UNA GRAN RESPONSABILIDAD
Publicado en Feb 19, 2020
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"Una gran responsabilidad"  
Su padre no se portaba bien con su madre y él se refugiaba en los comics. Un día un conductor borracho dejó a su madre viuda y a él huérfano. A él no le picó un bicho para adquirir fortaleza, pero el deporte, escalada, boxeo, travesías, bicicleta e incluso las artes marciales, se la dieron. Si que también tenía una inteligencia superior a la media y se inclinó por la física y química en su último año antes de la Universidad. A él también le costaba relacionarse con sus compañeros de estudios y trabajaba para ayudar económicamente a su madre a pagar el alquiler; daba clases particulares a los dos hijos del alcalde, dos mellizos, Carla y Alex, dos cursos por debajo del suyo.
La primera vez que entró en la casa no dudó que significaba el término mansión. En la misma entrada partía a un lado una larga, amplia y enroscada escalera de mármol blanca que te transportaba a la zona superior de los dormitorios. Junto a la escalinata la zona se repartía en varias dependencias; la cocina con un pequeño comedor con una superficie de cincuenta metros cuadrados se quedaba pequeña ante las estancias de biblioteca, salón, jardín cerrado y sala de masaje y entrenamiento. Las superficies resaltaban por su suelo de mármol y por la amplitud de espacio despejado. Hacía que la casa fuera más majestuosa.
Lucas no esperaba que la primera impresión que le dio la casa se transformara en un clima familiar con los dos hermanos y su madre; las clases las daban en la cocina y mientras daba las lecciones y corregía ejercicios a Matilde le gustaba cocinar algún bizcocho o galletas para terminar en una cálida merienda con sus hijos y él, el profesor. Ella cocinaba y escuchaba el avance de sus hijos, asimilaban con risas y algún que otro acertijo que siempre sacaba de la chistera Lucas. El olor del bizcocho y del chocolate recién hecho anunciaba que la clase estaba a punto de finalizar. Recordaba que esas tertulias eran reñidas por los distintos puntos de vista, no se ponían de acuerdo, pero siempre descubrían una nueva versión de ver las cosas y de la mejor forma, con el estomago lleno.
Durante el primer trimestre solo vio al alcalde un par de veces que se lo cruzó en la entrada. Amable, educado y escueto en palabras halagaba los buenos resultados de sus hijos y le animaba a seguir en ese camino. Nunca entraba en la cocina, siempre estaba de reuniones o comidas de trabajo como buen político.
Ya en el segundo trimestre se sentía parte de la familia, y él que nunca tuvo hermanos ni resto de familia que no fuera su madre a la que adoraba empezó a sentir que sus sentimientos se ampliaban a algo parecido.
Un día entró en la cocina el señor alcalde y el aire cambió radicalmente. Matilde nerviosa, no paraba de tocarse las manos y preguntarle que necesitaba, Carla y Alex no levantaron la mirada de los ejercicios y los pocos minutos que estuvo fueron como un cuchillo al deslizarse para cortar. Frio, seguro y mortal. Así se sintió en el ambiente.
Ya estaban cerca de los exámenes finales y en las clases no aparecía Matilde; no se encontraba bien, no más explicaciones. Carla y Alex estudiaban duro pero últimamente ya no había meriendas ni conversaciones en las que discrepar.
Y fue una tarde, al entrar en la casa, salió Carla llorando pidiéndole ayuda porque no sabían que hacer ella y su hermano. Se encontró que Alex estaba recogiendo del suelo el cuerpo de su madre lleno de morados y la cara desfigurada, un ojo hinchado sin poder abrirlo y la boca llena de sangre. Matilde acariciaba la cabeza de su hijo mientras intentaba ayudarlo para que no cargara con todo el peso de su cuerpo. Entre los dos varones la llevaron a la cama mientras Carla entre sollozos empezó a limpiar las heridas y casi sin voz Lucas preguntó:
—¿Quién ha sido? Vuestro padre ¿Verdad? — con ira contenida...
—Sí, cuando se enfada...y nadie debe saberlo porque se enfadaría más — entre hipos y lagrimas iba contando Carla; su hermano lloraba en silencio mientras besaba la mano de su madre, la única parte sin morados o sangre — la primera vez fue hace un par de años que delante de nosotros le pegó una bofetada y ante la sorpresa todos nos callamos mirándole incrédulos. Mamá lo miró y le dijo que ahí se había acabado ser su esposa. Esperábamos un arrepentimiento...y en vez de eso...cogió nuestra mascota, un conejito enano blanco...con voz neutra nos explicó que allí mandaba él y que si alguno intentaba desobedecer o hacer algo contra él podría pasarnos lo mismo que al conejito...y oímos crujir su cuello.
La reacción de Lucas fue hermética, se incorporó, calló unos segundos y pidió a Alex que le dejara entrar en su dormitorio, que necesitaba un poco de ropa y que tenía que salir. Carla y Alex entendieron que cada uno reacciona de distinta forma ante el dolor, no comprendían lo que buscaba Lucas, pero accedieron y ya solo pensaron en su madre, en limpiar las heridas y en llorar.
Lucas sabía que Alex tenía muchos disfraces de fiestas, carnavales…
 
Al día siguiente en primera página de los periódicos:
"Spider-Man, ayer tarde, irrumpió en plena reunión del ayuntamiento y sin que la policía pudiera evitarlo levantó en peso al alcalde, lo lanzó a la pared y le estuvo golpeando en la cara hasta dejarle un amasijo de carne y sangre, tres costillas rotas y los testigos decían que solo paraba para hablarle al oído. Rodeado por la policía se escapó por la ventana escalando el edificio y a pulso por la cornisa desapareció. Al cierre de esta edición el alcalde se encuentra en coma con pronóstico reservado".
Una semana más tarde, en el funeral del alcalde, al dar el pésame a la familia, Matilde lo abrazó y mientras recibía las condolencias acarició los nudillos desollados de éste sin articular palabra y con lagrimas en los ojos. Su cara tenía todavía morados de la caída de las escaleras según le dijeron.
Esa noche como cada noche desde hacía una semana le costaba conciliar el sueño y lo que se lo impedía era una semilla que empezaba a germinar dentro de él: repetía una y otra vez las imágenes de los golpes y la sangre que salía en explosión, un deleite y un disfrute como nunca había tenido por la propia crudeza. Recordó una frase:
   "Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad"
 
 
 
 
 
 
 
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Foto del autor Mar
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Miembro desde: Feb 03, 2020
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Descripción

Su titulo lo dice todo.

Palabras Clave: spiderman violencia

Categoría: Cuentos & Historias

Subcategoría: Fantasa



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kalutavon

En términos generales este es un buen texto. Al menos esa es mi impresión. Visto desde la perspectiva de la sociología y/o psicología criminalística me resulta interesante pensar qué es lo lleva al ser humano a desdoblar su personalidad, si es que la personalidad se puede doblar y desdoblar, hacia el asesinato. Cuáles son los vericuetos en la mente humana donde germina el deseo de matar a alguien. Este cuestionamiento que me provoca tu texto, creo es el valor agregado a tu creatividad al pensarlo y escribirlo. Saludo afectuoso.
Responder
February 19, 2020
 

Mar

Muchas gracias por tus palabras. Mi intención es ver cada acto o situación bajo otro prisma.
Responder
February 22, 2020

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busy