BRAZOS ESPECTRALES
Publicado en Dec 02, 2012
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        "BRAZOS ESPECTRALES".


                      Por: Neocoatl18.




Silvia se prepara para ir a dormir y asi poder levantarse temprano para ir a la escuela. En el momento que termina por cepillarse los dientes, abre el tocador detrás del espejo de su baño para guardar la pasta de dientes, cuando de pronto nota algo raro... el interior de aquel tocador,  ¡parece estar completamente oscuro, como si aquello fuera una especie de vacio!.        Silvia completamente estupefacta e inmóvil, no puede explicarse aquello, pero de pronto comienza a percibir extrañas anomalías: desde aquel extraño vacio, surge un aroma desagradable, como de un cuerpo muerto en avanzado estado de putrefaccion; pero lo mas escalofriante, es que de ese espacio oscuro ¡surgen también unos espantosos lamentos, como de alguien pidiendo auxilio!. Silvia completamente aterrada, esta por cerrar rapidamente el tocador pero de pronto...


-¡AUXILIO, MAMÁ, PAPÁ!....


Mauricio y su esposa Selene, los padres de Silvia, ya se encontraban dentro de su habitación reposando en su cama matrimonial cuando al escuchar aquel grito, se alarman:


-¡Silvia!- exclama impactado Mauricio, mientras se levanta rápidamente para ir a ver a su hija. Su esposa también lo sigue.


Al salir de su habitación, ven que Silvia se encuentra ya frente a ellos, sollozando de terror. Al verla en ese estado, Mauricio la toma de los brazos y le interroga:


-Cariño, ¿Qué es que lo que sucede?...


Con gran dificultad debido al shock en que se encontraba sumida, Silvia intenta explicarle:


-¡Algo... algo muy feo... en el baño...!


-¿Qué?, ¿Qué cosa, pequeña?- le pregunta ahora su madre.


-Esperemos a que Silvia se tranquilice un poco, para que asi pueda explicarnos con mas calma que fue lo que le sucedió- le sugiere su esposo... a lo cual Selene asiente.


Unos minutos después, aquella familia se encontraba en la cocina de la casa; y mientras su madre le preparaba a la chica un te para calmar sus nervios, Mauricio le pregunta que si puede ahora explicarles que fue lo que le sucedió en el baño, a lo cual Silvia aun con temor le responde afirmativamente. En el momento que su madre le entrega una taza con el te, la chica comienza a narrarles su aterradora experiencia: empezando por el "espeluznante descubrimiento" dentro del tocador del baño, pero añadiendo que justo en el momento que estaba por cerrar rápidamente el tocador para huir de ahi, ¡unas manos espectrales se asomaron desde el interior del mismo!. Aquellas manos, palidas, con moretones y con las uñas gastadas, se agitaban violentamente y parecían intentar aferrarse a ella; pero a pesar del terror que la dominaba, Silvia logro escapar antes de que esas espectrales manos la capturaran.


Al terminar de escucharla, las reacciones de los dos padres de Silvia van del asombro a la incredulidad... a ellos les es difícil asimilar lo que su hija unica les ha contado; pero aun asi, al ver la reacción tan evidente de temor que hay en su rostro, tan solo atinan a intentar que ella se tranquilice.


Despues de un rato y ya cuando Silvia se encuentra dormida en su cuarto, Mauricio se dirige a revisar el baño para tratar de descubrir que fue lo que en realidad provoco aquella reacción de terror en su hija. Al llegar, ve que el tocador aun esta abierto, pero al mirar en su interior... descubre que todo parece normal, solo observa los artículos de baño dentro del mueble, no había rastro de anomalía alguna... excepto por una sola cosa: había unas marcas como de tierra debajo del tocador. Mauricio las observa mas detenidamente, experimentando cierto estremecimiento al tener la impresión de que estas parecían haber sido hechas por dedos y no precisamente los de su hija Silvia, pues serian dedos aun mas grandes. Pero rápidamente descarta esa idea, al convencerse a si mismo de que ello era absurdo, una idea carente de sentido; por lo tanto, borra esas marcas, apaga la luz del baño y se dirige a su cuarto.


Una vez que llega y cuando se acuesta al lado de su esposa, esta le interroga:


-¿Descubriste algo?


