• José Orero De Julián
diesel
Soy muy joven. Español casado con española. Tengo 2 hijas, 2 nietos y 1 nieta. Mi vocación es la Literatura. Mi profesión es el Periodismo. Soy lo que pienso, lo que siento, lo que sueño... lo que escribo, lo que anhelo, lo que deseo... soy un hombre de la única patria de todos los seres humanos que es un pequeño rincón llamado Universo... y en ese pequeño rincón tengo a mis propias estrellas literarias... para compartirlas con cualquiera de mis amigos y amigas compatriotas de este pequeño rincón ubicado más allá de todas las galaxias y en donde todas la almas son iguales de ternura. Cuando ya el amor haya desaparecido por Decreto Ley de los políticos de la Tierra... yo seguiré amando siempre... siempre... siempre... con ternura... ternura... ternura... aunque tenga que exiliarme a cualquier otro universo donde se pueda seguir siendo amante de las utopías...
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  • País: España
 
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- Y ahora, para terminar -decía el de las zapatillas de color lila -quiero rendirle un homenaje particular a nuestro compañero y amigo blanco aquí presente. Se lo merece porque es el hombre más noble que he conocido. Como tenemos ya muchas ganas de salir de este agujero negro voy a tocar el último trozo de una canción que aprendí hace ya varios años y que pregono a lo largo y ancho de todo mi mundo. Como he dicho que es un homenaje particular para él -y señaló con el dedo índice al joven licenciado que estaba un poco más apartado de los demás- lo voy a cantar en su bella lengua, Abrazó la guitarra y, al son del sonido de sus cuerdas, cantó. - La tarde está perdida.Que nadie entre ni salga por la puerta escondida.La tarde está perdida y el tiempo irrepetible se queda en el umbral. No somos siempre igual.Cada día vivimos un lamento.andamos... y sólo somoslos hijos de un momento. - Eso ya es la segunda vez que se la oigo cantar a un hombre de color negro -se asombró el joven licenciado.- Escucha: como dice la canción en su estrofa fianal, no somos como pensamos. Cada día, de improvio, cambiamos... y en cinco años todos tenemos la oportunidad de cambiar mucho pero la sinceridad de tu mirada no ha cambiado en absoluto. Durante toda esta semana he estado observando si era verdad lo que tus ojos dicen y he podido coprobar que sigues siendo el mismo a pesar del tiempo...- Perdona... ¿me conoces de algo?.- Te reconocí desde el primer momento en que te dirigiste a mí en la Plaza Mayor del pueblo.El joven licenciado le miró detenidamente. - Tú también me recuerdas a alguien pero no sé a quién con total certeza...- Yo soy aquel cantautor que, un día y en un pasillo siubterráneo del metro de la gran capital, rasgaba esta guitarra cantando esta melodía que, entonces, era desconocida por el público... menos por ti. Tú me preguntaste por la canción y yo te conté cómo la había conocido; luego me diste dinero para que yo pudiera comer y te marchaste...- ¿Qué pequeña es la vida?. - ¡Y qué grande es la satisfacción de haberte vuelto a ver!. - ¿Sabes una cosa?. Los racistas deberían saber que todos tenemos la sombra negra. El de los zapatos de color lila volvió a soltar otra de su fuertes carcajadas. Ambos se fundieron en un abrazo enorme mientras el resto contaban el dinero que acababa de entregarles el ayudante del capataz.- ¡No gastemos el tiempo contando el dinero que tanto nos ha costado ganar, dijo Bernard Shaw!. -inmediatamente, tras citar la frase, el de la piel más negra de todos, se volvió hacia el joven licenciado que le miraba sonriendo- ¡perdona... se me escapó!.Ambos comenzaron a reír. - No te preocupes en absoluto- se le dirigió el joven licenciado- la sabiduría pertenece no sólo a quien la posee sino también a quienes la aprenden y se apoderan de ella. No es un robo citar a otros sino una consideració a su genio. Si Bernard Shaw estuviese aquí presente se sentiría orgulloso de ti. - ¡Venga, que se va la camioneta! -chilló el ayudante del capataz. -¡Vámono! -les ordenó el de las zapatillas de color lila. Todos siguieron su orden. Saliendo al exterior se les aceró el capataz, que esperaba junto al conductor de la camioneta. - ¡Tú vuelves a venir con nosotros! -se dirigió al jovenlicenciado.- No te preocupes, hermano... ve con ellos. En el pueblo nos juntaremos tú y yo -le indicó el de las zapatillas de color lila- lo hace sólo para insultarnos, pero no lo conseguirá. No insulta quien quiere sino quien puede. Esa es una frase que he aprendido de tu precioso país.El capataz esperó a que todos hubiesen subido a la camioneta, se acercó a su ayudante y habló en voz muy baja.- ¿Has dado la orden a los muchachos?.- Se la he dado muy a pesar mío. - ¿Sigues asustado?. - Sí. Tengo mucho miedo. Sé que nos vamos a encontrar con problemas. - Ya sabes que los problemas nunca pueden con nosotros. - No estaría yo tan seguro...- ¿Ha salido mal alguna vez?.- Todo tiene un principio y la suerte no va a estar siempre de nuestro lado.- Hay cosas que no tienen un final... y por eso seguiremos adelante con el plan porque Dios está de nuestro lado -falseó el capataz hipócritamente hablando. - Me parece que estás loco...- Pues a ti no te va muy mal conmigo. - Ahora empiezo a arrepentirme. Creo que hubiese sido mejor que me hubiese ido peor.- Ten cuidado conmigo...-Es que hemos ido demasiado lejos. - Nunca es demasiado lejos cuando la finalidad es pura -siguió falseando el capataz hipócritamente hablando. - ¿Pura?. - ¿Tienes algo en contra?.- Ya he dicho todo lo que pienso. Estás loco de atar... estás loco de remate... y estás loco sin remedio alguno...- Que tengas mucho cuidado conmigo a ver si te enloquezco a ti de un disparo en seco. - Está bien. Secos nos van a dejar como nos pillen.- No hablemos más que te repito que yo doy las órdenes y tú te limitas a obedecerlas.- De acuerdo. No hablemos más.- Entonces ve arreglando todo para la próxima contratación.- Si no me equivoco es la recogida de setas. -Exactamente. Contrata a muy poca gente y no tengas miedo... so cobarde...- Y tú estás loco... loco... loco...- Como sigas asi te arreo tal tortazo que te tragas todos los dientes. Después de dicho esto, el capataz se dirigió hacia la camioneta. - Vámonos -y subió a la cabina -¿parece que te has divertido mucho y has encontrado numerosas amistades, no es verdad?. ¿Me quieres contsr algún chisste a mí?. El joven licenciado le miró de frente. - Me he divertido lo suficiente y he encontrado suficientes amistades; pero no te voy a contar un chiste sino algo quete haga pensar si es que piensas alguna vez antes de hablar. ¿Quieres oírlo?.- ¡Adelante!. ¡A ver si te atreves!-le retó el capataz.- Repito lo que dije a ellos. Los racistas deberíais saber que todos tenemos la sombra negra. Aunque la pregunta no es ¿qué pensáis los racistas? sino que debemos preguntar ¿lo racistas pensáis?. Sigo o tienes ya bastante...El capataz tuvo que volver a desviar la mirada hacia el cristal de la ventanilla lateral.- Haces muy bien... porque quizás, de otro modo, quien tendría que recoger todos sus dientes en un cucurucho serías tú... que eres todavía peor que un chupatintas a cargo de un chupasangre.El capataz quiso decir algo pero no se atrevió a abrir la boca. - Me alegro-dijo el joven licenciado cuando la camioneta ya arrancaba- me alegro mucho de no tener que ver tu cara durante todo el camino. - Encontrar amistad siempre es algo que debe alegrar -siguió el joven licenciado-aunque tú en esto de la amistad ni tan siquieras sabes que se comienza con a de amor, se sigue con m de mejor, se continúa con i de igualdad, después viene la s de sinceridad, la acompañamos con otra a de amabilidad y terminamos con la d de divino. ¿Te ha gustado mi definición de la amistad o te lo digo cantando?.-¡Pareces muy seguro de ti mismo! -se atrevió a preguntar el conductor de la camioneta una vez ya enfilado el camino hacia el pueblo.- No parezco muy seguro de mí mismo... sólo que a veces lo estoy. - Pues a mí me caen excelentemente bien esa clase de personas. Y ya no hablaron más. Comenzó a caer una fina lluvia, de esa clase de lluvia que parece lavar los pensamientos de quienes pasean bajo ella. De esa lluvia clara, suave y blanca que mojaba el rostro de aquellos hombres negros. El joven licenciado pensó en ellos, pero ellos no sólo no se quejaban sino que comenzaron a cantar una especie de himno que todos habían aprendido al trasmitírselo unos a otros. Y bajo la lluvia, en medio de la nochey el silencio, sus voces alimentaban el ambiente y demostraban que puede más el sentido de la liberación que los inútiles esfuerzos del despropósitocon el que aquel hombre tan necio, el capataz que guardaba silencio sin dejar de mirar hacia el cristal de la ventanilla, parecía empecinarse en querer amarrarles. El joven licenciado empezó a reecordar mientras contemplaba la noche tras el cristal frontal de la cabina.- Para sentir el silencio de las cosas o de las personas no hace falta hablar ni estar callado. Notar el silencio, gozar con el silencio, sólo consiste en descubrir la esencia de todo lo que te rodea.- Las ideas no se inventan. Se descubren.Le llegó el recuerdo de ella, de la jovencísima morena, y mantuvo su intenso silencio.- ¿Y tú crees que eso tiene algo que ver con la tarde que estamos gozando ahora mismo?. - Sólo sé que te amo, a la luz del atardecer, como nunca antes habìa amado.- ¿Cuándo te vas?.- No lo sé. Instintivamente acarició su mochila.- Te busco pero...¿quién soy yo?... ¿quién sabe en realidad quién soy yo?...quizás solamente sea ese Caballero de la Rosa que te llama desde el corazón de una Patria llamada Nada y, a la vez, una Patria llamada Todo. Quizás nos hemos conocido muchas veces o quizás no nos hemos conocido nunca pero te pido que pongas una canción que se condense con las estrellas para poder llegar hasta ti... que vives más allá del Océano de la Ilusión. Un relámpago estalló violentamente delante de su rostro y le hizo despertar de aquella intensidad de sueño que, con los ojos bien abiertos, le hacía meditar. El conductor de la camioneta puso la radio.- No se lo digas a nadie, no se lo digas mi amor, que nadie sepa en el mundo que nos amamos tú y yo.- ¡¡Apaga eso!! -bramó el capataz. Y un nuevo relámpago estalló en el cielo haciendo que el capataz temblase de miede desde los pies a la cabeza mientras el silencio volvía a apoderarse de la noche porque los hombres que iban en la cajuela de la camioneta también se habían callado.
Dicen los entendidos, y eso que son entendidos, que tierra adentro hay viviendo unos personajillos que no hacen más que considerarnos a nosotros los de la superficie terrenal que somos algo así como catapunes. Yo lo que digo es lo mismo que Alcántara: "La verdad es que vivir es una cosa muy rara". De rara sale rareza. ¿Por qué reza la trota conventos?. ¿Es que, a pesar de todo estamos contentos?. Todo `puede pasar por la calle; desde un tío más bebido que Mustafá o una tía más tocada que la que sale hoy en la última página del diario As de Madrid. ¡Vamos a ver!. Nuestros catapunes no están para perderlos cpn tías tocadas y, menos aún, con mustafeas mustafaes. Por eso pasamos como los pasotas. Si véis vosotros que somos pasotas es porque no tenemos otras noticias que informar sobre la mesa de la Redacción. Así que vamos a ver que nos informa "La Verdad" de Murcia, aunque la verdad es que no estoy yo esta mañana muy catódico porque los rayos se han ido a hacer vientos. O sea, que si nos ofrecen buñuelos que sean sólo buñuelos porque los vientos se han ido a pasear con la Dolores. ¡Si váis a Calatayud preguntad por la Dolores que es fácil y os hará favores!. Nosotros no. Nuestros catapunes no están elaborados para esas tonteras. ¿Demócrito fue contemporáneo de Sócrates?. ¡Vaya pregunta!. También Sarkozy es contemporáneo de Zapatero y no ponemos el grito en el cielo por tal cuestión, porque la cuestión es ver qué pasa cuando el tren pasa. Lo que me imagino que pasa es que si no te apartas a tiempo de la vía del tren... el tren te avía de lo lindo y tus catapunes se van a hacer puñetas. Por favor, no asustarse ni piensen mal, porque resulta que hacer puñetas es un oficio de costureras de aquellas de antaño, de tan antaño que todavía no habíamos nacido nadie (según dicen los de larga y ancha costura, perdón quiero decir cultura) o casi nadie (según corrigen los de la larga y ancha costura, perdón otra vez porque quise decir cultura).Y de pronto me llega un notición: "La vajilla de Torrente la ha robado un jeta". Y eso que es de un diseño llano y sin filigrana alguna. Para que se entere el pillastre ladronzuelo de la vajilla de Torrente, no tiene un valor superior a los 5 eurejos más o menos. Cuando el hambre aprieta, nootros apretamos las filas pues resulta que hemos visto un restaurante que por 1,95 eurejos te ofrecen sobrasada para que dejen de crujirnos los intestinos gruesos y delgados. Quiero decir que gordos y flacos tienen el mismo derecho a comer sobrasada. Bueno. Mientras nuestros catapunes sigan estando en su sitio natural todo se puede aguantar. ¿Sabéis lo que os digo?. Que si la favorita de Gianluigi Buffon es Alena Svedova a nosotros nos importa menos que la vajilla de Torrente. ¡Y a ver si devuelven la vajilla que es hora de merendar y después, si se puede por favor, llega la hora de cenar aunqe sean papas fritas acompañadas de cominos con canela en rama!. Termino con Lucía. ¿Está Lucía de muy buen ver?. Según se la mire. Si la miras desde 5 kilómteros de distancia es que ni la ves; ahora bien, si tienes el suficiente valor y te acercas a 5 centímetros de ella tampoco la ves del tortazo que te mete. ¿Estaré hablando de Lucía Bosé?. ¿Quién es Lucía Bosé?. No lo sé bien pero me parece que es la mamá de Miguel Bosé. Si acierto me gano 5 eurejos para el Día del Padre. O sea, el problema de Lucía (no Lucía Bosé sino Lucia solamente y no sé cuanto lucía antes pero ahora luce mcuho) no tiene fácil solución. Como dice Alcántara: "está muy lejos". Y yo cierro mi artículo cantando: ¡Carnaval, Carnaval, mira que cantamos mal!. Los políticos hablan mucho (yo diría que demasiado) y no hacen nada bueno. Lo digo por Berlusconi. ¡Vaya vergüenza, señor Berlusconi, si es que es verdad eso de que usted ha abusado de niñas menores de edad!. Don Silvio, la palabra proxeneta, hablando en plata (¡y haga el favor de devolver toda la plata que ha robado al humilde pueblo italiano!) deriva del latín proxeneta y del griego proxenein que significa hacer de patrono o protector pero que, sin eufemismos olcultistas señor mafioso, quiere decir ser una persona que induce a otra a prostituirse y se beneficia de las ganancias de ésta. Su sinónimo es alcahuete (no cacahuete sino alcahuete para decirlo bien claro). ¡Que le hemos guipao bacalao!. Ya me estoy viendo yo paseando por las calles de mi Madrid querido cantando lo de. "¡Cuando un día yo la vi por vez primera, al pasar yo le dije de esta manera: vaya con Dios mi vida, vaya con Dios mi amor!".Nota: guipar es un verbo vulgar que se traduce por ver, percibir y descubrir. ¡Tira de la manta y quinto levanta!. Si usted quiere saber qué significa esta última frase pregúntele, por favor, a alguien que de mozo hizo el servicio militar obligatorio en Zapadores Feroviarios de Cuatro Vientos de Madrid!. ¡Hala a hacer cuatro vientos!. ¡Reviejo verde!. ¡Que usted sólo es un reviejo verde nada más!. ¡Qué vergüenza señor mafioso Buscón Berlusconi!. Y ahora vamos a resolver el dilema: si resulta que Demócrito nació hacia el año 460 antes de Jesucristo y murió hacia el año 370 antes de Jesucristo, como Sócrates nació en el año 470 antes de Jesucristo y murió en el año 399 antes de Jesucristo... efectivamente, como afirma Manuel Alcántara, fueron contemporáneos por unos 29 años más o menos. ¡Para que se entere usted, señor Berlusconi!. ¡Reviejo verde!. ¡Que usted es sólo un reviejo verde nada más y más ladrón que José María "El Tempranillo"!. ¡A ver si no holgazanea tanto y mañana se levanta tempranillo y bien templado que coge usted unas cogorzas de miedo!. ¡Qué bueno está el café casero y qué buena está La Casera!.
- Tú y yo nos vamos ahora al Casino. Los demás ya sabrán lo que tienen que hacer.- No me digas que vas a jugar... -le respondió el joven licenciado. - Hermano... -continuó el de las zapatillasde de color lila- la inteligencia es un don que hay que saber desarrollar. Yo siempre he tenido la idea de que el dinero sólo sirve para utilizarlo pero jugárselo todo, en una sola noche, es una estupidez. Por supuesto que no voy a jugar. - ¿Sabes lo que te digo yo?... ¡que para qué queremos a un amigo si no es para acompañarle!. ¡Vamos!.- Me han dicho que es muy peligroso ir con un negro, por la noche, en este pueblo. - Yo no voy con un negro; voy con un amigo.- He podido comprobar que eres valiente pero no tanto como me acabas de demostrar. - Sólo hay tres grupos, en realidad, que no son racistas: los millonarios, los artistas y los inteligentes... y yo pertenezco, y perdona por decirlo tan claro,a los tres; porque aunque me veas como me ves ahora eso lo he decidido yo libremente.- Yo ahora te veo millonario de ideas, inteligente con clase y artista por naturaleza. - Pues también soy, créetelo, millonario con clase, inteligente por naturaleza y artista de ideas. - Hasta puedes ser que seas millonario por naturaleza, inteligente de ideas y artista con clase.- No hablemos más... -cortó, suavemente, el joven licenciado.Y se encaminaron hacia el Casino. El bar del Casino, amplio de espacio y generoso de decoración, estaba ya a la mitad de su capacidad. Las gentes, buenas gentes y malas gentes o gentes no tan buenas, iban acudiendo a medida que las manecillas del reloj no cesaban en su caminar. Era algo así como un acompasamiento entre los seres humanos y el tiempo; ese tiempo que tanto acompañaba al joven licenciado y, a la vez, a toda la Creación.- Ponte cómodo que la noche sólo acaba de comenzar y nosotros no tenemos ninguna prisa -dijo el de las zapatillas de color lila.El joven licenciado miró hacia el reloj principal. ¡Otra vez las doce menos veinte!. - ¿Ves esa hora? -le preguntó al otro. - Sí... pero para mí sólo significa un momento similar a cualquier otro momento. - Pues no te lo creas así...- ¿Acaso tienes alguna teoría que yo no conozca?.- No es una teoría. Es un principio. Las doce menos veinte de la noche es un principio que puede convertirse en eterno si sabemos conseguir atraparlo y penetrar porfundamente en él. - ¿No ocurre eso con cualquier otro momento?. - Con cualquier otro momento no... porque precisamente es en ese momento que tú estás contemplando cuando se paró, hace años, el corazón de un sentimiento. Y era el corazón de un sentimiento sincero aunque equivocó su camino. El de las zapatillas de color lila se quedó observándole intentando descifrar qué era lo que le decía aquel personaje tan singular. - ¿Pedimos un par de dervezas? -cortó su interpretación el joven licenciado. - De acuerdo -y el de las zapatillas de color lila siguió esperando...- ¡Pónganos dos cervezas, por favor! -pidió al camarero.El joven licenciado guardaba silencio. El de las zapatillas de color lila ya empezaba a impacientarse. Hasta que intervino sin poder aguantar más.- ¿Por qué no sigues?.- Te estoy demostrando mi principio llevándolo a la práctica. - Pero estás sin decir ni hacer nada. - Eso es. Estoy captando el profundo silencio de ese momento en donde puede ocurrir todo lo que tu imaginación dé de sí.- Empiezo a entenderlo...- Si sigues captando sensaciones no sólo lo entenderás sino que lo vivirás del todo.- ¡Qué ejercicio más extraordinario!. Incluso puedo estar atento a todo lo que ocurre a mi alrededor sin dejar por ello de permanecer en mí. ¿No será alguna adaptación de alguno de esos sistemas pseudoreligiosos de carácter hindú o algo por el estilo?. - No es nada de eso. Es algo mucho más sencillo de entender y no contiene dogmas de ningún gurú. - Entonces... ¿qué es?.- ¿Por qué tenemos que aplicar definiciones a algo que puede ser tan sencillo que está al alcance de cualquiera?. ¿No te das cuenta de que lo único que estoy haciendo es vivir una intensidad?. Esto no tiene que ver nada con ningún planteamiento filosófico, ni psicológico, ni tan siquiera religioso.- ¿Y dónde aprendiste, por primera vez, esta forma de actuar?.- En un humilde lugar con gentes que no importaba saber de qué lugares vinieran o saber hacia qué lugares se irían. - ¡¡Qué haces aquí, negro!! -bramó cerca de ellos. Se dieron cuenta, entonces, de que estaban rodeados por cinco energúmenos vestidos con chaquetas y pantalones de cuero de color negro, adornados con cadenas y unos tirantes colgándoles hasta el trasero, con gruesas botas de militar de color negras y punteras metalizadas que expandían un olor nauseabundo y que llevaban bates de béisbol en las manos derechas... excepto el que había bramado aquel saludo. Éste estaba apuntando con una pistola al de las zapatillas de color lila. - ¡¡Qué haces aquí, blanco!! -respondió de la misma manera el negro.El resto de los que se encontraban en el bar se habían ya apartado dejando, completamente solos, a los dos amigos. - ¡Mátalo ya de una vez! -gangoseó uno de los otros cuatro.- ¡Primero quiero ver si es tan hombre como aparenta!.- ¡No sólo soy el hombre que aparento sino que soy el hombre que soy! -volvió a responder el de las zapatillas de color lila.- ¡Y si yo te dijera que tú, y por supuesto ese renegado que te acompaña, sólo sois dos perros!. - ¡Me echaría a reír profundamente! -continuó el de las zapatillas de color lila. - ¡Pues te doy sólo diez segundos para que te rías todo lo que quieras porque ya no volverás a hacerlos más!. Diez, nueve, ocho, siete, seis... las manecillas del reloj seguían avanzanzando... cinco, cuatro, tres, dos, uno...- ¡¡Corred!! -dijo espantado el más cercano a la puerta de aquellos cinco energúmenos. - ¡¡Han venido cuatro negros más!! -se asustó, tamnbién, el gangoso. Y los cuatro, dejando cobardemente al que les dirigía, se abrieron paso a trompicones y salieron del local a toda carrera. El de la pistola aprovechó el descooncierto para tirar la pistola al suelo.- ¡¡Estoy desarmado!! -gritó despavorido mientras levantaba las manos.El de las zapatillas de color lila le agarró, repentinamente, por el cuello y, apretando, se dirigió al joven licenciado. - ¿Lo ahogo?. ¡A mí no me importa ahogarle!.- Nungún ser humano tiene el derecho de matar a ningún otro ser humano.El de las zaptillas de color lila soltó el cuello del energúmeno pero le agarró, rápidamente, por las solapas de la cazadora d ecuero de color negra y lo acercó hacia donde estaba el joven licenciado. - ¡Mirale a los ojos y dale las gracias... porque él te ha salvado la vida!.El energúmeno tenía la cabeza agachada.- ¡Que le mires de frente y le des las gracias! -repitió el de las zapatillas de color lila. - ¡Gra... gra... gracias... gracias... gracias!. - ¡Vete, cobarde! -y le soltó.El energúmeno salió a toda prisa y sin mirar a nadie. Llevaba su mirada en blanco como quien se acaba de despertar del algún sueño soporífero. - ¿Le perseguimos? -preguntó el de la piel más negra de todos, que fue uno de los cuatro que acababan de llegar. - No -le contestó el joven licenciado- es un arrepentido.- ¿Tú eres cristiano? -le interrogó el de las zapatillas de color lila. - ¿Por qué me preguntas eso? -contestó el joven licenciado. - Porque, perdóname lo que te digo, pero actúas como un cristiano. - Eso para mí no es un insulto. Se acomodaron, de nuevo, junto a la barra del bar mientras los otros cuatro negros se sentaban alrededor de una mesa de juego.- ¿Quieres que te cuente algo? -volvió a decirle el de las zapatillas de color lila.- Para eso estamos aquí... -suavizó el joven licenciado aquel momento tan tenso que estaban viviendo. - A mi país llegaron, no hace muchos años, unos hombres que nos hablaron de un tal Jesucristo y lo que hizo en su época. ¿Tú crees que existió de verdad y de que existe porque resucitó y fue a los cielos?.- Yo creo que existió, resucitó y está en los cielos. Lo demuestran muchos documentos históricos. - ¿Y tú que opinas de lo que hizo?.- Sea o no sea yo cristiano, lo que hizo fue todo positivo y sólo por eso es digno lo que hizo. - ¿Te has fijado que ese energúmeno al que has perdonado la vida, llevaba un crucifijo con la imagen de Jesucristo?. - Eso no implica que sea cristiano. Cuando yo era un niño, y no lo he olvidado nunca, me dijeron que el mismo Jesucristo predicó que en su nombre se cometerían verdaderas atrocidades. - Me quitas un peso de encima... porque yo estoy a punto de regresar a mi país para ayudar a esos hombres que te he citado. Son misioneros cristianos.- ¿Por qué lo haces?.- Porque a lo largo de todo mi caminar, en estos años, no he visto un valor semejante al de ellos. - Yo sólo te puedo aconsejar que seas siemrpe fiel a tu conciencia y si tu conciencia te dice ir con ellos vé con ellos.- ¿Sabes otra cosa?. Todos nosotros, los que hemos tenido que salir de nuestros países por diversas causas, sólo estamos deseando volver para poder aplicar lo que hemos aprendido fuera de nuestros propios países. Nuestro peregrinaje tiene un sentido de cruzada y ese es el de elevar social, económica y políticamente a los nuestros. - Entonces nos tardes en hacerlo...- Vámonos... -dijo el de las zapatillas de color lila.Salieron del Casino.- ¿Hacia dónde vas? -volvió a decir el negro.- Hacia el norte. - Yo me voy contigo. - ¿Sabes que aún no sé cuál es mi destino en concreto?. - No me importa. Me voy contigo. - Yo soy cristiano -afirmó el joven licenciado. - Y yo deseo aprender a serlo. Y se fueron.- ¡¡Quedan ustedes dos detenidos!! -anunció el policìa abriendo, de una patada, intempestivamente la puerta del caserón. - ¡¡Te lo dije!!. ¡¡Te lo dije!! -exclamó el ayudante del capataz. - ¡¡Cállate!! -voceó, bramando, el capataz.- ¡¡Es ya absurdo callar!!. ¡¡Lo saben todo!!. - En efecto, lo sabemos todo -respondió el inspector de paisano que iba junto con el policía. - ¡¡Quién ha sido el chivato!!. - No importa quién ha sido. Sólo es un arrepentido y tendrá un futuro mucho mejor que el de vosotros porque vosotros váis a pasar en chirona bastantes décadas... muchas más décadas de las que os imagináis
Los trogloditas se lo pasaban chupi lerendi.
La vida se adentra en este cosmos de tu cuerpo anidado en la penumbray nombra una especie de esperanzaenvuelta en la luz y en el suceso. Das vueltas a la memoria de las cosasrodeando de verbos tu figuray en el mapa de tus ojos celebrandouna fiesta de magia se recoge. Son los minutos del verso encandiladoen las horas del vacío en el reloj.Va la sombra alargando su figura en este baile de sueños sostenidosy en la luz de alma se columpia una carta de tinta que compartecon rojas líneas yuxtapuestaseste aparecer de la aurora de los tiempos. Tiempo al tiempo las miríadasde los mágicos minutos de tus ojosse enraizan en la médula instantáneade este memorandum de vivencias. Y, más allá, en el altozanouna terraza de suaves azaleas refugian sus aromas en el trazoque pinto con los rayos de la luna
Desde la alcantarilla de la rue del percebe, número 13, se ven mejor las maneras que tienen de pisar la honra de las personas esos engominados domingueros de la política politicastra y picatostes para desayunar además, que llevan por bandera la solución teórica/tecnócrata de todos nuetros problemas porque ellos, la verdad, bien que se las apañan para no tener problema alguno. Yo, desde la alcantarilla, miro sus zapatos acharolados y de gamuza, limpios limpios relimpios como si los hubiesen refregado con el Ajax y la Elena de los proletarios.Por cierto, menos mal que Elena dejó de presionarme y se buscó su propio Ajax; o sea, dicho de otro modo, la felicidad mucho más allá de mis narices. "Siempre que algunos llegan a un acuerdo es que ha surgido de un equívoco entre ellos". No siempre mi colega y amigo Manuel Alcántara, porque resulta que mis tres hermanos varones(cuyo valor, como en la mili, se les supone aunque no sé yo no sé yo), mi hermana y mi tío materno parece que viven eternamente un equívoco entre ellos que no lo soluciona ni el Papa de Roma ni el archimandrita ortodoxo. Que me viene a "moi" (lo escribo en francés pero significa mí) que cuatro tipejos y una madame en esto de llegar a un acuerdo sobre repartirse el botín que me han robado descaradamente van a terminar a bofetada limpia entre todos ellos. Y es que, además de chorizos son violentos los "cuatro duros de tres pesetas y cuarto" porque no valen ni tan siquiera cinco pesetas todos ellos juntos. ¡Estamos arreglados con la herencia boba que hasta los "Bobos de Coria" parecen los tios esos con perdón de Coria que no tiene la culpa pero que lo digo por un cuadro famoso del Museo del Prado de mi amado Madrid.Volviendo a la política "El Pacto del Euro" es la única monetaria manera de hacer el ridículo los "zapaterines" y los "rajoyones" que siguen buscando los euros disimulando que son ellos los que se los han guardado en sus cajas fuertes. Estamos aviados señores politicastros poliédricos... ¡que cada uno y cada una de ustedes tiene más cara que un poliedro hiperactivo de tanto que activan sus garras de gavilanes contra las personas mas necesitadas!. En España vamos a llegar, de seguir con esto de los acertijos a los que nos someten Zapatero y Rajoy, a no poder comparecer nunca a una hora fija de un día cualquiera como sucede con mis tres hermanos varones (por lo menos se supone que son varones y no tengo yo que dudarlo pero no sé yo no sé yo que dos de ellos bailan como un yoyó en manos del "lagartijo" que los manipula), mi hermana y mi tío materno.Sin embargo, desde la alcantarilla de la rue del percebe, número 13, nos reímos un mogollón los ciudadanos de a pie mientras vemos cómo el reloj de la famosa Puerta del Sol de mi amado Madrid da las horas, las semanas, los meses y los años sin que el presidente de la Región de Murcia, jaleado con entusiasmo por el Señor Ministro de la Vivienda del gobierno del PSOE y alabado por los ediles del PP, se niega a pagar a los más necesitados la miserable cantidad de 300 a 400 euros (ambos inclusive o exclusive nos da lo mismo porque se niega a pagarnos) mientras buenas mollejas de cerdo se comen ellos en los mejores restaurantes del planeta Tierra incluídos también los restaurante de la Luna porque ya hasta lunáticos son esos dichos señores. Hola Manuel Alcántara. Yo te leo y ahora te pregunto: ¿Cómo vamos a sacar pecho los que nos somos ni del Barcelona ni del Real Madrid si no nos dan ni para harina de otro costal?. ¿Podrías algunos de estos días escribir una columna en tu querido diario "La Verdad" sobre la cantidad de harina que nos han robado los unos y los otros que ya no nos queda para hacer pan?. Muchas gracias, colega Manolo. A ver si les sigues metiendo caña para que, por lo menos, no sigan creyendo que somos tontos y no nos damos cuentas de que han cogido nuestro dinero, el dinero que  nos deben, y lo han invertido en valores que buenos intereses se han llevado las caraduras y las no menos caraduras del gobierno español y de la oposición al gobierno español. Nosotros, los necesitados, ya estamos hartos. No queremos que nos rescaten de nuestra locura (ellos que están más locos que Napoleón y Rasputín juntos) sino que nos paguen y dejen sus garras de gavilanes simplemente como recuerdo, de una puñetera vez, de aquella serie televisiva titulada, precisamente, "Gavilanes". Estos tíos y tías que tienen más cara que un gorila con paperas se creen que somos tontos. Desde la alcantarilla parecemos locos pero de tontos no tenemos ni un pelo. Ellos son los que de verdad están para ser internados en Leganés o Ciempozuelos pues se creen los Nostradamos y la Nostradamas de hoy en día. ¡Y cualquiera les tose un poco porque enseguida te endilgan a un psiquiatra o una psiquiatra que te mandan a tomar Pastillas Jeroma (que son de goma) para que se nos pase lo que ellos llaman psicotismo y que ni ellos saben lo que significa porque ni saben lo que dicen ni saben lo que hacen!¿Tienen ustedes tanta hambre señores "pesoístas" y señores "pepistas"?. Pues la verdad es que ustedes, además de feos (y me refiero a Zapaterín el Saleroso y Rajoyín el Salerino) tienen más cara que espalda... y eso que ya es decir porque están ustedes tan cuadrados que parecen "hachas" de la época de cuando las hachas eran hachas de verdad. Hala... hala... hala... anímense con sus verborreas y comanse el marrón de los pensionistas, el gris de los jubilados y haste el bermejo de los de la burbuja del ladrillo. Que tengan ustedes muy buena noche y que les aproveche la suculenta cena que se toman a costa de lo que nos deben. Nosotros nos reiremos debajo de la luna, lunera, cascabelera... y hala a cascarse los cascabeles muy señores nuestros.
Vuelve el revival musical, arrollador y deslumbrante, a los primeros 40 principales (y algunos hasta secundarios o de tercera clase por no decir de cuarta o de quinta) en el ránking (que bueno es esto de escribir ránking en vez de clasificación general mi querido general) nacional español. En primer lugar está haciendo furor "Ay tani quetetani quetetani ay tani quetetani quetetani quetetá morena quetetani quetetani quetetá". ¿Qué tal?. ¿Cómo veis vosotros la cosa esta de la música más musical escuchada jamás de los jamases?. ¿Qué os parece este número 1 para abrir boca que esta mañana es tan aburrida que hasta la boca abren algunos que yo me conozco muy bien y que sube como la espuma del gel de baño y que ya tiene un total de 40 discos de platino, 50 discos de plata y 60 discos llenos de plátanos?. Nosotros comemos plátanos (dos mejor que uno por lo del Protasio que es un agricultor canario por cierto) que tienen tal cantidad de potasio que es una apoteosis que os lo digo yo porque es verdad. Seguimos con el ránkig (y cómo mola escribir ránking en vez de clasificación general y tal y tal y tal) ya tenemos embalado (a ver si lo desembalamos para escucharlo bien claro) la jota navarra de "Los estudiantos navarros chispún jódete patrón saca pan y vino, chorizo y jamón". Buen disco éste para enrollarse con chavalas muy guapas mientras vamos de excursión. ¡Y cómo olvidarnos de la trayectoria emergente que está teniendo "Que buenos son los enlaces sindicales que buenos son que nos llevan de excursión" y su version femenina de "Que buena es la madre superiora que buena es que nos lleva de excursión!... porque también aparece "Los chicos con los chicos y las chicas con las chicas" que nos amenaza con seguir escalando posiciones entre los 40 principales si Dios no lo remedia a tiempo.  Por cierto, en el lugar número 2 se coloca (vaya colocón tienen algunos ya esta mañana por cierto y eso que sólo son la 10,13 de la mañana) eso de "Ahora que vamos despacio ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras tralará vamos a contar mentiras tralará vamos a contar mentiras". Porque ahora nos toca a nosotros mentir que ya estamos hasta las napias de que los del gobierno y los de la oposición al gobierno no nos paguen y encima nos mientan. No perdamos de vista el gran avance que está teniendo "La tiré por un barranco la tiré por un barranco toda vestida de blanco y si esta historia parece corta volveremos volveremos a empezar". Y repito que en el número 2 está, para que se enteren los enterados de siempre que se creen hasta listos y todo eso, "Ahora que vamos despacio ahora que vamos despacio vamos a contar mentiras tralará vamos a contar mentiras tralará vamos a contar mentiras". ¡Madre mía que desahogo este de mentir para que sepan ellos que mentir sabemos todos!. ¡Y cómo (bueno comer comemos poco pero reír nos reímos un montón con esta canción) sube la titulada "Con la zapatilla por detrás tristrás ni la ves no la verás tristrás mirad parriba que caen judías muirad pabajo que caen garbanzos" que yo se la dedico esta mañana de melancolía general (sí mi señor general que para eso estamos los soldados como Pepe el del tebeo) a los queridos Emilieras que no te enteras porque estás contreras, a Bonifaz el guerrillero del antifaz y a Maximino me importas menos que un comino... sin olvidar al también querido Benitín ahora que Eneas se le ha divorciado. También sube como la espuma del gel de baño "Desde Santurce o a Bilbado vengo por toda la orilla con las faldas remangadas luciendo la pantorrilla". Vamos. Voten a esta canción a ver si podemos comer algún día de estos bacalado de Bilbado. Y no os olvidéis del inolvidable disco "Venimos de vendimiar de casa de Don Antón y no nos quieren pagar porque hemos roto el botijo porque hemos roto el botijo y no nos quieren pagar" que se la dedico especialmente a los del Ministerio de la Vivienda y Otros Casos Similares. En el puesto número 13 se encuentra "El patio de mi casa es particular cuando llueve se moja como los demás". Vemos que no termina de triunfar "Al corro de la patata" porque es bastante infantil (como algunos que yo conozco) pero no os preocupéis porque puede ser que cambie, de repente, el gusto de los oyentes y se líen a comprar este disco hasta colocarlo (y vaya colocón tienen algunos esta mañana cuando ya estamos a las 10,23 horas, y una menos en Canarias, murcianas). En el número 8 vemos un verdadero récord pues continúa, y ya lleva siendo el número 8 desde hace 106 meses y medio (y a ver si consigue mantenerse por toda la eternidad) el famoso pasodoble "José Orero el mejor de los toreros", pues es muy interesante esto de ser torero a veces y hacer alguna buena corrida (de toros y a ver si no pensamos mal de una vez por todas) que le salga muy buena. Por cierto que su esposa está buenísima. En fin. De momento vamos a colocar (y que colocón tienen algunos cuando ya son las 10,26 de la mañana de este día tan meláncólico), un popurrí de canciones para rellenar minutos basura como hacen los entrenadores de los equipos de baloncesto y de fúbol sala y hasta del Ketekojo (que es un juego que venía en los estuches de Geyper si señores y señoras y señoritas porque yo no miento cuando no es necesario).Mientras tanto vemos, con asombro, que sigue escalando puestos "Al cocherito leré" y "Manolo Perolo mató a su mujer la hizo escabeche y la puso a vender". Dios mío, Dios mío, Dios mío... que resulta que el patio de mi casa es tan particular que se moja como el de los demás esta mañana lluviosa de pleno marzo, porque estamos en pleno marzo para que se enteren los que viven en la Luna y tienen un colocón (y eso que son solo la 10,29 de la mañana) que ya no saben si la "droit" es "droit" y la "gauche" es "gauche". Que yo de francés sé mogollón y medio o medio mogollón por lo menos. ¡Vamos a ver, Carlos, si con esto nos comemos alguna rosquilla porque lo que es algunos que yo sé ni se comen media naranja porque tienen alergia a los cítricos. Si no ligamos por lo menos nos queda seguir soñando que ligamos. Yo, en realidad, como estoy casado escucho la novedad del ránking (y como mola escribir ránking en vez de clasificación general) de un disco tan inolvidable como "Antòn Antón Perulero cada cual cada cual que atienda a su juego", sobre todo el peluquero de Encarnita Paso. Yo es que ya paso de todos y del todo. ¿Qué?. ¿Seguimos jugando todavía señores ex colegas del Banco Hispano Americano?. Por mí adelante. A lo mejor "El cocherito leré" sigue subiendo puestos pero lo que si sé es que en el lugar número 22 (los dos patitos) está "Al pasar la barca me dijo el barquero las chicas bonitas no pagan dinero". Y yo digo, escuchando esta fermosa cançó (que también sé un poquejo de catalán para ir tirando en el buen sentido de la palabra) lo que decía el famoso presentador Joaquín Prats... !!a jugar!!... sólo que cambio el predicado verbal para ser más moderno  y exclamo... ¡¡a pagar!!... a ver si nos pagan ya los de la Vivienda. Pues no. Ni sé inglés ni pienso aprender jamás el inglés que para ir por casa me sobra y basta con este chapurreado de lenguas españolas de Madriz, Badajod y hasta Valladoliz. ¡Ay ay ay ayayay!. Me despido diciendo que "Los caballitos trotan trotan trotan trotan trotan" no aparece entre los 40 principales porque, además de una horterada, es una ridiculez sobre todo si se canta acompañada de gestos infantiloides. Hola y adiós Don Alfonso. Y que le aproveche a usted, Don José Luis El Castigador, todo lo que le robó al Banco. Nelancolía. En una tarde parda y fría los estudiantes estudian melancolía asomados a los cristales. ¿Será por ver si pasa alguna chavala guapa por la Doctor Esquerdo de Madrid?. Será...
Eran tiempos en que los estudiantes universitarios y sus compañeras las estudiantes universitarias se apiñaban en el tranvía y gozaban de la vida riendo sin parar mientras acudían a las Facultades. Era un tranvía llamado Deseo y yo, algunas tardes, me acercaba a verlo pasar sabiendo que estaba lejos... lejos... muy lejos de mi. Y yo soñaba con los ojos despiertos en aquel tranvía llamado Deseo mientras alguien, desde la cama de al lado, me decía continuamente que jamás lo conseguiría porque él había nacido vencedor y yo sólo un perdedor nada más en esto de la vida. Alguna que otra lágrima se me escurría por dentro pero yo sólo miraba aquella sombra dormida en la cama de al lado y sonreía porque Jesucristo siempre estaba presente.Y pasaban los años y con ellos los cursos del Bachillerato. El bravucón de la cama de al lado tiró la toalla y abandonó porque tuvo, en realidad, miedo a montar alguna vez en aquel tranvía para estuidantes universitarios y estudiantes universitarias de poco dinero. Él no. Él había nacido para ser selecto y ligar muchos triunfos seguidos pero yo permanecía en silencio cuando la luz de la Luna se introducía en la habitación y me hacía llegar el canto de las estrellas. Pasaban los años. Seguía deseando montar en alguna ocasión, aunque sólo fuese por una vez le pedía yo a Jesucristo, aunque sólo fuese por una vez. Y el tiempo pasó. Los demás abandonaron mientras yo me apliqué a intentar pasar a través del PREU de Ciencias aunque yo era del PREU de Letras. Por eso no fue posible. Por eso salí rebotado como un perdedor y me tuve que cobijar en eso de hacerse hombre amarrado al duro Banco de la soledad. Y me hice más hombre de lo que se me pedía perdiendo el tiempo pero aprendiendo vida. Y entonces decidí que sí... que todavía quedaba una última oportunidad de montar en aquel tranvía llamado Deseo repleto de chavales y chavalas de la Universidad Complutense de Madrid. Entonces tuve que dar un nuevo paso adelante (como había tenido que hacer desde que tenía uso de razón) completamente solo. Y pasé la prueba del fuego (ese fuego llamado COU de Ciencias cuando yo era del COU de Letras). Y entonces, cuando ya estaba yo también dispuesto a tirar la toalla como habían hecho los otros... llegó Jesucristo y me animó. ¡La bola número 1!. ¡Que salga la bola número 1!. Y salió.Conseguí por un día, solo por un día, ser el número 1 de Madrid pero a mi no me importaba ser el primero o el último en subir en aquel tranvia llamado Deseo. Lo conseguí. Subido en el tranvia que ya estaba dictaminado que iba a desaparecer, hice un solo viaje que me valió por todos los años que había pasado soñando con los ojos abiertos a pesar de las burlas de los otros tres. Después ya todo vino por sí mismo. ¡Había conseguido viajar, por fin, en aquel tranvía llamado Deseo!. Y en la Facultad de Ciencias de la Información, la de mi querido sueño periodístico, pude aprender cosas tan maravillosas como que "Un Tranvía Llamado Deseo" ("A Streetcar named Desire") es un clásico del teatro americano y la obra maestra del dramaturgo norteamericano Tennessee Williams. Esta obra le sirvió a Williams para alzarse ganador del Premio Pulitzer en la categoría de Drama en 1948. En 1949, sin embargo, nació solamente un niño que tenía mi mismo nombre porque era yo.
Que me digo yo, ahora que despierto de la modorra invernal, que teniendo dos buenas piernas (o al menos son dos piernas que se entienden entre sí como verdaderas hermanas y no discuten nunca), ¿para qué quiero yo una bicicleta?. Las bicicletas son para que en el verano los primaveras luzcan sus piernas antes las asombradas chavalas guapísimas que se parten de risa al verlos cruzar de un lado para otro como haciendo el baile del palomo ante la paloma. Algunos se encabritan tanto que levantan la bicicleta más allá de su cocorota y terminan por caer al suelo como pardillos abatidos por la ventolera y hay otros que pasan, raudos y veloces, como si fueran algo así como Guillermo Timoner corriendo tras moto. Y es de partirse a carcajadas verlos perderse en el horizonte buscando a la moto que, por lógica, les sacan diez kilómetros de ventaja. Las biciletas son para que en el verano las chavalas guapísimas se pasen unas felices vacaciones viendo a los primaveras montando bicicletas todo terreno que, de pronto, desinflan sus ruedas y se quedan clavadas en medio de las areniscas y ellos caen y se levantan todo llenos de polvo. Yo, en teniendo dos buenas piernas (que son buenas porque se llevan muy bien la una con la otra y no como esas que discuten por cualquier tontera de las que salen en las series de los canales de televisión), ¿para qué quiero hacer el primavera que significa hacer el ridículo, delante de las chavalas guapísimas?. Nada de eso. Yo soy de los de andar caminos machadianos que ya decía el poeta... bueno lo digo yo y no Machado... "andar se andan caminos mientras tengamos destinos". Pues eso. Buen destino a todos los que hacen el primavera montando en bicicletas para lucir sus lucidas pantorrillas.
