengo alas Y parece que no las tengo.   Nuestra primera impresión es que estamos ante la presencia de un cuadro cotidiano tropical, sin embargo, una primera lectura nos presenta una incompatibilidad entre el título y el texto. El título, nos remite a una preocupación religiosa.  Durante la semana santa se práctica el Viacrucis de Cristo.  De primera intensión uno pensaría que el poema trata de preocupaciones metafísicas. Sin embargo el primer verso nos indica otro tipo de preocupación: “Charcos de agua mugrienta.” Luego nos recrea con un cuadro típico de lo cotidiano, los piñonates, esos dulces de coco y batata que son parte de la dominicanidad y del trópico, los guineos, la preocupación tranquila del diario vivir. Al final del poema el hablante se expresa diciendo que tiene alas y parece que no las tiene. El poema se abre y se cierra  señalando algo más allá de lo que aparece en el. Podrían considerarse Los charcos de agua mugrienta es la aceptación de aguas estancadas, mugrientas. Los charcos son manifestaciones de la vida, del camino, del Viacrucis que deben llevar los pobres para ganarse la vida. La fusión del mundo material y el mundo espiritual encuentra otra variante en los sahumerios de incienso para ahuyentar los malos espíritus donde se presenta de nuevo el tema de lo religioso. El humo recalca el contexto religioso junto al Viacrucis. El poema continúa y sigue desarrollando el paradigma de la vida de los humildes. Los guineos  que se te pudren pueden obligar a que se viva en un charco mugriento. Piñonate, ventorrillo, guineos, también son elementos de esa realidad dominicana humilde. Viacrucis, es el mundo del poeta que sufre un verdadero viacrucis porque sabe que su poesía no se reconoce como tal (tengo alas y parece que no las tengo). Los estudiantes carudos, se nos manifiestan como la variante de un poeta que debe soportar la crítica de los académicos que sin saberlo se atreven a expresar sus opiniones. El poeta ve el futuro bastante turbio recordemos las aguas mugrientas, por eso el cielo anuncia que va a llover Otro poema de Moreno Jiménez  es La ceiba de mi barrio o el sincretismo dominicano. Moreno Jiménez se propone poblar los bosques, la poesía dominicana con los frutos de su tierra. La ceiba se convierte en material poético.   La ceiba de mi barro La ceiba centenaria que da sombra a las plantas, Que da rocío a los niños; Que pone su halo de espera sobre los caminantes; Es buena, fuerte, mansa; Por su actitud es virgen, Por su experiencia anciana. Nadie que a su pie llega se aleja, defraudado. Es el alivio y la recordación de la comarca.   El poeta establece el lexema “ceiba” como parte del léxico poético postumista. El árbol es el símbolo de las tradiciones de la esencia de ese pueblo. A un nivel mimético el poeta le rinde culto a este elemento de la naturaleza que parece persistir a través de los años. Eternamente joven, eternamente sabio.   Los independientes La década de los treinta marca un momento de angustia para la humanidad. Es una década que nace con la bancarrota económica mundial y concluye en la segunda guerra mundial. Se viven momentos terribles. Es la época de las grandes dictaduras, de los terribles campos de concentración y de la invención de la bomba atómica. Santo Domingos sufre sus propios momentos amargos con la destrucción de la ciudad debido al ciclón de San Zenón. La destrucción de la ciudad por el ciclón, inaugura también el comienzo de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, quien se instaura en el poder por un periodo que durará treinta y un años. En medio de toda esta destrucción y accidentes políticos, estos jóvenes intelectuales  dominicanos  se encuentran perdidos ante el mundo que les ofrece poco. Buscan en sus raíces la respuesta y la inspiración espiritual que necesitan. Los escritores de este momento se caracterizan por un deseo de libertad de expresión individual y autóctona. En este grupo se distinguen tres grandes poetas importantes que corresponden a este momento. Héctor Incháustegui Cabral, Manuel del Cabral y Tomás Hernández Franco. En la ciudad de La Vega, en el interior del país, se forma un grupo de jóvenes poetas que pretenden dejar su marca en la historia literaria dominicana. Los nuevos siguen los preceptos postumistas a lo que se agrega un enorme deseo de originalidad. Los nuevos no tienen una estética definida más allá de una insistencia en una noción bastante vaga de la originalidad. Sin embargo este grupo no logra desarrollar sus aspiraciones  pues, a raíz de la publicación del poema Proletario, de Suro, se ve forzado a cesar sus reuniones. El poema de Suro ofendió las autoridades, era una profecía de un futuro comunista para el obrero latinoamericano.  Según Manuel Rueda y Lupo Hernández: ”la labor poética de Suro resulto seriamente afectada con la desintegración del grupo, silenciándose una voz que pudo haber llenado un papel importante. Antología panorámica. (443) Héctor Incháustegui Cabral, Manuel del Cabral y Tomás Hernández Franco son considerados los tres grandes poetas independientes de la década de los treinta en la literatura dominicana. Estos autores comparten la creencia de que su poesía se debe nutrir de los valores  y las preocupaciones nacionales. Héctor Incháustegui  Cabral en su primer poemario, Poemas de una sola angustia que publica en 1940, nos presenta un signo poético que se caracteriza por su inestabilidad. Es un signo que ofrece información para inmediatamente cancelarla. Su poesía refleja una gran carga de angustia y futilidad. En su poema Canto triste a la patria bien amada, Incháustegui Cabral se enfrenta a la realidad verdadera: la ruina en que se encuentra la patria. Este poema desmitifica la creencia de que en los pasados monumentos  podemos ver el futuro prospero y glorioso.  De la patria. Manuel de Cabral se enfrenta también ante los mitos establecidos en la sociedad. Su signo, no obstante, “señorito educado afuera“ despliega toda la riqueza de la tradición y de las rupturas contemporáneas a la vez que se viste con los colores y se recrea en el olor, a una tierra auténticamente dominicana. Señala Mónica Mansour que la poesía de Cabral inclusive aquella que trata la música, la sensualidad, la danza no está escrita en imágenes o estructura popular; su poesía es culta, las imágenes rebuscadas, no para asombrar sino para herir en lo más profundo  de la conciencia y el sentimiento. Compadre Mon,  de Manuel de Cabral como veremos se convierte en icono del deseo del artista dominicano para crear un personaje épico netamente dominicano. En Compadre Mon el signo adquiere movimiento. Las imágenes, el metro, los juegos fónicos y los conceptuales, marcan el texto  de la intensión del poeta de motivar el lenguaje y romper con su arbitrariedad. Bajo tu potro es un juguete el llano, Bajo tu potro tan dominicano Que le sirve de espuela la corneta, Y vuela más que la guinea inquieta Que en las plumas se pintan municiones Para robarle el blanco a la escopeta.   Mucho más me penetras y perduras Cuando desgranas tus aventuras Ante el espanto de la llanera Que puso al cuello de los soldados El amuleto como trinchera.   Que bien recuerdo tu apretón lejano: Un corazón se te volvió la mano:   Se me quedo tu azúcar en la hiel, Como a los negros cuando cortan cañas Que se les queda en el machete miel Y se agiganta mucho más tu historia En la alcancía de la memoria Loro de los refranes, triunfo de las mujeres, Cuando volando las cabalgaduras, Eran sobre las lomas y las llanuras Un tiroteo los amaneceres.   Hoy lo que rueda, viejo Mon, es rueda: Asoma la vitrina en las vitrinas De los ojazos de las campesinas, Y bajo la moneda El alba de su falda se les queda...   Mira una cruz como se pierde al vuelo: Enredada en la hélice Se va la carretera por el cielo.   Más hoy, compadre Mon, también se va tu llano Míralo en el bolsillo del norteamericano...   Pero no todo se va … Se queda Como el cielo en el río lo tuyo, lo sencillo, Porque no todo cabe en el bolsillo… Porque no tiene tamaño la moneda.   En compadre Mon. Se percibe que el hablante trata de establecer un diálogo con el pasado. Se dirige a una persona ausente y discurre sobre una situación que está ya cambiando.   En una segunda lectura podemos leer que se trata de un instante de muchos en el que el hablante en el primer verso establece donde tiene lugar la obra: el llano, sometido a los caprichos de un potro. El potro es un animal joven que nos remite a la adolescencia, a la alegría y los juegos juveniles. Potro dominicano define e identifica el origen del potro. Este potro además se mueve, su motivación es la corneta, (el sonido). Por otro lado el potro es signo de sensualidad. Recuerda el apretón lejano, algo sucedió en el pasado que recuerda con  en que la mano se le volvió un corazón, temblaba de emoción. El azúcar se le quedo en la hiel,  asociación de lo dulce con lo amargo y luego nos acerca al símil de los negros cuando cortan caña. La historia  de esa amante crece, se agiganta en los recuerdos que guarda en la alcancía de la memoria. En su conversatorio con el Compadre Mon la voz le dice que lo que rueda. Es rueda, es decir que es un círculo  que gira y que se pierde en el vuelo. La voz lírica se refiere a un presente Hoy, le dice al compadre Mon que no todo se va en el bolsillo del otro, el norteamericano. Se queda lo sencillo, lo menos aparente, la dominicanidad, es lo más grande y esta, no cabe en el bolsillo de nadie, no se puede vender El potro entonces con alas (vuela más que la guinea inquieta)    La poesía sorprendida:   Al llegar a la década del cuarenta la antigua ciudad de Santo Domingo de Guzmán ha sido sustituida por el nombre de Ciudad Trujillo. En honor al dictador y sus calles y parques principales bautizados de nuevo, honran a los hijos y parientes del Generalísimo. Las costas caribeñas infectadas de submarinos alemanes, no permiten que se olvide que en un lugar no tan remoto el mundo se desangra en una lucha violenta.   La dictadura trujillista se encontraba en el apogeo de su poder y su gobierno controla todos los aspectos de la vida dominicana. Se vivía un clima espantoso y un momento verdaderamente difícil, en particular, apresa el intelectual dominicano, que no puede escapar de este ambiente de opresión moral y material. No obstante, los primeros años del decenio se caracterizan por una incesante producción literaria de obras de primera calidad como Poemas de una sola angustia, Compadre Mon, Trópico negro, y Yelidá El mundo dominicano en esta época recibe el estímulo de una colonia de republicanos españoles exiliados que se integran a la vida cultural del país. Entre ellos se destacan Vicente Lloréns Castillo, catedrático de filosofía y literatura española, discípulo de Menéndez Pidal  Segundo Serrano Pónsela, poeta y editor de la revista Panorama en Santiago de los Caballeros y colaborador a La poesía sorprendida. Alberto Baeza Flores y su importancia en las letras dominicanas. En el 1843, Baeza Flores llega a la vieja capital colonial como agregado a la Delegación Chilena. Trae consigo un gran entusiasmo y una colección de revistas  y manifiestos surrealistas que está ansioso de compartir. Baeza Flores asiste a una de las conferencias de la Sociedad Alfa y Omega y logra entablar amistad con el joven poeta y estudiante de medicina Mariano Lebrón Saviñón, poeta negrista. Baeza quedo profundamente impresionado por su juventud y la calidad de sus versos, se acerca a él.  