Dibujando
Publicado en May 22, 2014
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Hace un tiempo luego que comenzara a escribir poesía, hace tantito unos  10  ya casi 11 años, cuando me decline por completo a que no era tan horrenda escribiendo y que desde esa ventanita podía escuchar, ver, sentir, tocar, degustar, oler un poco poquito poco más de mi, en ese momento decidí ,en ese y no otro me propuse dibujar algo todos los años, pues lo primero que se me viniese a la mente, na’más que yo nunca he sido buena pa’la pincelada así que entre chascarro y chascarro fui entrándole a la vida. El primer año na’mas tenía 9 añitos así  que dibuje algo parecido a una nube la pinte celeste, pa’mi nada me decía en ese minuto, el 11 de julio próximo pa’mi cumpleaños 10 le chante el ojo a otro dibujo, esta vez me perdí en una muñeca, lueguito dibuje un cordero, luego una cebolla, después una flor, una CD, una botella, una falda, algo como una pelota, y un gato y a los 19 dibuje a un espejo, hoy que los miro me antojo de nada.
Miro pa´ atrás mis poemas, y me descubro da igual como, pero me descubro, siempre me descubro aunque trate de esconderme, miro mis dibujos nuevamente, y sé que no tengo talento, pero pues digo ¿por qué dibuje esto y no otra cosa? ¿Por qué de la vida, por qué de la mía?. Siempre me transcribí como una tipa agitada, siempre quise calmarme, pero entendí que no puedo calentar fideos en una olla, y apagar la llama, entonces me quede calmada.
Un día camine por donde un río paso y se seco, y pensé que pasaría pa’que este cambiara su caudal, que pasara pa’ que yo cambie el mío, a veces las olas la mojan a uno y no se da cuenta, hasta las más noble espuma de la ola deja huella en el corazón del ser humano, así como el río dejo con marcas esa arena dulce, en mi han dejado marcas otras aguas desoladas.
Nunca lo he dicho pero nunca vi talento en mi pa’ otra cosa más que pa’ estar escribiendo y me ha costado aceptar que soy buena pa’ otras cosas, descubrí entonces que no existen personas científicas, matemáticas ni humanistas, sino personas, y la ciencia no hace al ser humano, sino el humano a la ciencia. De ahí pensé “sociologisando” entre teoría y teoría, que un sistema político no servía nunca de mucho,  porque aunque al humano lo hagan a un lado, lo callen y lo maten, nunca lograrán adiestrar el corazón de este, de ahí aprendí que un político, a una ley o a un decreto nunca se le podía pedir verdaderos sentimientos, la política razona el sentimiento instruyendo al mismo, el humano siente instruyendo la razón.
Desde hace días que vengo pensando que voy a dibujar ahorita y tengo tanto en la cabeza que hasta se me olvida que me jure no pensar el dibujo antes de hacerlo, yo solía olvidar los cumpleaños hasta que me compraron un móvil en el que anote siempre las fechas importantes, me di cuenta un día de que aquellas fechas que creía importante en verdad no lo eran para mí, porque si lo hubiesen sido las recordaría, entonces mi madre me dijo que me abuela tenía memoria de elefante entendí entonces que uno le va agarrando importancia a los días entre mas días tiene en el cuerpo, y menos importancia a los días que quedan pasajeros. Mi abuela me dijo un día “Chepita, nunca deje que un hombre la manosee, ni que sus manos le mientan” tenía como doce años no entendí nada pues obvio lo del hombre lo entendí, pero eso de que las manos le mientan recién lo entendí ahora, no tome lo que no es suyo, no robe,  no agarre donde no tenga que agarrar, que se yo,  desde ahí que sé que soy esclava de mis manos, nunca nada de esto fue mío, mi abuela sin querer me enseño a no buscar culpables, y a entender que siempre algo en mis manos tiene aire de culpable,  soy parte de esto aunque, soy participante siempre, no soy un espectador, mi abuela Julia me enseño a vivir.