- ¿Vas hacía las minas, compañero?.El joven licenciado, apagando lo poco que quedaba de su pipa, se volvió hacia aquel extraño personaje minero que le había dado alcance.- Voy hacia las minas. - Entonces vamos hacia el mismo destino, compañero. Le hizo gracia oír aquello de "compañero" salir de la boca de alguien que, en realidad, era un extraño. Le puntualizó la cuestión. - ¿Tú crees en el destino?.- Por estas tierras nadie cree en nada e incluso no creemos, tan siquiera, en lo que pregonan nuestros líderes. Por aquí todos nos limitamos a asumir que nuestra condición y, aunque nos verás rudos y combatientes no te engañes, es descubrir que no creemos en nada. Te he citado el destino no como algo sustancial sino como una mera fórmula para autoengañarme. También descubrirás que nosotros estamos muy acostumbrados a autoengañarnos y ese autoengaño es el que nos da valor para seguir adelante.- He oído que casi todos sois comunistas.- ¿Somos comunistas?. En realidad sólo sabemos que somos afiliados al Partido. Nos dejamos llevar por nuestros líderes aunque dudamos de todos ellos y de su sinceridad a la hora de entrar a las minas con nosotros... por lo menos a lo más hondo de las minas... allí donde morimos a veces...El joven licenciado no quiso, en aquellos momentos, seguir preguntando sobre el tema porque descubrió que, en el fondo, el extraño minero terminaría por hacerle una confesión de desesperanzas e incluso una confesión de desilusiones. No necesitaba preguntarle más, porque sabía a qué punto iba a llegar el otro y quiso evitarle ese desengaño que se leía en su oscura mirada y en su duro rostro. Pero el extraño minero siguió hablando él solo. - ¡Demonios! -y lanzó un puñetazo al aire- ¿Qué pecado hemos cometido para tener que llevar la cruz de la que otros se desentienden?. ¡¡Si existiera Dios!!. - ¿Dios no existe?.- ¡¡Y yo qué sé!! -protestó el extraño minero. Sacó, después, un paquete de cigarrillos y le ofreció uno al joven licenciado. - ¡Fuma, compañero!. - No, gracias... acabo de hacerlo...- Pero fumas de verdad o no fumas.- No fumo pero enciendo el tabaco.- ¿Sabes por qué fumo yo?. ¡Porque es la manera más efectiva que tengo de protestar por mi situación!. ¡Cuanto más me lo prohíbe el médico de la empresa menos caso le hago!. - ¡Jajaja! -explotó el joven licenciado.Y el extraño minero se le unió a sus explosivas carcajadas con otras más potentes. - ¡¡Jajajajaja!!. Estaban todos agrupados en la boca de la mina. Era todavía muy temprano pero no faltaba nadie. - Hombres rudos y combatientes pero que se limitan a asumir su condición de esclavos -pensó el joven licenciado.- ¿Será verdad que no creen en nada? -terminó de pensar. A su lado se había situado un muchachito. - ¿Qué edad tienes?.- Ya tengo catorce años...- ¿Y qué haces tú aquí? -siguió preguntándole el joven licenciado. - ¡A ti qué te importa lo que él hace aquí!. - ¡Sí que me importa!. ¡Es sólo un ser pequeñito y no debería de estar aquí!. - ¡¡Mira... yo soy su padre y si su padre decide que tiene que estar aquí es porque tiene que estar aquí!!. ¿entendido?. - Oírte te he oído lo suficiente como para que no tengas que chillar como un histérico... pero entenderte no te entiendo.El padre del pequeñito tenía una forma de mirar feroz hascia el joven licenciado. - ¡Ten mucho cuidado conmigo!. ¡Aquí como no nos vale la ley para defendernos tampoco nos vale para obedecerla!. - Yo me estoy refiriendo no a una ley social sino a una ley moral.- ¿La ley moral?. ¡¡Aquí vale incluso menos que la ley social!!.- Te he dicho que te oigo lo suficientemente claro para que no tengas que elevar la voz más allá de lo que en principio hacen los hombres educados. - ¡Ten mucho cuidado conmigo, vuelvo a repetirte!. Y luego se dirigió al pequeñito. - ¡Vamos para adentro!.Y se llevó a su hijo hacia dentro de la mina.- Calma, compañero, calma -y el extraño minero le hechó un brazo por el hombro- ese hombre sólo es un resentido de la vida de perro que lleva. - ¿Y por qué el hijo tiene que sufrir el resentimiento del padre?. ¿No le da ni pizca de vergüenza obligar al chiquillo a meterse en la boca del lobo?.- A los hombres así no se les puede convencer de esda manera. Pierden la racionalidad... pero ya te irás acostumbrando porque, aquí, hay muchos que son así. Unos culpables y otros sin culpabilidad... ¡pero hay muchos así!.- ¡Necesito dos voluntarios para que se introduzcan hasta el fondo y sigan abriendo brecha! -señaló el maestro minero. - ¡Yo voy! -exclamó el más veterano de todos y que tenía sesenta y cinco años de edad. ´- Y yo -pidió, de inmediato, el pequeñito de los catorce años de edad.- No... yo voy por tí... -le corrigió el joven licenciado. - ¡¡Tú no vas por çél!!. ¡¡Él vale más que tú para esa labor!! -explotó, con voz de mamut, el padre del pequeñito.- Calma, compañero, calma -le dijo el extraño minero al joven licenciado- deja que el pequeñito vaya...El veterano de los sesenta y cinco años de edad y el pequeñito de tan sólo catoce se adentraron en la oscuridad de al mina. - No se preocupe tanto por él, joven... que yo sabré guiarle -se dirgió el veterano de los sesetna y cinco años de edad al joven licenciado.- Si usted lo dice hagamos como que es verdad... aunque lo dudo...Todos los demás siguieron con su labor.Pocos minutos después el padre del pequeñito se acercó al joven licenciado. - ¡Es la última vez que te lo digo... ten mucho cuidado conmigo!. ¡Tú no sabes quién soy yo y te lo voy a decir de una maldita vez!.El joven licenciado dejó de trabajar y le miró a la cara. - No hace falta que gruñas... ten más cuidado tú también conmigo... porque me puedo enfadar y te puedes enterar de quien soy yo en realidad...- ¿Te acuerdas del MJP? -dijo mucho más suave el padre del pequeñito.- ¿El Movimietno de Jóvenes por la Paz?. - Parece que tienes buena memoria -y bajó todavía más la voz el padre del pequeñito ante la mirada firme del joven licenciado- yo era el número uno de aquel Movimiento. Empezaba, entonces, a iniciar mi carrera política. Aquello era una perfecta plataforma de lanzamiento. Ante mí se abría la oportunidad de escalar posiciones. Si aquello no se hubiese derrumbado ahora estaría ya en algún cargo político no sólo regional sino incluso a nivel nacional o internacional... ¿y sabes quien acabó con todo aquello?.- No sabía ni que se hubiese acabado... -siguió mirándole de frente el joven licenciado. El padre del pequeñito miró para otro lado como para recargar las baterías de su fuerte carácter que ahora lo tenía debilitado y, con la moral por los suelos, bramó mirando a la pared. - ¡¡Fuiste tú!!. ¡Y desde ahora te digo que tengas mucho cuidado conmigo!. ¡No se te ocurra darme ninguna leve oportunidad porque podría opcurrir un inesperado accidente!. ¡¡Tú me entiendes!!. El joven licenciado no respondió y volvió tranquilamente a su trabajo, dándole la espalda para demostrarle que aquello que quería hacer él no podría evitarlo si es que tenía suficiente valor para hacerlo.De repente sonó un estrepitosdo ruido.- ¡El pequeñito!. ¡El pequeñito!. ¡Salvad a mi pequeñito! -gritó, angustiado, el padre. El joven licenciado ni tan siquiera lo pensó. Habia penetrado ya hacia el fondo de la mina. Tropezó, enseguida, con el veterano de los sesenta y cinco años de edad, que salía arrastrándose y cubierto de sangre. - ¿Dónde está?.- Ha llevado la peor parte. Está semitapado. Yo le he fallado.... yo le he fallado... -y comenzó a llorar.El joven licenciado siguió adelante y le descubrió. - Por favor... ayúdame... -sollozaba el chiquillo. - Espera... aguanta sólo un momento... verás cómo te saco enseguida de ahí. - No... no es eso -seguía sollozando el pequeñito - yo ya sé que me estoy muriendo...- No te estás muriendo... -le miró bien y estaba completamente destrozado. - Me estoy muriendo y sólo pido que salves mi alma.- ¿Cómo? -se asombró el joven licenciado. - Mi padre no lo sabe -comenzó a toser el niño- pero yo creo en Dios desde hace mucho tiempo! -pudo decir antes de volver a toser- "Si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidiese- siguió tosiendo- les será hecho por mi Padre que está en los cielos- terminó de toser - porque donde están dos o más congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". El joven licenciado guardó silencio. - ¿Sabes orar?.- No sé rezar...- Pregunto que si sabes una oración y no un rezo. - Para estas ocasiones sé, por ejemplo, el Padre nuestro que me leía, siendo yo más pequeño todavía que tú, mi abuela materna. Ella me hizo aprenderlo de memoria. Me refiero al Padre nuestro de la Sagrada Biblia y no al de la iglesia castólica. Yo no soy católico ni voy a ninguna igliisa católica. Yo sólo soy cristiano nada más. - Por favor... me estoy muriendo... cita el Padre nuestro de la Sagrada Biblia. Es el mío.El joven licenciado no lo dudó ni un isntante más. - Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, danoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. -Gracias. Que Dios te bendiga -y dejó definitivamente, de respirar.Se acercaron los demás con el padre del pequeñito a la cabeza de ellos. Y consiguieron sacar el cadáver.- ¿Le salvaste? -le preguntó el minero ex miembro del MJP con su pequeñito en brazos y llorando profundamente. - Cité el Padre nuestro de la Sagrada Biblia. Quizás eso te consuele.- Muchas gracias -y seguía llorando- siempre supe, aunque él nunca se dio cuenta, de que era creyente cristiano. Le permití serlo... porque ¿quién era yo para prohibírselo?. ¡Yo soy el culpable de su muerte!. Puso su mirada en el suelo todavía con su hijo en brazos y el joven licenciado se colocó a su lado. - ¿Y nunca tuviste miedo de pensar que yo te podría haber asesinado por la espalda? -le dijo el minero. - No. No tengo miedo al morir. Morir es un acto muy liviano como para tenerle miedo. Lo que sí me asusta es el no poder superar el desengaño porque, si es así, es un dolor profundo que dura toda tu existencia. - ¿Por qué dices existencia y no sólo vida?.- Porque creo en la Eternidad. - ¿Tú tienes también algún desengaño?.- Yo tengo aquel desengaño que no puiede explicarse con palabras sino expresarse con sentimientos. A la búsqueda de su superación es a lo que voy. Ya no quiso seguir, por más tiempo allí, y se despidió del otro.- Adiós -le tendió la mano.Aquella mano era caliente como siempre y ahoras quizás mas caliente que nunca. El padre del chiquillo muerto, ex número uno del MJP hacía años, la estrechó con firmeza. - Adiós. Jamás olvidaré lo que has hecho por mi hijo y lo que has hecho por mí.Estaba de nuevo en la cima de la montaña y desde allí, en el inicio de aquella tarde, volvían a vislumbrarse los pueblos y, dentro de ellos, las gentes de los pueblos. Se dirigió al valle. - ¡¡¡Por qué!!!. El eco retumbó por toda la comarca...- ¡¡¡Por qué!!!. ¡¡¡Por qué!!!. ¡¡¡Por qué!!!. Y explosionó en todos los rincones. Un numeroso ladrar de perros respondió. A las gentes de los pueblos ni se les oía. - ¡Está vivo! -exclamó la madre del joven licenciado. - ¡Quién está vivo? -respondió el ya jubilado padre del joven licenciado. - ¡Nuestro hijo!. Está vivo!. - Quiera Dios que así sea... amén...Y siguieron cenando.
¿Dónde jugaron los ex futbolistas Foncho y Moncho?. Voy a contestar con algo muy razonable. Foncho jugó sus mejores temporadas en el Fútbol Club Barcelona y las mejores temporadas de Moncho fueron en el Real Oviedo Club de Fútbol. Con eso es más que suficiente para contestarnos a esta interrogante. Ahora veamos si conseguimos algo más a través de Internet.De Foncho he encontrado lo siguiente: Alfonso María Rodríguez Salas, Foncho, fue un futbolista español nacido en La Laguna, Tenerife, el 29 de abril de 1939 y fallecido en Hospitalet de Llobregat el 20 de marzo de 1994. Alfonso Rodríguez comenzó su carrera en el Club Deportivo Tenerife cuando fue convocado por el entrenador tinerfeño Carlos Muñiz en la temporada 1955-1956. Poco después, tras un periodo breve en el Real Murcia y el Eldense, recaló en el Fútbol Club Barcelona, donde jugaría durante siete años, desde el 3 de agosto de 1960 hasta 1967. A las órdenes del entrenador azulgrana, Ljubiša Broćić, debutó con la camiseta barcelonista en un amistoso con el C.D. Europa, supliendo a Andreu Rodríguez que se había lesionado. En liga debutó frente al Betis. En una plantilla de lujo (Ramallets, Luis Suárez, Kubala, Czibor, Kocsis) consiguió ser titular, jugando la final de la Copa de Europa de 1961, en la que el Barça perdió por 3-2 ante el Benfica. Sí consiguió la Copa del Generalísimo de 1963 y la Copa de Ferias 1965-66, ambas ante el Real Zaragoza. En partidos de liga jugó 92 partidos en total. Después de abandonar el FC Barcelona, recaló en el Real Zaragoza en la temporada 1967-1968, aunque se retiraría a media campaña para dedicarse a sus negocios en Barcelona. Foncho gozó de la internacionalidad en dos partidos contra País de Gales, al que marcó un gol. Su carácter amable se reflejó en el campo de juego donde no recibió en partidos de liga ninguna tarjeta, ni amarilla ni roja. Alfonso Rodríguez murió en 1994 a causa de un cáncer de colon. Palmarés: Copa del Generalísimo 1963 con el Barcelona y Copa de Ferias 1966, también con el Barcelona.De Moncho he conseguido saber que todavía vive y he aquí los datos que he podido obtener: Nombre: Ramón Menéndez Fernández, conocido en el fútbol como Moncho. Fecha de nacimiento: 02/05/1939. Lugar de nacimiento: Candás (Asturias) País: España. Demarcación: Delantero. Jugó en el Oviedo las temporadas de 1961-1962 y 1962-1963, siendo titular en 23 partidos. Tampoco, como sucedió con Foncho, le sacaron jamás una tarjeta amarilla o roja en Primera División.
- ¡Madre, madre, que debuto por fin!. - ¡Hijo mío!... ¿no ves que ese afán por ser torero te va a llevar a la tumba antes de que cumplas los veinte años de edad?.- ¡No se preocupe madre... que voy a triunfar!. ¡Ya estoy viendo en sueños los carteles taurinos por toda España con mi nombre en primer lugar!. ¡Nada más y nada menos que Pepe Luján "El Hortelano"!. ¡La fama, madre, la fama!. ¡Me esperan la fama y la gloria!.- ¿Pero por qué tanto afán de ser famoso, hijo mío?.- ¡Para demostrarle a la Maribel que se equivocó de hombre!. ¡Anda que elegir como novio a Manolo García, hijo de Manolo García, nieto de Manolo García y biznieto de Manolo García y todos ellos de oficio funerarios!. ¡Se va a enterar de quién va a ser Pepe Luján "El Hortelano"!. Pero será demasiado tarde porque tendré chavalas al montón como dice la abuelita Fina refiriéndose a las patatas fritas.La madre de Pepe Luján no tuvo más remedio que soltar una larga carcajada; pero una vez pasada la risa volvió a la dura realidad. - ¡No sueñes tanto Pepe!. ¡Tu lugar no es la fama!.- ¡Se equivoca, madre, se equivoca!. ¡Ya me veo en el primer lugar de todos los carteles taurinos de España!. ¡Pepe Luján "El Hortelano"!. ¡Ahí es nada!. Me pienso comer el mundo con un par de chavalas guapísimas colgadas de cada brazo para que se entere la Maribel.- No tengo ganas de risa, Pepe. Me da miedo que pienses tanto en la fama. - ¡No se preocupe madre, no se preocupe!. Para empezar debuto para amenizar las fiestas de Nuestra Señora de Alarilla.- ¿Dónde hijo mío, dónde?. - En Fuentidueña del Tajo, de la provincia de Madrid. ¿Por qué me pregunta eso?.- Nada hijo mío, nada... sólo quiero saberlo para rezarle a la Virgen de la Fuensanta para que te ayude a dejar ya esa obsesión. - A mí lo único que me obsesiona es Anita Belmonte que también se las da de estirada; incluso más estirada que la Maribel. ¡Se va a enterar también Anita Belmonte de quién es Pepe Luján!. - Si es que pides imposibles, Pepe... hijo mío... pides imposibles. La Maribel era imposible porque le gusta mucho el mundo de los muertos y todo lo relacionado con tumbas y sepulturas y Anita Belmonte ya sabes que suspira por los hombres maduritos y de clase alta. ¿Cómo puedes pensar en Anita Belmonte que desciende por parte de padre del gran sevillano Juan Belmonte, el torero que nunca puede morir?. Tú sólo eres un pobre y sencillo chaval de Beniel nada más. ¿No te das cuenta?. Ella es el mejor partido para las ricos de Madrid o Barcelona aunque viva en Cartagena.- ¡Las que se van a dar cuenta, demasiado tarde, son ellas!. ¡Voy a tener para elegir entre cincuenta o sesenta por lo menos!. Y, por supuesto, mucho más guapas que la Maribel y Anita Belmonte juntas. Se va a enterar Anita Belmonte cuando yo sea el triunfador de la Feria de Sevilla. Así que deje de rezar a la Virgen de la Fuensanta y prepáreme un buen almuerzo que tengo que practicar.- Pero... ¿a dóde vas hoy?. ¿No tenías que ayudar a tu padre en la huerta?.- ¡Estoy harto ya de tanto faenar en el campo, madre!. ¡Me voy con Paco Cienfuegos a practicar a la plaza de toros de la capital!. ¡Vamos a ser la envidia de toda la calle Garay!. - ¿O sea, que ha sido ese gandul de Paco Cienfuegos quien te ha contagiado esta locura por los toros, verdad?. ¡Paco Cienfuegos es un borracho medio mendigo que no tiene donde caerse muerto por ser tan vago y tan sinvergüenza!. ¿Cómo te has podido hacer amigo de ese malandrín trasnochado que está más loco que Nostradamus?.- Que no, madre... ¡que se equivoca usted porque el que le ha contagiado esto de la fama taurina he sido yo a él!. Y hablando de la calle Garay, número 48, que es para que usted lo sepa donde pienso triunfar al año que viene... ¡ya me estoy viendo haciendo giras por toda América Latina donde voy a ser más famoso que el conquistador Francisco de Garay porque pienso triunfar en México y voy a conquistar a todas la mejicanitas que encuentre a mi paso. ¡Y eso sólo va a ser el aperitivo!- ¡Bájate de las nubes, Pepe, y deja de tener tantas fantasías y ya que hablas de México a ver si aprendes de Don Tomás que él si que sabe de todo lo de las tierras aztecas!. ¡A ver si con Don Tomás aprendes culturas y te conviertes en un hombre de provecho!. Por cierto, Don Tomás se me ha quejado de que estás faltando mucho últimamente a sus clases. ¿A dónde vas cuando faltas a las clases de Don Tomás?.- Madre... ¿de qué le sirve a un torero que va a ser el mejor torero del mundo saber cosas sobre las leyendas de la serpiente emplumada, o quien fue Moctezuma o las historias de los quetzales?. ¡Y vaya lío con los totonecas, olmecas, aztecas y tlaxcaltecas!. ¡Lo mío son los toros, madre, los toros, la fama, las chavalas guapas, etcétera, etcétera, etcétera!.- Que vas por muy mal camino, Pepe...- ¡Nada de mal camino, madre!.¡Eso es lo que dicen de mí todos los envidiosos!... y además... ¿que puedo hacer yo en este pueblo de Beniel que hasta nuestro equipo de fútbol va a bajar de categoría este año?. ¡Aquí me aburro como un burro entre tanta y tanta tierra por cultivar!. ¡Que no, madre, que no!. ¡Que me voy a triunfar a Madrid porque una vez que haya maravillado a todos en Fuentidueña del Tajo seguro que me abren de par en par las puertas de su famosa Escuela Taurina para ir limando poco a poco todo el arte que llevo dentro.- Mira, hijo mí, si me dijeses que te van a abrir las puertas de la Real Academia de la Lengua Española ya sería otra cosa e incluso yo te apoyaría un poco hablando con Don Víctor García de la Concha que es amigo mío desde que le deslumbré hace dos años cuando pasé vacaciones con tu padre en Villaviciosa, pueblo de Santander por cierto; pero lo de la puerta de la Escuela Taurina si que no... ¡eso si que no!.- Madre. La Real Academia de la Lengua Española sólo es una colección de hombres y mujeres muy ilustrados pero más viejos que la tartana de Venancio.- Escucha, hijo mío... ¡un poco más de respeto a la cultura de la letras!.- Yo bastante tengo con la sopa de letras que me haces comer todos los días. No. Yo no sirvo ni para las letras ni para las ciencias... ¡yo sólo sirvo para ser torero!.- Que no, hijo mío, que eso sólo te conduce a la muerte prematura. - Lo que pasa es que usted, madre, no me tiene fe; sin embargo, la abuelita Fina no sólo confía en mis facultades sino que me anima a que siga adelante. Porque la abuelita Fina sí que sabe de toros porque se pasa todas las tardes viendo corridas por la tele.- Mira, Pepe, vamos a ver si llegamos a un acuerdo.- ¿Qué acuerdo?.- Que si acudes a todas las clases de Don Tomás te doy permiso para que debutes como novillero en Fuentidueña del Tajo. - ¡Eso está hecho, madre!. Pero ahora tengo que ir a Madrid capital para preparar el terreno porque el futuro está en Madrid capital y su plaza de toros de Las Ventas, la Monumental, la catedral taurófila del mundo.- Me parece que me vas a hacer trampas.- Que no, madre, que en cuanto vuelva no me pierdo ni una sola clase sobre las culturas precolombinas; aunque repito que las leyendas de Tiahuanaco me van a servir menos que el algebra trigonométrica que también... ¡vaya tormento con la trigonometría y el álgebra!.- ¡Me has dado tu palabra!.- Está bien. Pero ahora me esperan en Madrid.- ¿Es que ya tenías concertada una entrevista con alguien de Madrid, sinvergüenza?.- Por supuesto que sí, madre. Ya sabe usted eso de hombre previsor vale por dos. - ¿Y se puede saber con quién vas a hablar en Madrid sobre tu futuro en los toros?.- Nada más y nada menos que con Doña Carmen y Don Carlos.- ¿Y quiénes son esos dos si se puede saber?.- Que no se entera de nada, madre, que la abuelita Fina fue la que contactó con ellos por teléfono y concertó la cita.- ¿Así que la abuelita Fina está detrás de todo este asunto, verdad?.- Ella y Don Florencio.- ¿Tu maestro de Geografía?.- Sí. Don Florencio... mi maestro de Geografía Universal... sabe desde siempre que seré conocido en el universo entero. - ¿Pero estás chiflado, hijo mío?.- Bueno. Quise decir en el mundo entero. Y pienso ponerme el mundo por montera que hasta en la Calle de la Montera de Madrid no van a hacer otra cosa sino hablar de mis gestas y hazañas en los cosos taurinos.- ¿Qué es un coso taurino, hijo mío?. ¿No será algo malo, verdad?.- Se llama coso a la plaza de toros, madre... que sigue usted sin enterarse de por dónde andan los tiros.- ¿Es que te vas a ir a la guerra?.- Está visto que no nos entendemos madre. Usted está hablando de Huesca cuando yo estoy hablando de Huelva y yo estoy hablando de Málaga cuando usted está hablando de Malagón. A eso dicen los entendidos en Sociología que se llama conflicto generacional. ¡No podremos entendernos jamás, madre!.La madre, puestas ya las cosas como estaban, comenzó a soltar unas lágrimas de cocodrilo para ver si así le convencía a quien ella creía un descarriado hijo. - No me convence madre. Me voy a Madrid. La fama me tiene ya sus brazos abiertos. Como la madre de Pepe Luján vio que el truco no le había servido de nada, atacó por otro flanco. - ¿Pero qué sabes tú de la fama?. ¿Sabes lo que tienes que pagar por ser famoso?.Pepe Luján acercó su silla a la de su madre antes de responder. - ¡Ahora no me corte el rollo, madre!. ¡Ahora escúcheme usted un buen rato a mí porque le voy a demostrar qué sé yo de La Fama!. Apunte. Apunte si lo desea porque lo he aprendido de mis lecturas y no precisamente de las lecturas de las revistas del corazón.- ¿Qué tienes contra mis revistas del corazón?.- Que eso sí es incultura total, madre. Ahora escuche usted mi demostración magistral.- Adelante si te atreves, hijo mío.- ¡Allá voy!. En la mitología griega Feme u Osa era la personificación de los rumores, los cotilleos y la fama. Precisamente su equivalente romana sería la diosa Fama. Se encargaba de extender los rumores y los hechos de los hombres, sin importarle si éstos eran ciertos o no, o eran justos o negativos. Por este motivo no era bien recibida en las tranquilidades del cielo, y al no ser tampoco una criatura infernal, habitaba entre las nubes, provocando desórdenes y malentendidos entre los mortales. En cierto sentido se la consideraba una mensajera de Zeus. Feme era hija de Afrodita aunque muchas fuentes señalan que era la última hija que tuvo Gea, que la engendró por sí misma para vengarse de los dioses. Era una criatura alada de inaudita rapidez para cumplir su misión. Tenía un ojo detrás de cada pluma y una lengua por cada ojo que repetía sin cesar todo aquello que aprendía. Además, sus ojos nunca se cerraban, porque a Feme no le afectaba el poder del Sueño. Sófocles en cambio la hace hija de Elpis, la esperanza. A pesar de los problemas que causaba en todas las ciudades, Feme era querida por gran parte de la población, porque era la que se encargaba de que los hechos de los héroes fueran conocidos, y de abrir al conocimiento público las grandes gestas y las desgracias de los pueblos, fomentando la comunicación. Por esto era invocada a menudo por aquellos que estaban orgullosos de sus actos, que apelaban a su fama para hacerse notar y distinguirse del resto. Con la aleatoriedad propia del destino, Feme podía ensalzar eternamente a personas caídas en desgracias (como Eneas tras la caída de Troya) o por el contrario, hundir a quien no lo merecía, como fue el caso del difamado Palamedes durante el asedio a dicha ciudad. La malicia de Odiseo propagó falsas acusaciones de traición hasta el punto que Palamedes terminaría lapidado por su fama, en este caso totalmente injustificada. Se aludía a Feme como una posible proveedora de inmortalidad, al hacer recordar las hazañas de un hombre mucho tiempo después de haber muerto. Este deseo de permanecer eternamente en las mentes de las generaciones futuras inspiraba a los héroes a arriesgar incluso su vida con tal de adquirir el ansiado reconocimiento. Conocido es el caso de Aquiles, que pudo elegir entre una vida larga y anónima o una corta y gloriosa, decantándose por ésta última. También se la relacionaba con Niké, la victoria, si bien los caprichos de la fama podían hacer que fueran los derrotados los que alcanzasen la notoriedad, como ocurrió en la derrota del paso de las Termópilas. Por esta injusticia el propio Eneas la llamaba la peor de los demonios, y el más rápido. Su poder de hacer grande lo pequeño y pequeño lo grande la hacía todopoderosa, y los hombres, al principio reacios a sus relatos, terminaban tomando como cierto todos sus argumentos y venerándola como la única portadora de la inmortalidad que los acercase a los dioses. De hecho, Feme tenía un altar en la misma Atenas.La madre de Pepe Luján se quedó boquiabierta. - ¡Venga, Pepe!... ¿nos vamos o no nos vamos?.- ¡Espera un momento, Paco Cienfuegos, que ya termino!.- ¿No te irás sin almorzar, hijo mio?.- Nada de hijo suyo, madre. Me voy a Madrid sin almorzar. Cuando sea famoso almorzaré hasta hartarme.- ¡Venga Pepe que la Bultaco ya está inquieta!.- ¿Es que os váis con una chavala de mala fama?.- ¿Quién?. ¿La Bultaco?.- ¡Sí!. ¿Quién es esa pelandusca de la Bultaco que se te ha enrollado con eso de que vas a ser famoso antes de que otra te conquiste?.Pepe Luján soltó una risotada y se fue partiendo de risa. Segundos después, con Paco Cienfuegos al manillar, salían disparados camino de Madrid capital.   - Paco... si es que triunfamos en Fuentidueña del Tajo te prometo que lo celebramos en la fiesta del lunes... que me han dicho que toca la Orquesta Casman.- Eso espero, Pepe, eso espero...- De momento ten cuidado y no vayas a más de ciento diez por hora, Paco.Y Paco se limitó a sonreír mientras la aguja de la moto no marcaba más alla de los noventa. - Sin problemas, Pepe, sin problemas.La vega del Segura desde la Cordillera sur, con la ciudad de Murcia al fondo, se iba quedando atrás... atrás... y recortada en el horizonte.
Toda la provincia de Sichuan, al suroeste de la República Popular China, ardía como el fuego en aquella época veraniega, en el Año del 2011. Más de ochenta y cinco millones y medio de personas sufrían aquel infierno en aquella provincia que era la cuarta más poblada del país; sólo superada por Cantón, Henan y Shandong. Las aguas del río Yangzin bajaban con un color rojizo, como si la corriente de agua estuviese recordando algo del pasado histórico de China. A Lee, en medio de la granja colectiva y comunal, le dolían ya los riñones de tantos años agachado por la brutal condición humana en que se encontraba. Recordó los sucesos del año 1988. Él tenía entonces sólo 26 años de edad y estaba enamorado de una joven pekinesa de tan sólo 20 primaveras. Se unió a los manifestantes de la Plaza de Tian'anmen porque creía en los ideales de la libertad. Los dirigentes del Partido Comunista Chino, sin embargo, hablaban de otra libertad, de otra forma, de otra manera de libertad muy diferente a la que él profesaba como cristiano en tierra de ateos. Las libertades de las que hablaban los dirigentes del Partido, tras la muerte del dictador Hu Yuobang, que tantas ilusiones despertó entre los intelectuales y los trabajadores chinos para alcanzar la tan soñada libertad, no tenían nada que ver con las libertades reales y verdaderas. Ser seguidor de Jesucristo era un pecado mortal para su tocayo Lee Teng-hui. Él esperaba que los sucesos de la Plaza hiciesen por fin alcanzar la libertad al pueblo chino. Se equivocó. A sus veintiseis años de edad estaba en el lugar no adecuado y en el momento no adecuado. Cuando fue detenido sabía que ya no volvería a ver a su enamorada. Ahora, a sus cuarenta y ocho años de edad parecía un anciano de noventa. El castigo de cadena perpetua y sometido a los trabajos forzados de destripaterrones le habían convertido en un esqueleto viviente. - Todos iguales pero todos pobres menos ellos -dijo en voz baja sabiendo que nadie le iba a escuchar. Una vez que llegó el descanso encendió el viejo armatoste que le servía de radio y que le ponía en comunicación con el exterior de aquella maldita granja. La voz femenina, dulce y aterciopelada, que se escuchaba a través de las ondas, parecía más bien un broma de mal gusto, un chiste pesado, una ironía del destino.- !Es tu año Conejo!, y nunca mejor dicho. Este año 2011 tendrás muchas oportunidades en el trabajo, donde vas a tener éxito. También en el ámbito de las relaciones personales toda irá de fábula. En la familia es posible surjan algunos malos entendidos pero no te preocupes, se solucionarán.Apagó la radio y comenzó a llorar. ¿A qué clase de fábula ilusionista estaba refiriéndose la voz dulce y atercipelada de aquella señorita que, según él, debería ser hasta una modelo de lo bonita que debía estar siendo, por supuesto, fiel afiliada al Partido?. Él, castigado a no tener familia nunca, aquello que decía aquella miss china le parecía no sólo absurdo sino hasta brutal. Después de comer su pequeño cuenco de arroz y mijo volvió al trabajo, a seguir destripando terrones para plantar productos que luego vendrían los esbirros del secretario gobernador, Liu Qibau, peso fuerte y pesado en las más altas esferas del Partido Comunista Chino, para arrebatárselos a cambio de unas mezquinas cantidades de yuanes que no le servían más que para poder sobrevivir como esqueleto viviente. Todavía no podía dormir por las noches, hasta que el cansancio le hundía en un  profundo sopor, recordando el 3 de junio de 1988, cuando los tanques y la infantería del "glorioso" ejército rojo disolvió las protestas dejando tras de sí bastante más de dos mil muertos, jóvenes todos ellos que derramaron su sangre como un genocidio por la libertad que tanto habían soñado. Él era, exactamente, el número 9.218 de los arrestados, cuando herido de gravedad fue enviado a los calabozos de Beijing. Ese era el número con el que le conocían. Había dejado de ser un hombre y le habían convertido sólo en un número.- La existencia de cárceles negras en el corazón de Beijing es una burla a la retórica del Gobierno chino sobre la mejora de los derechos humanos y el respeto al Estado de derecho. El Gobierno debe actuar rápidamente para cerrar estas instalaciones, investigar a los responsables de administrarlas y prestar asistencia a las víctimas de abusos en ellas. Hombres, mujeres y niños van continamente a dichas cárceles cuando se descubre que no viven contentos con la dictadura del Partido Comunista Chino.Lee hablaba siempre en voz baja y para sí mismo porque, a pesar de todo, ansiaba seguir estando vivo. A pesar de se un anciano prematuro y un muerto viviente seguía teniendo la esperanza de seguir viviendo y, si era descubierto por alguno de los espías que el Partido Comunista Chino tenía infiltrados en las granjas de castigo, sería eliminado automáticamente.- La existencia de cárceles negras en el corazón de Beijing es una burla a la retórica del Gobierno chino sobre la mejora de los derechos humanos y el respeto al Estado de derecho -siguió hablando para sí mismo.Todo aquello hacía que un sudor frío y pegajoso le corriese a lo largo de toda la médula de su espina dorsal. En el último descanso abrió la Sagrada Biblia, que escondía astutamente ante cualquier otro ser humano, y leyó: - Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. Con esa doble esperanza de libertad física y liberación espiritual Lee, el destripaterrones, quedó dormido mientras soñaba con un país nuevo, un  país libre, un país patria...Etimológicamente Sichuan proviene de una abreviación de chuānxiá sìlù, que literalmente significa "las cuatro comarcas de ríos y gargantas". Y, mientras Lee el destripaterrones, dormía ya cansado y soñando alborotadamente con las palomas de la libertad volando por las cuatro comarcas, su garganta era como un río de agua ardiendo que le quemaba la faringe pero que le daba paz en el último momento de su vida. Después no sintió nada más. Supo que volaba por los aires, que unas manos amorosas le guiaban entre las nubes celestiales y que una Luz le inundaba todos sus sentidos. Lee el destripaterrones había conquistado la Eternidad.
Somos pequeños días prendidos en una especie de esperanza sideral, pequeños días embarcados en el viaje milenario de muchos ocultos sueños, pequeños días compuestos de horas enhebradas en el telar de los propósitos, pequeños días envueltos en emociones y palabras, pequeños días de hambre y sed de sentimiento, pequeños días... sólo pequeños días de ilusión en esta época, en esta generación, en este tiempo en que tan necesitados estamos de una mayor concurrencia hacia la esperanza. La esperanza de que todos los humanos nos consideremos un continuo fluir de las pasiones hacia la estética del bienestar. Reflexiones para el alma en estas horas en que tenemos, como inmediata necesidad, hacernos verdaderamente tiempo de pequeños días inmersos en la continua evolución de lo humano. 24 pequeñas horas de salvación o naufragio, de victoria o derrota, de llanto o de alegría, de tristeza o felicidad... de quedarnos quietos o llegar muy lejos... 24 pequeñas horas para el continuo o discontinuo amor o para el desamor continuo o discontinuo. El poeta Cummings decía: "No ser nadie más sino tú mismo, en un mundo que está haciendo lo posible, día y noche, para hacer que tú seas alguien distinto, significa luchar la más dura batalla que cualquier ser humano puede enfrentar, y nunca dejar de luchar". Jane Wagner confesó que "Toda mi vida he querido ser alguien, pero ahora veo que debía haber sido más específica". Y Luciano de Crescenzo escribió: "Cada uno de nosotros somos ángeles con una sola ala, y sólo podemos volar cuando nos abrazamos a otro". Dentro de veinte años estarás más desengañado por las cosas que no hiciste que por las que hiciste. Así que suelta las cuerdas de tus velas. Navega lejos del puerto seguro. Atrapa los vientos favorables en tu velamen. Explora. Sueña. Descubre. Haberse empeñado, haber hecho un esfuerzo, haber sido fiel a ciertos detalles... por sí solo vale la pena la lucha. Decía sir Wilson Osler que "estamos aquí para añadirle a la vida lo que podamos, no para obtener de ella lo que podamos". Y William Arthur Ward señaló "Somos más que lo que hacemos... mucho más que nuestros logros... mucho más aún que lo que poseemos". Henry Van Dike dijo que "el tiempo es muy lento para aquellos que esperan, muy veloz para aquellos que temen, muy largo para aquellos que sufren, muy corto para aquellos que se alegran pero para quienes aman, el tiempo es eternidad".La seguridad es una superstición. Evitar el peligro no es más seguro que exponernos a él con tal de que la vida sea una verdadera aventura y, como dijo Goethe, "cada día deberíamos ser más estimados por el valor de cada día". Al final, lo que cuenta no son los años en tu vida, sino la vida que hay en tus años. Somos pequeños días de triunfo o de fracaso. 24 pequeñas horas que se van acumulando en esa pequeña historia en que nos vamos convirtiendo tú, yo, él y ella, todos nosotros y nosotras que estamos escribiendo el inmenso volumen de la Historia de la Humanidad. Publicado por Diesel en 00:09
- Recógele...- ¿A quién?.- Allá adelante, al fondo,  veo a un anciano caminando con una mochila. - ¿Pero si no le conoemos?.- No es necesario conocerle. Yo veo a un anciano cansado. Si sólo ayudásemos a los conocidos seríamos unos hipócritas interesados. La ayuda desinteresada es la verdadera ayuda y lo demás es un egoísmo disfrazado de caridad. - No sé... no sé...La mujer que viajaba de copilota en el utilitario insistió.- Si no lo quieres hacer por ti, hazlo por mí y por las niñas.- ¡Recógele, papá! -intervino la niña de los siete años, que iba sentada, en la parte de atrás, junto a la abuela. - ¡Así podemos hablar con él! -intervino ahora la niña de los tres años que iba, jugando con su monito de peluche, al otro lado de la abuela. Cuando el automóvil utilitario, de color gris plateado, frenó a la altura del joven licenciado éste ya se encontraba en estado de agotamienTo y sucio de polvo de la mina. - ¿Necesita una ayuda?. ¿Cómo se llama usted? -le dijo la mujer, dándose cuenta de que era joven y, además, mucho más joven de lo que ella había creÍdo. - Sí -musitó él- pero sin nombre estamos cuando por la vida andamos.Entonces el señor que conducía el utilitario, atusándose el grueso bigote, pudo descubrir el enorme cansancio de aquel hombre joven y se sintió avergonzado,.- ¡Acomódate lo mejor que puedas! -siguió la mujer. La niña de los siete años se apresuró a abrirle la puerta. - Tú ven conmigo -y la abuela, tras dcirlo, tomó a la niña de los tres años y la sentó sobre sus piernas. -y tú córrete hacia acá, en el centro, para dejarle un sitio.Como todas las abuelas de este mundo, le gustaba organizar la parcela de jurisdicción que le correspondía. El joven licenciado se introdujo en la parte de atrás del utilitario, se sentó junto a la niña de los siete años, colocando la mochila entre sus pies, y el automóvil utilitario, de color gris plateado, reinició la marcha. - Vamos a la playa porque calienta el sol -le comentó la mujer. El conductor del grueso bigote seguía avergonzado y decidido a no decir nada durante el trayecto. Había recibido una pequeña lección par parte de su esposa. - Muy bien, yo también iré para la playa. En realidad es el mejor sitio donde puedo ir ahora. - ¿Es que no llevabas ningún destino concreto? -le dijo la esposa del conductor. - Sólo quiero llegar a la costa... pero el lugar me da lo mismo. - ¿Te gusta el mar?.- Quiero conocerlo...- ¿No has visto nunca el mar?. - Sí. Muchas veces. Pero no lo conozco...- Lo que quieres decir es que buscas enrolarte en algún barco... ¿no es verdad?.- No había pensado en eso, pero sí... es una perfecta manera de conocerlo. Me ha dado usted una gran idea. -¿Eres el hombre del saco? -intervino, espontánea e ingenuamente, la niña de los tres años. - No... no soy el hombre del saco. El hombre del saco ya no existe porque hace muchísimo tiempo que se murió. - ¿Enotnces por qué vas tan sucio?.- Porque vengo de jugar mucho. ¿A que tú te ensucias mucho cuando juegas mucho?.La niña de los tres años cambió de conversacion para salir del apuro. - ¿Quieres jugar con Pipo?.- ¿Quién es Pipo?.- ¡Es éste! - y sacó al monito de peluche que escondía detrás de ella. - ¡Está muy triste Pipo!,.- Porque no tiene ninguna amiga... no le quiere ninguna porque dicen que es muy feo. - ¿Tú crees que es muy feo?.- ¡Es muy guapo!. - ¿Y tú quieres, de verdad, que tenga una amiga?.- Sí... porque si sigue así se va a morir de tristeza. ¿Tienes tú alguna Pipa para él?.El joven licenciado no pudo contener su risa. - Yo tengo una pipa pero no vale para tu monito. - ¿Por qué no?.- Porque no tiene corazón ya que es de madera. - Pero Pinocho también era de madera...- Pero recuerda que Dios le regaló un corazón. - ¡Ah, ya entiendo!. Por eso tu pipa no sabe amar de verdad.- Cierto... como le ocurre a muchas personas. El conductor del grueso bigote no se atrevió a decir nada aunque supo que el joven licenciado había adivinado su malestar. - ¿Tú quieres que Pipo tenga una compañera? -volvió a preguntarle el joven licenciado a la niña de los tres años. - ¡Sí!. - ¿Sabes lo que tienes que hacer para conseguirlo?.- ¡No!. - Cierra tus ojitos y pídelo...La niña de los tres años cerró sus ojos y los abrió rapidísimamente.- ¡Así Dios no te lo va a dar! -intervino la niña de los siete años. - ¿Tú crees que Dios no se lo va a dar?.- ¡Lo ha hecho muy deprisa y eso no vale!. - Para pedir algo a Dios sólo es necesario sentirlo con el corazón. Dios escucha y a Él no le improta el tiempo que tengas los ojos cerrrados -el joven licenciado hablaba del Dios en el cual confiaban aquellas dos niñas; porque se daba cuenta de que para hablar con la infancia era necesario participar de la fe de la infancia. - ¿A Dios le da tiempo de concoer lo que le ha pedido tan deprisa mi hermanita?. - A Dios le da tiempo de concoer lo que se le pide; porque Dios sabe hasta lo que pensamos y sabe todo lo que sentimos. Y si eso es capaz de hacer... ¿cómo no va a saber lo que le pedimos?. - ¿Por qué estás tan triste?.- Las personas que nos hacemos mayores nos equivocamos en muchas cosas. Por eso tardamos más en encontrar lo que pedimos. cometemos muchos errores y yo he concoido a muchas gentes que tienen esos errores. Por eso estoy triste. - ¿No estás triste por tí?.- No. Estoy triste por los demás...- ¿Quieres que te cuente un cuento para que no estés tan triste?-El joven licenciado volvió a reír. -¡Déjale ya!. ¡No le molestes tanto!- protestó la abuela.- Todo lo contrario, abuela, todo lo contrario. ¡Estoy deseando que alguien me cuente un cuento!.Y luego se dirigió, otra vez, a la niña de los siete años de edad.- Pero luego tú me dejas que os cuente otro cuento a ti y a tu hermanita pequeña... ¿vale?.- Vale. La niña de los siete años comenzó a pensar. - ¿Qué te sucede?.- Es que tengo que buscar un cuento muy bonito para que dejes de estar triste. El joven licenciado hacía esfuerzos para no reír ahora porque sabía que un niño 0 una niña, cuando quiere que se le escuche, se ofende mucho si se ríen los demás. Así que era necesario aguantar la risa y escuchar, en serio, a aquella niña. - ¿Empiezo por "había una vez" o por "en un país muy lejano"?.El joven licenciado seguía aguantándose la risa. - Empieza de la manera más bonita que se te ocurra. - ¡Pues verás!. Diesel era un niño muy pequeñito y muy travieso que nunca estaba cuando su mamá le necesitaba.- Sé que está vivo... ¿pero dónde?. ¿En qué jaleo se habrá metido que hace ya cinco años que no sabemos nada de él? -hablaba, en voz baja, la madre del joven licenciado mientrass lavaba los utensilios de comer. - O estaba jugando al balón, o se había ido a pasear por las afueras de la ciudad o estaba metido debajo de la cama... -seguía la niña de los siete años, mientras su hermanita, con los ojos bien abiertos, se llevaba la mano a la boca todo sorprendida y la abuelita no paraba de sonreír. Por delante de ellos, la madre de las niñas escuchaba con suma atenciòn mientras su esposo, el del grueso bigote, se esforzaba por no confundir el camino. - ¿Qué estará haciendo? -seguía pensando, mientras lavaba, la madre del joven licenciado. - ¿Y sabes que hacía Diesel debajo de la cama?. Se ponía a soñar en que un día, de mayor, se iría a un bosque encantado y descubriría a una princesa; porque él sabía que en todos los bosques encantados.. ¡en toditos!... hay siempre una princesa que pasea por la orilla de un lago. La hermanita de los tres años de edad atendía, según avanzaba el cuento, con más y mayor atención. Y ya no se taaba la boca sino que tenìa unas enormes ganas de preguntar... y preguntó. - ¿Las princesas también están encantadas?.- ¡No, boba!. ¡Las princesas son de verdad!. - ¿Con quién estará? -terminó la madre del joven licenciado de lavar los utensilios de comer mientras seguía pensando en él.-¡Pues para no aburrirte demasiado!... ¿sabes qué pasó un día?. El joven licenciado ya casi no podía evitar el empezar a reír. - ¿Qué pasó?.- Pues que Diesel ya no apareció nunca más porque se había ido a un bosque encantado y se había casado con una princesa. - ¿Y qué hace ahora? -preguntó el joven licenciado poniendo una cara como de estar sumamente interesado.- ¡Juega al fútbol con los criados del castillo!. - ¡Jajaja! -él ya no pudo aguantarse más y soltó la carcajada.- ¡Pues vaya cuento! -protestó la niña de los tres años que no entendía nada de eso del amor. Y se echó a dormir sobre el regazo de su abuelita.- Ahora me toca a mí contarte el mío.- ¿Cómo se llama?.- ¡Cocoluto El Magnífioc!.- ¡Alaaaaaaaá!  -se maravilló la niña de los  siete años.- En el país de Jululandia reinaba un emperador llamado Cocoluto que, debido a sus grandes conquistas con las que había conseguido levantar un Imperio fabuloso, era conocido por todos como El Magnífico. Un día Cocoluto El Magnífico, que regresaba a su fabuloso palacio con su gran ejército y una enorme cantidad de esclavos, pasó junto a la ribera de un lago y descubrió a un humilde hombrecillo el cual no se habia levantado para hacerle reverencias. Mandó parar a todo su cortejo y, furioso e iracundo, se acercó al hombre que descansaba, tomando el sol, recostado en el tronco de un árbol: "¿Por qué no te has arrodillado ante mí, Cocoluto El Magnífico, dueño y señor de todo lo que te rodea?". El humilde hombrecillo, sin levantarse, le contestó: "Prefiero contemplar el caminar de éstas hormigas que el desfile de tu innumerable ejército". Cocoluto El Magnífico se enfureció aún más: "¡¡Si no me dices, ahora mismo, algo que me haga pensar, te convierto de inmediato en uno más de mis esclavos!!". El hombrecillo respondió: "Puedes esclavizar mi cuerpo pero nunca lo podrás hacer con mi espíritu. Ante ti se arrodillan todos los hombres y mujeres del reino pero te hablan con miedo y te odian porque son tus enemigos y, sin embargo, ante mí no se arrodilla nadie pero me hablan con confianza y me aman de verdad porque son mis amigos". Cocoluto El Magnífico se quedó pensativo.: "Me voy al palacio pero volveré dentro de una semana y entonces sabrás si me has hecho pensar o no". A la semana siguiente el humilde hombrecillo vio a Cocoluto El Magnífico que ahora venía sin ejército, sin esclavos y sin sus vestiduras de gala. Cocoluto El Magnífico se acercó ante él: "Llevabas toda la razón. Hasta mi esposa y mis hijos me odiaban; así que le he dejado mi gobierno al primogénito de todos ellos y he abandonado la Corte para siempre. ¿Me dejas vivir a tu lado?". "Yo me llamo Másfeliz" -le contestó el humilde hombrecillo- "y desde ahora te digo que, si quieres, puedes vivir a mi lado todo el tiempo que desees". ¿Y sabes que hizo Cccoluto El Mafgnífico?.Pero la niña de los siete años estaba cansada y se durmió en esos momentos. El joven licenciado puso su cálida mano izquierda sobre la cabeza de la niña para bendecirla por su ingenuidad infantil. - ¿Qué hizo? -preguntó, muy interesada, la abuela mientras las dos niñas ya dormían profundamente.- ¡Que vivió muchísimos años con Másfeliz y fue más feliz que nunca podría haberse imaginado!. Este es un cuento que me narró mi abuelita, mucho antes de morir, cuando yo tenía la misma edad que esta niña -y señaló a la de los siete años tras apartar su mano izquierda de la cabeza de ella.- Su abuelita era muy inteligente. - Más o menos como todas las abuelitas.- Gracias. - Muy buen cuento -intervino la madre de las dos niñas. - ¡Uy que susto, abuelita! -se despertó de repente la niña de los tres años. - ¿Qué te pasa, cariño? -contestó ésta mientras la acariciaba el rostro. - ¡Crei que Pipo se había ido!. - No. Pipo está aquí, con todos nosotros. Y la niña volvió a cerrar sus ojitos mientras abrazaba, fuertemente y contra su pecho, al monito de peluche.- ¡Son las dos joyas más maravillosas que poseo! -volvió a intervenir la madre.- ¡En verdad que son dos tesoros! -aumentó la abuela- ¿verdad que son muy lindas?.- Son hermosas porque son felices -respondió el joven licenciado,Ahora el esposo del grueso bigote fue el que, por fin, intervino. - ¡Me alegro de haber detenido el automóvil y haberte reocgido!. Lo hice por mi mujer y mis hijas, pero ahora he comprendido que un acto de amor se debe hacer sólo por amor!. Quiero aclararte que mi esposa y yo estábamos pensando en divorciarnos pero tú, a pesar de lo joven que eres, me has abierto los ojos. ¡No cometeré estupidez!. El conductor del automóvil de color gris plateado y su bella esposa se envolvieron en un beso en la boca. - ¡Nunca me separaré de ti, princesa!. ¡Jamás! -le dijo, arrepentido, él.- ¡Yo tampoco de ti, mi amor! -dijo ella.Y de esta manera comenzaron a entrar al pueblo costero. - ¿Podríamos parar un momento? -solicitó el joven licenciado.- Desde luego que sí. Eso está hecho -contestó el padre de las dos niñas mientras aparcaba en un lugar apropiado y dentro de un lugar permitido. Junto a la acera de un pequeño bulevar. - Son sólo unos minutos nada más.- ¡Tómate el tiempo que quieras! -le dijo el del grueso bigote.El joven licenciado salió del automóvil.- ¿Te vas ya? -se entristeció la niña de los siete años.- No. Ahora mismo vuelvo. Y se encaminò hacia la tienda cruzando a la acera de enfrente. - ¡Quisiera comprar un bañador para mí y unos regalos muy especiales para dos personitas muy especiales. - Elija lo que quiera -le señaló la dependienta.Pocos mintuos después  salió de la tienda y volvió hacia donde estaba el automóvil debidamente aparcado y sin saltarse, para nada, las leyes de circulación.Entró, de nuevo, en la parte trasera del automóvil- ¡Mira! -le enseñó una monita de peluche a la niña de los tres años- ¡Pipo ya ha encontrado una compañera!. ¡Es su Pipa!.-¡¡Qué bvien!!. ¡Pipo ya puede jugar con alguien y dejará de estar triste para siempre!.-¡Era verdad que Dios la había escuchado! -intervino la niña de los siete años. - ¿Tú no quieres nada?. - Yo no me he dado cuenta y no le he pedido nada a Dios...- No importa. Dios escucha también los deseos que no se le piden cuando somos muy distraídos pero somos buenas personas. ¡Toma!. ¡Desenvuelve este paquete!.- ¿Qué es?.- Espera. ¿Te gustan los deportes?.- Mucho. Y además soy la mejor futbolista del equipo femenino de mi escuela.- Entonces ábrelo sin miedo.Ella lo abrió con el entusiasmo sano y noble de la infancia. - ¡¡Un cuento!!. ¿Cómo supiste que me encanta leer?.- Me lo dijo Dios -y el joven licenciado sonrió. El cuento se titulaba "El futbolista feliz".- Ahora me tengo que ir ya. - ¿No quieres quedarte a vivir con nosotos? -le dijo la niña de los siete años.El joven licenciado volviço a sonreír ante aquella espontaneidad tan noble e ingenuamente infantil.- No puedo. Yo también tengo una casita. - ¡Nunca te olvidaré! -dijo la niña de los tres alños cuando él ya había salido del cohe con su mochila al hombro y el paquete con su bañador en la mano derecha-  ¡porque gracias a ti Pipo ya nunca estará triste!.- Yo tampoco te olvidaré porque gracias a ti hemos recompuesto nuestro matrimonio sin caer en la desesperación absurda del divorcio! -le dijo la mujer del conductor del grueso bigote. Éste le dio la mano.- ¡Simplemente gracias!. Con eso te lo digo todo. - ¡Adiós, amiguito del alma!- le despidió la niña de los siete años.- Dios siempre te acompañará -intervino la abuelita. Y él se dirigió hacia la playa. Estaban ante el televisor. - ¿Será feliz nuestro hijo? -le preguntaba la madre del joven licenciado al padre. - ¿Pero estás segura de que vive?.- Vive. Yo sé que vive. Lo que no sé es si es feliz o no es feliz. - A pesar de todo, él siempre ha sabido serlo bajo toda clase de cirunstanciaa a favor o circunstancias en contra. Tiene la capacidas espiritual de un joven sano. Él siemrpe ha sabido ser joven y hombre a la vez y ha sabido serlo con total intensidad salvando toda clase de tentaciones. Si vive estoy seguro de que seguirá siendo ambas cosas sin ninguna meta final. Es de esa clase de hombres, entre jóvenes y niños, que creen en la Eternidad y la saben vivir. Yo sé que sabe captar las emociones más nobles y son esas las que les dan la libertad y hacen felices a los seres humanos. - No puedo olvidar sus sonrisas de niño travieso... -gimió la madre. - Yo tampoco puedo olvidar su libertad y su capacidad de ser un verdadero hombre -y el padre del joven licenciado abrazó a su esposa
En este juego del ser o no ser, la vida es el bote pronto de la existencia.
