El intruso
Publicado en Aug 06, 2018
Prev
Next
                                                                      EL INTRUSO
 
              Una de las cosas que más me irritan es perder objetos dentro de mi casa, justo antes de salir, sobre todo las llaves, la billetera o los documentos. Me hacen perder minutos preciosos que después tengo que recuperar corriendo por la calle para alcanzar el autobús.  En varias oportunidades  me ha pasado de tener que irme de mi casa sin alguna de estas entidades preciadas  y sufrir sus terribles consecuencias.
                 Sin embargo, últimamente no es esto lo que más me preocupaba,  ya que con el tiempo he aprendido a prevenir los hechos y los he minimizado al máximo, sino que he descubierto que me está o fallando la memoria, o directamente tengo un intruso en mi casa que insistentemente  me cambia las cosas de lugar.  Me inclino por la primera de las hipótesis, la más lógica, la más acorde a mi edad y la que  no contradice mi historial de objetos perdidos en mi hogar.
             Todo comenzó no mucho tiempo atrás, con desapariciones insignificantes, como vasos, cacerolas  o simplemente  artículos de limpieza que aún  no he podido localizar a ciencia cierta.  Quizás los he tirado y no lo recuerde, o también quizás los he perdido y punto .En este caso lo que me está fallando es la memoria y lo mas atinado es que consulte a un médico. Pero no todo parece tan sencillo. Han sucedido otros hechos inexplicables que abonan la segunda teoría, la del intruso.
                 Para comprobar la segunda teoría me armé un plan de acción sencillo que consistió en hacerme un pequeño inventario  de objetos,  muebles y  adornos antes de salir a la calle. Lo llevé  a cabo sacando fotos de todas las habitaciones, armarios y cajones. Lo hice antes de un viaje corto que tuve en el comienzo de la primavera; las conclusiones fueron determinantes, cuando retorné encontré todo  fuera de lugar,  cambiado a propósito  por alguien que evidentemente tenía mis llaves,  conocía mi departamento por dentro y estaba buscando algo. Lo llamativo del caso es que no me habían robado nada, el hecho  parecía suscribirse  a  una rara maniobra intimidatoria sin una causa aparente.
             Lo primero  fue descartar a mis vecinos, la mayoría ancianas incapaces de violar una propiedad  y menos  de tener una copia de mis llaves. Nadie tenía una copia y ese era  el punto de partida de mi investigación. ¿Cómo se apropiaron  de mis llaves, sabiendo además que yo moraba  solo en esta propiedad  hacía solamente seis meses? ¿Cómo sabían mis movimientos,  mis horarios y mis costumbres? Evidentemente el intruso me conocía y además  era un experto  y sabía cómo abrir mi puerta sin una llave.
                  Resuelto el tema de las llaves, ahora solamente me restaba atraparlo y para eso me idee   un sistema  fácil de cámaras que puse en algunas habitaciones, las más concurridas. Estas cámaras eran muy pequeñas y estaban conectadas a mi computadora. Una estaba en mi dormitorio  y otra en el living  de frente al pasillo de entrada. Antes de usarlas las probé un domingo a la tarde y las calibré  para lograr una mayor nitidez. Las imágenes eran un poco difusas pero funcionaban a la perfección.
                      Al otro día las conecté  antes de partir y me cercioré  de que estuvieran grabando. Dejé algunas luces prendidas por si el intruso entraba a la tardecita, saqué  fotos de los cajones  y roperos y me marché  ansioso a esperar mi regreso a la noche.  Ese lunes  fue más complicado de lo común y volví muy tarde. Abrí la puerta  como si estuviera entrando a una casa ajena  o a una casa ocupada. Deduje  a simple vista que estaba  todo en  orden, los  muebles, la cama, ropero y demás;  las camaritas seguían grabando,  me pude ver  reflejado en una de ellas  cuando me acerqué  a desconectarla. Luego me dirigí a mi computadora y rebobiné  el día entero de grabación. Eran muchas horas, opté  por pasarla en cámara rápida. Y fue justo a mitad de camino que lo vi entrando a mi casa por la camarita del living; únicamente se veía una silueta, era casi de noche, no pude distinguir su cara, pero lo vi revolviendo mis cajones   y armarios en la otra cámara como buscando algo. Ahora tenía la prueba irrefutable de su presencia, la demonstración de mi teoría; pensé en acudir a la policía, pero…  ¿para denunciar qué cosa,  si no había ningún faltante?