-¡No... nada fuera de lo normal!- le responde Mauricio, omitiendo únicamente el detalle de las marcas en la pared del baño. Y dando un profundo suspiro, añade- ¡No se exactamente lo que provoco aquella reacción en Silvia, pero no había nada de lo extraño que nos narro!... ¿Por qué habrá reaccionado de ese modo?.


En eso, Selene le responde con un tono muy serio:


-¡Quiza... sea una secuela psicológica causada por la muerte de su abuela!- y volteando su vista hacia un lado, continua-  Hace 3 meses que mi madre falleció... y a pesar de que en esos días ella sufrió mucho, hasta hace poco que se ha vuelto a reponer. Pero en verdad, esa alucinación que Silvia dice haber tenido... me parece algo desconcertante.


Mauricio se queda pensativo durante unos segundos y finalmente, declara:


-¡Bien!... mañana veremos si Silvia amanece bien... porque esto podría dejarle secuelas psicológicas si se repitiera de nuevo.


Su esposa asiente, poco antes de apagar la luz.


Al dia siguiente, Selene se encuentra esperando a la escuela de su hija. Mientras la espera a la hora de la la salida, la mujer reflejaba en su rostro un semblante de preocupación, siendo mas que obvio que la razón de tal emoción era lo que le había ocurrido a Silvia ayer en la noche... pero repentinamente, su rostro cambia a un gesto muy extraño: su mirada es temblorosa y abre sus ojos a todo lo que daban sus parpados; daba la impresión que algo en su mente la comenzaba a perturbar fuertemente.


-¡Mamá!- de pronto, oye la voz de su hija, quien ya había salido de su colegio.


Selene reacciona y cambiado rápidamente su gesto facial a la de una sonrisa, le contesta:


-¡Oh!... perdona, amor... estaba distraída- y mientras su hija accede al auto, su madre le pregunta- ¿Cómo te fue hoy en la escuela?.


Silvia a pesar de parecer ya un poco mas tranquila... en realidad, aun era notorio que se encontraba todavía afectada por su aterradora experiencia, principalmente en el tono de su voz cuando le responde a su madre:


-¡Bien... dentro de lo que cabe!.


Selene le sonríe y dándole una leve caricia en el cabello, le expresa:


-¡Me alegra saberlo, cariño!... bueno, vámonos a casa- y encendiendo el auto, se dirigen hacia su domicilio. Sin embargo, Silvia mira por el espejo retrovisor que esta a su lado y descubre algo que le provoca escalofríos: una masa amorfa y de color blanco que se revuelca en el suelo de manera semejante a un gusano. La chica aparta rápido la vista completamente asustada durante unos segundos, pero vuelve a mirar nuevamente por el retrovisor y descubre que ya no hay nada... aun asi, Silvia estaba completamente aterrada.


Un rato después, las dos llegan a su casa. Ya adentro mientras su madre preparaba la comida, Silvia se encontraba sentada en su sofá, viendo la tele. Pero cuando ella se encontraba muy concentrada en lo que miraba, de pronto:


-¡Silvia... ayu...dame!- escucha una voz muy escalofriante que la llama. La chica, al escucharla, se queda paralizada por unos instantes... un sudor frio corre por su rostro y trata de creer que aquella voz tan perturbadora  es tan solo algo de su propia imaginación. Pero de repente...


-¡Ahhh, no!... ¡auxilio, mamá!- grita completamente aterrada, al ver como unas manos, aquellas mismas manos palidas que la atacaron la noche anterior, surgen de debajo del sofá y la tienen sujeta por los pies. Silvia se retuerce en el mueble intentando liberarse mientras continua gimiendo aterrorizada.


Cuando su madre la escucha desde la cocina, deja lo que esta haciendo y corre rápidamente hacia la sala. Al llegar, ve que su hija estaba paralizada en el mueble, como en shock pero no había señal alguna de aquel horror que le provoco tal situación.


Selene se acerca rápidamente e intenta que su hija reaccione:


-¡Silvia, hija mia!... ¡reacciona, por favor!- la sacude con algo de fuerza hasta que logra que Silvia vuelva en si; al momento que la chica mira al rostro de su madre y rompiendo en llanto, la abraza mientras le expresa gimoteante:


-¡Mamá... otra vez... esas horrendas manos...!