Estaba hablándoles de mis dibujos, ayer y hoy me he centrado en ellos, y mientras hacia una trabajo de la u de las redes de carácter social iba pensado como las redes sociales, familia, amigos, y colegio (que eran las que estaban en el estudio) fueron influyendo en mí ahorita, en la que soy ahorita, la respuesta fue inevitablemente mucho. Mi familia siempre ha sido en la que he pensado siempre antes de escribir un poema, antes de sentarme a leer, antes de todo, manosee mis poemas, pase por Chiquillita, padre ingrato, ahora, y otros sin título, y sé que estaban en mi cabeza cuando entre a estudiar sociología, se que entre a estudiar eso porque mi madre es esa y mi hermana aquella otra, y que ellas estaban atrás de mi, que ellas estaban atrás de mi cuando escribí cada poema, cuando dibuje la muñeca, ella me adoraban como tal, me vestían como tal, pero como escribi en mi perfil, no soy una muñeca, no tengo algodón adentro, tengo sentimientos, no estoy inerte, me equivoco me voy construyendo, mi mamá y mi hermana se equivocaron, no, ellas querían que yo fuera tan suave  y blanca como el algodón por dentro y que no tuviera frio, hambre, y miedo por fuera, y me hicieron la mujer que hoy soy. Mi padre también contribuyo cuando dibuje la nube, estaba desolada y dejo el vacío que llevo en mi y yo lo llene de agua que la lluvia del sur de Chile fue llenando con su poca preocupación, la gente de mi pueblo fue llenando el vacío con el frio de junio y las lluvia de julio, mi abuelo me prestaba su paraguas, me prestaba su chaqueta, su sombreros, mi abuelo me prestaba su corazón, mi abuela estuvo allí antes que yo naciera, mi abuelo estuvo cuando yo nací, mi abuelo está conmigo ahora, y sé que aunque un día muera estará conmigo, mi abuelo me dio abrigo, me enseño, me crio, me educo, mi abuelo fue mi padre y por él el cordero dibuje, mi abuelo era y es un campesino bueno, cultivo siempre buenos frutos, y me crio a mí como una fruto de amor que él hubiera sembrado, yo lo quiero y el también lo hace, se que nunca dejare de hacerlo, mi abuelo  Feliciano me enseño a que tenía que  ser cordial, humilde y noble, mi abuelo Feliciano mi padres es.
Digo y recontradigo en mi perfil que quise ser actriz, que siempre fue mi sueño, y me falta decir allí que siempre he sido una mujer ingrata pero conmigo, se me olvida de repente lo que deseo, lo que quiero y todo lo que propongo, cuando veo a mi mamá levantarse a las 7 de la mañana para ir a trabajar, cuando veo a mi abuela caminando en bastones y a mi padrino Luís llevando una sonrisa siempre de corbata, se me olvida cuando recuerdo que hay personas detrás de mi (mi familia) algún día habrá alguien al lado (mi novio) y personas delante mío (mis hijos), entonces cuando clavo dentro de mí, cuando me corto en trocitos, cuando quito mis capas, lloro, la cebolla es lo que he dejado de hacer por las personas que amo, lo que dejare de hacer por lo que amare, lo que dejo de hacer por el amor a mí misma, la cebolla son mis sueños rotos.
Me desquite conmigo un día fue la época de la tribus urbanas, entonces yo en plena adolescencia tome la tijera y corte mi cabellera larguísima, y es algo idiota pero sentí que ya no era solo la chica del cabello largo, no era Rapunzel, no era una princesa, el pelo no hace a la mujer pensé, entonces los pétalos no hacen a la flor, los pétalos no son el cabello de la flor, aunque es así la flor es flor aunque de ella caigan sus pétalos, la flor es bella aunque se marchite, la mujer es bella aunque este joven o está ya entrada en años, cuando dibuje la flor empezaba a dejar le niñez y estaba empezando hacer mujer.