A partir de ese momento impulsados por un profundo interés en la difusión de la poesía, deciden dar una  lectura de poesía a dos voces en la Sociedad Alfa y Omega. Es a partir de este momento en que la poesía dominicana a través de esta generación de poetas comienza a abrir sus puertas  a las literaturas europeas. Ya los grupos La Cueva conocen la poesía de la generación del 2 y hay un vivo interés en el romance. Varios entre ellos Mariano Lebrón Savinón leen el francés y el inglés y su biblioteca necesaria incluye los maestros franceses simbolistas y los surrealistas. La poesía sorprendida se percibe como producto de preocupaciones internas e individuales. La esencia poética, además, se le escapa a la palabra que muchas veces debe permanecer muda para poder recogerla. Entonces los poetas comienzan a preocuparse por las limitaciones que ofrece el lenguaje. Desde el principio los sorprendidos presentan una estética que se aleja del postumismo, preocupado desde sus orígenes por establecer la naturaleza poética de los elementos  y el habla más humilde dominicana. La Poesía Sorprendida publica su primer número en octubre de 1943. Desde su nacimiento la revista declara su intención de abrir las puertas de las letras dominicanas a la tradición literaria mundial Estamos por una poesía nacional nutrida en lo universal, única forma de ser propia; con lo clásico de ayer, de hoy y de mañana; con la creación sin límites, sin fronteras y permanente; con el mundo misterioso del hombre, universal, secreto, solitario e íntimo, creador siempre. Estamos contra toda limitación del hombre, la vida y la poesía: contra todo falso insularismo que no nazca de una nacionalidad universalizada en lo eterno profundo de todas las culturas: contra  la permanente traición a la poesía y sus permanentes traidores por corta visión. La revista dura casi cinco años en los que se publican veintiún números, caso ya de bastante mérito dentro del ambiente cultural hispanoamericano de entonces donde pocas revistas obtienen esa longevidad. Según Anderson Imbert, La Poesía Sorprendida es el acontecimiento cultural y literario de la década de los cuarenta en la vida dominicana. En ningún momento hasta entonces ha tenido la literatura dominicana esa relación sostenida con las literaturas de América. Pedro Salinas y Andrés Bretón se detienen en la isla  entusiasmado por la labor de esos jóvenes  amantes de las letras que luchan por mantener su espíritu. Los sorprendidos reciben también el Tercer cántico de Jorge Guillen que publican en la colección “El desvelado Solitario” en septiembre de 1944 y que se reparte junto al número doce de La Poesía Sorprendida. Reciben además carta de Juan Ramón Jiménez en la que afirma interés en la labor de los jóvenes y solicita los números de las revistas publicadas. Además de poner la literatura dominicana en el mapa literario del momento, los sorprendidos trabajan para fomentar el interés  y la difusión de el país no sólo de las letras dominicanos sino universales. Se ofrecen veladas y lecturas poéticas en salones y parques.   Los poetas dominicanos en La Poesía Sorprendida. Son: Rafael Américo Henríquez (1899-1968), Manuel Lanes (1899), Franklin Mieses Burgos (1907-1976), Aida Cartagena Portalatín (1918-) Manuel Valerio (1918)  Freddy Gatón Arce (1920), Manuel Rueda, (1921), Mariano Lebrón Saviñon.(1922), Antonio Fernández Spencer (1922).  Entre los poetas sorprendidos destacaremos los que consideramos de más relevancia dentro del grupo: Franklin Mieses Burgos forma parte de la dirección de la Poesía Sorprendida desde su concepción a la clausura. Su casa llegó a ser “La casa de La Poesía Sorprendida”. Sus poemarios: Clima de eternidad y Sin mundo  ya y  herido por el cielo. En 1951 Brigadas Líricas de Montevideo. Aída Cartagena de Portalatín. La voz femenina de La Poesía Sorprendida Conocida como la Ilustre escritora. Nació en Moca, República Dominicana en 1918. Poeta, novelista y cuentista. Dio a sus escritos un impulso de contenido lírico. Egresada de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y diplomada en Artes  de la Universidad de Lowrce, de París. Siempre vivió comprometida con la vida literaria dominicana  Aída Cartagena de Portalatín publicó de poesía: Víspera del sueño, Del sueño al Mundo, Mi mundo el Mar,  Una mujer está sola.  Llámalo verde Novela Escalera para Electra, La tarde en que  murió Estefanía. Ensayos. Cultura Africana Rebelde con Causa, Narradores dominicanos. En 1961 crea Brigadas Dominicanas y La Colección Baluarte en las que emprende la tarea de hacer conocer la literatura de protesta al gobierno de Trujillo. Pública Vísperas del sueño. Del sueño al mundo y Llámalo verde en la colección  El Desvelado Solitario de Poesía Sorprendida. En la Colección La Isla Necesaria aparecen sus obras Mi mundo  el mar, José Vela Zanetti y Una mujer está sola.  Brigadas Dominicanas publica sus obras Escalera  para Electra y La voz desatada.  Murió en Santo Domingo  el 3 de junio de 1994. Manuel Rueda, nació en San Fernando de Monte Cristi, el 27 de agosto del 1921. Pianista, poeta, ensayista, dramaturgo, músico, crítico, folklorista y en el género lírico, excelente sonetista. Rueda, artista sumamente versátil es colaborar en La Poesía Sorprendida  a la vez que celebrado concertista. Ha publicado una obra muy extensa  que incluye: Las noches y Tríptico 1949, Santiago de Chile: Las noches, 1953, Colección La Isla necesaria: La trinitaria blanca, Premio Nacional de Literatura, 1957 La criatura terrestre, 1966; Adivinanzas dominicanas, 1970; Conocimientos y poesía en el folklore, 1971 y otras. Lleva el tema negroide a su creación “Cantos de la frontera”, extenso poema publicado con el cuaderno “La Criatura Terrestre”. Insertó en la poesía un “tema modular” hasta ese momento sólo tratado por pensadores políticos y sociólogos y que atañe a la esencia misma de la nacionalidad dominicana, los motivos negroides, son sustancias de profunda meditación, pero con cierto aire esperanzador. “Cantos de la Frontera” viene a ser en la poesía dominicana “Un Muestrario de Poesía Social”. En sus obras Rueda revela el paisaje, la tragedia, la aridez la soledad y el desamparo de su norte natal. Además ha incorporado a la Poesía Dominicana una nueva y variada temática que es recogida y continuada por poetas más jóvenes. “Visita a un centenario abandonado” abarca la interpretación de temas religiosos y mágicos, así como otros destinados a iluminar nuestra más intima realidad. Manuel Rueda es también uno de los fundadores del Teatro Moderno Dominicano con su obra “La Trinitaria Blanca” por la que merece el premio de teatro en 1957. Varias de sus obras han sido representadas en el extranjero. Fue miembro de la Academia Dominicana de la Lengua, condecorado con la orden de Duarte, Sánchez y Mella, por el gobierno dominicano. En 1994 le fue concedido el Premio Nacional de Literatura, y en 1995 el Premio Anual Novela y el Premio de la Casa del Escritor, ambos por su novela “Bienvenida y la Noche”. Antonio Fernández Spencer fue colaborador y luego más tarde uno de los editores de La Poesía Sorprendida. Edita en 1947 la revista Entre las soledades en las que continúa las preocupaciones y el formato de La Poesía Sorprendida. Su obra extensa incluye: Vendaval, publicaciones de La Poesía Sorprendida: Bajo la luz del día, (1952) Nueva poesía dominicana, (1953: A orillas del filosofar, (1960) Los testigos, (1962)    
Marina Arzola una de las poetas de Guajana.    Marina Arzola una de las poetas de Guajana.      Marina Angélica Arzola nació en  Puerto Ricoel 12 de julio de 1939, hija de Federico Arzola Emmanuel y Carmen Porcell.  Ingresó a la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, en la cual obtuvo un bachillerato en Artes en el 1961.  Marina Arzola es una reconocida poeta puertorriqueña asociada a los poetas de Guajana, grupo literario que cobró fuerza en la década del sesenta y que se conocía mayormente por cultivar una lírica revolucionaria y de compromiso social. 
 Formó parte del Grupo Guajana, movimiento de poetas jóvenes puertorriqueños que para la década del 60 se interesaron y produjeron una lírica comprometida con las realidades políticas y sociales de Puerto Rico y el mundo. Fundaron en 1962 la revista Guajana mediante la cual proponían una poética revolucionaria, de crítica política y social. No les interesaba la poesía “pura” dedicada a seguir las normas poéticas , ni el poeta solitario que logra separarse de las dificultades cotidianas para producir líricas de ensueño y tranquilidad. En su lugar, buscaban una poesía activa, humana y útil, más accesible y al servicio del pueblo.   

El lenguaje de la poesía guajanista se inclina hacia el uso de formas claras, directas y sencillas, de las expresiones populares y de vocablos de herencia africana e indígena. Los temas guajanistas reflejan las preocupaciones e intereses de la mente revolucionaria de esa década: la lucha anticolonial, la lucha de clases, el capitalismo, el comunismo, la guerra de Vietnam, la crítica a la sociedad burguesa, la condición de los afro descendientes y de las mujeres, el amor y el erótismo , el universalismo, entre otros. 

Según algunos críticos, la relación de Marina Arzola con Guajana responde más bien, a sus inquietudes formales de vanguardia que a sus inclinaciones ideológicas, aunque sí compartía el sentimiento revolucionario de la revista.   Alzola  publicó su primer cuaderno El niño de cristal y Los olvidados en 1966. Su segundo libro impreso, Palabras Vivas (1968), revela cómo  la poeta, vivía el idioma: como una herramienta o instrumento cuyos usos y sonidos se encuentran en constante y posible reinvención. 

Cuatro temas resaltan en su obra: Dios, la patria, el amor y el cuerpo. Algunos críticos describen la poesía de Arzola como extraña y la lectura de su trabajo como una experiencia placentera,    incluso cuando puede resultar difícil de comprender Muestra una preferencia por los juegos lingüísticos. Sus poemas hacen el uso continuo  de la musicalidad (las aliteraciones, las paranomasias, las ecolalias). También, están llenos de neologismos (palabras nuevas) que produce por derivación, por composición (juntando dos palabras con significados definidos) y por parasíntesis (palabras que incluyen tanto derivación como composición.     La poeta utiliza las palabras como arma para abrir paso a significados insospechados, adentrándose en terrenos psicológicos, de ensueño, fantasía y angustia religiosa.

Las técnicas de Arzola derivan, entre otros, de las vanguardias hispanoamericanas de principios del siglo XX, es decir, el  nuevo romanticismo (con Pablo Neruda y César Vallejo de modelos), el creacionismo (Vicente Huidobro), el surrealismo y el existencialismo  religioso (Blas de Otero). 
