EPISTOLA DE UN HOMBRE ASESINADO.
Publicado en Nov 29, 2010
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EPISTOLA DE UN HOMBRE ASESINADO.
 
Del mar, mis olas,
Del cielo, mis alas;
De la tierra, mi polvo,
De la mujer, mi silencio.
 
Del dolor, la muerte,
De tu olor, mi mente,
De la sal, el cigarro mi café;
Calmo mi angustia, socorro mi vida.
 
- Esa montaña que esta parada frente de mí, me está estorbando, me está doliendo.  
- Tengo ganas de ver la luna, de guardar la luna en mis maletas, para que no se nos escape.
 
De tu vientre, mis pistilos y mis hojas;
Y de tus sueños mi cabeza, mis pesadillas.
Estas dormida, lo sé, yo sé todo y nada;
Camino con los ojos abiertos en las sombras,
En los ríos, en las calles.
 
Del futuro, lo sé, lo llamo, estoy como queriéndolo,
Del pasado también, lo llamo, lo vivo;
Estuvo, esta, lo soy.
De tus ojos, mi luz, y de tus manos mi pelo;
De tus lagrimas mis labios,
Y de mis lágrimas, tú pecho, después;
Existo.
 
 
                                                           2
 
(Estoy vivo como está viva esta piedra, como la tinta que escribo, tan vivo que me gustaría morirme un rato)
 
Del vino, de la cosecha de anoche,
Del néctar, del néctar de tus pechos de leche,
Existo.
 
-¿Te das cuenta como caminan las nubes cuando el viento llega fuerte a su encuentro?
- Me parece que lo siguen a todos lados; también la muerte nos sigue ¿no crees?
-Recuéstate, vamos a observar las nubes, vamos a observar las muertes un rato; tal vez hasta que llegue la hora de comer.
 
Ella durmió mientras yo la observaba, tan limpia, tan pura; tan humana,
Tan perfecta que se me olvido el olor de las flores o el color de los colores.
Estamos hechos de llanto y sueño pero no nos preocupa, nos gusta sabernos
Amados, nos gusta el color del colibrí y el lugar donde se penetran el mar y
El cielo.
 
Nos gusta la saliva, la que tragamos o la que juntamos cuando se juntan las
Bocas y las tonterías.
 
 
                                                                3
 
(Después de todo que pasaría con mi cuerpo si no te encuentra esta noche, no creo que se desplome o se rompa en pedazos)
 
Yo solo quiero dejar que duermas, que sueñes, que camines; que sientas.
Del sentido, si mujer del sentido,
Del que quiero, el sentido de los labios humedecidos en alcohol,
El de tus labios, el de las noches.
 
- ¿Te das cuenta del movimiento del jazmín? Se mueve como buscándote, como queriéndote, como si supiera; te supiera.
- ¿Te puedo decir te quiero? Lentamente aunque se cierren mis labios.
¿Te puedo decir te abrazo? Sin mis manos aunque se cierren mis sueños.
Como quiero decirlo; si te pudiera decir:
Te quiero, (¿es el momento?) sin que te quedaras callada o quieta o nada.
 
Del por qué, del para que,
Mejor cierro la boca.
 
¡Al demonio! dije y le entregue mi vida.
 
                                                                      4
 
(Que temple de mirada tan fría la de tus pálidos ojos. Envueltos en miseria están los sueños del pasado y amenazan tus caricias al abandono)
 
Alguien dijo que los ojos son el lenguaje del alma,
Sinceramente no lo creo, no quiero creerte fría y sin lágrimas.
 
-¿Te das cuenta mujer? Aquí no hay nadie, aquí, aquí no existe nada;
Si solo pudieras darte cuenta que ni siquiera es cierto que te quiero, podría quererte aún más.
 
Mira el atardecer dice tu nombre, dice tu cuerpo,
Y tu estas callada.
Que poco me importas cuando no dices nada,
Que poco te siento (tal vez demasiado).
¿A dónde te fuiste? ¿Dónde quedo tu verdadero yo?
Tal vez te caíste de tu cuerpo sin daros cuenta,
O te perdiste un dia que saliste a caminar entre las saliva.
 
No lo se si pudiera decirte ¨estas¨ cuando estás tan ausente.
 
(y así la vida se vuelve cuestión de tiempo y el tiempo cuestión de vida)
 
 
 
                                                                       5
 
-Ayer te estuve pensando, cuando amaneció; y me puse de veras a pensar en tus silencios, y tus ojos y tu boca hacían palidecer al mismo cielo.
 
 
 
Es tan simple y tan en vano escribir cuando se sabe que no se sabe nada.
Falta poco para dejar de escribir, falta poco, falta poco para darme cuenta delo
Poco que vale mi maldita miseria, y para dejar de hablar, reír, soñar; falta casi
Nada.
 