Manolón, campesino de Castilla-León interviene en el maratón popular de Madrid. Le han regalado el número 1 porque es el gran favorito. Corren 1.000 atletas-----------------------------------------------------------------------------------1) HAN SIDO 3.- El Real Madrid, tras seis campañas consecutivos cayendo en octavos, tumbó por fin a su bestia negra con claridad y está en la élite europea. Han sido 3 pero podrían haber sido 4. La palabra TRES, deriva de la Lengua Latina "TRINUM" o "TIU­BIUM", y es el primer número IMPAR, puesto que se, compone por la reunión de TRES UNIDADES; o de otro modo, del UNO y el DOS; que vienen siendo la UNIDAD y el primer Número PAR. Históricamente sabemos que entre los antiguos pobladores, el TRES era el más Sagrado de los NUMEROS; aun cuando es una figura Aritmé­tica, a la que se le han atribuido algunas virtudes MISTICAS, al asegurar que es la base de los Signos de la PERFECION, y por eso vemos que en la Filosofía de PLATON se. le consideraba, como la Imagen del SER SU­PREMO en sus TRES personalidades: la Material, la ESPIRITUAL, y  a Intelectual que es lo que tácitamente, determina a la UNIDAD HOMBRE, por cuya razón, tal vez ARISTOTELES llegó al convencimiento de que el TRES contiene en sí; al PRINCIPIO, al MEDIO y al FIN, lo que también viene a indicamos, que es el Símbolo de la Perfecta ARMONIA, del factor de CONSERVACION y del PROGRESO natural, entre todos los SERES y las COSAS. En la Mitología Griega y Romana, al número TRES se le ha conside­rado como el principal atributo de los sucesos LEGENDARIOS, como por ejemplo: se dice que el RAYO de Jove era TRIDENTE; que el ASTRO Rey tenia tres nombres, SOL, APOLO y LIBER y que, igualmente al PLANETA nocturno, se le designaba de TRES maneras: LUNA, DIANA y HECATE; que también había TRES Furias y se conocían TRES Parcas, que influían en el ánimo de los hombres. De la misma manera entre los DRUIDAS, se le consideraba al Número TRES, como de gran influjo dentro de sus prácticas Sagradas, y más tarde los Mithras, suponían que el Empíreo se sostenía por medio de TRES inteligencias: ORMUZD, MITHRA y MITHRAS y así sucesivamente a la Cifra TRES, se le ha venido dando o atribuyendo un carácter universal­mente MISTICO a través de las Edades. Sabemos que en la Masonería también el TERNARIO es el más usual de los Símbolos, si tomamos en consideración que desde la época de los Romanos, los Artífices establecieron el axioma que dice: "TRINUM FA­CIUNT COLLEGIUM", que traducido al Castellano indica que TRES, HACEN UN COLEGIO; palabras que más tarde vinieron a constituir, la Base Fundamental en que la Masonería se apoya, para establecer que TRES Maestros forman un LOGIA; que CINCO, TRES Y DOS, la Gobiernan y que SIETE, TRES y CUATRO la hacen Justa y Perfecta. Por lo que se refiere a la Aritmética, en sus combinaciones y resul­tados numéricos, para establecer la PERFECCION en los cálculos y ope­raciones respecto a este Signo, lo demuestra por medio de las siguientes Multiplicaciones: TRES por TRES es igual a NUEVE; NUEVE por TRES igual a VEINTISETE; VEINTISIETE por TRES igual OCHENTA Y UNO; y Sumado el OCHO y el UNO, es igual a NUEVE; número que Dividido entre TRES, es igual a TRES, o sea la CANTIDAD inicial y base de la OPERACION; y así sucesivamente existen una serie de combinaciones por las que JAMAS se pierde el VALOR del referido Número TRES. Sin embargo, es bien conocida la Gran Influencia que desde los más remotos tiempos, en todas las Razas y entre la totalidad de los Pueblos Civilizados, Semicivilizados e Ignorantes, ha ejercido la teoría de los Nú­meros y sobre todo, en el ánimo de los hombres que poseen determinada INCLINACION un tanto instintiva hacia la perniciosa SUPERSTICION; y quienes de una manera convincente les atribuyen ciertas propiedades MISTERIOSAS y de marcada afición, dentro de los sucesos o eventos de la VIDA REAL, cuyas características Simbólicas, son sus manifestaciones de BUENO o MAL augurio; apoyándose en esos MITOS, los Supersticiosos tratan o tienden a demostrar, determinados hechos INVEROSIMILES, que la inmensa mayoría de las veces son únicamente; OBRA de la CASUALIDAD, o de una MERA COINCIDENCIA; por esa razón, a los números en general, los encontramos consagrados sólo como factores de INFLUENCIA manifiesta, y de ACCION decisiva en las Ciencias, en la Naturaleza, en las Religiones, en la Masonería Simbólica y Filosófica y aun dentro de los Usos y Costumbres Humanas2) 26 AÑOS.- El alemán Martin Kaymer, de 26 años, mantiene por segunda semana seguida el número uno en la clasificación mundial de golf, por delante de los ingleses Lee Westwood y Luke Donad. El 26 es un número contradictorio, por un lado debe de huir de las asociaciones, todos los problemas en la vida le vendrán cuando se asocie con otros o cuando haga caso de consejos, que aunque sean bien intencionados no deben ser seguidos. Debe seguir su propio instinto, e incluso a pesar de este examinar muy bien los pasos a dar. Por otro lado debe ser generoso con los demás, aunque nunca descuidar su propia seguridad financiera.3) ROSSI HABLA DE HAYDEN SOBRE EL 8.- El nueve veces campeón del mundo también ha querido hablar de su relación con su nuevo compañero de equipo en la escudería italiana. "Hayden es fuerte, merece un 8. Es rápido y va a ser mi primer oponente. ¿La pared? Con Hayden no estará, mientras que con Lorenzo no quería enseñar todos mis trucos. El número 8 ASUMIRÁ EL PODER, para lo cual habrá logrado el control y responsabilidad en el campo elegido. Obtendrá reconocimiento y recompensas financieras y conseguirá expansión y desarrollo en el mundo de los negocios. Bajo el 8, el karma es el rey, y los iones cosecharán lo que hayan sembrado. El poder constituye la cualidad asociada con el 8. El ardor, el celo, la resolución y la capacidad de ver las cosas en términos amplios le inspiran ambición, añadiéndose a esto las cualidades requeridas para conquistar objetivos materiales. El 8 posee el vigor preciso para superar todos los obstáculos y termina por triunfar gracias a su capacidad y su perseverancia. Puede llegar muy alto basandose en las ideas y los planes que se han ido formulando gradualmente durante los siete ciclos anteriores. Con sus normas justas y éticas, sus capacidades de buen juicio y organización, logrará el reconocimiento, el poder y recompensas financieras.4) EL 29 DE EL ITXACO.-El Itxaco vuelve a reinar en la Copadom. Las navarras pasaron por encima del Elda Prestigio en la final de la Copa de la Reina, revalidando el título logrado la temporada pasada (29-21). Un parcial de 0-5 tras el descanso pudo cambiarlo todo pero Silvia Navarro puso las cosas en su sitio. El 29 oo es un número afortunado, constantemente la persona ve su vida llena de desilusiones y engaños, sobre todo por el sexo opuesto. A pesar de todo la única forma de transmutar este significado negativo será el buscar de corazón la confianza absoluta en la bondad humana y potenciar el optimismo, lo que hará que todo lo perdido vuelva multiplicado.5) EL 12 DE MARZO.- El púgil puertorriqueño Miguel Cotto cumplió su promesa y después de 12 intensos episodios superó a su rival, el nicaragüense Rocardo Mayorga, por nocáut técnico para retener la corona del peso superwelter, versión Asociación Mundial de Boxeo (AMB).El 12 es un número sagrado y sirve para medir los cuerpos celestes (ya desde los caldeos son 12 los signos del zodíaco), así como los meses del año; 12 eran los discípulos de Jesucristo; 12 los frutos del Espíritu Santo; 12 las tribus de Israel; 12 los hijos de Jacob; 12 las veces que Jesucristo apareció después de su muerte. Este número pasivo es considerado el sinónimo de la perfección. Doce veces 30 grados forman los 360 grados de la circunferencia. Los caldeos, los etruscos y los romanos dividían en 12 grupos a sus dioses. El dios Odín de Escandinavia tenía 12 nombres, del mismo modo que los rabinos sostenían en épocas remotas que el nombre de Dios se componía de 12 letras. A la duodécima hora Adán fue expulsado del paraíso. Doce son las piedras preciosas de la corona de Inglaterra, 12 las puertas de la ciudad de Jerusalén y 12 los ángeles que la guardarán, según el Apocalipsis. Según la misma fuente, en la nueva Jerusalén vivirán 12.000 hombres escogidos. En los arcanos mayores del Tarot representa el sacrificio. En sus 12 primeros números se encuentra la clave del total de láminas que lo componen. En Atenas se adoptó el sistema duodecimal y Platón admitía 12 dioses en su república. También había 12 dioses en los primitivos pueblos japoneses.6) EL 4 PARA UN SUIZO.- Didier Cuche ganó la Copa del Mundo de descenso al acabar cuarto en Lenzerheide. El suizo Didier Cuche se adjudicó la Copa del Mundo de descenso al acabar cuarto en la prueba de las finales de esa competición que se disputó ante su público en Lenzerheide y que ganó el francés Adrien Theaux. El nñumero 4 significa fuerte sentido del orden y los valores. Es el signo de lo práctico, la lealtad, la rigidez y la represión. También es símbolo de la creación, de la lucha contra los límites, de la mentalidad científica, la atención al detalle, capaz de alcanzar logros importantes y con ingenio para la organización. Finas habilidades administrativas. Aquellos llamados a tener y dentro del respeto a la ley el orden y la justicia en general. Su actuación en la legalidad les proporciona autoridad personal, el cumplimiento de sus obligaciones y el logro de éxitos y puestos de responsabilidad en las más altas esferas de la sociedad. En el lado negativo: falta de imaginación, atrapado por el detalle, testarudo y de opiniones fijas, discutidor, lento a la hora de actuar, demasiado serio y en ocasiones confuso. El 4 es compatible con el 4: pese a la igualdad de planteamientos, hay garantía de éxito en la relación. El 4 es compatible con el 9: es una alianza de inteligencias, de compatibilidad de pensamiento.7)MARCUS MARCÓ 30.- NBA. Rudy echa un cable a Gasol en Portlandmién. Marcus Aldridge anotó 30 puntos y Brandon Roy 21 saliendo desde el banquillo incluyendo una suspensión a menos de un minuto del final para dar la importantísima victoria a Portland (104-101) sobre Dallas Mavericks. En Astrología, el círculo con la configuración del cielo y los planetas consta de 360º numerados, divididos en 12 signos (le 30º cada una. El año egipcio tenía 365 días divididos en 12 meses de 30 días cada uno al que se le agregaban otros 5 (epagómenos) para hacer el cómputo total. Para los Árabes este número equivalía a Lam, que en hebreo es Lamed y en griego Lambda, correspondiente a nuestra L. Dentro del cristianismo es un número importante pues San Juan Bautista tenía 30 años cuando se lanzó a predicar en el desierto, Jesús comenzó a los 30 años su vida pública y fue vendido por Judas a cambio de 30 monedas. El griego Hesíodo afirmaba que el 30 era el mejor día para evaluar el trabajo de los esclavos y repartir las raciones (del mismo modo que en la actualidad es generalmente el día de cobro de honorarios). En la Edad Media, se consideraba un día malo y peligroso; posiblemente obedezca a que era el día señalado por los usureros para cobrar sus intereses. Parece confirmarlo una aseveración del célebre astrónomo y astrólogo italiano Piero di Cascia quien sostiene que el día 30 no deben consultarse los astros pues inexorablemente señalarán graves problemas económicos a quien solicite la consulta.8)24 PETANCA.- Carthago Ocio continua líder una semana más, después de repartirse los puntos con San Ginés, idéntico resultado que en el enfrentamiento entre Frutas Santi y la AA.VV. Los Dolores. Los cuatro encuentros restantes, que conformaban la Jornada dieciesis de la 24 Liga de Petanca, registraron victorias para Carmelo Margarita, Restaurante Manolo, Alameda Tapas y Construcciones M.G.M. El Jaffar, antiquísimo sistema de computación árabe, divide el día en 24 periodos para realizar sus cálculos. Responde de este modo a una tradición que permanece actualmente, según la cual el día se halla dividido en 24 horas. Simboliza la perfección total, por cuanto es 2 veces 12 (la perfección) con su contenido de equidad y justicia (para los pitagóricos el 6 simboliza la justicia y 24 se descompone en 2 + 4 = 6).------------------------------------------------------------------------------------Manolón ha entrado en el puesto número 1.000. Desde entonces ha dejado de crer en la Numerología. Ha hecho bien. Ahora quiere abandonar el Atletismo y dedicarse a la cría de cabras. Yo tampoco creo, para nada, en la Numerologia.
- Entonces... ¿no hay un lugar para mí en su barco?.- Lo siento, joven... ¡está completa toda la tripulación!. - No importa... seguiré buscando...El apretón de manos fue sincero. Aún perduraba el calor de aquella mano en la del viejo capitán cuando el joven licenciado ya se aprestaba a sbrir la puerta del pub para ir en busca de otra oportunidad. - ¡Espera!. ¿Puedes venir un momento? -se apresuró a llamarle.- ¿Es a mí?.- ¡Sí, sí, a ti!. ¿Tienes tiempo de hablar conmigo?.El joven licenciado, con su inseparable mochila, acudió de nuevo a la mesa del viejo capitán.- ¡Siéntate un momento!. El joven licenciado se sentó en la silla que se encontraba frente a la del viejo capitán. - ¿Quieres tomar algo?- Una cerveza. - ¡Dos cervezas frescas! -ordenò a una bonita camarera. -¡Ahora mismo les atiendo! -respondió ella.- ¡Vamos a ver... quisiera que me explicaras algo!. Tú no posees ninguna apariencia física de ser marinero ni tienes trazas de haber estado nunca en un barco... por lo menos en altamar... ¿por qué deseas con tanta ansiedad formar parte de la tripulación de uno de ellos?.El joven licenciado se animó de nuevo mientras la bonita camarera les servía. - ¡Quiero conocer el mar!. - Pero tú vienes de la playa y supongo que has conocido muchas más. ¡Habrás visto numerosas veces al mar!. - Yo no quiero conocer al mar sino que quiero conocer a la mar.- Entonces... ¿te refieres acaso al alta mar?.- Sí. A ese lugar donde los marineros llaman al mar la mar en vez de el mar. Le voy a contar algo si usted desea escucharme.- Por escuchar no pierdo nada. - Hace tiempo leí que la mar es el único paisaje que no tiene memoria. Comprendí que lo que quería decir aquel escritor, de apellido Vicent, era que en el alta mar no existe ninguna referencia natural para tener memoria. Las costas no se ven, ni tampoco se ven los faros ni ninguna otra referencia visual salvo si exceptuamos a los aparatos que lleva el barco para dirigirse correctamente a donde quiera que el capitán desee. En lo referente a lo natural, el alta mar, la mar como le dicen entonces los marineros, no tiene memoria. Sus olas son precisamente la falta de ella. Sólo existe el horizonte y nada más. Ese horizonte que nunca acaba.- ¿Y eso qué tiene que ver con lo que tú estás buscando?. - Yo busco ese encuentro donde no tener memoria. - ¿Y eso es una experiencia fundamental para tu vida?.- Totalmente fundamental.- ¿Quieres perder la memoria?. ¡Jamás he oído a ningún ser humano buscar tal cosa!.- No es eso. No quiero perder la memoria sino olvidarla por un momento; porque lo que más deseo es hallar esa única referencia, exclusiva, donde poder encontrar mi verdadera significación como ser humano enamorado.- ¿Enamorado de la mar?. ¡Qué extraña locura!.- No. Enamorado de lo que hay más allá de la mar. - ¿Y de qué cosa te quieres enamorar?.- Nada de una cosa; quiero enamorar a una chavala.- Entonces... ¿quieres olvidar o no quieres olvidar?. ¡Estoy hecho un verdadero lío!. Me has alborotado tanto la cabeza que ya no sé qué pensar de ti. - Quiero olvidar sólo momentáneamente y no es un olvido de lo vivido sino un comenzar de la nada para lo por vivir. Necesito despojarme de todas mis referencias del pasado para hallar lo que busco. Es la única que me falta ya por encontrar y sé que es la que me va a conquistar definitivamente. - No te entiendo. ¿Quieres que te conquiste la mar o una chavala como la llamas tú?.- Quiero que me conquisten ambas cosas.- ¡Vaya jaleo tengo yo ahora en mi cabeza por haberme entretenido en escucharte!. O sea, a ver si me aclaro. Tú no es que quieras claudicar de las experiencias vitales ya vividas. - Exacto. Así es. Yo lo que quiero es encontrar la experiencia definitiva. - No lo entiendo del todo. Estoy totalmente sorprendido. Dame un respiro para poder pensar.El viejo capitán comenzó a pensar... hasta que por fin habló de nuevo después de beber un gran trago de cerveza para serenarse. - Tienes que saber que mis tripulantes no son así como eres tú. La mayoría, simplemente, vienen para conseguir ganarse el sustento y, aunque es verdad que algunos buscan algo más, son casos muy extraños que no se producen a menudo. Lo que desean esos marineros tan extraños es el olvido y suelen terminar todos por suicidarse.- Yo no busco ni el olvido ni el suicidio. Busco dar contenido completo a mis ocho sentidos.- ¿Ocho sentidos?. ¡Pero qué barbaridad estás diciendo!.- Mire... viejo capitán... yo no voy a explicárselo ahora; pero todos tenemos ocho sentidos en vez de cinco. - Dejemos eso de los sentidos aparte porque me vuelvo a liar de nuevo. - Relájese, viejo capitán, relájese y no se ponga nervioso.- Volviendo a eso de los olvidos y los no olvidos, es la primera vez, a lo largo de mi larga vida como capitán de un  barco, que he escuchado tal petición.-¿Me puedo marchar ya? -le reclamó el joven licenciado.- Espera. Dame otro respiro. Déjame pensar...El joven licenciado bebió un pequeño trago de su cerveza pero el viejo capitán ya se había consumido toda la suya.- ¿Quieres más cerveza?.- Yo no.- Esté bien pero yo sin cerveza no puedo pensar sobre lo que me propones. - Pues beba cuanto quiera pero dígame ya lo que desea decirme que tengo prisa.- ¡Bonita! -llamó el viejo capitán a la camarera- ¡Otra jarra de cerveza para este viejo hombre que va a terminar más loco que el holandés errante de tanto escuchar a este joven!.La bonita camarera le sirvió rápidamente lo que pedía mientras miraba, curiosa, al joven licenciado. Y le sonreía. - Yo no.Ella entendió el doble mensaje del joven licenciado y prefirió seguir trabajando olvidándose de él.- Lo he pensado mejor, joven. No vas a formar parte de mi tripulación en el sentido estricto de la palabra pero tengo una labor para ti y serás remunerado por ella.- No lo entiendo...- Es muy fácil. A lo largo de una dura travesía un capitán de barco, sobre todo si es tan viejo como yo, pasa una tremenda soledad. Por diversas razones nos sentimos, muchas veces, la mayoría del tiempo aseguraría yo, desconectados de todos los demás. Somos como solitarios que tienen el mando sobre un  grupo de hombres que no nos conocen de verdad y a los que tampoco nosotros los conocemos debidamente... ¿me entiendes ahora?.- Eso sí, pero no entiendo qué puedo yo significar en todo eso.- Es sencillo. Quiero que seas algo así como mi invitado de honor. Necesito que alguien sepa quién soy. Contigo puedo comunicarme con facilidad. ¿Aceptas?.- Aceptar es de personas agradecidas cuando el ofrecimiento es tan digno y sincero como el suyo. - Entonces...¡termina tu cerveza porque nos vamos!. El barco zarpa dentro de veinte minutos y tengo que decirte que vamos a hacer La Ruta del Bacalao.El camarote del viejo capitán era ya antiguo pero tenía ese sabor especial de poseer vida... esa vida que se percibe en los habitáculos pequeños pero cómodos. A pesar del tiempo y a pesar del polvo que aparecía por todas partes... ¡y cómo se notaba la falta de unas manos femeninas en aquel aposento!... rezumaba una atmósfera de placer sólo comparable con el gozo de bañarse de la misma manera que el joven licenciado había hecho horas antes en la playa. Se notaba que era el santuario de un solitario pero, a la vez, un refugio para gente necesitada de la paz. Estaban sentados. El viejo capitán apartó la bitácora de viaje y los demás instrumentos de navegación. Los colocó, momentáneamente, en el suelo y extrajo un manoseado y pringoso libro del cajón de la mesa. - ¡Este, para muchos, es el mejor libro que se ha escrito sobre nosotros!. Es de Joseph Conrad y se titula, como tú estás viendo, "El espejo del mar". No creas que relata las emocionantes aventuras de algún pirata o los dulces amores de un capitán con la marquesa de turno, ni tan siquiera habla de islas maravillosas con tesoros escondidos. Trata de algo que, para nosotros los viejos capitanes de barco, significa mucho más; porque, sencillamente, trata de nosotros tal como somos en la realidad.- Pues los libros de aventuras marineras son muy emocionantes. - Te voy a leer algo de este libro y comporbarás que es más maravilloso que cualquier aventura imaginada. Comprenderás la verdadera profundidad de la vida en la mar. Comenzó a abrir páginas que tenía señaladas con trozos de papel haciendo la labor de paginadores. - Yo voy leyendo y luego me das tu opinión sobre cada uno de estos fragmentos. Quiero saber si puedes comprenderlos... porque si es así habrás dado los primeros pasos en tu búsqueda de esa definición que tanto anhelas. Sólo consiste en que completes cada fragmento que leo con algo de tu espíritu. Pero no como si fuera un juego más o menos cultural o literario, sino como ejercicio de tu personalidad.- Lo intentaré. - Página 37: "Hay barcos buenos y barcos malos, barcos cómodos y barcos en los que, desde el primer día hasta el último día de la travesía, no hay descanso para el cuerpo ni para el alma ni un segundo. Y los barcos son lo que de ellos hacen los hombres; he aquí un aserto de sabiduría marinera y, sin duda alguna, en lo esencial es verdad". ¿Qué opinas?.- Lo bueno y lo malo siempre andan dentro de un mismo espacio y, al parecer es algo inseparable porque perduran más allá de nuestro esfuerzo por evitarlo. - No lo creas tan seguro. No es un axioma absoluto aunque así te lo hayan querido imponer. Para el común de los mortales puede que convivan al unísono, pero para los que hemos sido designados como capitanes no debe ser así. Un capitán es bueno en su totalidad o en su totalidad es malo. No existe el término medio para nosotros porque de nosotros dependen ellos. O los llevamos al puerto o los hacemos naufragar. Y eso, traspasado a todos los demás, también es así; porque hasta el más insignificante de los hombres se encuentra, en algún momento de la vida, con que tiene que ser capitán de alguna causa. Y ahí es donde ambas cosas no pueden estar juntas. Unos se hunden. Otros saben llegar. La maldad termina por perecer y la bondad termina por triunfar. Quienes desen quedarse con ambas cosas siempre serán como la nada en medio del océano de la vida. ¿Lo entiendes?.- Sí.- ¡Lo entenderás mejor cuando a ti te ocurra!. El joven licenciado lo asimiló. - Pñaginas 40 y 41: "A partir de entonces no había dejado de abrigar en secreto una acerba idea de mi radical temeridad. Pero en conjunto, y a menos que el apretón de manos de un  hombre al despedirse no signifique nada en absoluto, concluyo que al término de dos años y tres meses acabamos por caernos el uno al otro bastante bien. El vínculo que nos unía era el barco; y en eso se diferencia, a pesar de tener atributos femeninos y ser amado de un modo muy irracional, un barco de una mujer". Tengo que aclararte que la palabra barco, en inglés, es femenino y es uno de los poquísimos objetos dotados de género en la lengua inglesa. ¿Qué dices?.- Que el apretón de manos de un hombre siemrpe significa algo: o una hipocresía o una sinceridad; el sentimiento hacia un barco es como besar a una mujer.- Excepto cuando besar a una mujer se tome sólo como un compromiso para cumplir. Amar a un  barco debe ser irracional igual que debe ser besar a una mujer; pues si en ese acto empleamos la razón estamos dando un lugar a la duda interesada. Pero hay más, y he aquí la diferencia, cuando besamos, de verdad, de esa manera irracionalmente verdadera, a una mujer la estamos amando porque en ese caso estamos esperando siempre una salvación; pero cuando amamos a un barco no sólo estamos esperando una salvación sino que nos obligamos a cumplir con esa salvación. La mujer puede que nos ayude, el barco sólo espera que le ayudemos. ¿Has comprendido esta sutil diferencia?- Sí. - ¡La comprenderás mejor cuando estés bajo una tormenta!.El joven licenciado asimiló.- Página 46: "Al igual que los hombres de escrupuloso honor crean un elevado modelo de conciencia pública que se halla muy por encima del uniforme nivel de una proba comunidad, así los hombres dotados de esa pericia que llega a ser arte en virtud de su continuo esfuerzo elevan el uniforme nivel de la práctica correcta de todos los oficios de tierra y mar". ¿Qué respondes?.- Quen todo hombre, para ser llamado como tal, se debe esforzar hasta alcanzar el límite de su dignidad.- Aún más allá del límite que, cómodamente, nos suponemos. El límite de la dignidad no está escrito en los libros de conducta sino en el interior de nuestros actos. Un libro de conducta digna siempre estará escrito por alguien que se ha motivado hacia un interés llamado control de la personalidad. Nuestros actos son algo que deben superar ese control cuando buscamos ser modelos de conciencia pública. El capitán de un barco debe actuar de tal modo que la mar, y no los libros, le dignifiquen. Trasvasa eso a la tierra y podrás deducir que el acto de un hombre digno lo debe enjuiciar su oficio y no el código de conducta elaborado por quienes controlan ese oficio y que se llama Reglamento. Los capitanes de barco, como todos los demás capitanes de este mundo, actuamos muy por encima de un Reglamento, actuamos de acuerdo con un principio más elevado y que no se llama apariencia sino que debe estar regido por la sinceridad. ¿Cuántos Reglamentos son insinceros?. Todos. Superar esa insinceridad es la verdadera dignidad. ¿Lo has captado?. - Sí.- Pues más lo captarás cuando te enfrentes a los códigos. El joven licenciado asimiló.- Páginas 46 y 47: "El amor y el pesar van cogidos de la mano en este mundo de cambios más veloces que el desplazamiento de los límites reflejados en el espejo del mar". ¿Qué sientes?.- El amor y el pesar son las dos caras de una misma intensidad bifacial. El amor es la cara que se contempla. El pesar es la cara oscura que nadie ve. El amor es lo que se vive. El pesar es lo que se oculta. - Sólo que ambos, el amor y el pesar, son reflejos en un solo espejo. El mar nos refleja la realidad pero en el interior  de la mar está la realidad. Así ocurre con el amor visible y el pesar oculto: dos reflejos en el espejo de nuestra alma. Pero ¿qué hay en el interior del alma?. La realidad de ese amor y ese pesar. Y por eso son algo que sólo pueden sentir los hombres verdaderos. Un capitán conoce no el reflejo superficial sino la realidad profunda del amor y del pesar. Y sólo eso es lo que hace posible que un verdadero capitán transmita esa realidad a sus tripulaciones. ¿Lo has interiorizado?.- Sí. - Pues más lo interiorizarás cuando tengas que transmitirlo.El joven licenciado asimiló. - Páginas 49 y 50: "Para que los términos de la relación de un barco sean de fructífera asociación lo que interesa saber no es lo que ese barco dejará de hacer, lo que muy bien se debería tener es un conocimiento preciso de lo que está dispuesto a hacer por uno cuando se le pida que muestre lo que se guarda en sí por un movimiento de simpatía. A primera vista no parece grande la diferencia entre ambas formas de encararse con el difícil problema de las limitaciones. Pero hay una gran diferencia. Y consiste en el espíritu con que se aborde el problema. Después de todo, el arte de gobernar barcos tal vez sea más bello que el de manejar hombres. Y como todas las bellas artes, debe estar cimentado en una amplia y sólida sinceridad que, como una ley natural, rige infinidad de fenómenos diferentes. Los propósitos del esfuerzo llevado a cabo han de ser claros y francos. Uno le hablaría de distinto modo a un carbonero que a un profesor. Pero ¿es eso doblez?. Yo niego tal cosa. La verdad radica en la autenticidad del sentimiento, en el reconocimiento auténtico y sincero de los hombres, tan parecidos y tan distintos, como compañeros en los azares de la vida". ¿Qué interpretas?.- Lo importante no es aquello que dejamos de hacer y que suele ser aquello que no nos completa sino que aquello que hacemos sea lo suficientemente rico y profundo para que no sólo nos llene a nosotros sino que nos rebose de autenticidad. Interpreto que, cuando ponemos a la sinceridad como motor de lo que ofrecemos, el propósito de nuestro esfuerzo se culmina en algo reconocible y asumible por los que nos rodean. Eso es la autenticidad del sentimiento.- Debes de tener en cuenta que esa autenticidad es el principio del compañerismo y que sólo en base a eso nos convierte en auténticos si reside en la positividad de lo que ofrecemos. Un capitán, además de todos los valores que antes te he citsado, debe poseer el carácter de la autenticidad. Eso es lo que diferencia al líder natural del líder artificial. Muchos han creado, artificiosamente, líderes que luego se demuestra que son de pies de barro. El verdadero líder, el verdadero capitán, no se derrumba ni aún cuando comete errores; porque es auténtico. El verdadero lider, el verdadero capitán, es capaz de ofrecer el mismo producto a un carbonero que a un profesor aunque la forma de presentar ese producto tenga envoltorios diferentes. Un capitán de barco, al igual que un líder auténtico, debe saber utilizar los distintos lenguajes que sus subordinados esperan, porque eso les dará confianza y les demostrará que lo que está ofreciendo es la verdad de sí mismo y la verdad de ellos. ¿Has interiorizado?.- Sí.- Pues más lo vas a interiorizar cuando tengas que expresarlo.El joven licenciado asimiló.- Página 79: "Un barco no es un esclavo. No hay que forzarlo en una mar gruesa, no hay que olvidar nunca que uno le debe la mayor parte de sus ideas, de su habilidad, de su amor propio". ¿Qué deduces?.- Que los barcos, al igual que los hombres, tienen el derecho inalienable de ser libres para dejarse dirigir. En los momentos de apuro sólo la libertad es lo que sirve para poder obedecer. Las ideas, la habilidad y el amor propio, que son tres cualidasdes de la capacidad de mando, sólo son efectivas si se desarrollan dentro del marco de la libertad.- Pero debes de considerar que el verdadero capitán debe ser lo suficientemente inteligente como para interpretarle a su barco y, por extensión, a sus hombres, una ética moral que sea asumida sin coartar, para nada, la libertad del barco ni la de sus hombres. No olvides eso que es muy importante para que la libertad se traduzca en un producto válido. Si no se consigue así es mejor renunciar. Ahí estriba la verdadera inteligencia del líder natural. ¿Lo has descubierto?.- Sí. - Pues más lo descubrirás cuando lo hagas efectivo. El joven licenciado asimiló. - Página 92: "El barco se pierde o no se pierde. Una vez varado, hay que hacer por él todo lo posible. Se le puede salvar a base de esfuerzo, a base de inventiva y fortaleza para poder aguantar la carga de la culpa y el fracaso, ¿Qué deduces?.- Que cuando todo parece perdido tenemos que tener una última jugada llamada esperanza. Con ella, y sólo con ella, podemos convertir un fracaso en un rotundo éxito.- Pero debe ser una esperanza que huya de lo abstracto y de lo absurdo y se concentre en lo concreto y lo verdadero para que ofrezca una respuesta válida. Sólo a través de una esperanza que contenga, en su interior, una respuesta válida y valiosa existirá una solución verdadera y valiosa. ¿Lo has hecho tuyo?.- Sí. - Pues más lo harás cuando lo ofrezcas. Sonó la puerta del camarote y, acto seguido, la voz del segundo de a bordo.- ¿Doy la voz de zarpar, mi capitán?.- ¡Zarpemos!. El viejo capitán volvió al diálogo con el joven licenciado.- Si quieres puedes ir, ahora, a cubierta para contemplar cómo se va perdiendo de vista la memoria de la costa.- No. Prefiero saberlo sólo cuando la hayamos perdido definitivamente de vista; porque no quiero sentir el deseo de volverme hacia atrás. - Eso es un acto de valentía.- Es un acto, al menos, de responsabilidad y de coherencia. - Te aplaudo. Eres verdadero. Y ahora una última cosa que no tienes que interpretar pero que quizás tengas que experimentar. Un barco no es responsable de las locuras que pueda cometer alguno de los tripulantes; pero el capitán tiene la obligación de ser responsable y luchar, hasta el último momento, para que eso no ocurra. No quiero decir que lo consiga o no lo consiga, pero debe estar ahí, intentando salvar hasta lo imposible. Que lo logre o no lo logre no le va a desvalorizar en nada pero que no esté presente en ese esfuerzo sí, porque le convertiría en un cobarde. El valor de estar presente ante una angustia ajena es el verdadero valor consigamos o no consigamos salvar dicha angustia ajena. Así somos los verdaderos capitanes.
