ACTITUD DROMOLÓGICA O PROCRASTINACIÓN INSOLENTE
Publicado en Nov 09, 2020
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ACTITUD DROMOLÓGICA O PROCRASTINACIÓN INSOLENTE
 
Cuando se lee un texto de calidad literaria en su forma y fondo o en uno de los dos, para el lector con inquietudes de apreciar la excelencia sin dejarse llevar solo por el hecho lúdico de haber leído un texto bien o mal escrito o sobresaliente quizás, se encontrará el lector con la posibilidad de reflexionar largamente sobre lo que se decía en aquel texto.

Esta reflexión lo inducirá a recrear el tema desde su propia perspectiva, comprensión lectora, oficio en la redacción y bagaje cultural. No se tratará de parafrasearlo, ni de hacer escarnio irónico de él, sino de estar dispuestos a realizar una lectura crítica y evitar asumir una actitud indolente de leer solo por leer y sin entender.

En el contexto de lo antes dicho, leer significa —al menos para mí— un ejercicio total de percepción y compresión de su literalidad, por lo menos. En seguida habrá que expurgarlo, exprimirlo y desmenuzarlo, para nutrirnos de su riqueza literaria. “Porque Leer buena literatura es divertirse, sí; pero también aprender”. Lo mencionó Mario Vargas Llosa en su obra La literatura y la vida. Proust fue más allá cuando afirmó: “La verdadera vida, la vida por fin esclarecida y descubierta, la única vida por lo tanto plenamente vivida, es la literatura"
 
Muchos de nosotros cuando leemos, sobre todo en internet, estamos sometidos a la velocidad con que se exponen libros, artículos, ensayos y textos. Quedamos pues inermes e inmersos en el ámbito de la Dromología, entendida ella como la ciencia y lógica de la velocidad. El mundo actual, nuestro mundo, está sujeto a los índices de la velocidad. A más velocidad, mayor control e identificación de lo lento. Circunscribiendo esta idea al entorno literario, encontramos lectores que parecen vivir entre la prisa de tener prisa, solapados en la idea de poseer un estilo muy propio de comprensión lectora. De ahí que “lean” tres o muchos más textos durante un día, confundiendo la laboriosidad con la productividad.
 

Pero, ¿Qué han comprendido y por ende aprendido estos lectores en su dromología literaria? ¿Qué tanto y de qué calidad serán sus textos cuando se atrevan a escribir? Serán acaso de “esos hombres y mujeres sin sangre, ni señas, ni vida, amontonados en la fosa común de las palabras. Como lo dijo alguna vez José Alvarado. Serán tal vez parte del conglomerado de escribidores quienes pretenden instalar su decir como una verdad inmarcesible que merezca al menos una mirada de connivencia de los lectores.
 
Sea lo que fueren esos lectores-escribidores, ¿conocerán ellos en medio de la vorágine lectora, al menos las palabras que usan, leen y escriben? No estoy pensando ahora en los vocablos bien conocidos, ni siquiera en arcaísmos o neologismos, pienso en los “autorismos”, porque las palabras tienen “vida” y no siempre esta “vida” se inicia en la etimología, sino que se escriben por primera vez en un libro, con un autor bien identificado al que sin lugar a duda podemos atribuirle la paternidad de ella. El mejor ejemplo es la propia palabra “autorismo” que viene en un libro de Paul Dickson, Authorisms. Words Wrought by Writers (Bloomsbury, NY, 2014). En efecto, los “autorismos”: son palabras originadas por escritores.

En nuestra dromológica lectura hemos encontrado cientos de veces la palabra Globalización. Acaso nos hemos dado el tiempo necesario para enterarnos que este término fue acuñado por el profesor de Harvard Theodore Leavitt en su artículo “La globalización de los mercados”. República bananera, otro ejemplo, término que se utiliza con frecuencia y desparpajo en tono peyorativo fue acuñado por O. Henry en su libro de cuentos, Repollos y reyes, que escribió en Honduras. Meme. Un término que está de moda, referido a las “unidades fundamentales de cultura”, como el ADN. Acuñado por vez primera en 1976 por el biólogo evolucionista Richard Dawkins, “un meme representa ideas, conductas o estilos que se difunden de persona en persona. Puede ser un baile, un video viral, una nueva moda, una fotografía o caricatura, una herramienta tecnológica o una frase pegadora. Como los virus, los memes surgen, se propagan, mutan y mueren”.
 