-¿Qué dices, pequeña?... ¿de que hablas?


-¡Esas horribles manos... salieron de debajo del sofá y me... me tenían sujeta de los pies!- y añade- ¡Tambien escuche una voz escalofriante... que me llamaba!...


Al terminar de escucharla, Selene se muestra impactada por lo que le narro su hija, a pesar de no ver señal alguna de aquel espanto. Pero viendo en el rostro de Silvia un pánico dibujado de manera notoria, no le parecía que estuviera inventando aquello... para ella, era algo difícil entender que era lo que en realidad le ocurria a su hija. Únicamente atina a abrazarla, esperando a que ella se desahogara por completo.


En ese momento llega Mauricio y al acceder, ve aquella escena tan desoladora. Desconcertado, el hombre pregunta que ha ocurrido... Selene dice que después se lo dira y que lo mejor es que los tres vayan a la mesa para comer juntos.


Durante la comida, Silvia no tomo bocado alguno...la terrible experiencia la tenia sumida en el pánico. Sus padres la observaban notoriamente preocupados, en sus mentes dominaba la incertidumbre de ya no saber que hacer por remediar esa situación.


Unas horas después, Silvia por recomendación de sus padres, se encuentra tomando una siesta en su habitación... mientras ellos aun se encuentran en el comedor. Selene le cuenta a su esposo lo que había ocurrido con Silvia; al terminar de escucharla, Mauricio se queda pensativo, descansando su mentón sobre sus manos entrelazadas. Era difícil aceptarlo, pero algo muy serio ocurria con su hija, aunque no sabia exactamente a que atribuírselo... por lo tanto, le expresa sin vacilar a su esposa:


-No queda otra opción... tendremos que llevar a Silvia con un psicólogo.


- ¿Lo crees necesario?- le interroga Selene, algo impactada.


-Esto se esta saliendo fuera del limite... en realidad. No creo que esas alucinaciones de Silvia sean reales, pero... lo único que podemos hacer, es buscar ayuda para ella- le responde su esposo, con toda franqueza.


-¡Si tu lo piensas... no tenemos otra alternativa!- le responde Selene. Y dando un suspiro, le sugiere a Mauricio- ¡Bien!... hablemos a nuestro amigo Gonzalo, el es psicólogo y es experto en tratar traumas infantiles y juveniles.


-¡Es buena idea, querida!- le responde Mauricio.


Selene se queda callada durante unos instantes y al momento, le habla dándole la siguiente indicación:


-Creo que la libreta donde tenemos anotados los números telefónicos de nuestros amigos y conocidos esta arriba en el cuarto, dentro del closet... ¿puedes ir por ella, cariño?.


-¡Seguro, amor!- le responde Mauricio y se dirige al segundo piso.


Una vez que Mauricio llega a su alcoba, busca en su closet la libreta telefónica ... comienza a mostrarse algo impaciente por no hallarla rápidamente. De pronto, encuentra aquella libreta, pero nota que esta se encuentra encima de un monton de ropa y trapos viejos, amontonados como si algo ocultaran hasta el fondo. Mauricio intrigado, decide ver que es oculta ahí.


Cuando ha logrado quitar todo el monton de trapos, ve que lo que ahí se oculta, es una caja mediana. Mauricio la levanta y al revisar su contenido... descubre que lo que contiene, son otra caja conteniendo varios frascos pequeños, junto con un frasco un poco mas grande.


-ácido oxíbico- alcanza a leer Mauricio en la etiqueta del frasco mas grande. Eso es suficiente para dejarlo bastante intrigado... ¿Por qué esas medicinas estarían ahí ocultas?.


-¡Mauricio... ¿Por qué tardas?- de pronto, oye que su mujer lo llama. El hombre sale de sus cavilaciones, por lo que decide esconder aquella caja junto con todo su contenido en otro sitio y le responde:


-¡No te preocupes, cariño!... encontré la libreta, voy en un momento- le responde a Selene y una vez que ha logrado ocultar la caja, se dirige nuevamente a la planta baja.


Una vez que llega con su mujer, ella le pregunta al notar que se encuentra algo tenso:


-¿Dime, te ocurre algo?... te noto un poco nervioso.