Mi padre cuando estaba con nosotras, que era pocas veces y tiempo escurro, tenía la sensibilidad jaja pa’ no escuchar a ninguna de nosotras poner música y películas, de ahí nació mi amor por la música, mi hermana Camila, había egresado ese año del colegio y entro a estudiar una carrera que de por sí odiaba obligada por ni más ni menos el puto de mi padre, la Momo (mi hermana) llegaba cansada, jodida y enojada, ni más ni menos tenía que estudiar algo que no quería, eso no era grato, mi mamá trabajaba pa’ pagarle la universidad a mi hermana y pa’ sustentar nuestros gastos, llegaba tarde, yo en casa sola, 14 años, lo único que tenia para entretenerme además de leer, que lo hacía a menudo era la música, la diferencia entre los libros y la música siempre estuvo en que con los libros me sentía acompañada, las historias, los personajes, los diálogos, y la música me hacia darme cuenta de que estaba sola, había gente cantando atrás del parlante, como había gente ahí afuera en la calle,  como estaba mi mamá allá fuera trabajando, como estaba mi hermana estudiando, como debió haber estado mi papá por ahí culeando, pero ahí estaba yo sola, me recordé de un amigo de mi mamá cuando era bien niña, me agradaba tanto y siempre se sentaba a mi lado a tocarme música,  tocaba canciones de Café Tacuba, en ese tiempo más o menos o unos años antes Tacuba sacaba su disco sino, donde estaba su canción Seguir siendo, llore  cien veces y es poco con ella, llegaba escuchar hasta que decía “un día perdí todo y lo recupere, podría volver hacerlo una y otra vez con tal de seguir siendo yo”, yo hasta entonces nunca había perdido nada pero tenía miedo a perderme en mi propia soledad, estaba sola y me daba cuenta que la vida se construía de propias decisiones, que yo sabía en que invertir mi tiempo y yo debía construirme, la música me ayudo a recordar que aunque estaba sola, aunque no hubiera nunca nadie, aunque hubiera rabia y pena yo seguía siendo, hija, hermana, amiga, la música me mantenía viva, me hacía no querer matarme, el dibujo del CD refleja en su contenido platino mis ansias por seguir estando viva.
El 2009 fui a Isla negra, nunca había ido a la Región de Valparaíso, así que era algo nuevo, la primera noche tuve miedo, la segunda también, hasta la tercera que no pude dormir escribiendo, de ahí el dibujo de la botella, el primer día llegamos y nos fuimos rapidito al museo de Neruda, además de ser bello, me dio un miedo enorme sus botellas, los colores, las formas, todo, ahorita que lo pienso el miedo que me dio fue a que a cada una de esas botellas uno podía ver su interior, el miedo mío era a que notasen lo que sentía, yo no quería ser transparente, no quería que me descubrieran que tenia pena, sueños, y dolor; mi miedo no era a la alteridad, mi miedo es a mí misma, y que otro ve en mi fragilidad y me quebré.
Mi madre tenía una máquina de coser, una vez me tuve que disfrazar de hada, así me hizo una falda blanca, tenía forma de campana, y la amaba,  durante ese año entraba a segundo año de secundaria, nunca fui de muchos amigos, y siempre estudie en el mismo colegio, recuerdo que ese año la falda ya no me entro más, el tema de la falda en su contenido no era que la falda ya no me entrara, era que yo no entraba con mi falda, con mis sueños, con mis penas, con mi ropa y mi forma de ser en mi escuela, perdía a mis  amigos porque ya no los sentía cómodos, como mi cuerpo había cambiado yo cambie,  la falda ya no era lo único que no me entraba, había crecido mi cuerpo, y había crecido mía alma, la falda que mi madre había hecho no era la culpable, la falda que mi madre había hecho tenía mis medidas, pero ¿cuáles eran mis medidas ahora?