   Se entiende que lamentablemente  una parte de la obra de Arzola se ha perdido y que otra parte continua inédita. Entre los libros de poemas inéditos y de cuya existencia sabemos porque ella misma aludió a ellos, se encuentran: Tierra del eterno sueño, Plano altivo, Los almiares del tiempo, El padre de los cargos, Monólogo del sur al amado, Poemas de las circunstancias, Los niños y las abluciones, La sangre primitiva, Hablando en castellano, y Terriblemente ángel.

Además de su participación en la revista Guajana, colaboró con regularidad en varias revistas literarias tales como: Alma Latina, Prometeo, Bayoán, Surcos y Versiones, llegando a fungir como subdirectora de esta última.

 Arzola recibió varios premios y honores. En 1957, obtuvo su primer reconocimiento con el premio principal del certamen de poesía organizado por la Universidad de Puerto Rico por el poema “Santa Teresa de Jesús”. En 1966, ganó el Certamen de Navidad que organiza el Ateneo Puertorriqueño por el poemario El niño de cristal y Los olvidados, publicado en 1977. El Club Cívico de Damas de San Juan la reconoció con el Segundo Premio de su concurso en el 1968 por Palabras vivas. 
Arzola 
falleció el 4 de diciembre de 1976, a los 37 años, debido a complicaciones de asma. El Grupo Guajana, en el número dedicado póstumamente a su compañera, edición de noviembre de 1978, afirma que “los poemas de Marina no se ‘entienden’, se perciben.     Su obra: Arzola le dedicó su poemario El niño de cristal y Los olvidos a su hermano Roberto, que también padeció esquizofrenia.  El poemario es de corte doloroso y el viaje de la palabra discurre entre la impotencia y el vacío, sin perder en momento alguno su corte sutil. Sería apropiado establecer los parámetros que utilizaremos para adentrarnos en el universo poético de Arzola (sin perder de perspectiva que nuestros comentarios nacen de la mirada personal de un amante de la poesía).  Soy terriblemente dependiente de cuarzo de tu carne. estoy terriblemente descendiente de ti en ti. De tu carne dormida. Detenida. ¡Cómo recuerdo aquel niño de ojos grandes y roncos como cuevas mirando los tranvías de telarañas mustias!... Las luces rojas, formes, sacudiendo con su brazo espantado las aceras de chozas y escupiéndote las manos de arañas y cabezas afluidas sin saber cómo, de dónde ni cómo han venido... Cómo iba tragándose las caracolas, los caminos, mares de espacio y de infinito andante sin pisada huella... Su cenizo... Aquel pobre dolor de aterrado gastado a niquelasos entre perros muertos, gris... extático disuelta por frenéticas de niño angustia. Y él está ahora dormido en las viejas paredes de eslabones durados, largos, largos, viejos, feos, entre aceros de cuarzo derramado del mismo casi yo como yo de tu carne vacía. Disuelto y encubierto en bronces y quebradas caladas de arzones y sillas monteras en casidas. Por sillas de montar desparramándose ingles y axilas llenas de pus blanca e ignota! ¡Ganso gris desplumado e ignorado de entrecortado aliento por afanes de infinito, abriéndose las venas! ¡Ganglio! Ganso de pus vacía y hueca! Por casetas bongós; tambores. Dominado en el cuarto de 4 omoplatos. Abriéndose cuadros y objetos tuberculosos en las uñas. Comiéndose los dedos de tragos secos, inyectando vacunas. ¡Oh! Ese mirándose objetos inteligibles ahora fuera de sí... fuera del mundo informe de su inteligencia... ya más cosas! Calcinado de cales de habitaciones tétricas... Los motivos sin forma por lobregueces, explícitos como su figura doblada de figurín implícitos como su mismo estar. De la certeza tuya, aconcavada de lápices y crayones deformes y espantosos.   Nos referiremos a Umberto Eco «Every kind of literature has a narrative structure, even a poem.» 13, para establecer que al igual que todo poema tiene su estructura también se desarrolla en un lugar que bien puede ser físico o imaginario y este, en particular, discurre entre el recuerdo de la poeta y la realidad abrumadora que suele acompañar a las malas noticias. Esta secuencia de versos es una buena muestra de eso que he elegido describir como expresionismo-lírico, porque el caos con que nos hemos topado lo antecede un orden que fue trabajado y calibrado coherentemente. desde el primer verso, la poeta, estableció el aire del poema. Luego movió la carga emotiva al recuerdo y, después, enlazó el producto de estos dos elementos con el estado de salud de El niño de cristal y consecuentemente inserta el resultado del ejercicio en un lugar –claroscuro– dentro del espacio-tiempo. Y lo que nos resulta  estremecedor es que mientras todo eso sucede también establece la tensión y el tempo del poema. Cuando miramos con detenimiento los versos, en cuestión, nos percatamos de que, a veces, el expresionismo-lírico también puede ser lúdico, ya que dentro de la imagen subyace un juego de palabras que nos presenta la influencia de grandes poetas como; Blas de Otero y César Vallejo  que están inmersos en la poesía de Arzola (La influencia de estos dos poetas en la poesía de Arzola la trabajó Luis Hernández Aquino en la revista Guajana que se le dedicó póstumamente a la poeta: Guajana noviembre 1978, Quinta época  De ninguna manera  se puede  negar que el caos y lo absurdo son  elementos que discurren en la poética  de Arzola, lo que  queremos establecer   es que dentro del caos y lo absurdo hay un orden y que aunque, a veces, no sea posible analizar la poesía de Arzola sí podremos identificar unas señales que la poeta intercala a propósito y que también en su poesía hay un método y una técnica que, aunque  en ocasiones  cueste entenderla , se puede identificar y que su poesía está  influenciada por un caudal amplio de lecturas.        
La pluma india de Rubén Darío. En Las palabras de la tribu de Francisco Umbral Memorias literarias.   Indio con entorchados ( casi se le adivinan los pies descalzos por debajo del uniforme diplomático), negro con alma de princesa  cachonda y pianista ( negro le llama Valle-Inclán, que tanto robó y plagió de él), cuaco idealizado, fabuloso derrumbe humano que iluminó Madrid, que habitó París, que se irguió frente al mar latino, congestionando la trascendencia pálido bajo su color indio, robusto de persona y esbelto de corazón. Impar como una ruina, precolombino y único.   Aunque su mercancía es el Modernismo, lo que realmente  trae Rubén es algo más profundo y difundido, nada menos que la modernidad. Poseé una cosa inaugural y festival del que vuelve la esquina de un siglo, es el quicio humano por el que nos asomamos a lo venidero y no sólo entonces sino todavía hoy; el quicio en que se apoyan para sobrevivir y sobrevivirle, Juan Ramón, Valle , Villaespesa ,  y así hasta nuestro inmediato  Vicente Aleixandre. Rubén es el que mata a Campo Amor, a Nuñez de Arce, a los neoclásicos  escayolados y a los últimos románticos de peluche. Rubén es el que mata con un verso , como una flecha al destartalado  Menéndez  Pelayo y al rupestre Unamuno . Ambos se equivocaron con él y sobre él , por no decir el pobre Clarín , de un provincianismo jíbaro , preso de su mala musa ovetense. Uno de ellos dijo una vez que Rubén Darío todavía se le veía la pluma de indio por debajo del gorro de embajador , pero esa pluma que era cierta, la clavaría él dulcemente , larga pluma de cóndor, águila sideral de Neruda, en el pecho de fieltro de nuestros eruditos , en el chaleco sucio, café  con leche, fideos, y subjuntivos, ceniza de tabaco solterón . Bien se vengó Rubén Darío, y bien dulcemente.   Lo suyo baja de Francia , Víctor Hugo, Baudelaire, Verlaine,  pero sabe meter todo eso en la gracia, el aire y la austeridad  del romance castellano. Devuelve la poesía a la música , devuelve la música al hombre. Rubén Darío crea  una nueva sensibilidad, un temblor de domingo con cisnes, un calambre que recoge la sociedad española, llenan las revistas e inventa los cafés. Creíamos que nos faltaba otra cosa , la política  o el tabaco, y lo que nos faltaba era la música, perdida tras el aleteo fugaz de Bécquer. Poniéndole música a aquella España en prosa, nos devolvió asimismo el español a los españoles, y él parece el inventor de la palabra ( nenúfar) , que ya estaba inventada , sin haber visto nunca nenúfares “Que púberes canéforas te ofrenda el acanto ”( De todo el verso, solo he entendido  el que .. diría García Lorca.) Qué ramo de palabras recién golpeadas contra el agua , como rosas grandes o mujeres desnudas. Es la sintaxis, siempre la sintaxis , una sintaxis nueva que reinventa el mundo. La sintaxis del poeta no es sino la matemática de la música. Porque el poeta no ha de tener musa, como dice el tópico sino música. Rubén edifica siglos , mundos , pasados, presentes, futuros, y todo acaba girando ordenadamente dentro de un mismo poema de Rubén . Es el que descubre que toda rima con todo en la naturaleza.   En Madrid  le escoltan a Rubén dos jóvenes poetas, Juan Ramón Jiménez y Francisco Villaespesa. En Madrid le escoltan a Rubén un caballero del Greco y un desvencijado del modernismo. Los tres entran y salen mucho de las pensiones de la calle de Jacametrezzo, donde también había vivido Ganivet. Juan Ramón Jiménez  es un modernista adolescente  que quiere tomar de Rubén , la música más que el ruido , la melancolía mas que la alegría. Aquella alegría violenta y tristísima del indio. Juan Ramón prolongará el modernismo pero un modernismo interior , spiritual que es ya romanticismo, a lo largo de toda su obra . En el 1898 Rubén Darío viaja a España, entra en la vida española , pisa los pueblos, bebe las aguas finas de Friofrío de Ávila, mientras el Modernismo se  resguarda del frio abrizada en el arpa de los salones . Los del 98 eran patriotas  de la patria, y Rubén era patriota del mundo , universalista , porvenirista , novador. A Azorín le preocupan las viceversas de la vida. A Rubén le interesa, como mucho más tarde a Dalí, desacreditar la realidad. Efectivamente , todo genio  revolucionario, Nuevo, todo el que entorna un siglo y abre  otro ( y no hablo del calendario), es el hombre que deserta de la realidad dada, que trae una realidad nueva, no se sabe de dónde. El político, si es grande , el sabio, el poeta , el artista, no son sino vectores  por donde una realidad  no es sino una convención por una realidad verdadera, hasta que también se vuelve convencional.   Rubén como Hugo, como Leonardo, como Picasso, trae su propia realidad consigo, ese espejo que llevan a la espalda los vidrieros de jean Cocteau y en los que se refleja la vida de otra forma , otra vida mientras ellos hacen un pregón de cristaleros por las calles. Rubén  es ese cristalero que trae a la espalda un espejo grande, transparente y limpio en el que la ciudad al reflejarse, y a es otra. 