Tratando de disimular su estado de animo, Mauricio le muestra una sonrisa y le responde:


"¡No...no es nada!, no tienes porque precuparte- y añade- ¡Tengo que volver alla arriba... por algo que deje pendiente!.


Al momento, Mauricio vuelve a subir a la planta alta, mientras que Selene lo observa algo intrigada.


Una vez que vuelve a su alcoba, aquel hombre se apresura a encender el modem que ahí tiene y saca una laptop. Cuando la enciende y al ver que hay conexión a la red, Mauricio se apresura a acceder  a un buscador y escribiendo el termino: "ácido oxibico", encuentra una pagina con amplia información relacionada a ese termino. Cuando accede y después de haber leído toda la información contenida en ese sitio web, Mauricio se muestra estupefacto por lo que descubre:


-No logro comprenderlo... aquí dice que esta medicina es un potente somnífero- y al momento, viene la siguiente interrogante a su mente- ¿Quién de nosotros, estaría haciendo uso de tal cosa?.


Al instante, se levanta y saca de nuevo aquella caja para revisar esos frascos. Primero revisa los que están en la caja mas pequeña y ve que todos están intactos, ninguno fue usado... pero cuando revisa el otro, el que contiene aquel somnífero:


-¡Es extraño!... este en cambio esta casi vacio, como si hubiera sido usado en mayor cantidad...¡un momento!- al instante, siente que un pequeño temblor domina su pulso, mientras expresa- Ahora que recuerdo, Selene era la encargada de administrarle a mi suegra sus inyecciones, cuando estuvo al cuidado de nosotros poco antes de morir... ¡por el amor de Dios!... ¿acaso ella uso esto en...?


Aquello hizo que Mauricio se levantara al instante, mientras volvia a guardar aquella caja, no sin antes extraer una de las botellas y guardándola junto con el frasco del somnífero en una maleta, baja rápidamente.


Cuando se encuentra con su mujer, quien esta por subir a la planta alta, esta le pregunta:


-Mauricio, ¿A dónde piensas ir?.


Algo nervioso, el hombre le responde:


-Nada... tengo que ir... para comprar algo que me hace falta- y logrando avanzar hacia la salida, le dice por ultimo- ¡Te veo al rato, amor!.


Una vez que Mauricio ha salido por la puerta, Selene se queda completamente desconcertada, sobre todo porque se pregunta que si su esposo solo va a hacer una compra, para que llevaría consigo esa maleta. Aun asi, decide ignorar eso y continua subiendo a la planta alta.


Mientras tanto, Mauricio se sube a su auto y arranca sin rumbo aun no definido. Ya a una larga distancia de su casa, el comienza a reflexionar con cierto incredulidad:


-No... ¡no puedo aceptar que Selene pudiera llegar a esos extremos!... ¿Por qué lo tendría que hacer?- y añade- ¡Solo hay una persona que podría ayudarme a resolver esta desconcertante incognita!...


Despues de unos minutos, llega frente a un consultorio. Una vez que baja de su auto, se dirige a la entrada se ve en esta las letras impresas, en el cual se leia el nombre: "Dr. Eduardo Medina". Mauricio sabe que el dueño de ese nombre es el único que puede ayudarlo a resolver ese intrigante enigma que daba vuelta en su cabeza; asi que no pierde el tiempo y avanza a la entrada.


Una vez que ha accedido, se dirige hacia donde una secretaria se ubica en su escritorio y la saluda, diciéndole su nombre y que desea hablar urgentemente con el doctor Medina. Aquella mujer se le queda viendo con cierta indiferencia durante unos segundos, hasta que le responde que espere un momento, para avisarle si el galeno esta disponible. Mauricio asiente y mientras la secretaria se levanta para avisar a aquel medico, el se queda reflexionando lleno de ansiedad por saber el porque de estas cosas tan extrañas tienen que suceder, desde el terror que vive su hija por aquella "visión" tan escalofriante hasta el enigma tan desconcertante que representan aquellas botellas que traia consigo.


Finalmente, la secretaria regresa y le avisa que el dr. Medina puede recibirlo, pero solo si se trata de algún asunto importante... pese al descaro con que se dirigió, Mauricio solo le agradece y avanza hacia la puerta donde se ubica aquel galeno.