                Desistí de inmediato de pedir ayuda para resolver este misterio. No tenia prueba ninguna, ni identificación del  sospechoso, ni nada, haría un papelón en la comisaria, pensarían que estaba loco o algo por el estilo. Revisé  minuciosamente cajones y armarios, estaban revueltos  pero  no faltaba nada, o  mejor dicho, casi nada, porque descubrí  después, que había un faltante y era nada menos que un cuchillo de plata que había comprado en un pueblo del interior. El cuchillo yo  lo había dejado dentro de un cajón por si tenía que usarlo  como un arma de defensa. No tenía mucho filo, pero  así y todo  era una tranquilidad saber que estaba allí. ¿Esto era lo que buscaba el hombre, todo este movimiento por un simple cuchillo?  
             El intruso, sin embargo ahora poseía un arma y esto era peligroso,  tanto para mí como para terceras personas.  Se me ocurrió  poner más cerrojos  a la puerta, una segunda llave que pensé era la solución. Con eso logré que se alejara, al menos,  por un período, que se redujo   cuando el misterioso hombre descifró  la combinación de la segunda llave y la camarita lo registró  nuevamente, pero ya no buscando el cuchillo, sino que se lo veía de un lado para el otro hablando  en solitario o con alguien que no pude verle bien  la cara. Ahora eran dos las personas que violaban mi hogar y eso era imperdonable. Se los advertía a veces discutiendo, pero el sonido de mi equipo no me  permitió distinguir el contenido de la conversación.
          A lo largo del tiempo esta historia del intruso derivó  en una rutina que me resultó  a veces hasta  divertida; esperaba ansioso terminar mi jornada en la oficina para irme a mi casa  a ver en qué  andaría la historia del intruso y su  misteriosa compañera. Hasta  que un día, esas conversaciones se transformaron en acaloradas discusiones de las que yo  sin querer me hacia partícipe. Discusiones que terminaban generalmente con violencia, lo que me puso en alerta de que algo raro estaba pasando frente a mis narices. No podía permitir que eso sucediese en mi propia casa.
            Los insultos y cachetazos pasaban desapercibidos para los vecinos pero no para mí; los gritos de ella  eran muy agudos y desgarradores,  solo les ponía fin el intruso tapándole  la boca y  atándola sobre la cama con una cuerda que creí reconocer. Los abusos ocurrían con ella atada a mi cama y siempre a la misma hora. Decidí ponerle fin a esta tortura llamando a la policía pero no fue necesario, ya que una tarde cuando entré  a mi casa y prendí  la computadora y rebobiné  la cinta, vi que el intruso  la mató  con el cuchillo de plata y descartó  el cuerpo sin que nadie, ni siquiera los vecinos se enterasen de nada. Evidentemente  se trataba del trabajo de un verdadero profesional.
           Se produjo un largo silencio en mi casa por mucho tiempo y mi vida  retornó a  la normalidad. El intruso no había dejado ningún rastro de su paso por mi casa y menos de la mujer,    a la que  tampoco  pude reconocer. Las cintas las volví a ver una y otra vez  sin poder sacar ninguna conclusión, las imágenes no me permitieron distinguir ningún rostro y el sonido era muy precario, apenas  diferencié  algunas palabras de la mujer pidiendo clemencia. No obstante, debo confesar, que eché de menos  a las cintas,  a ese momento tan esperado de la noche, a esas imágenes perturbadoras,  a su desenlace fatal. 
         El intruso desapareció pero me dejó  algunas inquietudes intrigantes. ¿Qué haría yo de aquí  en más con las grabaciones? ¿Debería hacer la denuncia o quedarme así y convertirme quizás a la larga, en un encubridor? Tampoco  podía caer en la inocencia de creer que yo no tenía algo que ver, los hechos ocurrieron en mi casa, en mi propia cama y sin forzar mi cerradura. Alguien en algún momento se aparecerá preguntando por el paradero de la mujer. Yo lo sabía  y tenía que estar preparado para ese momento.
              Momento que no se hizo esperar, porque a los pocos días  sonó mi timbre  un sábado a la mañana. Recuerdo que hacía mucho frio y  estaba muy nublado y una vecina se quejaba de que no andaba la calefacción. Era la policía buscando el paradero de una mujer desaparecida y que según sus contactos ella había estado en mi casa. Yo negué en todo momento conocerla, lo cual era cierto,  pero supuse según la breve  descripción física que podría ser la mujer del intruso. El policía traía una orden de allanamiento al que accedí sin ofrecer resistencia. 
                 Examinó  toda mi casa sin encontrar  nada que le sirviera a su investigación, salvo por  las camaritas que por un descuido  yo las había dejado olvidadas y enchufadas. Las  trató  de conectar a la computadora para ver su contenido,  pero fue en vano, porque el intruso, como pude observar luego yo en la cinta, no se lo permitió.
                 