El silencio de su interior era absoluto. Sólo el murmullo del agua, como una voz de fondo inmaterial, servía de contrapunto a algo que no era nada posible de conceptuar. Él sólo asomado al borde de su propio límite. El sueño se cumplía. Era una sola línea entre el plano del barco y la superficie del agua. Era la total falta de memoria y el desencuentro más absoluto. Ni tan siquiera una grácil gaviota que le recordase alguna referencia de mensaje. El único mensaje que allí existía era una paz sin contenido; la absoluta paz de quien, sin dejar de existir, ya no vivía ninguna experiencia. No había, en la atmósfera, nada reconocible y el horizonte, en un círculo de trescientas sesenta grados, el círculo más absoluto posible, sólo era una línea que tan siquiera tenía color determinado porque aquello era un matiz gris sin ser gris, un matiz azul sin ser azul, un matiz verde sin ser verde, un matiz blanco sin ser blanco... sólo era un matiz indefinido que ningún pintor podría jamás plasmar identificándole en su exactitud; porque aquello no tenía ninguna exacta traducción. Era la libertad ampliada hasta el límite de lo cognoscitivo pero sin ser conocido racionalmente. ¿Qué lugar ocupaba la razón en aquel espacio?. Ninguno. Ningún lugar para la razón tal como la entienden los abstractos. Simplemente era la cordura de perder de vista toda la razón. La razón, concreta o abstracta o como cualquier ser humano quisiera entenderla, se había quedado en alguna lejana costa o en algún lejano faro luminoso. La única luz que allí había no tenía ningún carácter definitorio: era la luz del vacío más completo, de ese vacío en donde no cabe ningún objeto porque no había lugar a lo objetizable. Todas las reglas de conducta no existían porque allí no había conducta noble ni innoble; allí no había posibilidad de apropiarse de ninguna clase de conducta... no había posibilidad de apropiarse de ningún aspecto vital y, sin embargo, allí la vida explotaba en toda su magnitud. ¡Qué manera más intangible de sentir la vida en la máxima amplitud y sin tener que efectuar ningún acto concreto ni ningún ejercicio del recuerdo!. Allí los recuerdos también se habían confinado en la no existencia. Ni tan siquiera podía él recordar que estaba allí mismo, complementándose en una horizontal absorbente, porque su presencia no tenía ninguna clase de contenido mas que el vacío. Lo mismo podía estar existiendo que dejar de existir pues en ambos casos no había ninguna memoria histórica que le recordase. En aquel lugar y en aquel momento, no existía ningún lugar ni ningún momento. Era haberse introducido en una dimensión ilimitada y que no se hallaba en nigún libro de ruta posible. Una dimensión tan fuera de los códigos de conducta que podría decirse que iba más allá de sus dimensiones. Ninguna medida aritmética o filosófica podría incluir, en su logística, aquella especie de sin medida. Ni la propia Ciencia, la diosa inmortal de los sabios del mundo, podía llegar a contener aquello que era incontenible. Era el olvido de lo experimental. Ni tan siquiera la experimentación de estar allí presente podía ser considerada como algo válido porque lo válido o lo inválido no podía ubicarse en un espacio tan abierto y tan silente. ¿Cómo poder dar un significado a tal espacio?. Imposible, de todas las maneras humanas, plantearse aquella incógnita, puesto que aquella especie de espacio ni tan siquiera era un espacio como se entiende en la realidad. Suponía ser algo tan intangible que venía a ser como escapar de todo detalle y quedarse con el espíritu. Pero con el espíritu en su graduación más irreconocible, en aquella graduación que suponía ser la exaltación de toda la carencia material. Poder contemplar aquello, pero ajeno a toda circunstancia, era superar el yo en su categoría más expeditiva. Era separarse, por completo, del yo e introducirse en el no yo. ¿Y qué significaba no poseer absolutamente nada?. Ni tan siquiera poseerse a sí mismo y, a la vez, no suponía abandonar la vida sino atrapar todo el contenido de la vida... pero atraparla para vivirla llenándose de conceptos y todas las ideas, hasta dejarla desnuda por completo y, en aquella profunda y absoluta desnudez de la vida, no tener ninguna opción, ni propia ni ajena, sobre ella. Era ese instante en que podría ser él o ser otro cualquiera porque su libro vital estaba en vacío... sin color y sin dimensión. Y, además, sin ninguna intencionalidad de percibir nada que pudiese inscribirse como algo connotable. Era ese instante en que, a fuerza de no sentir ningún aspecto sentimental, se llenaba de toda la capacidad del sentimiento. Un sentimiento sin espectro tangible ni ninguna otra clase de connotación. ¿Qué suponía, para él, hallarse fuera de cualquier concepción o graduación conceptual?. No suponía nada más que un estar ausente de su propia presencia como si las medidas del tiempo y del espacio hubieran llegado a acentuarse de tal manera que hubiesen dejado de significar... ¡para qué significar nada!... ¡Era imposible!... Ningún esfuerzo podría dar contenido a lo que solamente era una pérdida absoluta de su identidad y un encontrar la medida inexacta de su desaparición en el plano de lo inconcreto. Existía una simple deducción de todo ello: ¡No existía ninguno de los conceptos que se manejaban dentro de las referencias científicas!. Al no contener referencias no existía ni tan siquiera el menor atisbo que se pudiese comparar con una idea. No existía ningún idea reconocible o si existía debía estar penetrantemente invisible, al menos lo suficiente como para no ser asumible en ninguna dimensión. Y lo más importante es que no le importaba, en absoluto, que se hubiesen evadido todas las coordenadas, ¿Cómo localizarse así?. Y en esa pérdida de memoria residía, en aquel momento y en aquel lugar, su existencia. Esa era la importancia de aquel acto sin historia. Poco a poco la niebla le fue cubriendo hasta ocultarle por completo.- ¡Es hermoso ver el sol en la alta mar!... ¿verdad?.- ¡Es la plenitud total!. El segundo de a bordo volvió a redundar. - ¡No hay nada más hermoso!. - Sí. Hay algo más hermoso todavía -le corrigió el joven licenciado. - ¿Es posible?.- Sí. Esta plenitud total pero adornando al amor. - ¿Qué clase de amor?.- El amor total... por supuesto.- Cualquier otra belleza, por mucho amor que contenga, serviría de traumática separación. - En absoluto. Otra belleza, si contuviera amor total, complemetaría tanto este momento que ya no existirían más posibilidades expresivas. - Si eso ocurriera así estaríamos al borde de la locura. - O quizás en el principio de la plena lucidez. - ¿Tú serías capaz de penetrar en ese umbral?. - Sería capaz de penetrar en ese umbral para no salir más de él y quedarme allí... en esa especie de eternidad. - ¿Es posible? -volvió a sobrecogerse el segundo de a bordo. - Lo posible va más allá de lo que podemos imaginar. La imaginación sólo es una parcela de lo que es posible. El segundo de a bordo comenzó a inquietarse. - ¿Estás seguro de lo que dices?.- No sólo estoy seguro de lo que digo sino que ahora mismo te digo que es cuando mayor seguridad tengo en lo que siento. ¿Sabes?. Ha sido largo el camino que tuve que recorrer para iniciarme de nuevo pero esta sensación me dice que vivo en el preámbulo.- ¿Y qué hay más allá de tu preámbulo?.- Un espacio complementario nuevo que nunca he conocido y que necesito vivenciarlo. - ¿Y cómo llamas a ese espacio?. - Vida... solamente vida...- No lo entiendo... no llego a entenderlo.- Escucha y pon artención sin entrenerte en preguntas inútiles. - Perdona... es que yo... - Espera... espera... no quiero saber ahora nada de ti... de momento...- ¿Entonces?.- Entonces continúo. En él podré, si lo consigo sostener, expresarme en todos y cada unos de mis ocho sentidos.- ¿Otra vez eso de los ocho sentidos?.- Sí. Otra vez lo de los ocho sentidos. ¿Te sucede algo?.- No... no opino... no sé... no contesto...- Entonces deja que me explique y no interumpas cuando estoy hablando yo. - Sí. A veces debemos tener más educación. - Bien. Sigo. Es aquello que debo absorber para sentirme tan profundo en mí mismo que ya no necesitaré nada más que existir sin la preocupación de interpretar continuamente y dejaré hacerlo, sin resistirme y sin forzarme... pero sin despojarme de mi esencia. - ¿De dónde has venido tú para hablar así?. - No me preocupa saber de dónde he venido sino en dónde quiero estar. - ¿Y si tuvieses que estar en algún lugar lejano a tus raíces?.- Mis raíces no tienen un punto geográfico particular. Yo no entiendo una raíz como un lugar autoimpuesto por alguna condición ajena a mí. Mis raíces no son únicas sino plurales y allí donde radique mi expresión alli estarán ellas. Y yo sé que mi expresión contiene multiplicidades y no simplificaciones.- ¿Cómo puedes saber todo eso?.- Es el descubrimiento de saber quién soy por dentro. Hasta ahora siempre he sabido quien era por fuera e incluso lo que de mi interior salía hacia afuera pero empiezo a penetrar en el interior de mi interior; allí donde soy mi circunstancia sin ninguna otra connotación externa. Si consigo lograrlo habré hallado la parte de eternidad que me pertenece. - ¿Tú crees en la eternidad?.- Eso es lo que tengo que demostrarme a mí mismo. Pero sí... creo en la Eternidad...- Yo no podría plantearme dicha experiencia. - Todos podemos porque todos tenemos que luchar, en algún momento de nuestro periplo vital, para intentar descubrirlo aunque sólo sea un escaso segundo de nuestra existencia. En ese segundo es cuando todos, absolutamente todos, tendremos que comprometernos a asumirlo o a rechazarlo. Y esa será nuestra elección definitiva. - ¿Y no crees que ésto que expresas ahora sólo es producto de una falsa interpretación que te está produciendo este estallido de luz?.- Quizás en algún otro momento de la vida podría dudar... pero sé que ahora es sólo el inicio de una verdadera interpretación. No creas que he logrado hallar su significado, pero estoy iniciándome en el esfuerzo por conseguirlo. - Tendrás que volver a la dura realidad de lo que es esta Ruta del Bacalao. - Sí. Pero será una inédita realidad que, estoy seguro, podré interpretar de forma muy distinta a lo que hasta ahora ha sido conocido por mí. No sé el momento en que tendré que dar la definitiva explicación a ello, pero sé que estaré presente cuando eso ocurra y sé que tendré que vivirla con sinceridad. - ¿Y si te equivocas?.- No hay psosibilidad alguna de equivocación cuando te penetras hasta ese extremo. Puede ser que me admitan los demás o que los demás me rechacen... pero yo no me equivocaré en lo referente a mí mismo. Eso es lo que realmente debe importar. Cuando todos los seres humanos nos importen es que habremos cambiado al mundo.- Es un plan demasiado ambicioso para mí -y el segundo de a bordo giró par otear el horizonte.- No esquives tu propia condición humana. Eso que tú quieres llamar ambición sólo es dar un pequeño o grande paso atrás, según sea la clase de ambición que tengas, pero en este tema un pequeño o grande paso atrás significa perder la oportunidad de lograr la amplitud por la cual estamos en la vida y para la cual debemos saber aceptarlo. El segundo de a bordo volvió a mirarle de frente otra vez. - Yo me conformo con cumplir y luego experimentar la agradable sensación de que he cumplido.- Pero cumplir el qué y cumplir para qué...- Lo que el capitán me ordene y para realizar un trabajo. - Pues yo te digo que más allá de lo que te ordenen y más allá del cumplimiento obligatorio de un trabajo existe otra intensidad que es la que, en realidad, nos libera y nos enriquece como seres humanos. Un ser humano es muchísimo más trascendente que lo que le valora el mero cumplimiento de unas órdenes que le vienen dadas desde afuera y de un trabajo que también le viene obligado desde afuera. - ¿No es suficiente con cumplir y cumplir bien?. - ¿Tú crees que es suficiente para un hombre quedarse en ese límite tan pequeño y, a la vez, tan rígido?.- Yo entiendo que sí... o al menos lo he entendido así hasta ahora.- Porque ponemos límites a nuestra condición humana. Solemos quejarnos de la falta de libertad y no nos damos cuenta de que la limitamos nosotros mismos. Para gozar de la intensidad del vivir hay que desamarrarse definitivamente y, sabiendo controlar nuestro límite, hacer aquello que es lo permisible pero agigantado hasta hacer que ese límite sea todo lo enormemente extenso que en realidad es. ¿No te das cuenta de que la libertad es mucho más generosa que lo que nos aplican como libertad?. La libertad tiene un espacio mucho más enorme que el simple cumplimiento del deber, por muy bien que hayamos cumplido con él. El segundo de a bordo comenzó a captar aquella interpretación de la libertad. - ¿Entonces yo puedo conseguir expansionar más mi satisfacción?. - Hasta gozarla de verdad. Lo que haces ahora es cumplir con tu satisfacción pero lo que puedes lograr es satisfacerte, a tí mismo, por completo. Y no lo llames egocentrismo porque, para lograrlo, tendrás que formar parte de un conjunto de seres humanos. La libertad nunca es un individualismo como muchos han predicado y llevado a la práctica. La libertad sólo es libertad cuando se vive hacia uno mismo y hacia todos los demás. ¿Descubres la diferencia?.- Ahora sí... ¡ahora sí me doy cuenta!. Pero si eso es así... entonces significa que me vuelvo a limitar...- ¿Qué es para ti una limitación?. ¿Formar parte de un conjunto de seres humanos es para ti una limitación?. El segundo de a bordo no supo contestar. - Te lo voy a intentar transmitir -le apoyó el joven licenciado- escucha bien porque no te lo voy a repetir de lo sencillo que es entenderlo. Formar parte de un conjunto de seres humanos no supone ningún tipo de limitación o al menos ningún límite que anule nuestra capacidad para ser libres. Lo que tú opinas lo han escrito muchas veces aquellos que hablan de preceptos engañosos envueltos en falsas utopías irrealizables, que no es lo mismo que las grandes utopías soñadas con los ojos bien abiertos, porque la falta de verdadera libertad no reside en la vida que nos rodea y que nos han impuesto desde fuera de nosotros. La vida que nos rodea es mucho más neutral de lo que nos quieren hacer pensar. La falta de libertad, para nosotros y tomados de uno en uno, reside en una dimensión pequeña de nuestro espíritu porque así lo intentan hacernos creer los que manejan los poderes fácticos. Y hay quiénes han llegado a formular incluso la negación de que poseemos ese espiritu todos y cada uno de los seres humanos. Eso es totalmente falso. Quieren construir utopías factibles derrumbando, precisamente, aquellas que podrían hacerse factibles pero que son muchos más grandes que las que nos han impuesto y, por ello, es necesario llevarlas a cabo dentro de un conjunto de seres humanos. ¿Descubres dónde está su propia impotencia para lograrlo?. Observa al mundo. ¿Son impotentes o no son impotentes a pesar de sus poderes?.- Ahora sí. Ahora lo entiendo. Observo el mundo y veo que siempre han sido unos impotentes. Empiezo a entender que hay quienes hablan de la libertad, pongamos el caso extremo de los anarquistas, basándose en la tremenda paradoja de eliminar aquello que es precisamente el núcleo de la libertad. - Exacto. Eso es. Ese núcleo donde nace la libertad es la famlia con valores éticos y morales de caracteres cristianos.- ¿Y después?.- Escucha y volvamos a lo que hacen ellos. Eso es así porque el único camino existente para lograr vivir y experimentar la libertad es a través de la liberación de nuestro espíritu... ¿cómo poder liberar nuestro espíritu si negamos que existe?.El segundo de a bordo sonrió por fin antes de hablar. - ¡Ejemplar demostración de la incongruencia de muchos seres que no sé si debo llamarlos humanos!. - De muchos humanos que luego agreden a la sociedad, sin orden ni concierto, culpándola de sus impotencias para encubrirse. Gozar de la vida no consiste en hacer lo que a uno o a una le dé la real gana; sino hacer cada uno lo que, dentro de la libertad de él o ella y la libertad del resto de los componentes del conjunto humano con los que convive, se desea. ¿Comprendes la enorme diferencia entra ambas acciones que parecen lo mismo y, sin embargo, son totalmente opuestas?.- Excelente. Lo comprendo. Pero... ¿cómo trasladar eso a lo referente al amor que es la máxima expresión del ser humano?.- Pues eso es algo que ha sido siempre así desde el principio de todos los principios. Lo que sucede es que nos dedicamos a descubrir complejidades amorosas y nos olvidamos descubrir la más sencilla y verdadera. ¿Te explico la diferencia entre el amor libre y el amor noble?.- Si puedes hacerlo me gustaría aprenderlo.- El amor libre es un libertinaje donde siempre triunfa el egoismo de uno sobre la esclavitud del otro porque no es libertad y, sin embargo, el amor noble es aquel que comparte un solo hombre con una sola mujer, los complementa en la misma cantidad e intensidad y es, en realidad, lo que nos libera y nos hace practicar la libertad del amor. ¿Lo has entendido?. Tengo otras muchas formas para explicar las enormes diferencias entre el falso e hipócrita amor libre y el verdadero y sincero amor noble. - No es necesario. Lo entendí. Te prometo que cambiaré. Me convence tu filosofía. - No lo llames filosofía. Llámalo forma de vivir cristiana.Fueron pasando los primeros días y el joven licenciado, hablando con los algo más que monosílabos marinos... ocho interrogantes en total... ocho interrogantes que iban dejando de serlo a medida que transcurría el tiempo... aprendía sobre anclas, recaladas, partidas, pesos de carga, retrasados que nunca llegaban a formar parte de ninguna tripulación, desaparecidos que llegaron a formar parte de alguna esperanza oculta ahora bajo el mar, asimientos y desasimientos de la tierra, corazones soberanos que desarrollaban su reinado en aquellos límites marinos y sin fronteras, caracteres de hombres más allá de sus circunstancias personales, cautividades y liberaciones mezcladas en un sinfín de secuencias que aquellos compañeros narraban conjuntando, en una misma historia, hechos verídicos y ficciones no menos verídicas aunque fuesen ficciones, iniciaciones a un arte de amar la expresividad del mundo a través de un entendimiento diferente a los que poseen un lugar fijo donde residir, y la fuerza que todo hombre guarda bajo su meditabunda amargura o su meditabunda felicidad...Y uno de esos días, cuando todos los marineros estaban entregados a la dura y peligrosa tarea de cumplir con el trabajo de capturar el bacalao, fue llamado por el viejo capitán. - Ven conmigo... ¡tengo que enseñarte algo que es un ansiado proyecto y quiero que tú seas el que le de plasmación!. Es mi último sueño antes de abandonar el oficio. - ¡Confía demasiado en mí!. - Para eso estoy... para descubrir en quién debo confiar. - ¿Y si fracaso en desarrollar su último sueño?.- El último sueño nunca es un fracaso. Sentados, otra vez, ante la vieja mesa, el no menos viejo capitán extrajo una carpeta de color azul marino del cajón donde también guardaba la obra de Joseph Conrad. - ¿Sabes por qué es de color azul marino?.- Supongo que porque encierra parte del alma de los marineros. El viejo capitán se quedó primeramente desconcertado pero luego reaccionó y siguió con su plan. - Te he visto convivir con mis hombres y he descubierto que eres capaz de entenderles. No todos lo consiguen. Ahora tienes que ser capaz de sentirles. He podido descifrar que en tu interior reside el alma de un misterioso poeta pero lo suficientemente lúcido, a pesar de lo que puedan pensar los ignorantes psiquiatras sobre nosotros, como para ser comprendido gracias a ese misterio que es lúcido repito y, a la vez, capaz de interpretar a los demás. Por eso sé que tú puedes hacerlo. - Veamos, primero, qué es lo que tengo que hacer. - No te preocupes. Lo que tienes que hacer es algo que haces continuamente así que sólo consistirá en plasmarlo en un soporte.El joven licenciado esperó mientras el viejo capitán abría la carpeta de color azul marino. En su interior cobjaba un gran número de hojas escritas. - Por este barco, a lo largo de su extensa vida, han pasado un elevado número de hombres sencillos pero con capacidades extraordinarias para el sentir. Una de mis labores más grata no ha sido sólo concoerles como entidades físicas sino intentar penetrar en sus contenidos internos, llamemosle, si deseas, introducciones a sus almas y, para ello, me he ocupado en hacer que, aquellos que lo han querido, con su propia libertad de acción, me expresaran algún sentimiento en hojas escritas que yo he ido recopilando; pero me he encontrado con un puzzle de sentimientos que yo, aún conociéndolos a fondo, no soy capaz de darles una unidad y sólo alguien como tú podría hacerlo. ¿Me ayudas?. Recuerda que es mi último sueño como marinero y quiero tener memoria de él. - De nuevo le digo lo de siempre: lo intentaré. - Entonces ve a tu camarote y allí, a solas contigo mismo, siénteles en su profundidad y unifícales en un único sentimiento. Quiero que escribas sólo lo que consideres valioso, en un solo texto al cual puedes aportarle partes de tus sentimientos si así librement lo deseas. ¡Sé que lo lograrás!. El joven licenciado tomó la carpeta de color azul marino y se fue a su camarote. Comenzó a leer todos aquellos mensajes y a subrayar las frases que consideraba oportunas. Lo más difícil venia ahora y era participar de aquello y darle un contenido sólido en su unidad y amplio en su heterogeneidad. Que todo aquello, unido a lo que él pudiese aportar, formase un solo conjunto válido para cualquiera que lo leyese. Tenía que buscar una armonía unificadora respetando la individualidad de todos aquellos que habían participado. Algo así como crear una sinfonía musical que engarzara las ideas de todos aquellos compositores comunes. Oyó cómo estallaba la tormenta pero se aisló de ella aunque su bravura atronaba en todo el barco y los demás se esforzaban por superarla. Comenzó a escribir. "¿Por qué el rabí llegó y nadie le entendió su mensaje?. Amor era todo lo que predicaba y lo que necesitamos ahora, pero es que en esta época, con tanto hipócrita, Jesucristo hubiera muerto lapidado; pero yo me niego, sea cual sea mi identidad, sea o no sea Él mi maestro, a participar de esa lapidación; porque sé que amontono polvo en algún lugar y algún día podré despertar y ver que me había convertido en lo que siempre odié. Sé que "Soledad" se marchó golpeando la puerta de mi corazón e intentó apagar el fuego de mi ilusión pero ahora recuerdo que lucharé sin descanso. Te he dicho alguna vez que... pero no te preocupes, pues mi única intención es recordar a mis tres soles: Fe, Ilusión y Futuro. Son partes de un poema que olía a azahar y a lágrimas vivas... el último beso, el del adiós... y al día siguiente nací y volví a vivir, divisé tu sombrero negro que apenas dejaba ver tu rostro, intenté continuar la estela de tu ritmo pero no podía y te estreché entre mis alas y tus dulces labios embrujaron mi boca. Lo que duró bastó para que me atraparas. Casi no te conozco pero quisera hacerlo del todo o no conocerte nunca porque, para siempre, en mi recuerdo perdurarán tus labios, tu cuerpo, tu voz y sobre todo tu acento. Me regalaste una linda y exquisita sugerencia literaria para una fama fugaz: ¡Besos!. Ahora me nutro demasiado de las cosas, incluso de la evasión hacia el futuro. ¡Cuántas veces me hubiera gustado!. ¿Volverás a ser?. ¿Ya no serás nunca más?. No sé qué es peor, si las lágrimas por amor o las lágrimas por la frustrada incapacidad de amar; ahora bien, yo te digo que no me preocupa mi historia, pues mi pasado está pasado... ni tampoco me preocupa mi futuro, pues será como Él quiera. Parece que sólo estoy aquí para afrontar el oleaje e intentar no ahogarme... o dejar de intentarlo para siempre. No quiero olvidar lo que pienso y por eso escribo mi sensación de estar, todavía, vivo... y si hallas mi agenda y en ella encuentras poemas dentro, embriágate de poesía, seas quien seas y pertenezcas a donde pertenezcas, de buenas palabras... y dí que todo va bien porque con ese razonamiento puedes mover mis dudas y llegar a transformarlas en afirmaciones de mí mismo, de tí misma, de él o de ella mismos... claro que existe todo eso y más, muchos más... tú misma o en una misma, uno mismo o una misma enla fuerza y la energía y si todo eso es positivo y tú lo vas sembrando, verás cómo todo vuelve a ti de rebote porque pregúntate lo siguiente: ¿quién reunió la tarde a la mañana pasando por la noche?. Yo lo ignoro pero sé que en una breve noche se unieron los crepúsculos... y fue hecho. Fuí cuenta pendiente y prometí agradecerlo por ello y aunque no entendí por qué se colgaba de mi alma aquel misterio en la noche, descubrí que había dos rosas no para gemir de llanto y por ello no se me olvidó el sonreír. Conseguimos formar un ángulo de cero grados y seguimos siendo coordenadas del mismo par. Por todo ello, y por mucho más que se queda flotando en mí, cuando aparezca el sol y cese la tormenta, entonces me daré cuenta del barro que habrá en mi cara y en ese instante veré que nada es lo que era, ni nada es lo que hay ahora. No quiero olvidar lo que pienso. No quiero dejar de lado mis ideas... pero si alguna vez me canso de luchar y me dejo llevar y me vuelvo vulgar del todo y me vendo y me engaño y te vendo y te engaño, entonces... entonces no desearía acordarme que una vez no quería olvidar; pero doy gracias a mi particular Dios por ser fuerte y no venderte y no engañarme y, sobre todo, por seguir el camino recto de serte fiel y es que, de verdad, necesito un mensaje así, que me permita reconocer si es verdad o si es mentira. Me da mcuha pena no poder seguir con mis recuerdos pero una vez más vivo a través de las palabras aunque no tengo más en mi pensamiento. Adiós... ¡hasta la eternidad!". En el exterior los hombres habían conseguido derrotar a la tormenta y el barco se había salvado. Él se acercó al camarote del viejo capitán y, habiéndole dado permiso desde el interior, entró y le entregó el texto escrito. El viejo capitán lo estuvo leyendo y, con lágrimas en los ojos, le expresó.- Éste será mi último viaje. Y puedo ya retirarme a descansar no sin antes darte las gracias porque ahora sí puedo decir que he conocido a mis hombres.Se guardó el texto en el interior de su casaca. - ¿Quieres un oporto?. Lo tengo de la mejor cosecha. Tiene una solera de hace seis años. - Si pudiera acompañarlo de una buena pipa... pero me falta ya el tabaco. - No te preocupes por eso. Tengo una gran reserva de tabaco de pipa en ese armario. Coje todo lo que desees pero no lo desaporveches regalándoselo a nadie. Lo digo porque muchos de mis hombres fuman en pipa.- ¿Y por qué no lo puedo repartir con ellos?- Está bien. Haz lo que tu conciencia cristiana te dicte.El joven licenciado cojió sólo un paquete y ambos bebieron del oporto mientras la densa nube del humo de sus pipas les envolvió, momentánemaente, en una bruma llena de misterio. Había sido un texto profundo pero sencillo a la vez y eso había producido una imborrable amistad entre ellos.Fueron en total dos meses de fructífera travesía pero también de dura travesía en la que, además de repartir tabaco entre los marineros, pudo lograr el permiso de trabajar con ellos. Parecía que, por cada producto arrancado al mar, aquellos rudos hombres tuviesen que soportar las iras de algún diosecillo furioso... algo así como si Neptuno se encolerizara cuando alguna de sus criaturas era capturada; pero aquellos rudos hombres demostraron ser más poderosos que los diosecillos del mar. Sucumbieron Anfítrite, Ceto, Cibeles, Egeón, Euribia, Forcis, Glauco, Halia, Leucótea, Neptuno, Nereo, Océano, Ponto... A veces, en tiempos de descanso, aquellos rudos hombres hasta llegaban a soñar con bellas sirenas convertidas en mujeres que acudían a colocarles hermosos collares de perlas y corales como si en vez de combatir con los fríos mares del norte se hubiesen transportado al placer de gozar en los cálidos mares del sur. Eran parte de los sueños con los que aquellos rudos hombres conseguían superar las inclemencias del tiempo y su fuerte carácter que les tenían supeditados. Supeditados sí estaban... pero no vencidos porque, cada dia, las batallas terminaban con la victoria de los seres de carne y hueso, que ahora tenían también alma y corazón; con la victoria de aquellos seres mortales, a manera de un vuelco en las lógicas mitologías griegas. ¿Qué dios del mar, del aire o del fuego, se atrevería a humillar aquella condición?. Ni aún el propio Marte, con sus armas de guerra, hubiese podido vencerles ahora. Y es que el hombre, cuando se enfrenta a sus límites, resulta ser más heroico que los mitos de los dioses del Olimpo. En todo aquel tiempo, el viejo capitán andaba, prácticamente, sumergido en su camarote sabiendo, como ya había decidido, que nunca más vovlvería a ser líder de ninguna otra gesta. Y eso, al par que le dolía, también le liberaba. Para consumir ambas cosas decidió dar el mando del barco al segundo de a bordo... y por eso al joven licenciado le había otorgado la oportunidasd de ser partícipe directo de la gloria de su tripulación permitiéndole ser uno más de todos ellos.Aunque el joven licenciado pudo comunicarse, de alguna manera, a veces más verbal y otras veces más gestual según fuese el coeficiente intelectual de cada marinero, con la práctica totalidad de ellos fue con uno, el más silencioso, el que nunca jamás decía más allá de lo necesario e incluso mucho menos de lo necesario, con el que llegó a sentirse más identificado. En los momentos de efectuar el trabajo era aquel hombre sombrío, introvertido, ausente... el que mejor desarrollaba sus facultades. Hombre atlético, con unos músculos férreos y una potencia física envidiable incluso para los propios titanes mitológicos, sin embaqrgo jamás la sonrisa o tan siquiera un leve signo de felicidad asomaba a su rostro. Poseía la mejor presencia física de todos los allí embarcados, pero también poseía la peor presencia psicológica. Una de las cosas que el joven licenciado aprendió de él es que para lograr la felicidad es necesario poseer mucho más que un físico perfecto y dedujo que lo que contenía aquel hombre sólo era un vacío total, una envoltura perfecta que no encerraba absolutamente nada en su interior. Y, sin embargo, su trabajo era maquinalmente perfecto, como si se tratara de un artilugio fabricado sólo y para efectuar, sin ninguna clase de fallos, las arduas tareas a que se enfrentaba. Observándole, el joven licenciado pudo deducir que la felicidad no reside en la perfección exacta sino en esa otra perfección donde hay también un lugar para el error y un lugar para la posibilidad de equivocarse; porque sólo de ahí, del error y la equivocación, puede empezar el ser humano a sentirse como tal en toda su plenitud. El joven licenciado había aprendido que una cosa es la perfección total y otra la plenitud exacta. Bajo la luna llena, una luna que parecía hablar a los marineros, se encontraba el sombrío mirando a la mar mientras limpiaba su cachimba con un delicado ritual. El joven licenciado se acercó a él.- Buena noche hace hoy.- No tan buena ni tan mala... para mí es como si no existiera.- ¿Es que hay algo que atormenta tu espíritu?.El sombrío se atrevió a mirarle de frente.- ¿Tú a que has venido a este barco?.- A encontrar...- ¿A encontrar el qué?.- A encontrar seres humanos como tú.- ¿Para qué?.- Para ayudarles a amar la vida. El sombrío volvió a dirigir su vista a la mar y guardó profundo silencio. Después de un par de minutos el joven licenciado volvió a insistir en hablar con él.- ¿Qué estás pensando?.El sombrío marinero guardó su cachimba en el bolsillo interior de su grueso anorak y contestó sin dejar de mirar a la mar. - Yo no pienso.- Eso es del todo imposible.- Está bien. Pienso pero no existo.- Te equivocas otra vez. Fue René Descartes, el recalcitrante racionalista como tú, quien dijo "pienso luego existo" así que sí existes. - Como si no existiese quiero decir. - Verás. No quiero perder el tiempo con evasivas inútiles. ¿De qué estás huyendo?.El sombrío se maravilló de que aquel joven entendiese tanto de su interior. No se lo explicaba cómo podía conseguir entrar en sus pensamientos. - ¿Te puedo confesar algo con total confianza?.- Con total confianza -respondió el joven licenciado.- Pero que quede sólo entre nosotros dos. Que ningún compañero se entere y, menos aún, el viejo capitán. - Por supuesto. Y ahora contesta a mi pregunta. - Dime primero cómo lo has conseguido...- Conseguir qué cosa...- Saber que estoy huyendo.- ¿Has cometido algún delito?.- Uno muy grande.- Dímelo con total franqueza. - Haber nacido.- El mayor delito de un hombre es tener esa clase de pensamientos... porque debes de saber que siempre hay alguien a quien le importa que hayamos nacido. Quizás una madre, un padre, un hermano, un pariente, un amigo... o hasta un ser tan solitario como tú.- ¿De dónde sacas esa sabiduría?.- Eso no es tan importante ahora. ¿Tienes problemas de amor?.- No sé qué es el amor. Nací para trabajar y soy perfecto trabajando... ¿para qué más sirve la vida?.- Escúchame bien. Hay alguien que te ama más de lo que te imaginas.- Como no tengo imaginación eso no me importa. - Pero sí te importa ser perfecto...- Eso sí. Admiro la perfección en toda su extensión.- Pues la persona que te ama es la mayor perfección que puedas conocer porque es la perfección total.- ¿Más perfecto que yo?.- Infinitamente más perfecto que tú. - ¿Tú eres más perfecto que yo?.- No. No se trata de mí. Se trata de mi hermano mayor.- ¿Y por qué no está él aquí, haciéndote compañía?.- Te equivocas. Está aquí haciéndonos compañía a los dos. - ¿Me estás tratando de tonto o te estás burlando de mí?.El joven licenciado sólo sonrió ante la amenaza de aquel monstruoso ser de los músculos como de hierro forjado en mil batallas.- No. No es esa la solución. No vengo a pelear contigo. Tú estrás creyendo que te estoy tratando como a un tonto o que me estoy burlando de tí y, sin embargo, te vuelves a equivocar y ya es la tercera vez que lo haces en estos breves minutos. - Dentro de muy poco dejaré de equivocarme.El joven licenciado miró a los ojos al sombrío marinero y sólo vio desesperación.- El suicidio ni es valentía ni es cobardía sino desesperación y veo en tu mirada una profunda desesperación. - Pero... ¿cómo puedes adivinar esas cosas?.- Lo que de verdad importa es que sepas que mi hermano mayor te ama.- ¿A qué clase de amor te refieres?. ¿Tu hermano mayor es algo tendente a la homosexualidad?.- Cuarta equivocación en breves minutos. No eres tan perfecto como crees. Es más, yo diría que tienes la grave carencia de algo muy importante llamado sentimientos.El sombrío marinero quedó tan desconcertado que no supo reaccionar y se quedó completamente enmudecido ante aquel valiente joven que era el primer hombre que conocía y que se había atrevido a decirle tal cosa. Por primera vez en su vida alguien ponía en duda su valía sin haber recibido una paliza. El joven licenciado, antes de despedirse de él, le puso la mano derecha sobre su hombro izquierdo.- Se llama Jedsucristo. Te ama. Buenas noches. Adiós. Pero piénsalo... piénsalo bien antes de hacer lo que estás intentando hacer.La luz de la luna llena alumbraba toda la borda del barco y hacía proyectar las sombras de los marineros que ya se retiraban a descansar.
Ahora resulta que, según mis variadas fuentes informativas, acierten o se equivoquen que ahora no viene al caso discutir sobre eso, los trencillas del fútbol a escala mundial, y no sólo en España, le echan una cara de espanto, que ni Boris Karloff, Colin Clive, Mae Clarke, John Boles, Edward Van Sloan y Dwight Frye (todos juntos y me remito a la película Frankenstein de 1931) le echaban tanto morro como estos árbitros de la actualidad. Unas veces porque se compran a bajo precio (que no están los tiempos para gastar mucho en comprar árbitros de fútbol y que se lo digan al Barcelona por ejemplo que ya es vergonzoso lo que ocurre con la Liga en España) y otras veces porque son simpatizantes de aquel club que más regalitos les hacen; el caso es que el problema arbitral, a escala mundial insisto otra vez, es de órdago a la grande. En todas partes cuecen habas y en todas partes se compran árbitros para que ganen los equipos que más les complazca a los que tienen dinero suficiente y los demás a aguantar el chaparrón.Me he enterado, y me refiero a esas múltiples fuentes informativas que me cotillean de todo, de lo que cobra un árbitro normal (no digamos los internacionales y famosos sino normalitos nada más) cualquier domingo que arbitren dos partidos. Este es el cálculo aproximativo que me han contado: un árbitro normalucho de categorías infantiles, juveniles, aficionados o profesionales de última categoría, cobran por cada partido unos 200 euros. Como pitan en dos partidos cada domingo resulta que en un sólo domingo se llevan 400 euros limpios que, multiplicado por 4 domingos resulta que al mes ganan por pitar en el fútbol un total de 1.600 euros. Si tenemos en cuenta que algunos meses tienen 5 domingos entonces el sueldo de los domingos les reporta un total de 2.000 euros. A ello hay que añadirle que les pagan los transportes y que les invitan a comer los del equipo que han ganado el partido más algunos regalitos como bolígrafos, llaveros, billeteras (con cierto dinerito dentro de ellas), agendas, portafolios, etcétera y, además, como no son profesionales tienen un puesto de trabajo los días laborales. ¿Cuánto dinero se llevan cada mes los trencillas aficionados?. Y ahora por el método deductivo simple y directo nos podemos preguntar ¿cuánto ganarán los árbitros profesionales y más si llegan a la categoría de árbitros de la FIFA?. Un verdadero pastón.Todo ello por pitar como mejor les conviene. Por ejemplo, si les cae bien el Barcelona (ya se sabe que es lo que están haciendo ahora en la Liga de España o corren muchos rumores de que así es) pues viene eso de hacer la vista gorda ante un penalty cometido, por ejemplo, por Puyol... o bien dar por válido un gol de Messi con claro fuera de juego de Pedrito... o repetir un penalty a favor del Barcelona tres veces o las que sean necesarias para que se convierta ne gol y se aumente la categoría mundial del citado Messi. ¡Apaga y vámonos porque esto ya es escandoloso!.Nota Aclaratoria: Yo me he limitado a contar lo que cuentan los aficionados y aficionadas más entendidos y entendidas de este mundo del fútbol. Si resulta que no es verdad que reclamen al maestro armero de Eibar por ejemplo.
Vivo en un país diferente a aquel en que nací. Vivo en medio de una sociedad diferente a aquella en que me crié. Vivo con unas costumbres diferentes a las mías. Vivo en un medio donde se habla un idioma distinto al que yo hablo. Me monto en un autobús. Observo a un hombre de avanzada edad. Lleva un sombrero sobre la cabeza y está leyendo un periódico. ¡Parece mi padre! pienso. ¡Es mi padre!. Bajo del autobús y observo a un grupo de personas de mediana edad que están hablando en la puerta de un cine. Están en animada charla. ¡Parecen mis hermanos! pienso. ¡Son mis hermanos!. Sigo avanzando por la calle y a pocos metros de allí observo a dos pequeñas niñas jugando en medio de una plaza. Son alegres. ¡Parecen mis hijas! pienso. ¡Son mis hijas!. Miro a una chavala guapísima que me sonríe. Es divertida. ¡Parece mi esposa! pienso. ¡Es mi esposa!. Entro en un pub y me siento a tomar un café. Justo en la mesa de al lado hay un hombre, todavía relativamente joven, que saca un cuaderno y comienza a escribir. Fuma de una pipa. Lleva un abrigo verde. Observo el título que ha puesto a su escrito. Dice "Viata", que en español significa "Existencia".Leo el primer párrafo que escribe: "Din oricare loc dei Pamant sode unu uman. Firm: Cetatean Dei Minuni". Cierra el cuaderno y comienza a meditar mientras da el primer sorbo a su café. Le observo detenidamente. ¡Parezco yo! pienso. ¡Soy yo mismo!. El párrafo, traducido al español, dice lo siguiente: "En cualquier lugar de la Tierra soy un humano. Firma: Ciudadano del Mundo".
Nombre completo Club Deportivo Tropezón Apodo(s) Trope Fundación 1983 Estadio Municipal de Santa Ana Capacidad 1500 Presidente Valentín Gutiérrez Entrenador Lolo Herrera El Club Deportivo Tropezón, conocido como Tropezón o Tropezón de Tanos, es un club de fútbol de la localidad de Tanos, situada en Torrelavega (Cantabria). Actualmente milita en el Grupo III de la Tercera División española, pero durante dos temporadas militó en la Segunda División B.Temporadas en 1ª: 0Temporadas en 2ª: 0Temporadas en 2ªB: 2 (1998-99, 2000-01)Temporadas en 3ª: 18 (1991-92 a 1997-98, 1999-00, 2001-02 a 2010-11)El Tropezón se fundó en la localidad de Tanos como peña de seguidores del primer club local, la Gimnástica; su nombre era Peña Deportiva Tropezón. Posteriormente se creó el club de fútbol, que empezaría a competir en categorías regionales y llegaría a competir con la propia Gimnástica en Segunda B y Tercera.Campeón de 3ª: 1996-97, 1997-98Mejor clasificación en Segunda B: 19º (1998-99, 2000-01)Mejor clasificación en Copa: Segunda ronda (1999)Subcampeón de la Copa Federación: 2001Primer uniforme: Camiseta amarilla, pantalón y medias verdes.Segundo uniforme: Camiseta, pantalón y medias rojas.1984-85 Segunda Regional 3º ascenso 1985-86 Primera Regional 12º 1986-87 Primera Regional 6º Promoción; ascenso 1987-88 Regional Preferente 16º 1988-89 Regional Preferente 12º 1989-90 Regional Preferente 9º 1990-91 Regional Preferente 3º ascenso 1991-92 Tercera División 10º 1992-93 Tercera División 7º 1993-94 Tercera División 6º 1994-95 Tercera División 4º 3º en la fase de ascenso a Segunda B 1995-96 Tercera División 3º 4º en fase de ascenso a Segunda B 1996-97 Tercera División 1º Campeón; 3º en fase de ascenso a Segunda B 1997-98 Tercera División 1º Campeón; 1º en fase de ascenso a Segunda B 1998-99 Segunda B 19º descenso 1999-00 Tercera División 2º 1º en fase de ascenso a Segunda B 2000-01 Segunda B 19º descenso 2001-02 Tercera División 3º 3º en fase de ascenso a Segunda B 2002-03 Tercera División 3º 4º en fase de ascenso a Segunda B 2003-04 Tercera División 2º Eliminado en la final por el ascenso a Segunda B 2004-05 Tercera División 5º 2005-06 Tercera División 5º 2006-07 Tercera División 3º Eliminado en semifinales de ascenso a Segunda B 2007-08 Tercera División 8º 2008-09 Tercera División 3º Cae en la segunda eliminatoria de ascenso a Segunda B 2009-10 Tercera División 3º Cae en la primera eliminatoria de ascenso a Segunda B Durante algunas temporadas en club ha mantenido un equipo filial, el Tropezón B:Temporadas del Tropezón B 2001-02: Primera Regional - 2º (4º en la liguilla de ascenso)2002-03: Regional Preferente - 14º2003-04: Regional Preferente - 17º (descenso)Información general sobre TANOS Ayuntamiento: Torrelavega.Monumentos: Ermita de Santa Ana, Parroquia de Nuestra Señora de las Nieves.Fiestas: Santa Ana (26 de Julio) y Nuestra Señora de las Nieves (5 de Agosto)Costumbres: Tiene la Agrupación de danzas "Virgen de las Nieves" que es la más antigua de Cantabria y una de las más antiguas de España.
La soledad es el silencio más doloroso que existe.
En el camarote la penumbra era absoluta menos el espacio alumbrado por el rayo de luz que penetraba desde aquella pequeña ventana y que le servía, al joven licenciado, como referencia para localizar a su inseparable mochila. Vieja amiga donde se resguardaba aquella esperanza que él había depositado en su interior. Ese era su verdadero tesoro y ahora estaba decididamente dispuesto a tomarlo para sí. Sabía que allí, rodeado por el claroscuro lunar y con el murmullo de la mar como sustento para su esperanza, podía sentir la ausencia del dolor; como si sus impulsos de ir hacia su destino le hubiera devuelto su perenne confianza. El agradecimiento del viejo capitán y el estímulo de sentirse algo más que un náufrago le servían como lazaderas para un viaje que podía ser el regreso o podía, sin embargo, significar otro nuevo destino. Por todo ello se decidió a reconquistar el contenido de su vieja mochila y atreverse a buscar la solución a aquel enigma. Lo valeroso era buscar hacia afuera lo que había podido experimentar hacia adentro y lo mismo que se había vaciado para volver a estar dispuesto ahora era necesario ir acumulando nuevas sensaciones. Aquel barco debía quedar, para siempre, conquistado en sus emociones o convertirse en refugio de desconfianza. Había llegado el momento de saber cuál sería la finalidad de aquella doble interpretación. De cualquiera de las maneras debería salir a buscarla.Volvió a enfundarse el jersey de color amarillo con la leyenda "Te busco" en color rojo, tomó el pasaporte y salió afuera. El viejo capitán le oyó caminar por el extremo del pasillo.- ¡Espera! -le voceó asomándose a la puerta cuando ya él la había sobrepasado.- Sólo voy a pasar la noche afuera -dijo volviéndose hacia el viejo capitán. - Si deseas pasar la noche afuera lo considero muy razonable. Pero necesitas que te entregue un papel identificativo. - Llevo el pasaporte.- Eso no te vale si no llevas mi autorización.Entraron ambos al camarote del viejo capitán y se sentaron otra vez frente a frente.- Veo en tu mirada que estás decidido a no regresar. - Pues descubre usted en ella algo que yo todavía no he decidido. - Eres de esas personas que se deciden a ir hacia adelante aun antes de plantearse si debe hacerlo o no; pero no creas que te amonesto por ello sino todo lo contrario. Así es cómo debe ser quien desee alcanzar su gran sueño. La mayoría de la gente no se atreve a ello. Meditan su decisión tanto que el sueño ya se les escapa. - ¿No le digo que yo todavía no lo he decidido?.- Sé siempre con qué clase de personas trato y he podido conocerte lo suficiente como para poder decir que no regresarás conmigo. Y además eso es lo que espero de ti aunque si fuese mi gusto el que tuiveses que cumplir no te dejaría marchar. He aprendido que a los seres humanos como tú no se les puede impedir que vayan hacia siu destino. He manejado, a mi antojo, a muchísimos  hombres que, por una causa u otra, han claudicado antes de embarcarse hacia lo desconocido pero tú no desconoces tu futuro. - Sigue usted interpretando cosas más allá de mis planteamientos.- Porque para ti los planteamientos surgen de la nada. Tú creas tus planteamientos por encima de las circunstancias y esa es una manera muy libre de forjarse el yo. ¿Cuántos son capaces de eso?. Menos de los que serían necesarios... y ese es el verdadero problema. Es cierto que el yo no existe sino que es una creación en movimiento que nos vamos forjando momento a momento. Lo que ocurre es que muchísima gente cree haberse enocntrado a sí mismo y se detienen... eso es el error que comete la inmensa mayoría. Toda la vida consiste en un continuo irse formando a la vez que forjando y los que creen haberlo conseguido caen. Sólo al morir podemos decir que hemos sido algo y eso sólo los que lo consiguen. - ¿Usted cree que morir es terminar?.- No. Morir es haberse realizado si hemos sido capaces de no detenernos nunca, para poder enfrentarse al enigma que hay más allá...- ¿Y que sucedería si yo me dedicase a ir contra mis planteamientos?.- Ocurriría algo que todos conocemos como decepción. Te decepcionarñias a tiu mismo jasta el punto de haberte convertido en nada. A algunos les ocurre. ¿Te acuerdas que te dije que, algunas o varias veces te enocntrarás con seres así?. ¡Quizás hasta ya los hayas visto!. - Sí. Los he visto. - Pues, lamentablemente, seguirás viéndolos pero ahora tú tendrás la responsabilidad de luchar por alguno de ellos. No te importe ni el triunfo ni el fracaso... ambas cosas te elevarñan en tu dignidad si luchas con ganas de vencer. Y ahora espera un momento y te entrego el papel. - Este hombre confía excesivamente en mí -pensaba el joven licenciado mientras el viejo capitán rellenaba aquel documento- y el caso es que parece que coincide plenamente con mis deseos.El viejo capitán terminó.- Toma y no te preocupes por no regresar. La preocupación es signo de duda y la duda es síntoma de decepción. - Entonces... ¿usted cree que ya no nos veremos más?.- Quizás accidentalmente... peo no nos veremos más en la amplitud en que nos hemos conocido. Yo ya regreso a terminar mi última experiencia y tú comienzas a experimentar una nueva sensación y forma de vivir. Eso son los periplos vivenciales si es que quieres realizarlos. - Entonces... adiós... -y el joven licenciado le tendió la mano. - Nunca te olvidaré. En mi última expereincia recordaré siempre que fuiste tú el que lograste plasmar en un soporte sólido el verdadero conocimiento de mis hombres. Es la mejor identidad que tendré de ti. Cuando vuelva a leer, y lo haré muy a menudo, esa hoja que me entregaste, sabré que hubo alguien que pudo transmitirme ese profundo sentimiento que yo no acababa de descubrir. Desde aquel momento supe que ya no volverías a hacer ningún otro viaje por la mar; hab´ñia termiando de descifrar la incógnita que rodeaba a aquellos que habían subido a mi barco para expresar su verdadera angustia y que no era ninguna clase de desesperación sino una forma de sentir en plenitud. - Yo sólo puedo decirele lo de siempre: lo intentaré. Y al joven licneciado s ele escàpó una de sus amplias sonrisas. - Si hay algo en ti es que siempres me ha maravilado esa forma de ser. La vida. Esa clase de esp´ñiritu con la que enfrentas tu responsabilidad.Eso sí que se puede denominar como confianza.- Y no olvide la fe. - Exacto. Me estaba olvidando que posees una cantidad infintia de fe. - Es que si no lo hiciese así yo creo que no tendr´ñia suficient valor. - Precisamente los que tienen suficiente valor se ex`presan así...El joven licenciado salió del camarote del viejo capitán y se dirigió a cubierta. Frente a él pudo descubrir aquella ciudad envielta en una fina niebla y repleta de luces nocturnas, por entre las cuales flotaban lños anhelso de muchos seres humanos buscadores de algún encuentor oculto... ¿Cuál era ekl que iba buscando?. Decidió contemplar detenidamente aquellas luces no para saber cuál era, pues ellas no se lo dirían jamás si no era capaz de introducirse dentro, sino para experimentar, en plenitud, esa sensación agradable que inunda el ánimo de los que están disopuestos a concoerla. Decididamente sabía que ese encuentro le estaba espeando en aquella fría ciudad y que, para ello, iba a ser necesario un encuentro caliente, pues todo lo que se busca con voluntariedad nunca defrauda. Sintió aquella mano fría sobre el hombro izquierdo. Era algo así como una sensación inexpresiva, como si un hálito de mortal presencia le amenazase espontáneamente. Fue lo suficientmente portente como para hacerle volver al lugar donde se encontraba. Se volvió y tropezó con la muirada oscura y opaca del atleta sombrío. - ¿Puedo compañarte? -le dijo. - Desearía hacerlo solo...- Es que necesiot hablar contigo. el jovenlicenciado descuruió que aquel hombre sentía la necesidad de transmitir algún atisbo de sensibildiad,. Podría ser una de aquellas oortunidades en que él debería ofrecer la ayuda, al menos de escuhar. Exactamente lo que le ha´bia dicho el viejo capitánm. Y por otro lado razonó que ir acompñadp no tenía por quñe ser sñintoma de ninguna clase de oportunidad perdida. El sombr´ñio continu´ño. - Conozco perfectamente la ciudad. Ya he estado varias veces en ella. entonces el joven licenciado decidió que sí, que era oportuno intoroducirse por aquellas laberínticas callejuelas acompalñado de alguien que podría haber sido colocado ante él por el destino. - No se puede ir contra lo que es factible. este hombre concoe perfectamente la ciudad y necesita la compañía de alguien. Él sabrá buscar el lugar idñoneo donde poder hallar una intenisdad que es, precisamente, lo qeu yo también ando buscando -mentalizó el joven licenciado antes de responder. - De acuerdo. Es una buena idea. Y juntos, ambos con las manos en los bolsillos de sus pantalones vaqueros, fueron paseando por el muelle. la figura del marienro sombr´ñio era algo fantasmal. Todo vestido de negro, su enorme silueta, de una fortaleza fuera d elo com´ñun, venìa a ser como un torreón movible imposible de detener. Caminaban en hermético silencio y con la mirada en algún puinto idnefinido. el joven licneciado en el contrapunto de la luz y con su jersey de lana de fuerte colorido amarilo más su pantañon vaquero azul. Podría decirse de él que era como un halo de luz que alumbraba el camino para no trpezar y caer al mar. Fue el primero en romper el silencio., - ¿Quieres fumar?.- Yo no fumo nunca. - yo tampoco; pero me gusta expulasr el humo porque gracias a él imagino. - La imaginación no entra en mis cálculos.- ¿Es posible que no imagines ni tan siquiera una pequeña ilusión?.- ¿Tú crees que es valiso tener alguna ilusión?. - yo creo que es una manera de alimentarse. - el único alimetno que me interesa es el de poder permanecer. coon eso me conformo. - ¿Simplemetne permanecer?.- ¿para qué es necesario más?. - ¿Pero no te das cuenta de que permanecer siemrpe en el mismo punto es una especie de negarse a sí mismo?.- Yo no entro a analizar cuestioens y dejo pasar el tiempo hasta vovler a mi actividad en un barco. - Pero dejar pasar el tiempo... ¿en qué sentido?.Habían termiando de recorrer el muelle portuario y se introducían ya en las primeras calles d ela ciudad. Se notaba que era un barrio obrero.- Si te refieres a algún sentido en especial no. para mí no hay sentidos especiales. Todos mis sentidos son de la misma especie. el frío era fuerte,. el joven licneciado recordó, de repente, que aquel día era el 24 de diciembre e intent´ño dirigir hacia esa fecha el pensamiento del sombrío acompañante. - ¿Tiene algún sentido, apra ti, el día de hoy?.- ¿Te refieres a que es la Navidad?.- Yo recuerdo mis navidades de la infancia. Eran mágicas y muy espciales. Había un sentido muy especial en ellas. No consistía en ningun a clase de religiosidad sino en una forma de sentir la alegría... como si todas las angustias quedasen colgadas d eunolvido y, por un momento, volviésemos a reconstruír el mundo de las esperanzas. ¿Tú has notado algo así en tu infancia?.- Quizás... pero no lo llego a sentir en estos momentos. - ¿y es posible que ni esa huela te llene ele sp´ñiritu?.- Es que yo no deseo lñlenar de nada mi espíritu si es quie tengo alguna clase de espiritu. el joven licenciado meditó durante unisntante. No era quie nos e lñe ocurriese nada `para continuar con el diálogo sino que quería concentrarse en algo más allá...Entonce sfue el sombrío marinero el que vovli´ño a hablar. . Estamos llegando...- ¿Tienes algún lugar especial a donde ir?. Sí. Voy siempre al mismo lugar. Te va a gustar. Es una especie de taberna llamada "El Extranjero". Alll´ñi siempre hay un hueco para cualquier tipo d eperson. Es el mwejor sitio par air, en esta ciudad, para todos aquellos que, siendo extranjeros, qwueremos pasar la noche con la comodidad d esentirnos como en nuestra verdader apatria. - ¿Cuál es tu verdadera patria?.- No existe. Mi verdaera pattria no existe. - Pero te la imaginas.- No exactamente. Solo la deseo pero jamás la encuentro. - Porque no sabes buscar.el joven licienciado sacó su pipa y el tabaco. la lenó y comenzó a hacer como que fumaba. Todo ello sin dejar, ambos, de caminar. la taberna era, realmente, atrayente. Estaba situada en el centro de una calle limpia; quizás d ela calle más limpia de todo aquel sucio barrio y, sin dejar de trasnmitir una sensación de nostñalgica rpesencia, era linda y aocgdora. Entrando en ella el joven licenciado pudo sentir un calro agradable y observó uina variopinta presencia de seres humansio que producñia una sensación de comodidad. En aquella heterogeneidad de personas el espíritu navideño parecía tomar un aspecto de camaradería leal. siguió al sombrñio hasta la barra y entonces la desucbrió. - ¡Vaya sorpresa! --le dijo ella. Era aquella muejre que tanto ha`b´ñia amado ala cniano òpeta extranjero. Auella mujer señalada coo prostituta y que, sin embargo, adem´ñas de no serll, había demostra ser tan fiel siemrpe con el mismo hombre que no le improtaba que la tachase de lo que no era. (Continuará)<em></em>ncluso fiel más allá de la muerte... que es la máxima expresión de fidelidad `posible en este mundo. ERa saquella muejr que enseñaba, a todos lño que por allí pasaban, la canció  d ">Los hijos de un momento". Auquella mujer que había sido tan improtante `para el rombre negro de las zapatillas de color lilas. El joven licenciado comenzó a rememorar...El silencios se levantó, raudo, de la silla y, en medio de la genral espectci´ñonm, fue en busca dle director de banca. Necesitaba decirle algo impresionante. Necesitaba decirle que la derrota no existe si uno valora sus lñlímites y los acepta. El silencioso  hab´ñia desscubierto que la medida de la felicidad no reside en "lo otro" sino en "lo propio". Quería comunciarle al director de banca un mensaje de optimismo. Ese mensaje quie siempre hab´ñia oculatod con su silencio y que el joven licenciado le había enseñado a descubrir. Aquella noche todos los residentes decidieron reunirse en la sala antes de ir a dormir una vez que el silencioso y el director de banca terminaron de hablar. Les habían dado tiempo extra para terminar de cenar.Ahora el que callaba era el joven licenciado mientras los demás alborotaban sus existencias con conversaciones de todo tipo. Un especial optimismo se había extendido por aquel original mundo.En un momento determinado entró a la sala la recepcionista y se dirigió al que permanecía callado. - Han venido a buscarte. - Me lo imaginaba -contestó eljovemn licenciado. - ¿Cómo dices?.- Que me imaginaba esta situación. Ahñi los tienes. Todos llevan en su interior algo que comunicar. Son como tú y todos los demás. Receptores de mensajes. Unos receptores que ahora sí tienen qué expresar.El joven licenciado terminó de rememorar. Ella le miraba insistentemente. ¿Qué le estaba sucediendo al joven licenciado?. Nada fuera de lo normal. Lo únioc que le pasaba es que estaba pensando... pensando... pensando en aquel mundo donde había conocido a la jovencñísima morena.Ella le miraba insistentemente intentando descubrirlo.