Al pasar, el dr. Medina al verlo, sonríe y lo saludo:


-¡Mauricio, que gusto verte por aquí!... ¿a que se debe tu visita?.


-¡Buenas tardes, dr. Medina!- le responde el saludo y continua- El motivo de mi visita, es porque es necesario que me aclare unas dudas.


-¡Adelante Mauricio, estoy para servirte a ti y a tu familia, después del lamentable deceso de tu suegra!...


Asi, Mauricio le cuenta todo lo que ha sucedido, incluyendo lo del desconcertante descubrimiento de los medicamentos. El dr. Medina se muestra algo sorprendido, mientras le expresa su opinión:


-¡En verdad, me siento anonadado con lo que me haz contado, sobre todo la extraña experiencia que vive tu hija Silvia!... pero dime, ¿crees que eso tenga relación con lo de los medicamentos que presuntamente hallaste?.


Mauricio cierra los ojos por unos momentos y dando un profundo suspiro, le responde:


-¡En verdad, no se bien porque ahora estamos pasando por todo esto!... pero el motivo principal por el que vine a usted, es solo resolver una incognita: si es tan amable... ¿reconoce este medicamento?- y al instante, le da el pequeño frasco.


El doctor lo observa y le responde- ¡Por supuesto!.. este medicamento le recete a la sra. Andrea (nombre de la suegra de Mauricio) que en paz descanse... esta dosis era la que tenia que inyectarsele para aminorar sus malestares y dolores.


Al escuchar esto, Mauricio se siente impactado... pero se recupera y le pregunta ahora- Y digame, ¿sabe lo que es esto?.


Al momento, le muestra el otro frasco. El galeno lo revisa y le explica- ¡Asi es!... el ácido oxibico es un potente somnífero, el cual aplicado en dosis mayores puede provocar un coma tan profundo, que puede llegar a un estado parecido a sufrir una muerte cerebral.


Cuando oye esto, el individuo experimenta cierta tensión... entonces, le pide ahora al Dr. Medina:


-Por ultimo, si no es mucha molestia... ¿podria mostrarme una copia de la receta que le expidió a mi suegra?.


El dr. Medina se queda pensando durante unos instantes... pero finalmente, le responde de manera accesible:


-¡Por supuesto!...


Al momento, se levanta y va hacia un gabinete. Busca dentro de el hasta que extrae una carpeta... vuelve a su sillón y una vez que ha encontrado una pequeña hoja y se la entrega:


-¡Bien, aquí tienes Mauricio!.


Cuando comienza a revisar aquella copia, Mauricio se queda helado... entonces, toma el frasco pequeño y una vez que hace una especie de comparación, balbucea muy desconcertado:


-¡Esto... esto no puede ser verdad!... jamás le administro el medicamento indicado... Selene... ¿Qué haz hecho?.


-¿Disculpa, Mauricio?- le pregunta el doctor, curioso.


Al momento, Mauricio reacciona y tomando las cosas que traia consigo, se despide presuroso del galeno:


-¡Muchas gracias dr. Medina!... disculpe, pero tengo algo urgente que hacer... ¡hasta luego!...- y sale rápido del consultorio.


Una vez en el auto, Mauricio se encuentra en su auto completamente paralizado e intentando poner en orden sus pensamientos:


-¡No, esto no puede estar sucediendo!... ¡Dios, dame una respuesta!... ¿acaso... se atrevió a llegar a tanto?- y la interrogante que mas fuerte pegaba en su cabeza, era el motivo porque el que presuntamente llevara a cabo tal acción. Asi que vino una idea muy bizarra a su cabeza- ¡Puede ser un riesgo absurdo... pero solo asi, se resolverán todas estas terribles incognitas!.


Y encendiendo su auto, este se dirige con rumbo indefinido.


Mientras tanto, Silvia aun se encontraba durmiendo, cuando de modo repentino la perturbadora voz se vuelve a escuchar, llamándola nuevamente:


-¡Silvia... por...favor... ayu...dame!...


Como si hubiera alcanzado a escucharla, Silvia se despierta en ese instante... la tenebrosa voz vuelve a hacerse oir:


-¡Silvia... ayudame... quiero... salir... libre!...


Silvia comienza a temblar aterrorizada al escucharla y cierra los ojos, mientras recita una oración:


-Padre nuestro... que estas en los cielos...