  Me recuesto en la brisa a columpiar mis sentidos Y destrenzar todas mis ganas,apaciguando mis ansias Para abrirme al remanso de lo inaudible.  cuando mi piel se abriga  y se desnuda de palabras en el balcón de la tarde, donde  entumecida  yo, de esa fragancia noble  a sándalo y almizcle, despliego tu perfume etéreo . Cansancio al que me condenas Como el misterios encanto de un ritual En el que camino desnuda sobre jardines violados, golpeando con el pulso  las  tinieblas para alcanzar la melodía de los dioses al romperse los goznes de este agotamiento.     Soy ese espacio de nadie donde habito,  donde esa otra se perfila apresando la eternidad cuando el tiempo es una palabra que no tiene espacio ni las mañanas redimirán el tiempo que ya no es…
    Tu imagen disoluta   sin acento   se   manifiesta, para  luego despeinarme   el  alma  quien desinquieta se  asombra.      Y te pregunto  entonces, ¿Qué rumbo llevas?, te invito  entre mis sueños a ser una cobertura  de mi vida en este ahora Y tú, cobarde,  sin  fin … como siempre  en tu mutismo, abonando a ese silencio sin decir esta boca es mía, como caída de aguas  que  sofocan este ambiente fragmentado entre  coloquios de silencio.    Te miro a través de los cristales de mis lentes otreras las golondrinas, van y vienen de mi balcón apesadumbrado, al recuerdo inagotable de los tuyos… ¿Como pintar la historia de mi vida?¡ son tantas cosas! Te he querido desde la inmediatez , en el silencio , anclada siempre en ese espacio escindido de tus melancólicos ojos grises,   en el callar brumoso de una eterna agonía... Pero tu nombre viaja nómada desde que te fuiste Eres esa caricia inédita que se transparenta  en el deseo  lúdico que copula solo en mis sueños…
¿Qué rumbo llevas?
Autor: doris melo  390 Lecturas
La noche es un vidrio transparente.   Se anuda el agua al brote de las piedras Cuando la noche canta su música prístina y de un violín desarbolado de tristeza, resbala una lágrima  de  todo el dolor que habita en mi.   ¿Será la noche el vidrio transparente? Entre augurios amotinados y breviarios silenciosos deambularé con mi  ser  por los caminos truncos, y mi mudez  etrusca, con el peso de este amor que nos consume el aliento …   Nos quedamos sin sueño, fugados del tiempo desgreñando la palabra, ¡tantas veces ¡ A ver si   escucha el universo, abriendo las puertas a tu sombra que se   acostumbra en el olvido.    En estas  islas mojadas por las aguas del  Caribe, donde los abrojos y las mentiras  no tienen memoria cuando me arropas en sueños chorreando mirra y ternura en un abrazo porque solo nos  estamos inventando.
Confesiones de una mujer lucía: un ensayo sobre la escritura de Mayra Santos Febres desde la perspectiva del carnaval de Mijaíl Bajtín”.  Mayra Santos es una escritora puertorriqueña. Nace en Puerto Rico   (1966-).  Estudió en la Universidad de Cornell donde obtuvo el grado de Ph.D en literatura.  Ha escrito una    variedad de  géneros, entre ellos; poesía, cuento,  novela y el ensayo. El ensayo de Santos Febres que analizamos en este trabajo se  titula “Confesiones de una mujer lucía” de su libro Color de piel. Una colección de ensayos en los que  Santos Febres trata la negritud y otros temas de relevancia social, todos  relacionados   con  la mujer negra y su entorno. A santos Febres le interesa destacar de alguna manera el feminismo como propuesta literaria y para ello se vale de la ironía, la transgresión, la demitificación, la parodia y otros elementos carnavalescos que enriquecen el texto como veremos más adelante.    En “Confesiones de una mujer lucía”, la hablante  muestra o denuncia a una mujer que rompe con todos los esquemas establecidos por la sociedad, entre ellos la moral. Establece una ruptura con lo que se espera  de ella como mujer  en cuanto   las  reglas del decoro   moral. Es una obra en la que se puede observar: la  ironía,  cuando la autora   refiere las cualidades de esa mujer a la que identifica como lucía.   Desde el inicio podemos notar que el tono de la hablante es uno descarado, cínico en la que manifesta  la burla y el humor.  De inmediato nos define lo que es una mujer Lucía no obstante ya lo hayamos entendido por el título que es muy preciso . Aún así, ella   define a la mujer lucía como una mujer que transgrede los cánones:    “Todo el mundo sabe que lo peor que hay en el mundo es una mujer lucía, peor que un hombre echón y que una visita inesperada de los suegros de New Jersey. Una mujer lucía atenta contra las fibras más profundas del tejido social.”De manera, que la mujer lucía irrumpe en la sociedad  para crear desasosiego y para ello se vale de la parodia pues se burla de la mujer educada y fina. En este caso hace referencia a La Dama de las Cameliasque como sabemos es un texto clásico:     …, “que  no se sabe comportar como una señora silenciosa, recatada, un tanto elusiva y formal elegantemente lejana”.  Así vemos que el referente es un texto que la ensayista está citando de la obra de  Alejandro Dumas. Incluso cuando la hablante tergiversa el sentido del texto, que refiere a manera de parodia como he señalado antes.  Es también intertextualidad porque aún sea tergiversado el hipotexto clásico, al final  cita   incluso el nombre del autor: “…pues desde el momento en  que se debe ser como la “Dama de las Camelias” dedicada a su tos tuberculosa, a su fragilidad.”Ya aquí, de entrada presenta la burla hacia el texto  clásico de la literatura. La dama de las camelias de Alejandro Dumas.    “Una mujer lucía no se taparía jamás la boca con un pañuelo de Holanda, aguantando hasta el desmayo para no ofender al prójimo. Una mujer lucía no se taparía la boca, tosería ancho frente a todos y diría ¡Que tú quieres si tengo tuberculosis! ¡Adiós cará…!” La parodia, la risa, la intertextualidad y la transgresión  son una constante en el discurso  de Santos Febres. Con ello se aprecian las características del carnaval de Mijaíl Bajtín , crítico ruso, psicólogo,  estructuralista,  quien  en su tesis doctoral propone una teoría de su investigación sobre La cultura popular en la Edad Media y el Renacimiento en el contexto de François Rabelais.  Un trabajo en el que proyecta el carnaval  en la literatura. Desde ese espacio, se transgrede en la sociedad. Es,  en ese universo donde la gente vive libremente en comunión con los demás. En el carnaval todas las personas son iguales no hay distinción ni rango, no hay jerarquía. En otras palabras, se mezclan los ricos con los pobres, se burla la iglesia y los gobernantes, se transgreden los cánones de la sociedad.  En el carnaval   no existen los límites. Sin embargo esto no  se presenta, más que por un corto período de tiempo. En este ensayo la autora refiere  que se trata de unas horas en las que la mujer lucía vuelve al revés el bar, que es el espacio público donde ella es el centro de atención.  Sabemos que Santos Febres es defensora de la mujer y de la negritud. Defiende la caribeñidad, mezcla de  razas africana y blanca. Estas convicciones salen a relucir en toda su obra. En sus escritos reivindica la libertad sexual y personal de la mujer, los derechos de las comunidades homosexuales y la negritud,  además de la esencia del puertorriqueño como caribeño y antillano.  Por otro lado el ensayo  Confesiones de una mujer lucía, es una muestra de un mundo al revés, un mundo carnavalesco, donde  Santos Febres presenta   un  espacio o mundo  contagiado por un mismo lenguaje, todas las voces tienen una misma jerarquía de igual resonancia, todos se contagian y se comportan en igualdad de rango y poder.   No importa la clase social ya que todos están unidos  en una  hermandad como  cuando las mujeres se  disponen a bailar, sudan  y se levantan las faldas mostrando sus partes bajas, se ríen grotescamente.    En el carnaval de Bajtín la exposición de los genitales y las partes bajas de la mujer como los muslos, las caderas, las nalgas, son importantes    y se compara con  los ritos  celebrados en la antigüedad , tal y como lo podemos constatar en su estudio sobre Rabelias. En el carnaval, el espacio físico es un lugar abierto pero en este ensayo     el  lugar donde se presenta la acción es en un bar . Es allí  donde se llevan a cabo todas estas manifestaciones. Tanto en el carnaval como en la escritura de este ensayo  de Santos Febres , se observan  dos mundos ; en uno se presenta la vida desde el exterior, la sociedad, las leyes, los policías, las damas de las camelias, las mujeres  prototipo de la sociedad clásica y educada. Por otro, la vida dentro del carnaval, mujeres dándose shock de tequila, levantándose la falda, sudando, riéndose, hablando duro etc.   Es esa otra vida,  al revés que  es la misma  que se percibe   en el   carnaval.En el bar se observan todo estas manifestaciones que exhibe la mujer lucía  como; violentar el orden civil y el decoro las cuales  son expuestas por la hablante con un  doble propósito. Por un lado  desmitificar la figura del hombre rebajándolo  de su papel de  macho proveedor de  tragos , de macho tumba gevas e igualándolos  y sumándolo  a las comparsas de mujeres que bailan toda la noche en el  bar   sin prejuicios.Por otro lado la hablante quiere reivindicar su personaje, la mujer lucía con la que comparte su manera de ser y se suma a ellas y las demás mujeres del bar .Refiere que es tan solo un simulacro porque la mujer lucía no es una bruta, ni superficial. La mujer lucía, ha estudiado en los mejores colegios, sus padres le pagaron maestros de piano, le trataron de enseñar “las buenas costumbres” , hablar en tono bajo y pausado. La mujer lucía fue a la universidad . Ella, la mujer lucía   es como es,  porque nació así ….Ella, la mujer lucía es transgresora y sabe que lo es, nadie la puede detener. Tampoco le interesa  irse contra los hombres porque ella los considera interesantes pero no aprueba el que los hombres le gustan las mujeres como La Dama de las Camelias, sumisa y dócil, conservadora, encerradas en sí mismas. Busca romper con los roles asignados  por la sociedad , de otra parte  rompe con los esquemas machistas. Ya que en el mundo post-industrial la mujer se ve como una anatema . Esto amenaza a  muchos hombres machistas,   reconocer  que la mujer tiene derechos  iguales  a él,  por  tal motivo ellos, ven la mujeres como un problema o una amenaza en la sociedad. En realidad las mujeres lucías en este ensayo, están burlándose de los hombres haciendo lo que ellos no quieren.    Como ya he referido antes   las mujeres lucías saben que el lucimiento es un simulacro. Buscan prepararse para aparentar ser atrevidas ( con las máscaras del carnaval)  para lograr su cometido.  El atrevimiento que le permita crear un mundo diferente, donde haya espacio hasta para bailar sobre las mesas de billar, libres al fin.El propósito de la autora es crear conciencia en aquellas mujeres que todavía están dormidas  en la sociedad a la que pertenecen.   Es uno  para reflexionar sobre las normas  y juicios que estigmatizan a la mujer  en la sociedad.  Para crear conciencia de quienes somos como mujeres en una sociedad ,donde todavía se margina a la mujer, se le considera un objeto sexual , se le ve como superficial y poco confiable. Muchos hombres piensan que las mujeres son de su propiedad  ya que una vez firman el documento del matrimonio, el cual  según algunos hombres piensan, les permite tener el poder de lograr lo que ellos entienden por respeto incluso a golpes de ser necesario. Porque los hombres   entienden que la mujer debe aceptar y aguantar hasta la última irreverencia  y falta de respeto. Lo considera así por   condicionamiento  , porque es lo que ha aprendido en la sociedad patriarcal en la que aún estamos viviendo … .La hablante de este discurso feminista comprometido  se vale del carnaval y la transgresión literaria  para reivindicar  el derecho a la libertad que todo ser humano posee y le corresponde . Por ello Mayra Santos Febres ha señalado en algunas de sus entrevistas … mientras existan hombres que estén maltratando y matando mujeres en la sociedad… , estará escribiendo y demandando a través de la literatura como lo ha hecho  hasta el momento….Pienso que el ensayo es en si uno de reflexión. Al principio  el tono del mismo es de ironía, y humor pero en la parte final cambia el tono a uno serio en el que notamos que la hablante nos está  tratando de crear conciencia de esa mujer que ella designa como  lucía              <photo id="1" />