 
Mis manos dejan de sentirte,
Mis labios secos ya no te ven con ternura,
Y se acaba lentamente la pasión que emana tu cintura.
 
 
Sabes aquí no hay nada, no existe nadie, no hay nada, nada, ¡nada¡
 
Jodete julio, además aquí no pasa mas nada.
 
Aquí, aquí, no pasa nada.
 
 
 
                                                                       6
-Esa estrella esta como que te quiere mirar, y en el cuarto se respiran solo los aires de la soledad.
 
-Ese cuadro esta como sabiéndote olvidada la perta ya no dice nada.
Ni la luz, ni el tiempo, ni mis manos dicen nada.
 
-Trato de decir mil versos, tu estas como dormida y no escuchas,
Parece que tu cuerpo se hubiera teñido de negro,
Parece que te escondes en la sombras.
 
Del sonido, si del sonido,
He escuchado lentamente el palpitar de aquel sonido,
Tu sonido (pum, pum, pum).
 
-Estamos aquí acostados y solo la cama nos separa de piso, y solo la vida nos separa del cielo.
 
¿Quién eres tú, quién eres? Hace tanto tiempo que no te conozco, (también hace tanto que hasta a mí me desconozco)
 
 
Pero ¿Qué más nos da? Solo se puede encontrar culpable cuando hay alguien a quien culpar y aquí no veo a nadie.
 
 
 
                                                                       7
 
A veces la luna muere cuando toca mi balcón y yo la guardo en una caja de cartón y de sueños muertos y promesas desvariadas.
 
De la luna, si de la luna,
Hoy quiero hablar de la luna,
Quiero soñar la luna, quiero luna en dosis analgésicas.
Por qué tu estas dormida,
Por qué solo esta bendita luna me llena de vida.
 
(Te convido un cachito de luna corazón)
 
Quiero que observes la luna vida mia,
Quiero que por esta noche dejes de dormir,
Contempla la luna y contempla al viento que cobija a la luna.
 
Quiero abrazarte de luna, quiero tomarte con luna;
Sentirte con luna quiero.
 
Qué pena que no mires la luna,
Qué pena me das, que pena me doy
 Por querer hablar de la luna.
¡Al demonio¡ no me escuchas, estas dormida y yo quejándome,
¡Al demonio y al dios¡
Quiero dormir.
                                                                       8
 
(¿Por qué el silencio? ¿Por qué el tedio? ¿Por qué de tanta ausencia si parece que esta tan presente?)
 
Yo lo se, yo se que ella solo es otra hembra,
Tersa, limpia; casi etérea,
Pero es mas que dañina en realidad.
 
Ella no sabe que esta acostada a mi lado,
Y yo que la siento tan lejana, tan distante,
Tan ciertamente; tan fuertemente lejos,
Que me da miedo.
 
-Despierta, son las seis y yo tengo amor y quiero dártelo.
 
Ella sigue dormida,
Cielo guíame a sus manos,
Acógeme en sus sueños,
Dame algo de coraje que ella no despierta.
 
Del cielo, si del cielo;
Busco las respuestas.
Mañana moriré y a nadie le importa (ni siquiera a mi)
Mañana.
¡Despierta mujer!
                                                                       9
 
(De nuevo yo aquí, lleno de caricias mal logradas, lleno de deseos y pasiones apagadas)
 
He pensado ciertamente,
Cuan solos somos los desesperados,
Cuan secos somos los apagados del alma.
 
Desde la melancolía llamo,
Desde la amargura llamo,
Estoy, soy, fui; seré.
 
(quiero que quede claro todo antes de mi muerte)
 
Del misterio, si del misterio,
El de tus ojos cerrados,
El de tus piernas y tus pestañas.
 
¡Al demonio! que frio hace,
Que sueño hace,
Que hambre hace,
Que amor hace;
Que dolor hace.
 
Es hora de que despierte,
Es hora de que se marche,
Es hora de que la muera.
 
¡Al demonio! yo ya no tengo sueño,
¡Al demonio!
¡Es la jodida hora de que despierte!
 
 
                                                                       10
 
(Que mañana es esta, parece que los cielos se han secado de colores, y en el aire se respira la frialdad de los hombres)
 
Miro la rosa que he puesto sobre tu almohada,
Es mansa y suave como tu vientre,
Blanca como tus pechos es,
Y son tus palabras como sus espinas.
 
-convídame un pedazo de tu sueño a medio despertar, porque he pasado la noche en vela y parece que no te das cuenta.
 
Que más te puedo decir o escribir,
Si ya no tengo fuerzas, ya no tengo ganas, ya no tengo aliento;
Todo, todo se acaba.
 
De esta carta, si de esta carta,
Jamás nada sabrás;
Hoy toda mi noche en vela,
Mañana vos veras.
 