En el camarote la penumbra era absoluta menos el espacio alumbrado por el rayo de luz que penetraba desde aquella pequeña ventana y que le servía, al joven licenciado, como referencia para localizar a su inseparable mochila. Vieja amiga donde se resguardaba aquella esperanza que él había depositado en su interior. Ese era su verdadero tesoro y ahora estaba decididamente dispuesto a tomarlo para sí. Sabía que allí, rodeado por el claroscuro lunar y con el murmullo de la mar como sustento para su esperanza, podía sentir la ausencia del dolor; como si sus impulsos de ir hacia su destino le hubiera devuelto su perenne confianza. El agradecimiento del viejo capitán y el estímulo de sentirse algo más que un náufrago le servían como lazaderas para un viaje que podía ser el regreso o podía, sin embargo, significar otro nuevo destino. Por todo ello se decidió a reconquistar el contenido de su vieja mochila y atreverse a buscar la solución a aquel enigma. Lo valeroso era buscar hacia afuera lo que había podido experimentar hacia adentro y lo mismo que se había vaciado para volver a estar dispuesto ahora era necesario ir acumulando nuevas sensaciones. Aquel barco debía quedar, para siempre, conquistado en sus emociones o convertirse en refugio de desconfianza. Había llegado el momento de saber cuál sería la finalidad de aquella doble interpretación. De cualquiera de las maneras debería salir a buscarla.Volvió a enfundarse el jersey de color amarillo con la leyenda "Te busco" en color rojo, tomó el pasaporte y salió afuera. El viejo capitán le oyó caminar por el extremo del pasillo.- ¡Espera! -le voceó asomándose a la puerta cuando ya él la había sobrepasado.- Sólo voy a pasar la noche afuera -dijo volviéndose hacia el viejo capitán. - Si deseas pasar la noche afuera lo considero muy razonable. Pero necesitas que te entregue un papel identificativo. - Llevo el pasaporte.- Eso no te vale si no llevas mi autorización.Entraron ambos al camarote del viejo capitán y se sentaron otra vez frente a frente.- Veo en tu mirada que estás decidido a no regresar. - Pues descubre usted en ella algo que yo todavía no he decidido. - Eres de esas personas que se deciden a ir hacia adelante aun antes de plantearse si debe hacerlo o no; pero no creas que te amonesto por ello sino todo lo contrario. Así es cómo debe ser quien desee alcanzar su gran sueño. La mayoría de la gente no se atreve a ello. Meditan su decisión tanto que el sueño ya se les escapa. - ¿No le digo que yo todavía no lo he decidido?.- Sé siempre con qué clase de personas trato y he podido conocerte lo suficiente como para poder decir que no regresarás conmigo. Y además eso es lo que espero de ti aunque si fuese mi gusto el que tuiveses que cumplir no te dejaría marchar. He aprendido que a los seres humanos como tú no se les puede impedir que vayan hacia siu destino. He manejado, a mi antojo, a muchísimos  hombres que, por una causa u otra, han claudicado antes de embarcarse hacia lo desconocido pero tú no desconoces tu futuro. - Sigue usted interpretando cosas más allá de mis planteamientos.- Porque para ti los planteamientos surgen de la nada. Tú creas tus planteamientos por encima de las circunstancias y esa es una manera muy libre de forjarse el yo. ¿Cuántos son capaces de eso?. Menos de los que serían necesarios... y ese es el verdadero problema. Es cierto que el yo no existe sino que es una creación en movimiento que nos vamos forjando momento a momento. Lo que ocurre es que muchísima gente cree haberse enocntrado a sí mismo y se detienen... eso es el error que comete la inmensa mayoría. Toda la vida consiste en un continuo irse formando a la vez que forjando y los que creen haberlo conseguido caen. Sólo al morir podemos decir que hemos sido algo y eso sólo los que lo consiguen. - ¿Usted cree que morir es terminar?.- No. Morir es haberse realizado si hemos sido capaces de no detenernos nunca, para poder enfrentarse al enigma que hay más allá...- ¿Y que sucedería si yo me dedicase a ir contra mis planteamientos?.- Ocurriría algo que todos conocemos como decepción. Te decepcionarñias a tiu mismo jasta el punto de haberte convertido en nada. A algunos les ocurre. ¿Te acuerdas que te dije que, algunas o varias veces te enocntrarás con seres así?. ¡Quizás hasta ya los hayas visto!. - Sí. Los he visto. - Pues, lamentablemente, seguirás viéndolos pero ahora tú tendrás la responsabilidad de luchar por alguno de ellos. No te importe ni el triunfo ni el fracaso... ambas cosas te elevarñan en tu dignidad si luchas con ganas de vencer. Y ahora espera un momento y te entrego el papel. - Este hombre confía excesivamente en mí -pensaba el joven licenciado mientras el viejo capitán rellenaba aquel documento- y el caso es que parece que coincide plenamente con mis deseos.El viejo capitán terminó.- Toma y no te preocupes por no regresar. La preocupación es signo de duda y la duda es síntoma de decepción. - Entonces... ¿usted cree que ya no nos veremos más?.- Quizás accidentalmente... peo no nos veremos más en la amplitud en que nos hemos conocido. Yo ya regreso a terminar mi última experiencia y tú comienzas a experimentar una nueva sensación y forma de vivir. Eso son los periplos vivenciales si es que quieres realizarlos. - Entonces... adiós... -y el joven licenciado le tendió la mano. - Nunca te olvidaré. En mi última expereincia recordaré siempre que fuiste tú el que lograste plasmar en un soporte sólido el verdadero conocimiento de mis hombres. Es la mejor identidad que tendré de ti. Cuando vuelva a leer, y lo haré muy a menudo, esa hoja que me entregaste, sabré que hubo alguien que pudo transmitirme ese profundo sentimiento que yo no acababa de descubrir. Desde aquel momento supe que ya no volverías a hacer ningún otro viaje por la mar; hab´ñia termiando de descifrar la incógnita que rodeaba a aquellos que habían subido a mi barco para expresar su verdadera angustia y que no era ninguna clase de desesperación sino una forma de sentir en plenitud. - Yo sólo puedo decirele lo de siempre: lo intentaré. Y al joven licneciado s ele escàpó una de sus amplias sonrisas. - Si hay algo en ti es que siempres me ha maravilado esa forma de ser. La vida. Esa clase de esp´ñiritu con la que enfrentas tu responsabilidad.Eso sí que se puede denominar como confianza.- Y no olvide la fe. - Exacto. Me estaba olvidando que posees una cantidad infintia de fe. - Es que si no lo hiciese así yo creo que no tendr´ñia suficient valor. - Precisamente los que tienen suficiente valor se ex`presan así...El joven licenciado salió del camarote del viejo capitán y se dirigió a cubierta. Frente a él pudo descubrir aquella ciudad envielta en una fina niebla y repleta de luces nocturnas, por entre las cuales flotaban lños anhelso de muchos seres humanos buscadores de algún encuentor oculto... ¿Cuál era ekl que iba buscando?. Decidió contemplar detenidamente aquellas luces no para saber cuál era, pues ellas no se lo dirían jamás si no era capaz de introducirse dentro, sino para experimentar, en plenitud, esa sensación agradable que inunda el ánimo de los que están disopuestos a concoerla. Decididamente sabía que ese encuentro le estaba espeando en aquella fría ciudad y que, para ello, iba a ser necesario un encuentro caliente, pues todo lo que se busca con voluntariedad nunca defrauda. Sintió aquella mano fría sobre el hombro izquierdo. Era algo así como una sensación inexpresiva, como si un hálito de mortal presencia le amenazase espontáneamente. Fue lo suficientmente portente como para hacerle volver al lugar donde se encontraba. Se volvió y tropezó con la muirada oscura y opaca del atleta sombrío. - ¿Puedo compañarte? -le dijo. - Desearía hacerlo solo...- Es que necesiot hablar contigo. el jovenlicenciado descuruió que aquel hombre sentía la necesidad de transmitir algún atisbo de sensibildiad,. Podría ser una de aquellas oortunidades en que él debería ofrecer la ayuda, al menos de escuhar. Exactamente lo que le ha´bia dicho el viejo capitánm. Y por otro lado razonó que ir acompñadp no tenía por quñe ser sñintoma de ninguna clase de oportunidad perdida. El sombr´ñio continu´ño. - Conozco perfectamente la ciudad. Ya he estado varias veces en ella. entonces el joven licenciado decidió que sí, que era oportuno intoroducirse por aquellas laberínticas callejuelas acompalñado de alguien que podría haber sido colocado ante él por el destino. - No se puede ir contra lo que es factible. este hombre concoe perfectamente la ciudad y necesita la compañía de alguien. Él sabrá buscar el lugar idñoneo donde poder hallar una intenisdad que es, precisamente, lo qeu yo también ando buscando -mentalizó el joven licenciado antes de responder. - De acuerdo. Es una buena idea. Y juntos, ambos con las manos en los bolsillos de sus pantalones vaqueros, fueron paseando por el muelle. la figura del marienro sombr´ñio era algo fantasmal. Todo vestido de negro, su enorme silueta, de una fortaleza fuera d elo com´ñun, venìa a ser como un torreón movible imposible de detener. Caminaban en hermético silencio y con la mirada en algún puinto idnefinido. el joven licneciado en el contrapunto de la luz y con su jersey de lana de fuerte colorido amarilo más su pantañon vaquero azul. Podría decirse de él que era como un halo de luz que alumbraba el camino para no trpezar y caer al mar. Fue el primero en romper el silencio., - ¿Quieres fumar?.- Yo no fumo nunca. - yo tampoco; pero me gusta expulasr el humo porque gracias a él imagino. - La imaginación no entra en mis cálculos.- ¿Es posible que no imagines ni tan siquiera una pequeña ilusión?.- ¿Tú crees que es valiso tener alguna ilusión?. - yo creo que es una manera de alimentarse. - el único alimetno que me interesa es el de poder permanecer. coon eso me conformo. - ¿Simplemetne permanecer?.- ¿para qué es necesario más?. - ¿Pero no te das cuenta de que permanecer siemrpe en el mismo punto es una especie de negarse a sí mismo?.- Yo no entro a analizar cuestioens y dejo pasar el tiempo hasta vovler a mi actividad en un barco. - Pero dejar pasar el tiempo... ¿en qué sentido?.Habían termiando de recorrer el muelle portuario y se introducían ya en las primeras calles d ela ciudad. Se notaba que era un barrio obrero.- Si te refieres a algún sentido en especial no. para mí no hay sentidos especiales. Todos mis sentidos son de la misma especie. el frío era fuerte,. el joven licneciado recordó, de repente, que aquel día era el 24 de diciembre e intent´ño dirigir hacia esa fecha el pensamiento del sombrío acompañante. - ¿Tiene algún sentido, apra ti, el día de hoy?.- ¿Te refieres a que es la Navidad?.- Yo recuerdo mis navidades de la infancia. Eran mágicas y muy espciales. Había un sentido muy especial en ellas. No consistía en ningun a clase de religiosidad sino en una forma de sentir la alegría... como si todas las angustias quedasen colgadas d eunolvido y, por un momento, volviésemos a reconstruír el mundo de las esperanzas. ¿Tú has notado algo así en tu infancia?.- Quizás... pero no lo llego a sentir en estos momentos. - ¿y es posible que ni esa huela te llene ele sp´ñiritu?.- Es que yo no deseo lñlenar de nada mi espíritu si es quie tengo alguna clase de espiritu. el joven licenciado meditó durante unisntante. No era quie nos e lñe ocurriese nada `para continuar con el diálogo sino que quería concentrarse en algo más allá...Entonce sfue el sombrío marinero el que vovli´ño a hablar. . Estamos llegando...- ¿Tienes algún lugar especial a donde ir?. Sí. Voy siempre al mismo lugar. Te va a gustar. Es una especie de taberna llamada "El Extranjero". Alll´ñi siempre hay un hueco para cualquier tipo d eperson. Es el mwejor sitio par air, en esta ciudad, para todos aquellos que, siendo extranjeros, qwueremos pasar la noche con la comodidad d esentirnos como en nuestra verdader apatria. - ¿Cuál es tu verdadera patria?.- No existe. Mi verdaera pattria no existe. - Pero te la imaginas.- No exactamente. Solo la deseo pero jamás la encuentro. - Porque no sabes buscar.el joven licienciado sacó su pipa y el tabaco. la lenó y comenzó a hacer como que fumaba. Todo ello sin dejar, ambos, de caminar. la taberna era, realmente, atrayente. Estaba situada en el centro de una calle limpia; quizás d ela calle más limpia de todo aquel sucio barrio y, sin dejar de trasnmitir una sensación de nostñalgica rpesencia, era linda y aocgdora. Entrando en ella el joven licenciado pudo sentir un calro agradable y observó uina variopinta presencia de seres humansio que producñia una sensación de comodidad. En aquella heterogeneidad de personas el espíritu navideño parecía tomar un aspecto de camaradería leal. siguió al sombrñio hasta la barra y entonces la desucbrió. - ¡Vaya sorpresa! --le dijo ella. Era aquella muejre que tanto ha`b´ñia amado ala cniano òpeta extranjero. Auella mujer señalada coo prostituta y que, sin embargo, adem´ñas de no serll, había demostra ser tan fiel siemrpe con el mismo hombre que no le improtaba que la tachase de lo que no era. (Continuará)<em></em>ncluso fiel más allá de la muerte... que es la máxima expresión de fidelidad `posible en este mundo. ERa saquella muejr que enseñaba, a todos lño que por allí pasaban, la canció  d ">Los hijos de un momento". Auquella mujer que había sido tan improtante `para el rombre negro de las zapatillas de color lilas. El joven licenciado comenzó a rememorar...El silencios se levantó, raudo, de la silla y, en medio de la genral espectci´ñonm, fue en busca dle director de banca. Necesitaba decirle algo impresionante. Necesitaba decirle que la derrota no existe si uno valora sus lñlímites y los acepta. El silencioso  hab´ñia desscubierto que la medida de la felicidad no reside en "lo otro" sino en "lo propio". Quería comunciarle al director de banca un mensaje de optimismo. Ese mensaje quie siempre hab´ñia oculatod con su silencio y que el joven licenciado le había enseñado a descubrir. Aquella noche todos los residentes decidieron reunirse en la sala antes de ir a dormir una vez que el silencioso y el director de banca terminaron de hablar. Les habían dado tiempo extra para terminar de cenar.Ahora el que callaba era el joven licenciado mientras los demás alborotaban sus existencias con conversaciones de todo tipo. Un especial optimismo se había extendido por aquel original mundo.En un momento determinado entró a la sala la recepcionista y se dirigió al que permanecía callado. - Han venido a buscarte. - Me lo imaginaba -contestó eljovemn licenciado. - ¿Cómo dices?.- Que me imaginaba esta situación. Ahñi los tienes. Todos llevan en su interior algo que comunicar. Son como tú y todos los demás. Receptores de mensajes. Unos receptores que ahora sí tienen qué expresar.El joven licenciado terminó de rememorar. Ella le miraba insistentemente. ¿Qué le estaba sucediendo al joven licenciado?. Nada fuera de lo normal. Lo únioc que le pasaba es que estaba pensando... pensando... pensando en aquel mundo donde había conocido a la jovencñísima morena.Ella le miraba insistentemente intentando descubrirlo.
Me encuentro, en la Cafetería Los Rescoldos de Carrascoy, con la famosa Magdalena Roig i Roig; una chavala de rompe y rasga que está fumando un cigarrillo de la marca Viceroy. Me ofrece otro a mí. Por supuesto que no lo acepto porque tengo un Pall Mall y prefiero la seguridad antes que entrar en el juego de los marijulinchis. Enseguida, como es guapa de verdad, pego la hebra con ella, saco las cuartillas, y no pierdo la oportunidad que me viene como caída del cielo. - Buen día, Magdalena... ¿Dios tiene la culpa de todos los desastres que están ocurriendo en estos tiempos?. - Dios no es anarquista. Aclarado este asunto, cambio rápidamente de tercio. - Suponte que el Real Madrid consigue el triplete en el año 2011. ¿Te alegrarías o no te alegrarías?.- Cuidado, que yo soy catalana pero no del Barcelona.- ¿Qué importancia tiene para ti el Real Madrid?.- Me encantan los merengues que suelo comerlos como a eso de las ocho de la noche cuando estoy en momentos dulces. - ¿Te consideras una mujer dulce?.- Demasiado dulce para algunos, pero...Yo me hago el disimulado y procuro que no se me note. - Pero yo ya estoy casado, Magdalena Roig i Roig. - Pues eso.Aclarado también este asunto, salgo del apuro mientras tiro para adelante. - ¿Quién es tu ídolo en el fútbol?. - Cristiano Ronaldo... ¿pasa algo?...- Pasar no pasa nada pero puede pasar.Y la miro de arriba a abajo ante de hacerle la siguiente pregunta. Realmente está buena Magdalena Roig i Roig.- ¿Qué te parece Kaká?. - ¿Me estás hablando de fútbol?. - Por supuesto que sí. He dicho Kaká con dos k de kilos y no con dos c de colocón.- Pues lo tengo como reserva. - ¿Acaso te crees más inteligente que Mou?. - ¿Quién es Mou?.- Mou es un míster luso y no un iluso. - ¿Pero los místeres no son ingleses?.- Este es portugués mas lo que le pasa es que estuvo en Inglaterra durante algún tiempo. Pero contesta a mi pregunta y no nos andemos por las ramas como lo orangutanes esos que convierten al campo de fútbol en un campo de batalla.   - Sí. Me considero más inteligente que Mou y que Tou.- Eso de Tou... ¿lo dices por mí?.- No. Digo Mou por Mourinho y digo Tou por Touré.- Pero Touré sólo es un futbolista y no un entrenador de fútbol.- Pero se cree tan inteligente que se siente capaz de ser entrenador de fútbol. En cuanto a ti, tú me das sopas con hondas. - Oye... que yo no soy David, no tiro con hondas y menos aún me he enfrentado a Goliat. Eso no pertenece a mi curriculum vitae. - Perdona... no quise decir eso...La miro, otra vez de arriba a abajo, y como está muy buena de ver la perdono.- Que no vuelva a repetirse o corto la entrevista ahora mismo. - No, por favor, sigue entrevistándome. No volveré a cometer un error como ese. Quiero ser muy famosa. - Está bien. ¿Eres de verdad catalana?.- Soy nacida en Gerona pero criada en Barcelona. - ¿Es que trabajas de criada en Barcelona?.- No soy criada en Barcelona pero sí soy criada en Barcelona. Soy catalana pero muy fanática seguidora del Real Madrid desde que tengo uso de razón y jugaba aquella delantera de Míchel, Butragueño, Hugo Sánchez, Martín Vázquez y Pardeza. Por eso me han desterrado, momentáneamente, de Cataluña y ando por esta Región de Murcia.- ¿Cuál es tu segundo ídolo en el fútbol?.- ¡Raúl!.- ¿Raúl González?.- No, despistado. Me refiero a Raúl Tamudo porque yo soy catalana pero fanática del Real Madrid; ahora bien, si me obligan a elegir entre el Barcelona Club de Fútbol y el Real Club Deportivo Español de Barcelona, prefiero mil veces al Español porque soy catalana pero me siento enteramente española. Aclarado tambén este asunto, cambio de nuevo de tercio. - ¿Quién está mejor, Shakira o Beyoncé?.- Yo. La miro de nuevo desde arriba hata abajo. Estoy de acuerdo con ella. Está mejor que Shakira y Beyoncé juntas.- Un poco de cultura, Magdalena Roig i Roig... ¿sabes qué es El Cipo?. - Sí. Pero prefiero hablar del tiempo. - ¿Cuánto tiempo hace que eres tú?. - Desde que nací más o menos. - ¿Naciste o no naciste en Barcelona?.- ¡Eres tonto o te lo estás haciendo!. - Me lo estoy haciendo. - Pues en parte llevas mucha razón. Nací en Gerona pero mi padre y mi madre me engendraron en Barcelona. Por eso mi primer equipo es el Real Madrid y mi segundo equipo es el Español y escribe, por favor, Español y no Espanyol... ¿entendido?.- Entendido. - Muy gracioso, Diesel, muy gracioso.Yo me escapo de la tentación de decirle un piropo y cambio de deporte. - ¿Te gusta jugar al baloncesto?. - Sí. Pero juego siempre con el número 8 y contra el número 8. Me encanta jugar con el 8 y contra el 8 al mismo tiempo. Intento mirar para otro lado. - No disimules, Diesel, no disimules...Me escapo otra vez de milagro.- ¿Y de toros?. ¿Sabes de toros?.- ¡Escúchame bien y escribe mejor!. ¡De cuernos no quiero saber nada de nada... pero que nada de nada!... ¿entendido?.- Entendido. Has sido totalmente clara y honesta.- Pues eso. - ¿Te molesta si sigo con la entrevista?.- Nada de eso. Me tienes encantada. Me entra la risa. - ¿He dicho algo gracioso?. Se me corta la risa de repente y me vuelvo a poner muy serio. - ¿Qué es para ti la normalidad?.- Un poco de lo que me acuerdo, otro poco de lo que recuerdo mas otro poco que se me ha olvidado. Por las noches me acuesto y me levanto por las mañanas. Eso es para mí la normalidad... sea cual sea la hora de la noche en la que me aptezca acostarme. ¿Te parece bien?.- Me parece muy normal. A mí me pasa exactamente lo mismo.- Por eso me encanta estar contigo. - ¿Y qué me dices de la Esperanza?.- Si te refieres a la buena me da lo mismo pero si te refieres a la mala es una señora a la cual no deseo conocer ni en pintura; esa cuánto más lejos de mí mejor que mejor. - ¿Te gusta filosofar?.- Un mogollón, como decís los madrileños. - ¿Y qué es para ti, por ejemplo, un mogollón filosófico?.- Dejando a un lado tus reflexiones en Internet, que te repito que me encantas cuando te pones a filosofar, pues no lo sé. - ¿Qué significa para ti vorem com?.- Del valenciano no tengo ni idea y del catalán mucho menos, así que dímelo tú. - Veremos cómo, Magdalena Roig i Roig, veremos cómo.- ¿Estás intentando ligar conmigo?. A mí me entra la risa. - No te rías y responde tú ahora a lo que te pregunto. - No. - Pues yo estaría encantada si lo intentases porque estoy soltera y sin compromiso alguno de momento.  - Pero yo nunca lo intento salvo con mi chavala y mi chavala no eres tú. ¿Entendido?.Ella encaja ahora el directo que le he enviado con eso de entendido devolviéndole la pelota.  - Entendido. Adiós.- Nada de adiós. Todavía no he terminado la entrevista y me quedan unas cuantas preguntas fundamentales. Así que nada de adiós hasta que yo lo diga... que ser muy famosa tiene su precio y para eso yo soy periodista y tú no. Y sigo con la entrevista cambiando otra vez de tercio.- Que te he dicho adiós. - Que te he dicho que permanezcas sentada o pagas tú las dos consumiciones. Le he tocado el punto flaco de los catalanes que es la tacañería con perdón por ser  tan sincero.- Está bien. Eres sincero. Me quedo un rato más, Por pagar las consumiciones no te preocupes porque voy a pagar yo. - Mejor que mejor. Cambio de tema. ¿Te gusta la chistorra?.- ¿Eso es un chiste o una pregunta?.- Las dos cosas son pero en este momento sólo es una pregunta. - No me gusta la chistorra excepto en los días de fiesta. - Te lo pregunto porque estoy seguro de que el Real Madrid se lleva este año la Décima. - Por mí encantada. Soy fanática de Casillas.- No te salgas de tu casillas, Magdalena Roig i Roig, porque también Sara Carbonero está detrás de él. - No me importa. Casillas será mío en los cromos y eso me es más que suficiente. - ¿De verdad estás encantada?.- Sí. Encantada por conocerte mucho mejor. - Lo siento. Yo ya estoy casado.- Me dejas de piedra. - Ahora que hablas de piedras... ¿sabes lo que es la "pebbles culture"?.- No tengo ni idea y menos todavía si me lo dices en inglés.- No te preocupes. Se trata solamente de la "cultura de las piedras". - Me dejas otra vez de piedra. - ¿Qué pasa con la Cantalapiedra?.- Yo sólo sé que canto eso de una piedra en el camino me enseñó que mi destino era rodar y rodar, rodar y rodar...- Luego la voz de un arriero me dijo que lo importante no es llegar el primero pero sí el saber llegar. Con dinero o sin dinero hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley.- Es demasiado aburrido seguir y seguir la senda, andar y andar los caminos sin nadie que te entretenga...- Lo siento. Yo ya estoy casado como Dios manda porque Dios no es anarquista. - Pero... ¿me vas a dejar de verdad?.- Inténtalo con Canales por ejemplo que me parece que tiene más futuro que yo en esto de ser futbolista profesional y conste que especifico profesional porque si habláramos de simples aficionados ya sería otro cantar.- Canta... canta...- Adiós con el corazón que con mi alma no puedo. Al despedirme de tí de sentimiento me muero. Adiós.Y recojo todas mis cuartillas, la dejo con la boca abierta, ella paga la consumición de los dos y yo salgo de naja hacia la Redacción donde me espera mi Jefa.
La patinadora se deslizaba suavemente, daba giros sobre su escultural cuerpo, se dejaba llevar hacia atrás y hacia adelante con un ritmo de sinfonía de Schumann, de repente daba varios saltos tan espectaculares y bellos que encogían  el corazón de los espectadores, levantaba una pierna en horizontal y realizaba mágicos molinetes, se volvía a deslizar suavemente creando sueños y terminaba con un tirabuzón tan vertiginoso y espiritual que ningún pintor podría jamás plasmarlo en un lienzo.-----------------------------------------------------------------------------------1.- Atlético de Madrid 15 - Real Madrid 42.- Desde la temporada de 1999-2000 hasta la actual de 2010-2011 (todo lo que llevamos de Siglo XXI), el resultado de goles es de Atleti 12 Real 42 y hablamos de los dos equipos más representtivos de Madrid (la capital de España aunque les fastidie a algunos pocos barceloneses que se mueren de envidia y aclaro que sólo son algunos pocos). Mucha ventaja de los merengues sobre los colchoneros. Éstos últimos ya llevan 21 derbis sin ganar en todo el Siglo XXI. 0-6-15... ¿qué significan estos guarismos?. Que el Atleti no ha ganado ningún partido, ha empatado seis y ha perdido quince y me refiero a la competición de Liga de fútbol de España de Primera División. Sobre la derrota, Jorge Luis Borges dijo: "La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce". 2.- ¡Apor ellos oé, a por ellos oé oé oé!.- Esta noche juegan en San Mamés, el Athletic Club de Bilbao frente al Villareal Club Fútbol. Los amarillos (el submarino amarillo le llaman) están en la cuarta posición de la tabla de Primera División con 51 puntos mientras que los rojiblancos (leones les llaman) están sextos con 42 puntos. ¡Es el moomento oportuno de tomar 501!. Quiero decir que es la ocasión propicia para que los bilbaínos se acerquen al puesto cuarto y logren clasificar para la próxima Champions. De momento están ya dentro de la UEFA Coup. Nada de jugar este año por la salvación sino por ocupar el puesto clasificatorio de la Champions. Si les quitasemos los puntos ganados gracias a jugadores extranjeros al Barcelona,al Real Madrid, al Valencia, al Villarreal y hasta al Español... estaríamos viendo al Athlétic Club de Bilbao en el liderato con muchos puntos de ventaja sobre los demás. Sobre el liderazgo Walt Disney dijo: "Si lo puede soñar, lo puede hacer."3.- El Tottenham se desmoraliza.- Una vez conocido que deben enfrentarse en cuartos de final al Real Madrid en la Champions 2011, los ingleses del Tottenham están tan desmoralizados que no han conseguido  marcar ni un solo gol contra el flojito West Ham United. El partido que les enfrentó a ambos, en el White Harta Lane (estadio del Toottenham) acabó con empate a cero. Los del Tottenham se han quedado sin puntería mientras los artilleros del Real Madrid como Benzema, Ózil y Cristiano Ronaldo están en vena de aciertos. La probabilidad de que el Real Madrid pase a semifinales es altísima. Sobe la probabilidad René Descartes dijo: "Es una verdad muy cierta que, cuando no esté a nuestro alcance determinar lo que es verdad, deberemos seguir lo que es más probable".4.-De Borussia a Borussia.- Parece broma pero estoy hablando no de realizar un tour completo alrededor de Borussia sino que la liga de fútbol de Alemania (que va de capa caída) empieza en Borussia y termina en Borussia. El Borussia Dormund manda en la clasificación con 62 puntos mientras que cierra la tabla el Borussia Mönchengladbach con tan sólo 23 puntos. Borussia quiere decir, en español, Prusia. Federico II de Prusia dijo: "Los títulos son condecoraciones para tontos. Los hombres grandes tienen suficiente con su nombre". 5.- Las féminas canasteras.- El resultado más escandaloso del baloncesto femenino, esta semana y en la Primera División, ha sido el de Hondarribia Irún 101 - C.B. Olesa 48. ¡Olé S.A.!. Ganaron ayer las perfumeras del Avenida, las del Obenasa que no sé su oficio, las ribereñas de Rivas Ecopolis, las sombrereras de Ros Casares y las cantarinas canarias del Gran Canaria 2014. Queda por jugar el de las del Mann Filter (cigarreras con filtro para cigarrillos de hombres) y las callejeras de Ibiza (porque me recuerda a una calle de mi infancia madrileña). Sobre las mujeres hay  mucho escrito; pero Oscar Wilde dijo: "No hay nada como el amor de una mujer casada". Por supuesto, añado yo, que cuando se refiere al amor de una mujer casada con su esposo y solamente con su esposo... aunque ella sea una sensacional jugadora de baloncesto. 6.-Un canguro en San Remo.- ¿Se ha escapado un canguro de Australia y ha aparecido en San Remo?. No. No es eso. Me refiero a que un ciclista autraliano llamado Mathew Goss (que es la primera que oigo algo de su existencia como ciclista) acaba de ganar la Clásica Milán-San Remo y es, de esta manera, el primer ciclista no europeo que gana esta prueba. Aprovechó quel pelotón se partió en dos (no se preocupen las chavalas guapas porque sólo es una manera de hablar de los periodistas inteligentes) y sólo 7 hombres disputaron el sprint final. Ganó el australiano dejando en segundo lugar al suizo Fabián Cancellara y en tercer lugar al francés Philippe Gilbert. Sobre las bicicletas Albert Einstein dijo: "La vida es como la bicicleta, hay que pedalear hacia adelante para no perder el equilibrio". 7.- Octavos de Final.- ¡Basta ya de hablar de los Octavos de Final de la Champions de Fútbol!. Ahora me refiero al rugby nacional español. En octavos de final de la Copa del Rey los de Durango fueron vapuleados por Cetransa El Salvador (5-98); el Bera Bera se quedó a la vera contra el Alcobendas (19-22) y el Cisneros cayó con estrépito ante el Quesos Entrepinares. Estoy hablando, aunque no se lo crean, de rugby español de Primera División. Sobre el rugby François Sagan dijo: "No me gusta el rugby por violento, sino por inteligente." 8.- Terminemos con las chavalas.- No estoy dando una proclama revolucionaria para exterminar a la chavalas (y menos aún si son guapas o guapísimas) sino que termino mi Catalejo Mundial con un notición dobre el Balonmano Femenino de España. En la Primera División las chicas del Itxako Reyno de Navarra (muy españolas ellas) con 10-0-1 encabezan la clasificación general después de 20 partidos jugados. En segundo lugar las del Elde Prestige están perdiendo su prestigio ante las navarricas porque sólo llevan 16-0-4. ¡ no digamos nada de las del Marina Park porque mucha playa y mucho bronceador para ponerse morena la piel pero que de balomano no tienen ni idea!, porque llevan un ridículo total de 2-0-18. Sobre el ridículo (y que me perdonen por esta vez las chavalas guapas y las no tan guapas) Napoleón I dijo: "De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso". No hagáis mucho caso, chavalas, porque Napoleón I estaba loco de atar.-----------------------------------------------------------------------------------Al final de la competición olímpica aquella patinadora, de tan dulce y espectacular presencia, conquistó la medalla de oro otorgada por los sesusdos, maduros y sensatos o insensatos (que de todo hay en la viña del Señor) jueces. ¡Triunfó la Fantasía!.
Una de las grandes virtudes de mi esposa Lina (Liliana de los Ángeles) es la enorme capacidad que tiene para idear proyectos solidarios para con los demás. A veces más de un ataque de nervios me han producido sus maravillosas ideas pero siempre las he apoyado y las seguiré apoyando con mi esfuerzo personal. Todavía tengo fresco en mi memoria el día que me planteó la idea de crear una escuela para niños y niñas con la condición de dar medias becas o becas enteras a quienes no tuviesen suficiente capacidad económica para llevar a sus niños y niñas a los caros colegios de Ecuador. Así fue cómo se fraguó el Frederick Hopkins School. Desde el primer momento se nos unió Rocío Del Castillo a pesar de que su esposo José Salinas (chileno) se negó rotundamente a apoyarnos. No nos importó que José Salinas estuviese esperando a que no cuajase la idea sino todo lo contrario... porque cuánta más dificultades nos ponían los propios ecuatorianos (tan brutos que no se daban cuenta de que lo hacíamos para hacer un favor a Ecuador) mayor era nuestro esfuerzo. En primer lugar buscamos un nombre para el Colegio. Decidimos que se llamaría Stephen Hawking y con este nombre nos presentamos en el Ministerio de Educación de Quito... pero mira por donde los vivos que se las dan de listos, los chupatintas de las oficinas del Ministerio de Educación de Ecuador, nos dijeron que o les dábamos algún dinero por debajo de la mesa (ya se sabe lo que eso significa) o nos negaban dicho nombre. Nos negamos a dar dinero excepto lo que estipulaba la Ley y entonces (¡qué mala es la envidia que hasta hace que algunos arrojen piedras sobre su propio tejado!) le dieron dicho nombre a otros que habían llegado más tarde que nosotros. No nos importó. No estábamos dispuestos a claudicar ante los mafiosos del Ministerio de Educación de Ecuador en Quito. Así que se nos unieron, como socios capitalistas, Franklin Del Castillo y su esposa Rosa Lemos por un lado, y por el otro José Endara y su esposa cuyo nombre no recuerdo y no deseamos recordar porque no hacía otra cosa sino poner objeciones a todo lo que planteábamos. Es mejor olvidar su nombre. El caso es que me dieron la tarea de buscar el nombre de algún personaje ilustre de la Historia que tuviese el apellido lo más parecido a Hawking. Encontré varios pero elegí el de Frederick Hopkins que, miren lo que es la vida, tenía mucha más relación (además de ser un sabio en su materia) con la enseñanza que el propio Stephen Hawking. Me presenté ante los chupatintas, vagos, pendencieros y mafiosos administrativos del Ministerio de Educación de Ecuador en Quito (sinvergüenzas que realizaban con total descaro el cohecho, la coima y otras acciones ilegales como cobrar dinero por agiliar los trámites) y les presenté el nombre. Como eran incultos, verdaderamente ignorantes y envidiosos (¡ay que mala es la envidia que corrompe el alma de los humanos!) les tuve que explicar, de cuerpo presene, aunque quisieron hacerse el dsisimulado, quien había sido Frederick Hopkins. Tuvieron que claudicar y no les pagué ni un céntavo más que lo estipulado por la Ley. Una vez conseguido ya el nombre de la Escuela lo que venía después era la ardua tarea de elegir un lugar adecuado para iniciarnos con los niños y las niñas de corta edad escolar. Después de mucho buscar encontramos un pequeño local con patio en la calle Belermo de Tumbaco. Lo alquilamos por tiempo indefinido y, a pesar del boicot que nos hacía el propio propietario del terreno (que nos cargaba fuertes sumas en los recibos de la luz y del teléfono y otras acciones impropias de un verdadero hombre porque era uno de esos vivos criollos de los que tan mal habló Benjamín Carrión), pero superamos también esta adversidad d elas traicines del propio calzonazos que ns alquilaba el local y abrimos las puertas de la Escuela. Desde un principio, después de seleccionar a los profesores y profesoras tanto etos estos y estas más los padres y madres de los niños y las niñas nos ofreciron todo su apoyo. De esta manera comenzamos el primer alño de existencia del Frederick Hopkins School a pesar de que los del Ministerio de Educación de Quito (me refiero a los chupatintas que sólo estaban para cobrar dineros ilegales por un trabajo que era el que les correspondía hacer pues para eso les pagaba un buen sueldo el gobierno ecuatoriano ¡y qué mala es la envidia señores y señoras!... nos retrasban adrede y ocn mala leche la tramitación de los papeles burocráticos haciendo como que se habían perdido... hasta que un día me calenté de tanta injusticia, fui ante ellos en persona y les canté las cuarenta en bastos. Rápidamente aparecieron todos los papeles. Sangre, sudor y alguna que otra lágrima nos hicieron padecer los mafiosos chupatintas pero lo conseguimos. ¡Habíamos vencido gracias a nuestra fe cristiana!. Y comenzamos el primer año impartiendo no sólo enseñanza adecuada para que nuestros niños y niñas tuviesen conocimientos culturales y desarrollaran el cuerpo y el cerebro sino que les impartimos los fundamentos básicos cristianos con lo cual estábamos plantando las raíces para que creciesen como hombres y mujeres del Bien. De esta manera inició su andadura el Frederck Hopkins School. Y para que quede constancia de todas las trampas que nos hicieron escribí un artículo periodístico en el Suplemento Dominical del diario El Coemrcio, llamado "Educación". Un poco más de educación, respeto y dignidad era lo que deberían haber tenido todos esos chupatintas.Por cierto, para conocimeinto de la humanidad entera, Frederick Gowland HopkinsDe Wikipedia, la enciclopedia libre. Sir Frederick Gowland Hopkins (Eastbourne, Gran Bretaña, 20 de junio de 1861 - Cambridge, 16 de mayo de 1947) fue un bioquímico británico. Inicialmente estudió Química en la Universidad de Londres y posteriormente Medicina en el Hospital Guy. Fue profesor de Fisiología Clínica en la Universidad de Cambridge y desde 1914 profesor de bioquímica, donde de 1921 a 1943 ocupó la cátedra de sir William Dunn. De 1930 a 1935, fue presidente de la Royal Society y desde 1933 de la British Association for the Advancement of Science. Su principal contribución investigadora radica en el conocimiento de las sustancias elementales, aquellas que el organismo necesita adquirir de la dieta y que su falta condiciona enfermedad. Descubrió que unos alimentos tenían relación directa con el crecimiento. Comprobó que el consumo de leche conseguía reanudar el crecimiento detenido de un ser vivo en formación. Entre sus descubrimientos están, en 1892 nuevos métodos para apreciar cuantitativamente el ácido úrico de la orina, en 1901 métodos de análisis del triptófano (aminoácido cristalizado) y, en 1921 métodos para aislar el glutatión, compuesto aminoácido importante en la autooxidación celular. Fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1929, compartido con Christian Eijkman.No snegaron el nombre de Stephen Hawking pero, sin darse cuenta los muy memos, nos dejaron la peurta abiertas para elegir a un hombre quizás mucho más importnate que él. Frerick Hopkins School se llamó nuetra peqwuelña Escuela, porque hasta el inglés lo impartiamos con total profesionalidad además de todas las otras materias del pensum escolar ecuatoriano.
Una de las grandes virtudes de mi esposa Lina (Liliana de los Ángeles) es la enorme capacidad que tiene para idear proyectos solidarios para con los demás. A veces más de un ataque de nervios me han producido sus maravillosas ideas pero siempre las he apoyado y las seguiré apoyando con mi esfuerzo personal. Todavía tengo fresco en mi memoria el día que me planteó la idea de crear una escuela para niños y niñas con la condición de dar medias becas o becas enteras a quienes no tuviesen suficiente capacidad económica para llevar a sus niños y niñas a los caros colegios de Ecuador. Así fue cómo se fraguó el Frederick Hopkins School. Desde el primer momento se nos unió Rocío Del Castillo a pesar de que su esposo José Salinas (chileno) se negó rotundamente a apoyarnos. No nos importó que José Salinas estuviese esperando a que no cuajase la idea sino todo lo contrario... porque cuánta más dificultades nos ponían los propios ecuatorianos (tan brutos que no se daban cuenta de que lo hacíamos para hacer un favor a Ecuador) mayor era nuestro esfuerzo. En primer lugar buscamos un nombre para el Colegio. Decidimos que se llamaría Stephen Hawking y con este nombre nos presentamos en el Ministerio de Educación de Quito... pero mira por donde los vivos que se las dan de listos, los chupatintas de las oficinas del Ministerio de Educación de Ecuador, nos dijeron que o les dábamos algún dinero por debajo de la mesa (ya se sabe lo que eso significa) o nos negaban dicho nombre. Nos negamos a dar dinero excepto lo que estipulaba la Ley y entonces (¡qué mala es la envidia que hasta hace que algunos arrojen piedras sobre su propio tejado!) le dieron dicho nombre a otros que habían llegado más tarde que nosotros. No nos importó. No estábamos dispuestos a claudicar ante los mafiosos del Ministerio de Educación de Ecuador en Quito. Así que se nos unieron, como socios capitalistas, Franklin Del Castillo y su esposa Rosa Lemos por un lado, y por el otro José Endara y su esposa cuyo nombre no recuerdo y no deseamos recordar porque no hacía otra cosa sino poner objeciones a todo lo que planteábamos. Es mejor olvidar su nombre. El caso es que me dieron la tarea de buscar el nombre de algún personaje ilustre de la Historia que tuviese el apellido lo más parecido a Hawking. Encontré varios pero elegí el de Frederick Hopkins que, miren lo que es la vida, tenía mucha más relación (además de ser un sabio en su materia) con la enseñanza que el propio Stephen Hawking. Me presenté ante los chupatintas, vagos, pendencieros y mafiosos administrativos del Ministerio de Educación de Ecuador en Quito (sinvergüenzas que realizaban con total descaro el cohecho, la coima y otras acciones ilegales como cobrar dinero por agilizar los trámites) y les presenté el nombre. Como eran incultos, verdaderamente ignorantes y envidiosos (¡ay que mala es la envidia que corrompe el alma de los humanos!) les tuve que explicar, de cuerpo presente, aunque quisieron hacerse el dsisimulado, quién había sido Frederick Hopkins. Tuvieron que claudicar y no les pagué ni un centavo más que lo estipulado por la Ley. Una vez conseguido ya el nombre de la Escuela lo que venía después era la ardua tarea de elegir un lugar adecuado para iniciarnos con los niños y las niñas de corta edad escolar. Después de mucho buscar encontramos un pequeño local con patio en la calle Belermo de Tumbaco. Lo alquilamos por tiempo indefinido y, a pesar del boicot que nos hacía el propio propietario del terreno (que nos cargaba fuertes sumas en los recibos de la luz y del teléfono y otras acciones impropias de un verdadero hombre porque era uno de esos vivos criollos de los que tan mal habló Benjamín Carrión), superamos también esta adversidad de las traiciones del propio calzonazos que nos alquilaba el local y abrimos las puertas de la Escuela. Desde un principio, después de seleccionar a los profesores y profesoras tanto etos éstos y éstas más los padres y madres de los niños y las niñas nos ofrecieron todo su apoyo. De esta manera comenzamos el primer año de existencia del Frederick Hopkins School a pesar de que los del Ministerio de Educación de Quito (me refiero a los chupatintas que sólo estaban para cobrar dineros ilegales por un trabajo que era el que les correspondía hacer pues para eso les pagaba un buen sueldo el gobierno ecuatoriano ¡y qué mala es la envidia señores y señoras!)... nos retrasaban adrede y con mala leche la tramitación de los papeles burocráticos haciendo como que se habían perdido... hasta que un día me calenté de tanta injusticia, fui ante ellos en persona y les canté las cuarenta en bastos. Rápidamente aparecieron todos los papeles. Sangre, sudor y alguna que otra lágrima nos hicieron padecer los mafiosos chupatintas pero lo conseguimos. ¡Habíamos vencido gracias a nuestra fe cristiana!. Y comenzamos el primer año impartiendo no sólo enseñanza adecuada para que nuestros niños y niñas tuviesen conocimientos culturales y desarrollaran el cuerpo y el cerebro sino que les impartimos los fundamentos básicos cristianos con lo cual estábamos plantando las raíces para que creciesen como hombres y mujeres del Bien. De esta manera inició su andadura el Frederck Hopkins School. Y para que quede constancia de todas las trampas que nos hicieron escribí un artículo periodístico en el Suplemento Dominical del diario El Coemrcio, llamado "Educación". Un poco más de educación, respeto y dignidad era lo que deberían haber tenido todos esos chupatintas.Por cierto, para conocimeinto de la humanidad entera, Sir Frederick Gowland Hopkins (Eastbourne, Gran Bretaña, 20 de junio de 1861 - Cambridge, 16 de mayo de 1947) fue un bioquímico británico. Inicialmente estudió Química en la Universidad de Londres y posteriormente Medicina en el Hospital Guy. Fue profesor de Fisiología Clínica en la Universidad de Cambridge y desde 1914 profesor de bioquímica, donde de 1921 a 1943 ocupó la cátedra de sir William Dunn. De 1930 a 1935, fue presidente de la Royal Society y desde 1933 de la British Association for the Advancement of Science. Su principal contribución investigadora radica en el conocimiento de las sustancias elementales, aquellas que el organismo necesita adquirir de la dieta y que su falta condiciona enfermedad. Descubrió que unos alimentos tenían relación directa con el crecimiento. Comprobó que el consumo de leche conseguía reanudar el crecimiento detenido de un ser vivo en formación. Entre sus descubrimientos están, en 1892 nuevos métodos para apreciar cuantitativamente el ácido úrico de la orina, en 1901 métodos de análisis del triptófano (aminoácido cristalizado) y, en 1921 métodos para aislar el glutatión, compuesto aminoácido importante en la autooxidación celular. Fue galardonado con el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1929, compartido con Christian Eijkman.Nos negaron el nombre de Stephen Hawking pero, sin darse cuenta los muy memos, nos dejaron la puerta abierta para elegir a un hombre quizás mucho más importante que él. Frerick Hopkins School se llamó nuestra pequeña Escuela, porque hasta el inglés lo impartíamos con total profesionalidad además de todas las otras materias del pensum escolar ecuatoriano, más el apoyo de la enseñanza del Ajedrez y otras innovaciones creadas por todos en equipo como el proyecto de una revita de comunicación social, juegos especializados para niños y niñas en edad infantil, lectura de cuentos y novelas apropiadas a cada edad, etcétera.