 La poética de Lourdes Batista: feminista y transgresora en su poemario "En la soledad de mi cama"   Por: Doris Melo En mis años de estudiante tuve la oportunidad de  conocer   sobre el tema del feminismo. Desde los años  en que se inician, los años cincuenta hasta la actualidad. Me he nutrido de las escritoras hispanoamericanas y caribeñas más importantes de estas generaciones en los géneros poesía y novela. Pero no voy hablar de ello ahora, porque el tema que me trae es sobre una mujer joven, de una sonrisa muy hermosa,  que recién se inicia como poeta y de quien  vale la pena comentar su trabajo poético. Se trata de Lourdes Batista quien publicó recientemente su primer libro titulado En la soledad de la cama.    Me enfocaré en algunos aspectos  importantes de su poética, de los cuales la autora ya ha hecho algunas referencias en la presentación inicial de su poemario.     Se trata de destacar el papel de la mujer en la sociedad. Nos referimos a la necesidad de reivindicación que propone la voz poética en cuanto a reclamar su  espacio en la sociedad. En el primer poema titulado Piezas, la hablante se ve esparcida, por el suelo, no se reconoce en los fragmentos que según ella parece un rompe cabezas. “Me veo esparcida por el suelo como piezas de un rompecabezas/mis ojos apagados/la luz alzó su vuelo/como pájaro andante/…desparramada, mirando sin ver nada”. La voz parece ser una de mujer dolida y perdida, confundida… mirando sin ver nada. En un vacío perpetuo.    De otra parte en el mismo poema vemos que esa voz continúa denunciando y haciendonos participes de sus voces internas, esas que gritaron verdades y que  ahora no tiene fuerza ni para eso. Ella está silenciosa y callada. Sin embargo al final del poema esta voz cambia de tono y se reivindica: “Me compongo y descompongo mi vida/…mi sexo que me guía hacia la divinidad absoluta, me purifica, me encuentra y me coloca en el push-fit.   Ella, la voz poética, refiere como la mujer se encuentra sin remedios atrapada entre su necesidad de tranzar con las normas  que la sociedad le impone y por otro lado la necesidad de persistir en la búsqueda de un amor ideal, que  como meta no es necesariamente la posesión de un  amante, sino la trascendencia de ella como sujeto social y la perfección de si misma: “Miro a todos lados buscando una salida y no la encuentro, […] Dentro de  mí el cuadro es peor, me encuentro perdida en un laberinto de sentimientos y preguntas y respuestas que no llenan vacíos. Estoy perdida.”    Pedro López Adorno (1970-1986), en “Coordenadas metafóricas feministas” refiriéndose a la poesía que escriben mujeres, señala  que en ella se evidencia un continuo movimiento de la imaginación y a través del siglo XX, la voz poética femenina comienza a profundizar logrando trascender su ira inicial. Entre ellas se inserta Lourdes Batista, quien a lo largo del poemario manifiesta y muestra un compromiso con la mujer latinoamericana y caribeña, presentando e insertando en sus textos, por un lado la ira y por otro la transgresión utilizando diferentes máscaras como veremos más adelante.   La ironía en el discurso poético de   esta hablante es un elemento que se cuela en algunos de sus  textos:   Como podemos apreciar en el poema titulado 43%, en el que se refiere a un dios que agonizando lleva clavada una lanza en sus brazos de fuego y se lleva consigo la añeja melancolía. La ironía permea en la superficie del texto cuando la hablante refiere: “Ese silencio de luz me susurra al oído que volverás con la divina aurora trayendo vivacidad a mi alma eclipsada por la costumbre inveterada   del debes hacer no ser…”        Son máscaras  de las  que  se vale  Lourdes Batista para presentar en su discurso la ira y la ironía de la protagonista de  “En la soledad de mi cama”. Considero que muchos de los poemas de este libro dialogan y coinciden con el discurso femenino de   otras mujeres   poetas de generaciones anteriores y del momento. Lourdes Batista  en su diálogo poético, y en el cual el compromiso de la mujer es lograr antes que todo, un espacio en esa sociedad donde ha sido relegada desvirtuada  y marginada  a las labores más simples. Se trata del discurso femenino contemporáneo. La voz poética  muestra una resistencia desde el primer verso en el poema  “Cuatro palabras” “[…] ninguna mujer merece ser violada /maltratada/dañada  /asesinada por su homónimo de dos patas. Dolor, odio, muerte, rabia, como un volcán.[…]Abusada es una palabra fuerte /que lleva consigo el peso de la historia del hombre.(17)   Ella propone una revolución que será lo que viene haciendo desde el inicio del libro, violentar los cánones de la sociedad para transgredir y de alguna manera lograr que no se siga maltratando la mujer, que como ella, otras recuperen su dignidad e integridad pisoteada por el hombre: “Propongo una revolución, dentro de las palabras. Y matar, asesinar aquellas que dañan. Ninguna mujer debe ser abusada, violada, maltratada, asesinada…”(17)    “En la soledad de mi cama”, es un tejido metafórico feminista en el que Lourdes Batista utiliza el lenguaje como discurso del poder, de todas sus manifestaciones masculinas para desmantelar ese discurso:  “Nos fundimos y ahora no sé quien eres tú, ni quién soy yo…   Te respiro, saboreo tus olores, Bebo de tu miel, me deleito en esta parte de tu cuerpo que me he apropiado sin permiso.   Me hechizas, alucino, grito extasiada, Me desparramo, te abro mi alma  en un sollozo…   Ahora solo quedan mis vacías palpitaciones En la soledad de mi cama…” (19)  La protagonista  de este poemario, constantemente está violando códigos, transgrediendo  al entrar al orden mítico. Ella, se da cuenta de su amor y de sus máscaras en el poema Hoy: Hoy se inicia el comienzo O el final de mi vida, hoy decreto ser una mujer libre. Dejaré la esclavitud, romperé mis cadenas, levantaré mi antorcha, acabaré con una, década, un lustro, un siglo de Machismo patriarcal. (20)   La  hablante, comienza a romper el espejo metafórico en el que ha sido mirada y juzgada desde siglos. Nos muestra,  como ella se ha dado cuenta, de quien es como mujer y mirado consciente el paso de la ira a la ironía del que ha hablado a lo largo del poemario. Demostrando  su independencia en el atreverse a ser:   “Me miro en el espejo y la mujer que veo reflejada no la conozco… ¿Dónde está aquella joven de grandes ojos color promesa, que creía en la ternura? Sonrío y el espejo me regala una mueca, la foto lo confirma…   Pero ¿ quién soy yo? ¿Soy una catástrofe natural, un huracán, un aguacero, una lluvia que no cesa, un éter líquido, o un manantial?  Pero quién es esa mujer, que me sonríe, me habla, me saluda? No la puedo recordar. Los años suman, los sueños bajan… Me miro en el espejo nuevamente y no veo nada […]”   Lo fabulado en el discurso de la poeta, opera distinto a lo esperado en  el poema titulado “Reafirmo”, esperar a que el amor llegue. La protagonista sale a buscarlo. Afirma,  que no se anima a amordazar sin compasión  a su conciencia. De tal manera, que se revela a la mordaza que la reprime  y  se abre a esa otredad: “Reafirmo  que te amo con perversa locura, los ruidos que pueblan el camino se evaporan cuando escuchan tu voz.   Mis fálicos pensamientos caminan un sendero que llevan a tu risa, Mis ojos se pierden detrás de tu luz en la pérfida noche, Y mi boca que no calla palabras Solo sabe de ti…” 36  La alusión sexual está implícita en el discurso de algunos poemas en el texto de Lourdes Batista. Es un canto rebelde en el que la protagonista  se resiste a la subordinación ante el varón, Así, vemos como, el poema Hoy , en este mismo discurso como  la voz desplaza las funciones tradicionales, metafóricamente, algo diferente a lo esperado por una mujer . Ella no solo transgrede con estar arriba sino que encontrara el punto G ese lugar sensible de la mujer para provocar todos los orgasmos que ella quiera sin necesidad de someterse por debilidad ante el hombre: Hoy estaré arriba , tendré un orgasmo, encontraré  mi punto G, orinaré de pie y maldeciré el síndrome PM… Hoy seré auténtica, no miraré al qué dirán, hoy viviré mi vida, Hoy existiré…  En los versos del poema anterior, se transgrede con lo bajo. orinar acción de degradar utilizado  en la Edad Media como símbolo de acercarse a la tierra .    Lourdes Batista, provoca una nueva mitificación en  el discurso femenino, es una situación  sistemática y desmitificadora del discurso masculino, que la voz  autoritaria  maneja valiéndose de los recursos literarios que conoce asociado al discurso masculino.   El poemario es un continuo desgarrar de la memoria de esta hablante , el cual esta lleno de imágenes y de la palabra. Igual que de libertad de formas verbales, que la voz aprovecha para lograr su cometido, y de esta manera desconstruir el discurso del poder, en un desafío aceptado de todos modos Ella, la poeta Lourdes Batista  con este poemario y su discurso transgresor logra este cometido invadiendo precisamente un campo en el que la mujer ha jugado un papel sumiso y ambiguo. Después de analizar  el poemario de  Lourdes Batista entendemos a la luz de las demandas y planteamientos que hace la voz poética, la misma irrumpe desde un principio con suavidad en un discurso un tanto irónico. Esa voz en la medida en que entramos en el poemario  se hace sentir más transgresora.   A Lourdes Batista le interesa desmitificar esa mujer que no habla, que es su otredad. Esa mujer que todavía permanece relegada en la sociedad patriarcal. La poeta se vale de la alegoría  en su poemario que no es más que esa mujer, ella misma. La que irrumpe en ese espacio, y en un canto y otro contra canto denuncia, transgrede, ironiza y juega con el erotismo a veces  para atreverse como mujer y con esto dejar bien claro  a través de la metáfora del espejo esa otredad que reclama un espacio de igualdad.    