-¡Silvia... quiero...libre!


-Santificado sea... tu nombre....


-¡Silvia...ayudame....!


-¡Vengan a nosotros tu reino... hágase tu voluntad... asi en la tierra como en el cielo!- al momento, Silvia intensifica mas el tono de su oración, mientras aprieta mas los parpados, lo que ocasiona que broten lagrimas.


De repente, Silvia nota que la voz ha cesado y solo reina un tenso silencio. La chica se levanta lentamente con intensión de salir de su cuarto; pero cuando estaba por llegar a la puerta... ¡esta se cierra por si sola!. Silvia retrocede aterrada y al mismo tiempo, ¡la puerta de su closet empieza a ser golpeada desde dentro!.


-¡Aaaghhhhh!- Silvia pega un alarido sumida en el pánico total, mientras los golpes sobre la puerta de su closet aumentan su intensidad.


Al mismo tiempo, en un viejo cementerio aparece un auto con la luces encendidas (en ese momento, ya estaba por caer la noche). Se trata de Mauricio, quien accede aquel tenebroso lugar con un extraño objetivo en mente: la tumba de su difunta suegra.


Pese a ya estar casi a oscuras, el recuerda bien donde fue sepultada la sra. Andrea, asi que se ubica rápidamente cerca de donde esta se encuentra. Sin embargo, una vez que se detiene, Mauricio da un respiro y piensa si en verdad quiere llevar a cabo la acción que tiene pensado realizar:


-Se que esto no es lo correcto... pero es el único modo en que puedo resolver estas terribles incognitas... ¡debo exhumar los restos de su madre!- y tomando una lámpara de gran tamaño, sale de su auto para dirigirse al cofre de su auto y extraer una pala y un pico.


Cuando llega hasta la tumba de su suegra, Mauricio solo se queda contemplándola durante unos instantes, mientras recuerda el dia del sepelio... lo que mas intriga le provocaba desde ese entonces, era el ver como su esposa no parecía en lo mas minimo afectada, se mostraba indiferente pese a ser su madre quien era sepultada en esos momentos. Finalmente, da un suspiro y mirando detenidamente a todos lados para excerciorarse de que no hay nadie mas, toma los utensilios y empieza a excavar.


Entretanto, Silvia continuaba sumida en el pánico mientras los golpes se hacían mas fuertes... hasta que oye la voz de su madre, quien le llamaba:


-¡Silvia!... ¿que es lo que te ocurre, cariño?...


Finalmente, Selene entra y lo primero que ve, es a su hija arrinconada y temblando. Ella corre y una vez que se acerca, le pregunta con desesperación:


-¡Silvia... ¿que te ha ocurrido?... ¿Por qué gritaste asi?...!


La chica no le responde nada, esta completamente sumida en el shock. Selene al ver que no responde, la sacude suavemente, mientras se dirige a ella en un tono de exigencia:


-¡Vamos Silvia, respondeme!...


Finalmente, ella reaciona y viendo que es su madre quien le habla, entre sollozos le responde:


-¡Mamá... esa voz... me volvió a llamar!... y luego... ¡algo comenzó a golpear la puerta de mi closet!...


Al terminar de oírla, Selene no sabe como reaccionar y únicamente le dice:


-¡Silvia... ya basta!... todo eso no es real, solo esta en tu imaginación...


¡No mami... no es mi imaginación, es...!- pero en ese mismo instante, ¡los golpes comienzan a sonar nuevamente desde el interior del closet!; lo que ocasiona que la chica pegue otro grito, mientras que Selene, quien también puede escucharlos, se queda paralizada durante unos instantes.


Selene no puede asimilar que aquello no era algo que Silvia imaginaba... verdaderamente algo sobrenatural y aterrador se manifestaba en ese instante. En ese momento, Silvia completamente histérica, le dice a su madre:


-¿Ahora te das cuenta, mamá?... ¡yo decía la verdad!... ¡vamonos, yo no quiero estar aquí ni...!


Pero Selene, mirándola extrañamente con coraje, le responde a gritos:


-¡SILVIA, CALLATE!.