Casi era la penúltima hora del día. En los hogares, traducido a través de las amplias cristaleras, las familias buscaban su patria, la verdadera patria. Aquellas patrias sin artificiosas creaciones y que conformaban las más internas estructuras del ser humano. Él se decía que era de los que viajan por los entornos del sentir y las consideraba buenas familias, amantes de muchas intensidades y grandes cultivadores del amor. Veía seres que él creía dotados de ilusión y que apretaban el paso para alcanzarle. Prefería los recovecos llenos de sorpresas. Conoció rostros que pergeñaban exhibiciones bien reconocibles; algo así como pedazos sueltos de poemas que él se entretenia en ir engarzándolos de una manera algo natural. Todo ello bucando la enumeración de su patria; aquella patria que a él le faltaba todavía para ser enteramente feliz. Recordó abundantes cuentos infantiles, aquellos cuentos infantiles que su abuela materna le narraba... sobre todo los relatos íntimos, extraños, alucinantes pero sin ninguna crueldad ni maldad alguna y que le hacían, en su inofensiva niñez, indagar en las cumbres de la imaginación. Le hacían despertar anímicos sentires. Recordó algunos libros qiue llegaban a su memoria envueltos en una especie de pátina color de sepia, como fotografías que él recordaba en la misma manera con que un hombre se mira al espejo para descubrir los pilares de su personalidad. Andante secreto, tenazmente desaparecido pero siempre presente en el camino, era capaz de mirar a los ojos de los que se le cruzaban sin que ellos o ellas advirtiesen nada fuera de lo normal. Era algo así como un fantasma bondadoso al que le gustaba ir plantando sueños. Y todo ello superando su angustia y su dolor, que ocultaba para no herir a los inocentes. No podía apartar de sí la péridida del marinero umbrío y recordó el disparo en la noche. Un disparo que había sobrecogido a toda la ciudad y había espantado a todos los gorriones y palomas de las arboledas. No había podido evitarlo. Aquel sombrío marinero acababa de dispararse en las sienes delante de todos los parroquianos del bar. Por eso, sintiendo la derrota de no haber podido hacer nada por él, había preferido salir de allí para no ver el cadáver sangriento. Era una especie de derrota que, sin embargo, no le hacía culpable pues había estado presente hasta el último momento, como le había dicho el viejo capitán del barco que acababa de terminar también su vida marinera pero de otra manera totalmente distinta. No. No era culpable del suicidio del sombrío marinero pero se sentía responsable por no haber conseguido salvarle. Mas era capaz de superar su impotencia porque la frase del viejo capitán venía en su auxilio una y otra vez... cuántas veces él se sentía derrotado... - No te importen ni los triunfos ni los fracasos, ambas cosas te van a dignificar.Él comenzó a razonar en voz alta sin importarle si le escuchaban o no le escuchaban los transéuntes de la nocturnidad.- El fracaso puede reconstruír una esperanza si somos capaces de intentarlo; mientras que el triunfo puede servir de hundimiento si no somos capaces de superarlo. Después pensó en aquel sombrío marinero del cual había recogido su documento nacional de identidad. Sabía que se llamaba Victor Krankl Vettel y siguió hablando en voz alta porque le estaba narrando, a su recuerdo, un relato que, a la vez, servía de saludo y despedida al mism0 tiempo."En numerosas ocasiones lo tenía claro: su sentido sobre la vida era cada vez más débil. La única salida, por tanto, era suicidarse. La potencia espiritual de su ánimo estaba ya bordeando la locura. Cada vez era mayor la ignominia a la que le estaban sometiendo los demás. Su alma estaba quebrantada. Se hundía entre las sensaciones del odio y la venganza. Todos le habían apartado el saludo cuando confesó públicamente que era homosexual. Ahora él, el señor Víctor Krankl Vettel era una mínima expresión humana y la fugacidad de la vida era la que le incitaba a suicidarse. Germinal era su odio y venganza hacia su ex pareja Nicolás Helzer Schultzque se acababa de casar con una bella mujer.El proyecto del suicidio cada vez lo elaboraba más y más. Por otro lado, su cerebro era ahora una obscuriodad completa. ¿Qué solución quedaba?.¿El suicidio?. !El suicidio solicionaría todo!.- ¿Por qué tuve que sobrevivir al exterminio de los nazis?. ¿Por qué no confesé en aquel momento que yo era homosexual?. No tendría que haber vivido en el infierno nunca más. ¿Y la conferencia que me habían prometido los de la Sociedad de Autores Libres?. ¿Por qué me la han aplazado indefinidamente cuando ya está preparada para hoy?. Entonces, en un momento de desesperación apretó el gatillo de la pistola y quedó, inmediatamente, desplomado en el suelo y mortalmentre herido.Fue cuando oyó la voz.- !Víctor!. !Abre Víctor!. !Tengo buenas noticias para usted Señor Krankl!. Soy el Señor Gunther Boch Tiriac, secretario de la Sociedad de Autores Libres y vengo a decirle que su conferencia ha sido admitida. Mañana a las 10 de la noche tendrá usted la oportunidad de dirigirse al mundo a través de la televisión.Se dio cuenta, demasiado tarde, de que el suicidio no había solucionado nada. Que era un absurdo. Que no había servido ni para él ni para nadie... porque no era ninguna solución...- No. No puedo morir ahora. Tengo que pronunciar esa conferencia...Pero era demasiado tarde. Dio un último suspiro de vida.Y murió." Uno que se cruzó, repentinamente ante él, se quedó mirándole con expresión de suspendido. Había oído el relato. El joven licenciado aminoró su ritmo y continuó caminando ahora en actitud pensativa. Aquel ser anónimo que se cruzó en su camino, sin saber por qué, se entretenía en sacar conclusiones definitivas; pero no sobre si el otro era o no era un loco sino que aquel relato se le había introducido en el cerebro y gozaba con pensar. Sin embargo, el joven licenciado no buscaba la taberna en forma recta, tal como había caminado anteriormente dirigido por el sombrío marinero ya suicida, sino que sin perder la referencia del local estaba dando diversas vueltas por las calles... para desalojar de su inteirior las cargas anímicas negativas e ir a hablar con aquella mujer, espectadora principal del disparo en la sien derecha, de una manera limpia, sin más contenido que el que se le ocurriese en el momento preciso. Sabía que la amargura iba a persistir durante algún tiempo pero también sabía que la superación de la amargura consistía en desalojarse de ella. Y eso era lo que estaba, premeditadamente, realizando por entre las callejuelas estrechas, oscuras, mal alumbradas y sucias del barrio obrero más sórdido de la ciudad. Por eso jugaba a construir un imaginario poema con las expresiones de aquellos rostros que iba descubriendo.Se le ocurrió una pequelña referencia y la expresó en voz alta cuando estaba completamente solo. ¿Por qué hablaba en voz alta estando solo?. Por que en realidad, no estaba solo. Hablaba con Dios. - Navidad blanca y sin pronombreportadora de lejanas sensaciones...¡deja que hoy yo te nombrecomo musa de mis emociones!. Y comenzó a sonreír mientras se sentaba en un banco y sacaba la pipa y el tabaco. Comenzó a hacer como que fumaba. Se sentía muy independiente, muy libre, muy humano y a la vez muy espiritual... que es la forma más profunda de sentirse todo ello al mismo tiempo. Para él el discurso de los aconteceres necesitaba liberarse de dogmatismos radicales y llenarse de conconmitancias fundamentales no dudosas. Respiraba profundamente aquella sensación que, sin inquietudes, le hacía producir una energía que superaba sus propias dimensiones. Era necesario introducirse en ella, con todo el compromiso asumido, para gozar plenamente de esa sensación libérrima. Todo lo demás estaba cobijado en su interior y, aunque no olvidado, superaba su existencia.- ¿Qué puede producirnos el dolor más profundo -argumentó de nuevo en voz alta ante el pasear de las nocturnos transéuntes que se detenía para escucharle. Nadie contestaba. - Pude producirnos la sensación de la sensatez más lúcida -se contestó él mismo ante el corrillo de mirones que le estaban observando sin decir palabra alguna. Le gustaba aquel juego de preguntarse y contestarse ante el silencio de los demás. - ¿Y qué puede producirnos la angustia más interna?.El círculo de personas que le reodeaban en completo silencio era cada vez mayor. Aquel era un producto de sentirse juvenil consigo mismo que era, para él, la verdadera juventud.- Puede producirnos el placer más elevado. Después siguió ante la perplejidad de los que le observaban minuciosamente. - ¿Es posible reconvertir el pesar?.- Si somos capaces de enternecerlo.- ¿Hasta qué límite?.- Hasta el límite de volver a la niñez.Todos seguían mudos. El día de Navidad le estaba alimentando de pensamientos al joven licenciado. - ¿Para qué sirve ser, de nuevo, un niño?.- Sirve para valorarnos en nuestras capacidades olvidándonos de la experiencia. -¿Y eso no es una conntradicción en sí mismo?.- Lo contradictorio, a veces, vale para afianzarnos con solidez.- ¿Quién dijo dejad que los niños vengan a mí y quien no sea como uno de estos niños no entrará en el reino de los cielos?.- El que acaba de nacer hoy en los corazones de las personas que son verdaderamente humanas.Le gustaba seguir jugando, pero las campanadas de las once de la noche sonaron en mitad del autodiálogo que ahora escuchaban muchas decenas de hombres, mujeres y niños.- ¿Qué te falta para ser completamente feliz?. El joven licenciado se sorprendió, a sí mismo, ante aquella autopregunta porque, en realidad, ni él mismo se la esperaba... pero se atrevió a contestarse.- Lo más fundamental -contestó con total sinceridad.Y, sin ganas de continuar hablando, se levantó del banco y comenzó a caminar de nuevo ahora ya libre del cerco de los muchos que le habían visto y oido hablar en voz alta. Se le cruzó una espectacular mujer que le hizo un guiño de ojos y le ofreció los labios con sus gestos. El joven licenciado comenzó a sonreír pero respondió sin dudar ni un instante.- No es eso lo que busco...Ella entendió su idioma- ¿Y lo vas a pasar mal esta noche en que todos necesitamos compañía? -sonreía ella también. Él no perdió su sonrisa. - El hecho de ir o no ir contigo no significa ir o no ir al más allá...A ella le desapareció la risa repentinamente y se puso agresiva. - ¡Tú crees que ir conmigo no es ir al más allá. ¡¡Yo te puedo demostrar que estás equivocado!!. ¡Conmigo llegarás hasta el límite del más alla! -estaba realmente ofendida. El joven licenciado siguió manteniendo su sonrisa mientras le contestaba. - El límite del más allá, y perdona que te sea tan sincero. No está en ti ni en ninguna como tú.- ¿Te crees algo superior? -se encolerizó ella.- No tienes por qué enfadarte. Si el límite del más allá no está en ti no tiene por qué ser un defecto tuyo sino una virtud mía. Sólo a mi le corresponde ir contigo o no ir contigo y decido no ir contigo... si sólo me corresponde a mi decidir ¿por qué te enfadas porque no me voy contigo?.Ella suavizó algo su cólera, pero seguía ofendida. - Si quieres saber si tengo algún defecto... ¿por qué no lo compruebas tú mismo? -y abrió su abrigo. Era un cuerpo perfecto. Si así era vestida, se suponía que, en la desnudez, sería aún más perfecta. - A veces la comprobación sólo sirve para autoconfirmarnos y, en ese caso, no es necesaria porque ya estoy autoconfirmando que eres una belleza. ¿Comprendes o tu mente no llega a comprender lo que te digo? -y volvió a sonreír.La prostituta se encolerizó al máximo y se enrojeció su cara. - ¿Estás loco o tienes ganas de que me enfade contigo?.Él se puso serio. - Ni una cosa ni otra. Sólo quiero hacerte entender que no se puede poseer aquello que no se deja poseer.Ella se volvió a tapar y quedó callada. Él continuó hablando. - Pero no te preocupes demasiado... hay quienes no saben plantearse dicha cuestión. No te faltarán clientes. - ¿Estás casado? -se le ocurrió preguntarle a ella. - No es necesario estar casado para llegar a dicha conclusión. A ella le despedezaba todos los planteamientos y, con ello, todos los intentos de seducirle. - ¿Sabes que eres muy extraño? -sonrió, al fin, nuevamente ella. - ¿Sabes lo que estás diciendo? - sonrió ahora él. Ella volvió a sentirse derrotada. - Lo que realmente me desconcierta es que nunca me había planteado las cosas así y de esa manera -le dijo, acercándose a él y poniéndole su mano derecha en el pecho, justo allí donde estaba grabada la leyenda "Te busco". - Siempre hallamos un momento para reconsiderarnos a nosottros mismos. - ¿Eres un filósfo? -seguía con la mano sobre el pecho de él.- No. - ¿Puedes decirme qué eres? -y continuó con su mano derecha sobre el pecho de él a la altura de su corazón.El soltó la carcajada. - ¡Jajajajaja!. ¡Sólo soy un hombre!. Ella estaba ya totalmente vencida. Apartó violentamente su mano porque algo así como una llamarada de fuego parecía que se la quemaba. - ¿No lo harías aunque sólo fuese para olvidarte de ella?. - Yo sólo quiero practicar el amor sin olvidarme de nada de ella... ¿me entiendes ahora?. - Sigue... a ver si lo capto del todo...- Y sin olvidarme de nada de mí mismo; porque es la forma más completa y absoluta de ofrecérselo a ella y de pensar sólo en ella.- ¡Qué barbaridad! -exclamó la hermosa mujer- ¡Lo que además descubro es que no bromeas y es cierto!. - Entonces sigue tu camino y experiméntalo la próxima vez tal como te digo, porque será señal de que habrás encontrado el verdadero amor. Verás lo hermoso que es...- ¡Pues me has convencido! -terminó por claudicar la prostituta- ¡Voy a ver si lo consigo!. - Tendrás que cambiar de método- le sonrió él. - Si es necesario lo haré. Me haré una mujer normal. - Ten por seguro que es necesario. - ¡Vaya noche que me has dado pero te lo agradeceré siempre!. Cuando esté haciéndolo de la manera que tú me has señalado te lo volveré a agradecer acordándome de ti, que eres el único hombre, realmente necesitado de amor, que me ha demostrado que el amor no tiene precio... si se sabe encontrar. ¿Te puedo dar un beso de despedida?. Ella le besó en la mejilla izquierda.- Eso entra dentro de lo normal y no puede ser pecado -dijo él.La mujer se quedó con una nueva sensación. Después se despidió de él. - ¡Eres genial!. Él siguió su camino sonriendo. Sonaron las once y media de la noche. La elegante pecadora se perdió por la calle con un nuevo sentido del amor aprendido. - También hay hombres de verdad -meditó- me ha confirmado que puedo ser mucho más que una mujer fatal o una belleza marginada si así lo deseo. Me ha confirmado que estaba equivocada en mis formas y maneras y que debo magnificarme siendo lo suficientemente inteligente para no ser cómplice del engaño sino desengañándome de esta perfección que poseo y que no es tal perfección. Si soy perfecta o me creo perfecta debo saber serlo. Magistral lección que nunca olvidaré. Su personalidad tiene una proyección que yo desconocía pero me encuento ahora feliz por haberle conocido. Lo único que ha hecho ha sido brindarme mucho más de lo que yo andaba buscando. De una posición de enemigo ha pasado a ser el mejor encuentro de mi vida y, sin perder cierta capacidad de humor, ha realizado todo un ensayo de cómo se puede ser enamorable sin caer en el error de perder los valores de la persona. Eso tiene mucho mérito sabiendo cómo era yo antes de conocer a este sorprendente joven.El joven licenciado miró el anuncio: "Escriba una historia de amor en los tiempos del caos y no se sienta incapacitado para ello". Lo había podido leer porque estaba escrito enn diversos idiomas, entre ellos el de él, el español de la gran capital, y observó que se refería a la ayuda para los niños necesitados. Una muchacha temerosa ofrecía sus tristes ojos a los transéuntes. Era una mirada perpetuamente perpleja, como si anduviese perdida en alguna fascinación alcanzable. Lo que importaba de aquella expresión era la esperanza de gozo que ocultaba. Resplandecía la belleza de su rostro que contrastaba con la pobreza de su vestimenta. Al fondo, tras ella, Papá Noel acudía con sus regalos...- ¿Cuál sería el mejor regalo para una mirada así?- se entretuvo unos minutos planteándoselo.Papá Noel sonreía al fondo del cartel. Era como si le quisiera contestar a su pregunta.- Algo hermoso... pero envuelto en una sonrisa- escuchó en su interior. Se quedó mirando, pensativo, durante unos minutos, a Papá Noel. Luego volvió a fijarse en la mirada de aquella preciosa muchacha temerosa y después en su vestimenta. - ¿Podría ser un espacio de seguridad donde hallar el cobijo que necesita?.Volvió a mirar a Papá Noel.- Podría ser eso porque supondría mucho más -escuchó de nuevo la voz. Se marchó, despacio, cuando ya las doce menos veinte, y recordó otra vez al anciano poeta extranjero y su filosofía de los veinte minutos que siempre faltan a los seres humanos para completarse, se reflejaba en todos los relojes de la ciudad. Al menos en todos los relojes que no estuviesen detenidos. Desde luego los relojes de los millonarios estaban entre ellos.- ¿Reside aquí también la Navidad? -no pudo por menos que interrogarse en voz alta. Un gato huyó veloz.- Debe ser que muchos se olvidan de ella y sólo saben fugarse, como los gatos callejeros, para no sentirla pero... ¿por qué?. El aire movió algunas hojas de periódicos que estaban tiradas en el suelo.Abrió la puerta de la taberna y oyó la voz de la mujer dirigiéndose a él. Eran las doce menos cinco de la noche de Navidad. - ¡Llegas a tiempo!. ¡Estábamos preparándonos para brindar!.Entonces la observó a ella fuera del mostrador y rodeada de tres hombres. También descubrió al anciano de las barbas blancas, sentado en el mismo lugar que la vez anterior. Y nadie más había en el local.- ¡Ven aquí! -siguió ella- ¡Son paisanos nuestros!.El anciano de las barbas blancas no perdía detalles de la escena. Sucedía que no estaba borracho sino que aparentaba, desde el principio, como que estaba borrracho. Con una botella de champán en la mano derecha era muy curioso ver que había llenado dos copas. - Será algún bohemio de los que los demás dicen que están medio locos... como dicen de todos nosotros- pensó el joven licenciado mientras el anciano se le acercaba con la botella debajo del brazo derecho y las dos copas en sus manos. Una en la mano derecha y la otra en la mano izquierda. Pero a medio camino se detuvo y quedó como petrificado.- Pero esa forma de sonreír demuestra completa lucidez mental como ocurre con todos nosotros- terminó de pensar el joven licenciado. - ¡No pienses tanto y alegra un poco esa cara! -volvió a decirle ella- ¡Todo esto es más sencillo de lo que te imaginas!. - La verdad es que imaginar no estoy imaginando nada en estos momentos; sino que estoy verificando una imaginación.- ¡No entiendo muchas veces tu filosofía personal!.- No te preocupes por ello. No te voy a pedir que me analices. Para eso están los famosos psiquiatras que se creen que son Dios hechos personas pero que se han olvidado de saber qué es una persona.- ¡Entonces vamos a brindar, simplemente a brindar, sin preocuparnos de sus obsesiones!... Espera... que ahora vuelvo- y le dejó al joven licenciado con otra botella de champán en la mano izquierda. Los otros tres se le quedaron observando.- ¿Eres compatriota nuestro?- le preguntó el más joven.- Soy compatriota de todos los que hablan mi mismo lenguaje; y no me refiero solamente al idioma -suavizó algo su rostro mientras respondía.- Entonces no tengas ningún recelo hacia nosotros -se le dirigió el de mayor edad. - ¿Tengo algún motivo para recelar de vosotros? -endureció, ahora, su rostro. - Hay motivos ocultos que nos pillan de sorpresa -siguió el de mayor edad. - ¿Por ejemplo? -siguió, endurecido su gesto, el joven licenciado. - Los celos. La envidia que desatan los celos y que tanto atormentan a los ambiciosos, celosos y envidiosos.Ahora el joven licenciado sonrió. - Los celos no son motivos ocultos o, por lo menos, no deberían serlo. El problema es cuando son obsesivos y se convierten en una enfermedad. Si además les añadimos ambición y envidia convierten en un infiernmo la vida de quienes los sufren. Volvió ella. Traía una nueva copa. El joven licenciado llenó todas. Sonaron las doce en el reloj y la canción "Los hijos de un momento" sonó al unísono con las campanadas. Ella sonrió.- Sí... ¡he sido yo!.El anciano de las barbas blancas se retiró de nuevo, con su botella de champán y los dos vasos hacia el último rincón de la barra pero sin perder de vista toda la escena. - ¡Por nuestra patria!- brindó el más joven.- ¡Por nuestro pueblo!- brindó el de los años intermedios.- ¡Por nuestras raíces!- brindó el de mayor edad. El joven licenciado había vuelto a endurecer sus facciones. - Y tú... ¿no vas a brindar?- dijo ella. - Brinda tú primero. - ¡Por nuestro amor! -brindó ella- y ahora te toca a ti. - ¡Por nuestro infinito!- brindó el joven licenciado. Todos bebieron sin preguntar nada. Estaban totalmente relajados. - Y ahora... -habló el de mayor edad- ¿me quieres explicar por qué los celos no son o no deberían ser motivos ocultos?.La mujer se sorprendió de que hablasen de aquello, pero el joven licenciado no la dejó pensar mucho tiempo porque respondió rápidamente. - Porque los hombres de verdad no sienten ningún temor a demostrar que los tienen. - Dicen que eso es señal de infantilismo e inmadurez- habló el más joven. La mujer y el de los años intermedios no intervinieron. De nuevo respondió rápidamente el joven licenciado.- Quienes dicen eso no han conocido el verdadero amor. Puede ser que hayan tenido gustos, apetencias, deseos... pero no el verdadero amor!. ¿Tú crees que tener verdadero amor es infantilismo e inmadurez o lo contrario?. El más joven pensó durante un momento.- Yo aún no he tenido celos y soy bastante infantil.- Demostración palpable de que los celos son propios de hombres ya no tan infantiles. - ¿Tú matarías por cleos? -intervino, por fin, ella. - No. Eso es perder la razón. Yo moriría por celos... que es distinto.- ¿De qué manera?- se interesó el de mayor edad. - Acabando con mi sentimiento. Dejándome vencer.- ¿Dejándote vencer ante un rival? -intervino otra vez ella. - Dejándome vencer ante un rival... ¡nunca!... pero dejándome vencer ante el amor sí; porque si ese amor no es digno de mí sería señal inequívoca de que debería morir en mi interior. - Todos, de improviso, cambiamos- seguía sonando la canción. Siguieron bebiendo en silencio. Ella sabía que las lecciones aprendidas en la vieja taberna de la gran capital donde se habían conocido años atrás la habían servido, al joven licenciado, para elaborar pensamientos propios pero se sorprendió hasta dónde llegaba aquel desarrollo de respuestas sobre sí mismo. Algo más anidaba ahora en el corazón de aquel joven licenciado. - Sólo somos los hijos de un momento- acabó la canción. - Ya hemos terminado- dijo el joven licenciado a los otros tres. Sólo permanecían ella y él. Nadie más. Los otros tres se habían marchado del local felices y contentos. Había sido curioso comprobar la batalla dialéctica entre él y los dos extremos opuestos... puesto que el que tenía la edad intermedia parecía tan identificado con el joven licenciado que no había intervenido apenas, para casi nada, durante todo el tiempo en que se desarrolló aquella escena. Sólo intervino en el brindis y nada más. El anciano de las barbas blancas se había disipado en el fondo de la taberna aunque seguía observando sin perder detalle. Así que, en realidad, sólo peramanecían ella y él y nadie más. El anciano de las barbas blancas parecía un ausente aunque estuviese presenciando todo. Ella sacó otra botella de champán. - Ahora tú y yo a solas. Sé que note vas a emborrachar porque eres suficientemente inteligente para no hacerlo. Y, por supuesto, que yo tampoco lo voy a hacer. Se sentaron, frente a frente, en las sillas de la mesa central.- ¿Motivos?. ¿Tenemos motivos para emborracharnos?. Si fuésemos personas frágiles tendríamos suficientes motivos para ello... ¿cierto?.- Cierto -respondió el joven lcienciado - Pero tú y yo hemos crecido hacia la búsqueda de la ilusión y quien nace para ello no puede permitirse el lujo de la fragilidad. Alguincos dicen, ¡equivocados ellos!, que la sensibilidad es un síntoma de personas débiles. Y es que no saben que las personas sensibles son las más poderosas. Aunque hablaba así, con cierta señal de nostalgia, sus ojos brillaban con una luz de felicidad. Los de él permanecían serenos y tranquilos, mientras escuchaba la sabiduría de aquel planteamiento femenino. Por fin intervino. - Hay muchos que dicen que las mujeres son elementos débiles de la Naturaleza y que los hombres son las que les infunden valor -dijo él. - Lo cual no deja de ser una necedad; porque sólo la mujer enamorada necesita de un hombre. ¡Ahí sí!. ¡Ahí la mujer necesita protección... pero no por debilidad sino porque necesita que su fortaleza sea defendida!. El joven licenciado sonrió. - Fortaleza que, en ese caso, es agradable defender. - Sigues siendo tan pícaro como siempre... -y brindó con él. - ¿Sabes lo que yo siento en días como éste? -rompió el silencio.Ella se le quedó mirando a los ojos paras interpretarle. - Es imposible saber, con total certeza, qué sientes tú en días de especial significación para ti. - Pues son sentires muy claros. Ella supo que no era lo que alguien podría pensar. - Desde luego, los que nos estuviesen contemplando ahora mismo dirían que me estás cortejando.El anciano de las barbas blancas agudizó más los oídos. - ¿Y tú que crees?.- No te conozco del todo pero sí lo suficiente para saber que eres capaz de halagar a una mujer con el suficiente cuidado de no dejar entender cualquier equívoco. Él sonrió de nuevo. - ¿Pero estás realmente segura de eso?.Ella presintió que él estaba jugando para olvidar alguna otra tristeza oculta. - ¡Tienes la habilidad para transformar tus decepciones aplicando actitudes positivas!. Y lo haces con tal perfección que nadie podría darse cuenta a no ser que hubiese penetrado en tu interior. - ¿Cuánto has penetrado tú en mi interior?. Ella entonces soltó la risa. - No lo suficiente... desde luego... aunque me conformo con la cantidad a la que he llegado que es más bien poca. Él levantó la copa y le hizo brindar a ella. - ¿Si te dijese cuál es mi sentimietno más profundo sérías capaz de entenderlo hasta el extremo de no confiárselo a nadie?.- Yo respeto a los hombres de verdad y, sobre todo, a esa clase de hombres que expresan la sinceridad en el momento oportuno y en su instante más profundo. -Entonces te voy a contar, solamente, la parte que conozco de ese sentimiento. - ¿No lo conoces por completo?.- Todavía no. Si lo conociese por completo no tendría sentido que fuera en su busca.- Si me lo dices yo te prometo contarte a ti el mío. - No es necesario que lo hagas. - Es lo suficientemente necesario. ¡Venga!. ¡Cuéntame lo tuyo!. - Hace tiempo que busco a una persona que en realidad casi desconozco...- ¿A que es una mujer?. - Sí. Es una mujer. Pero no la busco sólo por eso. La intento encontrar porque es la intensidad que me falta. - Curiosa manera de decir que andas enamorado. - No tengo otra manera de decirlo porque, como te indiqué, desconozco gran parte de ese sentimiento. - ¿Y estás seguro de que es así?. - Totalmente seguro; porque nunca jamás sentí, jamás repito, tanta sensación de falta o de carencia. - ¿A pesar de que lo afrontas con tanta serenidad?. - Precisamente por eso...- Y precisamente por eso nadie descubre tu secreto. Lo cual es otra capacidad que escasas personas poseen. Estoy segura de que no caminas pregonándolo sin sentido como hacen muchos. Yo he conocido a muchos hombres enamorados que no hacen sino ir quejándose por el mundo de algo que es, por el contrario, enriquecedor. Y terminan por sucumbir ya que no saben guardarse su contenido. Es como si lo fuesen desparramando con sus vulgares confesiones en vez de retenerlo confesándolo sólo con la mirada. - Pues ya sabes lo suficiente...- Siempre te guardas algo... ¿no es cierto?.- En esas cuestiones siempre se debe guardar algo para cuando se encuentre lo que se busca. - Ahora te voy a contar yo qué sentido tiene para mi todo esto que ves a tu alrededor. Era la última copa que él estaba dispuesto a tomar. De ahí no pasaría salvo por algo realmente grave. Pero daba la casualidad de que él no consideraba tan grave ciertos asuntos.- Vamos... ¡cuéntame!. Nunca he estado tan interesado por descubrir también algún secreto. Sabes que los secretos no me interesan salvo cuando son importantes para ayudar a las personas.- Sea lo que quiera ser, según los de afuera, este local, con todos sus defectos, es siempre mi país... y lo amo.- ¡Por él!. ¿Cierto o me equivoco?.- Cierto. La experiencia me ha demostrado que éste es un lugar de búsqueda y encuentros. - ¿Para qué tipo de vidas?.- Aquí las vidas paralelas encuentran ese infinito donde se dice que se encuentran.El joven licenciado rió con ganas.- ¿Tú también crees que las vidas paralelas terminan por encontrarse?. ¡Ya no soy el único que lo cree!. - Aquí no hay lugar para los triángulos amorosos... ¡asi que eso de una de dos o me llevo a esa mujer o entre los tres nos arreglamos para pasarlo bien es una pura filfa y una necedad de los que no tienen ni ética humana ni moral espiritual!. ¡A este local todos vienen buscando la línea recta que une dos puntos: el masculino con el femenino pera nada de triángulos sino la recta de dos puntos opuestos pero complementarios que une al sueño con la esperanza de hallarlo.El joven licenciado se entristeció de repente.- ¡Eh... eh...!. ¿Qué ocurre?.- Hace unas horas ha habido, aquí mismo, alguien que no ha sabido hallarlo. - ¡Tú no tienes la culpa de eso!. No todo lo factible es posible. Hiciste cuanto pudiste así que no fracasaste. El no se suicidó ni por valentía ni por cobardía como dicen y discuten los ignorantes. Él se suicidó por desesperación y no supo escucharte. Para el tipo de búsqueda que tú has emprendido hay que tener ilusión y si esa ilusión falta no se puede lograr.- Pero pudo haber sido de otra forma. - No exijas de ti más de lo que posees -y le acarició el rostro con ternura. Después él permanecío callado. - ¿Sabes una cosa?. Acariciarte es dulce. Se nota una sensación de sincera nobleza. ¿Qué sientes tú ante ello?.- ¿Ante una caricia dulce?. - Me gustaría saber qué sientes tú cuando te acarician.- ¿Quieres saberlo de verdad?. - Me encantaría conocer qué siente un hombre sincero ante una situación así -le apretó la mano izquierda de él con su mano derecha para animarle a hablar. - Pues el agradable sentir de que hay alguien capaz de cubrirme una necesidad. - Eso es lo que yo también sentía cuando vivía con él.- ¿Te refieres al anciano poeta extranjero?.- Si. Cierto que equivocó el camino pero yo le amaba. - Lo sé.- Era un extranjero para los demás. Para mí absoluamente no. ¿Me entiendes?.- Totalmente. - Yo soy muy joven todavía. Y entonces... ¿te acuerdas?... nadie comprendía que una chica de mi edad viviese el amor con alguien tan, según ellos, mayor. Lo que desconocían todos, mnenos tú, es que cuando me acariciaba demostraba ser más sensible que un niño y que, a pesar de su sabiduría, era todo un completo compendio de ingenuidad. Sí. Equivocó el camino porque soñaba con la misma princesa que soñabas tú pero de peor manera. Pero era tan puro... - Lo entiendo... no hace falta que sigas...- Espera un poco. Por eso no habrá ningún otro hombre, de niguna otra edad, que pueda ocupar su sitio. - Y la necedad de los seres humanos te catalogaba como prostituta. - Nunca me importó eso. Ni él ni yo hacíamos caso a esas estupideces porque los dos sabíamos lo que necesitábamos saber el uno del otro. Su único error es que se fijó en la que tú soñabas. Quiso entrar en tu sueño para robártela pero fracasó rotundamente porque su camino no era tu camino.- Sin conocerla. - Más error todavía. - ¿Jamás habrá otro hombre en tu vida?.- Ni lo dudes. Ni lo hay ni lo habrá si es que te refieres a lo que estamos hablando...- Por supuesto que me refiero a lo que estamos entendiendo. - Es fantástica tu capacidad de hacer corregir una expresión sin ofender a quien la escucha. Es cierto. Es mejor decir lo que estamos entendiendo; porque, realmente, estamos entendiendo por encima de las palabras. ¡Te admiro!.- Ya que estamos confiándonos profundidades mutuamente... ¿sabes cómo llegar a decir no?.- Se lo digo a algunos que se pasan de insensatos. El joven licenciado sonrió. - Yo tampoco le daba ninguna importancia a la enorme mentira que dijeron sobre mí. - Pero... ¿de qué me estás hablando?. ¿Dijeron alguna imbecilidad sobre ti?.- Ya te digo que jamás le di importancia. - Pero... ¿qué era?.- Que no me gustaban las mujeres. Ella rompió con una estruendosa carcajada. - ¡¡Que ignorantes!!. ¿Es que no te habían visto?. - Los necios no creen ni lo que ven. Y como, para sacar sus conclusiones, los necios se dirijen a muchas personas menos a la que de verdad interesa preguntar... pues... ¿qué ocurre?... ¿sabes tú lo que ocurre?. - La estupidez rayana en la imbecilidad. Ocurre la estupidez rayana en la imbecilidad. Ahora fue el joven licenciado el que explotó en una risa sana.- Sí. Es como si estuviesen dentro de una caja cerrada herméticamente y se creyean que son tan conquistadores como Hernán Cortés.- Sigo diciendo lo mismo. Con caja o sin caja y con conquistador o sin conquistador por mucho que se llamen Hernán o como quiera que se llamen... son unos verdaderos estúpidos rayanos en la imbecilidad. Y de esos he conocido ya un buen montón. - Eso es. Tanto de ti, como de mí, como de muchísimas personas, sólo dicen la estupidez rayana en la imbecilidad, porque eso es lo único que conocen de las personas. En otras palabras conocen el desconocimiento más absoluto a pesar de que dicen saberlo todo. ¿No es curioso?. ¿No es risible que estén dentro de una caja y quieran saber lo que hay fuera de la caja?.- Sí que los es. Aparte de una estupidez rayana en la imbecilidad es una fatal forma de ser ignorantes. ¿A que te han llamado también loco?. - Posiblemente... y hasta posiblemente sigan llamándomelo... pero tampoco me importa. Los que sólo viven dentro de una caja no me interesan para nada.-Segurísima estoy porque de mí también dicen lo mismo. Que soy una etúpida loca. Son tan insensatos y tan irracionales que a los que sabemos amar de verdad nos llaman locos y locas y eso, hablando seriamente, sí es para preocuparse... pero por ellos...Se quedaron, momentáneamente, en silencio. Las agujas del reloj marcaban ya la una de la madrugada y un minuto exactamente. Pero a pesar de ese minuto que rebasaba a la una de la madrugada. El encanto del momento amistoso estaba presente allí... como detenido para ser gozado antes de que el tiempo se lo llevase. - Me voy... -terminó por decir el joven licenciado. - Pues es una lástima que te vayas. Me hacen mucha falta compañías como la tuya. - Pero es necesario para los dos que me vaya. Necesitamos sentirnos a nosotros mismos en completa soledad para poder luego sentir a los demás y gozar de la compañía de los demás. Tú con tus recuerdos y yo con mi esperanza. Eso mismo hacía Jesucristo. ¡Y nada de despedidas tristes!. - Sólo con un beso de pura amistad. Y se dieron dos besos en ambas mejillas. En el muelle el frío ya era intenso. Apoyado sobre uno de los pilares que sustentaban los almacenes de las cargas y descargas de mercancias, el joven licenciado contemplaba aquel barco donde había experimentado capacidades incluso desconocidas por él. A su memoria recurría, como último refugio, la mirada oscura y opaca de aquel spombrío marinero que había decidido elegir la no existencia antes que intentar hacer el esfuerzo de recuperar el contenido válido de su naturaleza humana para poder vivir. Recurría a la memoria pero él sabía que ya era imposible poder ayudarle. Aquel disparo en la sien derecha, que aún resonaba en su interior aquella noche de Navidad, había sido el final para aquel hombre tan desdichado. Un final del cual ya no podía volver, nunca jamás, su ex compañero de los músculos férreos. Comparó aquel rechazo, con la valentía demostrada por el viejo capitán que, aun sabiendo que llegaba a la última experiencia profesional, mantenía intactas todas su ilusiones para vivirlas una vez jubilado de su oficio de capitán marinero. Pudo sacar la conclusión de que en un mismo espacio se podían ubicar la negación y la afirmación sobre el sentido de lo transcendente. Uno lo había negado. El otro estaba dispuesto a afirmarlo hasta el final. Pero todo esto le producía, en aquella noche donde muchos ciudadanos intentaban apropiarse de un pedazo de felicidad sincero, una sensación de contrariedades profundas. Aquellas que le hacían ser lo suficientemente humano para sentir el dolor aunque fuese ajeno. Ni aún sabiendo, como él bien había aprendido que, aun dándolo todo, no se tiene un ser humano por qué sentirse decepcionado... pero era difícil aceptarlo. Así que decidió sentirlo sin tener que reprocharse nada por ello. Al fin y al cabo era un ejercicio de sinceridad que servía para limpiarse el alma profundamente. - Lo siento -razonó poensando en aquel fracasado y sombrío marinero. Se esforzaba por lograr que el llanto le viniese a ayudar pero era imposible. Un hombre verdadero sólo llora cuando sabe que la culpa es suya o que parte de la culpa es suya. Aquello no era culpa suya y, por ese motivo, resultaba un ejercicio fallido soltar las lágrimas; así que el dolor no tenía otra solución que sentirlo sin ninguna otra compañía complementaria. ¡Y cuánto le dolía no poder llorar!. - Sea lo que sea no tiene ninguna culpa -oyó cerca de él. Desde donde estaba sentado, en un pequeño cajón de mercaderías que permanecía allí, completamente abandonado y vacío, levantó la vista y encontró de pie y a su lado, al anciano de las barbas blancas. - Hiciste todo lo que pudiste hacer. - ¡A usted quién le ha dado permiso para venir a molestarme!. ¡Déjeme en paz!. ¿Usted qué sabe de lo que yo he hecho o he dejado de hacer?.El anciano de las barbas blancas sonrió. - ¿No le estoy pidiendo que me deje en paz?. - De acuerdo... te dejo en paz; pero antes dame sólo una oportunidad. - ¡Exprese esa oportunidad y lárguese!.- Tengo un mensaje muy importante para ti -y se sentó junto a él. - ¿Un mensaje muy importante para mí?. Que yo sepa usted no me concoe de nada. - Nunca se sabe quien conoce a quien hasta que llega el momento de conocerse. - ¡Venga, venga!. ¡Suelte lo que quiera y déjemo solo!. El anciano de las barbas blancas sacó algo del bolsillo interior de su abrigo. - Toma... es para ti...- ¿Y esto qué es? -dijo el joven licenciado tomando el sobre. - Es un billete muy especial para una persona muy especial. - ¿Soy yo acaso esa persona muy especial?. Le advierto que soy mucho más normal de lo que muchos creen. - Eres una persona muy especial... para un proyecto muy especial. ¡Y sí!. ¡Eres tú precisamente la persona especial que estaba yo buscando!. - No lo entiendo.- Llevo muchos años buscándote. No sabía quién eras tú ni dónde podría encontrarme contigo; pero desde el mismo momento que te observé cuando entraste en la taberna con aquel gigantesco suicida, supe que te había encontrado. Ha sido muy larga y muy dura mi búsqueda pero al fin me encuentro con el joven enamorado del mundo.- ¡No me intrsa para nada su billete! -y se lo devolvió de mala gana.- No te equivoques. No te precites ahora en el vacío. No estás solo. Yo iré contigo. No viajarás sin compañía. Te repito que yo iré contigo. Te espero en el aeropuerto a las nueve de la mañana. El avión sale a las once y media de la mañana pero hay que estar a las nueve para pasar el control de los equipajes.-¡No voy a ir con usted a ninguna parte!.El anciando de las barbas blancas sólo sonrió.- ¿Le hace tanta gracia que rechace su compañía?.- No es eso...- ¡No me espere!. - Te esperaré...Y guardándos el sobre nuevamente dentro del bolsillo del interior de su abrigo, el anciano de las barbas blancas, sonriendo, se perdió entre la neblina del puerto.
Vivo bajo un sinfín de sueñoscon estrellas diferentes cada día...si mañana me hundes en tu pechome harás simplemente poesía, si mañana me acaricias en tu lechoel silencio de mis ojos te diría...!déjame!, !déjame seguir más lejos!, !déjame que sueñe todavía!.