Bibliografía  Obra de la autora Lourdes Batista. En la soledad de mi cama ( poemas)  Editorial Búho.2012     Bibliografía General  Gelpi, Juan . “Especulación y remotivación en Fábulas de la garza desangrada de Rosario Ferré”. En Gilbert Paolini, La Chispa. ´85. 6th Lousiana Conference of Hispanic Languages and literatures.  New Orleans. Tulane University, 1985. 125’132.  Editora Joaquín Mortiz 1982.          Doris Melo Mendoza,(1948-) Nació en Santo Domingo, República Dominicana. Vive en Puerto Rico desde 1979. Obtuvo su maestría en Artes con concentración en Estudios Hispánicos y un Doctorado en Filosofía con concentración en Literatura Hispanoamericana,  ambos de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Ha publicado numerosos ensayos y artículos en revistas  especializadas en literatura en Hispanoamerica y España. Algunos de sus poemas han aparecido en varias antologías como Pinceladas y relatos (2010), Prosa, poesía y artistas plásticos.(2011), Ha prologado varios libros comoArena, mar y viento,  (2010) del poeta español Teo Revilla Bravo y Cuentos de luz de la Paola E. Troya de Uruguay. Como poeta ha publicado dos libros: Solo de pasión, soledades y otras ausencias en abril del (2010) y El olor de la palabra rota en septiembre del (2011). Mito y tragedia en el teatro hispanoamericano  y dominicano del siglo XX (2011) Además, estudió Artes Plásticas: dibujo, pintura, litografía y xilografía. Idiomas: francés, italiano, portugués y latín en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. Ha sido profesora del departamento de Español y Literatura en las Universidades de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras   y actualmente enseña cursos de literatura  en la Universidad  Metropolitana  de Cupey en Puerto Rico. Doris Melo   
Recostada en la brisa que columpia mis sentidos para borrar el mundo, de  ausencias,  y olvidos mustioscaminaré resuelta sobre jardines violados,cansados por las sombras con el pulso golpeando  tinieblashacia otros laresdonde la luz exista. Soy ese espacio de nadie donde habito,donde soy otra,rasgandome las vestiduras del alma,sin historias caducadas ni pétalo caídos,purificada y embriagada de nuevos sueños.ataviada de afanes, en mi calma…  Es mi carne desnuda, que azulea en  el crepúsculola que derramada sacude esta memoria,amordazada por tantos siglos,susurrante,como un ser que se libera de  murallas,  caída  ya en el   otoño,robada de tantas  soledadesque han sido quebradas,al roce imperceptible de etéreas gasas disueltas.  Entre túnicas solidarias destrenzo mi peloy siento que el alma se retuerce a pesar mío,¡como duelen en  este instante ,las esquinas más dulces de tu recuerdo! que como sombras disolutas transitan en el todavía, en el después, en la nada… Volaré hacia el aturdimiento de los sentidos,con las pupilas abiertas, acomodándome al vértigo,navegada de insomnios hacia otras aguas traviesas, en un  deleite jadeante, infinito, mientras hacia la eternidad se fugan  horas… Doris Melo ( 2012)
Sor Juana Inés de la Cruz: feminista con mascara de monja.Sor Juana Inés de la Cruz conocida en el mundos, Juana de Asbaje y Ramirez, causa de mucha admiración  entre sus contemporaneos  a uno y otro  lado del atlantico por eso la denominaron la Décima Musa. Es sin duda una figura importante en las letras mexicanas y en la América Colonial  en su momento, el reinado de Carlos II la figura más alta  de todo el orbe hispánico. Con ella llega a su maxima expresión el barroco  americano cuyas primeras vislumbres nos alcanzan en Oña y en Barbuena.El barroco se manifiesta muy pronto en Hispanoamérica; a fines del siglo XVI y a principios del XVII y todavía quedo prendado en el siglo XVIII. El gusto cortesano por el lujo y la fastuosidad ornamental por la suntuosidad, por lo ceremonioso y complicado por lo grandioso y monumental. Unido a parecidas tendencias en la población indigena explican la popularidad del barroco en Hispanoamérica. El barroco en Hispanoamérica como han señalado algunos críticos supera en suntuosidad y profusión ornamental al barroco español, así como el atrevimiento y el vuelo imaginativo. En la literatura dio origen  a mucha extravagancia, a todo ese conjunto que Menéndez y Pelayo denomina muladar culterano. Poemas retorcidos, artificiosos, extravagantes, pedantes  en los que se cuentan vidas de santos; Santo Tomas de Aquino, San Ignacio  de Loyola, San Francisco de Asís y otros menos conocidos.  Alfonso Méndez Pancarte comenta sobre Sor Juana: A Sor Juana se le presenta como un oasis en medio de un desierto, actitud que el atribuía al odio antiguo a Gongora,  señalando toda una serie de  apreciables poetas  barrocos y no barrocos  anteriores a Sor Juana comentaba:Nada, pues de inundación universal del barroco, ni menos de un gongorismo exclusivo. Toda una gama innumerable de escuelas. Y lo que vale más no pocas personalidades  poderosas. Este juicio que Méndez Plancarte, lo hacía  pensando en la poesía novohispana De Sor Juana  nos dice su primer biógrafo, el P. Diego Calleja, y hay razones para suponer que la información procediese de ella misma, que nació el 12 de noviembre de 1561. Criada en la hacienda de Panoayán del abuelo materno don Pedro Ramirez, a los tres años  aprendió a leer con la Amiga del vecino del pueblo de Amecameca; a los seis  o siete años rogó en vano a la madre que vistiéndola de varón, la enviase a la Universidad; a los ocho compone una Loa a la Eucaristía, que le gana un libro como recompensa, y se desquita de un no  ir a la Universidad leyéndose todos los libros  de la biblioteca del abuelo, sin que bastasen castigos ni reprensiones por esto. Fue  llevada  finalmente a México donde tomó veinte lecciones de latín que le bastaron para dominar la lengua; y para 1665 estaba en palacio, como dama muy querida de la Virreina Marquesa de Mancera, encantando  a la corte con su belleza y su inteligencia. Dominada por una curiosidad intelectual universal avasalladora, todo lo lee y todo lo estudia. La fama  de su saber se difunde, y un día, para investigar  la indole de su saber si adquirido  o infuso  cuarenta  sabios  de todas las disciplinas  la someten a riguroso examén de preguntas, respuestas y pruebas y ella se defiende son palabras textuales del Virrey…  En 1667, entra a la Orden de Carmelitas Descalzas del Convento de San José, pero enferma y abandona ese lugar a los tres meses. Dos años más tarde, a exhortación  de su confessor, el jesuita Antonio Nuñez  de Miranda, profesa en la Orden de San Jerónimo, en el convento del mismo nombre, de México. En su celda llega a acumular una biblioteca de cuatro mil volúmenes, y una colección de instrumentos  musicales y científicos. En el año 1690 Sor Juana escribe su Crisis de un sermón, especie de ensayo crítico, en prosa, refutando un Sermón del Mandato del famoso jesuita portugués, P. Antonio Vieyra. Este ensayo paso de mano en mano de uno a otro admirador de Sor Juana fue a dar a las manos de don Manuel Fernándes  de Santa Cruz , Obispo de puebla que le pareció tan admirable  el escrito, que lo publicó  cambiandole el título  de Carta Athenagórica ( carta digna de Atenas ) y le envio unos ejemplares  acompañados de una carta  que firmaba  con el pseudonimo de Sor Filotea de la Cruz. A vuelta de una serie de elogios, Sor Filotea  reconvenía  a Sor Juana por haber dedicado  su talento casi exclusivamente a las letras profanas en detrimento de las sagradas. El reproche caló muy hondo en Sor Juana  como puede verse por la intensidad  con que se defiende en Su respuesta a la Muy Ilustre Sor Filotea de la Cruz  1691 y unido a  la impresión  que han debido causarle las circunstancias de los años 1690 –91 .Sor  Juana fue una mujer extraordinaria. Al lado de su gran belleza física se da una gran belleza espiritual: amabilidad, cortesía y comprensión. Pero el rasgo central, el  más dominante es su curiosidad intelectual universal, el de su ansia inagotable  de saber, sin límites ni fronteras . A tal  punto que ella misma confesaba  no tener disciplinas  preferentes, pues todas le interesaban. El mismo fenómeno de comprensión y abarcamiento  lo hallamos en el orden literario: la obra literaria de Sor Juana es, por ello una sintesis practicamente  de todos los géneros, asuntos y temas, tonos y estilos, de la literatura del Siglo de Oro. Y Sol Juana  unas veces escribe con la elegante sencillez y espontaneidad del Renacimiento  y otras con el retorcido  y recargado artificio del barroco; tanto conceptista como culterano.  La naturalidad de los párrafos  en el que describe su aficción a las letras y en la poesía, cultiva la  de indole filosofica  hasta la satira chocarrera; desde el soneto y las demás formas italianizantes hasta la glosa  y la endecha tradicionales; y en cuanto a estilo, desde el poema reminscente de Góngora, Quevedo o Calderón  hasta el de sabor garcilasesco. Y en el teatro  desde la comedia de enredo y el auto _ tanto de asuntos biblíco, como histórico o mitológico _ hasta villancico y la loa. De modo que así como el teatro de Lope de Vega constituye  una sínteis del teatro de su  época  de igual modo la obra literaria de Sor Juana, es una síntesis de la literatura  del Siglo de Oro, con exclusión de la novela que, como se sabe no se cultivo en Hispanoamérica durante el periodo colonial. Dos tomos de los tres que se recogió originalmente su obra, llegó a ver Sor Juana. El primero en 1689, lleva un expresivo título barroco. Inundación Castálida/ de la  Unica poética, Musa Décima / Sor Juana Ines de la Cruz, Religiosa Professa en / El Monasterio de San Geronimo  de la  Ciudad de México,/ El segundo  1692, contiene poesía , prosa y teatro, y se titular Segundo Volumen / de las Obras/ de Sol/ Juana Ines/de la Cruz/ Monja  Profesa en el Monaterio / del Señor  San Geronimo / de la Ciudad de México. La obra literaria conservada de Sor Juana, incluye prosa, teatro y lírica. En la prosa se destacan su Carta Athenagórica y su Respuesta  a la Muy Ilustre Sor Filotea de la Cruz que tienen  interesante historia  como ya dijimos arriba. En dicho Sermón de que inspiro su primera carta sobre el tema de la mayor fineza demostración  de amor _ de Cristo a los hombres, Vieyra refutó la tesis que sobre este tema había sostenido San Agustín  de Hipona, quien habia dicho que la mayor fineza de Cristo fue quedarse con nostros sacramentado; y San Juan Crisóstomo, que había dicho que la mayor fineza de Cristo fue lavar los pies a sus discipulos. Luego de refutar a los tres santos  doctores, Vieyra sostuvo su propia tesis, seguro de que nadie podría refutársela: la mayor fineza de Cristo fue que no quiso correspondencia  a su amor para sí. Indignada  con la actitud soberbia del orador, Sor Juana  refutó  las refutaciones a los santos doctores , y luego, con gran acopio de saber escriturario, rebatió la tesis propia de Vieyra .Esta a su vez trajo  la Respuesta a Sor Filotea , ensayo autobiográfico  de forma epistolar que es una de las mejores expresiones de la prosa colonial . En ella Sor Juana , después de una introducción exquisitamente cortés y agudamente conceptista en que agradece los favores y se excusa por la tardanza en contestar, pasa aceptando el cargo de Sor Filotea  a justificarse. La razón de haber cultivado poco las letras sagradas  no ha sido por falta  de aficción sino la obra de temor  y reverencia, pues para cultivar estas últimas se requiere un gran caudal  de saber para no exponerse a caer en la herejía.  