Yo hoy me muero y vos jamás lo entenderás.
 
 
                                                                       11
 
(Maldita mañana es hoy, fría, lúgubre;  ansiosa de calor fraternal)
 
Maldita mañana es hoy,
Densa, asquerosa, ansiosa de sueños muertos;
Desbordante de dolor es esta maldita de hoy,
Sollozante, aguda, desesperante; angustiante.
 
-regresamos al antaño, al miedo a la obscuridad,
Pero esta vez no es por la misma obscuridad en sí;
Si no por la soledad que emana la misma sombra.
 
¿Qué maldita mañana es hoy?
Ahora no hay nada, no existen cuerpos ni almas;
No existen sentimientos,
Estoy seco, moribundo, maldecido de todos mis malditos huesos.
 
Que maldita es hoy,
Que maldita.
 
(La poesía muere en las manos de nosotros los idiotas y nadie hace nada o se da siquiera cuenta)
 
Qué maldita mañana es hoy y yal vez también mañana.
 
 
                                                                       12
 
-Ahora todo mi cuerpo se colapsa de sentimientos.
 
De nuestra amistad, si nuestra amistad;
No queda nada, no existe, solo hay silencio.
De nuestra amistad solo hay silencio,
Que poco vale, que poco se siente;
Que poco se sabe.
 
Que poco vale la ignominia de esta amistad fantasma,
Tonterías sin un remedio maduro y sensato.
 
Amo tu hipocresía, y te amo por no saber el significado de hipocresía;
Amo la amistad que no tuvimos, amo, amo el intento tan errado de amistad.
 
La amistad que quise y tú guardaste,
La que nos falto para que esto no acabase;
A la que le faltaron palabras, risas, chistes,
Y locura y desenfreno y ansiedad;
Si de esta amistad.
 
De la amistad y de ti…
 
Váyanse al demonio.
 
 
                                                                       13
 
- Tu también puedes ver con estos ojos, tú también puedes caminar con estas piernas ¿Por qué no puedes darte cuenta? ¿Qué no eres pues parte del alma mía?
 
- Gracias a ti que no escuchas nada, que no conoces mi cuerpo,
Que no me sabes; ni nada.
 
De tu voz, si tu voz,
Y tus silencios; no sé qué pasa,
A veces siento que se me escapan las fuerzas,
Tratando de escuchar tu voz que no me habla, tu voz que no me escucha.
 
(Vuelvo a tratar de amarte cuando creo que escucho tu voz, o cuando se me ocurre inventarla por las noches.)
 
Tal vez es que no estoy acostumbrado a pensar tanto en la muerte, que tu silencio ensordece el sonido de tu voz y la opaca como la lluvia al fuego, y de mi propia muerte no queda nada.
 
De tu  voz, si de tu voz y tus silencios; estoy confundido.
 
                                                                       14
 
- Sales llena de enigmas por las ventanas de mis coléricos sueños.
 
Del amor, amor,
¿Qué es esta breve utopía?
¿Qué esta simple pero concisa utopia?
 
Trato de decir amor, con todo el amor de mis labios por besarte,
Trato de decir amor con toda la impaciencia de mis brazos por tocarte.
 
- A veces siento que la vida se nos escapa en cada uno de nuestros largos silencios.
 
Del amor, si del amor,
Del subjetivo amor,
Del objetivo amor,
Del amor; nuestro amor.
 
Cuando todo el mundo se acabe,
Cuando en verdad no quede nada ,
Cuando se termine el bullicio;
Solo quedaran mi amor en mis ojos esperando tu mirada.
 
(Mis ojos tan cansados y llenos completamente de nada)
 
Del amor, si el amor.
 
 
                                                                                  15
 
(Que caricia tan humana tiene la luna para conmigo)
 
La lluvia cae incesante,
Sobre los restos de este hombre abatido,
Un susurro a lo lejos despierta un aire de compacion.
 
El llanto se hace presente en esta noche mientras el cielo oculta el misterio de tus ojos desdeñados, desencantados.
 
(Me he puesto a pasear de un lado al otro de la estancia, con temor de escribir esto o que se apaguen las luces y las fuerzas de mi mano.)
 
Que soledad tan siniestra, rescoldo de tu placer; es la que me abraza esta noche, en la intensa obscuridad de mi cuerpo.
 
Epístola de un hombre asesinado, que aún no muere, que aún no siente,
 Que aún no vive.
De esta carta, si de esta carta,
De la que escribo, de la que duelo,
De la que vivo y muero por ratos y si razón;
No queda nada de esta carta,
Tu carta, nuestra carta.
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PROSA. CAPITULOS DE 1 AL 16. FALTAN DEL 17 AL 20.

Palabras Clave: EPISTOLA DE UN HOMBRE ASESINADO.

Categoría: Poesa

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