              . 
            
                  
               
            
 
        
 
                  
            
             
            
                    
               
 
Página 1 / 1
Foto del autor gabriel falconi
Textos Publicados: 72
Miembro desde: Aug 10, 2009
14 Comentarios 136 Lecturas Favorito 1 veces
Descripción

Palabras Clave: intruso robo casa

Categoría: Cuentos & Historias

Subcategoría: Terror & Misterio



Comentarios (14)add comment
menos espacio | mas espacio
 1 2 > 

Battaglia

El YO disociado, interesante relato..... Leído de principio a fin sin interrupciones porque, entre otras cosas, tienes un gran talento para mantener el misterio y el interés en tus relatos. Me gusta mucho tu prosa que alberga un sin fin de detalles que terminan por construir toda una atmósfera para el desenlace. Cuando te leo, mis cinco sentidos se ponen alerta para disfrutar de tu lectura.

Gracias por este fantástico relato.

BAtt
Responder
September 12, 2018
 

gabriel falconi

GRACIAS BATTAGLIA
Responder
September 13, 2018

Lucy Reyes

Gabriel, no te imaginas el entusiasmo que en mi despiertan los relatos de historias y cuentos que expones, me mantengo inquieta esperando lo que ocurra en cada paso, no dejo de admirar cada recurso, cada descubrimiento, cada sorpresa, Es muy grato seguir tus textos, me encanta la claridad de expresión fácil de entender sin interrupciones, Todo es interesante desde el principio hasta el final.
Te felicito.
Cordial saludo.
Responder
September 05, 2018
 

gabriel falconi

Gracias Lucy, no sabes lo importante que son tus palabras. Te mando u saludo cordial
Responder
September 08, 2018

MAVAL

Saludos Gabriel
He leído con paciencia tu escrito :))
Bueno ...me carga la violencia ...
recorres muy bien , creo , la psiquis de una persona que en la vida real tantas veces inventa
para justificar lo injustificable,,,como es el asesinato ...
Es desdobles de personalidad , se sabe que existe y bueno , para algunos es una enfermedad
otros es un recurso real para cometer todo tipo de tragedias.

Como sea, por igual esta muy bien construido el personaje y lo demás.

Estés bien.
Responder
September 02, 2018
 

gabriel falconi

gracias Maval en realidad iba a ser distinto este cuento pero terminó así....y si ... el mundo esta lleno de personajes como este...
saludos
Responder
September 02, 2018