Ante esto, la chica queda enmudecida ya que no esperaba que su madre reaccionara con ella de esa manera, aun en una situación tan aterradora. Al mismo tiempo, Selene hace algo extraño: se levanta y dirigiéndose hacia la puerta del closet mientras aun se escuchaban esos aterradores golpes, se detiene frente a esta y expresa algo desconcertante:


-¡Si claro!... ahora entiendo...no basto con todo lo que nos hiciste pasar... ¡ahora vienes a querer desquitarte con mi hija, ¿no?!- y alzando el tono de su voz, prosigue- ¡Creo que mandarte a la tumba no fue suficiente para que terminara el mayor de mis problemas... tu!, ¿ahora quieres hacerte la pobre victima que "no puede descansar en paz"?... ¡no me hagas reir!... ¡cuando abandonaste a mi padre y solo por ese cerdo que tenias de amante, sin importarte que tan solo era una niña que necesitaba de ambos!... ¡en tu mundo, lo único que importaba eras tu y nada mas que tu, mientras yo sufria por la ausencia de quien se supone, debía estar ahí para protegerme!- y mientras las lagrimas caian por su rostro, continua reclamando- ¿Dime, que fue lo que te ocurrió después?... te quedaste en la calle, cuando supiste que ese mierda era un hombre casado y ya no podía seguirte pagando tus asquerosas exigencias, a cambio de tu "amor"; para colmo, viniste a nosotros para que te socorriéramos en aliviar tu mal, producto de tu repulsivo amorío... ¿y acaso nos lo agradeciste?... ¡nunca!. Yo bien supe que si querías que tu sufrimiento terminara, debía "ayudarte" en ello... ¡claro, pero era tanto el rencor que te tenia, que planee muy bien que tu agonia continuara alargándose aun en tu propia tumba!... ¡Ese fue tu castigo, el verdadero suplicio que siempre te mereciste, MALA MADRE!.


Mientras tanto, Mauricio continuaba sacando toda la tierra que había en aquella sepultura...hasta que logra sacar a la vista el féretro que contiene los restos de la sra. Andrea. De pronto, algo lo detiene... un intenso escalofrio recorre todo su cuerpo. Pese a ello, decide que no debía vacilar y colocándose en las manos unos guantes y alrededor de su boca un pañuelo, esta por proceder a abrir el ataúd.


-¿Quieres que Silvia o cualquier otro, te "ayude" aun estando muerta?... ¡pues con todo gusto, voy a continuarte ayudando, "mamita"!- y sorprendentemente, Selene avanza hacia el closet, mientras expresa furiosa- ¡Voy a darte una lección, para que dejes en paz a mi hija!... ¡muestrate y enfrentate a mi, Zorra del vil Infierno!- en ese momento, alarga su mano para abrir la puerta...


Al mismo tiempo, Mauricio levanta la tapa del féretro y...


En ese mismo instante, Selene abre la puerta del armario...adentro, solo se observa una tenebrosa penumbra de donde emana un hedor terrible, lo cual la deja bastante atemorizada; hasta que de pronto:


-¡AAARGGHH!- grita la mujer aterrorizada, ¡al ver como una palida figura cadavérica que prorrumpe con espantos gruñidos, surge al momento del interior y sujetandola con sus manos llenas de moretones, la jala con fuerza hacia el interior sin que ella lo pudiera evitar!.


-¡AHHH, NO... MAMA!!!- Silvia pega un fuerte alarido completamente horrorizada al contemplar esto, mientras la puerta del armario se vuelve a cerrar con fuerza.


En el cementerio, Mauricio se sujeta con fuerza su boca y nariz pese a llevar el pañuelo tratando de resistir el olor nauseabundo que surge del interior del ataúd... pero a el es lo que menos le importa, comparado con el espantoso descubrimiento que ha hecho:


-¡Dios... esto no puede ser posible!... ¡LA SEPULTARON VIVA!- no parece querer dar crédito ante lo que sus ojos contemplan: la postura rigida del cadáver de la mujer, en cuyo rostro se dibuja un aterrador gesto de pánico, característico de una persona que desesperada intenta librarse del atroz y sofocante encierro que representa un ataúd sepultado tres metros bajo tierra, mientras que sus manos permanecen erguidas para no volver a bajar nunca mas- Por eso... Selene se opuso a que inclusive le practicaran la autopsia... ¡para que no fuera descubierto su macabro plan!.