Plantéa  basándose en la obra de un teólogo mexicano , el doctor Arce  el problema de si le es lícito a la mujer  estudiar e interpretar las  Sagradas Escrituras, y concluye que en privado no sólo es lícito sino necesario y conveniente  que haya mujeres  doctas para enseñar  a las jóvenes de modo que éstas no se queden bárbaras . Relata la persecusiones de que ha sido víctima por su aficción al estudio y termina defendiéndose donosamente de algunos ataques que le han hecho de su refutación a Vieyra. El estilo unas veces es culterano  lleno de alusiones , de erudición clásica y erudición de palabras y citas en latín _ otras conceptista lleno de agudezas y juego de palabras  de todas clases _ otras, especialmente  en los pasajes autobiográficos , de una encantadora y elegante sencillez . La Respuesta …. Es una  pequeña obra maestra de la prosa colonial que mientras haya lectores nunca pasará al olvido. Otras obras menores en prosa de Sor Juana son; unos Ofrecimientos del Rosario a la Dolorosa, Unos Ejercicios de la Encarnación, Una Protesta  de la fe y una Peticion al Tribunal Divino. Y en prosa y verso, su Neptuno alegórico… y Explicación del arco triunfal a la entrada del Virrey Paredes 1680) El arco fue diseñado por su gran amigo Don Carlos de Siguenza y Góngora. ) Dos tratados suyos El Caracol, sobre música, y el Equilibrio moral.El teatro de Sor Juana, en verso como era el de la época, incluye dos comedias de enredo _ Los empeños de una casa y Amor es más laberinto, escrita en colaboración con su primo, el pesbítero Juan de Guevara_; tres autos sacramentales El  Divino Narciso,   El martir  del Sacramento  y el Cetro  de José._ dos sainetes _ de la comedia  Los empeños de una casa _ cinco loas _ de las comedias y los autor y trece independientes , haciendo un total de diez y ocho  loas, Cabe señalar que ademas hay algunos villancicos de carácter dramático  que pertenecen al teatro con tanta justicia como la lírica.  Ver mas sobre el teatro 93La obra lírica de Sor Juana.  Su lírica sobresale como obra maestra un extenso poema filosófico descriptivo titulado El sueño , única obra  nos dice en la respuesta a Sor Filotea  escrita espontáneamente, de propia iniciativa.( Si hemos de creer a Sor Juana todo lo demas lo escribió siempre a solicitud de alguien. A imitación de Gongora  cuyas Soledades se propone como modelo. Está escrito en silvas, su tema central lo constituye el conocimiento. Poema dificil y hermético  por su retorcimiento y recargamiento no solo es de la forma como en Gongora, sino también del contenido, el Primero Sueño es un ejemplo más, esta vez en literatura de ultra barroco Americano. Estudiado minuciosamente  don Alfonso Méndez Plancarte ha señalado el tesoro  de saber  , de ingenio y belleza que encierra este poema. En orden de calidad hay que mencionar luego los sonetosSor Juana es una sonetista  de primeras lineas, cuyo lugar está  con los grandes sonetistas de todas las épocas: Garcilaso, Lope, Gongora, Quevedo. En el tomo primero de las Obras Completas el que recoge en Lírica Personal; ocho sonetos  filosóficos morales, cinco históricos mitológicos,  seis satíricos burlescos, veintidos de amor y  discreción. Mas conceptista que culterana en los sonetos encontramos en ellos en una gama que va desde la agudeza  artificiosa  hasta la expresión más sencilla y límpida. Entre los romances de los que ha reunido Méndez Plancarte 69, incluyendo  algunos decasílabos y endecasílabos _ se destacan los que comienzan Finjamos que soy feliz, sobre el tema del conocimiento. Si es causa de amor productivo  que es una defensa  de los cellos como la manifestación mas autentica del amor.; Ya para despedirme, de tema amoroso. Intensamente emotivo; Traigo conmigo un cuidado, sobre el tema amoroso, intensamente emotivo sobre el tema de amor divino con reminiscencias del Muero, porque no muero  y en que Sor Juana  pisa el campo de la poesía mística, lo mismo que en el que comienza Amante dulce del Alma de carácter conceptista, las sutilezas, los juegos de palabras de toda indole.De las redondillas unas quince en total  la mas conocida  un poema famoso de Sor Juana  Hombre necios que acusais … en la que utiliza sus habituales juegos conceptistas.
   Antígona Vélez, del argentino Leopoldo Marechal es una tragedia que se estrenó en 1951 y recibió el Primer Premio Nacional de Teatro. Siguiendo la Antígona de Sófocles, la Antígona de Marechal está constituida básicamente por tres personajes, de los cuales sólo Antígona continúa con el nombre de la tragedia homónima, mientras Don Facundo equivale a Creonte, y su hijo, Lisandro Galván, al amado de la Antígona sofoclea, Hemón. <br />     En Antígona Vélez, se hace evidente lo que Gerard Genette en su obra considera como intertextualidad o transtextualidad que viene a ser la copresencia entre dos o más textos en una obra literaria. De manera que el texto clásico de Sófocles, Antígona, vendría a ser el hipotexto que sirve de referencia al hipertexto, la reescritura hispanoamericana, en este caso Antígona Vélez, que remite a situaciones particulares de dicho texto, en la cual sus relaciones son numerosas y en ocasiones decisivas, como veremos más adelante. <br />     Al igual que en la tragedia clásica, en Antígona Vélez, Marechal utiliza un coro formado, de un lado, por hombres, trabajadores de la hacienda La Postrera y, por otro, de mujeres, entre ellas de la servidumbre y de familias del difunto. Además, existe un coro de brujas. El coro nos informa acerca de la muerte de los dos hermanos, Martín e Ignacio, quienes se enfrentan en una guerra entre bandos opuestos. Por un lado, Martín defiende los intereses de los blancos, y, por otro, Ignacio se ha pasado al bando de la barbarie, constituido por los indios. Ambos hermanos mueren al enfrentarse en esa batalla. En la hacienda La Postrera, se lleva a cabo el velorio de Martín Vélez. <br />     Por otro lado, vemos cómo en el hipertexto de Marechal aparece un enfrentamiento: la civilización humana, blanca, en oposición a la barbarie del medio al cual se asimilan las culturas indígenas de los argentinos. Marechal presenta una visión de lo que ha ocurrido en la historia de Argentina, seguido por un pensamiento liberal que sentó las bases de su conocimiento, la visión de la “Conquista del desierto”, la cual no es más que la lucha reñida y sangrienta de la barbarie.  <br />      Al igual que Creonte en el hipotexto sofocleano, en Antígona Vélez se produce un enfrentamiento entre Antígona y don Facundo, un desafío entre dos lógicas de acción, dos leyes de distinto orden, lo humano y lo divino. Don Facundo Galván prohíbe el entierro de Ignacio Vélez, a quien se le considera un traidor, mientras que a Martín se le llora y se le reza en la casa. Antígona pide a Don Facundo que le permita enterrar a Ignacio, a lo cual él se niega rotundamente. <br />      Antigona Vélez, al igual que en el hipotexto de Sófocles, desobedece las órdenes de Facundo y entierra a su hermano, asumiendo las consecuencias. Al amanecer, llegan los peones con la noticia de que alguien ha enterrado a Ignacio. Facundo investiga quién es el responsable y encuentran tierra en la ropa que usó Antígona durante la madrugada. La llevan frente a Don Facundo, quien la interroga e intimida. Antígona responde sin miedo alguno, aceptando con dignidad su destino. En Antígona Vélez, Marechal le da un giro diferente al texto en cuanto a la muerte de Antígona, colocándola en un caballo que correrá hacia el Sur donde con seguridad encontrará la muerte al enfrentarse a los indios. Por otro lado, Lisandro, el enamorado de Antígona, hijo de Don Facundo, trata de evitar esa muerte, pero la misma Antígona no se lo permite y pide a los peones que lo sujeten mientras ella se aleja en el caballo. Lisandro, desesperado, corre en un caballo tras Antígona para acompañarla en la muerte, ya que él no desea vivir sin ella. Al amanecer, los peones le llevan a Facundo los cadáveres de Antígona y Lisandro, que habían quedado atravesados por una misma lanza.<br />     Entre el hipotexto de Sófocles y el hipertexto de Marechal existe un parecido en la rivalidad que éste presenta entre los dos hermanos, Martín e Ignacio Vélez, y el mismo antagonismo presentado por Sófocles entre Etéocles y Polinices, con una diferencia entre los personajes de Marechal, ya que éste los desarrolla en la pampa, que como ya hemos referido se contituye en un espacio sumamente importante en la Argentina de los años cincuenta. Allí se resolvían los conflictos entre los indios, la “barbarie”, y la “civilización”. No es coincidencia que Don Facundo Galván refleje el poder absoluto en la hacienda La Porteña. Así vemos cómo este personaje nos remite al personaje de Domingo Faustino Sarmiento (1811-1888), el caudillo riojano Facundo Quiroga, en la obra Facundo (1845), en la cual se presenta la disputa entre los federales y los unitarios, entre lo urbano y lo rural, producto de los conflictos que se produjeron en Argentina inmediatamente después de la Independencia en 1816.