JMGV

Llego a pensar que estoy claramente en presencia de una nueva versión de “El extraordinario caso del doctor Jekyll y Mr. Hyde” de Robert Louis Stevenson.
Estimado Gabriel, sin duda tienes imaginación, y talento. De lo contrario no habría llegado al punto final de tu escrito (que me encantó tanto como “La enredadera”). Estoy por creer que tienes algo de genio y mucho de loco pero de esa locura ingeniosa capaz de crear tramas que intrigan, emocionan, inquietan y mantienen la incertidumbre de tus lectores.
Ahora, si me doy el tiempo de exteriorizar a la Psicóloga que también llevo adentro, te invitaría a tenderte en mi sillón (que claramente no es rojo como el que suelen exhibir en sus consultas casi todos esos escudriñadores de las mentes que los visitan), para que me converses de tus traumas existenciales. ¡Y no digo que estés loco! ¡nunca!, pero después de leerte, presiento que algún cable no te conecta muy bien, jajaja (estoy bromeando). La verdad es que me encanta la posibilidad de estar leyendo a una personalidad que anhela secretamente (sin reconocerlo en ningún momento y para eso crea a este “intruso”) deshacerse de algo que claramente lo atormenta: ¿tal vez una relación que lo ahoga? …
El “Intruso” , podría ser tu otro “yo”, en este caso mejor dicho: tu otro “tú”, aquel que te sirve de escape para dar rienda suelta a tus pasiones y quizás también a tus instintos más fuera de ley y de razón: a aquellos a los cuales les son permitidos experimentar libremente y sin remordimientos las sensaciones más peligrosas, aquellas que para tu personalidad al margen social no le son pensadas: como irrumpir en el hogar de un hombre de bien, que trabaja, y revolver todos sus espacios, ¡y asesinar! (por ejemplo).
Este “intruso”, cruza las barreras morales y emocionales de tu normal personalidad (al ser tú el personaje principal que narra la historia), y se permite vivir lo que para ti (quien instala cámaras para auto espiarse) socialmente no se permite.
Una historia interesante a la cual no debieras cambiarle nada, está bien así. Deja que cada uno de nosotros, tus lectores, acomodemos la experiencia según nuestra necesidad. Deja que nuestra benevolencia culpe o absuelva el desenlace de este “intruso”. Déjanos odiarlo o quererlo. Porque no sabes si entre quienes te leemos hayan más intrusos, jajaja.
Un gran abrazo para ti, querido Gabriel. Espero poder leer muy pronto otra de tus obras.
Responder
August 19, 2018
 

gabriel falconi

Gracias por tus excelente e inteligentes reflexiones jaja.pero lamentablemrnte soy el tipo mas,normal que debe existir... quizás por lo normal es que escribo este tipo de cosas..jeje Gracias
Responder
August 19, 2018

JMGV

Ja, ja,ja. ¡Nunca lo puse en duda! estimado, solo jugaba un poco con mis análisis dando rienda suelta a mi imaginación leyendo tu obra. Mi respeto y simpatía para ti; me entretiene leer lo que escribes. Muy bien, te felicito. Un abrazo.
Responder
August 19, 2018

Gustavo Adolfo Vaca Narvaja

-- “Te olvidas de acordarte para huir de tus fantasmas” R Bastos

Una historia que tal vez tenga una continuación futura, pero en su lectura +ágil y enigmática muestra un personaje “indudablemente doble” si es real, que, al no conocer sus antecedentes previos al relato no puedo saber si la mujer asesinada es su amante, su novia o su esposa, pero es casi seguro que esa sombra del intruso con sus enigmáticos registros aún en las cámaras de espionaje colocadas, es el habitante y “trabajador” que sale y regresa y ve su doble pergeñando un asesinato. El cuchillo de plata es todo un símbolo como papel importante en los ritos de iniciación, en los que se emplean ciertos cuchillos generalmente elaborados con metales preciosos: oro, plata, etc. en los sacrificios ceremoniales. La mujer merece un capítulo aparte, pero su final, muerte-desaparición también es un símbolo de una inexistencia. O sea relato con final abierto, desde un desdoblamiento de la personalidad con el asesino oculto en su propia sombra o el sueño prolongado que a veces parece una película de larga duración, pero que son segundo. Sea lo que sea. Muy bueno
Felicitaciones Gabriel
Responder
August 18, 2018
 

gabriel falconi

Gracias Gustavo Si es así como tu lo dices el personaje tiene como una doble personalidad pero no lo quiere reconocer.
te mando un abrazo
Responder
August 19, 2018

Samont H.