De pronto, Mauricio retrocede completamente asustado... ¡al ver como los dedos del cadáver se doblan mientras que de ellos se desprenden partículas de polvo!.


Completamente paralizado y respirando muy agitadamente, Mauricio aun no puede dar crédito a lo que ha visto con sus propios ojos... piensa que ya no tiene porque dudar mas de las palabras de su hija Silvia. Pero en ese preciso instante, llega a su mente un escalofriante presentimiento, algo que le dice que tiene que volver lo mas pronto posible a su casa. Por lo que sin la menor vacilación, Mauricio toma sus cosas y saliendo rápidamente de aquella tumba, corre hasta su auto y una vez adentro, arranca con dirección a su domicilio.


Una vez que el llega, Mauricio se sorprende al ver un gran numero de personas, vecinos en su mayoría, alrededor de su casa. Estaciona rápidamente su auto y al descender, se abre paso entre la gente para acceder a su casa; atraviesa el cordon policial y algunos oficiales intenta detenerlo, pero cuando Mauricio se identifica como el dueño de la casa, ellos le permiten el acceso.


Cuando logra entrar, Mauricio se dirige primero a la cocina, descubriendo primero a su hija Silvia, quien se encontraba sentada en la mesa del comedor sollozando fuertemente mientras es atendida por una trabajadora social. Al ver su padre, Silvia se levanta y corre a abrazarlo, mientras continua llorando.


-Hija... ¿que es lo que ha sucedido?- le pregunta su padre, con tono de ansiedad.


Tratando de articular lo mas que podía, la chica le responde entre sollozos:


-¡Mami...mi abuela... la mato!- al terminar de escuchar esto por parte de su hija, Mauricio siente como se le congela la sangre.


-¿Sr. Mauricio?... por favor, venga conmigo- escucha a un policía quien le indica que debe acompañarlo a la planta alta. Mauricio asiente, pero cuando intenta soltarse suavemente de los brazos de Silvia:


-¡Papá, no me dejes!- exclama lastimeramente su hija. Mauricio le responde del modo mas suave:


-¡Tranquila, cariño!... ire arriba y volveré en un momento- en eso, se acerca la trabajadora social, quien le dice:


-¡Ven muñeca, todo estará bien!.


Cuando Mauricio llega hasta la entrada del cuarto de su hija, ve mas policías en el interior. Una vez que accede, uno de esos oficiales se dirige a el:


-Buenas noches, ¿ud. es el sr. Mauricio Rodriguez?...


-Asi es- le responde- pero... digame, ¿Qué ha ocurrido aquí, donde esta mi esposa?...


Adoptando una mirada completamente seria, el oficial de policía le responde de modo directo:


-Lamento tener que comunicarle esta terrible noticia... ¡pero su esposa Selene Rivera... fue asesinada!


-¡Que!... ¡No...no...!


-¡Creame que en verdad lo siento mucho!... fue aquí mismo y si usted asi lo desea, su cadáver se encuentra aquí mismo, dentro de ese closet.


Al apresurarse Mauricio para verla con sus propios ojos, queda completamente paralizado ante la aterradora escena que tiene frente a si: dentro del closet, el cadáver de su esposa yace inmóvil en una postura espeluznante... la mitad de sus piernas están dobladas hacia atrás, mientras es notorio como su cuello fue roto y lo mas aterrador, sus ojos estaban completamente abiertos a todo lo que sus parpados daban.


Mauricio siente como las fuerzas están por abandonarlo, mientras intenta apoyarse sobre el marco de la puerta del closet. En esos instantes no resiste mas y comienza a gemir con profundo pesar:


¡Selene, mi amor!... ¿Por qué...porque tuvo que pasar todo esto?...


Pero al volver a mirar mas detenidamente el cadáver de su esposa, Mauricio nota otro perturbador detalle... marcas como de tierra o polvo... hechos por dedos... impresas alrededor del cuello de su infortunada esposa.


      

     FIN.
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Descripción

Una chica es victima de una espantoso fenomeno espectral... tras el cual, se oculta un terrible secreto.

Palabras Clave: brazos espectro terrible secreto

Categoría: Cuentos & Historias

Subcategoría: Terror & Misterio



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