<br />     La obra de Marechal presenta un caudillo que defiende la supuesta civilización que impera en Argentina y lo lleva adelante, actuando contra sus oponentes con todo el peso de la ley. Don Facundo Galván representa, además, al déspota ilustrado que con un supuesto noble objetivo, cuyo fin es el de crear orden y terror, se vale de la fuerza bruta para lograr respeto. <br />     El Facundo Galván de Marechal difiere del Creonte de Sófocles, porque en él no hay arrepentimiento. Está absolutamente convencido de que ha obrado bien, conforme a su forma de pensar. Al igual que en la obra de Sófocles, Facundo Galván impide a las mujeres traer a la hacienda a Ignacio, llorarlo, rezarle y darle sepultura. <br />     La Antígona de Marechal ofrece unos rasgos firmes, semejantes a los de la Antígona griega. Admite la muerte de su hermano, pero no que lo dejen a la intemperie sin sepultarlo como los dioses mandan. No asiste al velorio de Martín, tampoco llora su muerte. Desafía a su tío Facundo, cuya voluntad es absoluta en la pampa. Sólo le queda enterrar a su hermano, aceptar su destino, y esperar tranquila y serena a que se desencadene su destino. Por otro lado, observamos cómo en el hipertexto de Marechal, éste, le da a Lisandro el mismo tratamiento que en el hipotexto Sófocles se le da a Hemón, al no abandonar a su amada. Antígona Vélez, contrario a la protagonista de Sófocles, no tiene oportunidad de escapar de la muerte, ya que ha sido condenada sin ninguna esperanza. Sin embargo, la Antígona de Sófocles es condenada a vivir alejada de todos en una cueva y allí morir. Ante tal situación, se suicida. No obstante, Creonte, unos días después, va a la cueva con intención de perdonarla y la encuentra muerta. La Antígona de Marechal no tiene ninguna posibilidad de vivir, pues ella sabe y acepta su destino, yendo al Sur donde le espera la muerte al enfrentarse a los indios. Ir al Sur implica la condena a la barbarie, una forma de destierro para ella. Lisandro quiere protegerla, pero ella sabe que si no son los indios quienes la matan, es el mismo Facundo Galván quien ha decretado su muerte y los perseguirá a ambos. <br />     Según Pablo Martínez, en Antígona Vélez el coro es uno de los elementos principales y más complejos de la obra, ya que está formado por varios coros: uno de hombres, uno de mujeres, uno de peones (corifeo), uno de mozas, y otro de brujas, los cuales cumplen el papel de expresar la tristeza colectiva. Por otro lado, señala que el lenguaje de ésta tiene gran fuerza expresiva y en ella hay relatos líricos como en el coro griego (104). Refiriéndose al caso de las brujas, señala que éstas constituyen una aportación original de Marechal al viejo mito griego. Las brujas, no obstante, son modernas. Considera, además, que su diálogo es grotesco, pero, al enjuiciar a Antígona, adquiere unos tonos graves y sombríos. Sus enigmas sólo tienen por objeto anticipar la acción que sucederá posteriormente, como le corresponde al oráculo o a Tiresias en muchas de las historias trágicas. Ellas vaticinan la heroica acción de Antígona (105). Martínez refiere que la lucha por la conquista del espacio de la pampa es el marco general de la obra. Todo se resume a una ley sencillamente repetida por Facundo Galván, el Creonte de esta pequeña Tebas, la hacienda La Postrera, donde la tierra es o no es del ser humano que la habita. Allí, la lucha es permanente con el medio, el cual nutre la población indígena, siguiendo la tradición de la literatura de frontera, de manera que los indios constituyen un peligro, así como la falta de agua o alimento en la pampa. Es en esa lucha permanente que Don Facundo Galván aparece tan tirano como el Creonte de Sófocles (43).<br />     Por otro lado, sigue afirmando Martínez, en esta obra aparece otro enfrentamiento. Se trata de la civilización humana blanca, europea, contra la barbarie del medio al cual absorben las culturas indígenas. Podemos ver cómo Marechal ofrece una visión del desenvolvimiento histórico de la pampa argentina, siguiendo el pensamiento liberal que sentó las bases de la visión de la conquista del desierto. Es la lucha encarnizada de los argentinos por civilizar un medio bárbaro. La civilización y la lucha contra el medio geográfico adverso es representada en símbolos recurrentes en esta obra: el arado y el sable, el llanto de las mujeres y la sangre de los hombres (45).<br />       Rómulo E. Pianacci propone en su libro Antígona: una tragedia latinoamericana un estudio sobre la presencia de Antígona en el teatro hispanoamericano. Pianacci comienza su estudio con los orígenes del mito, dando paso al desarrollo del tema de Antígona en reescrituras europeas durante el siglo XX. A través de numerosas versiones latinoamericanas, incluyendo varios textos inéditos, muestra la presencia del hipotexto clásico, la funcionalidad del mito y su re-significación en las distintas circunstancias y contextos. Afirma que en el caso de algunos dramaturgos argentinos el referente principal aún sigue siendo Europa, sobre todo expresa esa afirmación refiriéndose a la reescritura de Leopoldo Marechal en quien percibe un echevarriano romántico tardío o neocriollismo (9). Señala que la obra del dramaturgo puede observarse en su totalidad como una poética que incluye la poesía, el teatro, el ensayo y la novela (84). Pianacci propone que en Antígona Vélez, la protagonista sale al área inculta que rodea el espacio civilizado y patentiza la invasión de la mujer del espacio privativo del varón (86). Apunta, además, que Marechal conduce a Antígona a la muerte valiéndose de un resignado travestismo reactualizando las conductas de la princesa sofóclea, poco adecuadas al modelo genérico de la época (86). Afirma que tanto el lenguaje, como la estructura y el tema de esta versión de Antígona se encuentran profundamente anclados en el pensamiento político militante de su autor y refleja la ideología oficial predominante en la sociedad argentina de la época. Su paralelismo con la realidad de entonces valoriza, en cierto punto, más sus calidades como circunstancia de documento que como discurso de contemporaneidad (87).<br />     María Margarita Doncel señala que la transgresión de Antígona se convierte en Hispanoamérica en símbolo de los ideales humanos de paz y libertad en contraposición a la opresión política. Afirma que Antígona Vélez se desarrolla en el último cuarto del siglo XIX. Esta época se conoce como “La conquista del Desierto”, que tiene como objetivo el exterminio de los indios de la pampa (3).<br />       Antonio García del Toro,  en su trabajo sobre Antígona Vélez y La pasión según Antígona Pérez”. En ella, se traza la evolución de la tragedia de Sófocles desde la Antigüedad, observando las Antígonas europeas (alemanas, inglesas y francesas), para concluir con las Antígonas hispanoamericanas. El autor sólo analiza ampliamente la Antígona Vélez, de Leopoldo Marechal en Argentina, y La pasión según Antígona Pérez, de Luis Rafael Sánchez en Puerto Rico. <br />      Los planteamientos fundamentales de García del Toro son los siguientes. Señala que en Antígona Vélez la tierra y las leyes que el hombre impone ante la naturaleza simbolizan esa fuerza inhumana que da fin a la protagonista (54). Entiende que en la obra de Marechal hay una reestructura del mito tebano, colocándose junto a la temática sofóclea temas que manifiestan la realidad del hombre hispanoamericano en su lucha por conservar el suelo patrio (57). En ese sentido, Antígona Vélez podría leerse como una mimesis del sistema político argentino.<br />     Por su parte, Migdalia González Pérez escribe una tesis doctoral para el mismo Departamento de Estudios Hispánicos que se titula “La pasión según Antígona Pérez y la tradición antigoniana en el teatro europeo e hispanoamericano”. En ella trata de establecer hasta qué punto los dramaturgos se sirven del mito sofocleo y hasta qué punto se distancian de él. Discute, además, cómo La pasión de Antígona Pérez representa una aportación dentro del desarrollo del mencionado mito en el ámbito específico del teatro europeo e hispanoamericano actual. No obstante, la autora sólo trata, al igual que Del Toro, la Antígona Vélez, de Leopordo Marechal en Argentina, y La pasión según Antígona Pérez, de Rafael Sánchez en Puerto Rico.<br />     Los planteamientos fundamentales de González Pérez son los siguientes. Señala que el desvío respecto a la tragedia de Sófocles no puede ser más evidente en la obra de Marechal, porque su drama es histórico. Refiere que el dramaturgo ha convertido el conflicto político religioso en otro esencialmente telúrico y familiar, en el cual desaparecen  tanto el “fatum” sofocleo como el heroísmo cívico (136). Opina que don Facundo no es político, sino agricultor; ni Antígona es disidente desde el punto de vista ideológico, sino que reconoce el mérito de las intenciones de Facundo. La hija de Edipo quebrantará la prohibición que éste le da y sepultará a su hermano desertor. Bien es cierto que se trata de una sepultura cristiana, ya que se coloca una cruz sobre su tumba. Es una tumba que todos respetan y representa una nueva divergencia en comparación con la obra original (136).

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Doris Melo Mendoza, Ph.D. ( República Dominicana,1948) es una persona sencilla, tranquila de rostro amable capaz de inspirar confianza entre sus amigos y conocidos.
Además es poeta y ensayista y cuentista. Catedrática en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, en La facultad de Estudios Generales, Departamento de Humanidades, donde actualmente dicta cursos sobre Cultura Griega Arcaica y Clásica; cursos sobre el periodo que corresponde a La Edad Media y el Renacimiento. Además es profesora en Caribbean University donde dicta cátedras sobre literatura y géneros literarios y otros cursos de español y gramática . Ha sido profesora conferenciante de la Universidad Metropolitana ( UMET) donde dictó cursos desde 2005 -2013 sobre Literatura Puertorriqueña, Literatura Hispanoamericana, Géneros Literarios, Redacción y estilo y Español básico y avanzado.

Obtuvo grados de maestría en Arte y Estudios Hispánicos (2004) Y un doctorado en Literatura Hispanoamericana con especialización en teatro hispanoamericano y caribeño en el (2011). Todos de la Universidad de Puerto Rico Recinto de Río Piedras.
Por otro lado recibió el grado de Licenciatura en psicología clínica (1975) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. República Dominicana.
Ha estudiado concentraciones en Arte e historia del arte: pintura, grabado,( litografía, xilografía e intaglio, arte mural ( gran formato de dibujo, experimentación sobre papel, diferentes técnicas de pintura y dibujo y escultura. Idiomas; francés, italiano, portugués , inglés y latín. Estudios que ha realizado en la Universidad de Puerto Rico desde (1992 al 2011).

Ha publicado crítica literaria Mito y tragedia en el teatro hispanoamericano y dominicano del siglo XX. (2011) y los poemarios Solo de pasión soledades y otras ausencias (2010), El olor de la palabra rota (2011) Rasgada Memoria(2012). También ha publicado artículos de crítica literaria, teoría literaria, comentarios de cultura, en antologías, colectivas, catálogos, revistas profesionales y virtuales tanto en Puerto Rico como en el exterior de la isla.
Sus libros más recientes publicados en la red de internet.
Poemarios En el desbordamiento de tu ausencia (2013), Entre sábanas arropadas de silencios (2013), Deambulando entre las horas (2013), Cómplices mundos de papel (2013) La melancolía de lo efímero (2013) Aliento de Salitre (2013) Inventarios de silencios…(2013). Rituales de identidad. (2013) Textos de crítica literaria. La novela de la dictadura: La narrativa dominicana del siglo XX. (2013)
(2013), cuentos como “Cosas del General Rafael Leónidas Trujillo: Benefactor y padre de la Patria” (2013). La otra mirada … collage de historias fragmentadas: relatos. (2013) ensayos . La balada de Alfonsina Bairán: sus mundos alternos en la dictadura de Trujillo.(2013), Mundos posibles y transgresión carnavalesca en El Obsceno pájaro de la noche de José Donoso.(2013). Entre otros editados y aún no publicados en la red.
dorismelo53.blogspot.com/

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