Buena historia, mi estimado Gabriel. Me he despertado con ella y listo al trabajo. L Historias leídas de un trazo por las mañanas hacen que el camino a mi trabajo me sea placentero. Un abrazo, leyéndonos y comentándonos.
Responder
August 13, 2018
 

gabriel falconi

Gracias Samont me alegro que así sea
Responder
August 14, 2018

Antonio Valenzuela Vargas

Interesante historia Gabriel, si hubiera sido mas larga hubiera tenido eu seguir leyendo hasta el final
Te felicito
Salud
Responder
August 11, 2018
 

gabriel falconi

Gracias Antonio
Responder
August 11, 2018

Enrique Gonzlez Matas

El misterio, amigo Gabriel, está bien logrado en tu relato; tanto que me ha dejado en la incógnita: ¿Tú eres sólo tú o eres dos?.
De todos modos te felicito porque tu escrito engancha hasta el final.
Un fuerte abrazo.
Responder
August 07, 2018
 

gabriel falconi

Gracias Enrique jajaj soy uno! que me gusta desdoblarme. De todas formas le voy a modificar el final no cambia mucho pero creo es mejor Abrazo
Responder
August 11, 2018

juan carlos reyes cruz

Tal como en los últimos que te he leído, estimado Gabriel, me encuentro con un relato fluido de muy fácil lectura, cuyas frases bien hilvanadas hacen una clara descripción de cada una de las escenas. En este aspecto, querido amigo, se hace necesario que detalle las circunstancias. Muchas veces, nosotros quienes escribimos, en medio de nuestras descripciones cometemos excesos en los pormenores y el sobre poblamiento verbal confunde o enreda la apreciación general ( Yo mismo me he sorprendido en ello al revisar lo ya escrito). Probablemente en tu caso también revisas y corriges y por ello logras que el tejido de la narración sea fácil y correcto.
Todo esto digo sobre tu estilo porque me apasionan las fórmulas que se utilizan en el lenguaje para conseguir la adecuada concentración del lector y que éste no se aparte ni por un segundo del texto y pueda así seguir la historia.
No obstante, sobre las historias en sí y sus tramas, existen la concluyente y la reflexiva; una que nos entrega un final definitivo y la otra que nos entrega al lector la opción de definir su terminación.
Creo que ésta vez, Gabriel, gambeteaste el balón para el costado y nos dejaste el cierre a nuestro criterio ¡Genial jugada!
Nuestro protagonista padecía de "personalidad alternante". ¿Es así?
Un abrazo y un saludo, amigo.
Responder
August 06, 2018
 

gabriel falconi

Muchas gracias Juan Carlos por tu comentario ,de eso se trata, de atrapar al lector sin excesos en los pormenores como dices tu, para así mantener el misterio hacia el final que en en este caso es un poco abierto.
Te mando un abrazo
Responder
August 07, 2018

Raquel

Gabriel no sé cuantas veces intenté escribir mi opinión de "El intruso"...fracasé...no se mandó nada...tengo problemas en anviar las devoluciones, por , contrariamente a ello...las "ausento" ...no sé que es lo que pasa. Con respeto al tema a tratar, es un excelente proyecto para un película, donde desde el comienzo se plantea al lector la duda, las especulaciones, las conjeturas...al punto de creer todo lo que pueda pasar en trama de la historia. La verdad que genera curiosidad, y en más de oportunidades supuestas genera como apuestas para acertar como continúa la historia...es más...quién es el "intruso".De esta manera se edifica un laberinto en la mente...VERDADERO DESAFÍO...hasta para mí....quedé intrigada...por supuesto seguiré la historia. Excelente elección de una trama i, policíaca; intromisión de uno o dos extraños o una magnífica puesta en escena de una mente brillante como la tuya...fue un placer...cordial saludo...Raquel
Responder
August 09, 2018
 1 2 > 

Para comentar debes estar registrado. Hazte miembro de Textale si no tienes una cuenta creada aun.

busy