A los 17 decidí que definitivamente no podía estudiar teatro y esto es bien simple estaba en la encrucijada de que estudiar a un año de egresar del colegio, entonces era que estudiar, entonces era quien soy yo, entonces aparece algo como una pelota, todo era circular en mi vida, estaba tan sesgada que todo me lleva a teatro.
Tenía yo una amiga que coleccionaba animales y poco que los cuidaba, ella un día me ofreció un gato, ya corta y precisa la historia el Duda mi gato llego a la casa el 16 de enero del año 2012, es que el Duda, fue como un atropello, fue como un derrumbe el Duda , pa’ mi mamá era el hijo chico, el Duda me enseño que todas mi dudas estaban en blanco, y que tenía que trepar, correr, salir a buscar mis inquietudes, tenía que salir de San Javier, tenía que salir de mi pueblo y salir a buscar mi vida, tenía que conocer, el Duda mi gato, era y es más sabio que cualquier humano.
Mi hermana se cambio de carrera y se fue a Santiago, a estudiar lo que ella quería, historia, entonces entre yo a estudias sociología y me vine a Santiago, atrás se quedaban los días solos con mi madre en casa, mi madre ahora estaba sola, y yo tenía que vivir con el insoportable de mi papá, agradecí su horario porque no estaba tanto en casa pero tenía que verlo todos los días, además mi hermana se había ido de mi casa hace dos años, y ya estaba bien cambiada, es así que las horas de reproche fueron largas, salía de casa y busque un lugar, y me encontré en una ciudad como la que relato en Sobrevolando Santiago de chile, martes 5 de noviembre y avenida de la indiferencia en Santiago de chile, pues nada grato, entonces me encerré en mi misma, y nada más me quedaba que ir al lugar más cercano que tenía, que era mi propio corazón, era mi reflejo el que no veía y cuando me vi note que ya no era la misma, cuanto había cambiado, ahí estaba mi espejo en la soledad de mi pensamiento limitado, ahí estaba yo reflejada en la gran ciudad, pensé entonces en que me conocía bien pero estaba limitada en como remendar mis errores, había perdido algo ahorita, había perdido el control de mi madre, ahora ya si era una mujer, ahora como en la canción de Tacuba había que recuperase pa’ seguir siendo yo y que se yo fuese digno hija de la madre mía.
En estos días mientras iba pensando en mi próximo dibujo, iba pensando también en que el próximo dibujo mío iba ser mi reflejo y el de mi contexto, y que ya lo había notado, así que no iba ser tan fácil dibujar con sinceridad, entonces como ahora pienso en el dibujo que voy hacer también pienso en este año no hacerlo, la vida sigue y la Josefa cambia, alguna vez Josefa tendrá que dejar de dibujarse, y comenzar a componerse, comenzar a dejar de lado el lápiz pa´poder empezar a transformar sus errores, yo nunca he dibujado mi vida completamente hoy 21 y 22 de mayo de 2014 he intentado hacer un resumen de mi vida, pero antagónicamente queda tanto fuera en el olvido que creo que esta es un mal dibujo mío, siento que he escrito tanto y he dicho poco, siento que cuando he aprendido también me equivocado, y esos errores hoy están como la cicatriz en la arena que dejo el río, sin ellos indudablemente la Josefa no podría estar escribiendo, sin la palabra de mi familia tampoco y aunque quizás nunca lo soñé hoy soy una estudiante de sociología y luego seré una socióloga, y de esta ciencia también he aprendido, así como de los comentarios suyos me doy cuenta de las líneas que paso de corrido en los poemas, así mismo como hoy intento escribir mi vida mañana saldré a la calle a escribir mi destino.
 
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Foto del autor Josefa f Lara (JoPa)
Textos Publicados: 67
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Descripción

El reflejo

Palabras Clave: ... Me conozco pero no se como remendarme...

Categoría: Poesa

Subcategoría: Poesa General



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