Durante todo el siglo XIX existió un gravísimo prejuicio histórico: que todo lo moderno era lo mejor. Podría ser hasta cierto (que no lo es por supuesto) si nos referimos sólo a las áreas concretas de la tecnología, pero fuera de estas áreas meramente materialistas (como por ejemplo los sentidos sociales y los sentidos religiosos y no me refiero a ideologías políticas ni a religiones sino a los sentidos humanos sociales y religiosos que tenemos desde el origen de nuestra especie) no es ni ha sido nunca así... porque la historia demuestra que los papeles sociales/religiosos se diferencian más entre sí cuando las sociedades aumentan de tamaño y se vuelven más complejas (dicho por el historiador Huston Smith en 1958). En este sentido, yo interpreto que la sociedad se asemeja a las últimas especies (dentro del determinismo evolutivo darwinista) que desarrollan sus extremidades y órganos diferenciales. Ahora bien, la vida ha estado siempre presente dentro del camino de la propia vida. Yo, tú, él o ella, estamos siempre presentes en el camino de nuestro yo, nuestro tú y nuestro él o nuestra ella. Y así, por tanto, en temas como el de los sentidos religiosos (insisto en que no estoy hablando de religiones sino de sentidos) es un error suponer que las expresiones históricas desarrolladas más modernas sean superiores a las primitivas. Incluso creo lo contrario. Supongamos que Dios existe (yo, particularmente, creo en la existencia de Dios aunque nos soy religioso ni pertenezco a ninguna religión). Si Dios existe, Él es el único que no evoluciona. Siempre es el mismo y siempre es completo. Y tampoco evolucionan las personas plenamente religiosas. Por lo menos de forma importante o significativa. Volvamos entonces al inicio; al sentido religioso de la existencia (no a la religión ni a las liturgias religiosas sino al sentido religioso humano y natural). En este caso no hablo tampoco de ateísmo porque, bajo mi punto de vista, también los ateos han llegado a un punto de no evolución o de evolución mínima y no significativa ya que han encontrado su punto y final. Me refiero, entonces, a los que somos dudas vivientes porque pensamos que dudamos de la vida que estamos viviendo y que, precisamente por eso, nos encontramos evolucionando continuamente en el centro de la vida. Así que, retomando el hilo de la reflexión, no tengo más remedio que citar al historiador rumano Mircea Eliade (Bucarest 1907 - Chicago 1986) que estudió las religiones comparadas y los mitos y llegó a creer firmemente que los pueblos arcaicos son más espirituales que sus descendientes porque, vestidos con hojas y pieles y alimentados con frutos de la tierra, no están supeditados a las cosas externas. De esta manera las religiones llamadas históricas (por ejemplo los monoteísmos) figuraban ya dentro del esquema mental propio de los sentidos religiosos primitivos distinguiéndose, sin embargo, porque las religiones históricas avanzadas han llegado a crear extremos tan opuestos como el cielo y la tierra o el samsara y el nirvana y han cercenado la oportunidad de la evolución del sentido religioso. Cosa totalmente contraria a lo que ocurre en el caso, por ejemplo, de los sentidos religiosos de los aborígenes australianos.Continuemos con los aborígenes australianos para poder clarificar el tema. Hay que hacer aquí una importante consideración: que Australia es el único continente que no vivió la experiencia histórica del Neolítico (que en el resto del mundo comenzó alrededor del año 10.000 antes de Jesucristo y fue testigo de la invención de la agricultura y de instrumentos de piedra de avanzada tecnología). Esto sitúa a los aborígenes australianos como los pueblos existentes más cercanos a los seres humanos que originalmente habitaron la Tierra (excepto en el caso de los tassaday de Filipinas cuya autenticidad es hoy todavía seriamente cuestionada). El asunto importante es que las cosmologías de las tribus australianas más primitivas (las de los arunta) tienen bastante que ver con otras cosmologías primitivas como, por ejemplo, las de los antiguos mesopotámicos, antiguos hindúes y antiguos africanos y americanos. El mundo mítico de los aborígenes australianos arunta fue estudiado por el sociólogo francés Lucien Lévy-Bruhl (París 185 - París 1939) y lo calificó como "Un Sueño". Esto es importante tenerlo en cuenta porque es a donde quiero llegar al final de mi reflexión. Por el momento, quiero sólo aclarar que lo definió no como que hay dos mundos distintos sino como que hay un solo mundo interpretado de varias maneras diferentes. El mundo aborígen de los humanos se mide con el tiempo: estaciones cíclicas de la naturaleza virgen, generaciones humanas que vienen y van... Pero es un tiempo que no se altera porque existe realmente en sí mismo y tal como es. Es el llamado "todo tiempo" y ese tiempo está inundado y plagado de figuras legendarias. ¿Es entonces Dios para los aborígenes arunta una leyenda?. No. Para ellos Dios se parece tanto a nosotros como dos gotas de agua y, a la vez, Dios es la vida misma, porque la vida es la interpretación de Dios. Cuando un hombre de una tribu arunta sale a cazar lo hace imitando exactamente igual las hazañas de su primer cazador estereotípico. Su cazador Dios. Es decir, se introduce en su molde de tal manera, de una manera tan completa, que se convierte en el primer cazador y por lo tanto en Dios de sí mismo. Igual hacen cuando tejen cestas de mimbres o cuando practican el amor sexual en parejas. Y es que el sentido religioso de los arunta (no la religión sino su sentido religioso) los hacen estar plenamente vivos y los convierte en inmortales. Quiero aclarar, de paso, que el sentido religioso aborígen de los arunta no hace reverencias a Dios sino que los identifica con Dios. Al adentrarse plenamente en Dios eliminan las trivialidades de los rituales litúrgicos de las denominadas religiones históricas. Por eso no hay una línea divisoria entre un arunta y Dios. No hay, entre ellos, sacerdotes ni feligreses. No hay, entre ellos, oficiantes ni espectadores. Sólo existe El Sueño y el avivamiento de dicho Sueño. El Sueño es Dios. Y si afirmamos simbólicamente que la Vida es Sueño (como nos confirmaron Calderón de la Barca, William Shakespeare y otros grandes escritores, filósofos y pensadores de la historia humana) estamos significando axiomáticamente que la Vida es Dios. ¿Comprendéis ahora, amigos lectores y amigas lectoras, por qué comencé este texto diciendo que hay un gravísismo error histórico que arranca desde el siglo XIX (con la Revolución Industrial) que cree que los moderno es siempre lo mejor?. ¿Comprendéis por qué es hora de que el posmodernismo actual de las sociedades globalizadoras debe replantearse ciertos temas, retomar ciertas ideas y reinventar nuevos principios?.Termino haciendo hincapié en lo ya derivado: El Sueño es Dios, la Vida es Sueño... luego la Vida es Dios.   Pero hoy extiendo esta reflexión debido a que he leído un texto en un periódico español que me ha producido deseos de intervenir. El autor de dicho texto explica bien ciertas cosas pero deja en el aire la duda de si Dios creó o no creó a una pareja llamada Adán y Eva o si la teoría de la evolución de Darwin anula la existencia de dicha pareja y por eso anula que Dios haya creado a los seres humanos. En algún texto mío publicado en Internet (que ahora no tengo tiempo de buscarlo) ya he hablado de la teoría de la evolución y la existencia de los humanos como creación de Dios. Para mí Dios es la sabiduríua total... pero también es la inteligencia total. Para una inteligencia total deduzco que muy fácilmente es entendible (si hablamos entre adultos y dejamos a los niños y niñas aparte) que la teoría de la evolución es, precisamente, la que utilizó Dios para crear a los seres humanos. La existencia de un Adán y una Eva, si somos lo suficientemente adultos como para entenderla, resulta que es una simbólica manera de hacer entender a los niños y niñas lo de la creacíón de los seres humanos. Entonces, como estamos sólo pensando entre adultos y adultas yo creo firmemente que, en la teoría de la evolución, es cierto que aparecieron los primeros humanos (nada que ver con ninguna clase de monos ni superiores ni inferiores) a los cuales Dios les insufló el hálito del espíritu que produjo la aparición del alma; lo cual convirtió a los humanos en seres racionales, con espíritu y alma. Fue en ese moemento de la evolución animal en la que intervino Dios y colocó espíritu y alma en aquellos primeros humanos. Esta explicación para adultos y adultas (dejando a un lado a los niños y las niñas) me da a entender que la evolución animal fue la que utilizó Dios para crear a los seres humanos pues me parece que es mucho más inteligente que decir que hubo un solo Adán y una sola Eva. Lo que creo firmemente es que cuando Dios dio el hálito de su Espíritu en aquellos primeros humanos que, de esta manera tuvieron el alma que los separó definitivamente del resto de los animales, es cuando Dios mostró que su inteligencia es absoluta. Es mucho más lógica y realista esta manera de entender la creación de los humanos a imagen y semejanza de Dios que la de Adán y Eva pero, también, mucho más inteligente que aquellos que basándose en ella niegan el alma humana y la espiritualidad que hay entre todos los Adanes y todas las Evas que han existido, existen y existirán sobre la Tierra.
Casi era la penúltima hora del día. En los hogares, traducido a través de las amplias cristaleras, las familias buscaban su patria, la verdadera patria. Aquellas patrias sin artificiosas creaciones y que conformaban las más internas estructuras del ser humano. Él se decía que era de los que viajan por los entornos del sentir y las consideraba buenas familias, amantes de muchas intensidades y grandes cultivadores del amor. Veía seres que él creía dotados de ilusión y que apretaban el paso para alcanzarle. Prefería los recovecos llenos de sorpresas. Conoció rostros que pergeñaban exhibiciones bien reconocibles; algo así como pedazos sueltos de poemas que él se entretenia en ir engarzándolos de una manera algo natural. Todo ello bucando la enumeración de su patria; aquella patria que a él le faltaba todavía para ser enteramente feliz. Recordó abundantes cuentos infantiles, aquellos cuentos infantiles que su abuela materna le narraba... sobre todo los relatos íntimos, extraños, alucinantes pero sin ninguna crueldad ni maldad alguna y que le hacían, en su inofensiva niñez, indagar en las cumbres de la imaginación. Le hacían despertar anímicos sentires. Recordó algunos libros qiue llegaban a su memoria envueltos en una especie de pátina color de sepia, como fotografías que él recordaba en la misma manera con que un hombre se mira al espejo para descubrir los pilares de su personalidad. Andante secreto, tenazmente desaparecido pero siempre presente en el camino, era capaz de mirar a los ojos de los que se le cruzaban sin que ellos o ellas advirtiesen nada fuera de lo normal. Era algo así como un fantasma bondadoso al que le gustaba ir plantando sueños. Y todo ello superando su angustia y su dolor, que ocultaba para no herir a los inocentes. No podía apartar de sí la péridida del marinero umbrío y recordó el disparo en la noche. Un disparo que había sobrecogido a toda la ciudad y había espantado a todos los gorriones y palomas de las arboledas. No había podido evitarlo. Aquel sombrío marinero acababa de dispararse en las sienes delante de todos los parroquianos del bar. Por eso, sintiendo la derrota de no haber podido hacer nada por él, había preferido salir de allí para no ver el cadáver sangriento. Era una especie de derrota que, sin embargo, no le hacía culpable pues había estado presente hasta el último momento, como le había dicho el viejo capitán del barco que acababa de terminar también su vida marinera pero de otra manera totalmente distinta. No. No era culpable del suicidio del sombrío marinero pero se sentía responsable por no haber conseguido salvarle. Mas era capaz de superar su impotencia porque la frase del viejo capitán venía en su auxilio una y otra vez... cuántas veces él se sentía derrotado... - No te importen ni los triunfos ni los fracasos, ambas cosas te van a dignificar.Él comenzó a razonar en voz alta sin importarle si le escuchaban o no le escuchaban los transéuntes de la nocturnidad.- El fracaso puede reconstruír una esperanza si somos capaces de intentarlo; mientras que el triunfo puede servir de hundimiento si no somos capaces de superarlo. Después pensó en aquel sombrío marinero del cual había recogido su documento nacional de identidad. Sabía que se llamaba Victor Krankl Vettel y siguió hablando en voz alta porque le estaba narrando, a su recuerdo, un relato que, a la vez, servía de saludo y despedida al mism0 tiempo."En numerosas ocasiones lo tenía claro: su sentido sobre la vida era cada vez más débil. La única salida, por tanto, era suicidarse. La potencia espiritual de su ánimo estaba ya bordeando la locura. Cada vez era mayor la ignominia a la que le estaban sometiendo los demás. Su alma estaba quebrantada. Se hundía entre las sensaciones del odio y la venganza. Todos le habían apartado el saludo cuando confesó públicamente que era homosexual. Ahora él, el señor Víctor Krankl Vettel era una mínima expresión humana y la fugacidad de la vida era la que le incitaba a suicidarse. Germinal era su odio y venganza hacia su ex pareja Nicolás Helzer Schultzque se acababa de casar con una bella mujer.El proyecto del suicidio cada vez lo elaboraba más y más. Por otro lado, su cerebro era ahora una obscuriodad completa. ¿Qué solución quedaba?.¿El suicidio?. !El suicidio solicionaría todo!.- ¿Por qué tuve que sobrevivir al exterminio de los nazis?. ¿Por qué no confesé en aquel momento que yo era homosexual?. No tendría que haber vivido en el infierno nunca más. ¿Y la conferencia que me habían prometido los de la Sociedad de Autores Libres?. ¿Por qué me la han aplazado indefinidamente cuando ya está preparada para hoy?. Entonces, en un momento de desesperación apretó el gatillo de la pistola y quedó, inmediatamente, desplomado en el suelo y mortalmentre herido.Fue cuando oyó la voz.- !Víctor!. !Abre Víctor!. !Tengo buenas noticias para usted Señor Krankl!. Soy el Señor Gunther Boch Tiriac, secretario de la Sociedad de Autores Libres y vengo a decirle que su conferencia ha sido admitida. Mañana a las 10 de la noche tendrá usted la oportunidad de dirigirse al mundo a través de la televisión.Se dio cuenta, demasiado tarde, de que el suicidio no había solucionado nada. Que era un absurdo. Que no había servido ni para él ni para nadie... porque no era ninguna solución...- No. No puedo morir ahora. Tengo que pronunciar esa conferencia...Pero era demasiado tarde. Dio un último suspiro de vida.Y murió."   Uno que se cruzó, repentinamente ante él, se quedó mirándole con expresión de suspendido. Había oído el relato. El joven licenciado aminoró su ritmo y continuó caminando ahora en actitud pensativa. Aquel ser anónimo que se cruzó en su camino, sin saber por qué, se entretenía en sacar conclusiones definitivas; pero no sobre si el otro era o no era un loco sino que aquel relato se le había introducido en el cerebro y gozaba con pensar. Sin embargo, el joven licenciado no buscaba la taberna en forma recta, tal como había caminado anteriormente dirigido por el sombrío marinero ya suicida, sino que sin  perder la referencia del local estaba dando diversas vueltas por las calles... para desalojar de su inteirior las cargas anímicas negativas e ir a hablar con aquella mujer, espectadora principal del disparo en la sien derecha, de una manera limpia, sin más contenido que el que se le ocurriese en el momento preciso. Sabía que la amargura iba a persistir durante algún tiempo pero también sabía que la superación de la amargura consistía en desalojarse de ella. Y eso era lo que estaba, premeditadamente, realizando por entre las callejuelas estrechas, oscuras, mal alumbradas y sucias del barrio obrero más sórdido de la ciudad. Por eso jugaba a construir un imaginario poema con las expresiones de aquellos rostros que iba descubriendo.Se le ocurrió una pequelña referencia y la expresó en voz alta cuando estaba completamente solo. ¿Por qué hablaba en voz alta estando solo?. Por que en realidad, no estaba solo. Hablaba con Dios. - Navidad blanca y sin pronombreportadora de lejanas sensaciones...¡deja que hoy yo te nombrecomo musa de mis emociones!. Y comenzó a sonreír mientras se sentaba en un banco y sacaba la pipa y el tabaco. Comenzó a hacer como que fumaba. Se sentía muy independiente, muy libre, muy humano y a la vez muy espiritual... que es la forma más profunda de sentirse todo ello al mismo tiempo. Para él el discurso de los aconteceres necesitaba liberarse de dogmatismos radicales y llenarse de conconmitancias fundamentales no dudosas. Respiraba profundamente aquella sensación que, sin inquietudes, le hacía producir una energía que superaba sus propias dimensiones. Era necesario introducirse en ella, con todo el compromiso asumido, para gozar plenamente de esa sensación libérrima. Todo lo demás estaba cobijado en su interior y, aunque no olvidado, superaba su existencia.- ¿Qué puede producirnos el dolor más profundo -argumentó de nuevo en voz alta ante el pasear de las nocturnos transéuntes que se detenía para escucharle. Nadie contestaba. - Pude producirnos la sensación de la sensatez más lúcida -se contestó él mismo ante el corrillo de mirones que le estaban observando sin decir palabra alguna. Le gustaba aquel juego de preguntarse y contestarse ante el silencio de los demás. - ¿Y qué puede producirnos la angustia más interna?.El círculo de personas que le reodeaban en completo silencio era cada vez mayor.  Aquel era un producto de sentirse juvenil consigo mismo que era, para él, la verdadera juventud.- Puede producirnos el placer más elevado. Después siguió ante la perplejidad de los que le observaban minuciosamente. - ¿Es posible reconvertir el pesar?.- Si somos capaces de enternecerlo.- ¿Hasta qué límite?.- Hasta el límite de volver a la niñez.Todos seguían mudos.  El día de Navidad le estaba alimentando de pensamientos al joven licenciado. - ¿Para qué sirve ser, de nuevo, un niño?.- Sirve para valorarnos en nuestras capacidades olvidándonos de la experiencia. -¿Y eso no es una conntradicción en sí mismo?.- Lo contradictorio, a veces, vale para afianzarnos con solidez.- ¿Quién dijo dejad que los niños vengan a mí y quien no sea como uno de estos niños no entrará en el reino de los cielos?.- El que acaba de nacer hoy en los corazones de las personas que son verdaderamente humanas.Le gustaba seguir jugando, pero las campanadas de las once de la noche sonaron en mitad del autodiálogo que ahora escuchaban muchas decenas de hombres, mujeres y niños.- ¿Qué te falta para ser completamente feliz?. El joven licenciado se sorprendió, a sí mismo, ante aquella autopregunta porque, en realidad, ni él mismo se la esperaba... pero se atrevió a contestarse.- Lo más fundamental -contestó con total sinceridad.Y, sin ganas de continuar hablando, se levantó del banco y comenzó a caminar de nuevo ahora ya libre del cerco de los muchos que le habían visto y oido hablar en voz alta. Se le cruzó una espectacular mujer que le hizo un guiño de ojos y le ofreció los labios con sus gestos. El joven licenciado comenzó a sonreír pero respondió sin dudar ni un instante.- No es eso lo que busco...Ella entendió su idioma- ¿Y lo vas a pasar mal esta noche en que todos necesitamos compañía? -sonreía ella también. Él no perdió su sonrisa. - El hecho de ir o no ir contigo no significa ir o no ir al más allá...A ella le desapareció la risa repentinamente y se puso agresiva. - ¡Tú crees que ir conmigo no es ir al más allá. ¡¡Yo te puedo demostrar que estás equivocado!!. ¡Conmigo llegarás hasta el límite del más alla! -estaba realmente ofendida. El joven licenciado siguió manteniendo su sonrisa mientras le contestaba. - El límite del más allá, y perdona que te sea tan sincero. No está en ti ni en ninguna como tú.- ¿Te crees algo superior? -se encolerizó ella.- No tienes por qué enfadarte. Si el límite del más allá no está en ti no tiene por qué ser un defecto tuyo sino una virtud mía. Sólo a mi le corresponde ir contigo o no ir contigo y decido no ir contigo... si sólo me corresponde a mi decidir ¿por qué te enfadas porque no me voy contigo?.Ella suavizó algo su cólera, pero seguía ofendida. - Si quieres saber si tengo algún defecto... ¿por qué no lo compruebas tú mismo? -y abrió su abrigo. Era un cuerpo perfecto. Si así era vestida, se suponía que, en la desnudez, sería aún más perfecta. - A veces la comprobación sólo sirve para autoconfirmarnos y, en ese caso, no es necesaria porque ya estoy autoconfirmando que eres una belleza. ¿Comprendes o tu mente no llega a comprender lo que te digo? -y volvió a sonreír.La prostituta se encolerizó al máximo y se enrojeció su cara. - ¿Estás loco o tienes ganas de que me enfade contigo?.Él se puso serio. - Ni una cosa ni otra. Sólo quiero hacerte entender que no se puede poseer aquello que no se deja poseer.Ella se volvió a tapar y quedó callada. Él continuó hablando. - Pero no te preocupes demasiado... hay quienes no saben plantearse dicha cuestión. No te faltarán clientes. - ¿Estás casado? -se le ocurrió preguntarle a ella. - No es necesario estar casado para llegar a dicha conclusión. A ella le despedezaba todos los planteamientos y, con ello, todos los intentos de seducirle. - ¿Sabes que eres muy extraño? -sonrió, al fin, nuevamente ella. - ¿Sabes lo que estás diciendo? - sonrió ahora él. Ella volvió a sentirse derrotada. -  Lo que realmente me desconcierta es que nunca me había planteado las cosas así y de esa manera -le dijo, acercándose a él y poniéndole su mano derecha en el pecho, justo allí donde estaba grabada la leyenda "Te busco". - Siempre hallamos un momento para reconsiderarnos a nosottros mismos. - ¿Eres un filósfo? -seguía con la mano sobre el pecho de él.- No. - ¿Puedes decirme qué eres? -y continuó con su mano derecha sobre el pecho de él a la altura de su corazón.El soltó la carcajada. - ¡Jajajajaja!. ¡Sólo soy un hombre!. Ella estaba ya totalmente vencida. Apartó violentamente su mano porque algo así como una llamarada de fuego parecía que se la quemaba. - ¿No lo harías aunque sólo fuese para olvidarte de ella?. - Yo sólo quiero practicar el amor sin olvidarme de nada de ella... ¿me entiendes ahora?. - Sigue... a ver si lo capto del todo...- Y sin olvidarme de nada de mí mismo; porque es la forma más completa y absoluta de ofrecérselo a ella y de pensar sólo en ella.- ¡Qué barbaridad!  -exclamó la hermosa mujer- ¡Lo que además descubro es que no bromeas y es cierto!. - Entonces sigue tu camino y experiméntalo la próxima vez tal como te digo, porque será señal de que habrás encontrado el verdadero amor. Verás lo hermoso que es...- ¡Pues me has convencido! -terminó por claudicar la prostituta- ¡Voy a ver si lo consigo!. - Tendrás que cambiar de método- le sonrió él. - Si es necesario lo haré. Me haré una mujer normal. - Ten por seguro que es necesario. - ¡Vaya noche que me has dado pero te lo agradeceré siempre!. Cuando esté haciéndolo de la manera que tú me has señalado te lo volveré a agradecer acordándome de ti, que eres el único hombre, realmente necesitado de amor, que me ha demostrado que el amor no tiene precio... si se sabe encontrar. ¿Te puedo dar un beso de despedida?. Ella le besó en la mejilla izquierda.- Eso entra dentro de lo normal y no puede ser pecado -dijo él.La mujer se quedó con una nueva sensación. Después se despidió de él. - ¡Eres genial!. Él siguió su camino sonriendo. Sonaron las once y media de la noche. La elegante pecadora se perdió por la calle con un nuevo sentido del amor aprendido. - También hay hombres de verdad -meditó- me ha confirmado que puedo ser mucho más que una mujer fatal o una belleza marginada si así lo deseo. Me ha confirmado que estaba equivocada en mis formas y maneras y que debo magnificarme siendo lo suficientemente inteligente para no ser cómplice del engaño sino desengañándome de esta perfección que poseo y que no es tal perfección. Si soy perfecta o me creo perfecta debo saber serlo. Magistral lección que nunca olvidaré. Su personalidad tiene una proyección que yo desconocía pero me encuento ahora feliz por haberle conocido. Lo único que ha hecho ha sido brindarme mucho más de lo que yo andaba buscando. De una posición de enemigo ha pasado a ser el mejor encuentro de mi vida y, sin perder cierta capacidad de humor, ha realizado todo un ensayo de cómo se puede ser enamorable sin caer en el error de perder los valores de la persona. Eso tiene mucho mérito sabiendo cómo era yo antes de conocer a este sorprendente joven.El joven licenciado miró el anuncio: "Escriba una historia de amor en los tiempos del caos y no se sienta incapacitado para ello". Lo había podido leer porque estaba escrito enn diversos idiomas, entre ellos el de él, el español de la gran capital, y observó que se refería a la ayuda para los niños necesitados. Una muchacha temerosa ofrecía sus tristes ojos a los transéuntes. Era una mirada  perpetuamente perpleja, como si anduviese perdida en alguna fascinación alcanzable. Lo que importaba de aquella expresión era la esperanza de gozo que ocultaba. Resplandecía la belleza de su rostro que contrastaba con la pobreza de su vestimenta. Al fondo, tras ella, Papá Noel acudía con sus regalos...- ¿Cuál sería el mejor regalo para una mirada así?- se entretuvo unos minutos planteándoselo.Papá Noel sonreía al fondo del cartel. Era como si le quisiera contestar a su pregunta.- Algo hermoso... pero envuelto en una sonrisa- escuchó en su interior. Se quedó mirando, pensativo, durante unos minutos, a Papá Noel. Luego volvió a fijarse en la mirada de aquella preciosa muchacha temerosa y después en su vestimenta. - ¿Podría ser un espacio de seguridad donde hallar el cobijo que necesita?.Volvió a mirar a Papá Noel.- Podría ser eso porque supondría mucho más -escuchó de nuevo la voz. Se marchó, despacio, cuando ya las doce menos veinte, y recordó otra vez al anciano poeta extranjero y su filosofía de los veinte minutos que siempre faltan a los seres humanos para completarse, se reflejaba en todos los relojes de la ciudad. Al menos en todos los relojes que no estuviesen detenidos. Desde luego los relojes de los millonarios estaban entre ellos.- ¿Reside aquí también la Navidad? -no pudo por menos que interrogarse en voz alta. Un gato huyó veloz.- Debe ser que muchos se olvidan de ella y sólo saben fugarse, como los gatos callejeros, para no sentirla pero... ¿por qué?. El aire movió algunas hojas de periódicos que estaban tiradas en el suelo.Abrió la puerta de la taberna y oyó la voz de la mujer dirigiéndose a él. Eran las doce menos cinco de la noche de Navidad. - ¡Llegas a tiempo!. ¡Estábamos preparándonos para brindar!.Entonces la observó a ella fuera del mostrador y rodeada de tres hombres. También descubrió al anciano de las barbas blancas, sentado en el mismo lugar que la vez anterior. Y nadie más había en el local.- ¡Ven aquí! -siguió ella- ¡Son paisanos nuestros!.El anciano de las barbas blancas no perdía detalles de la escena. Sucedía que no estaba borracho sino que aparentaba, desde el principio, como que estaba borrracho. Con una botella de champán en la mano derecha era muy curioso ver que había llenado dos copas. - Será algún bohemio de los que los demás dicen que están medio locos... como dicen de todos nosotros- pensó el joven licenciado mientras el anciano se le acercaba con la botella debajo del brazo derecho y las dos copas en sus manos. Una en la mano derecha y la otra en la mano izquierda. Pero a medio camino se detuvo y quedó como petrificado.- Pero esa forma de sonreír demuestra completa lucidez mental como ocurre con todos nosotros- terminó de pensar el joven licenciado. - ¡No pienses tanto y alegra un poco  esa cara! -volvió a decirle ella- ¡Todo esto es más sencillo de lo que te imaginas!. - La verdad es que imaginar no estoy imaginando nada en estos momentos; sino que estoy verificando una imaginación.- ¡No entiendo muchas veces tu filosofía personal!.- No te preocupes por ello. No te voy a pedir que me analices. Para eso están los famosos psiquiatras que se creen que son Dios hechos personas pero que se han olvidado de saber qué es una persona.- ¡Entonces vamos a brindar, simplemente a brindar, sin preocuparnos de sus obsesiones!... Espera... que ahora vuelvo- y le dejó al joven licenciado con otra botella de champán en la mano izquierda. Los otros tres se le quedaron observando.- ¿Eres compatriota nuestro?- le preguntó el más joven.- Soy compatriota de todos los que hablan mi mismo lenguaje; y  no me refiero solamente al idioma -suavizó algo su rostro mientras respondía.- Entonces no tengas ningún recelo hacia nosotros -se le dirigió el de mayor edad. - ¿Tengo algún motivo para recelar de vosotros? -endureció, ahora, su rostro. - Hay motivos ocultos que nos pillan de sorpresa -siguió el de mayor edad. - ¿Por ejemplo? -siguió, endurecido su gesto, el joven licenciado. - Los celos. La envidia que desatan los celos y que tanto atormentan a los ambiciosos, celosos y envidiosos.Ahora el joven licenciado sonrió. - Los celos no son motivos ocultos o, por lo menos, no deberían serlo. El problema es cuando son obsesivos y se convierten en una enfermedad. Si además les añadimos ambición y envidia convierten en un infiernmo la vida de quienes los sufren. Volvió ella. Traía una nueva copa. El joven licenciado llenó todas. Sonaron las doce en el reloj y la canción "Los hijos de un momento" sonó al unísono con las campanadas. Ella sonrió.- Sí... ¡he sido yo!.El anciano de las barbas blancas se retiró de nuevo, con su botella de champán y los dos vasos hacia el último rincón de la barra pero sin perder de vista toda la escena. - ¡Por nuestra patria!- brindó el más joven.- ¡Por nuestro pueblo!- brindó el de los años intermedios.- ¡Por nuestras raíces!- brindó el de mayor edad. El joven licenciado había vuelto a endurecer sus facciones. - Y tú... ¿no vas a brindar?- dijo ella. - Brinda tú primero. - ¡Por nuestro amor! -brindó ella- y ahora te toca a ti. - ¡Por nuestro infinito!- brindó el joven licenciado. Todos bebieron sin preguntar nada. Estaban totalmente relajados. - Y ahora... -habló el de mayor edad- ¿me quieres explicar por qué los celos no son o no deberían ser motivos ocultos?.La mujer se sorprendió de que hablasen de aquello, pero el joven licenciado no la dejó pensar mucho tiempo porque respondió rápidamente. - Porque los hombres de verdad no sienten ningún temor a demostrar que los tienen. - Dicen que eso es señal de infantilismo e inmadurez- habló el más joven. La mujer y el de los años intermedios no intervinieron. De nuevo respondió rápidamente el joven licenciado.- Quienes dicen eso no han conocido el verdadero amor. Puede ser que hayan tenido gustos, apetencias, deseos... pero no el verdadero amor!. ¿Tú crees que tener verdadero amor es infantilismo e inmadurez o lo contrario?. El más joven pensó durante un momento.- Yo aún no he tenido celos y soy bastante infantil.- Demostración palpable de que los celos son propios de hombres ya no tan infantiles. - ¿Tú matarías por cleos? -intervino, por fin, ella. - No. Eso es perder la razón. Yo moriría por celos... que es distinto.- ¿De qué manera?- se interesó el de mayor edad. - Acabando con mi sentimiento. Dejándome vencer.- ¿Dejándote vencer ante un rival? -intervino otra vez ella. - Dejándome vencer ante un rival... ¡nunca!... pero dejándome vencer ante el amor sí; porque si ese amor no es digno de mí sería señal inequívoca de que debería morir en mi interior. - Todos, de improviso, cambiamos- seguía sonando la canción. Siguieron bebiendo en silencio. Ella sabía que las lecciones aprendidas en la vieja taberna de la gran capital donde se habían conocido años atrás la habían servido, al joven licenciado, para elaborar pensamientos propios pero se sorprendió hasta dónde llegaba aquel desarrollo de respuestas sobre sí mismo. Algo más anidaba ahora en el corazón de aquel joven licenciado. - Sólo somos los hijos de un momento- acabó la canción. - Ya hemos terminado- dijo el joven licenciado a los otros tres. Sólo permanecían ella y él. Nadie más. Los otros tres se habían marchado del local felices y contentos. Había sido curioso comprobar la batalla dialéctica entre él y los dos extremos opuestos... puesto que el que tenía la edad intermedia parecía tan identificado con el joven licenciado que no había intervenido apenas, para casi nada, durante todo el tiempo en que se desarrolló aquella escena. Sólo intervino en el brindis y nada más. El anciano de las barbas blancas se había disipado en el fondo de la taberna aunque seguía observando sin perder detalle. Así que, en realidad, sólo peramanecían ella y él y nadie más. El anciano de las barbas blancas parecía un ausente aunque estuviese presenciando todo. Ella sacó otra botella de champán. - Ahora tú y yo a solas. Sé que note vas a emborrachar porque eres suficientemente inteligente para no hacerlo. Y, por supuesto, que yo tampoco lo voy a hacer. Se sentaron, frente a frente, en las sillas de la mesa central.- ¿Motivos?. ¿Tenemos motivos para emborracharnos?. Si fuésemos personas frágiles tendríamos suficientes motivos para ello... ¿cierto?.- Cierto -respondió el joven lcienciado - Pero tú y yo hemos crecido hacia la búsqueda de la ilusión y quien nace para ello no puede permitirse el lujo de la fragilidad. Alguincos dicen, ¡equivocados ellos!, que la sensibilidad es un síntoma de personas débiles. Y es que no saben que las personas sensibles son las más poderosas. Aunque hablaba así, con cierta señal de nostalgia, sus ojos brillaban con una luz de felicidad. Los de él permanecían serenos y tranquilos, mientras escuchaba la sabiduría de aquel planteamiento femenino. Por fin intervino. - Hay muchos que dicen que las mujeres son elementos débiles de la Naturaleza y que los hombres son las que les infunden valor -dijo él. - Lo cual no deja de ser una necedad; porque sólo la mujer enamorada necesita de un hombre. ¡Ahí sí!. ¡Ahí la mujer necesita protección... pero no por debilidad sino porque necesita que su fortaleza sea defendida!. El joven licenciado sonrió. - Fortaleza que, en ese caso, es agradable defender. - Sigues siendo tan pícaro como siempre... -y brindó con él. - ¿Sabes lo que yo siento en días como éste? -rompió el silencio.Ella se le quedó mirando a los ojos paras interpretarle. - Es imposible saber, con total certeza, qué sientes tú en días de especial significación para ti. - Pues son sentires muy claros. Ella supo que no era lo que alguien podría pensar. - Desde luego, los que nos estuviesen contemplando ahora mismo dirían que me estás cortejando.El anciano de las barbas blancas agudizó más los oídos. - ¿Y tú que crees?.- No te conozco del todo pero sí lo suficiente para saber que eres capaz de halagar a una mujer con el suficiente cuidado de no dejar entender cualquier equívoco. Él sonrió de nuevo. - ¿Pero estás realmente segura de eso?.Ella presintió que él estaba jugando para olvidar alguna otra tristeza oculta. - ¡Tienes la habilidad para transformar tus decepciones aplicando actitudes positivas!. Y lo haces con tal perfección que nadie podría darse cuenta a no ser que hubiese penetrado en tu interior. - ¿Cuánto has penetrado tú en mi interior?. Ella entonces soltó la risa. - No lo suficiente... desde luego... aunque me conformo con la cantidad a la que he llegado que es más bien poca. Él levantó la copa y le hizo brindar a ella. - ¿Si te dijese cuál es mi sentimietno más profundo sérías capaz de entenderlo hasta el extremo de no confiárselo a nadie?.- Yo respeto a los hombres de verdad y, sobre todo, a esa clase de hombres que expresan la sinceridad en el momento oportuno y en su instante más profundo. -Entonces te voy a contar, solamente, la parte que conozco de ese sentimiento. - ¿No lo conoces por completo?.- Todavía no. Si lo conociese por completo no tendría sentido que fuera en su busca. - Si me lo dices yo te prometo contarte a ti el mío. - No es necesario que lo hagas. - Es lo suficientemente necesario. ¡Venga!. ¡Cuéntame lo tuyo!. - Hace tiempo que busco a una persona que en realidad casi desconozco...- ¿A que es una mujer?. - Sí. Es una mujer. Pero no la busco sólo por eso. La intento encontrar porque es la intensidad que me falta. - Curiosa manera de decir que andas enamorado. - No tengo otra manera de decirlo porque, como te indiqué, desconozco gran parte de ese sentimiento. - ¿Y estás seguro de que es así?. - Totalmente seguro; porque nunca jamás sentí, jamás repito, tanta sensación de falta o de carencia. - ¿A pesar de que lo afrontas con tanta serenidad?. - Precisamente por eso...- Y precisamente por eso nadie descubre tu secreto. Lo cual es otra capacidad que escasas personas poseen. Estoy segura de que no caminas pregonándolo sin sentido como hacen muchos. Yo he conocido a muchos hombres enamorados que no hacen sino ir quejándose por el mundo de algo que es, por el contrario, enriquecedor. Y terminan por sucumbir ya que no saben guardarse su contenido. Es como si lo fuesen desparramando con sus vulgares confesiones en vez de retenerlo confesándolo sólo con la mirada. - Pues ya sabes lo suficiente...- Siempre te guardas algo... ¿no es cierto?.- En esas cuestiones siempre se debe guardar algo para cuando se encuentre lo que se busca. - Ahora te voy a contar yo qué sentido tiene para mi todo esto que ves a tu alrededor. Era la última copa que él estaba dispuesto a tomar. De ahí no pasaría salvo por algo realmente grave. Pero daba la casualidad de que él no consideraba tan grave ciertos asuntos.- Vamos... ¡cuéntame!. Nunca he estado tan interesado por descubrir también algún secreto. Sabes que los secretos no me interesan salvo cuando son importantes para ayudar a las personas.- Sea lo que quiera ser, según los de afuera, este local, con todos sus defectos, es siempre mi país... y lo amo.- ¡Por él!. ¿Cierto o me equivoco?.- Cierto. La experiencia me ha demostrado que éste es un lugar de búsqueda y encuentros. - ¿Para qué tipo de vidas?.- Aquí las vidas paralelas encuentran ese infinito donde se dice que se encuentran.El joven licenciado rió con ganas.- ¿Tú también crees que las vidas paralelas terminan por encontrarse?. ¡Ya no soy el único que lo cree!. - Aquí no hay lugar para los triángulos amorosos... ¡asi que eso de una de dos o me llevo a esa mujer o entre los tres nos arreglamos para pasarlo bien es una pura filfa y una necedad de los que no tienen ni ética humana ni moral espiritual!. ¡A este local todos vienen buscando la línea recta que une dos puntos: el masculino con el femenino pera nada de triángulos sino la recta de dos puntos opuestos pero complementarios que une al sueño con la esperanza de hallarlo.El joven licenciado se entristeció de repente.- ¡Eh... eh...!. ¿Qué ocurre?.- Hace unas horas ha habido, aquí mismo, alguien que no ha sabido hallarlo. - ¡Tú no tienes la culpa de eso!. No todo lo factible es posible. Hiciste cuanto pudiste así que no fracasaste. El no se suicidó ni por valentía ni por cobardía como dicen y discuten los ignorantes. Él se suicidó por desesperación y no supo escucharte. Para el tipo de búsqueda que tú has emprendido hay que tener ilusión y si esa ilusión falta no se puede lograr.- Pero pudo haber sido de otra forma. - No exijas de ti más de lo que posees -y le acarició el rostro con ternura. Después él permanecío callado. - ¿Sabes una cosa?. Acariciarte es dulce. Se nota una sensación de sincera nobleza. ¿Qué sientes tú ante ello?.- ¿Ante una caricia dulce?. - Me gustaría saber qué sientes tú cuando te acarician.- ¿Quieres saberlo de verdad?. - Me encantaría conocer qué siente un hombre sincero ante una situación así  -le apretó la mano izquierda de él con su mano derecha para animarle a hablar. - Pues el agradable sentir de que hay alguien capaz de cubrirme una necesidad. - Eso es lo que yo también sentía cuando vivía con él.- ¿Te refieres al anciano poeta extranjero?.- Si. Cierto que equivocó el camino pero yo le amaba. - Lo sé.- Era un extranjero para los demás. Para mí absoluamente no. ¿Me entiendes?.- Totalmente. - Yo soy muy joven todavía. Y entonces... ¿te acuerdas?... nadie comprendía que una chica de mi edad viviese el amor con alguien tan, según ellos, mayor. Lo que desconocían todos, mnenos tú, es que cuando me acariciaba demostraba ser más sensible que un niño y que, a pesar de su sabiduría, era todo un completo compendio de ingenuidad. Sí. Equivocó el camino porque soñaba con la misma princesa que soñabas tú pero de peor manera. Pero era tan puro... - Lo entiendo... no hace falta que sigas...- Espera un  poco. Por eso no habrá ningún otro hombre, de niguna otra edad, que pueda ocupar su sitio. - Y la necedad de los seres humanos te catalogaba como prostituta. - Nunca me importó eso. Ni él ni yo hacíamos caso a esas estupideces porque los dos sabíamos lo que necesitábamos saber el uno del otro. Su único error es que se fijó en la que tú soñabas. Quiso entrar en tu sueño para robártela pero fracasó rotundamente porque su camino no era tu camino.- Sin conocerla. - Más error todavía. - ¿Jamás habrá otro hombre en tu vida?.- Ni lo dudes. Ni lo hay ni lo habrá si es que te refieres a lo que estamos hablando...- Por supuesto que me refiero a lo que estamos entendiendo. - Es fantástica tu capacidad de hacer corregir una expresión sin ofender a quien la escucha. Es cierto. Es mejor decir lo que estamos entendiendo; porque, realmente, estamos entendiendo por encima de las palabras. ¡Te admiro!.- Ya que estamos confiándonos profundidades mutuamente... ¿sabes cómo llegar a decir no?.- Se lo digo a algunos que se pasan de insensatos. El joven licenciado sonrió. - Yo tampoco le daba ninguna importancia a la enorme mentira que dijeron sobre mí. - Pero... ¿de qué me estás hablando?. ¿Dijeron alguna imbecilidad sobre ti?.- Ya te digo que jamás le di importancia. - Pero... ¿qué era?.- Que no me gustaban las mujeres. Ella rompió con una estruendosa carcajada. - ¡¡Que ignorantes!!. ¿Es que no te habían visto?. - Los necios no creen ni lo que ven. Y como, para sacar sus conclusiones, los necios se dirijen a muchas personas menos a la que de verdad interesa preguntar... pues... ¿qué ocurre?... ¿sabes tú lo que ocurre?. - La estupidez rayana en la imbecilidad. Ocurre la estupidez rayana en la imbecilidad. Ahora fue el joven licenciado el que explotó en una risa sana.- Sí. Es como si estuviesen dentro de una caja cerrada herméticamente y se creyean que son tan conquistadores como Hernán Cortés.- Sigo diciendo lo mismo. Con caja o sin caja y con conquistador o sin conquistador por mucho que se llamen Hernán o como quiera que se llamen... son unos verdaderos estúpidos rayanos en la imbecilidad. Y de esos he conocido ya un buen montón.  - Eso es. Tanto de ti, como de mí, como de muchísimas personas, sólo dicen la estupidez rayana en la imbecilidad, porque eso es lo único que conocen de las personas. En otras palabras conocen el desconocimiento más absoluto a pesar de que dicen saberlo todo. ¿No es curioso?. ¿No es risible que estén dentro de una caja y quieran saber lo que hay fuera de la caja?.- Sí que los es. Aparte de una estupidez rayana en la imbecilidad es una fatal forma de ser ignorantes. ¿A que te han llamado también loco?. - Posiblemente... y hasta posiblemente sigan llamándomelo... pero tampoco me importa. Los que sólo viven dentro de una caja no me interesan para nada.-Segurísima estoy porque de mí también dicen lo mismo. Que soy una etúpida loca. Son tan insensatos y tan irracionales que a los que sabemos amar de verdad nos llaman locos y locas y eso, hablando seriamente, sí es para preocuparse... pero por ellos...Se quedaron, momentáneamente, en silencio. Las agujas del reloj marcaban ya la una de la madrugada y un minuto exactamente. Pero a pesar de ese minuto que rebasaba a la una de la madrugada. El encanto del momento amistoso estaba presente allí... como detenido para ser gozado antes de que el tiempo se lo llevase. - Me voy... -terminó por decir el joven licenciado. - Pues es una lástima que te vayas. Me hacen mucha falta compañías como la tuya. - Pero es necesario para los dos que me vaya. Necesitamos sentirnos a nosotros mismos en completa soledad para poder luego sentir a los demás y gozar de la compañía de los demás. Tú con tus recuerdos y yo con mi esperanza. Eso mismo hacía Jesucristo. ¡Y nada de despedidas tristes!. - Sólo con un beso de pura amistad. Y se dieron dos besos en ambas mejillas. En el muelle el frío ya era intenso. Apoyado sobre uno de los pilares que sustentaban los almacenes de las cargas y descargas de mercancias, el joven licenciado contemplaba aquel barco donde había experimentado capacidades incluso desconocidas por él. A su memoria recurría, como último refugio, la mirada oscura y opaca de aquel spombrío marinero que había decidido elegir la no existencia antes que intentar hacer el esfuerzo de recuperar el contenido válido de su naturaleza humana para poder vivir. Recurría a la memoria pero él sabía que ya era imposible poder ayudarle. Aquel disparo en la sien derecha, que aún resonaba en su interior aquella noche de Navidad, había sido el final para aquel hombre tan desdichado. Un final del cual ya no podía volver, nunca jamás, su ex compañero de los músculos férreos. Comparó aquel rechazo, con la valentía demostrada por el viejo capitán que, aun sabiendo que llegaba a la última experiencia profesional, mantenía intactas todas su ilusiones para vivirlas una vez jubilado de su oficio de capitán marinero. Pudo sacar la conclusión de que en un mismo espacio se podían ubicar la negación y la afirmación sobre el sentido de lo transcendente. Uno lo había negado. El otro estaba dispuesto a afirmarlo hasta el final. Pero todo esto le producía, en aquella noche donde muchos ciudadanos intentaban apropiarse de un pedazo de felicidad sincero, una sensación de contrariedades profundas. Aquellas que le hacían ser lo suficientemente humano para sentir el dolor aunque fuese ajeno. Ni aún sabiendo, como él bien había aprendido que, aun dándolo todo, no se tiene un ser humano por qué sentirse decepcionado... pero era difícil aceptarlo. Así que decidió sentirlo sin tener que reprocharse nada por ello. Al fin y al cabo era un ejercicio de sinceridad que servía para limpiarse el alma profundamente. - Lo siento -razonó poensando en aquel fracasado y sombrío marinero. Se esforzaba por lograr que el llanto le viniese a ayudar pero era imposible. Un hombre verdadero sólo llora cuando sabe que la culpa es suya o que parte de la culpa es suya. Aquello no era culpa suya y, por ese motivo, resultaba un ejercicio fallido soltar las lágrimas; así que el dolor no tenía otra solución que sentirlo sin ninguna otra compañía complementaria. ¡Y cuánto le dolía no poder llorar!.  - Sea lo que sea no tiene ninguna culpa -oyó cerca de él. Desde donde estaba sentado, en un pequeño cajón de mercaderías que permanecía allí, completamente abandonado y vacío, levantó la vista y encontró de pie y a su lado, al anciano de las barbas blancas. - Hiciste todo lo que pudiste hacer. - ¡A usted quién le ha dado permiso para venir a molestarme!. ¡Déjeme en paz!. ¿Usted qué sabe de lo que yo he hecho o he dejado de hacer?.El anciano de las barbas blancas sonrió. - ¿No le estoy pidiendo que me deje en paz?. - De acuerdo... te dejo en paz; pero antes dame sólo una oportunidad. - ¡Exprese esa oportunidad y lárguese!.- Tengo un mensaje muy importante para ti -y se sentó junto a él. - ¿Un mensaje muy importante para mí?. Que yo sepa usted no me concoe de nada. - Nunca se sabe quien conoce a quien hasta que llega el momento de conocerse. - ¡Venga, venga!. ¡Suelte lo que quiera y déjemo solo!. El anciano de las barbas blancas sacó algo del bolsillo interior de su abrigo. - Toma... es para ti...- ¿Y esto qué es? -dijo el joven licenciado tomando el sobre. - Es un billete muy especial para una persona muy especial. - ¿Soy yo acaso esa persona muy especial?. Le advierto que soy mucho más normal de lo que muchos creen. - Eres una persona muy especial... para un proyecto muy especial. ¡Y sí!. ¡Eres tú precisamente la persona especial que estaba yo buscando!. - No lo entiendo.- Llevo muchos años buscándote. No sabía quién eras tú ni dónde podría encontrarme contigo; pero desde el mismo momento que te observé cuando entraste en la taberna con aquel gigantesco suicida, supe que te había encontrado. Ha sido muy larga y muy dura mi búsqueda pero al fin me encuentro con el joven enamorado del mundo.- ¡No me intrsa para nada su billete! -y se lo devolvió de mala gana.- No te equivoques. No te precites ahora en el vacío. No estás solo. Yo iré contigo. No viajarás sin compañía. Te repito que yo iré contigo. Te espero en el aeropuerto a las nueve de la mañana. El avión sale a las once y media de la mañana pero hay que estar a las nueve para pasar el control de los equipajes.-¡No voy a ir con usted a ninguna parte!.El anciando de las barbas blancas sólo sonrió.- ¿Le hace tanta gracia que rechace su compañía?.- No es eso...- ¡No me espere!. - Te esperaré...Y guardándos el sobre nuevamente dentro del bolsillo del interior de su abrigo, el anciano de las barbas blancas, sonriendo, se perdió entre la neblina del puerto.