Y que me dicen de la palabra "Boom". Se usa para referirnos a un estallido de prosperidad o a un aumento en fama, quien introdujo el término fue Joseph B. McCullagh editor de un periódico de St. Louis, en julio de 1878: He aquí la frase de su génesis: “El hecho es que el movimiento de Grant para un tercer período en la presidencia está en su boom”… ”Crisis de identidad. Este autorismo lo acuñó el psicoanalista Erik Erikson en su perfil psicológico de George Bernard Shaw en 1954.
 
También las mujeres han aportado “Autorismos”: Así, a Margaret Sanger, se debe el término Control natal. Apareció escrito por vez primera en el periódico socialista-feminista Mujer rebelde en 1914. Existe una escritora que por ahora deambula en el mudo virtual, su nombre es Magnolia Stella Correa, ella ha propuesto con mucho acierto un autorismo que se refiere a ese lugar interior donde acude el raciocinio a reflexionar sobre la propia persona, ella lo nombra SENTISEMO, ojalá su vocablo sea aceptado y se propague su uso, pues aportaciones así, que enriquecen el universo literario son las que deben alentarse, aplaudirse y brindársele el apoyo necesario para su difusión y no a aquellos exabruptos seniles y perversos con tintes esquizofrénicos de algunos dizque escritores que solo demuestran la poquita cosa que se es en la vida.     
 
De regreso a los autorismos, más recientemente, William Gibson acuñó el término ciberespacio en el cuento corto titilado “Quemando cromo”, un concepto que amplió en Neuromante y que con el tiempo se ha convertido en una palabra de uso corriente en numerosos idiomas.
 
Ah, la Dromología, paradigma de los medios electrónicos, quienes posibilitan realizar la paradoja del estar sin estar: prohíja la telepresencia. Es decir, “se desmaterializa lo corporal y se abole la distancia, con ello se cambia el paradigma de la sensibilidad y de la comunicación cara a cara”. A decir de Paul Virilio. A lo que bien puede sumársele el engaño y el autoengaño.
 
Ahora bien, frente a la enajenación en la que nos coloca la dromología, entre muchos escribidores surge la Procrastinación. Entendida como la acción o el hábito de postergar actividades o situaciones que deben atenderse, sustituyéndolas por otras situaciones más irrelevantes o agradables. En el ámbito de los lectores-escribidores procrastinadores, éstos posponen incluso acudir a un diccionario cuando encuentran en un texto una o varias palabras o términos que creen conocer por su uso corriente, “acomodan” entonces su comprensión lectora a ese supuesto sin impórtales en lo mínimo si tergiversan el sentido del texto que leyeron.
 
Procrastinar es irracional, por supuesto que lo es, se considera un defecto de la conducta humana, en el ámbito literario quien posterga el aprendizaje que le sugiere una lectura, difícilmente logrará ser un mediano escritor. “Se ha demostrado que las personas que procrastinan tienden a sufrir más estrés y a presentar una peor salud mental en general, además de realizar menos conductas de búsqueda de ayuda” (Stead, Shanahan y Neufeld, 2010) Entonces por qué dejar de reflexionar y dilucidar cuando leemos o escribimos un texto. Sugiero entonces abandonemos toda actitud de procrastinación al leer o escribir para que tal vez algún día se llegue a ser, por lo menos, un mediano escritor.       
 
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Una reflexión

Palabras Clave: drología procrastinación insolente.

Categoría: Ensayos

Subcategoría: Pensamientos



Comentarios (4)add comment
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Liaazhny

Hola estimado amigo, con éste ensayo nos diste un recorrido por autorismos conocidos sin saber quién los propuso y una invitación muy buena a reflexionar sobre lo que podemos o querramos ser: Escritores o escribidores.
Un deleite poder leerte, felicitaciones y mi agradecimiento por tus valiosos aportes.
Elizabeth
Responder
November 10, 2020
 

kalutavon

Agradecido con tu amable comentario Elizabeth, gracias por tu amabilidad.
Responder
November 10, 2020

Magnolia Stella Correa Martinez

Excelente ensayo Kalutavon. Me has enseñado dos términos que desconocía hasta ahora: dromología y procrastinación, aunque sí, muchas veces las haya practicado. Sin duda, leer tiene que ser una acción consciente cuando lo que se busca es aprender con gozo. Gracias infinitas por la orientación y el apoyo que se puede extraer de tu texto.
Como siempre aprendo mucho con el placer de leerte.
Fraterno saludo, amigo.
Responder
November 09, 2020
 

kalutavon

Reitero mi agradecimiento por la lectura y tu amable comentario, así como cada una de las palabras que te hice llegar estimada amiga. Saludo afectuoso.
Responder
November 09, 2020

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