Su sueño era muy profundo... se había introducido en lo más hondo de sus ocho sentidos; allí donde sólo podía penetrar el infinito de las emociones. Era como si en aquella noche se tuviese que definir algo más que una decisión, algo que vendría a ser a manera de veredicto. - No vayas... en realidad todo lo que puedes encontrar allí será otra indefinición que te inundará de carencias hasta convertirte en otro como yo (el sombrío marinero).- Ven... porque es una esperanza para hallar lo que buscas (la jovencísima morena).- ¿Quién te puede asegurar, a ti, que no encuentres más que espejismos de una realidad no tangible (el sombrío marinero)- Las realidades no tangibles son aquellas que, partiendo de un sueño, se hacen verídicas (la jovencísima morena).- Un verdadero soñador no busca irrealidades (El sombrío marinero).- Eso es totalmente falso; tú sabes que un verdadero soñador siempre se basa en realidades concretas pero que Él las transforma en realidades hermosas. Eso es lo que ellos intentan refutar para desconcertar a los hombres valientes que deciden ir a buscar esa transformación física y espiritual al mismo tiempo(la jovencísima morena).- El mundo no tiene espacio ni lugar para las transformaciones milagrosas (el sombrío marinero).- ¿Qué sabe del mundo quien no ha sido capaz de experimentar la vida y ha elegido la muerte? (la jovencísima morena). - Yo he podido aprender que no había absolutamente nada más que lo que yo pisaba y era capaz de aplastar. Ese es el verdadero poder de un hombre (el sombrío marinero).- Quienes no saben mirar hacia el futuro y sólo viven la violencia del presente son los que hablan así (la jovencísima morena). -¿Para qué fatigarse en esas búsquedas tan desgastadoras?. ¿Qué queda de ti al final sí es que la encuentras? (el sombrío marinero). - Si encuentras a la que buscas quedará de ti la máxima expresión de ti pero compartida conmigo (la jovencísima morena). - No vale la pena (el sombrío marinero).- Lo valgo todo (la jovencísima morena). - Olvídala... olvida absolutamente todo y sé tú... solamente tú... (el sombrío marinero). - Decídelo ya (la jovencísima morena). Repentinamente abrió los ojos. El reloj del muelle señalaba las once. Estaba realmente aturdido. Divisó el barco y se levantó para contemplarlo más de cerca.- Quizás lo más sensato sería regresar a subir en él e introducirme de nuevo en mi pequeña patria la mar... ¡pero ya no tengo por qué pensar, ahora, que lo más sensato sea lo más feliz!. Además... en realidad... ¿qué clase de sensatez tienen todos ellos si son incapaces de encontrar el amor y lo sustituyen por la mar?. ¡Lo más sensato es buscarla!.Se quedó mirando fijamente al barco. - ¡¡¡Me voy!!! -gritó, dirigiéndose a viva voz hacia el barco- !!Me voy porque no amo vuestra mascarada!!. !me voy porquee ella me espera y vosotros no!. Me voy porque no podríais jamás ni comprenderme ni entenderme.No se refería al barco en general ni a ningún marinero en particular sino a lo que había significado poder regresar.Entonces salió hacia la ciudad en busca de un taxi. Lo encontró en breves minutos. - ¡Al aeropuerto! -le señaló al taxista. - No hay prisa... está muy cerca de aquí. - Pero mi avión sale dentro de media hora y ya debería estar en él. - Entonces... ¡allá vamos! -y el taxi tomó una velocidad desorbitada a través del tráfico que había a esas horas y que era bastante elevado. El taxista continuó. - ¡No se preocupe, sé muy bien lo que hago!. - No me preocupa eso... - Es que le veo tenso. - Pero no por lo que usted cree. Sé que llegaré a tiempo. El taxita era locuaz. - Es cierto. Lo que creemos saber no es lo que, en realidad, es. Sólo creemos la apariencia de lo que es. El joven licenciado no le contestó ni siguió ningún otro diálogo porque su pensamiento estaba fuera de aquel taxi. Era como uno de esos ejercicios que solía aplicarse sin él darse cuenta y aún con más razón ahora que no deseaba pensar en ningún asunto sino cumplir con la decisión de alcanzar su gran sueño. Había sido su propia voluntad la que, una vez más, había determinado su destino. Un destino marcado por ese Dios en el que tanto creía. ¿Cuál era, realmente, su destino?. El joven licenciado comenzó a pensar para sí mismo sin tener en cuenta nada más.- Se debe interpretar que el destino de cada uno depende de la voluntad de cada uno para encontrarse con Él. ¿Hay algo más digno en un ser humano?. Como él muy bien había razonado, la sensatez hipócrita no es nunca superior a la felicidad de aventurarse en la búsqueda del destino cuando está el amor como meta. No conocía cual era geográficamente su destino pero sabía que existía ese destino y que allí estaba ella.- Me alegro muchísimo de que hayas venido. ¡No te arrepentirás jamás!.El joven licenciado descansaba junto a él. Ambos estaban sentados en una de lascafeterías del aeropuerto porque, por razones técnicas e inesperadas, la salida se había retrasado una hora.- Necesito pedirle perdón por mi anterior rudeza. - No es necesario que me lo digas. Yo sé cual era tu circunstancia y también sé lo que sientes. - Lo que no llego a explicarme, todavía, es por qué tuvo usted que haberse fijado en mí. Yo insisto en que no soy nada especial- No debo darte más explicaciones de las necesarias; pero desayuna tranquilamente. Sí eres muy especial pero no te diré nada más por ahora. Después de que desayunes te narraré una hermosa historia para amenizarte el viaje. ¿A ti te han contado narraciones alguna vez o las has leído en alguna ocasión?.- Las he leído, las he oído, las he contado y hasta las he escrito. El anciano de las barbas blancas no dejaba de sonreír. Era en realidad un hombre bonachón a carta cabal. - Ese es el camino... creer en las narraciones... pero sólo en las que son hermosas. Las otras es mejor desterrarlas de tus lecturas y de tu memoria y sólo recordarlas, muy de vez en cuando, para aprender a desterrarlas de nuevo. ¡Quédate siempre con aquellas que te van a servir para tu crecimiento hacia el Bien!. Es un consejo de anciano que no busca más que ayudarte a seleccionar lo que vale la pena guardar dentro de cada uno. Me refiero al odio o al amor. Quédate con uno sólo de los dos porque no pueden convivir juntos. Hay personas que se empeñan en amar sin apartarse del odio. Eso es totalmente imposible. Un solo momento de odio destroza toda una labor de ejercicio amoroso. Algunos dicen que no les importa pero cuando son de verdad ellos mismos se tienen que quitar las caretas que les encubre y deciden que sí les importa el amor... muchas veces, acostumbrados tanto a las farsas, ya es demasiado tarde.- En ese caso... ¿no tienen solución?.- Tienen sólo una solución pero ahora no te lo debo explicar. Esa es la verdadera cuestión que debes descubrir en este proyecto tan especial en el que deseamos contar contigo. La linda azafata estaba sirviendo los desayunos ayudada por un hombre del mismo oficio. - Que sirvan el desayuno azafatas tan lindas es tan recto y sano como que el avión sea pilotado por unas personas conscientes de lo que están haciendo -anotó el anciano de las barbas blancas tras observar que el joven licenciado no la perdía de vista. Éste comenzó a sonreír con cierta y disimulada picardía inocente. - La observas de manera tan recta y sana... y es que lo que ocurre es que, siendo hombre, es imposible dejar de admirarla. La belleza ha sido creada por Dios para ser admirada así que no te preocupes en pensar que estás cometiendo un delito moral. - Tampoco me estaba preocupando por esa cuestión. Lo único que sucede es que estaba pensando que a usted le podría molestar.- Ni aun siendo mi propia esposa me molestaría si la miran de esa forma tan noble; porque has de saber que quien se une a una belleza debe enorgullecerse de que la admiren de esa manera tan ingenua como haces tú. - Supongo que habrá un límite...- El límite que separa lo natural de lo antinatural. El joven licenciado calló al observar que ella se acercaba. - No te calles por eso. En realidad a una linda mujer nunca la ofenden que hablen, en estos términos moderados, de ella.- No...si no es por eso...- También la timidez es un valor positivo. - Sucede que a veces la siento y otras veces no. - Totalmente normal. Quien no ha sentido nunca la timidez es porque no tiene la capacidad sensible de sentirla y yo no estoy de acuerdo en que hay que eliminarla por completo como dicen algunos mal llamados psiquiatras. - ¿Por?.- Porque eliminar capacidades de sensibilidad en el ser humano es castrarle capacidades naturales y todo lo que sea cercenar cuestiones tan naturales como esa es producir especies de monstruos sin conciencia de sus límite orgánicos, sensoriales y sensibles. Los límites orgánicos, para explicártelo mejor y sin dar pie a equívocos son los límites fisicobiológicos creados por Dios. Los otros límites, los espiritules, son mucho más infinitos. El joven licenciado volvió a sonreir. Ahora por la explicación sobre los límites.- ¿He dicho algo gracioso? -sonrió también el anciano de las barbas blancas. - Pue sí, ha sido gracioso para mi entendimiento... claro que mi entendimiento es subjetivo y el suyo también.- Me alegro de que seas sincero. Así es cómo te queremos para nuestro proyecto. Esa debe ser la primera cualidad que debes aplicar en tus futuros cometidos y...¡no cambies nunca, te le pido por favor!, no cambies nunca, por Dios...La linda azafata llegó hasta ellos. - ¿Qué desean?,El joven licenciado empezó a reír con espontaneidad. Ella se quedó observándole sin saber nada de lo que le sucedía.- ¿He dicho algo gracioso?.Era la segunda vez, en pocos minutos, que le plantebsan la misma cuestión y él siguió riendo suavemente como si no sucediese nada...- ¡Esperaré hasta que se le pase! -dijo ella, que parecía tener mucho aguante. - Será mejor que le deje, señorita, no se le va a pasar tan pronto como usted se imagina -se recuperó del sueño el anciano de las barbas blancas al cual ya se le empezaban a saltar las lágrimas de la risa que se estaba aguantando. Y mientras ella les depositaba la bandeja con el desayuno, el joven licenciado le pidió perdón, dejó de reír y siguió soñando con los ojos bien abiertos... El anciano de las barbas blancas le golpeó levemente en el hombro derecho. - Tienes que saber aguantar más -susurró- porque en el futuro vas a tener muchos momentos así -y le guiñó un ojo. - Sabía yo que merecía la pena venir... -pudo contestar el joven licenciado.- ¡Venga, venga!. ¡Vamos a desayunar!. ¡Ponte ya serio!. El joven licenciado pudo volver al momento real del avión. - ¿Me podrías explicar, mientras tanto, qué entiendes tú sobre lo natural y lo antinatural?. - Bueno... pues ya que estamos hablando de asuntos sobre este tema tan concreto y que tanto interesa a los humanos deshinibidos de hipocresías -especificó el joven licenciado- se lo explicaré. Lo antinatural no es hacer del amor sexual algo completo, llamémoslo así, sino hacerlo dentro del pecado. - ¿Tú crees en los pecados?. El joven licenciado guardó silencio y le dejó continuar al anciano de las barbas blancas. - Creo que ha llegado la hora de contarte la narración que te había prometido. Habían comenzado a desayunar en el avión y estaban, ambos, contentos. Era el mejor momento para hablar de ello y así lo había entendido el anciano de las barbas blancas. - Tienes que imaginarte que eres, a la vez, un hombre totalmente maduro, un joven totalmente interesante y un niño totalmente ingenuo... porque sin esas tres cualidades no podrás comprenderlo. - ¿Si le digo que lo intentaré es suficiente?. - No es suficiente intentarlo sino conseguirlo. Y como sé, porque lo demuestras siempre, que sabes ser así... aquí va la historia. El joven licenciado puso gran atención a pesar de que, en aquellos momentos, regresaba la linda azafata tras haber servido el desatyuno a todos los viajeros. Esta vez no se entretuvo en contemplarla más de lo necesario.- Existe una Región, no tan lejana ni tan remota como nos suelen indicar en otras narraciones, donde cohabitan, colindantes unos con otros, tres Reinos muy diferentes entre sí. Tienen planteada serias batallas para salir triunfadores de una guerra que se ha desencadenado irremisiblemnte entre ellos, pero cada uno posee formas diferentes de luchar. El que está situado a la derecha del mapa geográfico es aquel Reino cuyo gobernante se llama Señor Malicia y las armas que emplean son el Apego al Mnndo, el Amor al Dinero y la Codicia. El lema que posee su escudo de armas es "Odia lo Bueno" y está ubicado en la zona correpondiente al Valle de la Sombra de Muerte, delimitado por la Ciudad de la Destrucción y su capitán es el Gigante Matalobueno. En el centro de la Región se sitúa el Reino cuya gobernanta es la Señora No Saber Nada y las armas que emplea son la Simpleza, la Poca Fe y el Prejuicio. El lema que posee su escudo de armas es Mucho Miedo y está situado en la zona correspondiente al Valle de la Humillación, delimitado por el Pantano de la Desconfianza, el Castillo de Las Dudas y el Collado de las Dificultades. Su líder y capitana es la Señora Ojos de Murciélago. El tercer Reino de la Región está situado a la izquierda y sus gobernantes son el matrimonio formado por El Señor Cristiano y la Señora Esperanza. Las armas que emoplean son la Experiencia, el Gran Corazón y la Sinceridad. El lema que posee su escudio de armas es "Prueba lo Bueno" y está situado en la zona correspondiente al País Celestial delimitado por la Ciudad Del Sol, el Palacio Hermoso y el Monte de Las Delicias. Su líder y capitán es El Valiente Por La VerdadEl viejo capitán y el segundo de a bordo, recién nombrado su sucesor en el mando, seguían dialogando sobre la cubierta. - Nada hay más parecido a un crucero de placer. - ¿Tan contento está, mi capitán?.- Te voy a indicar algo. Ningún viajero debería despreciar el placer de viajar. Quien goza es el verdadero viajero; el otro sólo es un remedo de viajero. Y es que el placer de viajar sólo es comparable al placer de amar...- ¿Y si la que me gusta es caprichosa? -le preguntó el segundo de a bordo,totalmente preocupado. - En una conversación se debe esperar a que la persona que te habla acabe su exposición. Si lo hubieses hecho así te habrías evitado esa pregunta, pero te voy a aconsejar. La mujer sólo es capitana cuando está ante un hombre sin carácter. Es como un barco ante su capitán. Si el capitán duda, el barco toma el rumbo que, caprichosamente, quiere. ¿Has comprendido que hay que esperar a que termine el que habla y a que todo, en la vida, tiene solución si se sabe actuar con el carácter debido?.- Sí; pero tengo temor a que mis hombres murmuren ante mi inexperiencia. - Dirigir es una odisea osada. Debes lograr conquistarles con la experiencia cotidiana, aquella que no podrán poner nunca en duda. Y otra vez te remito a lo mismo... es igual que domar a una mujer.-¡Pero eso es una lucha permanente!. - ¿Y qué crees tú que es el navegar cuando tienes el barco a tu mando?. Tienes que comnseguir que no se detenga la actividad en él. ¿Tú has visto a alguna verdadera mujer que quiera detenerse cuando se está ejercitando el amor en ella?.- Lo desconozco. - Pues detenerse en un acto de amor, y mandar en un barco es un acto de amor, es decepcionar. Cuando diriges un barco es como cuando eres novio de una verdadera mujer; si te detienes pierdes toda tu categoría y entonces llega esa malsana murmuración, porque toda murmuración es malsana, que tanto te preocupa. ¡Si eres capaz de renunciar ahora mismo lo mejor que puedes hacer es dejar que otro te quite a la novia!. Quiero decir que dejes a otro tomar el mando del barco. - El segundo de a bordo se sintió herido en su amor propio. - ¡Mi capitán!.¡Lo haré!.- Hay muchas maneras de matar al amor y de convertirlo en algo totalmente inútil.- Sí, mi capitán. Yo también he notado la necesidad de cambiar. - Pues ya ha llegado tu hora de demostrarlo. El segundo de a bordo quedó perplejo. - ¿Mi hora?. ¿Ha llegado mi hora de demostrarlo?El barco ya había zarpado unos minutos antes. - ¿Ves a estos hombres?.- ¡Claro!. ¡Son los hombres que usted dirige!.- Te equivocas; pues a partir de estos momentos son los tuyos. Desde ahora mismo tomas tú el mando. Lo mío es sólo un viaje de placer. Ya me he retirado de este oficio. - ¡Es fuerte la responsabildiad que cae en mis manos!. - ¡No seas nunca un capitán vulgar!. Tendrás que tomar decisiones muy rápidas pero has de saber que esa rapidez no consiste en la precipitación. Dirigir este barco será algo así como dirigir a una mujer a la que amas. - Pues yo, todavía, no he aprendido a amar a una mujer. - ¡No podrás huír de ese momento!. Si no has aprendido antes no importa. Sólo aprendemos cuando ejercitamos. Pero quiero que te quede completamente claro y bien grabado en tu memoria qne no es lo mismo ejercitar que experimentar. Se puede ser un perfecto entendedor de barcos y de mujeres ejercitando plenamente la mente y el intelecto y sin tener que haber experimentado sino sólo saber entenderlo en profundidad. En fin... ¿quieres saber algo aprendido pero no experimentado?.- ¡Ha de saber que a mí no me dan miedo las mujeres! Tiempo he tenido para hacer el ridículo ante ellas. - A veces, mientras dirijas las acciones, te sentirás morir... pero debes ser optimista y aprenderás que ese sentimiento sólo se supera dándole un contenido positivo y también, muchas veces, con mucho humor. No olvides esto último y superarás la sensación del ridículo. Los ridículos, muchísimas veces, son los que han experimentado tanto antes de comprometerse que son en realidad patéticos. Eso sí que es hacer el ridículo. - ¿Y si echo de menos la falta de responsabilidad?.- Quizás tengas ese momentáneo instante de querer abandonar el barco pues éste, al igual que una mujer, aunque esté deseando que lo gobiernes, te pondrá pruebas para ver si tu amor es absoluto.- ¿Es que existe el amor absoluto?.- Él me lo ha demostrado. Yo era un poco escéptico ante esa cuestión, pero el escepticismo tiene un punto flaco: la fragilidad que oculta y que demuestra ser totalmente vulnerable cuando aplicas la pasión. - ¡Ese es mi punto débil!.- Y ese será el verdadero peligro al que tendrás que enfrentarte. O demuestras pasión por lo que te entrego o no tendrás nunca tu estrella deseada.- Yo no soy un mero objeto decorativo -le explicaba la ex amante del anciano poeta extranjero al de la gabardina. - Tú sabes bien que te amo y que por ello te protejo. - Para mí es imposible servir a dos señores. - ¿Es que nunca le vas a olvidar?.- Aún sigue dentro de todos mis días a pesar de lo incomprensible que sea para los demás. - ¡Estás peligrosametne cerca de la nada!. - Ese es vuestro error. No solamente no es cierto sino que, gracias a él, lo poseo todo. Era verdad que pertenecía a una familia adinerada de la realeza germánica. Y me dejó su herencia solamente a mí porque nadie más le amó. El de la gabardina intentaba llenar su profundo vacío bebiendo e intentando enamorarla. Ella se dio cuenta. - Ni caso a vosotros. No os hago ni caso. - ¿A qué te refieres?.- Que ni bebiendo vas a superar tus obsesiones ni intentando enamorarme vas a arruinar mi libre deseo.El de la gabardina lo intentó, sin embargo, aprovechándose de que no había nadie más en "El Extranjero". - ¡Eres el objeto sublime de mi espiritualidad!.- Yo sólo elijo a un portador de mi espíritu y ese fue, es y será sólo él a pesar de sus muchos errores. Sólo hay un hombre que podría haberle sustituido pero no quiso porque ama a otra mujer. - ¿Se puede saber quién es?.- No importa saber quién es. Lo importante es saber que existe y que es mi verdadero amigo porque no se aprovechó de mi momento de debilidad y con ello me ha fortalecido para siempre.- Pero... ¡lo que no entiendo ni entenderé es que siendo tan joven y hermosa te empeñes en no utilizar ambas cosas!.- ¿Tú crees que no las utilizo?.Ahora el de la gabardina se quedó dudando. Ella siguió.- Escucha; yo te agradezco mucho que hayas tomado la decisión de defender mi local ejerciendo tu autoridad de jefe de la policía de la ciudad, pero no me pidas, a cambio de ello, que te ofrezcas ni mi juventiud ni mi belleza. Ambas cosas están cumplidametne satisfechas. Y ahora piensa una cosa... ¿por qué no amas así a tu esposa?. - Porque ella no me entiende. Me hace sufrir. - Te hacen sufrir tus contradicciones, mentiroso. Tú juegas a poseer la cómoda seguridad de tenerla a ella y de gozar con el placer de engañarla con otras.- ¡Es que me gustan mucho las mujeres!. - Si te gustan tanto como dices y eres capaz de demostrarlo... ¡hazla feliz de una vez comprometiéndote de verdad!. Y si no es así... ¡arriésgate a perderla a ella y a todas las demás como hizo él conmigo!. ¡Serías mucho más hombre!.El de la gabardina, bebiendo de nuevo, quiso seguir intentándolo.- Pero quién es el... en qué lugar te conoció... a qué dedica el tiempo libre.- No te voy a dar ninguna pista sobre su personalidad... ¿entendido, policía cotilla?.El de la gabardina cambió rápidamente de tema pues por ese camino de los celos enfermizos no iba a conseguir más que un rotundo fracaso.- Es que tu cuerpo es para mí el puente levadizo de un castillo que amo y yo deseo poseer ese castillo -le dijo acercándose al oído izquierdo de ella, para no ser escuchado por dos marineros que acababan de entrar en el bar. - Espera que les atienda y vuelvo. Le sirvió a los marineros y, una vez estos sentados, volvió a la parte interna del mostrador. - Ignoro qué motivos te he dado yo para que tú expreses eso sobre mi cuerpo. Has de saber que lo que tú te imaginas sobre él no te da ningún derecho sobre mí -ya estaba enfadándose de verdad- a la mujer, antes, sólo se la dejaba triunfar por cómo fuese su cuerpo. Su cuerpo era el único factor de atracción y atención. Yo sé que mi cuerpo es lindo pero lo que me gusta de un hombre es que no se quede enamorado del puente levadizo sino del interior del castillo al que te refieres. Y en ese interior sólo entra quien yo deseo que entre y no quien tenga el capricho de entrar. ¿Me has entendido bien, machista?.- Yo no soy machista. ¡Yo soy un macho!. ¿Por qué sois tan caprichosas las mujeres?.- Los machista como tú y tú mismo estáis muy equivocados. Las mujeres somos alga más importantes que caprichosas. Somos antojadizas por naturaleza. Tenemos antojos lo cual a vosotros, los machistas, os suena a idioma chino; o sea, no tenéis ni idea de lo que es una mujer. Lo que ocurre es que debemos ser bien interpretadas y tú y los machistas como tú ni sabéis interpretar el cuento de Pinocho... que es bastante fácil de interpretar por supuesto porque siempre sois mentirosos... así que puedes ir cogiendo la puerta y mírate al espejo para que veas cómo te ha crecido la nariz. El machista de la gabardina se quedó acongojado y sintió que las piernas le fallaban. Se sentó en una silla para poder reponerse de la fatiga mental y de su cansancio físico. - Te voy a decir la verdad. ¡Mi mujer está envejeciendo!.- Más motivo para fundirte con ella. Si la abandonas en estos momentos, como hizo Camilo José Cela a pesar de ser mucho más importante que tú pues logró el Nobel de Literatura, habrás perdido la maravillosa oportunidad de verla rejuvenecer. Al machista de la gabardina ya no le llegaba la camisa al cuello por culpa del bochorno que estaba pasando. - No sé que decirte. - Pues entonces largo de aquí.- Espera... me dejas desarmado... no sabía yo que una mujer tan hermosa fuese, a la vez, tan inteligente. - Porque tú y los que son como tú ponéis barreras a lo evidente; pero volviendo a lo que te debe de interesar -se lo dijo para evitar cualquier otro vano intento de él- si tu mujer está envejeciendo es posible que la culpa sea tuya. Envejecer no es nada repudiable, cosa que sí hizo, repito, el famoso Cela de las narices que era más mal hablado que un burro en época de celo. - No entiendo ni jota...- Ignorante. Te estoy explicando que no es nada repudiable si se sabe ser acompañante y si se sabe descubrir que es una etapa maravillosa porque es aquellla donde todo lo que somos se ha resumido en todo lo que hemos logrado ser. El de la gabnardina ya no lo intentó más. - Me acabas de demostrar que sabes muy bien lo que es la verdad de la vida y el milagro de la existencia y que yo, con tanta autoridad como tengo, no he sabido ni cómo rebatirte. - Entonces, amigo, es tu elección. Si ya lo has aprendido definitivamente le pedirás perdón y le serás siempre fiel y si no has entendido nada sigue actuando como un jamelgo. De las dos manera lárgate y no quiero verte más por mi local. Recuerda que gracias a vuestras mismas leyes hay aquí bien visible un letrero que dice "Reservado el Derecho de Admisión". En tu cuerpo de policía mandarás tú pero en mi cuerpo serrano mando yo. Ni te atrevas a entrar nuevamente aquí o te denuncio porque ya eres para mí un cliente indeseable. El de la gabardina salió disoparado como una flecha y sin volver la cabeza atrás ante la furibunda mirada de ella.- Para nombrar a sus líderes, cada gobernante ha ideado a la persona donde se reuniese el compendio de las características propias de su Reino. Y al idealizarlos los convirtieron en seres reales. El Señor Malicia consiguió apoderarse de un gingantesco atleta de perfecciones insuperables y de una hermosura angelical. Era la hermosura diabólica. Con todos esos ingredientes logró un bello ejemplar para la destrucciòn de lo bueno y por eso se llama Matalobueno. La Señora No Saber Nada logró captar como líder, a la Señora Ojos de Murciélago, ejemplo de mujer chismosa, vigilanta de los actos ajenos para andar cuchicheando y murmurando opiniones sin ofrecerse nunca a dar la cara en público. Con ello lograron crear la opinión sin compromiso y formaron el Mucho Miedo ante la verdad. Y el matrimonio formado por el Señor Cristiano y la Señora Esperanza buscaron a un ser que reuniese estas tres características que antes te señalé: hombre totalmente maduro, joven totalmente interesante y niño totalmente ingenuo; para poder así lograr que se impusiese Prueba lo Bueno. Los gobernantes enviaron a recorrer el mundo a sus respectivos emisarios. Cada uno de ellos ha logrado cumoplir sus cometidos. El joven licenciado, cansado de tantas vivencias continuas, comenzó a dormitar. - Antes de que te duermas del todo te diré que yo soy el emisario del Reino Celestial y que tú eres el Valiente Por La Verdad que he elegido yo libremente y sin ninguna clase de obligación contra mi propia voluntad. Se acercó la linda azafata. - Es simpático... y muy agradable físicamente...- Si. Lo es. Paero aún lo será más. Déjele tranquilo. - ¿Qué hace?.¿Es su nieto?.- No es eso. No es mi nieto y duerme plácidamente porque tiene la conciencia tranquila de quienes no conocen la envidia ni el odio ni la maldad, mientras yo voy a seguir orando por él. La linda azafata se marchó a seguir con sus labores profesionales y el anciando de las barbas blancas, en total silencio, meditó.- Fue Albert Eisntein quien dijo: "Dios puede ser sofisticado pero nunca malicioso" Y antes de dormir él también recitó, con su proverbial memoria, Provebios 16.19 de la Sagrada Biblia Cristiana mientras ponía su mano derecha sobre la cabeza del ya completamente dormido joven licenciado. - "Mejor es humillar el espíritu con los humildes que repartir despojos con los soberbios". Y antes de dormirse terminó.- ¡Yo sé que vas a triunfar!
La constancia en seguir el buen camino sirve para derrotar a los envidiosos que no logran entenderla.
Van a ser las 12... pero no de la mañana sino de la noche. Van a ser las 12 de la noche y todavía estamos razonando qué es lo que ha ocurrido durante todo el día de hoy. Quizás nos tengamos que tomar el penúltimo café o la última pastilla para poder dormir como lirones pero los alirones de las gestas heroicas de nuestra resistencia durante las 24 horas del día nos dan ánimo para saber que hemos vivido... sí... hemos vivido una nueva aventura durante algunos momentos del día. Algunos hemos paseado bastante para ver a los de las bicicletas pasar silbando una canción, a los de la furgoneta de mudanzas cambiar los muebles de sitio y a los mendigos en las esquinas mezclados con las gentes guay del bien aparentar. También podemos haber visto a algún chiquillo intentando dominar el balón en el centro del terreno de juego de un campo de fútbol o de baloncesto. Posiblemente los que vamos siempre a pie hayamos visto un verdadero desfile de modelos femeninas que nos han sonreído`mientras pasábamos junto a ellas. En las horas del café podemos haber presenciado al anciano desastroso carraspeando mientras se tomaba su carajillo o una simpática señora, ya entrada en años, nos ha amenazado con decir a la policía que no tenemos automóvil. Posiblemente hasta el cartero se haya olvidado de entregarnos la correspondencia y nos hemos visto privados de leer una carta amorosa que no iba dedicada a nosotros. ¡Qué lástima!. ¡Con lo divertido que podría haber sido leer la carta de Purita enviada a Teodoro!. No lo sé ciertamente pero lo bueno es que dentro de unos minutos vamos a poder seguir soñando mientras dormimos en el sofá porque no hay otro remedio...
Rimbaud decía: "No se representan las cosas al describirlas sino que se logran, se las hace trazar unas formas, porque el mundo está por crearse". Hay resonancias sufistas en las metáforas que nacen de las luces del alma, meditaciones sobre heridas aún no suficientemente cerradas, fisuras por las que el yo de los voremios y las voremias respiran en el ejercicio de un saber algo más sobre sus almas. Leibniz, que fue el "último pitagórico" de los filósofos modernos, significaba a la experiencia como un conocer padeciendo, un entender sintiendo, un constante nacimiento de la consciencia aprendiendo. Eso es Vorem. Un sinfín de conocimientos internos aurorales. Por ejemplo, la poesía vorémica toca el fuego de cada uno de nosotros y nosotras y, al mismo tiempo, ese fuego evoca una transfiguración (como ya hizo notar el escritor cubano José Lezama Lima en su "Muerte de Narciso") en frutos que contienen credibilidad sensible porque nacen de lo hondo del corazón humano. ¿Y qué decir de las reflexiones vorémicas?. En todas ellas es interesante ver y reconocer lo que hay de corazón latente e innato, de los ojos con que cada uno de nosotros y nosotras vemos el mundo, de las fuentes donde surgen nuestras ideas elementales transformadas en ensoñaciones, de la experimentación del nacimiento espontáneo que se derrama por las ramificaciones del pensamiento. Lo mismo podemos decir de los cuentos, relatos y demás géneros literarios implicados en Vorem. Constituyen todos ellos un crecido ejercicio de latidos vitales como elementos de comunicación consensuada, interpersonal e intergrupal a la vez. Todos los géneros del Vorem son invitaciones a una identidad homogénea y pluralista; arreglos de la conciencia humana para hacernos trascender transparentando nuestras entrañas al acercarnos los unos a los demás. El viaje vorémico es un despertar el alma e impulsarla hacia la frontera ilimitada donde la expresión personal se imbuye de alteridad (que es simplemente el estado de la cualidad de lo que es otro o distinto). Concebir lo humano que hay en cada uno de nosotros y nosotras supone sentir el esfuerzo que cada uno da de sí en la búsqueda de los otros. En esta forma de escribir todo empieza antes de empezar. En otras palabras, solamente lo real parece transmisible y, sin embargo, !cuánto de sueño hay en nuestras líquidas notaciones!. Vorem es un nacimiento interminable; una conciencia que no queda colapsada por el panorama de nuestros diferentes mundos oníricos sino que se materializan en el saber emitir y el saber estar atentos a escuchar. No estamos solos en nuestro pensar creativo-colectivo, porque detrás de todo, aquí existe la igualación, el colocar un poco más alto y más ancho el dintel de la puerta literaturnal para poder entrar todos y todas por ella. Ese dintel por el cual el hombre y la mujer del Vorem hacen algo que pueden hacer por sí mismos. Porque son reales y naturales. El poeta chileno Pablo Neruda decía que "escribir es la esperanza que sube del suplicio de vivir". Y por eso lo vorémico es lo viviente y lo vital, lo que hay de diálogo del alma consigo misma y con el alma de los demás. Hay aquí algo del "nous" de Anaxágoras ("semillas como razones de ser" las llamaba el griego). Anaxágoras consideraba la inteligencia como el principio de todo universo. Podríamos pensar que empezar a iniciarse en la inteligencia es empezar a comunicarnos los unos con los otros lo que de infinito hay en nuestros pensamientos. Todo esto, que parece difícil en un mundo cada vez más materialista y más deconstruido de sí mismo, es fácil lograrlo en un Vorem abierto a todo y a todos porque hay aquí una gran claridad de objetivos cuando releemos lo que contiene de instinto primordial, de emoción contenida, de sueño que vale la pena despertar para convertirlo en vivencia de razón humana. Un abrazo a todos y todas y vaya esta reflexión como homenaje a todos vosotros y vosotras, compañeros.
¿Qué significaban nuestras infantiles miradas al escaparate del bazar de la juguetería?. Cuando elegíamos, por turno, los juguetes del escaparate... ¿qué estábamos en realidad haciendo?. ¡Cuánta carencia de juguetes maravillosos!. Y, sin embargo cuando los mirábamos y los íbamos eligiendo... yo me pido éste... y yo éste otro... pues yo el de más allá... ¡éramos poseedores de todos ellos!. No importaba que nuestros verdaderos juguetes fuesen mucho más sencillos y baratos. No importaba. Cuando nos situábamos, los tres pequeños, en las coordenadas de elegir nuestros juguetes es que estábamos soñando de verdad. Y en ese sueño no cabía la envidia ni el enfrentamiento. Nos repartíamos todos los juguetes del bazar con entera libertad. Era como una especie de decirle al mundo de nuestro interior que, más allá de la frontera del cristal de la juguetería, nosotros éramos capaces de poseer el juguete que más queríamos.La realidad no existía... pero sí existe cuando sabemos que, dentro de los sueños, podemos poseer los juguetes más queridos. Y vovíamos a casa para darnos cuenta de que a través de aquellos nuestros juguetes sencillos, baratos, pequeños... estabamos haciédonos grandes...
Sé que mi Verdad me produce Sueño así que podéis llamarlo Sueño si eso deseáis pero yo sé que mi Verdad sólo le pertenece a Dios.
- A tu pregunta voy a contestar a su debido tiempo... pero primero deseo hacerte la misma pregunta yo a ti porque quiero saber lo que tú me puedes aportar. ¿Qué es para ti un punto de encuentro?.- ¿De verdad quiere usted saber qué es para mí un punto de encuentro pensando que soy capaz de aportar algo nuevo a sus conocimientos?.- Por supuesto que sí. Contigo siempre se aprende algo nuevo.- Voy a serle sincero. Para mí es un lugar donde se conocen dos seres humanos con el fin, preciso y certero, de sentirse en profundidad. Hay muchas personas que se encuentran en algún lugar pero no se sinceran lo suficiente y, en ese caso, el punto de encuentro es un intento fallido. Pero si los dos seres humanos se encuentran dispuestos a ser sinceros entre sí, el punto de encuentro es lo mismo que decir aquel lugar donde dos seres humanos desarrollan, mutuamente, una misma intensidad de tiempo y sus capacidades les lleva a compenetrarse tanto que, aun siendo la primera vez que se juntan, parece como si se hubiesen conocido desde mucho antes. Esa es la intensidad de tiempo. En un verdadero punto de encuentro lo importante no es la extensidad del tiempo que emplean para conocerse sino la intensidad suficiente como para compenetrarse por entero.- ¿Algo así como la famosa empatía entre dos seres humanos?.- Mucho más que una simple empatía. Con la empatía se llega a conocer sólo en un breve momento pero con la sinceridad como forma de conocerse mutuamente la empatía se convierte en compenetración. Y entonces se produce el hecho milagroso de que es verdad que se conocieron mucho antes. ¿Entiende lo que le estoy diciendo?.- Me parece que quieres decir que a veces conocemos a una persona y nos damos cuenta de que la hemos conocido desde siempre.- Sí. Sé que es difícil de comprender pero puede suceder y sucede más a menudo de lo que muchos creen. - Exacto -afirmó el anciano de las barbas blancas- pero, sin embargo, te has olvidado de decir que es un lugar donde más de dos seres humanos, y que puede llegar hasta ser una multitud, llegan a desarrollar lo que tú tan bien me has explicado. La empatía colectiva es también valiosa y verdadera cuando existe el milagro de la compenetración de grupos. Pongamos el ejemplo de las peñas deportivas. Son muchas personas que se compenetran entre sí por afinidad de gustos. - Si. Muy bien. Pero la afinidad de gustos suele ser muchas veces sólo una superficialidad. Ese ejemplo de las peñas deportivas no me sirve. Ahora bien, es cierto que se puede producir una compenetración de un grupo numeroso o incluso una multitud; pero entoncse no estamos hablando de una simple peña deportiva sino de una idea colectiva. En torno a esa idea cada uno se compenetra con todos los demás aunque no pierda su individualidad. Las ideologías son muchas veces divergentes aun dentro de un mismo grupo que las sigue; mientras que las ideas libres abren tanto el abanico de sus posibilidades a cada uno de los que forman el grupo que se llega a una compenetración profunda dentro de la diversidad de opiniones. En un mundo globalizador como es el actual esa debe ser la mejor salida hacia el futuro. Ideas libres para ser compartidas y asumidas por todos sin ninguna imposición ideológica concreta. - ¿Estás queriendo decir una comunión abstracta?.- Todo lo coontrario. Estoy hablando de una comunión concreta pero con la característica de que no sólo cada persona que forma el grupo se alimenta de sus ideas sino que asume las ideas de los demás que, aunque son ditintas por ser ideas libres se pueden compartir y aceptar como enriquecimiento personal de cada indiviudo del grupo.- Pues esa es la respuesta adecuada. Vamos hacia un punto de encuentro colectivo. - ¿Alguna forma de comunidad colectiva acaso?.- Sí. A una forma de comunidad colectiva cristiana donde la voz de cada persona es una voz personal y al mismo tiempo compartible. Es, exactamente, un campamento cristiano donde se está celebrando una reunión a la que es importante que acudas. Ya sé que todavía no te has convertido a través del bautismo en agua pero eres muy importante para nosotros. Con tortal certeza te necesitamos.- ¿Le puedo ser totalmente sincero?.- Eso es lo que busco de ti. La total sinceridad cuando el tema lo requiere y en este caso es necesario dicha sinceridad total.- Está bien. Lo que yo busco es un espacio de tiempo donde vivir en plenitud para poder hallar cierto recuerdo de mujer convertido en realidad; para poder compartir con ella dicho espacio de tiempo. No me importa ayudar a los demás y lo hago con mucho gusto, pero busco mi propio encuentro con la mujer que estoy soñando. - No te preocupes por eso. Es muy justa y muy digna tu búsqueda. Para lograrlo tendrás que ser muy sabio no en conocimientos solamente sino en la aplicación del conocimiento en general que es lo verdadermaente difícil. El conocimiento está al alcance de todos pero cómo usamos adecuadamente el conocimiento es tarea mcuho más difícil. Eso es lo que he visto en ti. Que sabes cómo aplicar tus capacidades de conocimeinto y hacerlas reales en tu vida. Te puedo informar que el temor de Dios, y mira que no he dicho el temor a Dios que es muy diferente, es el verdadero camino de la sabiduría bien aplicada y eso es sólo gracias a que proceden siempre de Dios y que las reparte según su propio criterio. No es un criterio arbitrario sino un criterio lógicamente establecido por Él para luego poder exigir a cada uno lo que, a través de la simple naturaleza humana ha diseñado en cada ser humano. A quienes más les da más les exige y, viceversa, a quienes menos les da menos les exige... pero a todos de una manera justa, equitativa e igualitaria.- Justo lo que no han hecho nunca los políticos; aunque algunos lo hayan intentado.- Eso es porque el poder los transforma en vanidosos y prepotentes. Una cosa que me enteré antes de conocerte personalmente es que tú renunciaste a una cuota de poder que te estaban ofreciendo... ¿puedo saber por qué lo hiciste?.- Para no quedarme atrapado en la red de la insatisfacción personal; para poder realizarme según mis sueños y no las ideas impuestas desde afuera por jefes que ni tan siquiera tenían categoría de personas cuando menos de jefes y para poder liberar mis energías para poder aplicarlas a causas que fuesen mis verdaderas causas y sobre esto a cierta persona le tuve que decir muy claro que sus causas no eran mis causas nunca y que nunca las habían sido. En definitiva que he tenido que renunciar a diversos trabajos muy variados para ser lo que quería ser y lo que, gracias a Dios, soy ahora: escritor por naturaleza y periodista por vocación.- ¿Y cómo lograste hacer eso?.- Sacrificando algo para tener mayor éxito después. ¿A usted le gusta el fútbol?.- Pues sí. Me encanta el deporte en general y el fítbol en particular. - ¿Ha visto cómo actúan los futbolistas que mueven en realidad a sus compañeros y que siempre son los capitanes sea o no sea que lleven el brazalete de capitán?. - ¿Qué quieres decirme?.- Que muchas veces sacrifican el lucimiento personal para que triunfe el lucimiento de todo el equipo. Eso es necesario aprenderlo desde niños. - ¿Tú de verdad vas buscando tu propio espacio?.- Exacto. Por eso renuncié a otros espacios que no eran los míos. ¿Comprendido ahora?.- Comprendido y entendido. - Pues así fue. Yo siempre digo que mi verdadera patria, aun amando a mi patria geográfica y a mi patria histórica, es solamente un pequeño rincón llamado Universo. - Pues entonces es fácil comprender que la vida es una especie de intensidad infinita de tiempo llamada Eternidad porque es un regalo de Dios que siempre vuelve a Dios si sabemos vivirla o se pierde si sabemos destruirla.- Eso es. Y ese sentido es sencillamente universal. O somos de carácter universal cuando estamos tratando con otros seres humanos o no existe el díálogo positivo para poder empatizar con los otros seres humanos. Ese es el punto de encuentro colectivo que yo no voy buscando aunque no me importa participar ahora de él y siempre que me lo pidan... pero mi propia búsqueda es el encuentro personal con una mujer a la que amo desde siempre.- Pero...¿habrás conocido a muchas otras mujeres?.- Según lo que entienda usted por conocer a muchas otras mujeres. - Lo digo en el sentido simple de la comunicación interpersonal.- Sí. Es verdad. He conocido y conozco a muchas mujeres en ese sentido de sólo la comunicación interpersonal y eso me ha servido para conocer lo que es una mujer bastante mejor que otros que las conocen en el sentido sexual solamente.- Hablemos de otro tema ahora. ¿Qué haces cuando llegan esos momentos en que se te hace muy duro el camino de la vida?.- Cuando me llegan esos momentos duros de verdad busco el atajo de la Imaginación. Imaginar no es mentir porque mentir supone engañar a los demás mientras que imaginar supone enriquecerse a sí mismo gracias a las fantasías imaginadas. ¿Distingue la diferencia entre ambas cuestiones?.- Explicado así... que es la primera vez que me lo explican con tanta claridad... por supuesto que distingo las diferencias. Tú quieres decir que muchas veces imaginas para superar el dolor propio y el dolor ajeno pero no mientes para no herirte ni, sobre todo, para herir a los demás. - Me ha captado ustd perfectamente lo que quería decir. - O sea, en otras palabras, que juegas a jugar con la vida...- No. No es eso. No me preocupa jugar con la vida si eso es un ejercicio para superar los momentos negativos de la vida pero sin querer hacer daño a nadie. Si el juego veo que provoca daño inmediatamente abandono la escena. Es como el actor al que le desean contratar para diversas películas. Cuando ve que hay algún guión que no le conviene porque puede hacer daño a sí mismo o a los demás, lo rechaza y en caso contrario lo acepta. Al menos eso haría yo de ser un actor de cine, teatro o televisión.- Pero, en la práctica, pocos son asi...- Ese es el problema. Por eso yo a veces me convierto en niño precisamente por ello, porque no quiero ser un falso a la hora de la verdad. Porque he aprendido que lo malo es que los hombres sean niños grandes pero lo bueno es que sean grandes niños. Prefiero ser un hombre que se materializa en ocasiones en un gran niño a ser un hombre que es sólo un niño grande... porque el niño grande ya no es niño y se vuelve malicioso mientra que el hombre que es grande niño siempre maneja los actos de la bondad. Escúcheme bien. No es lo mismo reír con las personas que reírse de las personas. ¿Ahora me comprende?.- Me estabas hacienod un pequeño lio mental pero la última frase me ha hecho comprenderte del todo. ¿Y a veces sufres por eso?.- A veces... pero supero los insultos de los demás simplemente dejando pasar los minutos de la decpeción. ¡Claro que te decepcionan muchas gentes pero no merece la pena sufrir más allá de los límites de unos pocos minutos!. El asunto es seguir siendo tú a pesar de todo. Quien siempre se va desarrollando siendo él mismo no es que se esté formaqndo a sí mismo solo porque siempre se necesita la ayuda de alguien más, pero sí que se está formando una fuerte personalidad a sí mismo que luego puede convertirle en un hombre verdadero y no en un falso hombre. - Te voy a aconsejar algo sobre este tema. Cuando en la vida te empujen hacia abajo súbete al muelle de la salvación.- Lo entiendo. Lo practico. Ya dije que creo firmemente en Jesucristo y es Jesucristo el único muelle de salvación que existe para superar a los que intentan hundirte para abajo. Bueno es el ejemplo que me ha citado. - ¿La vida es una ficción, el sueño es sólo una imagen y la muerte es un misterio?. ¿Qué es en realidad la realidad?. ¿Podrías contestarme a todo eso?.- Vamos por partes. Para mí la vida nunca es una ficción aunque tengas que expresarte a veces a través de la ficción, proue la vida es una reperesentación donde no siempre la ficción es la parte principal de ella. Es más, la vida es mucho más real que la que proclaman los realistas ya que la representació de la vida está siempre dirigida por muchos símbolos diferentes. Si quiere usted decir que la vida es un símbolo lo acepto pero sin creer en el simbolismo como tal y no acepto ni que sea una ficción aunque con eso me enfrente a los grandes escritores que lo han dicho. No estoy de acuerdo. La vida no es tan simple. - ¿Pero es un sueño sí o no?.- Es un sueño pero con los ojos abiertos. En este sentido entramos en la tercera propuesta. La vida es un sueño real y no una quimera como otros escritores han llegado a decir. Y es que hay utopías que parecen imposibles y de pronto dejan de ser utopias cuando las logramos alcanzar y hasta sobrepasar. ¿Sabía usted que las utopías siempre terminan en otras realidades más utópicas todavia pero reales?. Luego la vida es una realidad utópica, un sueño con los ojos abiertos y no un puro teatro sin más. La vida tiene una lectura teatral, es verdad, pero no es un engaño ni una ficción sino una utopía que se transforma porque nos transforma al conseguir vivirla.- ¿Y la muerte?. ¿Qué me dices de la muerte?.- La muerte no existe. Sólo existe la vida o la desaparición pero la muerte no existe. Si cierras los ojos y estás en paz con Dios y con la Humanidad, los abres una décima de segundo después y ves que la vida continúa hasta la eternidad... pero no existe el infierno sino la desaparición más absoluta si cierras un día los ojos y no puedes abrirlos jamás porque estás en pecado mortal. ¿Me ha entendido esta parte?.- ¿Quieres decir que existe el paraíso pero no el infierno?.- Exacto. Eso es. El paraíso es una realidad de la vida eterna. El infierno sólo es el miedo que nos meten para no ser felices en la vida... porque no existe. Al final, no hay más que salvación para vivir eternamente o condenación para desaparecer de manera total y absoluta. En ese Dios tan magnánimo es en el que yo creo. El Dios amoroso que a los suyos les otorga la vida eterna y a los que le desprecian no los castiga con el dolor eterno, pues eso sería crueldad, sino que los hace desaparecer pro completo y para siempre; como si no hubiesen existido nunca. Por eso la muerte no existe a pesar de que me tenga que enfrentar por eso con mcuhísimos escritores que hablan de la muerte. No creo en ellos. Creo en Dios. Jesucristo murió, bajó a los infiernos, mató a la Muerte diabólica y resucitó; luego la Muerte ya no existe.- ¿Entonces que conclusión sacarías de todo eso?.- Sencillo. La realidad es el sueño de los que han despertado. El joven licenciado prefirió ya guardar silencio, mientras el anciano de las barbas blancas se quedó pensativo y el jeep, perfectament controlado, atravesaba la cordillera andina. Eran unas montañas abruptas y con vegetación tan espesa que hasta parecía casi imposible caminar por ella. En aquella época hacía frío. Un frio muy intenso en aquellas altitudes que estaban atravesando. Publicado por Diesel

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